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Asignatura: Estructura de la Comunicación, Profesor: Pastoriza Pastoriza, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Hitos históricos que preparan y explican el nacimiento de la filosofía de la Escuela de Frankfurt
(Iluminismo): la razón
Materialismo: contacto con la realidad y los problemas sociales
racionales: la razón utilizada para la opresión
Mayo ’68. Primavera de Praga.
En 1923 nace el Instituto para la Investigación Social, vinculado a la Universidad de Frankfurt, dirigido por el filósofo argentino Félix Weil (hijo del comerciante Hermann Weil, que financiaba en parte el Instituto). Su objetivo era el de reunir a autores interesados en el marxismo y conseguir una visión adecuada de la sociedad para transformarla. Se trataba de desarrollar un pensamiento crítico de la sociedad occidental y reflexivo, inspirado en el marxismo, sobre los procesos de consolidación de la sociedad capitalista. Pretendía aplicar a la sociedad de su tiempo un análisis marxista de carácter científico, para superar el capitalismo. Friedrich Pollock, Georg Lukács, Kurt Albert Gerlach y Félix Weil pusieron el germen de lo que años más tarde sería la Escuela de Frankfurt (la ciudad de Frankfurt era entonces una de los más activos focos culturales de Europa, y el Instituto para la Investigación Social un centro de libertad al margen del nacionalsocialismo emergente). Cuando fue nombrado director, Carl Grünberg orientó las actividades del Instituto hacia el estudio de la historia del socialismo y del movimiento obrero.
SEGUNDA ÉPOCA
Dirigida por Horkheimer, en 1931, el Instituto cambia su orientación hacia investigaciones interdisciplinarias. Comienza a publicar la Revista para la Investigación Social , en la que también escriben Leo Löwenthal, Erich Fromm, Theodore Adorno , Walter Benjamin, Herbert Marcuse y otros (Paul Lazarsfeld también colaborará en algunos proyectos). Se trataba de retomar la teoría de Marx como teoría crítica del capitalismo, incorporando las aportaciones de Freud y los hallazgos del sicoanálisis, sobre todo aplicado al estudio de los principios de dominación colectivos y para estudiar la relación entre racionalidad e irracionalidad y sus efectos sociales e históricos. Se trata de elaborar una teoría social crítica de izquierdas, la famosa Teoría Crítica, alejada también de la ortodoxia del socialismo comunista. Los integrantes de la Escuela de Frankfurt eran todos grandes pensadores cuya característica era la heterogeneidad y aún la confrontación
(Marcuse y Erich Fromm abandonaron la Escuela por desavenencias sobre la interpretación de la obra de Freud y Heidegger).
El ascenso del nazismo y su llegada al poder provocaron la salida de Alemania del Instituto (muchos de sus intelectuales eran judíos) y su instalación primero en Ginebra, luego en París y por fin en Nueva York, en la Universidad de Columbia (en 1939 su sede de Frankfurt fue destruida por las bombas). Aquí la síntesis Marx- Freud se enriquece con los estudios sobre el fascismo y la personalidad autoritaria. Mientras Horkheimer trabaja en la Universidad de Columbia, Adorno lo hace en el Office Radio Search de la Universidad de Princeton.
Varios años después de finalizada la guerra, en 1951, se levantó un nuevo edificio en Frankfurt, frente al antiguo, y a él volvieron del exilio Pollock, Horkheimer y Adorno, mientras Marcuse, Neumann, Kirchheimer y Löwenthal prefirieron permanecer en EE.UU. En la década de los 50 se amplían los estudios de la Escuela de Frankfurt hacia la sociología de la industria y de la educación.
El nombre de Teoría Crítica fue acuñado por Horkheimer. Se trata de una conjunción de las teorías de Marx y Freud y su aplicación a la nueva sociedad de masas, cuya organización económica basada en la economía de la demanda y el consumo ponía en cuestión numerosas previsiones del marxismo. La aplicación del sicoanálisis significaba por primera vez un uso político de la sicología colectiva. Su significado básico era el análisis crítico-dialéctico, histórico y negativo de lo existente, desde el punto de vista de la Razón histórico-universal: No “lo que es” sino lo que “debería ser”. Frente a los positivismos de ”lo que es”, se debe imponer un “deber ser”, que actúa como el gran motor de la Historia desde sus orígenes. La humanidad dispone ya de recursos científicos, materiales e intelectuales como para transformar la sociedad entendida como un todo.
Estudian los medios de comunicación como instrumentos de la industria cultural y las reacciones de las audiencias como un reflejo del poder económico de la industria cultural.
Una de las características de la Teoría Crítica era la interdisciplinariedad: para introducir la razón en el mundo y transformar la sociedad hay que conocerla desde un punto de vista científico y amplio. La interdisciplinariedad se concretará en tres disciplinas fundamentales (Sociología, Economía y Sicoanálisis) y otras complementarias (Teología, Música, Estética).
SOCIOLOGÍA (LA SOCIEDAD). Su objetivo no es el de describir la sociedad sino impulsar su transformación. Mostrar lo que hay de desconocido en la sociedad (lo que los instrumentos ideológicos pretenden esconder) utilizando presupuestos marxistas. Profundizar en el estudio de las formas de opresión y marginación.
SICOANÁLISIS (EL INDIVIDUO). Analizar bajo presupuestos marxistas las ideas del sicoanálisis (un método que estudiaba la función represiva de la sociedad sobre el individuo).
ECONOMÍA (RELACIONES SOCIEDAD-INDIVIDUO). El individuo influye en la sociedad a través de la economía y a la vez la sociedad influye en los individuos también a través de la economía.
Para Horkheimer el arte significaba resistencia y el reinado de la individualidad. Por el contrario, la cultura de masas significa sumisión y estandarización del comportamiento social. El sistema capitalista tiende a reducir a todos los hombres a una norma unitaria que sólo es posible resistir desde el arte. La oferta mediática se presenta como una nueva forma de igualitarismo, mediante una oferta simple, de fácil comprensión, dirigida al entretenimiento de un público potencial constituido por la totalidad de la población. Pero esta promesa de igualdad no es más que una exigencia de rendición, ante las nuevas armas del capitalismo para asegurarse el control social y la pérdida de la individualidad. Los medios de comunicación masiva tienen el mismo potencial destructor que los aviones y los cañones. Son una nueva forma de barbarie. Sin embargo esa barbarie no se debe a la producción industrial sino a la organización económica y política de los medios.
En Dialéctica de la Ilustración, los medios son descritos como una sofisticada forma de adoctrinamiento ideológico bajo el dominio de la racionalidad técnica. Adorno y Horkheimer consideran ya que todas las manifestaciones de la dominación son subyacentes de la industria cultural.
La producción cultural, las películas, los programas de la radio, las revistas... manifiestan la misma racionalidad técnica, el mismo esquema de organización y planificación que la fabricación de cualquier otra mercancía en el sistema capitalista. Cada sector de la producción esta uniformizado y todos lo están en relación con los demás. De esta forma la civilización de la era industrial confiere a todo un aspecto semejante. La industria cultural proporciona en todas partes bienes estandarizados para satisfacer las numerosas demandas identificadas con otras tantas identificadas como otras tantas distinciones a las que los estándares de la producción deben responder. A través del modo industrial de producción se obtiene una cultura de masas hecha con una serie de objetos que llevan claramente la huella de la industria cultural. Así, la racionalidad técnica es la racionalidad de la propia dominación. El terreno en el que la técnica adquiere su poder sobre la sociedad es el terreno de los que la dominan económicamente. La racionalidad técnica es el carácter coercitivo de la sociedad alienada.
La industria cultural fija de manera ejemplar la quiebra de la cultura, su caída en la mercancía. La transformación del acto cultural en un valor destruye su capacidad crítica. La producción industrial sella la degradación de la función de la cultura.
En la época de la reproducción industrial el individuo ya no decide de forma autónoma. El conflicto entre impulsos y conciencia se resuelve con la adhesión acrítica a los valores impuestos. El hombre está en manos de una sociedad que le manipula. El ciudadano es ahora consumidor y, como tal, no es sujeto sino objeto de la industria cultural.
El individuo puede pensar que durante su tiempo de ocio se sustrae de los mecanismos productivos en los que está inserto en su tiempo de trabajo. Sin embargo, consume copias y reproducciones del propio proceso de trabajo. En otras palabras existe una continuidad entre el tiempo de trabajo y el ocio de la que se
deriva que a medida que las posiciones de la industria cultural se hacen más sólidas y estables, más puede influir sobre las necesidades del consumidor dirigiéndolas y disciplinándolas. Así, en el tiempo de ocio, el consumidor de los productos de la industria cultural, no percibe la apología de una sociedad alienante que se oculta tras el esparcimiento.
La individualidad es sustituida por la pseudoindividualidad porque el sujeto se halla vinculado a una identidad sin reservas con la sociedad. La ubicuidad, la repetición y la estandarización de la industria cultural hacen de la industria cultural una maquinaria formidable de control psicológico. El sujeto receptor es como el prisionero que cede ante la tortura y acaba por confesar cualquier cosa.
El análisis de la industria cultural de esta primera generación de la Escuela de Frankfurt ha sido considerado entre los estudiosos posteriores como excesivamente pesimista. Así, para Lozano, el pronóstico de que la radio y luego la televisión tendrían el efecto de producir una general homologación de la sociedad permitiendo y favoreciendo, por una especie de propia tendencia demoníaca interna, el control sobre las masas a través de visiones del mundo estereotipadas, del uso de la propaganda, etc…quedó desmentido por Vattimo para quien a pesar de todos los esfuerzos de los monopolios y de las grandes centrales capitalistas, radio televisión y periódicos ha sido más bien, que los medios de comunicación de masas han proporcionado una general explosión y multiplicación de visiones del mundo 2.
Mattelart, por su parte, considera innegable la agudeza del análisis de Adorno y Horkheimer, al descubrir la conjunción entre arte y tecnología pero, al tiempo, exageraron el valor del arte como fermento revolucionario y no supieron ver otros aspectos distintos de esa conjunción. Propone leer conjuntamente la Dialéctica de la Ilustración y La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica , de Walter Benjamin 3. Esta obra, escrita diez años antes, muestra como un arte como el cine sólo tiene razón de ser en el estadio de la reproducción y no de la producción única.
Mattelart sugiere también, que Adorno y Horkheimer estigmatizan la cultura de masas porque su proceso de producción atenta contra una concepción del arte sacralizada.
Por nuestra parte queremos señalar que, aun compartiendo las críticas que habitualmente se hacen a Adorno y Horkheimer, debe insistirse en que su análisis es el primero que se plantea el análisis de los medios de comunicación en un contexto social más amplio y que, en todo caso, puede ser criticado por su exageración en algunos aspectos, pero nunca porque fuera erróneo en sus premisas elementales.
(^2) Lozano, J. (1991). “Cultura de masas”. En Benito, A. (Ed). Diccionario de Ciencias y técnicas
de la comunicación. Madrid: Paulinas p. 309. Veáse también. Vattimo, G (1990). La sociedad transparente. Barcelona: Antrophos. (^3) Mattelart op cit (1997). P. 54-55. Benjamin, W. (1981).La obra de arte en la era de la
reproductibilidad técnica.
Reconsidera la cultura-cultura a partir del concepto de aura (singularidad de la creación, manifestación irrepetible). Es ese valor cultural el que se ha alterado en las sociedades de masas a través de la reproducción técnica y la mercantilización.
Los medios de comunicación provocan un efecto positivo (la difusión y acceso de millones de personas al Arte) y un efecto negativo: la fetichización, la desaparición de la singularidad creativa que definió como aura.
Se suicida en Port-Bou en 1940, ante la imposibilidad de cruzar la frontera huyendo del nazismo.
TERCERA ÉPOCA
En los años sesenta, el movimiento estudiantil del 68 tuvo como punto de referencia la obra de Adorno, entonces director del Instituto. La influencia de la Teoría Crítica en los acontecimientos de esta década es innegable. El tratamiento de la sexualidad en el sicoanálisis influyó en los movimientos contestatarios de los 60
En los 70 se ocupan del estudio de los problemas de género y de la racionalización de las sociedades industriales. La crisis del petróleo de 1973 provoca una crisis del estado de Bienestar. De ahí el nuevo interés por los procesos económicos, sociopolíticos y culturales y la atención por la obra de Max Weber para estudiar la sociedad post-industrial y el capitalismo tardío (el capitalismo que requiere la intervención del Estado).
En los 80 se produce un giro hacia la sociología política.
En la actualidad, el director del Instituto es Axel Honneth y el pensador más destacado es Jurgen Habermas, cuyo pensamiento difiere bastante de los de la primera generación.
Examen de las formas de dominación social
Investigación sobre la anulación de la razón crítica
HERBERT MARCUSE (1898-1979)
Influencia sobre los movimientos estudiantiles y juveniles
Introductor de Freud para el análisis sociopolítico: revisión de la lógica de la dominación del inconsciente social: liberar al sujeto como instrumento de producción y consumo
El “principio de realidad” al sustituir al “principio de placer y “creatividad” ha conducido a un sistema de represión global.
Liberar la ciencia y la técnica del dominio irracional del neocapitalismo: ya son posibles los ideales utópicos gracias a la ciencia. Se pueden superar enfermedades, paliar el hambre, la explotación.
No se puede desligar la obra de Adorno y Horkheimer de la de Marcuse. La publicación en 1964 de El hombre unidimensional en la que su autor pretende desenmascarar las nuevas formas de dominación política, señalando que bajo la apariencia de racionalidad de un mundo cada vez mas conformado por la tecnología y la ciencia, se manifiesta la irracionalidad de un modelo de organización de la sociedad que, en lugar de liberar al individuo lo sojuzga.
El hombre unidimensional es el que siente como suyas las necesidades que le prescriben la publicidad y la propaganda: desaparece la capacidad del sujeto para percibir críticamente su existencia y su sociedad. Bajo la aparente comodidad del bienestar y la felicidad organizada se promueve la desindividualización del ciudadano.
La racionalidad técnica, la razón instrumental, reduce el discurso y el pensamiento a una dimensión única que hace concordar la cosa y su función, la realidad y la apariencia, la esencia y la existencia. Esta sociedad unidimensional ha anulado el espacio del pensamiento crítico. Con ello se manifiesta la perfecta coherencia de la Escuela Crítica de la primera generación, que critica un mundo en el que la instrumentalización de las cosas acaba siendo la de los individuos
Representa la renovación temática de la Escuela de Frankfurt
Desarrollo de una Teoría del conocimiento como Teoría Social
Replanteamiento de las transformaciones de la sociedad post-industrial.
El neocapitalismo o capitalismo tardío ha introducido al Estado como un mecanismo más de regulación económico-política del mercado.
Teoría de la acción comunicativa cuyo objetivo es el concepto de racionalidad
Preocupación por descubrir las tendencias que conducen a a una quiebra y crisis de la racionalidad, crisis de un modelo histórico de progreso social y humano propugnado por la Ilustración.
Posibilidad de un nuevo significado de la razón que restituya su significado ilustrado y muestre los extravíos de un modelo que ha llevado a una razón instrumental. Las leyes del mercado y la producción cultural han sustituido al razonamiento: el ciudadano tiende a convertirse en consumidor.
Las formas de comunicación se inspiran en un modelo comercial de fabricación de opinión
Estudia los problemas que origina el paso del capitalismo liberal al capitalismo dirigido
Su Teoría de la Acción Social se concibe para una transformación efectiva del mundo actual que busca la emancipación del hombre.
Cualquier cosa –a condición de que no sea completamente amorfa- posee una estructura. Al parecer el término estructura no añade absolutamente nada a lo que tenemos en la mente cuando lo empleamos, como no sea una agradable sensación^6.
Pero también podemos encontrar posiciones bastante más favorables, como la de Roger Bastide y Etienne Wolf. El primero afirma que si el término estructura ha invadido sistemáticamente numerosos campos, es porque corresponde realmente a una necesidad, porque es útil y porque, aunque pueda inducir a confusiones, puede también enriquecer las disciplinas que recurren a esta noción. Por su parte, el segundo señala cómo a un grupo de biólogos se les puede ocurrir organizar un coloquio sobre las estructuras en biología. Pero no se les ocurrirá la idea de organizar un coloquio sobre el sentido de la palabra estructura. Significa esto que el término en cuestión es perfectamente claro, indiscutido 7. Boudon, por otra parte, sostiene que el éxito de la noción de estructura está ligado al conjunto de las mutaciones científicas por las que diversas disciplinas alcanzaron a construir teorías verificables que permitiesen explicar interdependencias de los elementos constitutivos de sus objetos^8.
En definitiva, ocuparse académicamente del termino estructura resulta bastante complejo y, desde luego, no es este el lugar para desarrollar exhaustivamente cada concepción, ni para tratar de penetrar en todos los matices. Es oportuno recordar que para su inclusión en el Diccionario Terminológico de las Ciencias Sociales de la UNESCO fue preciso reunir un Coloquio sobre el término Estructura, que bajo la presidencia de Fernand Braudel, reunió a Roger Bastide, Etienne Wolf, Claude Lévi-Strauss, Henri Lefebvre, Lucien Goldman, Rayond Aron, E. Benveniste, entre otras personalidades relevantes de la ciencia. En sus actas puede observarse la división de los científicos sociales cuando se trata de precisar las definiciones y la utilidad científica del concepto que nos ocupa. Esa división perdura hoy.
En general se admite que hay dos formas principales de definir el concepto que vienen a coincidir con sus dos grandes fuentes: el organicismo (Spencer) y la lingüística (Saussure). Es decir: se puede equiparar estructura a organización o entenderla como una construcción teórica. Dicho de otra forma: como un modelo conceptual o como un modelo teórico. El primero tiene una evidente concepción globalizadora y el segundo responde a una intención de abstracción lógico-experimental.
Dicho con palabras de Boudon, podemos dar dos definiciones del término:
organización estable, totalidad. Aquí estructura se opone a coyuntura (que designa los caracteres variables), lo profundo a lo superficial , el objeto a una estructura profunda.
hace que este aparezca como sistemático. Aquí lo inconsciente (lo oculto) se opone a lo consciente (lo manifiesto). Desde el punto de vista científico el objeto está estructurado^9.
(^6) Citado por Lévi-Strauss, C. (1958). Antopologie structurale. París: Plon. p. (^7) Bastide, R. Sentido y usos del término estructura. Buenos Aires: Paidós. (^8) Boudon, R. (1968). A quoi sert la notion de structure?. París: Gallimard. Edición española
(1972) Para qué sirve la noción de estructura. Madrid: Aguilar. p. 22. (^9) Boudon, R. (1968). A quoi sert la notion de structure?. París: Gallimard. Edición española
(1972) Para qué sirve la noción de estructura. Madrid: Aguilar
De forma muy similar Rocher afirma que se puede construir un análisis estructural a partir de modelos conceptuales y de modelos de abstracción lógico-experimental.
El modelo de análisis estructural del primer tipo es un modelo conceptual , cuya función es básicamente describir. Se trata de representar la estructura social como un conjunto de posiciones y de roles y de grupos estratificados, vinculados entre sí de acuerdo con unas relaciones funcionales, en un equilibrio perseguido incesantemente. El investigador observa las distintas perspectivas de los sujetos-actores, las conjuga entre sí y las fusiona al tiempo que se inspira en sus propias observaciones personales sobre las conductas de los distintos sujetos- actores, sus redes de comunicación, las reagrupaciones que se producen.. para intentar confeccionar una imagen global y coherente de la estructura observada. La imagen que el investigador confecciona a partir de su observación directa es un modelo conceptual por cuanto permite describir la realidad de forma global, coherente, articulada y en cierto modo desde el exterior porque no corresponde a la imagen parcial de cada sujeto participante.
Este modelo, al que corresponden. todos las definiciones derivadas de Radcliffe-Brown, delimita para su estudio, hechos y acontecimientos que no están aislados los unos de los otros. Cobran para un sentido para el investigador y, por lo tanto, son inteligibles en la medida en que indaga los lazos que los unen entre si y con el conjunto, así como las propiedades que se derivan, para ellos y para la totalidad, de las relaciones de interdependencia o de solidaridad que mantienen.
El modelo de abstracción lógico-experimental , se sitúa en un plano
teórico y científico superior. Corresponde a él todos los análisis estructurales que
se derivan de Lévi-Strauss. Reconoce la intención globalizadora del primer
modelo, porque se trata en primer término de describir y/o explicar la
interdependencia de los elementos de un sistema, pero añade la exigencia de
que el modelo permita dar cuenta de todos los hechos observados y que permita
la previsión^10.
.2. El concepto de estructura en las ciencias sociales.
No es fácil rastrear la historia del término y de sus diferentes usos. Hobbes, en su Leviathan no utiliza el término estructura, pero su concepción del Estado como organismo artificial distingue muy precisamente la función de cada institución y de cada cargo lo que anuncia, ya en el siglo XVII, la analogía organicista que se convertirá en una de las fuentes principales del concepto dos siglos más tarde. También Montesquieu apunta ya hacia la noción cuando afirma que las leyes tienen relaciones entre sí y que forman todas juntas lo que se llama e l espíritu de las leyes.
Spencer abre el camino que permite el paso de la biología a la sociología mediante la analogía organicista. A partir de él se llega a Radcliffe-Brown que, siguiendo sus pasos, asienta una de las dos fuentes principales del concepto de estructura que será utilizada, sobre todo por la antropología funcionalista británica.
(^10) Rocher, G. (1978). Introducción a la sociología general. Barcelona: Herder
organización de las sociedades. Además, su pensamiento tuvo una notable influencia en Engels que ve en el estudio de la familia morganiano los principios del materialismo histórico y en Lévi-Strauss que reinvidicará para el estructuralismo los trabajos sobre las estructuras de parentesco y la organización social realizados por el norteamericano.
Para Marx las relaciones de producción constituyen una estructura (Struktur) económica, la base (basis) real sobre la que se levanta la superestructura (Uberbau) jurídica y política y a la que corresponden las formas (Formen). Aquí la estructura es causa de cambio y motor oculto.
El hilo conductor del pensamiento de Marx no es el concepto de estructura sino el de superestructura. Para él la moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología, y las formas de la conciencia que a ellas corresponden, no tienen su propia historia, ni su propio desarrollo, sino que los hombres que desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esa realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia^13.
El resultado general al que llega, y que una vez obtenido le sirve de guía en todos sus estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica, la estructura real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social el que determina su conciencia^14.
Dicho con palabras de Zeitlin, los varios ordenes institucionales de una sociedad están en una jerarquía en cuanto a su mutua influencia. La prioridad casual fue asignada a la esfera de la producción en particular y al orden económico en general; la influencia casual secundaria fue asignada a los órdenes político y legal; y la influencia terciaria le fue imputada al reino de la ideología como la filosofía, la religión, etc..^15
En las antípodas de esta concepción encontramos, ya en el siglo XX, la teoría funcionalista,
que fue el paradigma dominante en las ciencias sociales hasta finales de los años sesenta. Si para Marx la estructura es causa de cambio y motor oculto, para el funcionalismo estructura es
precisamente lo que resiste al cambio dando estabilidad al sistema social.
(^13) Marx, K. y Engels, F. La Ideología Alemana. op cit (1973) p. 26. (^14) Marx, K.(1973) "Prólogo de Contribución a la crítica de la economía política". En Obras
escogidas. Vol I. Buenos Aires: Ciencias del Hombre. p. 373. (^15) Zeitlin op cit pp-67-
Para Parsons la estructura es una definición estable de los elementos de un sistema social que escapa a las fluctuaciones que se le imponen desde fuera. En el funcionalismo estructura es inseparable de función en un sistema total, acerca del cual puede decirse que asegura su conservación por medio de regulaciones. La teoría de la acción social analiza los diversos tipos de alternativas en presencia de los cuales se encuentra el individuo según que se someta o no a los valores colectivos. En un contexto social, por inconscientes que sean, se traducen, más tarde o más temprano, en normas o reglas que se imponen en forma más o menos estable a los individuos 16.
Merton, por su parte, considera que la estructura es la resultante del conjunto de las interrelaciones que se producen en un marco concreto, siendo necesaria la existencia de cierta estabilidad. La estructura no existe más allá de la activación que realizan los actores involucrados. Por eso, la estructura, como la función puede ser latente o manifiesta.
Lo manifiesto hace referencia a la activación de unas acciones determinadas de las que se sabe sus objetivos, en otras palabras: un funcionalidad esta explicitada. Por el contrario lo latente alude a lo no explicitado y sus consecuencias no ser derivan de una propuesta previa, sino que son consecuencias no previstas. Son elementos no declarados pero que contribuyen al mantenimiento de las estructuras establecidas^17.
Casi al tiempo en que el funcionalismo hace crisis como paradigma dominante, irrumpe en las ciencias sociales el estructuralismo con una concepción de estructura que rompe con todas las anteriores. Tomando como punto de partida a Saussure (la segunda de las fuentes principales del concepto) y recogiendo también los trabajos del Círculo de Praga establece que no se trata de describir la estructura social sino de explicarla mediante modelos analíticos. No es un modelo genético, ni funcional, ni histórico sino deductivo. El estructuralismo es antifuncionalista pero, al tiempo la aplicación del método estructuralista al marxismo, que se debe Althusser, originó un vivo debate en todas las corrientes marxistas sobre la relación entre la base económica y la superestructura.
Para Lévi-Strauss la estructura de la realidad social no es un simple dato concreto directamente observable; sino que es una estructura latente , es decir una estructura oculta de esa realidad que es preciso desvelar. El Estructuralismo es entonces una tentativa encaminada a reducir lo arbitrario a un orden, a fin de descubrir una necesidad, inmanente a la ilusión de la libertad. A partir de aquí, el Estructuralismo se coloca cerca de la preocupación de Wilfredo Pareto por dotar a las ciencias sociales de modelos teóricos que permitan comprender e interpretar la realidad social vivida por los miembros de la comunidad y reconstruida mentalmente por el investigador. Por el contrario, la noción de estructura social aquí descrita es la opuesta al organicismo de Spencer y Radcliffe-Brown 18.
Efectivamente la noción de estructura de Lévi-Strauss corresponde a lo que Pareto llama sistema. El italiano desde la economía y el francés desde la lingüística proponen a las (^16) Parsons, T. (1977). Social System and the Evolution of Action Theory. Nueva York: Free
Press. Parsons, T. (1988). El sistema social. Madrid: Alianza Editorial (^17) Merton, R.K. (1949). Teoría y Estructura Sociales. México, F.C.E., 1988. Edición original para
The Free Press en 1949. (^18) Lévy-Strauss, C. (1958). Antropologie structurale. Paris: Plon.
inmanentes al objeto examinado o sin son construcciones resultantes de la
actividad cognoscitiva sujeto cognoscente no tienen utilidad en la Semiótica 19.
Otro camino por el que el concepto estructura se introduce en las ciencias sociales, en este caso en la psicología social, arranca de la Psicología de la Gestalt (Koffka, Köhler). Aquí lo noción de estructura aparece ligada a la de totalidad. La Gestalt discute la existencia de las sensaciones a título de elementos psicológicos previos y en atribuirle sólo el papel de elementos estructurados pero no estructurantes. Lo que se da desde el comienzo es una totalidad como tal y se trata de explicarla. Aquí apareció la noción de campo, generalizada después por Lewin cuyo proyecto era aplicar la estructura de Gestalt al estudio de las relaciones sociales^20.
También desde la psicología encontramos la definición de Jean Piaget. Para Piaget estructura es: un sistema de transformaciones que entraña unas leyes en tanto que un sistema (por oposición a las propiedades de elementos) y que se conserva o enriquece por el mismo juego de sus transformaciones, sin que éstas lleguen a un resultado fuera de sus fronteras o reclame unos elementos exteriores. Por lo tanto toda estructura tiene tres características:
1) TOTALIDAD: Una estructura está formada por elementos, pero estos se encuentran subordinados a leyes que caracterizan el sistema como tal. Dichas leyes, llamadas de composición, no se reducen a asociaciones acumulativas, sino que confieren al todo, como tal, propiedades de conjunto distintas de las de sus elementos. Un todo es muy distinto a la suma de las partes, o elementos previos. El todo es anterior a los elementos, con lo que una estructura no puede entenderse de forma atomista. Lo que importa no es el elemento sino el todo.
2)TRANSFORMACIONES: Si lo propio de las totalidades estructuradas se deriva de sus leyes de composición, entonces son estructuras por naturaleza. Son siempre, al mismo tiempo, estructuradas y estructurantes.
Una actividad estructurante sólo puede consistir en un sistema de transformaciones que, a su vez, pueden ser intemporales (1+1 es siempre igual a 2) y temporales (las relaciones de parentesco).La estructura es un sistema de transformaciones.
3)AUTORREGULACION : Las estructuras se regulan por si mismas. Las transformaciones inherentes a una estructura no conducen más allá de las fronteras de esas mismas estructuras, sino que engendran elementos. Una estructura cerrada no pude incorporarse a otra mayor sino en calidad de subestructura. No hay anexión sino confederación. Las leyes de la subestructura no se alteran, sino que se conservan de manera que el cambio producido es un enriquecimiento. La conservación con estabilidad de las fronteras, a pesar de la construcción indefinida de nuevos elementos supone una autorregulación de las estructuras. (^19) Greimas, J. y Courtes, J. (1979). Semiótica. Diccionario razonado de la Teoría del Lenguaje.
Madrid: Aguilar. (^20) Lewin, K. (1976). La teoría del campo en la Ciencia Social. Buenos Aires: Paidós.
Esta propiedad asegura la importancia de la noción. Por lo tanto, cuando se logra reducir un cierto campo de conocimientos a una estructura autorreguladora, se tiene la impresión de estar en posesión del motor íntimo del sistema 21.
Finalmente, desde los años setenta se han abierto paso en las ciencias sociales los enfoques centrados en el actor como generador de estructuras. dando paso a modelos integrados que reconocen al tiempo a las estructuras como series de prácticas reproducidas por los actores que al tiempo que les constriñen son recursos para la acción. Es el caso de la Teoría de la Estructuración de Giddens 22.
Masa y comunicación de masas
(^21) Piaget, J. (1971). El Estructuralismo. Buenos Aires: Proteo. (^22) Giddens, A. ( 1995). La constitución de la sociedad. Bases para una teoría de la
estructuración. Buenos Aires: Amorrortu.
Se habría producido, entonces, una extensión simple y acrítica del término comunicación , añadiéndole el impreciso complemento de masas , por lo que resulta muy difícil de definir de forma unívoca, salvo que se le asimile al de cantidad. Para McQuail la palabra masa es casi imposible de definir, a causa de sus diferentes connotaciones, porque su rasgo esencial es la ambivalencia. En el pensamiento social esta palabra ha tenido y tiene diversos significados tanto positivos como negativos^24.
En psicología social el término masa aparece de la mano de Gustave Le Bon y de Gabriel Tarde:
Para Le Bon, en las masas la personalidad consciente e individual deja paso a un ánima colectiva de corte transitorio que determina una sola dirección en la acción de estas agrupaciones sociales. La misma orientación de los sentimientos y de las ideas se puede producir simultáneamente en individuos dispersos geográficamente: miles de individuos separados físicamente pueden adquirir las características de una masa psicológica. Las masas se manifiestan como un colectivo heterogéneo, sugestionable, contagioso, diseminado territorial y momentáneamente^25.
Tarde, influido por Le Bon, estudió los procesos de fragmentación, mimetismo y manipulación mediática del público que ocurrían a través de la prensa diaria. La masa aparece como algo claramente manipulable, que puede ser orientada tanto en los ideales de las reformas sociales y las utopías, como en los de la persecución y el expolio. Define el periodismo como un instrumento que puede derivar la acción social del público hacia los ideales benéficos o captar sus instintos más malignos^26.
La mayoría de los sociólogos consideran que el término masa tiene escaso valor y es sumamente ambiguo. En plural, puede tener un carácter peyorativo por oposición a la élite, y así lo encontramos en la obra Wilfredo Pareto, Gaetano Mosca y Robert Michels. Pero también, puede atribuírsele calificativos como los de pueblo honesto, trabajador y explotado, al servicio del cual se coloca el partido de masas. Así lo encontramos en el pensamiento marxista.
Giner sostiene que,
(...) en el mundo moderno, la masa (de existir) es el producto del proceso de masificación , supuestamente característico de ciertas sociedades modernas, las sociedades masa. Aquella estaría compuesta por una muchedumbre solitaria (en la expresión de David (^24) McQuail, D. (1988)"De la masa a las perspectivas de la comunicación masiva". Día-Logos de
la Comunicación, 21: 75 y ss. (^25) Le Bon,G. (1983). Psicología de las masas.Madrid: Morata (^26) Tarde, G. (1986). La opinión y la multitud. Madrid: Taurus
Riesman) de gentes manipuladas por los medios de comunicación, el consumo (de masas) y la política mediática, cuyos miembros poseerían escasa vida interior, al estar dominados por los estímulos y condicionamientos de dicha sociedad masa^27.
y la masificación:
Es el supuesto proceso mediante el cual ciertas sociedades modernas (o grandes sectores dentro de ellas) sufren una evolución hacia la homogeneización progresiva de formas de vida, concepciones y actitudes, y el consiguiente declive en su diferenciación interna^28.
La concepción de la sociedad moderna como sociedad masa fue introducida por los sectores más conservadores del pensamiento social (Scheler, Mannheim, Ortega) para el que el igualitarismo moderno producía una nivelación a la baja de toda la población y la hacía manipulable, gris y dócil para su control. Sin embargo, la noción de masificación fue también recogida por el pensamiento crítico de la Escuela de Frankfurt, que la utilizó para explicar la docilidad del proletariado moderno, domesticado y alienado, por ciertos procesos de dominación del capitalismo avanzado.
Específicamente, en las Ciencias de la Información se suele definir comunicación de masas por oposición a comunicación interpersonal. Valbuena, que ha estudiado con detenimiento las polémicas entre las denominadas escuelas empírica y crítica, señala que ambas han recurrido a este procedimiento y que -al menos en este terreno- han conseguido una convergencia notable, permitiéndonos disponer de una serie de definiciones descriptivas que nos precisan el objeto de estudio de nuestra disciplina. Se trata de establecer las notas que se dan sólo en la comunicación de masas y que no aparecen a la vez y bajo el mismo aspecto en la comunicación interpersonal, en grupos y en organizaciones^29.
Para Saperas, si definimos la comunicación como proceso básico podemos decir que se trata de un proceso establecido entre un comunicador (agente intencional) y un receptor (agente que interpreta) en el transcurso del cual el primer agente elabora un mensaje o contenido simbólico que resulta de las reglas combinatorias (de los signos) contenido en un código, mientras que el segundo agente es consciente del mensaje que se le dirige y lo interpreta. Este proceso se basa en que el comunicador y el receptor comparten un mismo código, o una pluralidad de códigos, y que ambos agentes se ponen en contacto a través de un canal físico que actúa como un instrumento de mediación natural, cultural o técnico 30.
(^27) Giner, S. (1998). "Masa" en Giner et al. Diccionario de Sociología.Madrid: Alianza. p. (^28) Giner, S. (1998). "Masificación" en Giner et al. Diccionario de Sociología.Madrid: Alianza.
p. (^29) Valbuena, F. (1991). Voz: "Comunicación Colectiva" en, Diccionario de Ciencias y Técnicas de
la Información. Madrid: Ediciones Paulinas. p.230. (^30) Saperas (1992b) pp 142-143.