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Asignatura: Lengua A: Fundamentos teóricos y prácticos para la expresión escrita, Profesor: Aurora Martín de Santa Olalla, Carrera: Traducción e Interpretación, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Introducción
«Los signos de puntuación son los signos ortográficos que organizan el discurso para facilitar su comprensión, poniendo de manifiesto las relaciones sintácticas y lógicas entre sus diversos constituyentes, evitando posibles ambigüedades y señalando el carácter especial de determinados fragmentos (citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo, etc)». ( Ortografía de la lengua española : 281-282)
No existen normas cerradas y rígidas en la puntuación porque hay signos que tienen usos múltiples; sin embargo, suele haber un acuerdo general sobre los usos básicos de cada signo: se trata de la puntuación sometida a reglas fijas, indispensable para construir y descifrar cualquier texto escrito. Esto es lo que llamaremos puntuación prescriptiva. Pero hay también una puntuación expresiva o estilistica , que se somete directamente a las intenciones estilísticas de quien escribe. En consecuencia, hay que puntuar cada texto correctamente y mantener una coherencia.
La puntuación estilística es subjetiva, depende del estilo propio de cada autor. Hay quien favorece el punto y coma sobre el punto, o al contrario, como también hay quien pone muchas comas o más bien pocas…, cuando –claro está– la ocasión permite más de una posibilidad, esto es, cuando la puntuación es facultativa. Deja de serlo en el caso del experimentalismo puntuario que algunos escritores literarios practican o tienen a gala. Esta opción debe considerarse como tal experimentalismo, solo legítimo si se conoce perfectamente la norma y se transgrede como ejercicio de virtuosismo literario.
1. El punto
Es la pausa mayor que puede representar un signo de puntuación. Y, de menor a mayor pausa, el punto y seguido , el punto y aparte , y el punto final (no * punto y final ), que remata un escrito completo.
Entre el punto y seguido y el punto y aparte, la diferencia no es demasiado clara. En ocasiones interviene la subjetividad del escritor. De todas formas, cuando en un texto se cambia de idea o de asunto, hay que colocar el punto y aparte para que el párrafo marque tal cambio. Cuando se sigue hablando de la misma idea, pero se tocan aspectos diferentes, es preferible el punto y seguido.
Escritura del punto (casos especiales):
Seguiremos el sistema inglés, en el que la llamada se sitúa siempre tras el signo de puntuación sea cual sea:
a) Este tipo de pensamiento mágico, 27 propio del pensamiento infantil, aflora en nuestros comportamientos a lo largo de toda la vida. 28
EXCLAMACIÓN Y PUNTOS SUSPENSIVOS ( Ortografía de la lengua española , págs. 300-301)
Los signos de interrogación y de exclamación, así como los puntos suspensivos, tienen como función principal indicar la modalidad de la secuencia a la que afectan, pero también pueden delimitar enunciados.
elaborado por ella misma y completado por D. M. Sáez y M.ª T. Pajares.
En este segundo caso, los signos de interrogación y de exclamación, así como los puntos suspensivos, coinciden en una de sus funciones con la propia del punto, de ahí que sea incorrecta, por redundante, la aparición conjunta de las dos marcas. Por tanto, debería omitirse el punto tras los signos de cierre de interrogación y exclamación, y tras los puntos suspensivos, en las secuencias siguientes, que están incorrectamente puntuadas:
_*¿Quieres darte prisa?. ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás haciendo?.
Solo debe escribirse el punto de cierre del enunciado si tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, o tras los puntos suspensivos, hay comillas, paréntesis, corchetes o rayas de cierre, es decir, un signo indicador de que acaba un segundo discurso:
Me preguntó muy serio: «¿De veras puedo contar contigo?». Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que tiene el amigo!). Debe revisarse el texto completo [¿también las notas a pie de página?]. Había misterio en sus palabras –¿o era inseguridad?–.
Las comillas, los paréntesis, los corchetes y las rayas son signos dobles que constituyen delimitadores de un segundo discurso. La indicación del final de ese segundo nivel discursivo se hace mediante el signo correspondiente de cierre. Cuando los signos de cierre de estos signos dobles concurren en la cadena escrita con un punto –indicador de que el discurso principal también se cierra–, este debe escribirse detrás de aquellos, del mismo modo que se escriben los otros signos delimitadores principales (coma, punto y coma o dos puntos).
(Creo que estaba muy enfadada. No me extraña). En la calle la esperaba Emilio –un buen amigo–. Este, al verla llegar, sonrió.
Deben evitarse puntuaciones redundantes, como estas:
Debe escribirse:
Según Enrique Maldonado, «no hay razones para convocar elecciones anticipadas». (Creo que está muy enfadada. No me extraña).
Omisión del punto : No se escribe punto tras los títulos o subtítulos de publicaciones en general, libros, capítulos, obras de arte, etc. cuando aparecen aislados:
El llano en llamas I. Una lengua en deterioro
Tampoco se escribe punto al final tras el nombre del autor, redactor o editor, ni, en general, en las líneas centradas. Se omite el punto asimismo en los elementos de los índices, pies de ilustraciones o fotos, de tablas, cuadros y esquemas.
2. Coma
( Ayudas europeas a la cultura , Luxemburgo, Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas).
¡Oh, qué grave medita la llama del candil!
¡Ay, su anillito de plomo, ay, su anillito plomado!
(García Lorca, Federico, La Lola )
Daniel
Aurora Martín de Santa Olalla
Asociación por la Custodia Compartida
a) Tómese su tiempo, pero que salga bien. b) Butragueño era un gran futbolista, aunque no metía muchos goles. c) Vinieron todos a la exposición, excepto (salvo, menos) la propia artista. d) No lo hizo porque le gustara, sino porque era su deber.
2. 2. Coma que introduce un cambio de significado
Con otras conjunciones o adverbios, la presencia o posición de la coma deshace la ambigüedad sobre la función concreta que puedan aquellas partículas desempeñar: a) Es coja y tartamuda como toda su familia. // Es coja, y tartamuda como toda su familia. b) Mientras, el conferenciante seguía y seguía. // Mientras el conferenciante seguía y seguía, el intérprete pedía por señas un sustituto. c) Ella vuelve luego, le ha gustado. // Ella vuelve, luego le ha gustado.
d) Pero ¡qué barbaridad! Sí pueden ponerse puntos suspensivos:
Se suele decir que el punto y coma representa una pausa intermedia entre la pausa de la coma y la del punto y seguido. Sin embargo, en muchos casos, la pausa del punto y coma es prácticamente igual a la de este último. Lo que sí parece claro es que, mientras la entonación final correspondiente a la pausa de una coma es ligeramente ascendente o en suspensión (lo que quiere decir que la coma no cierra cláusulas completas), la correspondiente al punto y coma es descendente como el del punto.
La preferencia por el punto y coma o por el punto y seguido suele deberse, más que a un tipo de entonación o pausa diferente, a la mayor o menor conexión semántica entre los elementos que se separan. Como esto es, en cierto modo, subjetivo, no es extraño que allí donde un escritor pone el punto y coma, otro ponga el punto y seguido. Hay algunos casos, sin embargo, en los que la conexión semántica entre las partes es más clara que en otros. Veamos algunos de ellos. a) Mi padre es carpintero; mi primo, médico; mi hermano, un obrero.
La conexión semántica es evidente: en las dos últimas proposiciones el verbo omitido –de ahí la coma– es el mismo que el de la primera ( es ). b) Este curso pienso estudiar mucho; por tanto, ya verás como apruebo.
Parece claro que la consecuencia y aquello que la provoca suponen una relación sintáctico-semántica muy cercana. De ahí que, delante de locuciones como por tanto, por consiguiente, en fin , etc., se ponga el punto y coma, sobre todo si el componente que precede al punto y coma no es demasiado largo, pues, en caso contrario, parece preferirse el punto y seguido.
El punto y coma es obligado: Entre miembros de una enumeración compleja, en la que las comas indican la omisión de un elemento repetido, normalmente el verbo:
central, los de este año; y en la de la izquierda, los de 2009.
4. Los dos puntos
Este signo de puntuación no es equivalente nunca a la coma ni al punto y coma. Lo que precede y sigue a los dos puntos está estrechamente relacionado no solo semánticamente, como en el caso del punto y coma, sino –sobre todo– sintácticamente: complementos directos, relación causal y consecuencia, aposiciones, etc. Se emplea este signo en los siguientes casos:
No son de carácter explicativo y, consecuentemente, no deben escribirse precedidas de dos puntos las enumeraciones en las que no existe el mencionado elemento catafórico o anafórico. Es incorrecto, por tanto, escribir dos puntos en los enunciados siguientes: * Ayer me compré: un libro de Carlos Fuentes y otro de Cortázar, * Mis aficiones son: bailar, leer, viajar y montar en bicicleta, * Patrocinado por: Inditex, Caja Extremadura, Altadis.
Constituye una excepción a esta regla la posibilidad de escribir dos puntos ante enumeraciones en forma de lista, aunque no presenten un elemento anticipador:
Entre estas cuestiones las más importantes era:
(Ruiz de Gopegui, Hombres en el espacio. Pasado, presente y futuro )
Las enumeraciones separadas por dos puntos del resto del enunciado son muy frecuentes en ejemplificaciones: Cada uno puede contribuir con lo que quiera: un kilo de arroz, un litro de aceite, un paquete de galletas… Como introductores de una enumeración de este tipo, los dos puntos son incompatibles con la presencia de (tales) como. Es incorrecto escribir * Se dejo en mi casa varias objetos , como: la cartera, el paraguas, unos zapatos… Debió escribirse Se dejó en mi casa varios objetos: la cartera, el paraguas, unos zapatos…
Responden también a este tipo de estructuras los enunciados en los que los dos puntos se emplean para introducir una ejemplificación:
zapatillas.
te refieres: esfuerzo sostenido, buenos resultados y gente satisfecha.
Este signo de puntuación, que consiste en tres puntos seguidos en línea, tiene los siguientes usos:
1.Expresar estados de suspensión de ánimo, duda, temor , etc. a) Y entonces se acercó..., dio un paso..., crujió la puerta... Allí estaba ella. b) Escucha: te han dado un... sobresaliente.
3.Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes: ¡Qué hijo de p… estás hecho! El mismo procedimiento se emplea cuando lo que quiere evitarse es el nombre propio: Estaba ennoviada con una moza del Roncal llamada Gabriela S…, una joven de carácter varonil que hacía contrabando (Ortiz-Armengol, Pedro, Avinareta )
Otras cuestiones referidas a los puntos suspensivos
En cambio, si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos en total: Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón….
Puntos de elisión
Asimismo, cuando la reproducción de la cita literal queda incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos, sin paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida.
haga mi testamento…», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos.
7. Los signos de interrogación
Estos signos son siempre dos en español: el de apertura (¿) y el de cierre (?). Se usan en los siguientes casos:
1.Para aislar incisos ( Ortografí a, págs.. 365-366). Se encierran entre paréntesis los incisos, elementos suplementarios que aportan precisiones, ampliaciones, rectificaciones o circunstancias a lo dicho.
salón de actos.
parodia del mundo industrial.
Aunque también las comas se utilizan para enmarcar incisos, el uso de los paréntesis implica un mayor grado de aislamiento de la información que encierran con respecto al resto del enunciado. Por ello, los incisos entre paréntesis son frecuentemente oraciones con sentido pleno y poca o nula vinculación sintáctica con los elementos del texto principal.
En ocasiones, la elección del paréntesis en lugar de la coma obedece simplemente a la voluntad de quien escribe de mostrar una información más o menos vinculada a la línea informativa del discurso principal: Alguien, y no quiero señalar a nadie, ha hecho trampa. Alguien (y no quiero señalar a nadie) ha hecho trampa.
En otros casos, en cambio, hay razones objetivas que recomiendan el uso del paréntesis y desaconsejan el de la coma. Así, no debe usarse coma para separar incisos con puntuación interna, es decir, que incluyen secuencias separadas por punto, coma, punto y coma y dos puntos; de lo contrario, se perjudica gravemente la inteligibilidad del texto, pues se dificulta la percepción de las relaciones entre sus miembros.
A este respecto, compárese las siguientes puntuaciones para este ejemplo de Eduardo Mendoza:
Coral, una vulgar cabaretera) nos comportamos paradójicamente con mayor circunspección que si nos hubiese rodeado un cerco de madres puribundas. (Mendoza, Verdad )
Coral, una vulgar cabaretera, nos comportamos paradójicamente con mayor circunspección que si nos hubiese rodeado un cerco de madres puribundas. (Mendoza, Verdad )
producción de crudo.
3.En obras teatrales, para destacar las acotaciones del autor: Americana 1. – ¿Tiene usted una espada adornada con hojas de mirto? (Buster Keaton se encoge de hombros y levanta el pie derecho.) Americana 2. – ¿Tiene usted un anillo con la piedra envenenada? Terapeuta. – O sea que, por un momento, estás como dentro de ti misma, por así decirlo... Paciente (asiente con un gesto).– Exactamente, así es como me siento.
4.Para introducir opciones en un texto, se encierran entre paréntesis el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa o uno de sus segmentos: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja, Se necesita chico(a) para repartir pedidos.
5.Los paréntesis se utilizan para introducir opciones en un texto, se encierran entre paréntesis el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa, sea uno de sus segmentos: En el
documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja, Se necesita chico(a) para repartir pedidos.
El paréntesis y otros signos de puntuación
nunca llegaron a entenderse.
No debe escribirse ningún signo de puntuación que no fuera necesario si se suprimieran los paréntesis; por ello, si el texto entre paréntesis está colocado entre el sujeto y el verbo de la oración, nunca debe escribirse coma después del paréntesis de cierre, pues es incorrecto que sujeto y verbo vayan separados por coma: * Las asambleas (la última duró casi cuatro horas sin ningún descanso), se celebran en el salón de actos.
Por ello, por ejemplo, si la secuencia escrita entre paréntesis es interrogativa o exclamativa, los signos de interrogación o de exclamación deben colocarse dentro del paréntesis:
puertas.
En cambio, cuando la secuencia interrogativa o exclamativa constituye una unidad mayor que la encerrada entre paréntesis, los signos de interrogación y exclamación se escriben fuera del paréntesis.
9. Los corchetes
Los corchetes, que tienen un uso semejante a los paréntesis, se emplean en los siguientes casos:
Esto tiene una excepción: en el caso de operaciones matemáticas, el grupo más amplio va entre corchetes, el menor, entre paréntesis, esto es, justo al revés de la norma: [(5:3) x (9 4 + 85)] x 14 3
En cambio no usaremos guion en los siguientes casos:
Consiste en una raya horizontal sensiblemente más larga que la del guion de partición de palabra, por lo que no hay que confundir estos signos.
Existe un uso que se considera anglicismo ortográfico y que consiste en abrir una raya que no cierra, en lugar de acabar la oración anterior con la puntuación que le corresponde en español y suprimir esa raya (puesto que no es raya de inciso). El hombre era sujeto abstracto de derechos y deberes –y no titular de obligaciones.
En este caso, la puntuación correcta es la siguiente: El hombre era sujeto abstracto de derechos y deberes, y no titular de obligaciones.
Si coinciden paréntesis y rayas en un mismo enunciado, resulta recomendable que el inciso o aclaración mayor vaya entre paréntesis; el menor, entre rayas: a) Si desea más información sobre este tema (la bibliografía –sobre todo en español– es apabullante), no dude en consultar el archivo.
Sin embargo, hemos de recordar que topónimos inclusivos de otro menor y fechas se escriben entre paréntesis: b) Los españoles descubrieron –en un año crucial para su historia (1492)– un nuevo continente que los pasmó. c) Juan Ramón, al exiliarse, ya no volvió a poner sus pies en su patria chica –Moguer (Huelva)–.
Normalmente, en las novelas y otros textos de carácter narrativo las intervenciones de cada uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones. En los textos narrativos, este empleo de la raya se combina con el que tiene este mismo signo, pero en su versión doble, con apertura y cierre, para enmarcar los comentarios y aclaraciones del narrador. a) Somos muchos de familia –terció Agostino– y trabajamos todos. b) Así no voy a ninguna parte –pensó Juan– a no ser que cambie de vida. c) –No se moleste. –Cerró la puerta y salió. d) –Pues yo también me voy! –Y se fue dando un portazo. e) –Oh, gracias. Muchas gracias por sus palabras –murmuró Jacqueline. Y enmudeció.
Como puede verse en c, d y e, la raya final se considera superflua –y por tanto se elimina– cuando la cita termina con un inciso del narrador.
La puntuación del diálogo se pospone a la raya final del inciso.
Las rayas se usan para enmarcar, en medio de una cita textual entrecomillada, las aclaraciones del transcriptor con respecto a su autoría: «Es imprescindible –señaló el ministro– que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».
En este caso, se considera anglicismo ortográfico cerrar con comillas cada parte de la cita y dejar sin ella las aclaraciones: «Es imprescindible», señaló el ministro, «que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».
Por otra parte, se usa la coma cuando la aclaración aparece en posición final, fuera del texto entrecomillado. «Es imprescindible que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras», señaló el ministro.
12. Las comillas
La mayor parte de los casos que recogen los manuales de estilo bajo el epígrafe de comillas se escriben en cursiva, como consecuencia del uso generalizado del ordenador en la creación de
La palabra libro procede del latín LIBER , que, en su origen significó ‘parte interior de la corteza de las plantas’ (que los romanos empleaban como soporte de escritura).
citas; por ejemplo: Se dice en el Quijote: “En un lugar de la Mancha...”, en vez de Se dice en el Quijote: «En un lugar de la Mancha...».
«Me siento desfallecer,» pensó Elena.
Las comillas de seguir
Se usan en los siguientes casos:
Las comillas y el punto: v. El punto en combinación con signos dobles (las comillas, los paréntesis y los corchetes)
13. El apóstrofo
Hay que evitar utilizarlo en los casos siguientes que son ajenos al español: ─ Ante un número de año para suplir las centenas, sobre todo en la denominación de acontecimientos culturales, comerciales o deportivos: Expo’92. En estos casos, bastará con las dos últimas cifras, sin apóstrofo: Barcelona 92. ─ No debe utilizarse el apóstrofo en la expresión de las décadas en cifras: *los 30’s. Lo correcto, en este caso, es los treinta. ─ Para formar el plural de las siglas, como en ONG’s o ISBN’s , puesto que en español el plural de las siglas se marca con el artículo: Las ONG , los ISBN. ─ En los números, para separar las horas de los minutos o la parte entera de la parte decimal: *20’ h; *435’28 €. En el primer caso se usa el punto o los dos puntos (20.15 h); en el segundo, preferiremos la coma (435,28 €), en lo que contradecimos la preferencia internacional por el punto (435.28 $).
14. La barra diagonal 1. Sustituye a una preposición: a) (km/h), con significado de ‘por’ b) Decreto 1/1995, con significado de ‘primer decreto de 1995’ c) 450 €/mes, con significado de ‘al’
Las abreviaturas no pueden separarse en líneas diferentes. Así: *S. / M. por S. M.