



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Historia Antigua Universal II, Profesor: Moderna Moderna, Carrera: Historia, Universidad: ULL
Tipo: Apuntes
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Aunque por Etruria se entienda la zona de Italia comprendida entre los ríos Arno y Tíber –que, además de la Toscana, abarca parte de las actuales regiones de Umbría y Lacio hasta Roma-, la expansión etrusca alcanzó también a la Campania y al Valle del Po. Los mismos pasos siguió el arte que se desarrolló bajo la civilización etrusca hasta que su identidad se diluyó en la romana, cuando Roma otorgó la ciudadanía a todos los itálicos libres. Con un criterio cronológico, la exposición “Los Etruscos” abarca casi mil años, desde los albores, en el siglo IX a C., hasta el fin de la civilización etrusca con la completa romanización de Etruria. La muestra recoge más de 350 piezas, todas ellas patrimonio arqueológico custodiado en los museos de la Toscana, en su mayor parte en el Museo Arqueológico de Florencia y se estructura en cinco grandes secciones: 1.- Los orígenes de la civilización etrusca. Cultura villanoviana (siglo IX – siglo VIII a.C.) 2.- La cultura de los príncipes. Edad Orientalizante (finales del siglo VIII – comienzos del siglo VI a.C.) 3.- La sociedad urbana. (siglo VI – mediados del siglo IV a.C.) 4.- Helenismo y romanización. (finales siglo IV - comienzos siglo I a.C.) 5.- Aspectos de la religiosidad etrusca
1.- Los orígenes de la civilización etrusca. Cultura villanoviana (siglo IX – siglo VIII a.C.) Los estudios arqueológicos consideran la cultura villanoviana, que debe su nombre a la necrópolis donde primero se identificó, como la expresión más antigua de la civilización etrusca. La documentación arqueológica en nuestro poder proviene casi exclusivamente de las necrópolis: del mundo etrusco conocemos ampliamente cómo estaban construidas las “ciudades de los muertos”, pero sabemos muy poco acerca de las moradas de los vivos. Esta cultura se caracteriza por la utilización del ritual de la cremación. Las cenizas resultantes de la cremación eran recogidas dentro de vasos en forma bicónica. La urna solía estar cubierta con una copa a modo de tapadera; a veces, en las tumbas masculinas, por un casco, símbolo de prestigio social. En otros casos, la urna tiene forma de choza que simbólicamente representa la vivienda. En el interior de la urna eran colocados los objetos que el difunto llevaba en el momento de la cremación. Existía una marcada diferenciación entre los ajuares de uno y otro sexo: los ajuares masculinos comprendían fíbulas, navajas para afeitar y una o más armas; los femeninos contenían broches, brazaletes, collares y elementos de hilado. Del aspecto uniforme, “igualitario”, de los ajuares de la fase más antigua se pasa a otros más heterogéneos que reflejan la progresiva articulación de las comunidades en distintas clases sociales, dentro de las cuales tiende a sobresalir la aristocracia, que será protagonista en el siglo siguiente del espléndido florecimiento del período “orientalizante”. 2.- La cultura de los príncipes. Edad Orientalizante (finales del siglo VIII – comienzos del siglo VI a.C.) La edad Orientalizante, comprendida entre las últimas décadas del VIII y el primer cuarto del siglo VI a.C., puede considerarse, en muchos aspectos, la más emblemática de la historia de los etruscos. Se trata del período durante el cual los centros villanovianos se abren al mundo griego, cuya influencia penetra en Etruria no sólo a través de objetos importados sino también a través de novedades tecnológicas, como por ejemplo el uso del torno.
unas veces al donador o al oferente, otras al destinatario de un obsequio. Y no sólo se enorgullecen de poseer la escritura sino que la enseñan, como lo indica la presencia de alfabeto sobre vasijas y otros objetos, como lo demuestra la célebre tablilla para escribir hallada en el “Circolo degli Avori” (Círculo de los marfiles) de Marsiliana d’Albegna. 3.- La sociedad urbana (siglo VI – mediados del siglo IV a.C.) A finales del siglo VII a.C. se definió, en líneas generales, la estructura de las principales ciudades etruscas. A partir de ahí, las aldeas comienzan a cerrarse con murallas y la aristocracia dominante es la urbana. Esta transformación social está bien representada en las necrópolis, donde los grandes túmulos principescos propios de la época anterior dan paso a tumbas reservadas a grupos familiares, con características similares entre ellas, cuya planta imita la arquitectura doméstica. Si en la etapa precedente la riqueza estuvo en manos de un reducido grupo de familias aristocráticas, una redistribución de los bienes favoreció el surgimiento de una clase media, fundamentalmente relacionada con el comercio y con las actividades artesanales, que conquistó espacios de acción significativos y a menudo influyó de manera notable en la economía y en la política de la Etruria. Entre los objetos más importantes de este período podemos señalar los pequeños bronces de Brolio. Continúa la producción en bucchero: en la muestra se exponen objetos de bucchero pesante de Chiusi, así llamado, no sólo por el tamaño enorme de las piezas, sino también por la decoración, que resulta muy cargada. Asimismo, veremos cerámica figurada, que se desarrolló en este período a imitación de los vasos áticos de Figuras Negras y, más adelante, de Figuras Rojas. Si el V siglo comenzó con los Etruscos aún en fuerte expansión, terminó en cambio con su potencia notablemente reducida: en el 396 a.C., Roma conquistó la etrusca Veio e inició su victorioso avance en Italia central. Simultáneamente, los Galos se introducían en la zona norte, donde los núcleos etruscos menores desaparecieron y los mayores comenzaron a presentar características celtas. Una serie de derrotas provocaron el cierre de los puertos etruscos del Tirreno y el comercio griego, dominado por Atenas, se trasladó hacia los ricos mercados del Adriático. La crisis dañó sobre todo a los centros de la Etruria meridional costera, más
interesados en los intercambios marítimos, mientras otros, cuyo comercio estaban destinados a otros lugares o que poseían una economía basada fundamentalmente en la agricultura, no sufrieron las mismas consecuencias. Lo mismo que sucedió con las ciudades, ocurrió con las clases sociales: la crisis embistió sobre todo a aquellas relacionadas con el comercio y con la actividad artesanal, actividades típicas de la clase media. 4.- Helenismo y romanización (finales siglo IV - comienzos siglo I a.C.) En este periodo se produce el declinar de Etruria, cuyo territorio es progresivamente englobado por Roma y pierde su autonomía. La conquista de la Etruria meridional, donde la aristocracia terrateniente se ve privada de gran parte de sus tierras, lleva a los centros más importantes hacia una rápida decadencia y determina también un progresivo declive de la actividad artística. Sólo gracias a Tarquinia se puede seguir la evolución de los talleres de los escultores, responsables de la producción de los sarcófagos. En esta sección se presentan vasos con barniz negro y urnas cinerarias de Volterra, Perusa y Chiusi, así como sarcófagos de terracota de Tuscania. El factor más representativo del período helenístico es que el artesanado tiende a asumir cada vez más un carácter industrial, llegándose a una especie de estandarización de la producción artesanal: la cerámica, las terracotas votivas y los mismos bronces son ahora producidos en serie en la mayor parte de los casos. Así lo encontramos en las urnas cinerarias, cuya producción da vida a activos talleres especializados en las ciudades de Volterra, Chiusi y Perusa. 5.- Aspectos de la religiosidad etrusca Aunque no sabemos de una tradición literaria propia, las fuentes latinas nos han transmitido el profundo sentido de lo sagrado entre los etruscos: Sólo a través de estos testimonios y de los datos proporcionados por la investigación arqueológica, conocemos algunos aspectos de la religión de este pueblo. En esta última sección de la muestra se presentan numerosos exvotos y objetos de culto representativos de la religiosidad etrusca.