



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Las encefalitis bacterianas, en particular las causadas por mycoplasma pneumoniae, l. Monocytogenes y legionella, incluyendo síntomas neurológicos, diagnóstico y tratamiento. Además, se discuten otras complicaciones neurológicas como meningoencefalitis y síndrome de ramsay hunt.
Tipo: Resúmenes
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Además de las endocarditis bacterianas aguda y subaguda, que pueden ocasionar embolia cerebral y reacciones inflamatorias características en el encéfalo, otras diversas infecciones bacterianas generales pueden complicarse por un tipo especial de encefalitis o meningoencefalitis.
Las tres más comunes son las infecciones por Mycoplasma pneumoniae, la meningoencefalitis por L. monocytogenes y la enfermedad de los Legionarios.
Infecciones por Mycoplasma pneumoniae
Este microorganismo, que causa de 10 a 20% de todas las neumonías, se vincula con varios síndromes neurológicos. La polineuritis de Guillain-Barré, neuritis craneal, miositis aguda, meningitis aséptica, mielitis transversa, encefalitis global, crisis convulsivas, cerebelitis, encefalomielitis aguda diseminada (posinfecciosa) y leucoencefalitis hemorrágica aguda (enfermedad de Hurst) se han notificado en relación con neumonías por micoplasmas o con signos serológicos de infección.
Los autores observaron varios casos con un impactante síndrome cerebral, cerebeloso, del tallo cerebral o la médula espinal que se presentó durante o poco después de neumonía o traqueobronquitis por micoplasmas.
Además de la cerebelitis, que es clínicamente similar a la enfermedad que sigue a la varicela, en algunos casos se informan síndromes encefalíticos poco comunes de:
Muchos de los casos de los autores presentaron una cefalea prodrómica intensa. Al inicio de los síntomas neurológicos puede no haber signos de neumonía y en algunos sujetos sólo ocurre un síndrome respiratorio superior.
El LCR suele contener un número pequeño de linfocitos y otras células mononucleares y contenido de proteínas incrementado.
El diagnóstico se confirma al identificar en cultivo el microorganismo en material de vías respiratorias (tarea difícil); al detectar títulos séricos crecientes de inmunoglobulina (Ig) fijadora de complemento G y anticuerpos IgM, y anticuerpos contra crioaglutininas en la sangre y en LCR y en este último líquido, por medio de técnicas especializadas de detección de ácido desoxirribonucleico (deoxyribonucleic acid, DNA).
Tratamiento
La eritromicina y los derivados de la tetraciclina reducen la morbilidad, sobre todo por la erradicación de la infección pulmonar; los efectos de los antibióticos sobre las complicaciones del sistema nervioso se desconocen.
Meningoencefalitis es un proceso inflamatorio de las meninges y el parénquima cerebral que se traduce en alteraciones del líquido cefalorraquídeo con manifestaciones clínicas caracterizadas por fiebre, cefalea, disminución del nivel de conciencia con o sin focalidad neurológica, crisis epilépticas y rigidez de nuca.
Su causa puede ser tanto infecciosa como no infecciosa. Entre las causas infecciosas se encuentran los virus, bacterias, hongos y parásitos; y las causas no infecciosas son las enfermedades desmielinizantes, autoinmunes y vasculitis.
Manifestaciones clínicas En algunos pacientes predomina la presencia de un síndrome meníngeo caracterizado por cefalea intensa, signos de irritación meníngea (rigidez de nuca, signo de Kernig y de Brudzinski) y fiebre.
En otros casos predomina el cuadro de encefalitis, con alteración del nivel de conciencia, crisis comiciales y déficits neurológicos focales que pueden incluir la afectación de pares craneales. Una vez establecida la sospecha clínica es obligatorio realizar una punción lumbar lo antes posible
Diagnóstico
La EMAD es una enfermedad inflamatoria y desmielinizante del SNC, que se presenta con más frecuencia en la infancia y en la adolescencia. Suele estar precedida de una infección o una vacunación, aunque en otras ocasiones no existe ningún antecedente previo relevante.
Su curso clínico es monofásico, sin embargo; se puede presentar recurrencia o un curso multifásico.
Se observa un proceso encefalítico, mielítico o encefalomielítico agudo de este tipo en diversas situaciones clínicas.
Manifestaciones clínicas Las características clínicas en el adulto son variables y presenta algunas diferencias respecto a la clínica presentada en los niños, como preferencia por el sexo femenino, menor evidencia de antecedente infeccioso y menor frecuencia de síndrome meningoencefalítico como sintomatología.
Corticoesteroides, cuanto antes se inicie, mejor será la respuesta clínica
En algunos casos fulminantes se han obtenido buenos resultados con plasmaféresis y el concentrado inmunoglobulínico intravenoso.
SINDROME DE RAMSAY HUNT
Es la parálisis facial periférica debida a la infección del ganglio geniculado (o del propio núcleo protuberancial) por la reactivación del virus varicela zóster. Suele ser muy dolorosa y a veces con reacción meníngea asociada. Además de la parálisis facial suele haber hipoestesia en el conducto auditivo externo y parte superior del pabellón auricular, y en ocasiones existen signos de afectación del nervio vestibulococlear próximo al ganglio geniculado y el paciente aqueja acúfeno, sordera y vértigo asociados.
Manifestaciones clínicas
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la aparición de las vesículas típicas del zóster y a veces gran eritema y edema de todo el pabellón auricular. Las vesículas pueden estar restringidas al tímpano o al pilar posterior de la faringe, y no se diagnostican si no se buscan con esmero. Además, las vesículas pueden aparecer días después de la parálisis y no se observan en la primera visita. Por último, algunos pacientes nunca tienen erupción, pero sí una elevación del título de anticuerpos (IgM positiva o IgG superior a cuatro veces el título basal) o la presencia de ADN viral en la piel auricular, saliva o líquido del oído medio (zóster sin herpes). Éste es un argumento más a favor de tratar empíricamente todas las parálisis faciales periféricas con anti virales.
Tratamiento
El tratamiento consiste en aciclovir (800 mg X 5/día) o Famciclovir (500 mg X 3/día) por vía oral de la misma manera que en otras localizaciones del herpes zóster También debe emplearse prednisona para el
tratamiento (al menos 60 mg/día o más según el peso), ya que, además de mejorar las posibilidades de recuperación del déficit motor, parece disminuir la incidencia de neuralgia postherpética. Se ha propuesto que en caso de ausencia de respuesta a los corticoides por vía oral se use un choque de metilprednisolona i.v. En general, el pronóstico de la parálisis facial es peor y las secuelas suelen ser más importantes que en la parálisis idiopática tipo Bell. Puede quedar un dolor neuropático crónico que se trata con pregabalina, gabapentina, carbamazepina o amitriptilina.
file:///C:/Users/skarl/Downloads/376- Texto%20del%20art%C3%ADculo-1205-1-10-20180315%20(1).pdf
https://doi.org/10.1186/s12879-016-1556-