


Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: argumentacion, Profesor: Juan carlos Bayon Mohino, Carrera: Derecho + Ciencia Política y Administración Pública, Universidad: UAM
Tipo: Apuntes
1 / 4
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!



La argumentación se puede definir como la activad encaminada a defender, respaldar o justificar mediante razones (premisas) una determinada afirmación o tesis (conclusión) que es objeto de controversia, para afirmar su validez. Si no hay controversia, no hace falta construir argumentos sobre el modo en que debe resolverse una cuestión.
En cambio la argumentación jurídica, es la encaminada a defender o justificar la afirmación de que cierta repuesta es la que el derecho establece para un caso, es decir la “jurídicamente justificada o correcta”, la que es conforme a derecho. Puede ser una afirmación incorrecta de otro modo (moral, política…) pero la argumentación jurídica no mira eso.
La argumentación está formada por un argumento, unas premisas, una conclusión y un nexo inferencial.
tener un argumento, es la conexión entre las premisas y la conclusión. De esta forma la conclusión se infiere o desprende de la premisa.
Cuando argumentamos, las premisas han de ser puntos que quien argumenta cree que la otra parte no puede poner en duda. Si esta parte cuestiona las premisas, se deberán dar argumentos complementarios. La idea es que a la luz de las premisas, la otra parte no
pueda no aceptar la conclusión que de ellas se deriva. Es decir, sería irracional aceptar esas premisas y no aceptar la conclusión.
Esta inferencia hace referencia a la creencia de que hay un nexo inferencial que une premisas con conclusiones. Este nexo puede ser de varios tipos. Este es el fin de la argumentación: transferir la aceptación dada a las premisas aceptadas a las consecuencias en principio no aceptadas (hacer que la otra parte acepte las consecuencias).
Un buen argumento desde el punto de vista formal (o estructural) es aquel cuya conclusión realmente se sigue (“se infiere”) de sus premisas. Es decir, que las conclusiones estén verdaderamente conectadas con las premisas. Desde este punto de vista, un argumento es un encadenamiento de proposiciones: en un argumento deductivamente válido se cumple siempre que si las premisas son verdaderas, entonces también lo es necesariamente la conclusión, en virtud de la forma de los enunciados que lo componen. Hay muchas formas de conectar una premisa con su conclusión, aunque lo importante es que ambas estén conectadas y que la conclusión sea buena.
Un buen argumento desde el punto de vista material es aquel cuyas premisas son correctas (verdaderas, aceptable). La argumentación se ve ahora como un proceso consistente en dar buenas razones a favor o en contra de laguna tesis teórica o práctica; lo que se persigue no es mostrar si una inferencia es o no válida, sino si existen o no razones. Si las premisas no son correctas y aceptadas, las conclusiones no serán aceptadas. O, dicho de otra manera, no basta con que el argumento presente una determinada forma. Se necesita además que lo que las premisas enuncian sea verdadero (esté bien fundado) y que supongan razones relevantes para la conclusión.
La conclusión provisional, tras estudiar las dimensiones anteriores es la da que un buen argumento es aquel que conecte bien las premisas con las consecuencias, y que las premisas sean aceptadas por la otra parte, es decir, que él argumento sea formalmente válido y cuyas premisas sean verdaderas (correctas, aceptadas, válidas). Aunque, hay una tercera dimensión. Desde el punto pragmático o contextual de la argumentación, un buen argumento depende de: