

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


En oferta
Juan Amós Comenio en el siglo XVII, da cuenta en su discurso de la existencia de utopías, como aquello que es menester arribar. En este sentido, la pedagogía construye normas, diagnosticando si esos ideales son deseables o no, y aconsejando los medios más aptos para conservar o compensar esa normatividad.
La estructuración del discurso pedagógico parece necesitar de esos ideales que tiñan todo el discurso educacional ya que son suplementarios de las metas que en definitiva, determinan cuales aprendizajes son "verdaderamente" educativos, y cuales no.
Buena parte de la pedagogía ha tomado de esta postura, elementos como la "tendencia natural al progreso", la cosificación de las relaciones sociales, ponderando lo "normativo" más que lo "positivo"; a la pedagogía no le llegó la revolución capaz de convertirla integralmente en "ciencia positiva".
Para algunos especialistas, es necesario transformar el discurso anterior en una "disciplina científica", acorde al resto de las disciplinas. En algunos casos, se deja un espacio para la normatividad aunque la misma pasa a formar parte del "arte de educar".
A esta altura, se podría reprochar que se está incurriendo en dos modos diferentes de práctica: mientras la pedagogía clásica emitía -y emite- sus ideales de modo explícito y juzga lo verdadero a partir de lo beneficioso, la pedagogía moderna recurre a una normatividad basada en mecanismos discursivos muy sutiles, y en cierto modo, encubiertos tras la pretensión de objetividad.
Tanto una como otra producción normativa, funcionan a partir de lo que M. Foucault denomina "la hipótesis represiva" que consiste en un mecanismo central destinado a negar aquellas prácticas que la teoría no ajusta a sus categorías, frontal o sutilmente armadas con anterioridad; ésta suprime, pero otorga un nuevo status, produce formas de verdad atadas a lo prescripto por los respectivos discursos pedagógicos.
La normatividad, en el orden de lo discursivo insinúa normalidades en el orden del no discurso, determina prácticas normales, además, tanto en el dominio de la disciplina pedagógica, como en el de la práctica educativa. Ideales en el discurso y en la práctica; dispositivos discursivos e institucionales articulados como entrecruzamientos enlazados por una estrategia local de normalización.
Los gabinetes, las escuelas especiales, los parasistemas recuperadores poseen un sentido que se reconoce a partir de la misma normatividad y normalidad pedagógica, aunque se alimente a su vez de modelos provenientes, entre otros, de la práctica clínica tanto médica como psiquiátrica.
Aquí, las lecturas que se establecen, parecen basarse en lo que hemos esbozado como "hipótesis represiva"
La unidad de análisis es el alumno. El despliegue de estrategias y dispositivos, descansa siempre en el examen de desempeño individual, ya sea en el aula o en grupos. Si el desempeño alerta, hay que observarlo en detalle a través del examen pedagógico. Si el examinado no demuestra conocer lo evaluado según los tiempos, espacios y criterios esperados, entra en escena el examen psicológico para analizar que entorpece la apropiación que debiera haberse producido; el examen psicológico, a diferencia del pedagógico, es incomprensible y sus explicaciones son complejas y poco evidentes.
En la enseñanza primaria y media, la evolución parece tener un fuerte carácter madurativo. La maduración o desarrollo aparecen como condición necesaria del aprendizaje escolar.
Los nexos entre el desarrollo del individuo y la acción pedagógica, son oscuros. Si el individuo no logra apropiarse de los saberes en juego, es su naturaleza "educable" la que aparecerá perturbada y obturando el proceso.
La mirada parte de lo normado y busca normalizar.
Desde esta perspectiva, y así planteados los problemas desde la práctica discursiva pedagógica, la psicología evolutiva, educacional del aprendizaje, etc. configuran dominios de saber apuntando muchas veces a lo normativo desconociendo la especificidad del fenómeno pedagógico.
El discurso psicológico nunca alcanza a dar cuenta de la naturaleza específica y compleja de este sujeto pedagógico, aunque insinúa aspectos, sienta límites, muestra posibilidades, como lo hacen el discurso biológico o neuropsicológico, por ejemplo