DIRECCIÓN ACADÉMICA / M. en E. ESMERALDA MORALES MACIEL / JEFATURA DE
MATEMÁTICAS / RECURSO SOCIOCOGNITIVO DE PENSAMIENTO MATEMÁTICO III
Progresión 3. El arte y la ingeniería antigua en la edificación de las grandes pirámides.
Los historiadores han debatido intensamente sobre quiénes construyeron las pirámides y cómo lo hicieron. Estas
estructuras son de las más emblemáticas de la humanidad, y continúan fascinándonos, revelando detalles sobre las
civilizaciones que las erigieron.
Existen miles de pirámides en países como Egipto, México, Perú, Sudán y China. Estas tenían diversos propósitos: servían
como tumbas reales, centros de culto o de sacrificio y herramientas astronómicas. Por ejemplo, se creía que las pirámides
egipcias, con sus lados lisos y angulados, facilitaban el ascenso del alma del faraón al cielo; la Pirámide del Sol en
Teotihuacán, construida sobre cavernas, fungía como pasaje sagrado; y la pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá, erigida
en honor a este Dios serpiente, muestra la sofisticación de su diseño.
Un rasgo común de las pirámides es que fueron construidas sin tecnología avanzada, por lo que se requirieron miles de
personas y años para completarlas. La pirámide de Guiza, por ejemplo, está compuesta por 2.3 millones de bloques de
piedra caliza y granito, mientras que la de Cholula en México se tardó 600 años en finalizarla.
Arquitectónica, estructural y matemáticamente, las pirámides representan una solución a la que cualquier civilización
podría haber llegado al intentar construir la estructura más alta posible con solo bloques de piedra. Sobre las pirámides
egipcias, se cree que las enormes piedras eran talladas con cinceles y luego sarrastradas y apiladas. Algunas teorías
sugieren que se usaban rampas y trineos con cuerdas para mover los bloques. Sin embargo, persiste el misterio de cómo
se transportaron piedras de hasta 80 toneladas, aunque existe la teoría de que se usó un sistema de poleas en las rampas
con postes de madera.
En Chichén Itzá, el diseño geométrico de la pirámide, con nueve niveles y cuatro frentes, permite observar fenómenos de
luz y sombra durante los equinoccios y solsticios, lo que crea la ilusión de una serpiente en movimiento. Esto demuestra
la meticulosidad de sus constructores.
Los mayas empleaban la estereotomía, basada en la geometría estructural con formas tridimensionales como esferas,
cubos y triángulos. Así, desarrollaron un sistema geométrico avanzado para construir no sólo pirámides, sino también
palacios, tumbas y monolitos.
Al construir una pirámide, la cantidad de piedras necesarias se puede visualizar en este corte transversal si se apilan de
esta forma:
La función 𝑓(𝑥)= 𝑥2 permite calcular el número de piedras requeridas para construir una pirámide A a partir de x número
de niveles, comenzando desde la punta de la pirámide.