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Asignatura: Sociologia de l'Empresa, Profesor: Amado Alarcón, Carrera: Administració i Direcció d'Empreses, Universidad: URV
Tipo: Apuntes
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Doctorando del Departamento Economía Financiera II Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea J OSÉ LUIS RETOLAZA Red de Economía Alternativa Solidaria
«Banca Ética» en nuestro entorno, desde la perspectiva del marketing. En este sentido no analizamos otras condiciones de posibilidad como pueden ser la legal o la econó- mico-financiera, sino que nos centramos en analizar la demanda que una entidad de este tipo podría tener. El artículo se inicia con un análisis del propio concepto de Banca Ética, pasando a continuación a realizar un breve análisis de los referentes españoles y europeos en el tema; posteriormente profundiza en los datos de demanda aportados por un estudio de campo realizado en el País Vasco, concluyendo con una aproximación al planteamiento de marketing que podría posibilitar la emergencia de una realidad de este tipo.
bat garatzeko aukera aztertu nahi dugu. Horri dagokionez, ez dugu legala edo eko- nomiko eta finantzarioa bezalakoak izan daitezkeen beste aukera-baldintzarik aztertzen; mota horretako erakunde batek eduki zezakeen eskaria aztertzera xedatzen gara. Artikuluaren hasieran, Banka Etikoa kontzeptua bera aztertzen da; ondoren, gai horri buruzko erreferente espainiar eta europarrak aztertzen dira; jarraian, Eus- kal Herrian gauzatutako landa-azterketa batetatik ondorioztatutako datuetan sakontzen da; eta, azkenik, mota horretako errealitate bat azaleratzea ahalbidetuko lukeen marketing-planteamendura hurbiltzen gara.
ronment, from a marketing perspective. We do not look at other terms of possibility such as legal and financial/ economic aspects, but rather focus on analysing the demand there might be for an organisation of this type. The article begins with an analysis of the concept of ethical banking, then gives a brief analysis of Spanish and European references in the field. The next stage is an in-depth analysis of demand data from a field study carried out in the Basque Country. The article concludes with an outline of a marketing approach that could enable an organisation of this type to emerge.
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Vasco estudian con la Banca Ética Italiana la posibilidad de que ésta se establezca en nuestro territorio.
Así las cosas, la Banca ética es un tema de actualidad, que bien sea por razo- nes filosóficas o de marketing va a tener un fuerte desarrollo en un entorno geo- gráfico y temporal cercano. En este artículo vamos a intentar analizar desde el punto de vista del marketing si existe espacio para un Banco ético propiamente dicho. A tal fin nos proponemos responder de forma sucesiva a tres preguntas:
—¿Qué es un banco ético? —¿Existe demanda para los servicios de un banco ético a nivel estatal o autonómico? —¿Cuáles podrían ser las competencias esenciales capaces de generar alguna ventaja competitiva sostenible en el área del marketing? 3
En primer lugar, y aunque indudablemente tienen un fondo filosófico común, no debemos confundir el concepto de banco ético con el de inversión socialmente responsable, fondos de inversiones éticos o solidarios, libreta de aho- rro ético, o responsabilidad corporativa.
El término de «inversión socialmente responsable» se acuño en Estados Uni- dos en la década de los 50, principalmente vinculado al rechazo de ciertos gru- pos religiosos a que su dinero se utilizara en «inversiones pecaminosas» como el juego, el alcohol o el tabaco. Posteriormente en la década de los sesenta este movimiento adquiere un carácter reivindicativo a través de acciones en contra de la guerra de Vietnam o en los 80, del régimen de Sudáfrica 4.
En la década pasada dichas actuaciones se han generalizado a ámbitos más propios de la actuación empresarial, oponiéndose a la contaminación ecológica, la experimentación con animales, la explotación infantil o las relaciones comer- ciales injustas.
Dicho «movimiento» ha desembocado en su aspecto práctico en la aparición de fondos de inversión responsables, y en un aspecto más teórico en el desarrollo del concepto de «responsabilidad social corporativa».
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(^3) El término de competencias esenciales (Core competences) lo desarrollan Hamel y Prahalad (1990) y se enmarca en lo que se ha dado en llamar Teoría de recursos y capacidades; paradigma en el que ubicaríamos el planteamiento de nuestra investigación. (^4) Lydenberg, Steven «Envisioning Socially responsible Investing: A model for 2006». The Journal of Corporate Citizenship , issue 7, octubre 2002, pp. 55-77.
Las inversiones socialmente responsables o éticas son aquellas en las cuales se combinan los criterios éticos con los financieros, de forma que las inversiones no tengan en cuenta sólo las condiciones financieras de las mismas, como rentabili- dad o seguridad, sino también la utilización que de dichos fondos van a hacer las entidades gestoras; exigiéndoles que los utilicen de acuerdo a unos criterios éticos^5.
Dichos criterios podrán ser negativos o positivos, en el primer caso vetarán la inversión en empresas que desarrollen productos o servicios relacionados con alguno de los siguientes temas: armamento, tabaco, alcohol, pornografía, juego, ejercito, explotación laboral, contaminación, manipulación genética, experimen- tación animal, energía nuclear, tala de bosques, minería contaminante, deslocali- zación, manipulación de consumidores, diferencias salariales, apoyo a partidos políticos o regímenes dictatoriales, especulación financiera, evasión de impues- tos, drogas y mafia^6.
En el caso de los criterios éticos positivos, las inversiones se orientarán hacía empresas que cumplan los siguientes requisitos: fabricación de productos posi- tivos, utilización de energías medioambientales, reciclaje, apoyo a la biodiversi- dad y al desarrollo local, igualdad de oportunidades, relación con los stakeholders 7 , apoyo a la formación, relación con los sindicatos, trasparencia, apoyo al consumo justo y responsable, trasferencia tecnológica al Sur, respeto a los derechos humanos… 8
Por otra parte dichos fondos recibirán la denominación de éticos o solidarios respectivamente en función de si establecen filtros éticos o ceden parte de los beneficios^9 , refiriéndose en todo caso nuestra exposición al primero de los casos; ya que en el segundo de los casos de lo único que estamos hablando es de un donativo condicionado a intereses o beneficios, que ni implica ni afecta a ningún compromiso ético de la entidad bancaria, asimilándose simplemente al concepto de donación, generalmente orientada desde el marketing.
¿EXISTE ESPACIO PARA UNA BANCA ÉTICA? 131
(^5) de la Cuesta, Marta y del Río, Nuria: «Dinero más ético y solidario para una sociedad más humana y responsable» en Noticias de economía publica social y cooperativa. N.° 33, julio 2001, p. 48. (^6) Alsina, Oriol (coord): La banca ética; ed. Icaria, Barcelona 2002, p. 175 (^7) Utilizamos el término stakeholders, en primer lugar por su difícil traducción al castellano, y en segundo lugar porque está usándose sin traducción en la literatura especializada. Los stakeholders son todas aquellas personas, entidades o grupos, tanto formales como informales, que tienen intereses legíti- mos en el funcionamiento de una empresa, esto incluye —sin afán de exhaustividad— a directivos, tra- bajadores, accionistas, clientes, proveedores, vecinos… o cualquier otro que de forma activa o pasiva se vea afectado por el funcionamiento de una determinada empresa. (^8) Alsina, Oriol (coord): La banca ética; ed. Icaria, Barcelona 2002, p. 187. (^9) Existe una circular de INVERCO aprobada el 15 de noviembre de 1999 por la Comisión nacio- nal del Mercado de Valores, en la que se establecen las condiciones para poder utilizar por un fondo de inversiones las denominaciones de ético, solidario, ecológico o cualquier otra similar.
En cualquier caso la mera inversión con ciertos criterios éticos por parte de una banca no nos ubica en el concepto de banca ética, ya que la eticidad, en la totalidad de los casos, sólo afecta a un fondo de inversión concreta, pudiendo coexistir sin ningún problema con otros fondos de inversión sin ninguna regula- rización ética.
Por otra parte, en relación con la responsabilidad social corporativa podemos señalar que aunque si se llevará esta concepción a su extremo, sin duda, podría impulsar realmente a la banca tradicional a transformarse en banca ética; en la práctica, dicha responsabilidad social se encuentra muy limitada a unos criterios que si bien son éticos, no suponen una gran radicalidad y, por tanto, no exigen profundas transformaciones, interpretándose en la mayoría de los casos como un instrumento de marketing que tiene por objeto la mejora de los beneficios 12. De forma mayoritaria, lo que persiguen las empresas con la introducción de la RSC son los siguientes objetivos:
¿EXISTE ESPACIO PARA UNA BANCA ÉTICA? 133
(^12) Schwartz, Pedro: Empresa y libertad; ed. Unión Editorial, Madrid 1981.
Registro Denominación Fecha de Denominación Social Denominación Social Fecha del Oficial del Fondo Inscripción de la Gestora del Depositario Folleto
25/04/
MONTE DE PIEDAD Y CAJA DE AHORROS DE HUELVA Y SEVILLA
AHORRO CORPORA- CION GESTION, SGIIC, S.A.
2107 EL MONTE FONDOSOLIDARIO, FIM (E,S) 12/05/
1787 FONCAIXA (E,S) COO-PERACIÓN, FIM 15/04/1999 INVERCAIXA GESTIÓN,SGIIC, S.A. CAJA DE AHORROS Y PEN-SIONES DE BARCELONA 13/04/
DEUTSCHE BANK, S.A. ESPAÑOLA
DB GESTIÓN, S.A. 11/02/2000 SGIIC DB ECOINVEST, FIM (^2014) (E,S)
1783 FONDO ÉTICO, FIM(E,S) 09/04/1999 A.B. ASESORES GESTIÓNFONDOS, SGIIC, S.A. BANCO SANTANDERCENTRAL HISPANO, S.A. 09/06/
1846 RENTA 4 ECOFONDO,FIM (E,S) 11/06/1999 RENTA 4 GESTORA S.A.SGIIC BANCO SANTANDERDE NEGOCIOS S.A. 10/06/
1895 SANTANDER SOLIDA-RIO, FIM (E,S) 13/09/1999 BSCH GESTIÓN S.A.,SGIIC BANCO SANTANDERDE NEGOCIOS S.A. 21/07/
1852 FONDO SOLIDARIOPRO UNICEF, FIM (E,S) 16/06/1999 GESMADRID S.A.,SGIIC CAJA MADRID 24/05/
1993 CAIXA CATALUNYASOLIDARI, FIM (S) 21/01/2000 CAIXA CATALUNYAGESTIO S.A., SGIIC CAJA DE AHORROS DECATALUÑA 30/11/
2016 BNP FONDO DE SOLI-DARIDAD, FIM (E,S) 11/02/2000 B.N.P GESTIÓN DEINVERSIONES S.A., SGIIC BNP ESPAÑA S.A.. 28/01/
1836 BCH SOLIDARIDAD,FIM (S) 03/06/1999 BSCH GESTIÓN S.A.,SGIIC BANCO SANTANDERDE NEGOCIOS S.A. 22/04/
1883 BBV SOLIDARIDAD,FIM (S) 21/07/1999 BBV GESTINOVA S.A.,SGIIC BANCO DEPOSITARIOBBV S.A.. 05/11/
Tabla 1: Relación de fondos éticos y solidarios en España.
Llegados a este punto cabría preguntarse por la especificidad de la banca ética frente a lo que denominamos banca tradicional e incluso frente a la banca tradi- cional con un planteamiento de responsabilidad social corporativa. La respuesta es sencilla, la banca ética incorpora como «leit motiv» de su existencia el concepto de rentabilidad social que en la banca tradicional, en el mejor de los casos, se incorpora como un criterio de acompañamiento o de marketing^14.
Como señala Arcadi Olivers con motivo de la concesión del premio Alandar 2002 15 , la banca convencional está regida exclusivamente por criterios económi- cos y de rentabilidad, en gran medida de carácter especulativo; negando el cré- dito a una importante parte de la población y recurriendo a prácticas de dudosa eticidad como el secreto bancario utilizado para esconder prácticas especulativas e incluso ilegales^16.
Al definir lo que es un banco ético la mayoría de los autores coinciden en considerar dos dimensiones simultaneas, la financiación de actividades económi- cas con un impacto social positivo y la obtención de beneficios, entendido este segundo punto más en el sentido de realizar una buena gestión; ya que, en gene- ral, la banca ética o no reparte beneficios entre los accionistas o lo hace de forma
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(^13) Sichar, Gonzalo: La empresa socialmente responsable; ed. Cideal, Madrid 2003. P.11. (^14) Ballesteros, Carlos: «La banca ética» en Sichar, Gonzalo (coord.): La empresa socialmente respon- sable; ed. Cideal, Madrid 2003, pp. 92-93. (^15) Conferencia impartida en el CMU Chaminada de Madrid, junio 2002. (^16) Cabría cuestionarse sobre el papel de las cajas de Ahorros y de su supuesto fin social, tema en el que no nos vamos a detener. Una introducción al mismo puede leerse en Ballesteros, Carlos: «La banca ética» en Sichar, Gonzalo (coord.): La empresa socialmente responsable; ed. Cideal, Madrid 2003, pp. 94-95.
Como hemos señalado en la introducción hay diversas entidades, especial- mente cajas de ahorro y cooperativas de crédito que han dado algunos pasos diri- gidos a ocupar la categoría de banca ética; independientemente del resultado que dichas operaciones puedan tener en cuanto a marketing, debemos plantearnos si la transformación de una entidad tradicional es posible, ya que de ser así, esto va a condicionar en gran medida el espacio disponible para la creación de un nuevo banco ético.
Banca tradicional versus banca ética
La principal diferencia entre estos dos tipos de entidades, tradicionales y éti- cas, no se basa en los productos que ofrecen de activo ni de pasivo «per se», ni tam- poco en el funcionamiento interno de la entidad en sí. Las diferencias claves vienen de la mano de las diferentes visiones que subyacen a ambos tipos de enti- dad; como ya hemos comentado anteriormente, en la banca tradicional el obje- tivo fundamental se centra en la maximización del beneficio, independientemente
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(^22) Se entiende por este concepto aquellos proyectos que bien en razón a sus objetivos (ecología, integración social, energías alternativas…) o de sus destinatarios (personas que no pueden acceder al cré- dito en la banca tradicional) generan un valor positivo para el entorno social en que se desarrollan. (^23) del Río, Nuria «La necesidad de una Banca Ética». J ornadas sobre Alternativas de Financiación para el Desarrollo Local. FEDEKAS, Madrid, febrero 2000.
de que haya entidades que destinen parte de los mismos a proyectos de acción social u otros de similares características. Por el contrario, en la banca ética se plan- tea como premisa fundamental la búsqueda del beneficio social, aunque suponga una merma en los beneficios económicos; sin que por ello deban renunciar al saber hacer del negocio de la banca tradicional.
Como principios fundamentales inspiradores de la Gestión de un banco ético, podemos enumerar los siguientes^24 :
—Los beneficios son necesarios, pero la forma de obtenerlos y, sobre todo, la forma de invertirlos es la que diferencia a unas entidades de otras. —Favorecer una cultura de respeto y promoción del medio ambiente. —Promover el desarrollo social del entorno en el que participa. —Minimizar los gastos a cargo de la comunidad. —Gestionar con autonomía respecto de los poderes públicos y cualquier otro grupo de presión, del tipo que fuere, incluida la que pudiera ser ejercida por los propios partícipes. —Adoptar una posición crítica respecto a los excesos inducidos por el con- sumismo y el afán productivista y competitivo. —Desarrollar relaciones comerciales justas. —Asegurar la transparencia informativa dentro y fuera de la organización. —Buscar cauces de participación en proyectos y su evolución en el tiempo de todas las partes intervinientes: socios, obligacionistas, depositantes, clientes, entidades sociales, usuarios de servicios, administración, otras entidades financieras, el tejido empresarial, sindicatos… En las relaciones laborales internas, asegurar a todo el personal condiciones de trabajo y remuneración digna. En ello se entiende que los trabajadores parti- ciparán en alguna medida en la decisión de los aspectos que conciernan a su puesto de trabajo y al desarrollo de la entidad. Se favorecerá la democracia interna, entre otros, en aspectos de formación; las diferencias salariales se defini- rán previamente y serán controladas de forma adecuada, tendiendo a que éstas sean mínimas. Se prestará también una atención adecuada a la calidad del trabajo y a la mejora en la cualificación de todo el personal.
—Inversiones prioritarias en ONLs, vivienda y personas en riesgo de exclusión. —Carencia de ánimo de lucro colectivo o individual.
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(^24) Sacados del proyecto B3A desarrollados a lo largo del 2001/2002 por REAS Euskalerria, Cáritas y Oikos.
esto es poco probable, ya que implicaría la transformación de todo su negocio bancario, no sólo de una parte más o menos significativa. Por tanto sólo sería posible en el caso de entidad de escaso volumen que por la razón que sea —his- tórica, ética…— se han quedado fuera del mercado especulativo.
En esta línea parece imposible que entidades de relevancia con un negocio bancario ya establecido como la BBK pudiera reconvertirse en un banco ético^25 , sin embargo nos consta que la Caixa Colonya, la tercera menor del estado, está dando los pasos para su reconocimiento como banca ética.
Indudablemente la reflexión sobre la posibilidad de una banca ética en el estado español no puede pasar por alto la realidad de lo ocurrido en otros países europeos, hasta el punto de que posiblemente el éxito del desarrollo de cualquier experiencia aquí va a venir dado por la capacidad de las entidades promotoras, entre otras cosas, de realizar un buen proceso de benchmarking.
En este sentido, aunque se habla de banca ética tanto en los países del Norte como del Sur, las características de ambas divergen considerablemente entre si, los primeros son entidades que suelen surgir en países en vías de desa- rrollo como respuesta lógica de unas demandas de consecución de activo no resueltas, centradas básicamente en la actividad del microcrédito y del desarro- llo personal y territorial de los más desfavorecidos. Sin embargo los bancos éti- cos que surgen en los países llamados del Norte, tienen como principal característica el ser una alternativa a los tradicionales, con un peso mucho mayor del componente ideológico de transformación del concepto de banca_._ De forma sintética podríamos señalar que mientras para los bancos del sur la
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(^25) El concepto de banca ética hace referencia a la realidad que acabamos de describir y no significa en ningún caso que por oposición se esté calificando a toda la banca tradicional de no ética, aun cuando abunden los casos de falta de eticidad en múltiples entidades bancarias en sus máximos niveles directi- vos. En este sentido y para evitar polémica, el Triodos Bank prefiere denominar a su hacer bancario Banca Social en función de su actividad más que de sus motivaciones; la propia BBK, que en su primer comu- nicado definió la nueva actividad como Banca Ética y Solidaria, pronto tuvo que matizar que desde siem- pre habían hecho banca ética y que el nuevo proyecto iba a ser una Fundación que recibe el nombre de BBK Solidarioa. En este sentido el proyecto B3A se autodefinió como una banca de y para el tercer sec- tor evitando el polémico término. Sin embargo a lo largo del trabajo hemos preferido usar el término banca ética a banca social por- que es el término de referencia tanto en las investigaciones y escritos como en la praxis en el entorno del Estado Español; además el banco que sirve de referencia más cercana, la Banca Popular Ética de Italia ha asumido dicho término en su propio nombre como entidad.
provisión de activo a proyectos sociales es su mayor objetivo, y la captación de pasivo su mayor problema; en los bancos del Norte, el problema se centra en poder ofrecer a los ahorradores de pasivo una utilización en el activo acorde con sus principios y planteamiento.
En cualquier caso y habida cuenta de que ambas realidades son muy dife- rentes, para un posible proceso de benchmarking habría que tomar como refe- rencia los bancos del Norte y de forma especial los que se han desarrollado en países de la Unión Europea; Triodos Bank, por ser quizás el banco más asentado, con presencia en Holanda, Bélgica y Gran Bretaña, y que previsiblemente se ins- talará en el Estado Español en un futuro inmediato^26 y la Banca Popular Ética de Italia, por ser el referente más cercano, tanto por la proximidad en su constitu- ción, como por la realidad socioeconómica en la que se inscribe. No obstante puesto que este trabajo no pretende ser una profundización sobre las caracterís- ticas de las diferentes realidades de banca ética y social^27 , remitiremos a los lecto- res interesados a los excelentes trabajos publicados por Oriol Alsina (2002) y más recientemente por Nuria del Río (2003).
Por una parte, se está dando una eclosión significativa en la creación de Ban- cos éticos en Europa en la última década: Banca Popular Italiana, ABS, Oiko- bank (1988), Nord Pas de Calais, delegaciones de Triodos Bank en Bélgica y Gran Bretaña…, lo que parece reflejar una oportunidad posiblemente traslada- ble al estado español.
Por otra parte, los bancos existentes están teniendo un claro crecimiento, sobre todo en lo que se refiere a la captación de pasivo, así el capital social del Triodos Bank ha pasado de 30,633 millones de euros en 1977 a 73,528 millo-
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(^26) Información aportada por la representante de INAISE en las Jornadas de Economía Solidaria celebradas en Córdoba, en mayo del 2003. (^27) Se habrá observado que en ocasiones se utilizan indistintamente los términos de Banca Ética y Banca Social, ambos términos hacen referencia a una realidad similar; no obstante puesto que Banca ética es una denominación polémica, tanto por lo que exige esta denominación como por la referencia implí- cita a la no eticidad de otros bancos, algunos prefieren hablar de banca social o banca alternativa; rela- cionando la denominación más con sus actividades que con la motivación fundacional (Alsina, 2002, p. 41). En el norte de Europa se ha popularizado más el término social, mientras que en el sur se opta pre- ferentemente por el de banca ética; no obstante ambos términos hacen referencia a bancos con caracte- rísticas similares, aunque con suficientes diferencias para sustentar dos redes complementarias, INAISE (Asociación Internacional de Inversionistas en Economía Social) y FEBEA (Federación Europea de Ban- cas Éticas y Alternativas); del Río, 2003, pp. 266-269.
planteamiento tiene la virtud de que sería más fácil alcanzar volúmenes que facilitaran tanto la creación como obtener los márgenes de beneficios necesa- rios para la gestión.
En sincronía con estos dos planteamientos se creo por una parte FETS en Cataluña, auspiciado desde un conglomerado de entidades sociales de todo tipo, y por otra RUFAS, impulsado desde REAS a nivel estatal, la cual posteriormente se ha unido con otras entidades para crear la Asociación para la promoción de la Banca Ética en España; no obstante, en la asamblea celebrada en Octubre del 2003, han decidido darse a si mismos una dimensión territorial con el fin de pro- mover la banca ética en Madrid y en aquellas otras Comunidades donde no sur- jan iniciativas desde el propio entramado social, pero colaborando con aquellos territorios como Cataluña o País Vasco, donde FETS (Finançament Étic i Soli- dari) y FIARE (Fundación Inversión y Ahorro Responsable) están intentando poner en marcha sendos proyectos de banca alternativa.
A nivel estatal la rumoreada implantación de Triodos Bank en España, con- firmada en las Jornadas de Economía Solidaria de Córdoba, crea un nuevo esce- nario, ya que cualquier banco ético que quiera constituirse previsiblemente tendría que reposicionarse respecto al Triodos, que sería el primero en posicio- narse a nivel estatal como Banca Social.
No obstante el hecho de que Triodos Bank, a pesar de ser considerado una banca ética, se denomine a si mismo como banca social, junto con las críticas que se hacen al grupo que le va a servir de soporte de falta de relación con el tercer sector y carencia de participación democrática; así como la falta de transparencia informativa amparada en la profesionalidad que es característica de esta entidad, dejan un posible espacio al posicionamiento de una banca ética en la línea de la Banca Popular Ética Italiana^32.
En relación a la posibilidad de desarrollar una banca de carácter territorial en el País Vasco, esto va a depender de dos factores fundamentales, de una parte que exista oportunidad de captación de pasivo y de colocación en activos con una clara rentabilidad social, y de otra, el que se pueda competir con la iniciativa impulsada por la BBK y la previsible respuesta de la Caja Laboral y quizás incluso de otras entidades bancarias que trabajan en el ámbito geográfico del País Vasco; además hay que tener en cuenta que la única delegación de Trust fuera de Madrid se encuentra en Vitoria.
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(^32) La principal diferencia de esta banca italiana frente Triodos versa fundamentalmente en cuatro aspectos fundamentales: 1) la estructura cooperativa que permite un voto por accionista; 2) la traspa- rencia tanto en sus procesos como en sus inversiones; 3) el estar participada y dirigida principalmente al Tercer Sector; y 4) la colaboración con el sector público.
Desde el punto de vista teórico y desde el análisis de datos globales, surgen serias dudas sobre la posibilidad de crear una banca ética en el País Vasco e incluso en el Estado Español, así aunque los datos generales relacionados con la captación de pasivo parezcan indicar que es un buen momento para la puesta en marcha, surge la duda de hasta que punto será posible la colocación de ese pasivo en activo de valor social.
Triodos Bank sólo tiene colocado en activos socialmente rentables un 49%^33 , cifra que se reduce al 40% en el caso de la Banca Popular Ética italiana^34 , y alcanza menos de un 30% en el caso de la libreta solidaria de Caixa Poyença^35. Estos datos nos hacen presumir que es más fácil la consecución de pasivo que su colocación de forma socialmente responsable, aspecto clave en la creación de un Banco Ético, ya que sólo la colocación del activo justifica la captación ética del pasivo.
A fin de poder analizar más en profundidad la posibilidad de establecer el susodicho banco en el País Vasco nos vamos a referir al estudio de campo reali- zado en el 2002 conjuntamente por REAS Euskalerria, las Cáritas diocesanas de Bizkaia, Gipuzkoa y Alava y Oikos (entidad vinculada a las Comunidades Cris- tianas de base). Los principales parámetros de este estudio son los siguientes^36 :
El estudio se realizó sobre una muestra aportada por las entidades solicitan- tes del mismo, donde se identificaban las 38 entidades que por volumen econó- mico podían ser más interesantes de estudiar; de las cuales participaron un total de veintiocho (73,7%) entidades. Respecto a su ubicación geográfica, el 71,4% (n=20) eran de Bizkaia, el 14,3% (n=4) de Álava, el 10,7% (n=3) de Gipuzkoa, y, por último, una (n=1) entidad Navarra.
Las entidades objeto se subdividieron en los siguientes targets, 1) las Entida- des Sociales que Prestan Servicios (Tipo 1) que supusieron el 53,6% (n=15) del total de organizaciones participantes, 2) las Entidades Solidarias que Promueven Empresas (Tipo 3) el 32,1% (n=9), y, por último, 3) las Entidades de Coopera- ción al Desarrollo/Comercio Justo (Tipo 2), el 14,3% (n=4).
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(^33) Memoria 2001, en www.triodos.com (^34) Bicciato, Francesco en las Jornadas de Banca Ética de Vitoria en el 2001. Dato confirmado en el transcurso de un seminario de formación sobre Banca Ética en la ciudad de padua en marzo del 2002. (^35) Dato aportado por Toni Pons, miembro del Comité ético, en el transcurso de las Jornadas de Economía Solidaria, Córdoba, mayo del 2003. (^36) El estudio, así como el cuestionario fueron diseñados por Retolaza J.L. y el análisis de campo se llevo a cabo entre los meses de mayo y julio por personal de la empresa Behatoki S.L. a través de entre- vistas estructuradas con cuestionario a un grupo significativo de entidades.
En este estudio se constata que los productos utilizados son los más habitua- les o básicos, a saber: libreta/cuenta corriente, fondos de inversión y deuda pública en el pasivo, cuentas de crédito y avales en el activo, y domiciliación de pagos en lo referente a servicios. El hecho de que los servicios demandados nos sean excesivamente sofisticados facilitaría la introducción de una nueva entidad bancaria que podría centrarse exclusivamente en esos servicios básicos evitando la dispersión de esfuerzos.
¿EXISTE ESPACIO PARA UNA BANCA ÉTICA? 145
Tabla 6. Número de Entidades Sociales que suelen operar con productos de activo. Totales y Tipologías.
Categorías Total Tipología 1 Tipología 2 Tipología 3 Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Productos Activo Préstamos 6 2 2 2 4 Hipotecarios 5 3 1 3 1 3 Avales 10 6 5 5 1 4 1 Descuento papel 1 2 2 1 Cuentas de crédito 11 5 6 4 1 4 1 Leasing 3 4 2 2 1 2 Tarjetas de crédito 8 5 3 3 1 1 4 1 Préstamos solidarios 2 2 Total 46 27 19 21 4 1 23 5
Tabla 7. Número de Entidades Sociales que suelen operar con productos de pasivo. Totales y Tipologías.
Categorías Total Tipología 1 Tipología 2 Tipología 3 Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Productos Pasivo C.C./Libreta de Ahorro 28 15 4 9 Depósitos a plazo 2 5 3 2 2 Fondos inversión 11 3 7 1 1 1 3 1 Fondos inv. éticos 1 1 Cesión activos 2 1 1 Intermed. bursátil 2 2 Deuda pública 11 3 7 3 1 3 Transfer. extranjero 1 1 Total 56 13 29 5 8 1 18 7
Se ha constatado un uso limitado de productos y/o servicios bancarios de carácter ético y solidario entre las entidades sociales participantes, en parte pro- piciado porque dichos productos éticos en el momento del estudio se circunscri- ben a los fondos de inversión éticos o solidarios, dándose el hecho de que sólo 8 entidades utilizan fondos de inversión y que no se aprecia su carácter ético sino como un factor de marketing.
Así mismo se verifica que la preocupación por la gestión / inversión ética se sitúa en tercer lugar con una alta puntuación (8,8), dándose la misma valoración al compromiso social de la entidad (8,8), ambos en la línea de la Banca Ética, sin embargo, también comparten clasificación con el abaratamiento de gastos de ges- tión y comisiones, con la profesionalidad de los empleados y con la cercanía en el trato, siendo todas ellas superadas por la rapidez en el servicio (9,2). Conse- cuentemente, parece que aunque los elementos distintivos de la eticidad banca- ria puedan ser importantes, ciertas características de profesionalización y calidad del servicio lo son del mismo modo o aún superior. En la última parte del artí- culo abordaremos detenidamente la posibilidad de la Banca Ética para poder igualar o incluso superar a la banca tradicional en la calidad del servicio percibido por los clientes sociales.
146 JUAN SAN E METERIO – JOSÉ L UIS R ETOLAZA
Tabla 8. Número de Entidades Sociales que suelen operar con otros servicios. Totales y Tipologías.
Categorías Total Tipología 1 Tipología 2 Tipología 3 Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Habit. Ocas. Otros servicios
Emisión recibos 13 7 2 4 Tarjetas financieras 4 3 1 Seguros 12 6 1 5 Domiciliación pagos 26 13 4 9 Total 55 29 8 18
Como puede apreciarse en las tablas 10, 11 y 12, la suma de los saldos medios resultante de los productos de activo y de pasivo es muy similar, situán- dose en los 17 y 18 millones de euros respectivamente; este equilibrio que a priori parece interesante, puede significar un importante problema habida cuenta de que la captación de pasivo principal no se realizaría a través de las entidades socia- les, sino de los ahorradores particulares, pudiendo preveerse, por tanto, muy superior a la demanda de pasivo efectuada por las entidades sociales.