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Peritonitis, Apuntes de Enfermería

Inflamación de la membrana serosa que recubre la cavidad abdominal y sus vísceras.

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 26/10/2015

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Peritonitis
Inflamación de la membrana serosa que recubre la cavidad abdominal y sus
vísceras.
Etiología: La peritonitis es causada por la infección de la cavidad abdominal sin
que existan roturas evidentes de órganos (peritonitis primaria); por perforación
(rotura) de uno de los órganos internos (peritonitis secundaria); o a causa de la
instilación de una sustancia irritante en la cavidad abdominal (peritonitis química).
Peritonitis primaria presente en pacientes con cirrosis y ascitis, en algunos
pacientes con tuberculosis (esp. los que sufren SIDA), y en pacientes que usan el
peritoneo para diálisis. Los pacientes cirróticos sufren peritonitis a causa de la
infección del contenido peritoneal por microorganismos como los Streptococcus
pneumoniae, los enterococos o Escherichia coli. Los pacientes que usan el
peritoneo para diálisis (pacientes de diálisis peritoneal ambulatoria crónica) a
veces contaminan su dializado con microbios como los estafilococos o los
estreptococos, provenientes de sus manos. Los pacientes de diálisis pueden
también sufrir peritonitis después de la infusión de sustancias irritantes, como
antibióticos del tipo de la vancomicina, en la cavidad peritoneal durante el
tratamiento de esas infecciones. Las causas comunes de la peritonitis secundaria
son la rotura del apéndice, la úlcera perforada, el traumatismo abdominal y la
enfermedad de Crohn. El aire, los ácidos, las heces y las bacterias contenidas en
los órganos herniados se derraman dentro del peritoneo y causan su inflamación.
Síntomas: La peritonitis primaria está caracterizada por dolor abdominal leve o
moderado, fiebre, cambios en los hábitos de defecación y malestar. Los pacientes
de diálisis pueden notar turbidez en la descarga de dializado. En la peritonitis
tuberculosa son comunes la fiebre, la pérdida de peso, la inanición y otros
síntomas sistémicos. El dolor abdominal intenso y constante que se agudiza con
los movimientos corporales es la característica principal de la peritonitis
secundaria. Está a menudo asociado con náuseas, pérdida del apetito y fiebre o
hipotermia. En el examen, el abdomen normalmente se presenta distendido y
silencioso, y el paciente trata de mantenerse muy quieto con la intención de limitar
la molestia.
Diagnóstico: En los pacientes con desgarro de órganos, un simple examen
radiográfico del abdomen puede revelar la existencia de aire atrapado debajo del
diafragma. La ecografía y la tomografía computarizada del abdomen se utilizan
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Peritonitis

Inflamación de la membrana serosa que recubre la cavidad abdominal y sus vísceras.

Etiología: La peritonitis es causada por la infección de la cavidad abdominal sin que existan roturas evidentes de órganos (peritonitis primaria); por perforación (rotura) de uno de los órganos internos (peritonitis secundaria); o a causa de la instilación de una sustancia irritante en la cavidad abdominal (peritonitis química). Peritonitis primaria presente en pacientes con cirrosis y ascitis, en algunos pacientes con tuberculosis (esp. los que sufren SIDA), y en pacientes que usan el peritoneo para diálisis. Los pacientes cirróticos sufren peritonitis a causa de la infección del contenido peritoneal por microorganismos como los Streptococcus pneumoniae, los enterococos o Escherichia coli. Los pacientes que usan el peritoneo para diálisis (pacientes de diálisis peritoneal ambulatoria crónica) a veces contaminan su dializado con microbios como los estafilococos o los estreptococos, provenientes de sus manos. Los pacientes de diálisis pueden también sufrir peritonitis después de la infusión de sustancias irritantes, como antibióticos del tipo de la vancomicina, en la cavidad peritoneal durante el tratamiento de esas infecciones. Las causas comunes de la peritonitis secundaria son la rotura del apéndice, la úlcera perforada, el traumatismo abdominal y la enfermedad de Crohn. El aire, los ácidos, las heces y las bacterias contenidas en los órganos herniados se derraman dentro del peritoneo y causan su inflamación.

Síntomas: La peritonitis primaria está caracterizada por dolor abdominal leve o moderado, fiebre, cambios en los hábitos de defecación y malestar. Los pacientes de diálisis pueden notar turbidez en la descarga de dializado. En la peritonitis tuberculosa son comunes la fiebre, la pérdida de peso, la inanición y otros síntomas sistémicos. El dolor abdominal intenso y constante que se agudiza con los movimientos corporales es la característica principal de la peritonitis secundaria. Está a menudo asociado con náuseas, pérdida del apetito y fiebre o hipotermia. En el examen, el abdomen normalmente se presenta distendido y silencioso, y el paciente trata de mantenerse muy quieto con la intención de limitar la molestia.

Diagnóstico: En los pacientes con desgarro de órganos, un simple examen radiográfico del abdomen puede revelar la existencia de aire atrapado debajo del diafragma. La ecografía y la tomografía computarizada del abdomen se utilizan

para detectar el fluido intraperitoneal, abscesos y órganos enfermos. La paracentesis (aspiración con aguja a través de la pared abdominal) o el lavado peritoneal son a veces útiles para diagnosticar ciertos casos.

Tratamiento: La peritonitis primaria puede responder a la administración de antibióticos o de fármacos antituberculosos, pero el pronóstico es reservado. Hasta el 50% de los pacientes afectados pueden morir a causa de la sepsis. La peritonitis secundaria se trata mediante drenaje quirúrgico y la reparación o extracción de la víscera rota; la reposición de fluidos y los antibióticos. El pronóstico depende del estado subyacente del paciente, de la rapidez con que se hace el diagnóstico, de las intervenciones médicas posteriores, de la competencia del cirujano y de otros factores.

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Diálisis peritoneal

María Mansilla López • Begoña Muñoz Mansilla

  • Régimen de DP intermitente (DPI): los tratamientos se hacen periódicamente, varias veces por semana. Utilizan múltiples recambios y cortas estancias del líquido peritoneal en el abdomen.
  • Régimen de DP continua: el líquido de diálisis está presente en la cavidad peritoneal continuamente, el día y la noche, siete días por semana. Interrupciones cortas no descalifican el régimen como continuo si las interrupciones no exceden del 10% del tiempo total de diálisis.
  • Régimen de DP ambulatoria: mientras se dializa, el paciente está, al menos parte del tiempo, ambulatoriamente.
  • Régimen de DP supina: el paciente está en posición supina mientras se dializa.
  • La técnica es el procedimiento de DP por el cual un régimen se lleva a cabo. Puede ser:
  • DP de flujo continuo (DPFC): el líquido de DP se infunde a través de un catéter y el drenaje se hace simultáneamente por otro. En vez de dos catéteres, puede usarse uno solo de doble luz.
  • DP de flujo intermitente: la solución de diálisis se infunde y se drena a través de un único catéter. Durante un intercambio (ciclo) hay tres periodos: infusión, estancia y drenaje. Tras el drenaje y antes de la siguiente infusión, así como durante la estancia, el flujo del líquido de diálisis se interrumpe, de aquí el término de flujo intermitente, que hay que diferenciar del régimen de DP intermitente.
  • Técnica de DP tidal (DPT): tras un inicial llenado de la cavidad peritoneal sólo se drena una porción del líquido infundido y se reemplaza por un nuevo líquido de diálisis con cada ciclo, dejando la mayoría del líquido de diálisis en permanente contacto con la membrana peritoneal, hasta el fin de la sesión de diálisis, cuando el líquido se drena tan completamente como sea posible.
  • El método es el medio o manera por el cual el procedimiento de la DP se consigue. Puede ser:
  • Manual: los intercambios de líquido se hacen manualmente con activa participación de una persona (enfermo, pareja, enfermera) durante cada procedimiento del intercambio.
  • Automatizado (DPA): los intercambios son hechos por una máquina cicladora de DP.

De manera esquemática se podría decir entonces que hay dos grandes modalidades de DP:

  • Diálisis peritoneal continúa ambulatoria (DPCA): es una prescripción de DP que combina un régimen continuo, ambulatorio, una técnica de flujo intermitente y un método manual o manual-asistido. Durante el día se realizan varios intercambios (habitualmente tres) y uno nocturno. La permanencia del líquido dura entre cuatro y ocho horas durante el día, quedándose el abdomen lleno de líquido durante la noche de seis a doce horas. Es la modalidad de elección para pacientes sin función renal residual (FRR).
  • Diálisis peritoneal automática (DPA): este término describe cualquier tipo de diálisis peritoneal que utiliza la ayuda de una máquina cicladora durante un periodo del tratamiento o durante todo el mismo. La cicladora realiza los intercambios/recambios de solución de diálisis peritoneal en ciclos regulares. La máquina se encarga de calentar el líquido, medir la cantidad que entra y sale de la cavidad peritoneal, vaciar la solución del organismo y llenar la cavidad peritoneal con solución nueva (Ver Imagen 2).

La DPA se diferencia de la DPCA en la utilización de tiempos de permanencia más cortos y un mayor número de intercambios. Presenta varias posibilidades:

  • Diálisis peritoneal continúa cíclica (DPCC): combina régimen continuo, ambulatorio, una técnica de flujo intermitente, método automático para los intercambios nocturnos (entre tres y seis) y método manual o manual- asistido para el intercambio diurno (si se hace más de uno). El paciente deja por la mañana la solución de diálisis en el abdomen.
  • Realizar la infusión y el drenaje de forma rápida, eficaz y segura, sin provocar molestias al paciente.
  • Prevenir y detectar las complicaciones relacionadas con la DP.
  • Dotar al paciente y al cuidador de los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para que realice el tratamiento en su domicilio con las máximas garantías y sea capaz de identificar problemas y resolverlos.

CONTRAINDICACIONES

Absolutas

  • Pacientes que no desean ser tratados con DP o que no desean realizar tratamiento en su domicilio.
  • Imposibilidad para el tratamiento domiciliario:
  • Enfermedad psiquiátrica grave.
  • Incapacidad para la autodiálisis sumada a la falta de ayuda de familiares.
  • No idoneidad del tratamiento en medio domiciliario (toxicómanos, indisciplina).
  • Falta de entorno estable (medio familiar conflictivo, extrema pobreza).
  • Enfermedad abdominoperitoneal:
  • Resección intestinal extensa.
  • Compartimentalización peritoneal extensa.
  • Hernias no tratables o de difícil solución.
  • Ostomías.
  • Infecciones crónicas de la pared abdominal.
  • Cuerpos extraños intraperitoneales (prótesis vascular reciente).
  • Alto riesgo de inadecuación en DP: pacientes muy corpulentos sin función renal residual.

Relativas (dependientes de la gravedad del proceso)

  • Enfermedad intestinal isquémica o inflamatoria.
  • Previsibles efectos indeseables de la DP:
  • Gastroparesia diabética grave.
  • Riñones poliquísticos gigantes.
  • Enfermedades de la columna vertebral.
  • Enfermedades pulmonares restrictivas.
  • Obesidad mórbida.
  • Hiperlipemia grave.
  • Malnutrición grave.
  • Pacientes muy indisciplinados con la dieta.

PRECAUCIONES

Entre las precauciones a tomar destacan el verificar que la inserción del catéter se ha realizado entre diez y quince días antes del inicio de la DP. Si el tiempo transcurrido desde la inserción es menor se debe utilizar un volumen bajo y colocar al paciente en posición supina. Los intercambios a volumen pleno deben evitarse hasta pasadas tres semanas de la implantación del catéter.

INFORMACIÓN AL PACIENTE

El paciente será informado de todo el procedimiento; se debe valorar su reacción emocional ante la realización de la técnica de diálisis y su colaboración en la misma.

En las unidades de diálisis peritoneal se establece un programa de enseñanza donde se fomenta el autocuidado para conseguir la máxima independencia del paciente.

La enfermera principal o responsable se encargará de evaluar, planificar y elaborar el plan de entrenamiento individualizado acorde con las necesidades y la capacidad del paciente.

La educación para la diálisis peritoneal comenzará en los 15-20 días posteriores a la implantación del catéter peritoneal (tiempo de cicatrización) y se hará

  • Cinta métrica.
  • Guantes y bata estériles.
  • Gasas y compresas estériles.
  • Jeringas y agujas.
  • Pinzas tipo Kocher sin dientes.
  • Solución antiséptica (clorhexidina, frekaderm, esterilium, etc.).
  • Medicación para añadir a la solución de diálisis.
  • Calentador tipo almohadilla térmica para calentar las bolsas a 37 ºC (Ver Imagen 4).
  • Apósito autoadhesivo estéril.
  • Tapón estéril para el prolongador del catéter peritoneal.
  • Báscula para adultos y otra para pequeños pesos.
  • Soporte de suero.
  • Gráfica de diálisis peritoneal.
  • Sistema de transferencia empleado en la institución.

Hay varios tipos principales de equipos de transferencia, cada uno de los cuales requiere un método diferente de intercambio.

Uno de los sistemas es el denominado en Y, que hace referencia a su diseño. Se trata de un tubo con una pieza en forma de Y que se une por su tallo al catéter del paciente o a un tubo corto adaptado (prolongador) cada vez que se realiza un intercambio. Durante el procedimiento, las ramas aferentes y eferentes de la Y se unen a la bolsa de la solución nueva de diálisis y a una bolsa de drenaje, respectivamente. El prolongador evita la necesidad de pinzamientos repetidos del catéter y el riesgo de dañarlo. A veces el prolongador se denomina erróneamente como equipo de transferencia, pero este término se reserva para los tubos que conectan la bolsa de solución y drenaje al prolongador y al catéter.

El más empleado es el sistema desechable de doble bolsa (Ver Imagen 5). Es una variante de los equipos en Y pero con la particularidad de que las dos bolsas vienen unidas a las líneas del sistema. La bolsa de la solución de diálisis se halla ya unida a la rama aferente de la Y, evitando la necesidad de juntas o sistemas de conexión. La bolsa de drenaje se halla, de forma similar, unida a la rama eferente de la Y y la única conexión que se debe realizar es entre este equipo y el prolongador. Al inicio, se hace pasar un poco de líquido de diálisis por el sistema, directamente hacia la bolsa de drenaje, para eliminar el aire residual.

PREPARACIÓN DEL PACIENTE

  • Preparar una mesa y un campo estéril para colocar el material para la diálisis.
  • Comprobar la identidad del paciente y obtener su historia clínica.

La técnica se realizará según el sistema y los protocolos empleados en cada institución.

A modo de ejemplo, el procedimiento con sistema de doble bolsa debe seguir los siguientes pasos:

  • Retirar el envoltorio que protege las bolsas (una con el líquido de diálisis y otra vacía para el drenaje) y desenredar las líneas del sistema de transferencia.
  • Colgar la bolsa de drenaje en la parte inferior del pie del gotero (Ver Imagen 6).
  • Colgar la bolsa caliente, colocándola en la parte superior del gotero evitando que roce. Para favorecer la infusión por gravedad la bolsa debe estar situada a una altura aproximada de 1-1,5 m del abdomen del paciente.
  • Romper la cápsula de seguridad y efectuar el purgado de las líneas del sistema de transferencia, dejando pasar desde la bolsa de infusión a la bolsa de drenaje un reducido volumen de líquido (100 ml).
  • Interrumpir el flujo colocando las pinzas en las líneas superior e inferior.
  • Comprobar que no existan burbujas de aire en el recorrido ni fugas.
  • Añadir a la solución de diálisis, de forma aséptica, la heparina y los antibióticos o electrolitos, si fueran prescritos.
  • Desinfectar el punto a través del cual se han inyectado los medicamentos y dejar tapado con una gasa estéril para evitar contaminaciones de la solución.
  • Retirar el protector terminal de la línea de transferencia.
  • Retirar el tapón del prolongador del catéter peritoneal.
  • Realizar, mediante técnica estéril, la conexión del prolongador con el terminal del equipo de transferencia, tapando después la conexión con apósito estéril, para disminuir el riesgo de contaminación del mismo.
  • Abrir la pinza de la rama aferente del sistema de transferencia para iniciar la instilación del líquido vigilando posibles incidencias que ocurran y las manifestaciones de dolor por parte del paciente.
  • Controlar el tiempo de infusión y la cantidad introducida.
  • Cerrar con la pinza la rama aferente.
  • Comprobar que las dos pinzas colocadas en las líneas del sistema están cerradas.
  • Monitorizar el tiempo de permanencia del líquido en la cavidad peritoneal, vigilando de forma especial el patrón respiratorio del paciente.
  • Realizar el drenaje de líquido abriendo la pinza de la rama eferente, situada a nivel inferior del abdomen del paciente.
  • Si el flujo es lento, comprobar que la línea está libre de acodaduras que dificulten el flujo y que la pinza se ha retirado. El abdomen del paciente puede movilizarse para favorecer el drenado.
  • Controlar el tiempo de salida y el aspecto del líquido drenado. El tiempo de salida durará hasta que finalice el drenado del volumen estimado que se introdujo. El líquido debe ser claro e incoloro. Es relativamente habitual que al principio sea ligeramente sanguinolento. Uno de aspecto turbio puede ser

Las complicaciones se pueden clasificar en cuatro grupos:

  • Infecciosas: intraperitoneal, del orificio de salida del catéter y del túnel subcutáneo.
  • Mecánicas: hernias, fugas pericatéter y de la pared abdominal, edema genital, complicaciones respiratorias.
  • Metabólicas: hiperglucemia, hiperlipidemia, pérdida de proteínas.
  • Otras complicaciones: dolor abdominal, dolor de espalda, hiper o hipovolemia, hemoperitoneo, etc.

Dentro de las complicaciones infecciosas, la peritonitis es la más importante de la DP relacionada con la propia técnica y es la que más ha cuestionado su desarrollo. Se manifiesta con la aparición de hipersensibilidad abdominal de rebote y dolor abdominal, náuseas, vómitos, turbidez del líquido drenado, estreñimiento o diarrea. Se diagnostica en laboratorio, para lo cual se tiene que enviar una muestra de líquido para cultivo. Como prevención, se debe actuar sobre las vías de entrada de los microorganismos a la cavidad peritoneal: acceso peritoneal, sistemas de conexión y soluciones de diálisis y exploraciones facilitadoras de la infección.

CUIDADOS POSTERIORES

Los pacientes incluidos en un programa de DCPA precisan asesoramiento especializado del personal enfermero para lograr su autonomía y autocuidado mediante el aprendizaje, el entrenamiento y la adquisición de habilidades.

Se recordarán al paciente los cuidados diarios que deberá realizar en su domicilio. La evaluación visual del orificio de salida del catéter (OSC) y la palpación del túnel formará parte del cuidado rutinario. Para esto, se le enseñará convenientemente la forma de cuidar el catéter y su orificio de salida.

Los cuidados diarios del catéter van dirigidos a:

  • Mantener limpia su superficie y el conector.
  • Evitar torsiones que puedan dañarlo.
  • Fijarlo en una posición adecuada después de cada intercambio para evitar que esté tirante y pueda dañar el orificio.

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