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Asignatura: didáctica general, Profesor: Ramirez, Elena, Carrera: Educación Primaria, Universidad: USAL
Tipo: Ejercicios
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Kirk, G. (1989). El currículum básico: Tres enfoques contemporáneos. En Kirk, G. (1989). El currículum básico (pp.:96-100). Madrid: MEC.
El programa desarrollado por el gobierno en Escocia
Las características del programa desarrollado en Escocia ya fueron trazadas brevemente en el capítulo 1: la creación, en 1974, de dos comités nacionales, uno dedicado al currículum y el otro a la valoración; la aparición simultánea de los dos informes, en 1977, recomendando el currículum nacional básico para los alumnos de 15-16 años y un sistema nacional de valoración y titulación que cubriera la totalidad de los alumnos de más de 16 años; la indicación, después de la discusión pública, del tema y la aparición de un consenso nacional, del programa desarrollado por el gobierno incluyendo la viabilidad de los estudios y las estrategias de valoración en las escuelas secundarias; y la decisión, en 1982, de proceder a una implantación progresiva de los cambios, comenzando en 1984. En todo caso, la decisión de llegar a la ejecución indujo a una intensificación de la actividad. Se establecieron grupos colectivos de trabajo, integrados por representantes del Comité consultivo sobre temas curriculares y la Junta escocesa de exámenes, en cada una de las cuatro asignaturas nuevas introducidas en 1984 y se les pidió que prepararan el borrador de la línea de acción para enseñar y aprender y para la forma de valorar dichas áreas. Siguiendo la discusión de este borrador, la línea de acción final y oficial del programa y de la forma de valoración, se fueron poniendo en circulación, a tiempo, a comienzos del periodo 1984-85. Este proceso se ha venido repitiendo en todas las ocasiones, para cada una de las áreas que se enseñaran y valoraran por el nuevo Grado General, en un programa de ejecución que se extiende hasta 1986, con la emisión de títulos que cubrirán todas las asignaturas para el año 1988.
El programa desarrollado por el gobierno escocés representa una empresa impresionante y ambiciosa que no tiene precedentes, que pretende nada menos que una revolución en el currículum y en los acuerdos en materia de valoración de los alumnos escoceses de 14-16 años. Mientras los profesores y otros han estado, y continúan estando, fuertemente implicados en el trabajo de desarrollo, la totalidad de la empresa ha estado dirigida y coordinada por el Departamento Escocés de Educación. No es sorprendente, a la vista de la magnitud de las reformas y su integración, que el programa escocés haya llamado bastante la atención de otros países, incluyendo el sur de Gran Bretaña. Un comité parlamentario ha alabado públicamente el planteamiento escocés por articular los principios que apuntalaban el currículum básico, diciendo que es uno de los análisis más completos y profesionales, sobre todo al compararlo con los que proceden de la Cámara de los Comunes. Más aún, desde que se ha puesto en marcha el desarrollo del programa y ha estado disponible la documentación referida a él, ha despertado un interés considerable entre los funcionarios del Departamento Escocés de Educación, políticos y otros. No cabe duda que el modelo desarrollado en Escocia ha influido fuertemente en los modelos desarrollados en Inglaterra y Gales. Entonces ¿está este modelo a la altura de los criterios propuestos?
Criterio 1: mientras la educación, en Escocia, tiene unas bases legales separadas de las de Inglaterra y Gales, la misma ambigüedad rodea la cuestión del control del currículum, al igual que en el sur de Gran Bretaña. Tradicionalmente, las LEAs y los directores educativos han ejercido la responsabilidad, aunque desde principios de los años 60 el Ministerio ha intentado influir en el currículum, aprobando publicaciones sobre éste, por parte del Comité consultivo, cuerpo consultivo del ministerio en temas sobre el currículum. La introducción de un currículum marco nacional se ha llevado a cabo sin una legislación: el Ministerio simplemente ha ejercido su derecho tradicional de influencia. De esta manera, la insinuación formal del gobierno sobre los cambios toma la forma de una circular del Departamento Escocés de Educación (n. 10/93), la cual incluye lo siguiente:
…Todas las escuelas han pedido adoptar el currículum marco ofrecido por las 8 formas de estudio defendidas por el Comité Munn. Con este marco de estudio, tanto las escuelas como las autoridades educativas se encuentran en una situación óptima para juzgar qué forma particular debería adoptar el currículum, en vista de las circunstancias particulares de cada colegio y las necesidades de sus alumnos. Sin embargo, existen ciertas prioridades supeditadas y el Ministerio considera que es esencial que los alumnos estudien inglés, matemáticas y ciencia, en tercero y cuarto curso de la educación secundaria.
La decisión del Ministerio se ganó algunas críticas porque, al insistir sobre la importancia de tres asignaturas, parecía que representaba una desviación del marco Munn, el cual el Ministerio recomienda de forma explícita. Según esto, la declaración ministerial es simplemente incoherente. Posiblemente, esta crítica está basada en un error. El marco Munn, el cual postula un número característico de “modalidades de actividad”, dejó a las escuelas una libertad considerable para idear los programas del currículum que fueran compatibles con dicho marco. El Ministerio ha confirmado claramente este principio, pero ha impuesto una condición adicional, que en cualquier estrategia que adopten las escuelas para asegurar que los ocho modelos de actividad están representados en todos y cada uno de los currícula de todos los alumnos, deberían incluirse tanto matemáticas y ciencia, como inglés.
En este contexto, lo que es significativo es que se ha adoptado un currículum marco nacional, que asume el cargar la autoridad de la administración central, representada por el Ministerio. La autoridad ministerial ha aceptado esto, no por docilidad o bajo la creencia de que el Ministerio escocés es infalible en temas sobre el currículum: se ha aceptado porque está basado de forma obvia en un claro consenso nacional. Este consenso se reflejaba en las recomendaciones del propio Comité Munn, el cual, a su vez, se basaba en la evidencia presentada ante el comité. Además, se reflejaba en la discusión pública que siguió a la publicación del informe. Sin entrar más a fondo en las razones que existían para la aparición del consenso nacional –y la lógica que presentaba el informe Munn, y la situación de Escocia como una entidad educativa, no puede descuidarse en este tema-, la existencia de este consenso está lejos de cuestionarse y hace de la inserción de un marco nacional curricular una cuestión aparentemente sin problemas. El anuncio del Ministerio reflejaba lo que las autoridades locales y las escuelas deseaban ver, a la vista de la consulta y la discusión pública.
Criterio 2: El segundo criterio se refiere al eterno problema del control central versus local del currículum. El marco curricular presentado en Escocia otorga a la escuela la oportunidad de interpretar los requisitos nacionales, teniendo en cuenta las circunstancias locales y sus propias aspiraciones. Sin embargo, el gobierno de las escuelas va más allá de la provisión de una estructura global del currículum. Se han desarrollado y distribuido líneas de acción por cada una de las áreas curriculares. Los documentos que incluyen las líneas de acción son complejos, de 70-80 páginas; cubren las metas de enseñanza dentro de las asignaturas, el contenido de los programas, estrategias de enseñanza y aprendizaje, modelos de evaluación y los criterios utilizados para evaluar el trabajo de los alumnos; cada una de ellas es un informe comprehensivo sobre la organización y la estructura de un programa de estudios y de los principios sobre los que se basa la dirección de cada asignatura en el aula ¿Hasta qué punto pueden estas líneas de acción poner en peligro la autonomía del profesor o el desarrollo de un currículum basado en la escuela?
Para controlar esta cuestión, deben hacerse dos observaciones. En primer lugar, las líneas de acción han sido desarrolladas por grupos de profesores y profesionales relacionados con el tema. Más aun, estas líneas se generaron de una práctica amplia con materiales nuevos del currículum, en un gran número de escuelas secundarias, y ha sido el foco general de discusión y consulta. Lejos de ser un grupo de prescripciones inventadas por burócratas, las líneas de acción deben tomarse como representativas de un consenso profesional sobre cómo
dan a las escuelas un considerable campo de acción en el desarrollo curricular y permiten a los propios profesores aprender su trabajo en relación al currículum y a su evaluación.
De este modo, el Grado General desarrollado en Escocia intenta reconciliar las que hasta ahora se han considerado demandas irreconciliables: la necesidad de un control central del currículum y la necesidad de un desarrollo del currículum basado en la escuela. En Escocia, se ha introducido un currículum marco nacional, además de desarrollarse las líneas de acción centrales de cada asignatura. Sin embargo, estas líneas deben ser puestas en marcha por los profesores y deben reflejar iniciativas prácticas en el aula. Además, con estas líneas de acción centrales se espera que las escuelas y los propios profesores ejerciten sus habilidades y responsabilidades para determinar lo que sus alumnos deben aprender. Los hechos posteriores han demostrado lo correcta que era esta expectativa. En el momento de escribir estas líneas, los profesores escoceses están trabajando en una campaña que asegure una revisión independiente. Como parte de esta campaña, rechazan asumir el trabajo de encargarse del desarrollo curricular tal y como lo exigen las propuestas del Grado General, lo que ha dado como resultado que el Ministerio haya tenido que modificar la puesta en marcha del programa. Si las líneas de acción hubieran especificado realmente lo que se esperaba que realizaran los profesores escoceses habrían infringido el contrato al rechazar cooperar. Han sido capaces de pedir la sanción del “trabajar despacio adrede” precisamente porque las nuevas propuestas exigen un incremento considerable del trabajo de los profesores en el desarrollo curricular.