



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: historia antigua, Profesor: fernandez ubiña, Carrera: Historia del Arte, Universidad: UGR
Tipo: Apuntes
1 / 7
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




(Materiales para alumnos de Historia del Arte. Curso 2013-2014)
MEDOS Y PERSAS Como afirmó Moscati (1963, 307), el Imperio persa representa una síntesis estable (la asiria fue pasajera) basada en una política ilustrada de libertad y tolerancia, de la que sólo quedó fuera Occidente. Eran indoeuropeos (Irán deriva de un término que significaba «país de los arios») asentados en la meseta irania desde el milenio II, que en el milenio I formaron poderosos organismos políticos: el último triunfo de la periferia sobre el centro. Ellos serían los primeros unificadores de Oriente (asirios y babilonios lo fueron fugazmente) y esa unidad política sería la que se enfrentaría a Occidente y encontraría aquí su final.
El reino medo Prólogo de la nueva época histórica, el primer estado de los medos se remonta al siglo VIII, con capital en Ecbatana, (actual Hamadán), pero no abandonaron la vida nómada. Entre sus primeros reyes destacó CIAXARES (625-584) que formó un poderoso ejército, tomó Assur el 614 y Nínive en el 612 (con su aliado Nabopolasar). Luego sometió e integró diversos estados persas y pueblos iranios, y se enfrentó a los Lidios en Asia Menor el año 585 (un eclipse anunciado por Tales aterrorizó a ambos contendientes). Le sucedió ASTIAGES (584-555), que adoptó el lujo de las cortes mesopotámicas y se enajenó a la nobleza caballeresca meda. Otro problema fue el creciente prestigio de la estirpe de los magos, especie de casta sacerdotal que monopolizaba los sacrificios y profesaba doctrinas secretas, en contraste con la sencillez religiosa propia de los iranios. Esto hizo que hacia el 550 los persas, encabezados por Ciro, se rebelaran con el apoyo de jinetes medos, siendo Ecbatana saqueada. El episodio medo desapareció, pues, como un meteoro.
El Imperio Persa Una leyenda transmitida por Heródoto narra el sueño del rey medo Astiages: del vientre de su hija nacía una fuente que inundaba toda Asia y brotaba una vid que cubría todo el continente.
Atemorizado por este mal presagio, la casó con un noble vasallo persa, Cambises I, y luego ordenó que el hijo fruto de ese matrimonio (y nieto, por tanto, del propio Astiages) fuese muerto. Pero la criatura (el gran Ciro II) se salvaría, sería reconocido por su abuelo y destronaría a éste. Otros datos legendarios narra Jenofonte en su novelesca Ciropedia o «Educación de Ciro». Tras tomar el poder, con apoyo de tropas medas, CIRO EL GRANDE (559-530) conquistó todo Oriente en apenas 12 años. Quizá por representar la vida de jinetes propia de los medos, y por equiparar a éstos con los persas, Ecbatana se le rindió sin resistencia. Luego marchó contra Creso de Lidia, tomando de paso Assur, Cilicia, Capadocia y Armenia. Sardes, capital de Lidia, fue tomada el 546 y su rey Creso quemado o suicidado en una hoguera. Este fue el primer contacto con el mundo egeo, seguido de la ocupación de numerosas ciudades griegas de la costa de Asia Menor (a veces pacíficamente, como Mileto). Al mismo tiempo, el general caldeo Gobrias se pasó a Ciro y atacó Babilonia el 546, entrando Ciro en la ciudad, sin resistencia y como un libertador, el
Conquistó Egipto el año 525 y Psamético III (sucesor de Amasis) fue al parecer ejecutado. Según Heródoto, cometió grandes excesos en Egipto, pero quizá exagerara. También es oscuro su final, que seguramente sobrevino en un clima de división interna, sobre todo en Media, donde hubo sublevaciones dirigidas por el mago Gaugamata, que se hacía pasar un hermano asesinado de Cambises. Por hipomancia fue designado sucesor DARÍO (521-486),descendiente de otra rama aqueménida, que representaba los intereses persas, no tanto medos, y ya en la inscripción que legitimaba su poder se presentaba a sí mismo como protegido de Ahura Mazda, el dios predicado por Zaratustra o Zoroastro en su forma griega (Texto en Moscati, 311-312). Así pues, quizá fuera él quien instauró la religión de Zoroastro en el Imperio, aunque desconocemos los pormenores de la misma (distinta en todo caso a la religión de los magos y de los iranios). Incluso se discute la época en que vivió Zoroastro y dónde predicó (quizá en el NE de Irán). Quedan, en suma,
pero como idioma de la administración se impuso el llamado «arameo imperial», escrito en caracteres alfabéticos fenicios. Levantó palacios en Susa, Ecbatana y Pasargada. I B
Entre los SUCESORES de Darío cabe recordar: JERJES (486-464), al que los griegos humillaron en Salamina, Platea y Eurimedón, y tildaron de tirano cruel. En una de sus inscripciones hace una abierta afirmación de zoroastrismo, condenando a los «dioses malévolos» (Texto en Moscati, 313-14).. Otras fuentes hablan de su devoción a la religión de los magos, que al final del reinado alcanzaron un gran poder Convirtió en satrapías a Egipto y Babilonia, menospreció sus tradiciones y ello provocó diversos levantamientos en su contra. Construyó lujosamente en Persépolis (ciudad con más significado religioso que político, y que los griegos prácticamente desconocieron hasta la llegada de Alejandro), y de su reinado son las partes más importantes del palacio. Las ruinas de la ciudad han sido consideradas como una de las maravillas del mundo antiguo. Con ARTAJERJES I (464-424) era ya manifiesto la gran transformación del régimen, dominado ahora por la corrupción, el despotismo y la represión intolerante. Con ello se ahonda la crisis que llevará a su final. Este rey hubo de afrontar una sublevación de su propio hermano en Bactria y otra en Egipto apoyada por los atenienses, con los que acabaría firmando en Susa la paz de Calias. DARÍO II (424-405) apoyó a los espartanos en su lucha contra los atenienses, y muchas ciudades griegas de Asia Menor perdieron su independencia. La debilidad persa era, sin embargo, manifiesta, con dificultades para mantener la unidad y el orden sucesorio. ARTAJERJES II (405-359) sofocó la sublevación de su hermano Ciro, apoyado por mercenarios griegos (dirigidos por el espartano Clearco), en la batalla de Cunaxa el 401 (Jenofonte, Anábasis ). Los atenienses lo apoyaron, llegando todos finalmente a firmar la llamada «paz de Antálcidas (por el nombre del embajador espartano) o paz del rey» (386), que ponía fin a más de un siglo de enfrentamientos greco-persas. El resto de su reinado lo dedicó sobre todo a aplacar sublevaciones en diversos puntos de su imperio. ARTAJERJES III (359-338) fue el último soberano con cierto prestigio de la dinastía aqueménida. Sometió Fenicia y venció a una coalición greco-egipcia en Pelusio, saqueando luego Egipto. Entre sus sucesores destacó DARÍO III CODOMANO (335-330), que sofocó una sublevación en Egipto y construyó diversos edificios en Persépolis, pero sus ejércitos fueron derrotados por Alejandro en Gránico, Iso (donde la familia real fue apresada) y Gaugamela (llanura de Arbela). Perseguido por Alejandro, Darío murió cerca del mar Caspio y fue enterrado
en Persépolis. Alejandro sometió enseguida todo el Imperio, tras derrotar a varios sátrapas en Bactria y Sogdiana.
Relieves de la Sala de las Cien Columnas (Persépolis)
En el ámbito religioso , lo más destacado (cf. Moscati, 1963, 314 ss.) es la profesión de fe en Ahura Mazda, de quien deriva el poder imperial. Siglos más tarde, bajo los sasánidas, la religión de Zaratustra será creencia oficial del Estado. Destaca la afirmación del monoteísmo (con un carácter más intelectual que emotivo, en absoluto radical), y de su dimensión moral, aunque a diferencia de Israel no se dio una convergencia de lo religioso y lo político. El Avesta, obra compuesta en un largo periodo de tiempo, consta de partes muy diferentes (himnos, oraciones, disposiciones jurídicas o rituales...). La parte más antigua, los Gathas , son 17 himnos atribuidos al propio Zaratustra. La figura de este profeta está envuelta en tinieblas. Lo que sabemos de él por los Gathas es muy poco y poco relevante, salvo que fue perseguido y fue acogido por un príncipe (Texto en. Moscati, 1963, 317), príncipe que algunos identifican con el padre de Darío En este supuesto, el profeta habría vivido en el siglo VI, pero otros lo sitúan dos siglos antes, probablemente en Irán oriental. Sobre el contenido de su predicación también hay controversia. Un reconocido especialista, Duchesne-Guillermin, pudo afirmar que a él se le puede negar lo que se desee, para lo que basta atribuir su pensamiento a creencias preexistentes. Incluso se le puede considerar más un mago que un profeta. Aun con etas prevenciones, cabe pensar que predicó un dios único, Ahura Mazda, cuyo nombre (Ahura = señor; Mazda = sabio, el que piensa) revela el carácter intelectual de su mensaje,