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La Documentación: Historia, Objetivo y Evolución - Prof. Pilar Beltran, Apuntes de Periodismo

Este texto ofrece una aproximación a la disciplina de la documentación, su historia, objetivo y evolución. Se traza su origen en la filosofía positiva, su papel en la globalización y su transformación a lo largo del siglo xx. Se destaca la importancia de paul otlet y henri la fontaine en su desarrollo y cómo ha influido en la sociedad de la información y del conocimiento.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 27/06/2014

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TEMA 1: INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN
1.1. El concepto y objeto de la Documentación
1.2. Fases del proceso documental
1.3. Historia y evolución de la Documentación
1.4. El profesional y la profesión de la Documentación
1.5. La sociedad de la Información y del Conocimiento
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
1. Que el alumno identifique histórica, social y conceptualmente el
momento del nacimiento de la disciplina.
2. Aprender el concepto y la funcionalidad del centro de documentación.
3. Conocer las tareas concretas que se llevan a cabo en él y su gestión.
4. Que conozca los principios teóricos, prácticos y técnicos que impulsaron
el desarrollo de la disciplina como saber científico.
5. Que el alumno conozca la evolución conceptual y práctica de la
Documentación.
6. Que el alumno sepa delimitar los factores, tanto internos como externos,
que han permitido la rápida evolución de la disciplina.
7. Que el alumno identifique el papel de la Documentación como disciplina
científico-académica y en su papel de auxiliar de las restantes disciplinas
científico-tecnológicas y del conjunto de las manifestaciones
socioculturales del ser humano (comunicación).
8. Que conozca las primeras aproximaciones y concreciones del quehacer
documental dentro del ámbito científico.
1.1. El concepto y objeto de la Documentación
Como tantas otras disciplinas sociales que han entrado a formar parte de
las disciplinas científicas y, por ende, de las enseñanzas superiores, la
Documentación tiene una historia breve. Nace en el siglo XIX, como la práctica
totalidad de las Ciencias Sociales. Y, también como las restantes disciplinas
que vieron la luz en estos momentos, la Documentación se ve mediatizada por
el discurso de la Filosofía positiva (August Comte), cuyas consecuencias en los
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TEMA 1: INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN

1.1. El concepto y objeto de la Documentación 1.2. Fases del proceso documental 1.3. Historia y evolución de la Documentación 1.4. El profesional y la profesión de la Documentación 1.5. La sociedad de la Información y del Conocimiento

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  1. Que el alumno identifique histórica, social y conceptualmente el momento del nacimiento de la disciplina.
  2. Aprender el concepto y la funcionalidad del centro de documentación.
  3. Conocer las tareas concretas que se llevan a cabo en él y su gestión.
  4. Que conozca los principios teóricos, prácticos y técnicos que impulsaron el desarrollo de la disciplina como saber científico.
  5. Que el alumno conozca la evolución conceptual y práctica de la Documentación.
  6. Que el alumno sepa delimitar los factores, tanto internos como externos, que han permitido la rápida evolución de la disciplina.
  7. Que el alumno identifique el papel de la Documentación como disciplina científico-académica y en su papel de auxiliar de las restantes disciplinas científico-tecnológicas y del conjunto de las manifestaciones socioculturales del ser humano (comunicación).
  8. Que conozca las primeras aproximaciones y concreciones del quehacer documental dentro del ámbito científico.

1.1. El concepto y objeto de la Documentación

Como tantas otras disciplinas sociales que han entrado a formar parte de las disciplinas científicas y, por ende, de las enseñanzas superiores, la Documentación tiene una historia breve. Nace en el siglo XIX, como la práctica totalidad de las Ciencias Sociales. Y, también como las restantes disciplinas que vieron la luz en estos momentos, la Documentación se ve mediatizada por el discurso de la Filosofía positiva (August Comte), cuyas consecuencias en los

ámbitos científicos y del conocimiento en general son decisivas. En palabras de Antonio García Gutiérrez: “...la filosofía de August Comte permea el pensamiento de la Academia y la Política decimonónicas. La confianza en el hombre, en la maquinaria y en la Ciencia no había alcanzado cotas tan elevadas desde el Renacimiento y, en términos absolutos, poco comparables... La producción y difusión, en el último cuarto del XIX y sin precedentes, de periódicos, revistas y libros de Ciencias y Artes, de divulgación, de información política y de interés general, la invención de la Fotografía, del Cinematógrafo, de la Telegrafía y de la Radiodifusión consolidan los primeros vestigios de uno de los fenómenos de mayor interés actual (...) para la investigación en Comunicación y en Documentación: la globalización”^1. De una forma similar a como han nacido prácticamente la totalidad de las restantes disciplinas científicas, la Documentación empezó ofreciendo una serie de soluciones concretas relativas a un ámbito reducido de la realidad que pretendía explicar, es decir, de lo que terminaría siendo su objeto de estudio como disciplina científica, en concreto, tal como afirma García Gutiérrez, “...la disciplina Documentación aparece para dar respuesta al incremento de la propia documentación mediante criterios científicos de organización y circulación”^2. Se identifica a los belgas Paul Otlet y Henri La Fontaine como los impulsores definitivos de la Documentación en tanto que disciplina científica, en especial al primero. Paul Otlet (1868-1944)^3 comienza a trabajar en 1891 en el seno de la Societé des Etudes Sociales et Politiques de Bruselas. Desde allí comienza a llevar a cabo sus primeros trabajos documentales como el Sommaire périodique des revues de droit^4. A juicio de Rayward^5 , a Otlet le movía

(^1) García Gutiérrez, Antonio: “Capítulo I. Aproximación al concepto y al objeto de la Información/Documentación”, en García Gutiérrez, Antonio (ed.), Introducción a la Documentación Informativa y Periodística , Alcalá de Guadaira-Sevilla, Editorial MAD S.L., 1999, pp. 23-61. [p. 24] 2 3 García Gutiérrez, Idem. Además de realizar estudios en Sociología, Economía política e Historia, en París y Lovaina, se licenció y doctoró en 1890 en Derecho. (^4) Blanchemanche, Pierre, Joseph Cassiers and Paul Otlet, Sommaire Périodique des Revues de Droit: Table mensuelle de tous les articles et études juridiques publiés dans

En 1892 Otlet y La Fontaine introducen, previa petición de permiso al autor, el Sistema de Clasificación Dewey (CDD). A partir de 1895, Otlet y La Fontaine, consiguen el permiso de Dewey para traducir su trabajo, pero no se limitan a traducir, sino que, además, introducen modificaciones que derivan en un nuevo sistema de clasificación, la Clasificación Decimal Universal (CDU), publicada en 1904-1907^9 , que es el sistema de clasificación usado por casi todas las bibliotecas españolas y el más implantado en el resto del mundo, salvo en los países de habla inglesa en los que sigue predominando el sistema de clasificación Dewey. En 1934, Otlet publica el primer tratado de Documentación desde la esta nueva perspectiva^10. Este es el primer resultado de carácter teórico y especulativo en el que se establecen, por vez primera, los métodos para crear el Repertorio Bibliográfico Universal: catalogación y clasificación de las noticias bibliográficas, así como su soporte en la ficha universal (125/75mm). Que en palabras de Otlet se resumiría “Es preciso crear una bibliografía común: arte de escribir, de publicar y de difundir los datos de la ciencia”^11 También se recoge en él una definición del objeto de la documentación en la que los documentos son considerados, en todos sus aspectos, como las interrelaciones entre ideas, palabras e imágenes y como las realizaciones de la Documentación en el conjunto de los conocimientos. Así, “1. Libro (biblión o documento o gramma) es el término convencional empleado aquí para expresar toda clase de documentos. Comprende no sólo el libro, sino las revistas, los periódicos, los escritos y reproducciones gráficas de toda especie, dibujos, grabados, cartas, esquemas, diagramas, fotografías, etc. La documentación en sentido amplio del término comprende: libro,

http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1994/noviembre/la_fid_ante_s u_centenario.html 9 La primera edición de la CDU apareció bajo el título Manuel du Repertoire Bibliographique Universel , Brussels: IIB, 1907. La siguiente ya adoptó el nombre por el que la conocemos actualmente Classification Décimale Universelle , (FID 151), Brussels: IIB, 1927-1933. Información recogida en la página oficial del Consorcio UDC http://www.udcc.org/about.htm 10 [Consultado el 28 de noviembre de 2005] Traité de Documentation. Le livre sur le livre. Théorie et pratique , Bruxelles, Editions Mundeum, 1934, pp. 335. 11 El tratado de Documentación , Traducción de Mª Dolores Ayuso García, Murcia, A.G. Novograf, S.A., 1996, p. 9.

elementos que sirven para indicar o reproducir un pensamiento considerado bajo no importa qué forma.

  1. El libro así entendido presenta un doble aspecto: a) es antes que nada una obra del hombre, el resultado de su trabajo intelectual; b) pero, multiplicado por numerosos ejemplos, se presenta también como uno de los múltiples objetos creados por la civilización y susceptibles de actuar sobre ella; esto es lo propio de todo objeto que tiene carácter corporal y dispuesto técnicamente”^12.

En esta misma obra ( Traité.. .) expresa Otlet los fines que, a su juicio, guían a la Documentación: 1º El registro del pensamiento humano y de la realidad exterior en elementos de naturaleza material, es decir, documentos. 2º La conservación, circulación, utilización, catalogación, descripción y análisis de estos documentos”^13

1.2. Fases del proceso/cadena documental

La propuesta inicial de trabajo documental (clasificación, indización y resumen) que iniciaron Otlet y La Fontaine se fue extendiendo a las bibliotecas y archivos y, en los últimos años, a los centros de documentación, denominación que ha terminado imponiéndose como el término genérico para los tres tipos de centros (bibliotecas, archivos y centros de documentación). Con el tiempo, como veremos más adelante, se han ido ampliando estas tareas. En la actualidad y como siempre, los trabajos realizados en un centro de documentación relacionados directamente con los documentos se hacen con dos finalidades últimas: facilitar la recuperación y uso de los mismos por parte de los usuarios, y garantizar su conservación. Así, desde que el documento entra en el centro hasta que el usuario puede hacer uso de él, se llevan a cabo distintas tareas que persiguen la óptima organización para

(^12) El tratado de Documentación , Traducción de Mª Dolores Ayuso García, p. 9. (^13) Idem, p. 10.

En el Análisis formal de los documentos se atiende a los aspectos formales que sirven para describir cada documento, mientras que en el Análisis de contenido se examina el contenido cognoscitivo de los documentos^15.

El resultado de cada uno de ellos es: el asiento, ficha, bibliográfico, en el del Análisis formal; y la clasificación (aunque aparece en la ficha del documento es fruto del análisis de contenido), indización (palabras clave) y resumen, en el del Análisis de contenido. Todos los resultados de cada una de las operaciones de los dos tipos de Análisis se unifican en una base de datos y son visualizados por el usuario cuando hace sus consultas.

1.2.3. Funciones de salida

Además de la base de datos diseñada en el centro, que se consulta en los OPACs, y que constituye la principal fuente de difusión de los documentos de un centro, se realizan otro tipo de tareas para ayudar a los usuarios a que conozcan mejor el fondo documental, como son la elaboración de boletines de sumarios, boletines de novedades, por ejemplo, que contribuyen al conocimiento de los fondos por parte del usuario.

1.2.4. Funciones de mantenimiento

Para que un centro de documentación funcione correctamente, deben realizarse una serie de tareas de mantenimiento. Entre ellas están las administrativas, de gestión y planificación, que son comunes a cualquier centro de trabajo, y, además, nos encontramos las propias de este tipo de centros que consisten en la repetición periódica de las funciones anteriores.

1.3. Historia y evolución de la Documentación

(^15) En los siguientes temas posteriores se explicará cómo se realiza cada una de las operaciones de Análisis formal y de contenido. Aquí sólo se presenta una introducción a los conceptos generales.

Históricamente, desde que existe la escritura, han existido los bibliotecarios y los archiveros, pero no es hasta el siglo XIX cuando se llevan a cabo los primeros estudios científicos sobre el documento. Es en este momento cuando aparecen las primeras bibliografías, catálogos, repertorios bibliográficos, la clasificación de todo tipo de documentos, y son estos desarrollos los que dan el primer impulso a la disciplina denominada documentación. Tal como se explicó en el apartado 1.1., fueron Henri La Fontaine y Paul Otlet, en concreto el último, quienes dieron la primera definición de Documentación como disciplina científica y establecieron los objetivos de su estudio.

1.3.1. La evolución del concepto de Documentación^16

A lo largo del siglo XX, se han ido proponiendo otras definiciones que han intentado adaptar la Documentación a los nuevos tiempos, en especial a los nuevos tiempos tecnológicos. Así, una de las definiciones más importantes y que más repercusión han tenido ha sido la dada por la FID (Federación Internacional de Documentación) (1959) de Documentación: ciencia y práctica de la elaboración y la organización de la información en todos los dominios científicos y técnicos. La siguiente de la FID (1971): organización, ordenación, investigación, difusión y evaluación de la información sobre Ciencias, Tecnologías y Artes, registrada en cualquier soporte. ADBS (Asociación francesa de documentalistas y bibliotecarios especializados) (1981): almacenamiento e investigación de la información documental en su relación con la tecnología (Documática). Si analizamos estas tres definiciones observamos que parece convertirse en una constante la presencia de la tecnología en la Documentación, y su

(^16) En este apartado sólo consignaremos las definiciones más influyentes desde el punto de vista institucional, sin embargo, es conveniente tener en cuenta que existen otras muchas que han sido también muy importantes e influyentes. Para un recorrido exhaustivo de las definiciones más relevantes de Documentación, ver el artículo de Sagredo Fernández, Félix: “Análisis formal de las definiciones sobre Documentación (1934-1984)”, en López Yepes, José (comp.): Fundamentos de Información y Documentación , Madrid, Eudema – Ediciones de la Universidad Complutense, 1984, pp. 160-200.

publicaciones científicas que la Humanidad ha producido lo ha hecho también en esos años. Si se reflexiona con detenimiento el dato se puede apreciar fácilmente la abrumadora realidad; hasta los años 70 del siglo XX el ser humano, el documentalista es concreto, sólo tenía que gestionar un 10% de los documentos que se manejan hoy en día, y los conocimientos científicos atesorados por la Humanidad en toda su historia eran, también, sólo el 10% de los actuales. La cantidad de documentos a gestionar y organizar es, actualmente, casi inabarcable (sobre todo si pensamos en la cantidad de documentos nuevos que cada día aparecen en Internet) y su crecimiento es, además, exponencial. Todos estos hechos configuran las nuevas tareas que el documentalista debe llevar a cabo para conseguir cumplir los fines de su disciplina: gestión, tratamiento, difusión y conservación de los documentos. De esta manera, el documentalista ya no se limita a ayudar al lector/usuario a moverse entre los documentos, sino que debe analizar la calidad de los mismos, para seleccionar los que resulten útiles y organizarlos de forma que el usuario pueda tener un acceso fácil a todos los documentos que necesite en cada momento, y no se pierda en un océano de documentos. Por otra parte, el documentalista tiene como tarea primordial la de establecer estándares que permitan la identificación, organización e intercambio ordenado de documentos en el ciberespacio, lo que conduce a la destrucción del mito del documentalista (bibliotecario o archivero) como un profesional aislado e individualista ya que la consecución de estos objetivos (el intercambio a escala mundial de documentos en condiciones óptimas) conlleva que los estándares surjan del más amplio acuerdo posible, con el fin de que tengan una implantación mundial.

1.5. La sociedad de la Información y del Conocimiento

Dentro del marco descrito anteriormente, la Documentación tiene un papel clave en el mundo actual, en la denominada Sociedad de la Información y del Conocimiento, como gestora y organizadora del saber y del conocimiento que

reside en las nuevas formas de documentos y que se intercambia a través de los nuevos canales de comunicación.

1.5.1 La Documentación como disciplina autónoma y auxiliar

La Documentación se consolida, por su historia, como una disciplina con un doble nivel:

  1. Por un lado está su dimensión auxiliar de las restantes disciplinas. Cómo organice el conocimiento y qué tratamiento dé la Documentación a los documentos de las distintas ramas del saber, determinará lo que los usuarios que se acerquen a ellas podrán constatar como el universo de discurso posible dentro de cada una de ellas. Así, los documentos que no hayan sido registrados, primero, y tratados y organizados, después, no pasarán a formar parte del acervo de la rama del saber a la que pertenezcan y, consecuentemente, los conocimientos que en ellos residan, tampoco.
  2. Y, por otro, su vertiente autónoma, en cuanto que se ocupa de estudiar y explicar cómo se producen de hecho: la fijación, transmisión y conservación de los conocimientos de cada disciplina o ámbito intelectual humano, a través de los distintos tipos de documentos que cada una genera con tal fin. En palabras de J. López Yepes en su artículo “¿Qué es Documentación?”, “la Documentación busca las causas últimas de la comunicación de la ciencia en todos los procesos que posibiliten la transmisión última de los conocimiento científicos con el fin de convertirse en nuevos conocimientos”^18. Pero tenemos que añadir a esta descripción de los fines que persigue la Documentación que no sólo abarcan los correspondientes a la comunicación de los conocimientos científicos, sino que se extiende sobre cualquier área de especialización, sea o no científica, pudiendo tratarse de transmisión de saber (conocimiento) social, profesional, artístico, o cualquier otra

(^18) Fundamentos de Información y Documentación / López Yepes, José (comp). Madrid: Eudema Universidad: Manuales, 1989.

materiales con los que cuenta el centro para llevar a cabo su labor) que implica conocimientos de Administración y Gestión (de empresas públicas y/o privadas dependiendo de cada caso concreto). Por ejemplo, una de las más empleadas es la Teoría de Sistemas.

ii. El factor metodológico es el que implica un mayor número de conocimientos multidisciplinares. El principal aspecto metodológico es el que se refiere a la normalización. La Documentación es una disciplina en la que la normalización de los procesos de tratamiento es imprescindible, tanto de cara al intercambio de resultados entre centros como en lo relativo al usuario, que no podría acceder a tantos recursos como se le pueden ofrecer si cada centro usase sus propias normas. La normalización documental se extiende desde la presentación de los documentos (normas de edición) hasta los locales y equipos (normas de superficie del centro, dimensiones de las estanterías), pasando por el tratamiento físico de los documentos (normas de catalogación) y el intelectual (lenguajes documentales). Para llegar a concretar cada una de estas normativas entran en juego conocimientos de otras disciplinas, como pueden ser los jurídicos en el caso de la edición para la que existe legislación preceptiva y no sólo normas descriptivas (casos ilustrativos pueden ser los derechos de autor, los depósitos legales, los números ISBN o ISSN^20 , etc.). Para el caso de los lenguajes documentales necesitamos conocimientos lingüísticos (semántica) para saber el significado exacto de cada término; psicología cognitiva para poder representar los mapa conceptuales que rigen el aprendizaje del conocimiento humano; lógica, para poder formalizar en sentido lógico cada uno de los lenguajes documentales que construimos tanto para representación como para recuperación de documentos (incluida su vertiente informática ya que los sistemas de recuperación siempre funcionan con un tipo de lógica matemática concreta).

(^20) Busca lo que significa cada uno de estos acrónimos.

iii. El factor tecnológico tiene una especial importancia porque la introducción de las nuevas herramientas (hardware y software) informáticas (Informática) ha posibilitado que se produzca un salto cualitativo en la Documentación. Sin ir más lejos, la posibilidad de almacenar y tratar grandes colecciones de documentos que, por su elevado número, no habrían podido ser manejadas manualmente, ha permitido alcanzar conclusiones cada vez más amplias y generalizadoras. No obstante, en el trabajo documental la tecnología no pasa de ser una herramienta, imprescindible, eso sí, pero una herramienta que ha facilitado los trabajos e investigaciones documentales y, en especial, poder hacerlos a una escala mayor que permite la obtención de resultados que puedan ser, en muchos casos, generalizables.

iv. El último factor es el económico-político. La documentación, la información que en ella reside en última instancia, es un bien económico imprescindible para el progreso y el desarrollo. Como un bien económico más, y uno de los más importantes por su peso en el desarrollo y el progreso, ha provocado su encarecimiento. Así por ejemplo, existen actualmente muchas empresas privadas de carácter documental que venden distintos productos fruto del tratamiento (en la mayor parte de los casos son estudios bibliométricos^21 ) de grandes bases de datos documentales que elaboran y/o compran. Este factor ha hecho que, para muchos profesionales de la documentación, los conocimientos de las Ciencias Económicas y Empresariales sean cada vez más necesarios.

(^21) La Bibliometría es una parte de la Documentación orientada fundamentalmente a la investigación básica de la disciplina, cuyos resultados se han convertido en unos de los datos más usados en los ámbitos económicos y empresariales de hoy en día.