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13 Roma. impertal Antonio Blanco Frerjelro 625 ptas. Obras clave del Arte de la Roma Imperial tiene en la derecha la varita (cormnoetacu- lurn) que llevaban los larmines, cuando se dirigían al sacrificio, para apartar a la gente (Festo). Lo sigue un joven con la cabeza ve- an y un hacha sacrificial al hombro (sace- na). 4, Ara Pacis, Cabeza de Augusto Pormenor de la fig. 3 Bien fechada como está el Ara Pacis en 13-9 a. C., este retrato del emperador ha per- mitido señalar un hito cronológico en su ico- nografía, a saber: hacia cuándo la horquilla que el flequillo formaba sobre el lacrimal del ojo izquierdo se desplaza a la sien del mis- mo lado. 5. Gran Procesión del Ara Pacis Placas 5 (parte) y 7 (parte) del friso exterior del lado sur. Véase n.? 3. Al portador del hacha lo sigue Agripa, con la cabeza velada, quizá como pontifex maxi- rus interino (el pontifex en propiedad era Lépido, pero estaba desterrado). En la dere- cha tiene el resto de una vara, quizás el li- tuus de augur. Lo acompaña un niño que lo coge de la toga, quizá un príncipe oriental, a juzgar por su melena y por el aro que la ciñe, huésped de la casa imperial como era costumbre. La mujer que está detrás le apo- ya una mano en la cabeza. La elegante se- ñora que los sigue, en primer plano, es Li- via, capite velata y coronada de laurel como Augusto, probablemente en el papel de re- gina sacrorum. Escolta a la emperatriz el mayor de sus hijos, Tiberio, a quien siguen, en primer plano, Antonia Minor, la hermosa hija de Octavia y de Marco Antonio, y su ma- rido, Druso, con las ropas cortas del militar. Entre ellos se encuentra un niño con bulla al cuello, su hijo Germánico, de dos años en- tonces. 6. Roleos del Ara Pacis Motivo central del friso exterior del lado nor- te (hoy oeste). Véase n.* 3. El núcleo de estas grandes composiciones florales es, como aquí, un acanto de máxi- mo relieve, del que nacen caulículos, floro- nes, palmetas, hojas y flores reales o fantás- ticas. El acanto crece y prospera en la um- bría húmeda, en contacto con el suelo. Bajo sus hojas ha hecho su nido un pajarillo cu- yas crías vemos amenazadas por una cule- 133 134 brilla. Por el extremo contrario, un sapo se aleja, con su torpe andar, del escenario del minúsculo drama. La composición de que este pormenor forma parte es la mayor que se conoce del mismo género en el mundo antiguo. Véase comentario en el texto. 7. Acanto del Ara Pacis Pormenor del número 6, mostrando el na- turalismo con que la mata de acanto está captada y tratada por el artista, como si fue- se una joya, lo mismo que sus menudos po- bladores, pajarillos, lagartijas, etc. 8. Pompeya. Edificio de Eumaquia Fachada del edificio de Eumaquia, portal e interior del mismo. Epoca de Augusto. Pom- peya. Tenía aquí su sede una corporación muy importante de Pompeya, la de las lavande- rías, tintorerías y manufacturas de lana, pre- sidida por una mujer, de nombre griego, Eu- machia, sacerdotisa de la ciudad y donante de este magnífico edificio. Su fachada daba al foro con un pórtico de dos plantas, chal- cidicurn, como reza el trozo de arquitrabe caído junto a la columna restaurada. Tam- bién ha sido repuesto en su sitio el marco de mármol de la puerta, decorado con pri- morosos roleos poblados, de la misma es- cuela y el mismo primor que los del Ara Pa- cis. A las paredes y nichos les falta el cha- pado de mármol que era de rigor en aque- lla época. El ladrillo no se dejaba al descu- bierto como en el siglo 11. 9. La emperatriz Livia Mármol blanco. Altura, 1,70 m. Hacia el 30 d.C. De la Villa de los Misterios. Pompeya, Antiquarium. La emperatriz, con la cabeza velada por el palliurn, lleva el peinado que hemos llama- Conserva muy bien algunos restos de la pintura original de los ojos y del pelo. El em- perador representa los veinticinco años que tenía cuando sucedió a Tiberio y quizá refle- ja ya la demencia que lo afectó a poco de subir al trono. 13. El castigo de Tarpeya Mármol pentélico, incrustado en un entabla- mento de mármol de Luna. Alto 0,74 m. De la Basílica Aerilia. Roma, Antiquarium Fo- -rense. | | Se calcula que el friso medía 184 metros, de los gue se conservan 22, con escenas de Tarpeya, la romana que después de entre- gar el Capitolio a los sabinos y pedir de és- tos lo que llevaran en el brazo izquierdo (re- firiéndose a los brazaletes de oro), recibió en pago a su traición los escudos de que eran portadores, y murió aplastada por ellos. El castigo tiene lugar aquí en presencia de Marte (a la izquierda). La basílica fue cons- tuida y restaurada en los años 54, 34 y 14 a. C. y una vez más en el 22 d. C., año este último en que, según Tácito, el cónsul M. Emilio Lépido recibió permiso del senado para restaurar y embellecer la basílica cons- lruida por sus antepasados. Á esta restaura- ción se atribuye el friso, de arte eminente- mente popular. 14. Leona con sus crías Mármol. Altura, 0,94 m; anchura, 0,81 m. De Palestrina. Hacia 50 d. C. Viena, Kunsthisto- risches Museum (antes en Venecia, Palazzo Grimani). La pareja de los en tiempos llamados Re- lieves Grimani figuró mucho en la polémica entre Schreiber y Wickhoff sobre su filiación helenística o romana. La aparición de una tercera placa como estas dos, ligeramente cóncava, provista de un orificio para el caño de una fuente (aquí en la boca del leoncito que mira al espectador) y también con la fi- gura de un animal con sus crías (una jabali- na), entre los restos de un ninfeo de Pales- | la leyenda de los primeros tiémpos ué 136 Roma. Lo representado aquí es el castigo de | más decoraban un edificio que por el estilo l de los relieves, típico de época de Claudio, no puede ser más que romano. 15. Oveja con su cría Compañero del anterior, y de las mismas di- mensiones y época. Hacia 50 d. C. Viena, Kunsthistorisches Museum. El caño de la fuente desaguaba por la boca de la marmita caída a los pies del re- cental. El ambiente es el de un santuario rús- tico, frecuentado por pastores, como indi- can los zurrones colgados de las encinas del fondo de los dos relieves. En el de la leona hay además un pinax sobre un ara, una guir- nalda, un tirso y una antorcha, sugerente de orgías báquicas nocturnas. El paisaje reúne los elementos típicos del género, descritos en el texto. 16. Muchacha trasvasando perfume Pormenor de un mural de La Farnesina. Ha- cia 20 a. C. Roma, Museo de las Termas, Cu- bículo E. Una de las más célebres pinturas, del ter- cer estilo, de esta villa, es esta muchacha ocupada en trasvasar el perfume de un leci- to panzudo a un alabastron. Una figura casi idéntica se encuentra en un lecito ático de fondo blanco conservado en Londres. Como no es posible que un decorador de época de Augusto hubiese tenido como modelo un vaso del Pintor de Lykaon (hacia 430 a.C.), hay que suponer que el modelo de ambos fue un cuadro famoso de caballete que se conservaba aún en el siglo 1. La copia roma- na difiere, sin embargo, de la de Lykaon en que en ésta la muchacha está ensimismada, como es propio de un cuadro funerario, mientras que aquí se ocupa con mucho in- terés en la bagatela del trasvase de perfume. Ello revela que los decoradores romanos se tomaban las mismas libertades con los ori- ginales griegos que los escultores neoáticos con los suyos. 17. La Sala del Jardín Pintura de una sala subterránea. Villa de Li- via en Prirmmaporta. Años 20-10 a. C. Roma, Museo de las Termas. La sala, conservada para la eternidad en época de Claudio rodeándola de una cáma- ra de aire, parece aún recién pintada y pro- duce en el espectador, que de pronto se ve sumergido en un bosque encantado, una impresión imborrable. Es una visión artificial de la naturaleza, como un bosque lleno de pájaros que tenía Varrón para recreo propio y de sus invitados, y en la que los árboles, las flores, los frutos más variados se entre- mezclaban como si allí fuera siempre a la vez primavera y otoño. Todo lo que se ve en primer término está pintado minuciosamen- 137 la casa de los Popeos (más conocida como la de los Amorcillos Dorados), debían de ser de madera, pues sólo las cabezas de már- mol se han encontrado. Los propietarios tal vez estuviesen emparentados con Popea, la esposa de Nerón. 20. Templo de Vespasiano en Pompeya Ladrillo y opus incertum. Años 64-79 d. C. Pompeya, pórtico oriental del foro. El culto a los emperadores, generalizado desde la muerte de Augusto, sobre todo en Oriente y en las provincias occidentales, tuvo esta sede en el centro urbano de Pom- peya. El nicho del fondo de la cella estaba ocupado por la estatua de culto. En el cen- tro, ara de mármol decorada con relieves. 21. Relieve del ara de Vespasiano Mármol. Altura 1,10 rm. Cf. figura anterior. El ara está intacta, con todas sus partes, in- cluidos los rollos laterales (pulvini) de la mesa. En cambio la representada en el re- lieve de su cara principal, correspondiente a la ceremonia de la dedicatio del templo, es un ara portátil, de bronce dorado en el ori- ginal, sobre la que el flamen, capite velatus, realiza la ofrenda previa, incruenta, con una patera. Lo acompañan sus ministros, entre ellos un niño provisto de otros objetos ritua- les, el jarrito (praefericulum), el cazo (sim- pulum), y al cuello, el largo paño con flecos (mappa), el flautista (tibicen) y dos lictores con sus fasces. La mitad derecha de la es- cena está ocupada por la víctima, el toro, conducida por tres siervos públicos vestidos sólo del mandilón ceñido a la cintura (cinc- tus lirmus) como era de rigor. Al fondo, las columnas de un pórtico tetrástilo adornado de guirnaldas y cortinajes. El relieve es más julio-claudio que flavio, De hecho en Pom- peya está ausente el relieve flavio de Roma, con su fuerte claroscuro. 22. Fuente ornamental de Pompeya Mosaico y mármol. Epoca flavia. Porpeya, Casa della Fontana Grande. Desde la época de Tiberio, y procedentes del Egipto grecorromano, irrumpen en Italia las fuentes enmarcadas en nichos, revesti- dos completamente de mosaicos de teselas de pasta vítrea. Los surtidores y las cascadas e HH FF 140 (Nerón tenía una monumental en la Domus Aurea) les añadían protagonismo. Estatuas y estatuillas de bronce y mármol se sumaban a sus muchos adornos. 23. Máscara de Hércules Mármol. Altura 0,32 m. Hacia 70 d. C. Pormn- peya. Casa de la Fontana Grande. Los oscilla eran máscaras, escudos y otros objetos rituales que se colgaban de árboles sagrados para que oscilasen o girasen en el viento. En Pompeya los suspendían como objetos de adorno de los arquitrabes de los peristilos o los depositaban en pilares u otros soportes. Aquí una máscara teatral de Hér- cules, caracterizada por la piel del león, y otra del Viejo, notorios tipos característicos de la Comedia Nueva, escoltan la hermosa fuente de la casa. Una máscara de Hércules muy parecida a ésta acompaña a la Melpó- mene de la Sala de las Musas del Vaticano. 24, Retrato de una joven, la llamada Safo Fresco. 0,65 por 0,58 m. De Pompeya. 50-60 d. C. Museo de Nápoles. Entre los pintores pompeyanos arraigó la moda de retratar a las damas como escrito- ras, armadas del punzón (stylus) y de los dípticos de madera encerada. El gesto de llevarse a la boca la punta aguzada del pun- zón recuerda a la de las personas que mo- jan en la lengua la punta del lápiz. Una es- critora de tanto oficio como Safo nunca hu- biera hecho eso, pero aceptemos que esta hermosa pompeyana sea, como quieren al- gunos, una poetisa. El peinado de ricitos or- lando la frente y el estilo de transición entre tercero y cuarto apuntan a la época de Clau- dio. 25. Aquiles Pormenor de una pintura mural, de la Casa del Poeta Trágico, en Pompeya. 70-79 d. C. Museo de Nápoles. 142 | de crear un gran espacio oval con visibilidad perfecta desde cualquier punto del mismo. 29. Arco de Tito cd Mármol. Altura, 15,40 m; anchura, 13,50; es- pesor 4,75 m. Posterior a la muerte de Tito en el 81 d. C. Roma, Velia. Arco de un solo vano, el más antiguo que se conseva en Roma ciudad. Toda la infor- mación escrita que tenemos sobre él es la de la inscripción del lado este, que dice Se- natus populusque Romanus divo Tito divi Vespasiani (filio) Vespasiano Augusto (tra- ducción y descripción del arco en el texto). 30. Triunfo de Tito Mármol pentélico. Altura 2,40 m; anchura, se 81-97 d. C. Roma, lado norte del Arco le Tito, El emperador, coronado por una Victoria, se dirige en su carro hacia el Capitolio pre- cedido por Dea Roma, que vuelve la cabeza hacia él, y por los lictores cuyas fasces y un estandarte cubren el vacío de la parte alta del fondo. Al lado del carro, las personifica- ciones del pueblo (torso desnudo) y del se- nado (con toga) romanos. 31. El botín de Jerusalén Mármol pentélico. Dimensiones como el an- terior. 81-97 d. C. Roma, lado sur del arco de Tito. Los objetos más sagrados del Templo de Jehová en Jerusalén —el Candelabro de los Siete Brazos, las Trompetas de Plata y la Mesa de los Panes— son llevados en andas como botín de la conquista. El cortejo está pasando bajo la Porta Triunphalis, que se ve a la derecha, coronada por dos cuadrigas. 32. Foro de Nerva. Roma Resto del muro y del orden columnado del foro construido por Domiciano e inaugu- rado por Nerva en el 97 d.C. 33. Atico del Foro de Nerva Ladrillo y mármol. Anterior al 97 d. C. Detalle del monumento, con el hermoso relieve domiciáneo de Minerva, diosa a la que estaba dedicado el templo de este foro. 34. Entablamento del Foro de Nerva Mármol. Altura del friso, 0,77 m, pero de lon- gitud medía más de 400 metros. Entabla- mento correspondiente a las dos columnas conservadas en el foro y conocidas como Le Colonnacce. Antes del 97 d. C. Roma. Dos grupos de trabajadoras de la manu- factura de paños. A la izquierda, entre dos hilanderas sentadas, tres de pie ante un te- lar; la del centro, de espaldas, disponiendo el hilado. A la derecha otras cuatro debajo de un cortinaje levantado, o de un paño. Todo el friso parece haber estado dedicado a Minerva como protectora de la artesanía. 143 detrás de la Columna ocupa el lugar que an- tiguamente tenía el Templum Divi Traiani, dedicado por Adriano, y único monumento en que este emperador puso su nombre. A los lados, iglesias de Loreto y Nombre de María. 39. Capitel colosal Mármol. Diámetro de la base 1,580 m, altura 2,12 m. Seguramente del pórtico que rodea- ba el Templurn Divi Tratani, o del templo mismo. Hacia 120 d. C. Quizá el capitel más grande que se con- serva en Roma, buscando el fuerte claroscu- ro que exigía la enorme altura a que se en- contraba sobre el fuste de granito de 1,80 de diámetro y unos 20 de altura. Obsérvense las entalladuras de los nervios centrales de la secunda folia. Por lo demás, el capitel es de tipo normal, como el de la figura siguiente. 40. Capitel corintio normal Del Templo de Evora en Portugal. Hacia 130 d.C. Consta de dos partes, una arquitectónica, que es como la prolongación del fuste de la columna en el kálathos (cestilla) y en el ába- co, y otra decorativa, compuesta de tres fa- jas: a) corona inferior de hojas de acanto (ima folia); b) hojas altas de la misma plan- ta (secunda folia), y c) volutas y hélices. Es- tas últimas emergen de un manojo de hojas alargadas (caulis, cauliculus) sujeto por una boquilla. 145 41. Capitel de la Basílica Ulpia Mármol. Altura 0,90 m. De las excavaciones del Foro de Trajano. Hacia 110 d. C. Roma, en el foro mismo. Las piezas fechadas con tanta precisión son excelentes términos de comparación para otras que no lo están. Dentro del tipo corintio normal, los capiteles del Foro de Trajano difieren bastante unos de otros. La ejecución de éste es mucho más minuciosa que la del n.* 36, lo que es natural porque es- taba situado a mucha menos altura. La hoja estrecha que cubre el tallo de la flor del ába- co es un tanto anómala, pero no tanto como para calificar el capitel de corintizante, como se llama a las variaciones mayores del corintio. 42. Friso del Foro de Trajano Márrnol, entre otras piedras de las excava- ciones del foro. Hacia 110 d. C. Friso de palmetas y roleos, de ejecución rápida, y para ser vistos de lejos en el enta- blamento del pórtico del foro. 43. Basílica Aemilia Mármol. Capitel y entablamento de la segun- da planta. Según Lugli (op.cit., p. 175), del 14 a. C.; según v. Gerkan (RómMitt, 1953, p. 201), de época trajánea. La comparación con las fichas preceden- tes da la razón a este último. Capitel, friso y molduras no pueden ser más que trajáneos. Por razones de economía, los dentículos de 146 | la comisa han convertido el par de anillitos enn taco, trasladado a la parte alta del hue- co, para mantener la nota de claroscuro. 44. Basamento de la Columna Trajana Mármol. Altura, incluido el zócalo, 5,17 m. Inaugurada en 113. Roma, Foro de Trajano. Los cuatro lados del basamento están de- corados con un espléndido muestrario de armas y pertrechos dacios, minuciosamente copiados del natural. En la presente mues- tra se distinguen muy bien la túnica corta, ceñida con una cinta, y la clámide de la in- fantería ligera, pero también la lorica squa- mata de los temibles cataphracti, la caballe- ría pesada a la que se ve actuar en varias ocasiones en los relieves de la columna; so- les y basas de travertino. Su coronamiento son frontones, o medios frontones, algo nue- vo en arquitectura clásica. 48. Ostia. Casa de Diana Ladrillo visto. Hacia 150 d. C. Ostia, Regio l, Insula HI. Los adelantos de Roma no tardaron en ex- tenderse a sus alrededores, donde podían abastecerse del magnífico ladrillo de las fá- bricas imperiales y privadas. El sistema de taberna acompañada de un entresuelo de vivienda que vimos en los Mercados, reapa- rece en esta casa de alquiler de la Via de Diana en Ostia, que no tiene más adorno que el listel de ladrillos que recorre el tras- dós de los arcos de descarga. La casa hace esquina y las fabernae se encuentran en las dos calles. 49. Ostia. Horres Epagatiana Ladrillo visto. Ostia, Regio 1, Insula VMHI. Portal flanqueado por dos semicolumnas latericias con capiteles corintios, que sostie- nen el arquitrabe coronado por el tímpano y dan a la puerta un cierto sabor georgiano. Una fabula ansata, de mármol, ostenta los nombres de los propietarios, Epagathio ed Epafroditio, quizá libertos griegos enriqueci- dos, de procedencia oriental. No es por tan- to un almacén público de productos alimen- ticios, sino de mercancías menos corrientes, como las telas, cueros, muebles, maderas de precio y objetos de valor. Los sellos de los ladrillos dan una fecha hacia 150 d. C. 50. Hornacina Patio de una casa de Ostia. Siglo 11 avanza- do. > A Es A a Con el ladrillo se llegaron a hacer primo- res de albañilería como esta hornacina para una estatuilla, flanqueada por pilastras co- rintias y coronada por un frontón que ha per- dido. La pared, la bovedilla y las albanegas imitan los triángulos y rombos de un opus scululalum. 51. Trajano Mármol. Altura 0,35 m. De la trastienda de una taberna del teatro. Posterior a 117 d. C. Ostia, Antiquarium. Se trata evidentemente de un retrato pós- tumo que a juzgar por su estilo y calidad for- maba parte de un trío de estatuas —una de ellas de su esposa Plotina (hoy en el Museo de Ginebra) y otra de su hermana Marciana, las dos también colosales— homenaje de Adriano a las tres personas más queridas para él. Es característico de Trajano la pro- minencia de la frente sobre los arcos orbita- les y el flequillo lacio, corto y pulcramente arreglado. Muy idealizado es sin duda el re- trato más hermoso que se conoce del em- perador nacido en Itálica. Ad