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Asignatura: Criminologia I, Profesor: Sara Aguado Lopez, Carrera: Dret + Criminologia, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
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Beleña, M.A. y Báguena, M.J. “ Aspectos psicológicos de la victimización”. En Cervelló, V. y Antón, F. (comp.), Estudios sobre Ciencias de la Seguridad. Policía y Seguridad en el Estado de Derecho. Valencia 2012. Tirant Lo Blanch. Fariña, F., Arce, R. y Buela-Casal, G. “ Violencia de género. Tratado psicológico y legal”. Madrid 2009 : Biblioteca Nueva. Amor, P.J. y Echeburúa, E. “ Claves Psicosociales para la Permanencia de la Víctima en una Relación de Maltrato” .Clínica Contemporánea Vol. 1 , n.° 2 , 2010 - Págs. 97 - 104
Violencia de género
Ej.
Violencia Familiar / doméstica Ej.
Violencia Contra la Pareja Ej.
Se define como aquellas agresiones que se producen en el ámbito privado en el que el agresor, generalmente varón, tiene una relación de pareja con la víctima. Dos elementos deben tenerse en cuenta en la definición: la reiteración o habitualidad de los actos violentos y la situación de dominio del agresor que utiliza la violencia para el sometimiento y control de la víctima.
Cuando la violencia se produce en una relación con la pareja o expareja, no siempre hemos de pensar en violencia de género, ya que una pareja puede amenazarse o agredirse mutuamente sin que exista dominación del hombre sobre la mujer. Cuando la violencia no se basa en la consideración de la mujer como carente de derechos mínimos, estaríamos ante un caso de violencia en la pareja y no de género
Conducta no accidental que implique la utilización intencional de la fuerza con algún instrumento o procedimiento para afectar al organismo de otra persona (bofetadas, golpes, palizas, empujones, heridas, fracturas o quemaduras), de modo que encierre riesgo de lesión física, enfermedad, daño o dolor que provoquen o puedan provocar una lesión (erosiones, escoriaciones, cortes, mordiscos) , daño o dolor en el cuerpo de la mujer.
Además puede incluir la omisión de ayuda ante enfermedades o lesiones derivadas de las agresiones.
La escalada de conductas agresivas puede terminar en la muerte de la mujer.
Este tipo de lesiones son percibidas objetivamente por otros y facilita la toma de conciencia de la víctima.
Se reconoce más fácilmente que la violencia psicológica
Se refiere a cualquier intimidad sexual forzada por parte de la pareja, ya sea con amenazas, intimidación, coacción o por llevarse a cabo en estado de inconsciencia o indefensión de la mujer
Cualquier conducta que implique un acto de naturaleza sexual realizado sin consentimiento de la mujer con violencia, intimidación, amenaza, o coacción, con independencia de que la agresión se produzca por su pareja o por otras personas.
En definitiva, podemos identificar el maltrato sexual como aquella actuación que restringe a la mujer el libre ejercicio de su derecho a la salud sexual.
Cualquier conducta física o verbal que produzca en las víctimas intimidación, desvalorización, sentimientos de culpa o sufrimiento.
Conducta intencionada y prolongada en el tiempo, que atenta contra la integridad psíquica y emocional de la mujer y contra su dignidad como persona, y que tiene como objetivo imponer las pautas de comportamiento que el hombre considera que debe tener su pareja.
Este tipo de maltrato es más difícil de demostrar que los anteriores y, en ocasiones, la mujer no lo identifica como tal, sino como manifestaciones propias del carácter del agresor y del amor que le tiene.
http://www.abc.es/espana/abci-asesinada-mujer-pareja- burgos-5195251085001-20161103014011_video.html
La violencia psicológica no es un acto aislado, sino una concatenación de hechos que se prolongan en el tiempo. Puede empezar desde el inicio de la relación de pareja o noviazgo (Gorrotxategi y de Haro, 1999) o durante el primer embarazo, lo que va debilitando gradualmente las defensas físicas y psicológicas de la mujer, generando miedo y sentimientos de indefensión e impotencia.
La violencia psicológica, por sí sola, puede provocar numerosas secuelas, tanto a nivel físico como emocional. Es la causante del mayor y más insoportable sufrimiento en las mujeres. Aunque la violencia física es grave, la violencia psíquica es más perjudicial para la salud a largo plazo, manteniéndose la sintomatología, mucho tiempo después de que termine la relación.
En la violencia psicológica se desvaloriza, se ignora y se atemoriza a una mujer a través de actitudes o palabras. Con el fin de conseguir el control, se mina su autoestima, produciendo un proceso de desvalorización y sufrimiento (Blanco, Ruiz Jarabo, García de Vinuesa, Martín- García, 2004). El agresor actúa desde la necesidad y la demostración del poder.
Abuso verbal: Amenazar, rebajar, insultar, ridiculizar, humillar, utilizar juegos mentales, ironías para confundir, exigir obediencia.
Abuso económico: Control abusivo de finanzas, recompensas o castigos monetarios, impedirle trabajar, hacerle pedir dinero, solicitar justificación de los gastos, darle un presupuesto límite. Aislamiento social: Control abusivo de la vida del otro, vigilar sus actos y movimientos, escuchar sus conversaciones, impedirle cultivar amistades, restringir las relaciones con familiares, etc. Intimidación: Asustar con miradas, gestos o gritos, o silencios. Arrojar objetos o destrozar la propiedad. Mostrar armas. Cambios bruscos y desconcertantes de ánimo.
Irritarse con facilidad por cosas nimias, mantener a la víctima en un estado de alerta constante. Amenazas: De herir, matar, suicidarse, llevarse a los niños, hacer daño a los animales domésticos, amenazar con irse o echar al otro de casa.
Desprecio y abuso emocional: Desvalorización, tratarle como inferior, tomar decisiones importantes sin consultar, utilizar a los hijos, prácticas de privilegios masculinos. Se la denigra intelectualmente, como madre, como mujer y como persona. Negación, rechazo y culpabilización.
De forma habitual estas acciones de abuso
se intercalan con expresiones de afecto y cariño, que el agresor justifica por el gran amor y deseo de protección, perpetuado por el mito del “amor romántico”. Esto es el llamado “ciclo de la violencia” que desarrollaremos más adelante.