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Guia de deportes y obesidad, Guías, Proyectos, Investigaciones de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte

En esta guia podremos ver deportes

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2022/2023

Subido el 11/02/2023

Pamelamartinez....
Pamelamartinez.... 🇬🇹

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SOBREPESO Y OBSIDAD
Diagnóstico
Para diagnosticar la obesidad, tu médico típicamente te hará un
examen físico y te recomendará algunas pruebas.
Por lo general, estos exámenes y pruebas son los siguientes:
Detallar tus antecedentes médicos. Tu médico puede revisar tu
historial de peso, tus esfuerzos para bajar de peso, tus hábitos de
actividad física y ejercicio, tus patrones de alimentación y control
del apetito, cuáles otras afecciones has tenido, tus medicamentos,
tus niveles de estrés y otros asuntos relacionados con tu salud. Tu
médico también podría revisar los antecedentes médicos de tu
familia para saber si tienes una predisposición a determinadas
afecciones.
Un examen físico general. Esto incluye medir tu estatura,
verificar signos vitales como la frecuencia cardíaca, la presión
arterial y la temperatura; escuchar tu corazón y pulmones; y
examinar tu abdomen.
Calcular tu IMC. El médico revisará tu índice de masa corporal
(IMC). Un IMC de 30 o más se considera obesidad. Los números
superiores a 30 aumentan aún más los riesgos para la salud.
Tu IMC debe ser revisado por lo menos una vez al año porque
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¡Descarga Guia de deportes y obesidad y más Guías, Proyectos, Investigaciones en PDF de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte solo en Docsity!

SOBREPESO Y OBSIDAD

Diagnóstico Para diagnosticar la obesidad, tu médico típicamente te hará un examen físico y te recomendará algunas pruebas. Por lo general, estos exámenes y pruebas son los siguientes:

  • Detallar tus antecedentes médicos. Tu médico puede revisar tu historial de peso, tus esfuerzos para bajar de peso, tus hábitos de actividad física y ejercicio, tus patrones de alimentación y control del apetito, cuáles otras afecciones has tenido, tus medicamentos, tus niveles de estrés y otros asuntos relacionados con tu salud. Tu médico también podría revisar los antecedentes médicos de tu familia para saber si tienes una predisposición a determinadas afecciones.
  • Un examen físico general. Esto incluye medir tu estatura, verificar signos vitales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la temperatura; escuchar tu corazón y pulmones; y examinar tu abdomen.
  • Calcular tu IMC. El médico revisará tu índice de masa corporal (IMC). Un IMC de 30 o más se considera obesidad. Los números superiores a 30 aumentan aún más los riesgos para la salud. Tu IMC debe ser revisado por lo menos una vez al año porque

puede ayudar a determinar los riesgos generales para tu salud y qué tratamientos pueden ser apropiados.

  • Medir la circunferencia de la cintura. La grasa almacenada alrededor de la cintura, a veces llamada grasa visceral o grasa abdominal, puede aumentar aún más tu riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes. Las mujeres con una medida de cintura (circunferencia) mayor de 35 pulgadas (8 8 cm) y los hombres con una medida de cintura mayor de 40 pulgadas (102 cm) podrían tener más riesgos para la salud que las personas con medidas de cintura más pequeñas. Al igual que con la medición del IMC, la circunferencia de la cintura debe revisarse al menos una vez al año.
  • Controlar otros problemas de salud. Si tienes problemas de salud conocidos, tu médico los evaluará. Tu médico también verificará otros problemas de salud posibles, como presión arterial alta y diabetes. El médico también puede recomendar que te realices algunos exámenes del corazón, como un electrocardiograma.
  • Análisis de sangre. Las pruebas que te realices dependerán de tu salud, tus factores de riesgo y los síntomas actuales que estés teniendo. Los exámenes de sangre pueden incluir una prueba de colesterol, pruebas de función hepática, glucosa en ayunas, una prueba de tiroides y otras.

Cambios en la dieta Reducir las calorías y adoptar hábitos de alimentación más saludables es fundamental para superar la obesidad. Aunque puedes perder peso rápidamente al principio, la pérdida de peso constante a largo plazo se considera la forma más segura de perder peso y la mejor manera de mantenerlo de forma permanente. Evita las dietas drásticas y poco realistas, como las dietas "relámpago", porque es poco probable que te ayuden a no volver a aumentar de peso a largo plazo. Prepárate para participar en un programa integral de pérdida de peso durante, al menos, seis meses y, en una etapa de mantenimiento de un programa, durante, al menos, un año para aumentar tus posibilidades de éxito de bajar de peso. No existe una dieta perfecta para bajar de peso. Elige una que incluya alimentos saludables y que creas que te resultará. Los cambios en la dieta para tratar la obesidad consisten en lo siguiente:

  • Reducir las calorías. La clave para perder peso es reducir la cantidad de calorías que ingieres, y el primer paso es revisar los hábitos alimenticios y de bebida típicos para ver cuántas calorías consumes normalmente y dónde puedes reducir el consumo. El médico y tú pueden decidir cuántas calorías tienes que ingerir por día para bajar de peso, pero la cantidad normal es de 1200 a

1500 calorías para las mujeres y entre 1500 y 1800 para los hombres.

  • Sentirte satisfecho comiendo menos. Algunos alimentos, como los postres, los caramelos, las grasas y los alimentos procesados, contienen una gran cantidad de calorías en una pequeña porción. En contraste, las frutas y verduras proporcionan una porción más grande con menos calorías. Al comer porciones más grandes de alimentos que tienen menos calorías, reduces la sensación de hambre, consumes menos calorías y te sientes mejor con la comida, lo que aumenta la sensación de bienestar general.
  • Elegir opciones más saludables. Para que tu dieta sea más saludable, come más alimentos vegetales, como frutas, verduras e hidratos de carbono provenientes de cereales integrales. Además, elige fuentes magras de proteínas —como frijoles, lentejas y soja— y carnes magras. Si te gusta el pescado, trata de comerlo dos veces por semana. Limita la sal y el azúcar agregada. Come pequeñas cantidades de grasa y asegúrate de que provengan de fuentes saludables para el corazón, como los aceites de oliva, la canola y los frutos secos.
  • Restringe ciertos alimentos. Determinadas dietas limitan la cantidad de un grupo de alimentos en particular, como los alimentos que tienen un contenido alto de hidratos de carbono o de grasa. Pregúntale a tu médico qué planes dietéticos han resultado efectivos y cuáles podrían resultarte útiles. Las bebidas endulzadas con azúcar son una manera segura de consumir más

Aumentar la actividad física o el ejercicio es una parte fundamental del tratamiento contra la obesidad. La mayoría de las personas que bajan de peso y logran mantenerlo durante más de un año hacen ejercicio regularmente, aunque solo sea caminar. Para aumentar tu nivel de actividad:

  • Haz ejercicio. Las personas con obesidad necesitan realizar al menos 150 minutos a la semana de actividad física de intensidad moderada para prevenir un mayor aumento de peso o para mantener la pérdida de una cantidad modesta de peso. Para lograr una pérdida de peso más significativa, es posible que tengas que hacer 300 minutos o más de ejercicio por semana. Es probable que necesites aumentar gradualmente la cantidad de ejercicio a medida que mejoran tu resistencia y estado físico.
  • Mantente en movimiento. Aunque el ejercicio aeróbico es la manera más eficiente de quemar calorías y perder el exceso de peso, todo movimiento adicional ayuda a quemar calorías. Hacer cambios simples en tu día puede traer aparejados grandes beneficios. Estaciona más lejos de la entrada a las tiendas, acelera las tareas domésticas, ocúpate del jardín, levántate y muévete periódicamente, y usa un podómetro para saber cuántos pasos realmente das en el transcurso del día. Una buena meta recomendada es tratar de alcanzar los 10.000 pasos todos los días. Aumenta gradualmente la cantidad de pasos para alcanzar esa meta.

Cambios de conducta Un programa de modificación del comportamiento puede ayudarte a hacer cambios en tu estilo de vida para adelgazar y no recuperar el peso perdido. Entre los pasos para seguir, tendrás que analizar tus hábitos actuales para entender qué factores, tensiones o situaciones pueden haber contribuido a tu obesidad. Todas las personas son distintas y tienen obstáculos diferentes para controlar su peso, como la falta de tiempo para hacer ejercicio o las comidas tarde por la noche. Adapta tus cambios de comportamiento a tus circunstancias personales. La modificación del comportamiento, a veces llamada "terapia conductual", puede abarcar:

  • Asesoramiento psicológico. Hablar con un profesional de la salud mental puede ayudarte a abordar los problemas emocionales y de comportamiento relacionados con la alimentación. La terapia puede ayudarte a comprender por qué comes de más y a aprender formas saludables de enfrentar la ansiedad. Además, puedes aprender a supervisar tu dieta y actividad física, a comprender los desencadenantes que te llevan a comer y a afrontar los antojos. El asesoramiento puede ser individual o grupal. Los programas más intensivos (que tienen de 12 a 26 sesiones al año) pueden ser más útiles para alcanzar tus metas de pérdida de peso.
  • Tu IMC es de más de 27 y además tienes complicaciones médicas debidas a la obesidad, como diabetes, presión arterial alta o apnea del sueño Antes de elegir un medicamento para ti, el médico analizará tus antecedentes de salud y los posibles efectos secundarios del medicamento. Las mujeres embarazadas, personas que toman determinados medicamentos o que tienen afecciones crónicas no pueden tomar algunos medicamentos para adelgazar. Los medicamentos contra la obesidad aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) incluyen los siguientes:
  • Orlistat (Alli, Xenical)
  • Fentermina y topiramato (Qsymia)
  • Bupropión y naltrexona (Contrave)
  • Liraglutida (Saxenda, Victoza) Tendrás que tener supervisión médica minuciosa mientras tomes un medicamento con receta para adelgazar. Además, ten en cuenta que un medicamento para adelgazar puede no funcionar para todas las personas, y que sus efectos pueden disminuir con el tiempo. Cuando dejas de tomar un medicamento para adelgazar, puedes recuperar una gran parte del peso que perdiste o todo. Procedimientos endoscópicos para la pérdida de peso

Estos tipos de procedimientos no requieren ninguna incisión en la piel. Después de recibir anestesia, se insertan tubos flexibles y herramientas a través de la boca y la garganta hasta el estómago. Existen varios tipos diferentes de procedimientos endoscópicos utilizados para bajar de peso. Un procedimiento consiste en colocar puntos de sutura en el estómago para reducir su tamaño y la cantidad de alimentos que puedes consumir cómodamente. En otro procedimiento endoscópico, los médicos insertan un pequeño globo en el estómago. El globo se llena de agua para reducir la cantidad de espacio disponible en tu estómago. Esto te ayuda a sentirte lleno más rápido. Estos procedimientos generalmente están aprobados para personas con un índice de masa corporal de 30 o superior cuando la dieta y el ejercicio por sí solos no han tenido éxito. La pérdida de peso esperada varía entre los procedimientos del 5 % al 20 % de la pérdida total de peso corporal. Cirugía para bajar de peso En algunas personas, la cirugía para bajar de peso, también llamada cirugía bariátrica, puede ser una opción. La cirugía para bajar de peso limita la cantidad de comida que puedes ingerir cómodamente, disminuye la incorporación de alimentos y calorías, o ambas opciones. Aunque la cirugía para bajar de peso ofrece la mejor oportunidad de perder una mayor cantidad de peso, puede implicar riesgos graves.

directamente del saco a esta parte del intestino, y omiten así la mayor parte del estómago.

  • Colocación de banda gástrica ajustable. En este procedimiento, se separa el estómago en dos sacos con una banda inflable. Al ajustar la banda como un cinturón, el cirujano crea un pequeño canal entre los dos sacos. La banda evita que la abertura se expanda y, por lo general, está diseñada para quedar colocada en forma permanente.
  • Derivación biliopancreática con cruce duodenal. En el comienzo del procedimiento, el cirujano retira gran parte del estómago. Deja la válvula que permite el paso de la comida hacia el intestino delgado, y también conserva la primera parte del intestino delgado (duodeno). Luego, el cirujano cierra la sección media del intestino y conecta la última parte directamente al duodeno. La sección de intestino separada vuelve a conectarse al final del intestino para permitir que la bilis y los jugos digestivos fluyan a esta parte del intestino.
  • Manga gástrica. En este procedimiento, se retira parte del estómago y se crea un reservorio más pequeño para la comida. Es una cirugía menos complicada que el bypass gástrico o la derivación biliopancreática con cruce duodenal. Otros tratamientos El bloqueo del nervio vago es otro tratamiento para la obesidad. Consiste en implantar un dispositivo debajo de la piel del abdomen

que envía impulsos eléctricos intermitentes al nervio vago abdominal, que indica al cerebro cuándo el estómago se siente vacío o lleno. Esta nueva tecnología fue aprobada por la FDA en 2014 para su uso en adultos que no han podido adelgazar con un programa de pérdida de peso y que tienen un IMC de entre 35 y 45 y al menos una afección relacionada con la obesidad, como diabetes tipo 2. Cómo evitar volver a engordar después de un tratamiento para la obesidad Por desgracia, es frecuente volver a aumentar de peso independientemente de los métodos de tratamiento para la obesidad que pruebes. Si tomas medicamentos para adelgazar, es probable que vuelvas a aumentar de peso al dejar de tomarlos. Incluso podrías recuperar peso después de la cirugía para bajar de peso si continúas comiendo en exceso o consintiéndote excesivamente con alimentos o bebidas altos en calorías. Una de las mejores maneras de no volver a aumentar el peso que has perdido es hacer actividad física regularmente. Intenta hacer ejercicio de 45 a 60 minutos al día. Realiza un seguimiento de tu actividad física si esto te ayuda a seguir motivado y por buen camino. A medida que adelgazas y mejora tu salud, habla con tu médico sobre qué otras actividades puedes realizar y, si corresponde, cómo dar nuevo impulso a tu actividad y ejercicio.

  • En 2016, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.
  • En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.
  • La obesidad puede prevenirse. ¿Qué son el sobrepeso y la obesidad? El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m^2 ). Adultos En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso y la obesidad como se indica a continuación:
  • sobrepeso: IMC igual o superior a 25.
  • obesidad: IMC igual o superior a 30.

El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas. En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad. Niños menores de 5 años En el caso de los niños menores de 5 años:

  • el sobrepeso es el peso para la estatura con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS; y
  • la obesidad es el peso para la estatura con más de tres desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS. Niños de 5 a 19 años En el caso de los niños de 5 a 19 años, el sobrepeso y la obesidad se definen de la siguiente manera:

En 2016, según las estimaciones unos 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos. Si bien el sobrepeso y la obesidad se consideraban antes un problema propio de los países de ingresos altos, actualmente ambos trastornos aumentan en los países de ingresos bajos y medianos, en particular en los entornos urbanos. En África, el número de menores de 5 años con sobrepeso ha aumentado cerca de un 50% desde el año 2000. En 2016, cerca de la mitad de los niños menores de cinco años con sobrepeso u obesidad vivían en Asia. En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad. La prevalencia del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes (de 5 a 19 años) ha aumentado de forma espectacular, del 4% en 1975 a más del 18% en 2016. Este aumento ha sido similar en ambos sexos: un 18% de niñas y un 19% de niños con sobrepeso en 2016. Mientras que en 1975 había menos de un 1% de niños y adolescentes de 5 a 19 años con obesidad, en 2016 eran 124 millones (un 6% de las niñas y un 8% de los niños). A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad están vinculados con un mayor número de muertes que la insuficiencia ponderal. En general, hay más personas obesas que con peso inferior al normal. Ello ocurre en todas las regiones, excepto en partes de África subsahariana y Asia.

¿Qué causa el sobrepeso y la obesidad? La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

  • un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa; y
  • un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización. A menudo los cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; la agricultura; el transporte; la planificación urbana; el medio ambiente; el procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y la educación. ¿Cuáles son las consecuencias comunes del sobrepeso y la obesidad para la salud? Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como las siguientes: