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Orientación Universidad
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libro, Ejercicios de Periodismo

Asignatura: Comunicacion y genero, Profesor: Asuncion Bernardez Rodal, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM

Tipo: Ejercicios

2017/2018

Subido el 05/06/2018

sandrita_hernandez_garrudo
sandrita_hernandez_garrudo 🇪🇸

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COMUNICACION Y GENERO (UCM)

LIBRO COMUNICACION Y GENERO

BERNARDEZ RODAL, ASUNCION 16-

ditoria\ F1.mdamentos , :OLECCION ClE~JC!A SERJE GENERO

Este libro recoge una selección de las principales investi-

gaciones sobre comunicación y género llevadas a cabo en

nuestro país. Conscientes de que el pensanllento ~s algo n1ás

que acun1ulación y acceso a la información, es objetivo fLm-

damental de este texto proporcionar las herramientas nece-

sarias para llevar adelante análisiS racionales y lógicos del ma-

terial au~ovisual que constunin1os o producirnos.

Somos y pensamos a través de la llnpronta que ha dejado

la ·educación e~ nosotros. Analizar có1no se construyen "lo

Íemenlno"- y "lo _masculino" con10 dos entidades opuestas,

  • Y· c_ómo ésa construcción forn1al tiene con.secuencias en el

sistema de dominación que de esa dif~rencia se deriva, no es

solo la responsabilidad ética de la crítica ~enllnista sino tam-

bién ·un paso in1prescindible para empezar a desmontar una

realidad social injusta.

f-..StJNCIÓ1'-J BERNÁRDEZ RODAL eS licehciada en Filología

hispánica, doctora en Periodismo y profesoTa titular de Se-

miótica de los Medios de Masas, Teoría de la Información y

Comunicación y Género en la Universidad Complutense de

Madrid (UCM).En la actualidad dirige el Instituto de Inves-

tigaciones Fe1~istas de la UCM y coordina el programa de

doctorado en Estudios Fenllnistas y de Género. Entre sus pu-

blicaciones destacan Violencia de gé11ero en el cine español,

Escritoras y periodistas en Madrid, Perdidas en el espacio y

El humor y la risa. ·

et

instifem^0 lnvesllgacionos^ lno.itutoda Feministas^ Edltooal Fundamento$

MUJERES EN MEDIO(S) 6

2.1. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: CREADORES DE IDENTIDADES CONTE.1/1PORÁNEAS ....................................................... 2.1.1. El poder de los medios y la representación .................................. 2.1.2. El análisis ideológico .......................................................... 2.2. EN QUÉ CONSISTE APLICAR "LA PERSPECTIVA DE GÉNERO" A LA INVESTIGACIÓN SOCIAL ................................................................ 2.3. CATEGORÍAS ANALÍTICAS DE LA TEORÍA FEMINISTA ............. 2.3.1. El concepto de "Género" ................................................................ 2.3.2. Otros conceptos: patriarcado, sexismo, machismo, misoginia, hornofobia, androcentrisrno, heterodesignación, sororidad ........ 2.4. LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y LA CREACIÓN CULTURAL ............................ 2.4.1. Representaciones de género y lenguaje ......................................... 2.4.2. Algunos elementos de la creación audiovisual ............................. 2.4.3. Para qué sirve una crítica feminista de los medios ...................... Bibliografía básica························································································--

Capítulo 3, EL GÉNERO EN LA INFORMACIÓN' EL LENGUAJE DE LA PRENSA Y RECOMENDACIONES PARA UN USO NO SEXISTA DEL LENGUAJE ................................................ Presentación ................................................................................................... 3.1. CUESTIONES TEÓRICAS: LA PRENSA COMO DISCURSO SOCIAL .•................... 3.2. LA CUESTIÓN HISTÓRICA: LAS PERIODISTAS EN LA PRENSA ESPAt'\rOLA ........ 3.3. CUESTIONES PROFESIONALES SOBRE GÉNERO Y PERIODISMO ................... 3.3.1. Creando redes: Asociaciones de mujeres periodistas ................... 3.4. Los ANÁLISIS DE LA PRENSA CON PERSPECTIVA DE GÉNERO .................... .. 3.4.1. El proyecto VVho makes the news .. ................................................. 3.5. PRENSA Y LENGUAJE .................................................................................. 3.5.1. Lenguaje e ideología patriarcal ..................................................... 3.5.2. Lenguaje, sexismo y androcentrismo ............................................ 3.5.3. La importancia del lenguaje en prensa ......................................... 3.5.4. Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje ........... Bibliografía básica ..........................................................................................

Capítulo 4, LOS ESTUDIOS DE GÉNERO EN LA PUBLICIDAD ............... Presentación .................................................................................................. 4.1. LA PUBLICIDAD Y LAS MUJERES EN EL CONTEXTO PRODUCTIVO ..... : ........... 4.2. CUESTIONES TEÓRICAS: Los OBJETIVOS y EL MARCO COMUNicATIVO DE LA PUBLICIDAD ..................................................................................... : ...... 4.2.1. Cómo aJJalizar el texto publicitario: el sistema de la connotación 4.2.2. El consumo y la relación estética .................................................

·~:;

ÍNDICE

4.3. Los ANÁLISIS DE ESTEREOTIPOS: PERSISTENCIA y RENOVACIÓN EN EL SISTEMA PUBLICITARIO .........•.................................................................... 4.3.I. Los estudios en el contexto español ..................................... 4.3.2. Roles sexuados y cosificación .......... ". ..................... 4.3.3. ¿Empodera la publicídad a las mujeres? ............... :::::::::::::::::::::::: 4.4. MEDIDAS DE INTERVENCIÓN Y CONTEXTO LEGISLAITVO PARA UNA PUBLICIDAD IGUALITARIA B1bl1ografía básica ............ :. ::::::::::. ::::: :: :::::.: ·:::::: ::: ... ::: :::: :::::: :: :: ::: ... :

Capítulos, ESTUDIOS DE GÉNERO Y TELEVISIÓN: ¿UN MEDIO FEMINIZADO? Presentación ............................................-..:::::::::::::::::::::::::::::::::::: ........ 5.1. CUESTIONES TEÓRICAS: LA TELEVISIÓN COMO OBJETO DE ES;~~~~·::::::::: 5.1.1. La televisión como vínculo social. .. 5.1.2. Las audiencias, la comercialidad y ~i-~~~~¡fid~-d~·;;~¡·-~~:;:::·: 5.2. EL ESTUDIO DE LA TELEVISIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO 5.2.I. Un apunte histórico de la presencia de las mujeres en la hi~~~ri~

de~ la televisión ................................................................................

5.2.2. Gen eros y audiencias televisivas ... 5.2.3. El género en la información en tel¡·~·~ ..................................... 5.2.4. Estereotipos de género y nuevas represen~~~~~~~·~--i~·-;¡~·~-- de ficción........................................................................ .... 5.2.5. Los talk-shows: ¿un "género de mujeres"? .................... ::: .... :::::::··· 5.2.6. Las grandes audiencias: los deportes y la exclusión de las

Bibliogrru:::·:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::···············::.:::::::::::::::: ...

Capítulo 6. CINE: IMAGINARIO COLECTIVO y RELACIONES DE GÉNERO. .......

:~sE:l~~~~~::o~~~~¡:::.:· .. ::::· ... :::::::.·::::·_::::: ... :::·····::::::::::.: ...

6.2.1. Las mujeres en la industria cinema~~~~~fi~~::::::::::::::::::::::· 6.2.2. Los festivales

6.3. LAS MUJERES EN LA-~~~~~~·---~~~-~;~;~~·····························

6.4. LA CRÍTICA FEMINISTA DEL CINE ······················ 6.4.1. Las tres etapas de la críti·f~~~~~~~-d~-~Í······························ 6.4.2. Las constantes en la representación ................ :::::::::::::::::::::········· 6.4.3. Una crítica popular del cine ...................... 6.5. CINE DE MUJERES Y CINE FEMINISTA................... ·································

179

183

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7

8 MUJERES^ EN^ MEDIO(S)

6.5.1. Festivales de cine de género .......................................................... 215

Bibliografía básica ................................................. _. ....................................... 217

Capítulo 7: CIBERFEMINISMO: ARTE, ACTIVISMO E IDENTIDAD

EN LA RED ............................................................................. 219

Presentación .................................................................................. _. ............... 219

7.1. LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN (TIC):

¿UN CA!vIBIO PARA QUIÉN Y HACTA DÓNDE? ............................................... 220

7.2. LA BRECHA DIGITAL DE GÉNERO ................................................................ 221

7.3. EL CIBERFEMIN.""JSMO: PENSAMIE1'TTO, ARTE Y ACCIÓN POLÍTICA EN LA RED. 224

7.3.1. Las teóricas del ciberfeminismo .................................................... 226

7.3.2. Las artistas del ciberfeminismo .................................................... 228

7.3.3. El ciberfeminismo como acción política ...................................... 231

7.3.4. El ciberfeminismo en el contexto institucional. .......................... 234

7.4. ¿NUEVAS IDENTIDADES VIRTUALES EN INTERNET? ................................... 235

7.5. VIDEOJUEGOS Y SESGOS DE GÉNERO .......•............•.................................... 236

7.6. LAS REDES SOCIALES ................................................................................. 240

Bibliografía básica ......................................................................................... 241

Capítulo 8: VIOLENCIA DE GÉNERO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN. 245

Presentación ................................................................................................. 245

8.1. INTRODUCCIÓN AL PROBLEMA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO ..................... 246

8.1.1. La fascinación por la violencia ..................................................... 247

s.1.2. Los tipos de violencia ........................................................ 248

s.L3. La educación de hombres y mujeres respecto a la violencia ..... .. 250

8.1.4. Narrativas del héroe violento..................... ........................... 253

8.2. VIOLENCIA DE GÉNERO: DEFINICIÓN, TIPOS, MANIFESTACIONES Y MITOS .. 255

8.3. LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ................. 259

8.3.1. La violencia de género en la información .......................... 260

8.3.1.a Los problemas de tratar mal la violencia de género

en prensa .................................................................... 261

8.3.2- Violencia de género y ficción ......................................................... 264

8.3.2.a Formas de representar la violencia de género .................... 265

s.3.3. Violencia de género en los entornos digitales .................... 267

8.3.3.a. Subvirtiendo los modelos violentos .............................. 270

8.4. MARCO LEGISLATIVO SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO ....................... .. 271

8.5. RECOMENDACIONES FINALES PARA TRATAR DE FORMA ADECUADA LA

VIOIENCIA DE GÉNERO ............................................................................. 273

Bibliografía básica ......................................... .. 275

i~; il·i "' t.'

PRÓLOGO

Lo que está cambiando es la posibilidad de acceso al conocimiento de los textos vitales, los efectos visibles en la vida de las mujeres al escuchar y ver nuestras ex- periencias inefables o negadas que de pronto se afirman y persisten en el lenguaje. .ADRIANNE RICH

Hace unos días una compañera que trabaja en Estudios de Género me contó que un colega, en un Consejo de Departamento, le espetó con mucho desparpajo que a lo que ella se dedicaba era a los estudios de Género, pero "de género tonto". Ese mismo día yo acababa de recibir un correo electrónico que una persona de la administración de la universidad me había rebotado por error, en el que uno Je decía de forma despectiva a otro que las "feministoides" habían ido a verlo para realizar un determinado trámite. Y todo esto en España, Europa, Planeta Tierra. Estas anécdotas son solo la parte más visible de una realidad que sigue siendo muy nuestra: la falta de sensibilidad con los temas que tienen que ver, no solo con la igualdad, sino con el desarrollo de los derechos humanos en general. Me pre- gunto si ese tipo de comentarios podrían hacerse con la misma impunidad en los órganos académicos de decisión de cualquier universidad inglesa o americana, por ejemplo. Pero he de decir también que, afortunadamente, no toda la univer- sidad es así ya que tenemos la suerte de trabajar en un contexto de sensibilidades

12 MUJERES EN MEDIO(S)

limitado las referencias bibliográficas, hoy día mL1y accesible a través de distintos catálogos y bases de datos, pero sobre todo he reducido las referencias a las pági- nas web por considerarlas innecesarias además de imprecisas. Me he asegurado, sin embargo, que todo aquello que cito esté accesible de una forma u otra en la ,\reb, de tal manera que, si buscamos un término en Google, por ejemplo, va a aparecer referenciado. Este libro está dedicado a mis estudiantes que son como era yo a su edad: una persona que ha recibido una educación parcial, sesgada, llena de lagunas ante las que más vale no cuestionarse demasiadas cosas. Ellos y ellas tienen ahora mis- mo algo que yo no tenía en los precarios inicios de los años ochenta: un miedo terrible al futuro y la incertidumbre de no saber para qué les servirá estudiar una cosa u otra. Hay muchas actitudes frente al estudio, pero no nos puede extrañar que miren con prevención las teorías de las que les hablamos. Están en un mundo donde nada les garantiza el futuro ... sobre todo si no pertenecen a las élites socia- les que tienen asegurada la protección del grupo. Deben inventarse un camino, y solo aspiro a que lo hagan habiendo incluido en su forma de mirar la realidad una sensibilidad para las desigualdades y una curiosidad por querer entender cómo se producen. Por último, quiero, como es de rigor, agradecer a todas las personas que me han leído y han opinado puntualmente sobre algún capítulo de trabajo con gran paciencia: Juan. Perrera, Eva Garrido, Y era Moreno, Cristina Mateos, Graciela Pa- dilla, Nacho Moreno, Maribel Barredo, Isabel Gamero ... todos ellos, todos ellas, ha;n sido mis ojos cuando yo leía el texto una vez tras otra y no conseguía ver más que un amasijo de palabras. Alguien decía que en los tiempos que corren en los que no tenemos tiempo para nada y en los que nos sobra información, la atención es una forma de pasión. Quiero agradecer la pasión de los que me han leído, pero sobre todo a los y las que puedan leer este libro en el futuro, poniendo en juego su atención y su pasión.

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA Y CONTEXTO LEGISLATIVO EN MATERIA DE IGUALDAD

Presentación Para emprender un análisis con perspectiva de género de los medios de comu- nicación debemos partir de un conocimiento básico de la Teoría Feminista y la Historia del Feminismo. Sin embargo, es significativa la poca presencia que tie- nen en nuestro país las referencias a la historia de las mujeres o al pensamiento feminista en los planes de estudio. ¿Por qué las instituciones académicas ignoran sistemáticamente una de las lí- neas del pensamiento Ilustrado que más consecuencias sociales ha tenido duran- te el siglo :xx? ¿Cómo es posible que, cuando llegamos a la universidad, nadie nos haya contado el proceso por el cual las mujeres han accedido al voto o a la educa- ción? Y lo que es peor, ¿por qué muchos estudiantes, incluso de Ciencias Sociales o Humanidades, terminan sus carreras sin que nadie les haya puesto frente a la pregunta "dónde están las mujeres'', mientras estudian historia o cultura? Ocurre que en algunas áreas académicas se tratan escasamente las variables como el gé- nero y la raza, al mismo tiempo que tratar la diversidad cultural se ha convertido en un símbolo de modernidad de cualquier plan de estudios. Atender a las dife- rencias y a las injusticias en la representación social en las prácticas de análisis sociológicos, es hoy en día un rasgo de la calidad de los estudios académicos. En este sentido, los discursos sobre la igualdad han influido en el imaginario colec- tivo actual, en ciertos aspectos más de lo que podamos imaginar.

14 MUJERES^ EN^ 1V1EDIO(S)

Muchas veces se ha calificado la revolución de las mujeres de "silenciosa" por- que, pese a tener las leyes y las costumbres en contra, a lo largo del siglo XX han recorrido un largo camino hacia la igualdad, en una lucha no violenta. Pero no es cierto que haya sido una revolución silenciosa, sino más bien "silenciada". Las mujeres llevan gritando por sus derechos desde la Revolución Francesa, en unos gritos acallados con estrategias múltiples, camufladas en el propio sistema edu- cativo que cuenta la historia de la humanidad de forma incompleta. El objetivo de este primer capítulo es abrir una ventana por la que asomarse a un grupo de teorías y a una forma de hacer historia que sigue siendo poco ha- bitual. Es imposible contar dos siglos de pensanllento en treinta páginas, pero confiamos en una particularidad del conocimiento: el paso del cero al uno es mu- cho más grande que los siguientes que se dan para ir avanzando en el saber. Lo terrible es no saber nada de las cosas. Si lo ignoran'los todo, no podemos pensar sobre nada, pero saber un poco de algo es la forma de poder seguir buscando. Esta introducción pretende ayudar a dar ese salto a las personas que por prime- ra vez sienten curiosidad sobre lo que son los estudios feministas y de género y, sobre todo, n'lostrar que hay un camino abierto por el que se puede continuar transitando a través de lecturas más especializadas. En la segunda parte de este capítulo hablaremos sobre el desarrollo legislativo en materia de igualdad que se ha impulsado en todo el mundo, sobre todo a partir de la II Guerra Mundial Está ex:puesto al principio de este libro con el objetivo de desmontar los grandes prejuicios que se dan en la educación de nuestro país: los estudios feministas y de género plantean argumentos pasados de moda porque en la sociedad actual todos tenemos los mismos derechos. Es mejor dejar claro desde el principio que la consecución de la igualdad real es un objetivo asumido por los estados modernos que diseñan políticas públicas para conseguir un mun- do más justo y equilibrado, no solo en cuanto al acceso a los recursos económi- cos, sino a los sllnbólicos y culturales.

1.1. Los ORÍGENES DEL FEMINISMO

La palabra francesa fé111inis1ne comenzó a utilizarse a partir de 1837 para definir la doctrina que exigía la extensión de los derechos civiles y políticos a las mujeres, y la reivindicación del papel que estas juegan en la sociedad, a fin de conseguir una total igualdad con los varones ante las leyes, algo necesario para alcanzar la justicia social. A lo largo de su historia, el feminismo se ha caracterizado por un activis- mo n1-UY intenso, acompañado por el desarrollo de múltiples teorías Y conceptos

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA 15

encaminados-al logro de la igualdad y a la denuncia de la opresión de las mujeres. El feminismo es teoría y práctica, acción colectiva y experiencia individual, de tal forma que ideas y acciones se han ido complementando a lo largo de más de dos siglos. El feminismo es heterogéneo y diverso y, por eso, es demasiado ambiciosa la pretensión de reducir a un solo capítulo el contenido de toda la historia y la teoría feminista. Nos conformaremos con dejar apuntados solo los conceptos y líneas principales que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo, esperando que este texto sea solo una guía básica para fomentar la investigación individual de quienes lo lean. Este capítulo es el hilo de una madeja del que se puede tirar, con la seguridad de saber que ha habido muchas investigadoras que han ido devanán- dola antes que nosotras. A principios del siglo XXI existen muchos textos escritos por historiadoras, filósofas, críticas de arte, sociólogas y un largo etcétera, que se han dedicado a trabajar para entender cómo se produce y reproduce la diferen- cia de poder entre un género y otro, y a señalar cuál es el camino para que esto cambie. Nos hubiera gustado citarlas a todas en este libro, pero es imposible. Nos duele especialmente la inevitable omisión de investigadoras del ámbito español y latinoamericano que hubieran merecido ser referenciadas. Cuando pensamos en hacer una historia cronológica nos encontrarnos con una primera cuestión de orden metodológico: ¿Cuándo comienza el feminismo? Para algunas autoras, el feminismo es algo propio del Siglo de las Luces y la Re- volución Francesa, momento en el que se configuran.los derechos de ciudadanía contemporáneos, que rompen con la concepción estamental de la sociedad, para crear una forma nueva de organización social basada en el concepto de "ciudada- nía" en la que todos los individuos son iguales ante la ley. Sin embargo, otras autoras consideran que podemos remontarnos más atrás en la historia y hablar de feminismo en un sentido más amplio, entendiendo como "feminista" toda manifestación artística, literaria o científica elaborada por las mujeres en épocas pasadas, dando por sentado que, cuando las mujeres se han enfrentado a la.producción intelectual en ambientes hostiles que no favorecían su creatividad, era porque había surgido en ellas una conciencia crítica respecto al lugar que debían ocupar en el mundo. En sociedades en las que se les dice a las personas que deben especializarse en el desarrollo de tareas rutinarias y repeti- tivas, la creatividad es en sí misma un acto de rebeldía. Al margen del debate teórico, lo importante es señalar que cualquier trabajo de investigación feminista debe prestar atención y dar reconocimiento, tanto a las mujeres que consiguieron desarrollar tareas intelectuales y creativas en momen- tos de la historia en los que nada favorecía su actividad, como a las investigadoras que han ido sacando a la luz toda una genealogía de mujeres que contribuyeron a forjar nuestra historia y de las que casi nunca se habla. Los logros actuales

18 MUJERES EN MEDIO(S)

interpretar a todas estas creadoras medievales, no como excepciones, sino como concreciones de procesos culturales más amplios de los que las mujeres también formaban parte. Christine de Pizan (1364-1430), con su obra La ciudad de las damas, publicada en 1405, es otro de los grandes ejemplos de la literatura de 1nujeres hecha con un espíritu reivindicativo a lo largo de la historia. Su obra es el mejor ejemplo del nuevo espacio que durante el Renacimiento se abrió a la formación intelectual femenina. Esta autora nació en Venecia en 13_64 pero vivió en Francia, donde consiguió ganarse la vida de forrna profesional como escritora. Su obra es una de las primeras utopías renacentistas en las que se plantea la existencia de una ciu- dad en la que las mujeres ejercen su autoridad y crean una sociedad sin guerras. El texto ofrece una reflexión profunda sobre los problemas que afectan solo a las mujeres, como la violación, los malos tratos, las dificultades de acceso al cono- cimiento, o la necesidad que tienen las mujeres de recuperar una historia propia que sirva de modelo para las mujeres jóvenes. Esta obra proto-ferninista no nació de la nada, ya que con ella Pizan entra en uno de los debates intelectuales más importantes de su época: la "Querella de las mujeres" que se había iniciado en torno a la obra Roman de la Rose, escrita por Guillaume de Lorris en el siglo XIII, en la que participaron médicos, escritores y filósofos. En esas obras, se debatía sobre la cuestión de si los hombres eran intrínsecamente superiores a las mujeres. En su obra, Pizan ataca la perspectiva propuesta por Jean de Meung, uno de los continuadores de la obra, en las que de- fendía que las mujeres son inferiores por naturaleza. En su texto, la autora exalta sobre todo la capacidad femenina de elaborar consenso y desarrollar estrategias de paz para la convivencia. Este libro es un ejemplo de que las mujeres no estaban totalmente al margen de la producción intelectual del momento, y que en el Rena- cimiento las damas nobles eran educadas tanto o más que los hombres. Es importante rastrear la presencia de las mujeres olvidadas en otras disci- plinas, como por ejemplo el campo científico, donde aparecen figuras como la de la médica y profesora Trótula de Salema (1090-1160) también conocida como Trótula di Ruggiero, que escribió el primer tratado de ginecología, Passionibus mulieruni curandorum, texto que sufrió multitud de plagios mientras se usaba como texto de medicina hasta bien entrado el siglo XV1. Trótula vivió a caballo entre los siglos XI y XII en Salema, una ciudad italiana donde había surgido una de las primeras escuelas europeas de medicina, en la que las mujeres podían for- marse y ejercer la práctica médica. La posibilidad de que estudiasen en las uni- versidades medievales fue cercenada tiempo después, situación que continuaría hasta principios del siglo XX. El caso de Trótula es significativo porque muestra el proceso de invisibilización del trabajo científico: sus obras fueron plagiadas, copiadas o traducidas atribuyendo su autoría a otros científicos. Se pretendió

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA (^19)

así negar que una mujer pudiese haber escrito una obra de ese tipo, intentando borrar por completo de la historia de la medicina una presencia femenina tan valiosa. Los ejemplos fueron muchos y no paran de aumentar conforme las investiga- ciones históricas con perspectiva de género se van llevando a cabo. En la actuali- dad, contamos en España con importantes trabajos de investigación que han ido sacando a la luz a personajes como Leonor López de Córdoba (1362-1430), Teresa de Cartagena (1425-1480) o Isabel de Villena (1430-1490), todas ellas auténticas pioneras en la escritura. A partir de entonces comienza un intenso y dificulto- so trabajo de escritoras como Teresa de Jesús (1515-1582), Catalina de Zúñiga (1555-1628) o Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695). Pese a que estas autoras demostraron una gran madurez artística, la Historia de la Literatura solo las ha reconocido como excepciones dentro de la norma que dice que las mujeres no se han dedicado a la creación. En realidad, ese argumento es una potente estrategia de invisibilización, porque hablar de ellas corno de "rarezas" dentro de su género, es como decir que su trabajo no afecta a la historia de las mujeres. Las genealogías feministas se han desarrollado ampliamente en disciplinas como la Historia, la Literatura y el Arte, donde muchas investigadoras han ras- treado los vestigios de la creatividad femenina. Este ejercicio genealógico debe- mo~ hacerlo también para profesiones propias del siglo xx corno el periodismo, el cine o la publicidad. Por eso haremos en cada capítulo de este libro una breve relación de las mujeres que han estado presentes en la creación y expansión de los modernos medios de comunicación. Por otra parte, tendremos en cuenta los análisis de tipo sociológicos que expliquen los problemas concretos que tienen las mujeres para acceder a los puestos representativos de los medios de comunica- ción. Tanto los aspectos históricos como sociológicos podrán aportarnos la segu- ridad de que no somos pioneras en los medios de comunicación. Antes de noso- tras hubo muchas mujeres que se atrevieron con la creación, con la imaginación Y con la acción, Y el conocer nuestra historia nos aporta la seguridad intelectual que necesitamos. Contar los sucesos históricos como si fuesen hechos que solo afectan a personajes y a pueblos privilegiados, no solo es un error epistemolóe:ico sino una injusticia respecto a la memoria colectiva. .....

1.3. FEMINISMO E ILUSTRACIÓN

Con la Ilustración y la Revolución Francesa se puso en marcha un programa ideológico basado en la igualdad de los seres humanos ante las leyes y el Derecho. En ese contexto, el feminismo se articuló como un movimiento vindicativo de los

20 NlUJERES EN lVIEDIO(S)

derechos de las mujeres, asumiendo los conceptos de "ciudadanía" e "igualdad'', que ponían fin al privilegio de la nobleza como clase. Además, hizo suyas las ideas de que la vida pública debe estar regida por la razón, que todo sujeto tiene derecho a la autonomía personal y que cualquier individuo puede ser represen- tante político de su comunidad. Hasta la Revolución Francesa, mujeres como Sor Juana Inés de la Cruz o Christine de Pizan habían expresado en sus textos el malestar por no ser conside- radas al mismo nivel que los hombres, y reclamaban mejorar la situación de las mujeres. Sin embargo, era imposible que se planteasen reivindicar los mismos derechos para toda la 11umanidad, porque en las sociedades estamentales se en- tendía como natural y justa la diferencia entre las clases sociales, refrendadas por un Dios superior que ordena la realidad social de forma jerárquica y desigual. En la historia del desarrollo de las ideas igualitarias respecto a los sexos, es clave la figura de Poulain de la Barre (1647-1723), un sacerdote que con veintiséis años comenzó a publicar una serie de obras defendiendo la igualdad. Su obra Sobre la igualdad de los sexos 2 , que publicó anónimamente en 1673, puede con- siderarse el primer texto feminista centrado explícitamente en los presupuestos igualitarios que preconizaba el pensamiento ilustrado. Un año después, de forma también anónima, publicó La educación de las damas para la conducta del espíri- tu en las ciencias y en las costu1nbres, que completó en 1675 con un trabajo de tono más irónico, La excelencia de los hombres contra la igualdad de los sexos. En es- tas obras pretendía demostrar con argumentos racionales la igualdad natural de hombres y mujeres por encima de las costumbres, argumentando que el criterio de racionalidad cartesiano, el bon sens 3 , no permite diferenciar cualidades esen- cialmente distintas respecto a la razón de hombres y mujeres, frente a muchos de los Ilustrados, que justificaban el sometimiento de las mujeres argumentando que ambos sexos son diferentes por naturaleza. De la Barre defendió que las di- ferencias que existen se deben a la educación tan distinta que recibían, y no a un mandato natural. Solo cuando los textos ilustrados fueron leídos y asumidos por una mayoría social, se fue modificando el lenguaje político y se hizo posible cuestionar las estructuras sociales, qi_1e se basaban en la subordinación y opresión de los indivi- duos. Una vez que esa idea es admitida, ya pudo surgir un lenguaje diferente que habla de las personas como seres subjetivos y con derechos, de seres individuales que deben regirse por la razón y organizarse políticamente en torno a un pacto social, elaborando un consenso sobre los derechos y los deberes asociados al con- cepto de ciudadanía.

(^2) Del' égalité des deux sexes, discours physique et moral oú l'on voit l'importance de se défaire des préjuges. (^3) Bon sens o "razón" definido como "la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamarnos buen sentido o razón."

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA (^21)

Ante un cambio ideológico tan importante, es evidente que las mujeres no po- dían conformarse con la exclusión social a la que sus compañeros de revolución las abocaban. ¿Por qué argumento razonable debían renunciar al voto, a la repre- sentación política, a la educación en igualdad, etcétera? No deja de ser paradójico que teóricos como J.J. Rousseau, que argumentaron sobre la necesidad de crear unos nuevos estados sostenidos sobre las bases de la libertad y la igualdad indi- vidual, fueran los que relanzaran, al mismo tiempo, una nueva misoginia basada en la razón, que dejarla sin derechos a las mujeres en las democracias modernas que co1nenzaban a gestarse en esos momentos. Pese a todo, la Revolución Francesa fue un momento muy significativo para la organización de las mujeres y los ideales feministas. En ella participaron de forma muy activa mujeres de todos los estamentos: la nobleza, la burguesía y las clases populares, si bien el papel que tuvieron en la Revolución casi nunca se cuenta. Por ejemplo, las damas nobles facilitaron la expansión de las ideas ilustradas. Las salonnieres (las mujeres de los salones) convirtieron sus casas en lugares de debate público donde se encontraban los y las intelectuales del momento, dis- puestas cada una de ellas a proporcionar protección y ayuda económica a uno o varios escritores del Siglo de las Luces. Son famosos los casos de Madame de Chatelet, .matemática y física, que además ayudó a Voltaire, o de Mademoi- selle de Lespinasse, protectora de D'Alembert. Madarrie Necker y su hija Anne- Louise Germaine Necker, baronesa de Stael-Holstein, conocida como Madame de Stael, abrieron su salón a los liberales y mantuvieron su postura progresista incluso cuando se impusieron las corrientes conservadoras post-revolucionarias_ Madame de Stael fue directora de varios periódicos y declaró ser una enemiga encarnizada de las leyes misóginas de Napoleón. Otro ejemplo fue el salón de Madame de Condorcet y su marido, quienes trabajaron por expandir las ideas de igualdad entre los sexos y defendieron los derechos de las mujeres trabajadoras. También la Marquesa de Larnbert expresó ideas feministas. Lo trágico es que después de estallar la Revolución, los intelectuales ilustrados olvidaron el papel que habían jugado y estas mujeres fueron duramente denostadas por el movi- miento revolucionario. Durante el periodo de 1789 a 1793, las mujeres de las clases populares también articularon sus peticiones y proclamaron sus reivindicaciones, corno el derecho a la educación, al trabajo, al voto, a los derechos matrimoniales y respecto a sus hijos e hijas, a través de los "cuadernos de quejas". En Gren_oble, en 1788, diri- gieron una petición al rey escribiendo una lista de peticiones denunciando la condición femenina, sometida a los hombres en cuanto al control del dinero y recibiendo una educación "viciosa o muy descuidadá'. Reclamaron el derecho a votar Y representarse a sí mismas en los órganos políticos, auto-designándose por

24 MUJERES EN MEDIO(S)

vidas más útiles y gratificantes. Pensaba que, con otra educación, cualquier mu- jer podría ser autónoma en el desarrollo de oficios como la práctica de la medici- na, llevar adelante una granja o dirigiendo una tienda, lo que les daría autonomía

económica.

Wollstonecraft también luchó porque los estados elaborasen leyes adecuadas de derecho civil que protegiesen a las mujeres en el matrimonio de maridos crue- les, de la pérdida de potestad respecto a los hijos. El Estado debe intervenir para liberar a las mujeres de maridos violentos y de aquellos que abusen de su fuerza. En la novela póstuma María, o las injusticias que sufre la mujer (1797), narra la historia de un matrimonio terrible para la protagonista, y concluye sus últimas páginas con la petición de divorcio que esta hace ante un juez. Con estas ideas, la autora inicia un discurso muy moderno: las mujeres no son propiedad de los esposos, y los conflictos entre ellos no son solo un problema personal. El Estado no debe abstenerse de regular conflictos como pueden ser las separaciones, los casos de divorcio, la propiedad o la violencia. Con esta idea cuestiona la división burguesa de la vida en dos esferas, la pública y la privada, que acaba condenando y sometiendo a las mujeres al orden patriarcal. Las leyes del Estado deben servir también para eliminar la subordinación y favorecer la inclusión de las mujeres en la vida política, abriendo así un camino al discurso feminista. El otro hito importante en el sufragismo inglés fue el trabajo reivindicativo desarrollado por la pareja fonnada por John Stuart Mili (1806-1873) y Harriet Taylor Mill (1807-1857). Ambos formaron en Inglaterra un auténtico frente pro- derechos de las mujeres. Él fue el primer parlamentario que en 1866 hizo una demanda al Parlamento solicitando el voto femenino, que fue rechazada, pero que supuso una conmoción en la opinión pública internacional^4 • En 1868, Stuart Mill publicó el artículo El sometimiento de las mujeres, donde explicaba sus ideas sobre la necesidad de conseguir el voto y la representación política para ellas, así como la eliminación de las leyes discriminatorias, argumentado que con esas me- didas se conseguiría no solo un bien personal, sino una sociedad más justa, y, por lo tanto, más feliz. Su texto tuvo mucliísimo éxito en el mundo y propició el desa- rrollo de asociaciones de mujeres en toda Europa. En 1897 se formó la National Union of Women's Suffrage Societies, una de las primeras grandes asociaciones de mujeres en el ámbito anglosajón.

~ Hay que decir que ya en 1851 las sufragistas habían presentado una solicitud del voto femenino ante la Cámara de los Lores. En 1865, un grupo de mujeres había formado el Comité por el Sufragio Femenino que apoyó la candidatura de Stuart Mill al Parlamento.

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA (^25)

1.4. EL SUFRAGISMO Y LOS MOVIMIENTOS SOCIALES

El movimiento sufragista del siglo XIX se organizó en torno a la reivindicación del derecho al voto, que tuvo la virtud de unir a mujeres de opiniones políticas muy diferentes, algo que fue posible también por el carácter interclasista de esta reivindicación ya que ninguna mujer, fuese de la clase que fuese, podía votar. En Estados Unidos estuvo muy relacionado con el movimiento pro-abolicionista de la esclavitud, donde las sufragistas aprendieron a desarrollar estrategias de lucha organizada. Se dieron cuenta que existía una similitud entre la exclusión de los esclavos y las mujeres de los derechos civiles y políticos, y por eso apoyaron hasta el final el sufragio para los hombres de color. Sin embargo, cuando las mujeres pidieron el apoyo de los abolicionistas en su lucha por el sufragio, se encontraron con la negativa de la mayoría de ellos, que no consideraron sus reivindicaciones como algo prioritario. La Declaración de sentimientos de Seneca Falls, consensuada en 1848 en Nueva York, está considerada uno de los textos fundacionales del sufragismo. Fue el resultado de una convención organizada por las activistas Lucretia Mott (1793-

  1. y Elizabeth Cady Stanton (1815-1902) durante los días 18 y 19 de julio, y tenía como referencia el texto de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. En dicha declaración denunciaban la prohibición de asistir a reuniones políticas, pertenecer a algún partido, y el no poder ser candidatas en las eleccio- nes ni ejercer el derecho al voto. La importancia de la Declaración es que fue el primer encuentro público en pro de los derechos de las mujeres. A partir de ese momento, las convenciones, encuentros y manifestaciones públicas no pararon de aumentar, hasta que en 1920 se aprobó en Estados Unidos la XIX enmienda relativa al derecho al voto de las mujeres. Entre 1915 y 1919 aprobaron el sufragio universal otros países como Dinamarca, Rusia, Canadá, Austria, Luxemburgo, Reino Unido, Países Bajos, Checoslovaquia, la República de Weimar (Alemania) y Suecia. En España, es en 1931 cuando las mujeres consiguen el derecho al voto, un logro que debe mucho a la figura de Clara Campoamor. A lo largo del siglo XIX fueron también muy significativas las demandas de las mujeres vinculadas a las luchas de la clase obrera, como Flora Tristán (1803- 1844), que escribió en torno a 1843 La unión obrera, un auténtico ideario socia- lista en el que aboga por la unión universal de la clase obrera, aunque reconoce que existe una diferencia entre hombres y mujeres, incluso dentro de la clase más desfavorecida. La mujer era la más pobre de los pobres, la proletaria del proleta- riado, porque también en esta nueva clase social los hombres tienen el derecho a oprimir a otro ser humano, siempre q11e sea su mujer. Para las teóricas socialistas fueron temas especialmente tratados los del matrimonio y el de la familia, cons- cientes de que eran fuentes de opresión sobre todo para ellas.

26 MUJERES EN MEDIO(s)

Más tarde otras teóricas socialistas como Clara Zetkin (1857-1933) o Alejandra Kollontai (1872-1952) pensaron en los problemas de las mujeres de forma especí- fica. Desde el Anarquismo, otras pensadoras como Emma Goldman (1869-1940) siguieron relacionando la lucha feminista con la de la clase obrera. Como señala Ana Muiña (2008) respecto al contexto español, pero aplicable a toda Europa, a lo largo de todo el siglo XIX había un gran número de mujeres en torno a ideas pro- gresistas (librepensadoras, anticlericales, masonas, libertarias, republicanas ... ) que formaron parte de los movimientos sociales que acabaron determinando todo el transcurrir del siglo XX. En España, a principios del siglo xx se desarrolló con gran fuerza un femi- nismo de mujeres burguesas que presionaban por obtener el derecho al voto, a la educación, al ejercicio de las profesiones liberales, al divorcio y el derecho a controlar sus propios bienes aunque estuviesen casadas. Era una reacción, entre otras cosas, al Código Civil que se había impuesto en España en 1889, que deter- minaba que las mujeres tenían que estar siempre sometidas a la potestad de un varón, fuese el padre, el esposo, el hermano o el tutor. Las mujeres casadas no podían ni adquirir ni enajenar bienes, y el matrimonio era prácticamente indiso- luble hasta que se promulgó la nueva ley de 1932 durante la TI República. La conquista del derecho a la educación superior fue también un camino muy largo. Hasta 1911 en que las mujeres pudieron matricularse sin trabas en la uni- versidad, algunas habían conseguido "colarse" en las aulas: conocidas son las his- torias de Concepción Arenal que asistía a las clases de Derecho vestida de hom- bre, o la de María Goiri, que era escoltada por los conserjes hasta el aula. Cuando por fin pudieron matricularse en carreras corno Derecho o Medicina, las trabas continuaron porque podían conseguir el título pero no ejercer de forma profesio- nal. En 1918 se aprobó el Estatuto de F11ncionarios Públicos, que permitía a las mujeres incorporarse a la Administración, pero solo en puestos auxiliares. La presión de las reivindicaciones de las mujeres en los primeros veinte años del siglo XX, fue imparable. Se abrieron escuelas para niñas, centros de reunio- nes, ateneos, se crearon publicaciones, tanto de las mujeres de clase burguesa como las de clase obrera. Es un período en el que se realizan varios proyectos de educación libertaria, como la Escuela Moderna, fundada en Barcelona por Fran- cisco Ferrer y Guardiola y la Institución Libre de Enseñanza, en Madrid. Para las mujeres madrileñas de la época, dos instituciones fueron muy impor- tantes: La Residencia de Señoritas (1915) y el Lyceum Club (1926), que proporcio- naron un espacio en el que pudieron desarrollar proyectos culturales propios. La Residencia de Señoritas estaba vinculada a la Institución Libre de Enseñanza, en su sede se impartieron conferencias de intelectuales y científicas como Marie Cu- rie o María Zarnbrano. Era un lugar de formación y residencia. Estuvo dirigida por la incansable María de Maeztu, que fundó la prilnera Asociación de Mujeres

1. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA 27

Universitarias. Con la Residencia de Señoritas estuvieron relacionadas muchas de las mujeres intelectuales y creadoras del momento como Rosa Chacel, Clara Campoarnor, Margarita Nelken, Victoria Kent, Carmen Baraja, Zenobia Campru- bí o Mª Teresa León. A partir de los primeros años de la década de los años veinte, muchas mujeres fueron más allá de la reivindicación de espacios culturales en los que desarrollar- se, y se organizaron para pedir el derecho al voto y otras demandas sociales. En 1918 en Madrid se creó la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), en la que participaron muchas intelectuales del momento, maestras, universitarias, escritoras, etcétera. Paralelamente, surgieron otras muchas agrupaciones, como la Cruzada de Mujeres Españolas, que estaba dirigida por la periodista y escri- tora Carmen de Burgos, que protagonizó la primera manifestación callejera pro sufragio en Madrid en mayo de 1921.

1.5. LA SEGUNDA OLA: EL FEMINISMO A PARTIR DE LOS AÑOS 70 DEL SIGLO XX

Si es difícil resumir en algunos párrafos el devenir de los orígenes de los movi- mientos feministas en el siglo XIX, más lo es contar las aportaciones de lo que se denomina "Segunda Ola de Feminismo", porque a partir de ese momento ya no podemos hablar de feminismo sino de feminismos, con una variedad de corrientes y biografías intelectuales que hace difícil hacer un mapa exacto del pensamiento feminista. A lo largo del siglo XX, conforme las mujeres fueron accediendo al voto y a la representación política, fue generando la sensación de que todo estaba ya hecho en lo que respecta a los derechos de las mujeres. Sin embargo, a partir de la re- construcción posterior a la II Guerra Mundial, aparecieron dos obras de gran repercusión que pusieron en evidencia que la situación de las mujeres no era, ni tan feliz, ni tan igualitaria como se pensaba. La primera fueron los dos volúme- nes de El segundo sexo (1949) de Sirnone de Beauvoir, que abrió un enorme debate en Europa y en Estados Unidos; la segunda fue La mística de la feminidad (1963) de Betty Friedan, una obra que hablaba de la realidad vital de las mujeres en la sociedad de consumo norteamericano, donde vivían en unos hogares cómodos, rodeadas de electrodomésticos pero confinadas en el hogar y profundamente aburridas al no poder desarrollar un proyecto vital fuera de ese entorno. Sirnone de Beauvoir (1908-1986) es una figura que representa muy bien lapo- sición de las mujeres después de la II Guerra Mundial. Su obra, tanto novelística como ensayística, fue una continua reflexión sobre los compromisos individuales que se asumen por el hecho de ser persona en la sociedad contemporánea. Es

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crear nuevas formas de vida y de organización, contando con las herramientas teóricas del marxismo, el psicoanálisis o el anticolonialismo. Las obras claves de la teoría feminista radical fueron dos textos publicados en 1970. La primera, Política Sexual de Kate Millet (n. 1934-), es un texto en el que la autora realiza una crítica al patriarcado analizando el supuesto erotismo de grandes obras de la literatura en particular de D.H. Laurence, Henry Miller y Norman Mailer. Es la creadora de uno de los lemas que marcarán el feminismo: "lo personal es político" para indicar que la liberación de las mujeres pasa por el análisis y la intervención en la vida personal y afectiva. La segunda obra, La dialéctica de la sexualidad de Shulamith Firestone (n. 1945- 2012) planteaba de forma radical que la opresión de las mujeres se debe a que el sistema patriarcal las obliga a desarrollarse exclusiva1nente en los roles maternales y de los cuidados. La única forma de conseguir autonomía es liberar- se de esa pesada carga, utilizando las técnicas de reproducción asistida, no acep- tando la monogamia como modelo de pareja, o criando a los hijos en estructuras comunitarias. Desarrolló también el concepto de "casta sexual" 6 y señaló al amor romántico como un ideal social que perjudica la libertad de las mujeres, ya que actúa como un elemento de sometimiento femenino a las estructuras familiares y del matrimonio, mientras los hombres pueden actuar con mayor libertad sexual porque el amor romántico no juega el mismo papel en sus vidas. Estos planteamientos, que aún hoy resultan radicales y utópicos, han sido muy importantes en el feminismo posterior, ya que en ambos textos se transfor- maron en políticos los problemas que hasta ese momento se creía que solo afec- taban a la vida privada de las mujeres. Con esto consiguieron cuestionar una de las dicotomías fundamentales de la modernidad: la separación entre lo público y lo privado, una separación artificial porque condena sobre todo a las mujeres a vivir recluidas en el seno de la familia. En el seno del feminismo radical nació una de las prácticas de mayor éxito: los denominados grupos de autoconciencia, grupos de mujeres que se reunían a reflexionar desde sus experiencias íntimas de opresión, analizando sus prácticas personales y vitales. La vivencia del cuerpo y la sexualidad como parte del siste- ma patriarcal fue un elemento que vertebró estas reuniones de mujeres, y parte del pensamiento feminista posterior. Las activistas de esta época se dieron cuenta también de lo importante que era dar visibilidad a su lucha, y señalaron los medios de co1nunicación como un objetivo. Organizaron actos públicos que llamasen la atención, como las famosas quemas de sujetadores realizadas frente a las cámaras de televisión, que pese a (^6) La idea a la que remiten es que los varones, por el hecho de serlo, obtienen del sistema ventajas que van desde lo económico a lo personal (incluyendo, por ejemplo, el bienestar psicológico, o el consi- derar que la sexualidad de las mujeres está supeditada a sus necesidades).

  1. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA (^31)

lo anecdótico de estos actos, se convirtieron en todo un símbolo visual para las jóvenes generaciones de entonces. A partir de los años setenta, y en parte como continuidad del movimiento ra- dical, surgió el lla1nado feniinismo cultural americano, que incidía en la idea de que si bien es verdad que el poder masculino es el causante de la discriminación que sufren las mujeres, ese poder no podía ser imitado o deseado por ellas, ya que en la feminidad hay valores suficientes para crear modelos alternativos más deseables y positivos. Las feministas culturales defendieron que mujeres y hombres son consustan- cialmente diferentes, y que las mujeres poseen una cultura propia desarrollada a través de los siglos, basada en la cooperación y en el amor a los cuidados de los demás. Esas características son las que las feministas deben reivindicar para desarrollar una vida nueva que transforme el mundo, creando una sociedad ba- sada no en la violencia y el control del poder a la manera masculina, sino en los vínculos entre mujeres, la creatividad y el amor. La relación entre madres e hijas es considerada el referente simbólico para la nueva organización del mun- do. Figuras corno Nancy Chodorow (n. 1944-) con su texto La reproducción de la maternidad de 1978, y Carol Gilligan (n. 1936-) con su trabajo In a different voice, publicado en 1982, abrieron una línea de investigación conocida como la "ética de los cuidados" (formulada por Gilligan) con un enfoque psicológico, en el que analizaron el papel de la madre corno figura central en la educación y de los cui- dados, especialmente en la percepción de las diferencias entre lo femenino y lo masculino y las implicaciones que estas tienen en la perpetuación de la estructu- ra social y familiar vigente. Otras teóricas postularon, de forma radical, que la heterosexualidad es una deslealtad al grupo de las mujeres, en tanto que institución política que invisibili- za el lesbianismo, acusación que se hará extensiva incluso a las propias feminis- tas, cuyos discursos omiten la voz lesbiana. El llamado continuum lesbiano fue el modelo propuesto por muchas de ellas como referencia a un lesbianismo político en oposición a las feministas heterosexuales. También fue en torno a feminismo cultural desde donde se inició el debate sobre la influencia que la pornografia tiene en la conciencia de las mujeres. La polémica sobre la pornografía y la prostitución con diversidad de posturas, tanto a favor corno en contra, abrió un amplio debate en el contexto norteamericano, en el que muchas de las posiciones antipornografía se acercaron a posiciones ul- traconservadoras de la derecha norteamericana. Una de las autoras clave en este debate fue Catherine A. MacKinnon, que centró algunos análisis en el intento de explicar las conexiones entre la heterosexualidad obligatoria y la economía. En los años ochenta se llevó a cabo en toda Europa un proceso de institu- cionalización del feminismo, debido a que muchos gobiernos asumieron como

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propias las consignas de la igualdad y comenzaron a aplicar políticas públicas es- pecíficas. En España, mientras tanto, se fueron configurando dos líneas teóricas en torno a dos conceptos: el llamado feminismo de la igualdad y el feminismo de la diferencia. La teórica más importante del feminismo de la igualdad es la profeso- ra y filósofa Celia Amorós, que ha trabajado en la elaboración de un corpus críti- co que insiste en el hecho de que el movimiento feminista se legitima en las ideas igualitarias de la Ilustración, y que las mujeres deben seguir buscando el modo de alcanzar la justicia social a base de corregir las situaciones de desigualdad en la vida práctica. Tan1.bién Amelia Valcárcel, ha desarrollado un importante traba- jo teórico en relación con las formas de poder patriarcal que excluye a las mujeres de las principales formas de representación política. Por otra parte, el feminismo de la diferencia aboga por la recuperación y valoración positiva de "lo femenino" con autoras como María-Milagros Rivera Carretas.

1.6. TERCERA ÜLA: POSMODERNISMOS Y CIBERFEMINISMOS

La posmodernidad engloba los últimos treinta años de teoría crítica y tendencias estéticas. Es verdaderamente difícil explicar de forma resumida en qué consiste. El término alude a lo que está después de lo moderno. Y lo complejo ahora es defi- nir qué es la modernidad. La modernidad alude al período histórico que va desde los orígenes del capitalismo moderno, desarrollado sobre todo a partir del descu- brimiento de América en 1492. En esa época las fronteras del mundo se amplían y con el nuevo comercio comienzan a acumularse grandes capitales, que con el andar del tiempo se dedicarán al desarrollo de los procesos de industrialización. Con las nuevas formas de acumulación surgieron ideas nuevas sobre qué es un ser humano y qué derechos tiene frente al mundo. Las ideas de subjetividad, de libertad individual o de la necesidad de tener opciones para desarrollar proyectos de vida personales, más allá de la clase en la que se había nacido, fueron transfor- mando el mundo hasta materializarse en la Revolución Francesa que consolidó los ideales burgueses. En este contexto, el siglo XX ha sido un siglo especialmente convulso. Por un lado se extreman las formas de acumulación del capitalismo, y por otro, surgen los regímenes socialistas que tenían en su ideario la redistribución de la riqueza y la destrucción del capitalismo como una estructura que causa una gran infe- licidad a la mayoría de seres humanos. Además, el siglo XX fue también un siglo de grandes guerras. La II Guerra Mundial supuso un golpe especialmente terri- ble en los ideales ilustrados y racionalistas, porque la humanidad descubre con horror tras el lanzamiento de la primera bo1nba atómica, o la hnplantación de

1. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA 33

los campos de exterminio nazis, hasta qué punto puede ser dañina la tecnología cuando se vuelve en contra del ser humano. La desilusión fue tremendamente llnpactante, sobre todo porque estos actos procedían de países como Alema- nia o Estados Unidos, que hasta ese momento habían sido modelos de cultura y modernidad. Lo que llamamos posmodernidad hunde sus raíces en esos procesos políticos, pero también en el desarróllo de los nuevos medios de comunicación que impo- nen modelos deshumanizados de consumo. La filosofía empieza a desarrollar, a partir de esos momentos, una serie de ideas, muchas de ellas imbuidas de nihi- lismo, desencanto y a veces también de cinismo sobre el ser humano y la realidad social. Una de sus fórmulas más comentadas ha sido la de que asistimos al final de "los grandes relatos'', que quiere decir que ya no podemos creer en grandes ideologías como fueron el comunismo o el cristianismo, y que solo nos queda sobrevivir en un mundo sin ideales manejados por el consumo y el hedonismo. Pero lo más importante para nosotros es explicar que la posmodernidad cues- tionó sobre todo el ideal de "sujeto", construido a través de la modernidad, y que decía que cada persona tiene una subjetividad propia que construye inte- ractuando con su contexto social, y que da coherencia a un inundo disperso. En la posmodernidad, esa idea de sujeto entra en crisis y comienza a pensar en la individualidad como un proceso constructivo. Somos lo que vamos haciendo en nuestras prácticas cotidianas. Ya no somos nada en esencia, sino individuos con narrativas individuales en un mundo que es irracional y que no nos proporciona ninguna seguridad metafísica. En la actualidad, la mayoría de los y las críticas y pensadoras dan por supera- da la posmodernidad en un momento de crisis económica, que en realidad está ocultando un cambio de modelo social en el que los ideales que se impusieron en Europa, basados en la justicia distributiva, la igualdad y la fraternidad, han en- trado en crisis. Estamos asistiendo a procesos de reflexión desarrollados a partir de la urgencia de la realidad inmediata, en un momento en el que los recursos que aportaban el bienestar de las clases más desfavorecidas y las clases medias están siendo literalmente saqueados. Pero no solo los recursos económicos, sino también los derechos políticos e individuales. La teoría feminista no es ajena a este cambio de enfoque que se está llevando a cabo en los últimos tiempos. En esta breve exposición que no deja de ser caricaturesca, hay que decir también que el período posmoderno ha tenido gran creatividad, tanto artística corno de ideas filosóficas y tendencias en el pensamiento social. Hoy no podernos hablar ya de feminismo, sino de feminismos, y resulta interesante reflexionar cuánto de las ideas propias de la teoría feminista ha influido en el pensamiento contemporáneo. A partir de los años ochenta, se inicia un profundo debate sobre la definición de qué significa ser mujer. En torno a la especulación filosófica sobre cómo se

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la teoría feminista había prácticamente abandonado desde la época del feminis- mo radical, vuelve a adquirir una gran importancia dentro de los debates. Para la Teoría Queer, uno de los objetivos es cuestionar una de las norrnas que rigen la vida social: la heterosexualidad obligatoria. ¿Por qué es así? ¿Cómo es posible que las sociedades marquen como disidencia comportamientos que han tenido una realidad a lo largo de la historia, y que en épocas recientes se consideran como desviaciones enfermizas de la norma? Para explicar la importancia del papel que juega la sexualidad en la normalización de la vida, la Teoría Queer recurrió a la lectura del texto inacabado Historia de la sexualidad 7 , de Michel Foucault. En este trabajo el autor había tratado de forma crítica las distintas hipótesis sobre los impulsos sexuales, intentando explicar qué función ha tenido en la historia la represión de los impulsos sexuales, como un elemento de formación de las socie- dades avanzadas. Otro antecedente del concepto constructivo de la identidad y la sexualidad fue desarrollado por la psicoanalista Joan Rivíere, que publicó un artículo en 1929 llamado "La feminidad corno mascarada'', siguiendo los presupuestos de un psiquiatra anterior que afirmaba que la sexualidad femenina se puede arti- cular en dos polos: la homosexual y la heterosexual, pero que entre estas dos categorías cabían "categorías intermedias". Riviere habla, por ejemplo, de las mujeres que, pese a su orientación heterosexual, presentaban rasgos propios de la masculinidad. La explicación que aportaba Riviere es que existen "mujeres interrnediasn, que son aquellas que aprenden a "rnasculinizarse" o "ferninizarse" en determinadas situaciones y pueden adoptar roles diferentes dependiendo del ambiente que las rodee. Por ejemplo, una mujer que qulera abrirse un camino en un mundo profesional de hombres, necesita en muchas ocasiones rnasculinizarse para conseguir mantenerse en un sistema donde los valores de la feminidad estén devaluados. Como consecuencia de este argumento, toda la categoría de "género" (tanto lo femenino corno lo masculino) puede ser "mascarada" adoptada por las personas según convengan. Las pensadoras que más han influido en esta corriente de pensamiento son Judith Butler, anteriorn1ente citada, con su libro El género en disputa. Feminismo y subversión de la identidad (1990), Rosi Braidotti, con Sujetos nóniades: corpo- ración y diferencia sexual en la teoría feminista contemporánea (2000) y Teresa de Lauretis con el texto Tecnologías del género (1987). El movimiento Queer ha tenido un fuerte activismo social desde que en 1990 se fundara en Nueva York el grupo Queer Nation. Su objetivo fundamental era luchar contra la homofobia y afirmar la vísibilidad de los gays y las lesbianas en toda su pluralidad, pero su fin último era disolver las fronteras y diferencias que 7 La obra son tres volÚIUenes publicados el p1imero (y más influyente) en 1976 y los dos últimos en

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA FEMINISTA 37

genera en sí mismo el concepto de género, y las distintas identidades sociales que crea: heterosexuales, lesbianas, gays, bisexuales, etcétera. Solo creando ca- tegorías transgenéricas serernos capaces de disolver la clasificación más básica y fuertemente arraigada de los seres humanos en dos sexos distintos y antagónicos y conseguiremos superar el sexismo y la homofobia. En los últimos tiempos, se ha desarrollado también un área de pensamiento importante que conecta con los movimientos ecologistas de los últimos años: el ecofeminismo, que argumenta que hay relaciones importantes entre la domina- ción de la mujer y la dominación de la naturaleza. Aboga por la síntesis de los principios feministas y ecológicos como base para la organización política y para la creación de estilos de vída social y ecológicamente justos. También es conside- rado un movimiento espiritual o :filosófico donde el valor más sagrado es la vida por encima de todo. El ecofeminismo es una oposición de resistencia a la mun- dialización neoliberal y una apuesta por el activismo pacifista, con una fuerte reivindicación contra la guerra atómica, la militarización y una apuesta decidida por la paz y el desarrollo local. El término "ecofeminismo" fue utilizado por primera vez por la escritora fran- cesa Franyoise d'Eaubonne, en su obra Le féminisme ou la mort (1974). En esta obra reivindicaba los derechos reproductivos de las mujeres, señalando a las so- ciedades patriarcales como responsables de la superpoblación al no consentir que sean las propias mujeres las que controlen la natalidad. A partir de este texto comenzó a articularse un movimiento ecofeminista amplio en el que las teorías van parejas a un fuerte activismo que aúna las reivindicaciones ecologistas y las feministas. Dentro del movimiento confluyen diferentes corrientes con posicio- namientos teóricos diversos; no obstante, todas ellas comparten la preocupación y la lucha por reivíndicaciones ecologistas (derechos de los animales, sostenibili- dad, consumo responsable, etc.) desde una perspectiva feminista, lo que amplía la agenda ecologista y la lleva a entrecruzarse con otros ejes de trabajo, como la soberanía alimentaria y el papel de las mujeres en ella, las condiciones específi- cas de las trabajadoras dentro del mapa global, el empoderamiento de las mujeres en proyectos de desarrollo sostenible o la ética de los cuidados en un marco neo- liberal corno el de las sociedades actuales. El ecofeminisrno clásico estaba vinculado, en sus inicios, al feminismo cul- tural americano. Las primeras ecoferninistas establecieron vínculos entre un feminismo esencialista y las reivindicaciones ecologistas, ensalzando algunos principios y valores de la feminidad, corno la maternidad, el amor, el cuidado, la crianza o el pacifismo, atribuyendo a las mujeres superioridad moral frente a los hombres para cuidar y preservar la defensa del entorno y del planeta. En- tre las autoras más reconocidas está Mary Daly (1928-2010) filósofa, teóloga y lesbiana.

38 MUJERES EN MEDIO(S)

Durante los inicios del ecofeminis1no encontramos también la que será una de sus alianzas clave: el activismo pacifista. La lucha contra las centrales nucleares, contra la guerra atómica y la militarización, junto con una fuerte apuesta por la paz, llevarán a intereses conjuntos de ecofeministas y activistas por la paz que irán articulando un movimiento colectivo. La alianza entre ambas posiciones llevó a analizar, entre otras cuestiones, el papel que las mujeres han jugado en el logro y mantenimiento de situaciones de paz o a mostrar la situación especial de vulnerabilidad que las mujeres sufren en contextos bélicos. La alemana Petra Kelly (1947-1992), ca-fundadora del Partido de los Verdes en Alemania, se hizo muy popular al participar de forma muy intensa en la lucha antinuclear. En el contexto español, Alicia H. Puleo (2008) ha elaborado el término de "ecofeminismo ilustrado" completando la perspectiva constructivista que se in- corpora en los años ochenta y que argumentaba que en la construcción social de los géneros, los modelos de feminidad están más cerca de la naturaleza, la no violencia y la cultura de la paz. Los feminismos postcoloniales, negros y mestizos, surgieron también a finales de los años setenta, y son aquellos que abordan las nuevas formas de coloniza- ción contemporáneas, que ya no se basan tanto en una supremacía militar como en formas de dominación culturales, económicas, sexuales, etcétera. Formado inicialmente por las corrientes del feminismo negro, enseguida se construyeron sinergias con los movimientos gays y las reivindicaciones que estaban llevando a cabo los grupos de color en Estados Unidos. Algunas mujeres negras plantea- ron que bajo la afirmación "todas las mujeres están oprimidas" se esconden las diferentes formas de opresión. No pueden ponerse todas las diferencias de forma horizontal, ni analizarse del mismo modo considerándolas equivalentes, elimi- nando las jerarquías (lesbianas, antirracistas negras, pobres, etcétera). El reto es atender a la diversidad de las mujeres y producir una política común desde las diferencias. La autora y activista con mayor repercusión internacional ha sido Flora Davis que, en 1981, publicó el libro Women, race and class. Desde enton- ces, se comenzó a hablar de la necesidad de crear una política común desde las diferencias. Desde el feminismo negro y lesbiano, surgirán más tarde los llamados "femi- nismos postcoloniales" que se centraron en cuestionar y criticar la propia cate- goría de "sujeto" argumentando que el sujeto clásico del feminismo denominado mujer no expresaba la realidad de muchas mujeres, ya que no recogía las repre- sentaciones de las vivencias, experiencias y opresiones de las mujeres no blancas y no pertenecientes a la clase media. I-iay dos textos fundamentales en esta línea, el publicado en 1981, This bridge called my back: Writings by radical women of color, libro colectivo editado por Glo- ria Anzaldúa y Cherrie Margan en el que se recogen, a través de ensayos, poemas,

l. INTRODUCCIÓN A LA TEORíA FEMINISTA (^39)

cuentos Y testimonios las diversas experiencias de mujeres no blancas (chicanas, negras, asiáticas, etc.) que cuestionan el sujeto "mujer" del feminismo. En 1982 se publicó otra antología, editada por Barbara Smith, entre otras, titulada All the wonien are white, all the blacks are nien, but so1ne of us are brave, en la misma línea que el libro publicado por Anzaldúa y Morgan. Por último, quisiéramos dejar aquí constancia de una de las teorías de ma- yor éxito en el vocabulario de la Teoría Feminista, y que tendrá unas grandes consecuencias en las prácticas artísticas que comentaremos en otro capítulo: el concepto de ciberfeminismo nacido en el contexto del debate que creó la obra El nianifiesto Cíborg de Donna Haraway, publicado en 1987. Desde ese momento, la práctica ciberfeminista se ha concretado en una serie de manifestaciones artísticas que tienen en común dos ideas fundamentales: el asalto a la red corno plataforma para dar visibilidad a las obras de las mujeres, y el paso a la acción feminista obviando las discusiones teóricas, universitarias (^0) institucionales que han aco1npañado al movimiento en los últimos treinta años. La relación que existe entre el ciberferninismo y los medios de comunicación las

nuevas tecnologías y sobre todo Internet, se desarrollará en el capítulo 7 de ~ste

manual (p. 219).

1.7. POSTFEMINISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El "postfeminismo" es un concepto que podemos encontrar citado en muchos artículos sobre todo de prensa, que tocan los temas de género en relación con los productos de consumo mediático que se consideran propios de las mujeres jóve- nes Y adolescentes. Su significado, sin embargo, es difuso y tiene connotaciones diferentes. Como el término indica, "postfeminismo" alude a algo que ocurre "después" del feminismo, pero también a la idea de que el feminismo ya está superado. Por una parte, se refiere a una actitud antifeminista que surgió paralela al desarrollo de la Segunda Ola de Feminismo a partir de los años setenta, en la que se insistía que el feminismo era propio de mujeres histéricas y agresivas con los hombres. En realidad, esta imagen ha sido una constante desde los inicios del sufragismo a partir de la Revolución Francesa, que calificaba a las mujeres que luchaban por el derecho al voto, de poco maternales, agresivas, o que se cuidan poco físicamente. Este estereotipo no ha desaparecido a lo largo del siglo XX, y es repetido a menu- do en la cultura popular que generan los medios de comunicación. Susan Faludi, escritora y periodista americana, empezó a estudiar cómo, al mismo tiempo que el capitalismo se endurecía en occidente con las posturas