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Orientación Universidad
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Teoría de Números: Ejercicios y Demostraciones, Transcripciones de Matemáticas

Una colección de ejercicios y demostraciones matemáticas relacionados con la teoría de números. Se exploran conceptos como el algoritmo de la división, la descomposición primaria de un número, la función φ de euler, el principio de inducción matemática, las progresiones geométricas, las variaciones sin repetición, el binomio de newton, la suma de series geométricas, la representación triádica de números reales, el teorema del ángulo semiinscrito, y la suma de los ángulos interiores de un polígono. Útil para estudiantes de matemáticas que buscan profundizar en estos temas.

Tipo: Transcripciones

2023/2024

Subido el 23/12/2024

mariajesus-taun
mariajesus-taun 🇨🇱

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MATEM ´ATICA Y OLIMP´IADAS II

Dr. Oscar Barriga

Facultad de Ciencias

Universidad de Chile

Dr. V´ıctor H. Cort´es

Facultad de Matem´atica

Pontificia Universidad Cat´olica de Chile

Dr. Sergio Plaza

Dpto. de Matem´aticas y Ciencias de la Computaci´on

Universidad de Santiago de Chile

Dr. Gonzalo Riera

Facultad de Matem´atica

Pontificia Universidad Cat´olica de Chile

Dr. Hern´an Burgos, Dr. Mauricio Godoy

Departamento de Matem´atica

Universidad de La Frontera

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PRESENTACI ON´

Con una alt´ısima probabilidad, quienes abren este maravilloso libro se cuentan entre quienes nos sentimos atra´ıdos de una manera especial por la Matem´atica. A´un en este caso, hay tambi´en una alta probabilidad de que en ellos la idea de las Olimpiadas de Matem´ati- ca sea un concepto novedoso y algo at´ıpico. Estamos muy habituados a las competencias deportivas desde una edad temprana, pero escasamente se nos presenta a la Matem´atica como una oportunidad de desplegar los talentos en competencias que, m´as all´a de bus- car ganadores, buscan ser un punto de encuentro de ni˜nas y ni˜nos con un inter´es particular.

Siendo esta realidad extra˜na hoy en d´ıa, en un ´epoca en que la informaci´on parece desbordar cada uno de nuestros momentos, imaginemos por un instante el contexto chi- leno a mediados de la d´ecada de los 90’s. Eramos j´ovenes entusiastas por una ciencia que descubr´ıamos gracias, la mayor´ıa de las veces, a la intervenci´on providencial de alg´un pro- fesor que nos regalaba su tiempo para legarnos su pasi´on. Nos enfrent´abamos a bibliotecas insuficientemente nutridas, y a un intercambio de fotocopias ajadas, muy similar a un tr´afico rom´antico y quiz´as il´ıcito. Hojas mudas que trasmit´ıan desde listados de ingeniosos problemas sovi´eticos, hasta alguna t´ecnica geom´etrica para atacar una pregunta escurridi- za que, seg´un sab´ıamos por o´ıdas, hab´ıa aparecido hace unos meses en la ´ultima olimp´ıada mundial.

La aparici´on del libro Matem´atica y Olimp´ıadas vino a constituirse entonces como una hoja de ruta para quienes quer´ıamos navegar este oc´eano inmenso. Escrito por cuatro matem´aticos profesionales, mismos quienes unos a˜nos antes hab´ıan apoyado la creaci´on de lo que hoy por hoy es el m´as tradicional evento cient´ıfico para escolares del pa´ıs, la Olimpiada Nacional de Matem´atica. La primera edici´on del libro traz´o la manera en que muchos aprendimos Matem´atica. La descripci´on del Pr´ologo original da luces claras de que esto se trata directamente de resolver problemas, t´ermino que curiosamente parece haber sido re-descubierto en los ´ultimos a˜nos. Los autores entregan la receta sin muchos rodeos, receta bien conocida por quienes se dedican a esta ciencia. Buenas definiciones, un recorrido simple pero profundo de los principales resultados relacionados con el tema, algunos ejemplos de aplicaci´on de la t´ecnica, junto con el ingrediente central: un listado bien escogido de ejercicios que van desarrollando la madurez, hacen florecer la intuici´on y

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amoldan el car´acter para hacer frente a los momentos de frustraci´on que a menudo ante- ceden a la emoci´on de la resoluci´on de un problema.

Estando ya bien entrados en el siglo XXI, con la posibilidad de acceder a casi cualquier libro o material por medio de unos simples movimientos de nuestro dedo ´ındice sobre el super computador que traemos en nuestro bolsillo, la empresa de reeditar el Matem´atica y Olimpiadas puede parecer llamativa y hasta f´util. El acceso masivo al contenido ha tra´ıdo consigo un nuevo problema, quiz´as m´as complejo que aquel que enfrent´abamos hace un cuarto de siglo. Los grandes vol´umenes de archivos, libros, videos, t´ecnicas, sus m´ultiples versiones, sus m´ultiples autores,etc., se han vuelto desconcertantes y una hoja de ruta se hace nuevamente necesaria. La segunda edici´on, revisada y ampliada, del Matem´atica y Olimpiadas nos ofrece un camino riguroso, simple y directo hacia las principales t´ecni- cas de resoluci´on de problemas ol´ımpicos. Un camino recomendado por profesionales de la matem´atica, con una dedicaci´on y exitosa experiencia de tres d´ecadas formando y en- tusiasmando a las nuevas generaciones de matem´aticas y matem´aticos chilenos. Parte de esta tradici´on se encuentra plasmada en problemas resueltos por antiguos ol´ımpicos, cuyas soluciones se agregaron en esta edici´on, mostrando as´ı que los estudiantes pueden resolver problemas de esta complejidad.

El tiempo sigue sin pasar en vano. Adem´as de servir como testimonio de que el libro es una herramienta eficaz en su propuesta, tambi´en este cuarto de siglo nos ha golpeado con la partida de dos de los autores originales. Sirvan estas l´ıneas como homenaje a Oscar Barriga y Sergio Plaza, quienes dedicaron su vida y trabajo a contarnos que la matem´atica nos puede hacer muy felices.

Muchos descubrimos la resoluci´on de problemas ol´ımpicos con la primera edici´on del libro. Agradezco a los autores la oportunidad de escribir esta presentaci´on a la segunda edici´on, que sin lugar a dudas se convertir´a en un referente para las nuevas generaciones.

Mario Ponce, Matem´atico y Ol´ımpico chileno, Santiago, septiembre de 2018.

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Estamos conciente de que los estudiantes finalistas de cada olimp´ıada son una elite, y es por ello que la intenci´on de estas notas es describir estos entrenamientos, a modo de gu´ıa para docentes y alumnos interesados en conocer m´as profundamente las ideas matem´aticas involucradas.

El trabajo de recopilaci´on de problemas adecuados para estos estudiantes ha sido posible gracias a la colaboraci´on de matem´aticos y de contactos realizados a lo largo de estos cinco a˜nos de fruct´ıfera labor, durante los cuales los estudiantes chilenos han demostrado en la pr´actica tener aptitudes y gran inter´es en conocer esta apasionante ciencia, una de las m´as antiguas de la humanidad.

Vaya tambi´en nuestro reconocimiento a la Sociedad de Matem´atica de Chile, sin cuyo apoyo hubiera sido muy dif´ıicil concretar estos objetivos.

Agradecemos a todos quienes, con su constante apoyo, nos incentivaron a encarar este desaf´ıo, y en especial a los profesores Renato Lewin y Nicol´as Yus por su lectura acuciosa de los manuscritosy sus valiosos aportes.

Finalmente agradecemos el financiamiento de Fundaci´on Andes, sin el cual esta primera edici´on a´un no ver´ıa la luz.

Oscar Barriga V´ıctor Cort´es Sergio Plaza Gonzalo Riera.

Santiago, Marzo 1994

Presentaci´on 1994

Una de las situaciones m´as dif´ıciles que se ve enfrentado com´unmente un investigador en matem´aticas es la de tratar de explicar su labor profesional.

Las respuestas a esta interrogante a lo largo de la historia de la humanidad han sido de la m´as variada ´ındole: hay quienes plantean que cultivan esta ciencia por satisfacci´on personal, sin buscar sus aplicaciones inmediatas; otros aseguran que, siendo la b´usqueda de conocimiento consustancial a la naturaleza humana y siendo la matem´atica lenguaje universal, ´esta debe cultivarse como contribuci´on al acervo cultural de la humanidad, para permitir a los diversos pueblos comprender su propia y particular realidad. Tambi´en se estima necesario que todos los pa´ıses, especialmente aquellos en desarrollo, cultiven las disciplinas cient´ıficas b´asicas para as´ı poder lograr independisarze cient´ıfica, tecnol´ogica y econ´omicamente.

Concordando en mayor o menor medida con estos planteamientos, se puede constatar que pese a ser la matem´atica la m´as com´un de las ciencias, en el sentido de que est´a presente y es utilizada por todos en la vida cotidiana, ciertamente no es la ciencia con mayor grado de popularidad; mucha gente tiene sentimientos de aprensi´on, disgusto e incluso miedo a la matem´atica.

A´un considerando estas dificultades, creemos que no ha sido suficientemente difundi- do el muy relevante papel que juega nuestra disciplina en la formaci´on integral de cada ciudadano: de manera privilegiada, la matem´atica aporta a esta formaci´on capacitando a las personas para tomar decisiones en la vida, para enfrentar situaciones nuevas, para poder crear y expresar ideas originales; esto se logra por ejemplo a trav´es de desarrollar la capacidad de abstracci´on; de ense˜nar a relacionar objetos o situaciones diversas, de desarrollar la intuici´on; en fin, la matem´atica ayuda a desarrollar una mentalidad cr´ıtica y creativa.

Es entonces muy preocupante que sea la m´as desconocida de las ciencias para el ciu- dadano medio; es lo que nos atrevemos a llamar el analfabetismo matem´atico, o, m´as generalmente, el analfabetismo cient´ıfico.

Este es el compromiso que como Sociedad de Matem´atica de Chile hemos asumido: el contribuir a la formaci´on integral del ciudadano chileno del pr´oximo siglo.

Para ello, y desde 1989, por primera vez en el pa´ıs una sociedad cient´ıfica, integrada por investigadores, organiza una olimp´ıada cient´ıfica para la educaci´on media, la Olimp´ıada Nacional de Matem´aticas; esta competencia anual, concebida como un lugar de encuentro, ha conjugado los esfuerzos de los distintos actores involucrados en el sistema educacional:

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´INDICE

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Cap´ıtulo I

TEOR´IA DE N ´UMEROS

En este primer cap´ıtulo supondremos que el lector est´a familiarizado con los n´umeros naturales y con los n´umeros enteros. Estos conjuntos los denotaremos por N y Z respecti- vamente.

Tambi´en asumiremos conocidas las operatorias de suma (+) y producto (·) en estos conjuntos. Casi siempre escribiremos ab (en vez de a · b) para el producto de los n´umeros a y b. Adem´as supondremos que se conocen las reglas de orden < y ≤ en los n´umeros enteros.

I.1. Divisibilidad en los n´umeros enteros

Consideremos a, b ∈ Z con a 6 = 0. Diremos que el n´umero entero no nulo a divide a b si existe un n´umero entero c tal que b = ac. Si a divide a b escribimos el s´ımbolo a|b. En este caso, al n´umero entero a se le llama un divisor de b ; tambi´en se dice que b es un m´ultiplo de a , o que a es un factor de b.

Ejemplo I.1. Claramente 2 | 18 puesto que existe el n´umero entero 9 tal que 18 = 2 · 9. Es decir, 2 es un divisor de 18 y 18 es un m´ultiplo de 2.

Ejemplo I.2. Para todo n´umero entero n diferente de cero se cumple que n| 0. Esto es inmediato de la propiedad de que todo n´umero entero (incluido el cero) multiplicado por cero es igual a cero. Esto se prueba usando que 0 + 0 = 0 y las propiedad de distribuci´on:

n · 0 = n · (0 + 0) = n · 0 + n · 0 ⇒ 0 = n · 0 ,

donde la ´ultima igualdad se obtiene sumando a ambos lados el n´umero entero (−n · 0).

Ejemplo I.3. Es claro que 3 | 18 pero 3 no divide a 20. Sin embargo, sabemos que el n´umero 20 se puede escribir como 20 = 3 · 6 + 2.

Esta propiedad es generalizable a un par de n´umeros enteros arbitrarios, como lo indica el resultado siguiente.

Teorema I.1. ( Algoritmo de la Divisi´on ). Dados a, b ∈ Z con a > 0 , existen dos ´unicos n´umeros enteros q, r tales que

(I.1) b = q · a + r

con 0 ≤ r < a. Al n´umero r se le llama el resto de la divisi´on de b por a.

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Matem´atica y Olimp´ıadas II 15

En Matem´atica los principios no se demuestran: su validez se acepta sin discusi´on. Por otra parte, los teoremas deben ser demostrados y para desarrollar una demostraci´on se pueden usar definiciones, resultados previos y principios. En este cap´ıtulo el ´unico principio supuesto ser´a el P.B.O.

Para completitud de estas notas incluimos el m´etodo o t´ecnica de demostraci´on por el absurdo, o del tercero excluido: consiste en negar la conclusi´on, y a partir de aquello concluir l´ogicamente que una afirmaci´on es falsa, sabi´endose que es verdadera. En otras palabras, negando la conclusi´on se deduce una contradicci´on. Esta t´ecnica la aplicaremos en varias demostraciones a lo largo de estas notas.

A continuaci´on probaremos, usando esta t´ecnica, el siguiente resultado como conse- cuencia del Principio del Buen Orden.

Teorema I.2. (Propiedad Arquimediana). Si a y b son n´umeros enteros positivos entonces existe un n´umero entero positivo n tal que na ≥ b.

Supongamos que no existe tal n´umero n; es decir, supongamos que na < b para todo entero positivo n. Los n´umeros a y b son enteros positivos dados y fijos. Construyamos el siguiente conjunto S :

S = {b − na : n ∈ Z, n > 0 } = {b − a, b − 2 a,.. .}.

Como hemos supuesto que b − na > 0 para todo entero positivo n , se tiene que S es un conjunto no vac´ıo de n´umeros enteros positivos. Aplicando el Principio del Buen Orden se obtiene que S posee un menor elemento. Luego existe m 0 ∈ Z tal que (b − m 0 a) ≤ (b − na) para todo n entero positivo. De esta ´ultima desigualdad se obtiene que n ≤ m 0 para todo n entero positivo, lo cual es evidentemente falso, pues por ejemplo m 0 + 1 > m 0. Esta contradicci´on se obtuvo por la suposici´on de que na < b para todo entero positivo n. Por lo tanto la suposici´on es falsa, y el teorema ha sido probado.

Con respecto a la segunda pregunta, una manera de calcular (a; b) es encontrar todos los divisores de a y de b y elegir el mayor divisor com´un a ambos n´umeros. Este m´etodo resulta muy engorroso para n´umeros grandes. Un m´etodo m´as eficaz esta descrito en el s´eptimo libro de la obra de Euclides, Los elementos. Este algoritmo para el c´alculo de (a; b) se basa en el siguiente resultado:

Lema I.1. Si b = qa + r , entonces (a; b) = (a; r).

La demostraci´on es inmediata de la definici´on de m´aximo com´un divisor. Sean k = (a; b) y ℓ = (a; r) los m´aximos comunes divisores de a, b y de a, r respectivamente.

Despejando r se tiene que r = b − qa. Como k|a y k|b se obtiene, por la propiedad iv) de la divisibilidad, que k tambi´en divide a r, y luego por definici´on k ≤ ℓ. Adem´as ℓ es tambi´en un divisor de b = qa + r , y por definici´on de k se tiene que ℓ ≤ k. Por lo tanto no queda otra alternativa que k = ℓ.

Para calcular (a; b) procedamos de la siguiente manera: aplicando el algoritmo de la divisi´on sucesivamente, obtenemos la siguiente cadena de igualdades

16 Teor´ıa de N´umeros

(I.2)

b = q · a + r 1 , 0 ≤ r 1 < a a = q 2 · r 1 + r 2 , 0 ≤ r 2 < r 1 r 1 = q 3 · r 2 + r 3 , 0 ≤ r 3 < r 2 .. .

rn− 2 = qn · rn− 1 + rn , 0 ≤ rn < rn− 1 rn− 1 = qn+1rn + rn+1 , rn+1 = 0.

Paramos el proceso al encontrar el primer resto nulo. Esto siempre sucede, puesto que el resto de una etapa es estrictamente menor que el resto de la etapa anterior y r 1 , el primer resto, es estrictamente menor que a. Aplicando el Lema I.1 se obtiene que

(a; b) = (a; r 1 ) = (r 1 ; r 2 ) =... = (rn− 1 ; rn) = rn.

Luego rn es el m´aximo com´un divisor de a y b ; es decir, (a; b) es igual al ´ultimo resto no nulo del proceso.

Ejemplo I.5. Calculemos (414; 943). 943 = 2 · 414 + 115 414 = 3 · 115 + 69 115 = 1 · 69 + 46 69 = 1 · 46 + 23 46 = 2 · 23

En este ejemplo, a = 414, b = 943 y los correspondientes restos son r 1 = 115, r 2 = 69 , r 3 = 46, r 4 = 23 y r 5 = 0. Luego (414; 943) = 23.

Este algoritmo tambi´en prueba que para un par de n´umeros enteros a, b existen α, β n´umeros enteros tales que:

(I.3) (a; b) = αa + βb.

En el Ejemplo I.5 se obtienen α y β eliminando consecutivamente los restos r 1 , r 2 ,... , rn empezando por la pen´ultima igualdad:

23 = 69 − 1 · 46 = 2 · 69 − 115 = 2 · (414 − 3 · 115) − 115 = 2 · 414 − 7 · 115 = 2 · 414 − 7 · (943 − 2 · 414) = 16 · 414 − 7 · 943.

Es decir, α = 16 y β = − 7.

Este ejemplo muestra como proceder para el caso en que a y b son dos enteros cualesquiera: se empieza por la ´ultima igualdad de la cadena en (I.2) y se contin´ua hacia atr´as, imitando lo realizado en el ejemplo.

18 Teor´ıa de N´umeros

I.1.3. N´umeros primos. Diremos que un n´umero entero p > 1 es un n´umero primo (o simplemente primo) si sus ´unicos divisores son 1, − 1 , p y −p. Si un n´umero a > 1 no es primo diremos que a es un n´umero compuesto.

En este texto trabajaremos con los primos positivos. Los primeros primos son 2, 3 , 5 , 7,

.. ., y los primeros compuestos son 4, 6 , 8 , 9 ,.. .. Hacemos notar que el n´umero 1 no es primo ni compuesto.

Examinaremos una propiedad elemental de los n´umeros primos que es de utilidad. Lema I.3. Si p es primo y p|ab entonces p|a o p|b. Es decir, si un n´umero primo divide al producto de dos n´umeros entonces necesariamente ´el debe dividir a uno de ellos (o a ambos).

La demostraci´on es simple, puesto que si p|a no hay nada m´as que hacer. Si p no divide a a entonces (p; a) = 1 (puesto que p no posee ning´un divisor positivo fuera de 1 y p); es decir, a y p son coprimos. Aplicando la propiedad ii) de la coprimalidad se obtiene que necesariamente p|b.

Ahora estamos en condiciones de describir el resultado quiz´as m´as importante de la teor´ıa de n´umeros, llamado el Teorema Fundamental de la Aritm´etica ( T.F.A.).

Teorema I.3. Sea n > 1 un n´umero entero. Entonces existen primos p 1 , p 2 ,... , pr y n´umeros enteros positivos α 1 , α 2 ,... , αr tales que

(I.5) n = pα 1 1 · pα 2 2 · · · · pα r r.

con p 1 < p 2 < · · · < pr. Adem´as esta representaci´on (I.5), llamada “descomposici´on primaria de n”, es ´unica.

Ejemplo I.7. Claramente si no se impone la condici´on p 1 < p 2 < · · · < pr , tal represen- taci´on no es ´unica. Por ejemplo el n´umero 12 posee las descomposiciones siguientes:

12 = 22 · 3 12 = 2 · 3 · 2 12 = 3 · 22 ,

pero s´olo la primera de estas cumple la condici´on p 1 = 2 < p 2 = 3. Para los n´umeros 112 y 465 , sus descomposiciones primarias son :

112 = 24 · 7 165 = 3 · 5 · 11.

La demostraci´on del T.F.A. est´a basada en el P.B.O.. Daremos a continuaci´on un esbozo de ella.

Como n > 1 entonces hay solamente dos posibilidades para n : i) n es primo, y luego no hay nada m´as que hacer: p 1 = n, α 1 = 1, y r = 1. ii) n es compuesto.

En el segundo caso se tendr´ıa que n posee divisores positivos distintos de 1 y n. Entonces llamamos p 1 al menor de los divisores positivos y mayores que 1 de n , el cual existe por

Matem´atica y Olimp´ıadas II 19

el P.B.O. puesto que el conjunto S definido por

S = {c : c|n , c > 1 }

es un conjunto no vac´ıo de enteros positivos.

Afirmaci´on: p 1 es primo. Si p 1 no fuera primo entonces p 1 posee un divisor c > 1 con c < p 1. Como c|p 1 y p 1 |n entonces c|n (propiedad iii) de la divisi´on), lo cual contradice la minimalidad de p 1 , quedando demostrada la afirmaci´on.

Por definici´on de divisor existe un n´umero entero n 1 > 1 tal que n = n 1 · p 1.

Fijemos nuestra atenci´on en n 1. Hay dos posibilidades para ´el, ya descritas en i) y ii). Aplicando el mismo argumento sobre n 1 , se obtiene que existe p 2 tal que p 2 |n 2 con p 2 el menor divisor posible de n 2. Imitando lo hecho para p 1 obtenemos que p 2 tambi´en es primo. Luego n = n 2 · p 2 · p 1 , con 1 ≤ n 2 < n 1 < n.

Continuando este m´etodo se obtiene que en alg´un instante nr es primo, pues en cada etapa nr < nr− 1 < · · · < n 2 < n 1 < n, y nr no puede ser menor que 1.

Varias preguntas se pueden plantear para los primos. Algunas de ellas son :

i) ¿ Es la cantidad de primos infinita? ii) ¿ Existe alg´un algoritmo para encontrarlos todos?

Empecemos con la primera. La respuesta a tal pregunta se encuentra en el libro IX de los Elementos de Euclides. El argumento descrito all´ı es de una simplicidad asombrosa.

Teorema I.4. (Euclides) La cantidad de n´umeros primos es infinita.

Para demostrar este teorema Euclides supuso que hay una cantidad finita de n´umeros primos y logr´o construir otro primo m´as a partir de los anteriores. Examinemos esta construcci´on mas detalladamente.

Supongamos que p 1 , p 2 ,... , pn son todos los primos posibles. Considere el n´umero entero q definido como q = p 1 · p 2 · · · pn + 1. Puesto que q > pi para todo i = 1, 2 ,... , n, se tiene que q no es primo, puesto que estamos suponiendo que {p 1 , p 2 ,... , pn} son todos los primos posibles. Puesto que q no es primo, ´el debe de ser compuesto. Aplicando el T.F.A. se obtiene que q posee un divisor primo p, el cual debe ser uno de los p 1 , p 2 ,... , pn. Es decir, p|q. Pero adem´as claramente p | (p 1 · p 2 · · · · pn). Aplicando la propiedad iv) de la divisi´on, p debe dividir al n´umero (q − p 1 · p 2 · · · · pn) = 1, y por lo tanto p = 1 lo cual contradice la definici´on de primo. En resumen, se ha probado la infinitud del conjunto de los n´umeros primos.