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Orientación Universidad
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memoria testigos, Ejercicios de Psicología

Asignatura: Psicologia atencio y memoria, Profesor: , Carrera: Psicologia, Universidad: UOC

Tipo: Ejercicios

2017/2018

Subido el 18/05/2018

paco555
paco555 🇪🇸

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Los testigos presenciales no retienen de manera uniforme la in-
formación relacionada con el suceso (Christianson y Loftus, 1991;
Heuer y Reisberg, 1990). Cuando se compara la precisión de la in-
formación central y periférica de un suceso emocional, tanto los
trabajos de laboratorio (Burke, Heuer y Reisberg, 1992; Wessel y
Merckelbach, 1997) como los estudios basados en hechos reales
(Christianson y Hübinette, 1993), muestran que la información
central se recuerda con mayor precisión que la información peri-
férica.
Aunque existen numerosos estudios que comparan la precisión
del recuerdo de la información central y periférica acerca de un su-
ceso, la definición resulta compleja. Heuer y Reisberg (1990) rea-
lizan una distinción conceptual de la información central y perifé-
rica, dependiendo de la relevancia que tiene para el argumento. Sin
embargo, Christianson y Loftus (1991) utilizan una distinción per-
ceptual/espacial, considerando central la información asociada al
argumento y también los detalles asociados con el foco emocional.
Y valoran como información periférica aspectos que espacial y
temporalmente no corresponden a la fuente de emoción y son irre-
levantes para el argumento.
Tanto en la información central como en la periférica podemos
distinguir dos tipos de contenido cualitativamente diferentes: ac-
ciones y detalles. Sanders y Chiu (1988) definen las acciones co-
mo la ejecución de conductas verbales o no verbales directamente
observables, en contraste con los detalles que engloban las carac-
terísticas físicas de escenas, objetos o personas. En varios estudios
se ha obtenido una mayor exactitud en las acciones que en los de-
talles relacionados con un suceso (Burke, Heuer y Reisberg, 1992;
Clifford y Scott, 1978; Tichner y Poulton, 1975). Los sujetos pue-
den recomponer el argumento de una historia mediante un sistema
de conocimientos generales, que básicamente se compone de ac-
ciones, sin embargo, resulta más difícil seguir esos esquemas para
los detalles (Heuer y Reisberg, 1990).
Las definiciones existentes presentan algunas deficiencias, co-
mo la posibilidad de solapamiento de algunas categorías si el mo-
do de presentación del suceso no es en diapositivas. En la catego-
rización propuesta por Ibabe (1998) se definen las cuatro catego-
rías resultantes de los dos factores, tipo de contenido (acciones y
detalles) y posición de la información (central y periférica) de ma-
nera más operacional y lógica; siendo útil además para cualquier
modalidad de presentación. Definiendo las acciones centrales co-
mo las conductas relacionadas con los personajes centrales del su-
ceso crítico y temporalmente asociadas al mismo; en contraste las
acciones periféricas, incluyen las conductas de personajes no cen-
trales o de los personajes principales que temporalmente se reali-
zan antes o después del suceso. Por otra parte, los detalles centra -
les se definen como las características físicas de lugares, objetos y
personas relacionadas con el incidente, junto con la información
temporal y verbal, mientras que los detalles periféricos incluyen
información descriptiva no relacionada con el suceso sobre esce-
nas, objetos y personas.
Es habitual realizar preguntas a un testigo sobre la descri p c i ó n
de personas, acciones o luga res, y la confianza que tiene en la in-
fo rmación re c o rdada. No obstante, la confianza manifestada por un
t e s t i go apenas se ha estudiado en relación al testimonio. En un es-
Memoria de testigos: recuerdo de acciones
e información descriptiva de un suceso
Izaskun Ibabe Erostarbe
Universidad del País Vasco
En este trabajo se analiza el recuerdo de las acciones y de la información descriptiva de un suceso emo-
cional negativo, y la capacidad de predicción de los testigos acerca de la exactitud de su testimonio. A
los sujetos se les presentó la película de un robo a mano armada. Posteriormente, tuvieron que res-
ponder a 32 preguntas abiertas sobre la película. La exactitud del recuerdo fue superior en las acciones
centrales que en las periféricas, pero no se encontró ninguna diferencia entre los detalles centrales y
periféricos. La magnitud de la relación confianza-exactitud del testimonio no es muy alta, y puede va-
riar considerablemente dependiendo del procedimiento estadístico utilizado.
Eyewitness memory: Recall of actions and descriptive details of an event. This study examines the re-
call of actions and descriptive details about a negative emotional event and the ability of eyewitness to
predict the accuracy of their testimony. Participants were shown a film of an armed robbery. After -
wards, they answered 32 open-ended questions about the film. Recall accuracy was better for central
action details than peripheral action details, whereas for descriptive details no such difference was ob-
served. The extent of the confidence-accuracy relationship is not very high and it depends substantially
on the statistical procedures used.
Correspondencia: Izaskun Ibabe Erostarbe
Facultad de Psicología
Universidad del País Vasco
20009 San Sebastián (Spain)
Psicothema ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG
2000. Vol. 12, nº 4, pp. 574-578 Copyright © 2000 Psicothema
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Los testigos presenciales no retienen de manera uniforme la in- formación relacionada con el suceso (Christianson y Loftus, 1991; Heuer y Reisberg, 1990). Cuando se compara la precisión de la in- formación central y periférica de un suceso emocional, tanto los trabajos de laboratorio (Burke, Heuer y Reisberg, 1992; Wessel y Merckelbach, 1997) como los estudios basados en hechos reales (Christianson y Hübinette, 1993), muestran que la información central se recuerda con mayor precisión que la información peri- férica. Aunque existen numerosos estudios que comparan la precisión del recuerdo de la información central y periférica acerca de un su- ceso, la definición resulta compleja. Heuer y Reisberg (1990) rea- lizan una distinción conceptual de la información central y perifé- rica, dependiendo de la relevancia que tiene para el argumento. Sin embargo, Christianson y Loftus (1991) utilizan una distinción per- ceptual/espacial, considerando central la información asociada al argumento y también los detalles asociados con el foco emocional. Y valoran como información periférica aspectos que espacial y temporalmente no corresponden a la fuente de emoción y son irre- levantes para el argumento. Tanto en la información central como en la periférica podemos distinguir dos tipos de contenido cualitativamente diferentes: ac- ciones y detalles. Sanders y Chiu (1988) definen las acciones co- mo la ejecución de conductas verbales o no verbales directamente

observables, en contraste con los detalles que engloban las carac- terísticas físicas de escenas, objetos o personas. En varios estudios se ha obtenido una mayor exactitud en las acciones que en los de- talles relacionados con un suceso (Burke, Heuer y Reisberg, 1992; Clifford y Scott, 1978; Tichner y Poulton, 1975). Los sujetos pue- den recomponer el argumento de una historia mediante un sistema de conocimientos generales, que básicamente se compone de ac- ciones, sin embargo, resulta más difícil seguir esos esquemas para los detalles (Heuer y Reisberg, 1990). Las definiciones existentes presentan algunas deficiencias, co- mo la posibilidad de solapamiento de algunas categorías si el mo- do de presentación del suceso no es en diapositivas. En la catego- rización propuesta por Ibabe (1998) se definen las cuatro catego- rías resultantes de los dos factores, tipo de contenido (acciones y detalles) y posición de la información (central y periférica) de ma- nera más operacional y lógica; siendo útil además para cualquier modalidad de presentación. Definiendo las acciones centrales co- mo las conductas relacionadas con los personajes centrales del su- ceso crítico y temporalmente asociadas al mismo; en contraste las acciones periféricas , incluyen las conductas de personajes no cen- trales o de los personajes principales que temporalmente se reali- zan antes o después del suceso. Por otra parte, los detalles centra - les se definen como las características físicas de lugares, objetos y personas relacionadas con el incidente, junto con la información temporal y verbal, mientras que los detalles periféricos incluyen información descriptiva no relacionada con el suceso sobre esce- nas, objetos y personas. Es habitual realizar preguntas a un testigo sobre la descripción de personas, acciones o lugares, y la confianza que tiene en la in- formación recordada. No obstante, la confianza manifestada por un testigo apenas se ha estudiado en relación al testimonio. En un es-

Memoria de testigos: recuerdo de acciones

e información descriptiva de un suceso

Izaskun Ibabe Erostarbe

Universidad del País Vasco

En este trabajo se analiza el recuerdo de las acciones y de la información descriptiva de un suceso emo- cional negativo, y la capacidad de predicción de los testigos acerca de la exactitud de su testimonio. A los sujetos se les presentó la película de un robo a mano armada. Posteriormente, tuvieron que res- ponder a 32 preguntas abiertas sobre la película. La exactitud del recuerdo fue superior en las acciones centrales que en las periféricas, pero no se encontró ninguna diferencia entre los detalles centrales y periféricos. La magnitud de la relación confianza-exactitud del testimonio no es muy alta, y puede va- riar considerablemente dependiendo del procedimiento estadístico utilizado.

Eyewitness memory: Recall of actions and descriptive details of an event. This study examines the re- call of actions and descriptive details about a negative emotional event and the ability of eyewitness to predict the accuracy of their testimony. Participants were shown a film of an armed robbery. After - wards, they answered 32 open-ended questions about the film. Recall accuracy was better for central action details than peripheral action details, whereas for descriptive details no such difference was ob- served. The extent of the confidence-accuracy relationship is not very high and it depends substantially on the statistical procedures used.

Correspondencia: Izaskun Ibabe Erostarbe Facultad de Psicología Universidad del País Vasco 20009 San Sebastián (Spain) E-mail: [email protected]

Psicothema ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG

2000. Vol. 12, nº 4, pp. 574-578 Copyright © 2000 Psicothema

tudio previo de Ibabe (1998, Exp. 2) se encontraron efectos robus- tos y congruentes para la precisión del testimonio utilizando las de- finiciones operacionales mencionadas anteriormente: mejor rendi- miento en las acciones centrales que en las periféricas, siendo equi- valente en los detalles. Además, en este estudio se obtuvo el mismo patrón de resultados para la confianza en la respuesta. Los expertos en memoria de testigos comparten la idea de que la confianza del testigo en la respuesta predice la exactitud en la misma (Kassin, Ellsworth y Smith, 1989) y se ha comprobado que la confianza que manifiesta el testigo afecta a las atribuciones que los jurados realizan sobre la exactitud del testigo (Cutler, Dexter y Penrod, 1989; Wells, Lindsay y Ferguson, 1979). A pesar de la va- lidez aparente de la confianza del testigo, existen varios meta-aná- lisis que demuestran que la correlación confianza-exactitud en la identificación de personas por parte de los testigos presenciales es débil y positiva en condiciones de laboratorio (Sporer, Penrod, Re- ad y Cutler, 1995). Aunque existen menos trabajos relacionados con el testimonio, los resultados son contradictorios (Perfect, Wat- son y Wagstaff, 1993; Perfect y Hollins, 1996). En este experimento se desea comprobar si los factores conte- nido y posición de la información afectan al número de respuestas correctas y al nivel de confianza en las respuestas de una prueba de preguntas abiertas. Los sujetos pueden recomponer el argu- mento de una historia mediante un sistema de conocimientos ge- nerales, que básicamente se compone de acciones; sin embargo, resulta más difícil seguir esos esquemas para los detalles (Heuer y Reisberg, 1990). Por eso se espera un menor número de errores en las acciones que en los detalles, y una relación confianza-exactitud más estrecha para las acciones relacionadas con el suceso que pa- ra los detalles.

Método

Sujetos

Sesenta estudiantes de primer curso de Pedagogía de la Uni- versidad del País Vasco participaron voluntariamente en el experi- mento. La distribución por sexos fue de 48 mujeres y 12 hombres, siendo la media de sus edades de 20 años.

Material

Película de un suceso simulado. La película utilizada en este estudio fue preparada para un trabajo anterior de Ibabe (1998, Exp. 2). Esta grabación fue realizada por cámaras profesionales y reali- zada con actores no profesionales, siendo la duración de 62 se- gundos. Se trataba del robo de un coche a mano armada en un ba- rrio de San Sebastián (Guipúzcoa). La grabación comenzaba con la vista panorámica de una calle, donde se ven unos edificios nue- vos, un aparcamiento de coches y en ese momento solamente se ve a un ciclista. A continuación, se detiene un coche, y mientras su dueño está consultando un plano es amenazado por un joven con una navaja, obligándole a abandonar el coche. Cuando el ladrón huye con el coche, su propietario le persigue unos metros. La se- cuencia finaliza cuando el dueño del coche se dirige a un policía urbano que pasaba por allí para pedir ayuda. Por lo tanto, había 3 personajes: el propietario del coche, el ladrón y el policía munici- pal. El delincuente aparece durante 15 segundos, pero enfocándo- le la cara solamente 3 segundos. La aparición del ladrón se acom- pañó de música de tensión. Tenía 27 años y vestía pantalones y ca-

zadora vaquera, mientras que el dueño del coche tenía 32 años y llevaba pantalón corto y camisa de color verde oscuro. La pelícu- la se proyectó en una pantalla de 2 x 2 metros con un vídeo pro- yector Sony modelo VPH-1042 QM. Cuestionario. Para valorar la memoria del suceso había una prueba de 32 preguntas abiertas del tipo «¿De qué color era el co- che robado?». La mitad de las preguntas contenían acciones y la otra mitad detalles (lugares, personas y objetos). Además, 8 de ca- da tipo hacían referencia a aspectos centrales y las otras 8 a as- pectos periféricos. Por lo tanto, había 8 preguntas de cada aparta- do: acciones centrales (p.e., ¿Qué le dijo el ladrón al propietario del coche?), acciones periféricas (p.e., ¿Qué le dijo el policía mu- nicipal al propietario del coche?), detalles centrales (p.e., ¿Qué es- tatura tenía el delincuente?) y detalles periféricos (p.e., ¿Qué esta- tura tenía el policía municipal?).

Diseño

En este experimento se utilizó un diseño factorial (2 x 2) de me- didas repetidas, con el factor contenido (acciones vs. detalles) y posición de la información (central vs. periférica). Las variables dependientes eran la exactitud y la confianza en la respuesta. La exactitud se evaluaba mediante el porcentaje de respuestas correc- tas. Los participantes tenían que valorar la confianza en la exacti- tud de cada una de las respuestas de la prueba en una escala de Li- kert de 5 puntos («0 = ninguna seguridad» y «4 = totalmente se- guro/a»).

Procedimiento

La sesión experimental duró 30 minutos aproximadamente y la tarea era de aprendizaje intencional. Los sujetos tr abajaron en dos grupos de 30, habiendo sido asignados aleatoriamente. En primer lugar, los participantes recibieron la instrucción de prestar mucha atención a la película que iban a ver, ya que después serían eva- luados. A continuación, se les presentó la película del robo a ma- no armada. Posteriormente, tenían que responder por escrito a 32 preguntas abiertas sobre el suceso, y valorar la confianza en cada pregunta. A los participantes se les pidió que no dejasen ninguna pregunta sin contestar, y que en caso de no conocer la respuesta tratasen de adivinarla. No disponían de límite de tiempo para rea- lizar esta tarea.

Resultados

Los análisis de datos realizados estuvieron orientados a deter- minar si el contenido y la posición de la información del suceso te- nían influencia sobre el número de respuestas correctas y el nivel de confianza. Por otra parte, se deseaba comprobar la influencia del contenido sobre la relación confianza-exactitud.

Exactitud

En la Tabla 1 se presentan las medias y desviaciones típicas de la proporción de respuestas correctas en función del contenido y posición de la información. En el análisis de varianza (2 x 2) de medidas repetidas, el fac- tor contenido F (1, 59) = 13,58; p <0,001, posición F (1, 59) = 44,77; p <0,001, y la interacción F (1, 59) = 26,43; p <0,001, fueron significativos.

MEMORIA DE TESTIGOS: RECUERDO DE ACCIONES E INFORMACIÓN DESCRIPTIVA DE UN SUCESO 575

resultado obtenido por este procedimiento la correlación era signi- ficativa, t (59) = 12,26; p <0,001. La correlación entre el porcentaje de respuestas correctas en las acciones y su nivel medio de confianza resultó ser significativa, r (59) = 0,35; p <0,01. Siguiendo el mismo procedimiento para los detalles la correlación no fue significativa, r (59) = 0,19; n.s. No obstante, aplicando el método de Kebbell et al. (1996) se obtuvo la misma correlación media significativa (r = 0,27) tanto para las ac- ciones (t (59) = 6,04; p <0,001) como para los detalles ( t (59) = 7,08; p <0,001). Por lo tanto, no está claro si el factor contenido modula la correlación confianza-exactitud.

Discusión

Los resultados de este experimento muestran, básicamente, que los sujetos recuerdan mejor las acciones centrales que las periféri- cas, pero que no hay diferencias en el recuerdo de detalles centra- les y periféricos. Es posible que los sujetos ante un suceso emo- cional dirijan su atención a las acciones relacionadas con el origen de la activación y en menor medida a los detalles. En este sentido, Burke et al. (1992) encontraron que los sujetos tenían mejor me- moria para el argumento que para el resto de la información rela- cionada con el suceso. Hay que tener en cuenta que en el argu- mento se incluyen principalmente acciones centrales. Como en los estudios previos, la exactitud era mayor en la información central que en la periférica (Burke et al ., 1992; Christianson y Loftus, 1987; Christianson y Loftus, 1991). La clasificación de la infor- mación referida al suceso y la definición operacional de estas ca- tegorías es fundamental, por una parte, para elaborar las pruebas de evaluación de la exactitud del testimonio, y por otra, para la co- rrección de las pruebas de recuerdo libre, siendo idónea para cual- quier modalidad de presentación del suceso (diapositivas, película o en vivo). Por otra parte, en la vida real la exactitud que se le atribuye al testimonio de un testigo presencial depende principalmente de la confianza mostrada por él (Wells, 1985). Es habitual preguntar a un testigo sobre lo que recuerda y sobre la confianza que tiene en esa información. En este experimento se ha analizado la confianza manifestada en cada respuesta. En general, los sujetos mostraron un mayor nivel de seguridad en las respuestas correctas que en las incorrectas. Y a pesar de que la confianza obtuvo el mismo patrón de resultados que la exactitud, la correlación confianza-exactitud no fue muy alta. En los años 80 los trabajos sobre confianza-exactitud se cen- traron, casi exclusivamente, en tratar de explicar por qué a veces

se da una correlación moderada y otras veces baja o nula entre di- chas varia bles (Bothwell, Deffenbacher y Brigham, 1987; Def- fenbacher, 1980; Leippe, 1980; Wells y Murray, 1984). Posterior- mente se ha comprobado que determinadas situaciones favorecen la relación confianza-exactitud y otras la inhiben, por eso los estu- dios actuales tratan de descubrir qué variables modulan dicha re- lación. Entre las variables moduladoras en la identificación de per- sonas están la ausencia o presencia del sospechoso en la rueda, el tipo de identificación y las características del autor. En tareas de testimonio se ha comprobado que el nivel de difi- cultad de la prueba es un factor modulador de la relación confian- za-exactitud (Kebbell, Wagstaff y Covey, 1996), favoreciendo la relación cuando los ítems son más fáciles. En este estudio se de- seaba comprobar si el tipo de contenido también era un factor mo- dulador. Según los resultados obtenidos, no se puede asegurar que el tipo de contenido de la información a recordar, module la rela- ción entre la confianza y la exactitud de los sujetos. Porque se han obtenido resultados contradictorios en función del método estadís- tico utilizado. Como la confianza en la respuesta no es un buen predictor vá- lido de la exactitud, en posteriores investigaciones se podrían es- tudiar las diferencias individuales de los testigos en relación a su capacidad de memoria para los sucesos, teniendo en cuenta su memoria de trabajo. La memoria de trabajo es el sistema que se encarga del mantenimiento temporal y manipulación de la infor- mación en numerosas tareas cognitivas. Ballesteros (1999) seña- la que las medidas de la capacidad de la memoria de trabajo tie- nen un alto poder predictivo sobre la actuación en una gran va- riedad de tareas cognitivas como la comprensión lectora (Baqués y Sáiz, 1999) o el aprendizaje complejo (Kyllonen y Stephens, 1990). En el área de la Psicología del Testimonio los trabajos de labo- ratorio han sido muy criticados, debido a que no se pueden simu- lar situaciones altamente emocionales como las de la vida real, y tampoco tienen las mismas implicaciones personales. Es posible que existan diferencias entre la calidad del testimonio en situacio- nes de laboratorio y reales. Sin embargo, tal como sugieren Fer- nández, Granero, Barrantes y Capdevila (1997), puede ser que el recuerdo no dependa de la intensidad de la experiencia afectiva, si- no principalmente del contexto cognitivo activado.

Agradecimientos

La autora desea agradecer la colaboración de Constantino Arce y María José Fer races en la revisión de este artículo.

MEMORIA DE TESTIGOS: RECUERDO DE ACCIONES E INFORMACIÓN DESCRIPTIVA DE UN SUCESO 577

Referencias

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Aceptado el 18 de f ebrero de 2000

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