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Apuntes sobre el clima para geografía
Tipo: Apuntes
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Los factores que influyen en la configuración del clima
Los climas en España
El efecto Foehn se produce en relieves montañosos cuando una masa de aire cálido y húmedo es forzada a ascender para salvar ese obstáculo, provocando precipitaciones en las laderas de barlovento. Cuando esto ocurre existe un fuerte contraste climático entre ambas laderas, la de barlovento y la de sotavento.
La circulación del aire en superficie
Son tipos de masas de aire muy estables, por lo que son difícilmente desplazables una vez se posicionan en una localización. En el hemisferio norte la masa de aire anticiclónica gira en el sentido de las agujas del reloj. En invierno, aunque también puede ofrecer cielos despejados, suelen provocar inversiones térmicas y nieblas.
El anticiclón de las Azores es de origen dinámico. Situado en invierno en las islas Azores (de ahí su nombre), se desplaza en verano hacia el norte, sobre la Península y da origen a un tiempo seco y soleado. En invierno el anticiclón de las Azores se desplaza al sur permitiendo la entrada de borrascas atlánticas.
Se trata de un movimiento de aire ascendente que favorece la formación de nubes y, por lo tanto, la creación de precipitaciones. En su núcleo, la borrasca se alimenta de aire frío y su tiempo de vida depende de la cantidad de aire frío que conduzca en su seno. Este tipo de masas de aire son muy inestables y se forman y mueven de manera rápida.
En el hemisferio norte la borrasca gira en el sentido contrario a las agujas del reloj. El tiempo que trae estas masas de aire es inestable, con abundante nubosidad, lluvias o tormentas y, en ocasiones, nevadas en invierno.
La circulación atmosférica en altura
En la parte alta de la atmósfera la circulación de los vientos es más intensa que en la superficie. Fuertes vientos discurren de Oeste a Este en la misma dirección que el movimiento de rotación terrestre, a una velocidad que puede superar los 500 km/h (velocidad mínima de 120 km/h), y una altitud de 9000-12000 m. Estos importantes flujos de aire, llamados corriente en chorro o jet stream por su forma y violencia se dan en los dos hemisferios terrestres. La corriente en chorro es la responsable del tiempo en superficie: la velocidad de la corriente es variable y sus ondulaciones desplazan las masas de aire, creando altas y bajas presiones. La corriente además, experimenta desplazamientos estacionales en latitud, afectando a España principalmente en invierno, mientras que en verano se traslada hacia latitudes más al norte. Las corrientes en chorro tienen importantes consecuencias prácticas en la navegación aérea. Los aviones que vuelan dentro de una corriente en chorro y en el mismo sentido economizan combustible al beneficiarse de la velocidad de la masa de aire. Por esa razón las utilizan frecuentemente los aviones que se dirigen de América a Europa.
Fuerzas de Coriolis:
El aire se desplaza SIEMPRE de las altas presiones a las bajas, por eso a los anticiclones se los considera emisores de viento y a las borrascas receptoras. La trayectoria de los vientos se ve alterada por las fuerzas de Coriolis como consecuencia del movimiento de rotación de la Tierra. El efecto Coriolis, descrito en 1836 por el científico francés Gaspard-Gustave Coriolis, es el efecto que se observa en un sistema de referencia en rotación cuando un cuerpo se encuentra en movimiento respecto de dicho sistema de referencia. Este efecto consiste en la existencia de una aceleración relativa del cuerpo en dicho sistema en rotación. Esta aceleración es siempre perpendicular al eje de rotación del sistema y a la velocidad del cuerpo.Esto provoca que los vientos, según la zona, tengan un componente determinado (es decir, que van de este a oeste o al contrario), lo que afecta, obviamente, a los continentes. En general, al comportamiento de las grandes masas de aire alrededor del planeta se le llama Circulación General Atmosférica. En el
- Disposición de los sistemas montañosos: que obstaculiza la influencia marítima en el interior de la península aumentando sus características de continentalidad (“efecto Foehn”, por ejemplo). - Situación entre dos continentes (Europeo y africano): del primero nos llegan masas de aire frío (anticiclón térmico centroeuropeo), mientras que de África nos llegan masas de aire cálido y seco, especialmente en verano.
Elementos del clima de la Península Ibérica
- Las temperaturas: disminuyen a medida que nos acercamos al norte de la península Ibérica; igualmente la altitud contribuye al descenso térmico, aproximadamente 1oC (0'6oC exactamente) cada 100 m. de altitud. - Las precipitaciones: más abundantes al norte y oeste. Podemos distinguir, en función de la cantidad de lluvia recogida, tres zonas en España:
España húmeda: norte, noroeste y grandes sistemas montañosos. Presenta valores por encima de los 800 mm. anuales. Son Galicia y cornisa cantábrica los de mayor índice pluviométrico, junto con los sistemas montañosos, destacando Grazalema.
España seca: interior y zona mediterránea: precipitaciones entre 300 y 700 mm. anuales. Son regiones con una prolongada sequía estival.
España árida: sudeste y zonas localizadas del interior. Sus precipitaciones son extremadamente irregulares y no suelen superar los 270 mm. anuales.
- Grado de humedad, evaporación y aridez: elemento de interés fundamentalmente para la actividades como la agricultura y la ganadería. - Insolación y nubosidad: horas de sol diarias. Depende de la humedad del aire, de la nubosidad y de la época del año. En términos generales la nubosidad es más abundante al norte de la península Ibérica que en el sur. - Presión y vientos: La diferencia de presión entre masas de aire es la que origina los vientos, por eso es importante cartografiar la distribución de la presión en la atmósfera. Esto se consigue a través de las isobaras (líneas que unen punto de igual presión en la atmósfera, similares a las curvas de nivel en un mapa topográfico). Hay que tener en cuenta que la presión media está en los 1013 milibares.
Los principales tipos de clima presentes en España
En España se distinguen cuatro grandes conjuntos climáticos:
**- Clima oceánico o atlántico
Los factores climáticos como la latitud, la altitud y la proximidad al océano o al mar modifican sus características típicas, lo que da lugar a diferentes variedades de un mismo clima.
El clima oceánico o atlántico
El clima oceánico o atlántico recibe la influencia del océano, lo que le confiere una elevada humedad durante todo el año. Ocupa el norte de la Península: la cornisa cantábrica y Galicia. Así pues, se extiende principalmente por tierras de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, así como parte de Navarra. El clima oceánico se caracteriza por la frecuente presencia de borrascas atlánticas que producen precipitaciones abundantes durante casi todo el año, aunque son más escasas en verano. La nubosidad y la humedad ambiental son elevadas y las temperaturas son suaves, con medias anuales que oscilan entre los 11 y los 15 grados centígrados. Las precipitaciones son abundantes y regulares: el total anual supera los 800 mm. y los días de lluvia son más de 150 al año. Además, las lluvias caen de forma suave, lo que favorece su filtración en el suelo. Las temperaturas son suaves y la *amplitud térmica, baja (menos de 15 Cº), aunque con diferencia entre la costa y el interior: - La costa presenta veranos frescos e inviernos moderados, de modo que su amplitud térmica es escasa. - Hacia el interior, la temperatura del invierno es más fría. Aumenta la amplitud térmica.
En toda esta zona existe una gran cantidad de ríos, la mayoría de ellos muy caudalosos y relativamente regulares. Como nacen en montañas cercanas a la costa, son cortos a excepción del Miño. Estos ríos salvan desniveles considerables desde su nacimiento hasta su desembocadura. La abundancia y fuerza del agua de estos ríos permite un gran aprovechamiento energético. Las formaciones vegetales más características son el bosque caducifolio (hayedos, bosques de robles, etc.), la landa (vegetación densa de matorral donde abundan el brezo, el tojo y la retama) y el prado natural, que es utilizado como pasto para el ganado vacuno principalmente.
En cuanto a la vegetación, en las zonas de clima mediterráneo podemos encontrar el bosque de encinas, que a menudo permanece muy degradado y en parte se ha sustituido por pinares. A medida que el bosque se degrada se suceden la maquia (campo cubierto de maleza), la garriga (tipo de ecorregión compuesta por formaciones vegetales que surgen en los biomas de los bosques mediterráneos)y la estepa. Los cultivos mediterráneos básicos son el trigo la vid y el olivo. Debido a la benignidad del invierno, en las tierras de regadío de las llanuras litorales prosperan las huertas (Ejemplo: Murcia)
Las variedades del clima mediterráneo surgen ante las variaciones de temperatura y precipitaciones que tienen lugar por factores como el relieve, la latitud y la proximidad al océano atlántico.
El clima continental o de interior de influencia mediterránea
Este conjunto climático se caracteriza por una continentalidad muy marcada por la fuerte oscilación térmica que existe entre inviernos fríos y veranos calurosos, y por su carácter mediterráneo determinado por la escasez de precipitaciones durante los meses del verano. En relación con su ubicación, este clima se extiende principalmente por las regiones del interior peninsular, particularmente en la Meseta, distribuyendose por la práctica totalidad de las comunidades de Madrid y Castilla -La Mancha, así como también por amplias zonas de Castilla y León, La Rioja, Sur de Navarra y Aragón. El clima continental o de interior presenta unos inviernos muy fríos; en ellos se registran algunas de las temperaturas mínimas absolutas más bajas de España; también es frecuente la formación de extensos bancos de niebla invernal. Los veranos son muy calurosos y secos, con temperaturas medias en julio y agosto que rebasan los 22, 5°C, con máximas absolutas de hasta 45°C en algunas zonas. Así pues, la amplitud térmica es muy grande. Las precipitaciones son escasa durante todo el año, entre 325-550mm. Las máximas registradas corresponden al invierno y a la primavera, con nevadas ocasionales por la influencia del aire polar; y al otoño, por influencia de las precipitaciones mediterráneas. El verano se caracteriza por su extrema sequedad, aunque pueden darse episodios tormentosos ocasionados por las depresiones térmicas. Desde el punto de vista de la hidrografía, los territorios afectados por este clima presentan ríos de caudal irregular, con crecidas en época de lluvia o deshielo y estiajes en verano. La vegetación de encinares y pinares escala las laderas de las montañas. En las llanuras predominan los arbustos ,que forman comunidades densas en zonas húmedas y estepas escasas y espinosas en los sectores más áridos. Tradicionalmente, estas tierras se han dedicado al cultivo del cereal de secano y a la cría de ganado lanar
En las variedades del clima continental o de interior cabe considerar algunas variedades climáticas entre ambas Mesetas, la depresión del Ebro y las montañas interiores.
- Inviernos largos y fríos con veranos cortos, secos y moderados. Así se define el clima de la cuenca sedimentaria de Castilla, rodeada de elevados relieves. En invierno la temperatura mínima diaria durante más de 100 días es inferior a 3°C. Frente a los largos inviernos, los veranos son cortos. El ambiente caluroso no va más allá de julio y agosto, y el dominio del aire tropical a esta latitud no suele provocar temperaturas muy altas, aunque pueden darse episodios de mucho calor.
El factor de los alisios y el mar de nubes
Las variedades del clima canario
Según la altitud, en Canarias cabe distinguir tres variedades climáticas:
- Variedad de costa (de 0 a 600 m). Presenta un clima subdesértico y estepario con temperaturas medias anuales siempre suaves, entre 18° y 21°C, y con precipitaciones que nunca superan los 350 mm. En Lanzarote y Fuerteventura las precipitaciones no alcanzan los 150 mm y su clima es desértico. - Variedad de medianías (de 600 a 1500 m). Esta variedad sólo está presente en las islas montañosas con altitudes afectadas por el mar de nubes, y con precipitaciones que oscilan entre 500-100 mm anuales, con temperaturas frescas (13°-16°C) y poca insolación. - Variedad de cumbres (de 1500 a 3700m). Las temperaturas medias anuales son inferiores a 12°C. En invierno son frecuentes las heladas y las lluvias rondan los 500mm. Es característica la fuerte insolación: Izaña registra 3449 horas anuales de sol.
Los problemas medioambientales en España
El contexto global: la desertización en el planeta
Según datos del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) el 35% de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas. Dentro de estos territorios sobreviven millones de personas en condiciones de persistente sequía y escasez de alimentos. En el mundo hay más de cien países con condiciones de aridez y semiaridez. África encabeza la lista como el continente más afectado por la desertización. Le siguen Asia, América Latina y el Caribe, y el Sur de Europa. En lo que se refiere al continente europeo, el denominado grupo del Mediterráneo Norte (España, Portugal, Italia, Grecia y Turquía) es una de las cuatro zonas determinadas por la Convención de Naciones Unidas como afectadas por la desertización.
¿Qué es el calentamiento global?
Los glaciares se están derritiendo, el nivel del mar aumenta, las selvas se están secando y la fauna y la flora lucha para seguir este ritmo. Cada vez es más evidente que los humanos han causado la mayor parte del calentamiento del siglo pasado, mediante la emisión de gases que retienen el calor, para potenciar nuestra vida moderna. Llamamos gases de efecto invernadero y sus niveles son cada vez más altos. Llamamos al resultado calentamiento global pero está provocando una serie de cambios en el clima de la Tierra o patrones meteorológicos a largo plazo que varían según el lugar. Está cambiando el ritmo del clima al que todos los seres vivos nos hemos acostumbrado. ¿Qué haremos para ralentizar este calentamiento? ¿Cómo vamos a sobrellevar los cambios que ya hemos puesto en marcha? Mientras intentamos entenderlo, la faz de la Tierra tal y como la conocemos, sus costas, bosques, haciendas y montañas nevadas están en vilo.
prolongadas e intensas (un desafío para los cultivos), cambios en los ámbitos en los que pueden vivir los animales y pérdida del suministro de agua que históricamente provenía de los glaciares. Los científicos ya están observando que algunos de estos cambios ocurren más rápido de lo que esperaban. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático, once de los doce años más calurosos desde que se tienen registros se produjeron entre 1995 y 2006. De hecho, el año 2015 fue el año más cálido desde que existen registros, que arrancaron en 1880. Así lo corroboró la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la NASA en su informe anual. Además, el mes de diciembre de 2015 fue el más cálido de los últimos 136 años. Durante el pasado año la "temperatura promedio global" de las superficies terrestre y oceánica estuvo 0,9 grados Celsius por encima del promedio del siglo XX, alcanzando los 13,9 grados centígrados. Aún más, diez de los doce meses de 2015 registraron temperaturas récord. La mayor parte del calentamiento global se ha dado en los últimos 35 años, coincidiendo con el aumento de la emisión de gases de efecto invernadero por parte del hombre, según ha señalado la NASA.
Problemas ambientales en España
- Cambio en las temperaturas: Si bien es cierto que el clima siempre ha sido una variable inconstante con múltiples variaciones naturales a lo largo de la historia, la humanidad está actuando como un acelerador de dicho proceso, lo que puede conllevar grandes consecuencias para el planeta, tales como el cambio en las temperaturas.
Durante los últimos años, el planeta está registrando un incremento de las temperaturas medias, coincidiendo con el grado máximo de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, fenómeno que favorece el calentamiento global. De hecho la temperatura a lo largo de los últimos 100 años ha aumentado alrededor de 1,5 oC. En los últimos años hemos batido récords históricos de las temperaturas más altas registradas hasta el momento en determinadas épocas. Las estaciones cada vez son menos características y vivimos bajadas o subidas del termómetro de manera repentina y sin progresión.
- Fenómenos meteorológicos extremos: Aunque España no sea uno de los territorios más afectados por estos fenómenos extremos, en los últimos periodos hemos registrado varios de ellos. La tropicalización de los océanos conlleva un mayor índice de evaporación y, por tanto, un aumento de la nubosidad, lo que facilita la formación de fuertes tormentas y otros fenómenos meteorológicos. Además de las heladas, las olas de frío y de calor o las sequías e inundaciones son algunas de las variables que irán y han aumentado su frecuencia y voracidad en los últimos tiempos como consecuencia del cambio climático.
- Subida del nivel del mar: El incremento de la temperatura global está provocando la fusión del hielo glaciar, lo que genera un aumento del nivel del mar. Este hecho, además de tener consecuencias directas sobre los ecosistemas, también reduce el albedo del planeta, lo que facilita que la tierra siga aumentando su temperatura; es un pez que se muerde la cola. Las inundaciones en zonas costeras provocan fuertes impactos para los habitantes de dichas regiones. Además de lo puramente medioambiental, estos fenómenos perjudican a la población de manera directa. Por ejemplo, las pérdidas materiales e incluso humanas debidas a inundaciones han sido noticia en varias ocasiones en los últimos años. - Alteración de los ecosistemas: Otro de los efectos del cambio climático en nuestro país es el relativo a la alteración o desaparición de ecosistemas. La variación de las condiciones meteorológicas idóneas para la supervivencia de ciertas especies puede acabar provocando su desaparición o migración. Además, el incremento de las temperaturas favorecerá la aparición de especies exóticas. Y la expansión de estas puede ser perjudicial para la flora y fauna autóctonas. Esto indirectamente ocasionaría consecuencias en diferentes sectores, como por ejemplo el turístico.
Estas principales consecuencias del cambio climático, y otras muchas que podríamos detallar, nos hacen reflexionar una vez más. ¿Somos conscientes de la realidad a la que nos enfrentamos? ¿De la importancia de nuestras acciones? Cada hecho cuenta.
La aridez y la desertización en España
Según el Ministerio de Medio Ambiente, en España, más de dos terceras partes del territorio pertenecen a la categoría de áreas áridas, semiáridas o subhúmedas secas, y por tanto afectadas por el proceso de desertización. En el mapa de la aridez de España se observa que dentro de esa categoría se encuentra toda la mitad Sur. Ya en 1977, en la conferencia sobre desertización de la ONU celebrada en Nairobi, se elaboró un mapa de los desiertos en el que España era el único país de Europa Occidental con un índice muy alto de desertización en todo el Sureste peninsular.
La desertización y sus consecuencias socioeconómicas
El 37% de España está afectado por la desertización, un proceso sinónimo de pobreza, que conlleva un deterioro de la naturaleza y los ecosistemas, además del empobrecimiento económico de la región como consecuencia de la grave erosión del suelo. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, en España el riesgo de desertización muy alto afecta a un 2,03% del territorio, mientras que el riesgo alto y medio afecta al 15,82% y al 19,20% del territorio respectivamente. Las Comunidades Autónomas que sufren este proceso en mayor o menor medida son: Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía, Aragón, áreas del interior de Cataluña y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla entre otras. Por el contrario,