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Asignatura: Introducción a la Psicología, Profesor: Francisco Tornay [Introducción a la Psico.], Carrera: Psicología, Universidad: UGR
Tipo: Apuntes
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Muy bien, voy a intentar hacer que te relajes y que notes descanso general con este ejercicio. Colócate en la cama, tumbada, que estés lo más cómoda posible, si es necesario usa el cojín. Muy bien, cierra los ojos, y mantenlos así hasta que yo te lo diga. Ahora voy a apagar la luz, ves? Así, cuando tus ojos estén cerrados se verán mucho más relajados, sin ver apenas nada a través de tus párpados. Todo se va volviendo más oscuro, lo notas.
Ahora vamos a comenzar con el ejercicio, recuerda que el objetivo es llegar a la mayor relajación posible, conciénciate de eso. Recuerda también que tienes que estar en la postura en la que te sientas más cómoda, de tal forma que no hagas fuerza de ningún tipo.
Voy a empezar haciendo un ejercicio de cansancio ocular, para que después del esfuerzo, notes con más intensidad el descanso, la relajación. Extiende tu mano derecha lentamente hacia delante y arriba, casi por encima de tu cabeza. Cierra la mano en forma de puño y levanta lentamente el pulgar, hasta arriba. Ahora, abre los ojos, mira fijamente a la punta de tu pulgar, no gires la cabeza hacia atrás, ni hacia arriba ni hacia ningún lado. Notarás rápidamente una sensación de cansancio, una tensión en los ojos y en los párpados así como una dificultad para fijar la vista donde yo te estoy indicando, hacia tu pulgar. Puede que se produzca la aparición de visión doble. Tienes la necesidad de cerrar los ojos, pero no lo hagas. Ves la tensión que estás haciendo? El esfuerzo, bien. Pues ahora CUANDO YO TE DIGA, bajarás la mano y cerrarás los ojos, y entonces compararás esa tensión con el bienestar que vas a sentir al hacerlo. Hazlo ahora lentamente. Lo notas? Una gran relajación tras el esfuerzo que han realizado tus ojos y cada músculo de tu brazo. Mantendrás ahora tus ojos cerrados hasta que termine el ejercicio. Acompaña ese bienestar con una respiración profunda. Imagina que tienes una masa de aire enfrente tuya, es muy grande y de color azul, imagínalo, ahora inhála, profundamente y luego expúlsala por la boca. Despacio, otra vez, repetidamente. Imagina como esa masa azul recorre tu cuerpo, entra por la nariz, pasa por la faringe, la laringe, luego la tráquea, los bronquios y llega hasta los pulmones, estos se hinchan y después al revés, hasta expulsarlo por la boca. Cada vez que la masa pasa por tu cuerpo, recoge tus tensiones, y al expulsarla, expulsas con ella tus tensiones. Sigue respirando así durante el ejercicio, debes coger todo el aire que seas capaz y expulsarlo por completo en cada exhalación. Así, muy bien, nota cómo tu abdomen, la zona de tu ombligo se desplaza hacia arriba y hacia abajo.
Tienes relajado tus ojos completamente, ahora dejemos que ese bienestar se expanda por todo su cuerpo. Concentra toda tu atención en tu brazo derecho, repásalo con tu mente, desde el hombro hasta la mano, recorriendo los tendones que pasan através hasta la punta de cada uno de tus dedos. Comprueba que está perfectamente apoyado y sin hacer fuerza alguna para mantener su postura. Nota la textura del edredón, la diferencia de temperatura que hay entre este y tu mano, nota el peso ligero que está ejerciendo tu brazo sobre la cama.
Ahora, cuando oigas la palabra TENSIÓN intentarás colocar en tensión todos y cada uno de los músculos de tu brazo, pero no los moverás de sitio, no levanntes ni cierres el puño, simplemente tensa los músculos. Lo mantendrás en tensión, unos 10 segundos, hasta que oigas la palabra BASTA, en ese momento cesarás de forma inmediata la tensión, tan rápido como si accionases un interruptos, y tu brazo quedará colocado en
total reposo. Tras unos 30 segundos tu brazo quedará desconectado, en reposo, como si estuviera junto a tu cuerpo pero sin formar parte él. Ahora diré la palabra, y recuerda, hasta que no diga BASTA, no relajes los músculos, muy bien... TENSIÓN (10segundos)... BASTA. Acabo de darle al interruptor, tu brazo derecho se ha desconectado y está en reposo, junto a ti. Comienza la sensación de calma y de descanso en tu brazo derecho. Sigue con la respiración profunda.
Ahora hacemos lo mismo con tu brazo izquierdo, concentra toda tu atención en el brazo izquierdo, del hombro hasta la mano, recorriendo los tendones y los músculos lentamente, comprueba que está bien apoyado, siente la textura y la temperatura del edredón.
Cuando escuches la palabra TENSIÓN, ya sabes, pondrás todos los músculos en tensión y los mantendrás así hasta que diga la palabra BASTA, justo en ese momento, tu brazo derecho desconectará la tensión y se quedará en reposo. Bien..., con tu brazo izquierdo... TENSIÓN (10 segundos) ... BASTA. Relaja tu brazo, he activado el interruptor. Respiración profunda, recuérdalo. Tu brazo izquierdo se acaba de desconectar y está quedando en reposo.
La relajación es como una nube, que se va apoderando poco a poco de tu cuerpo, y eso eso es bienestar. La nube ha cubierto tus ojos, tu cara y tus dos brazos. Así tu cuerpo va quedando en relajación. Pasamos ahora a tu pierna derecha, repásala mentalmente, poco a poco, desde la cintura hasta el pie, recorriendo músculos y tendones, cada fibra que recorre tu pierna, comprobando que esté perfectamente apoyada, sin hacer fuerza. Ahora me dispongo a decir la palabra TENSIÓN, cuando lo oigas tensarás fiermemente todos los músculos de tu pierna derecha y cuando oigas BASTA soltarás esa tensión quedando así tu pierna derecha en reposo junto a ti.
Así pues, con la pierna derecha, “¡Tensión!” (10 segundos)...“¡Basta!”. Interruptor accionado, también tu pierna derecha entra en estado de reposo. Respiración profunda... Deja que tu cuerpo se vaya sintiendo relajado, totalmente en reposo.
Trabajaremos ahora tu pierna izquierda. Comprueba mentalmente que está bien apoyada, vuelve a sentir la textura y la temperatura del colchón. Recorre toda tu pierna, desde la cintura hasta el pie.
Cuando oigas “TENSIÓN” harás la contracción con los músculos de la pierna izquierda. Cuando oigas “BASTA” la soltarás, y, en ese momento, la inmensa mayor parte de tu cuerpo estará en reposo con lo que se incrementará la sensación de descanso.
Así pues, con la pierna izquierda, ¡”TENSIÓN!”(10 segundos)... “¡Basta!”. Respiración profunda... ¡Descansa!...
La relajación hipnótica es un estado de descanso en que dejamos nuestros músculos relajados e inmóviles, al tiempo que la mente se concentra y se calma. La sensación corporal que notarás es doble. Sentirás tu cuerpo