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Visión del Estado y sus instituciones desde el lado politólogo
Tipo: Apuntes
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El estado de J. Baqués (Mireia)
El estado de J. Baqués (Mireia) Preponderancia del nivel económico Preponderancia del nivel político Impulso interior Teoría del Modo de producción (1) Teoría del realismo político (2) Impulso externo Teoría del sistema económico mundial (3) Teoría de la GeoElpolítica (4) FUENTE: Tilly, 1992; Reinhard, 1997 y elaboración propia. Las investigaciones de los cuadrantes impares dicen que el Estado nace y se desarrolla como subproducto de las relaciones económicas precedentes. En cambio, las teorías de los cuadrantes pares destacan que el papel de las variables relativas al poder político en su versión más clásica, lo que quiere decir que los intereses económicos no agotan los intereses políticos y, en muchas ocasiones, son meros derivados, instrumentos o consecuencias de estos últimos (y no al revés). A) La teoría del Modo de producción. Defiende que el Estado constituye desde dentro hacia fuera , como cobertor de un espacio en el que se desarrolla una actividad productiva embrionaria, pero integrada. Su función es asegurar la disciplina interior necesaria para garantizar la continuidad de esa actividad económica. Ese es el hilo conductor compartido, mientras que dentro de esta escuela pueden observase diferencias relativas a la cuestión de qué clase social es la dominante o del tipo de relación que esa élite económica mantiene con la élite política que protege o custodia formalmente el Estado. Para comprender su poder político, la eficacia internacional, se debe tener en cuenta, sobre todo, el grado de evolución de su modelo productivo , así como la forma en que se resuelve la correlación interna de fuerzas (sobre todo entre las diferentes clases sociales). El Estado es la cristalización , en cada momento histórico, de dicha correlación. Podemos encontrar ejemplos recientes de esta tesis en las obras de Barrington Moore (1991) y Perry Anderson (1994). B) Teoría del sistema económico mundial. Propone que si la competencia económica es el factor decisivo para entender porqué surgieron los Estados, tanto como el papel que hoy desempeña, el motor de todo este proceso siempre ha sido y sigue siendo su posición relativa en la economía internacional. A veces los Estados surgen para aprovechar las oportunidades ofrecidas por el sistema económico que los envuelve, con vistas a lograr una mayor expansión del poder político preexistente (en el caso de las primeras potencias). En otras ocasiones, aparecen como un
El estado de J. Baqués (Mireia) saben manejarse en ese sistema de pesos e contrapesos, alianzas y enfrentamientos que constituyen la política internacional. Mejor exponente de esta teoría es: Kenneth Waltz (1988).
Concepto de Estado
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el Estado suele ser visto como una tendencia histórica (Hall e Ikenberry, 1993:12). De hecho se le ve más como una especie de tradición, que un retrato o “fotografía” fija de la realidad. ¿POR QUÉ? Tal vez porque se trata de una de las instituciones políticas que más cambios ha sufrido a lo largo del tiempo. El señor Estado no se deja atrapar con facilidad, ni es susceptible de ser cosificado. El programa inicial para la construcción del Estado ( o si es que ha existido tal cosa...) raramente se ha cumplido en su totalidad. Por lo cual, no es impedimento que para la hora de conceptualizar añadamos elementos que no solo en el plano teórico, sino en el empírico , han formado parte de ese proyecto siempre imperfecto, con independencia del nivel de éxito alcanzado en su consolidación. Es imprescindible la contemplación para el entender las fases , altibajos y cambios del Estado. Todo Estado consta de unas realidades u características básicas como la presencia de un territorio delimitado por una frontera. Las primeras comunidades estaban formadas por fratrías o tribus nómadas que no asumían estas nociones, sin tener en cuenta su organización social.
A) Max Weber empezó caracterizando el Estado como la organización de base territorial que reclamaba para sí misma el monopolio de la violencia legítima en dicho territorio. Hoy en día se sigue utilizando esta definición. Tilly por ejemplo, indica que los Estados son esencialmente unas organizaciones con poder coercitivo, diferentes a los grupos de familia o parentesco , (Tilly, 1992:20). Este concepto es cierto pero insuficiente para comprender la realidad estatal, sus génesis (origen), su evolución y actualidad. No nos muestra el porque surgen los Estados, cuales son sus fines o cuales son los motivos que los han
Concepto de Estado Pueden manifestarse ciertas excepciones. Sin ir más lejos, durante algunos períodos de su historia reciente, el Reino Unido no ha tenido un ejército permanente. Por otro lado, es discutible que nuestras sociedades tuviesen una hacienda pública moderna verdaderamente operativa y auténticamente estatal (separada del patrimonio personal del monarca, facultades preexistentes y autónomas en manos de los entes locales) antes del siglo XVIII. D) A lo mencionado anteriormente, se suele añadir la vocación estatal de homogeneización del derecho aquí sus fronteras. No solo del derecho relacionado con la coerción, sino también del derecho privado en todos sus ámbitos (mercantil, contractual, de familia y sucesiones). Una visión de conjunto de su evolución nos muestra los diligentes e activos esfuerzos por alcanzar ese objetivo, para lograr la seguridad jurídica suficiente referente al funcionamiento de la estructura burocrática, o en cuanto a las garantías exigibles por unos súbditos que cada vez son menos proclives a quedar expuestos en las oscilaciones de un poder arbitrario. Posee un papel político y sociológico. Además contribuye a ir dando lugar a identidades colectivas a medida que consigue que los habitantes posean los mismos derechos y deberes y que tengan conciencia de ello. Por ese motivo algunos autores añaden a su concepto de Estado la presencia de una masa homogénea de súbditos (Reinhard, 1997:15). Se añade también que para lograr una cultura política común (Hall, 1993:11) sin la cual el Estado no podría vivir por mucho tiempo. La cohesión social suele ser un efecto y no la causa del surgimiento de los Estados. Pero esta cuestión solo se cumple una vez pasadas las revoluciones liberales en el siglo XIX. E) El proceso de despersonalización del poder político en ocasiones es descrito como de objetivación del poder (Portino, 2003:47) o de impersonalización del mando político (Schiera, 1982:626). Se trata de separarlos de los hombres que lo ejercen para encarnarlos en una institución (Burdeau, 1975:13) con el objetivo de que sea el Estado el que unir las lealtades, las adhesiones y quehaceres de sus gentes, aunque también sus quejas y críticas. La sustitución de la razón dinástica por la razón del Estado daría como resultado la madurez estatal. No es casualidades que las actuales banderas de tantos países hayan reemplazado a los envejecidos emblemas, enseñas y blasones de tal o cual casa real precisamente en el momento en que se consolida este proceso, que de esta manera aparece el proceso fundacional. Quienes hablan de este concepto advierten que el Estado se trata del núcleo duro de su definición. Es decir, que lo que diferencia realmente al Estado de otros “soportes del poder político” anteriores.
Concepto de Estado No hay duda respecto a la brecha entre Estado y nación, como potenciales aceptados de lealtad y a la vez poderosa y difusa. Definición de Estado operativa y que podría ser completada con la incorporación de todos los caracteres que hasta ahora se han traído a tentempié: “ El Estado es una organización políticaa (capaz de ser sujeto de adhesiones y objeto de reivindicaciones por sí misma, como consecuencia de un proceso de despersonalización del poder) que, en ejercicio de su soberanía, reclama para sí el monopolio de la violencia legítima (tanto como la potestad para crear y unificar el derecho para generar una misma cohesión social) en un territorio delimitado por las correspondientes fronteras, cubriendo estos objetivos mediante la especialización y subsiguiente integración de una parte de la población en una administración pública – civil y militar – profesional y permanente ”.
Orígenes del Estado Los propietarios deben proteger su territorio y sus bienes frente a los atropellos reales o potenciales de los excluidos y para esto se necesita un poder más fuerte, más estable y especializado en la coerción para que ellos puedan destinar su tiempo a sacar rentabilidad de sus tierras y no estar pendientes del control del pillaje o de la violencia (ilegítima) por parte de los excluidos. El Estado pasa a ser esa estructura ( supraestructura ) de tipo político (se empieza a diferenciar ámbito privado del público por las razones indicadas). Esta tesis es la defendida por Engels, quien habla de “Estado antiguo”, “Estado ateniense”, “Estado romano” o “Estado feudal”, (Engels, 1986:192, 262-263 y 268). Esta teoría conlleva una postura interpretativa fuerte. El Estado es siempre un instrumento de dominación de clase , esa es su razón de ser y fin. El Estado del Bienestar de este último siglo ha contribuido a que estas teorías se ven arrinconadas, sobre todo en los países más desarrollados. Aunque se insiste en la existencia de Estados desde muy atrás en el tiempo, por lo menos tres mil años a J.C., en la zona de Mesopotamia, como superestructura de las llamadas “economías del templo” (Hall e Ikenberry, 1993:40-43). Un poder centralizado que se hace con el control de un territorio acotado y lo administra mediante la especialización de una burocracia civil (función: impuesto) y otra militar (orden interior, seguridad exterior). En la misma dirección aparecen autores relacionados con el Egipto preptolomeico (v. gr. Krader, 1972) y con los demás “Imperios Antiguos” con grandes capacidades de construcción de obras públicas hidráulicas y hasta la presencia de una lógica que algunos llaman “reciprocidad” o de “redistribución” de alimentos (Polanyi, 1989:95-96) con la especial peculiaridad que todas esas actividades iban dirigidas por y desde el poder político. Charles Tilly por otro lado, considera que hay evidencias científicas suficientes antropológicas y históricas que avalan la presencia de Estados desde hace unos cinco mil años. De hecho, hay investigaciones que hablan de incluso ocho mil años, (Tilly, 1992:20- 21). Ya se daban estratificaciones sociales en clases, edificios públicos destinados a la política, soldados, sistema tributario profesionalizado, etc. También se han hecho extrapolaciones a las polis griegas o de las monarquías helenísticas (o del Imperio Romano), los cuales son un refinamiento de los anteriores. Alcanzaron cotas desconocidas por las monarquías absolutas de los siglos XVI y XVII, de las que no suele discutirse que sean Estados en toda regla. Si hablamos de la Roma republicana, existía una estructura institucional muy especializada , que anticipa en bastantes siglos a la del Estado moderno. El protagonismo se reparte entre 2 asambleas que representan el populus romanus (ciudadanos). Y el Senado opera a modo de cámara oligárquica (reunión de jefes y principales familias) y concentra competencias relevantes como la política exterior , el tesoro o custodia de la religión. Este se ve complementado por los Comicios que disponían también de cierta competencia legislativa y escogían a los magistrados. Finalmente, en caso de tener que elegir un dictador (tiempo limitado) se encargaban los Comicios.
Orígenes del Estado El refinamiento de esta estructura también es superior al Estado absolutista. Era superado en la fase liberal del Estado de derecho. Desde hace 2000 años, existían estructuras políticas que recuerdan a los Estados modernos en lo que a sus fines esenciales se refiere y en cuanto a su organización. Las reflexiones que se hacen en los textos clásicos , suelen referirse a la República de Platón, una definición de Estado ideal (Heller, 1942:29). O cuando Bodin y Hobbes y Rousseau estaban discutiendo respecto el origen, la esencia, organización o facultades del Estado, en realidad no hablaban de algo distinto a lo que preocupaba antes a Aristóteles. (García Cotarelo y de Blas, 1986:31). En pleno siglo XVII Hobbes o Locke se referían al Estado como sociedad civil, por oposición a las situaciones de estado de naturaleza. Aunque un atento observador: Maquiavelo da la bienvenida a diferentes paisajes con su obra más conocida, donde emplea la palabra “stato” para referirse a realidades que sus sucesores habrían considerado preestatales. EL ESTADO COMO REALIDAD EUROPEA EN LA ETAPA POST-
Se asienta sobre dos grandes pilares. Uno de carácter especial y el otro temporal. 1) En sus orígenes el Estado es una realidad esencialmente europea; 2) Ese Estado solo surge a partir del siglo XV(aprox). Muchos de los defensores de este planteamiento, no ignoran los argumentos presentados en los párrafos precedentes respecto esa mayor ubicuidad espacio-temporal del Estado. Suelen argumentar, que esa perspectiva más amplia tiende a confundir el Estado con la noción de poder político. Es muy conveniente limitar el objeto de estudio en los términos ahora apuntados, ya que la realidad surgida en el viejo continente a partir del Renacimiento posee suficiente identidad y novedad como para ocupar un apartado propio en la ciencia política. Al final se suele llegar a una solución de compromiso, refiriéndose a no como el Estado, sino como el Estado moderno (Heller, 1942:43; Hintze, 1968:17 ss.;Pastor, 1983:47 y 53; Portinaro, 2003:30 y 33-34; Reinhard, 1997:35) o incluso como Estado nacional (Cotarelo y De Blas, 1986:31; Tilly, 1992:21). Esta estrategia permite evitar confusiones innecesarias como garantizar su autonomía como objeto de análisis diferenciado sin la necesidad de negar expresamente la naturaleza estatal (o para-estatal) de otras organizaciones políticas similares que siempre podrían considerarse como pioneras de las actuales.
Orígenes del Estado El nuevo Estado surge como remate de estos procesos (industriales u sociales) que lo subyacen. Gellner sugiere que una sociedad industrial exige que el poder político se haga cargo de la alfabetización de sus ciudadanos (prescindible en sociedades agrarias y autárquicas). Con ello se da un salto de calidad en cuanto a las anteriores épocas. El nuevo poder político se dispone por motivos estructurales a cumplir, con todo lo que se exige en la definición que se le atribuye. Lo que se produjo en lo siglos XV y siguientes fue una auténtica revolución. Su signo es el establecimiento del Estado moderno en Europa , aunque tardó bastantes años en consolidarse… d) A partir del siglo XV se funda un verdadero sistema de Estados (Hintze, 1968:21) y este recibe su confirmación a través de la paz de Westfalia, en 1968. A las anteriores experiencias referidas como estatales, eran mucho más aisladas (no reconocimiento). Eran pequeños núcleos de ciudades-Estado que estaban rodeadas por formas organizativas más primitivas (preestatales). O Imperios que van absorbiendo comunidades preestatales y que se convierten en la única forma de perfil estatal existente en amplios territorios, aunque su propia presencia imposibilita la presencia de Estados (en plural). Solo a partir del Renacimiento se produce una dinámica adecuada para favorecer la competencia entre Estados. Y esta dinámica de permanente pugna o ambición políticas serán importantes para el fortalecimiento del Estado y así llegar a darle lugar a su formato actual. Formato que solo elevando mucho el nivel de abstracción sería comparable al que tuvieron otras formas de poder político pasado. Solo gracias a la dinámica mencionada se consigue la combinación de todos esos factores en la dosis adecuada para dar lugar a la nueva realidad, Estado. Que los ingredientes sean similares o significa que el producto final sea equiparable. e) Algunas de las características del Estado se cumplen mal en las estructuras más antiguas. Sobre todo en la progresiva despersonalización del poder político. Los Imperios antiguos reunían una sola persona en el poder temporal y espiritual, lo cual daba lugar a una gran fidelidad por parte de los súbditos, pero no en la organización política. La capacidad para separar entre esos dos órdenes está presente desde los orígenes del Estado moderno.
Orígenes del Estado En seguida aparece una pelea entre el Papa y el emperador (también entre el Papa y diversos reyes) que se resolverán con la emancipación (separación) de los segundos. En una primera fase con la creación de Estados nacionales confesionales. Posteriormente con la progresiva secularización (dejar de pertenecer a la Iglesia) del poder político, que llega hasta el día de hoy. El propio líder político cede como “reunidor” de lealtades y es substituido por el Estado como tal. Al final del proceso, en las guerras ya no se muere por el Rey sino por un ideal o causa común que recibe el nombre de España o Francia o GB (Portinaro, 2003:91).
Fase formación estado moderno: causas y mecánica Tampoco fue fácil la pugna con el Príncipe para lograr el control del dominio en el interior de su propio territorio. Su interés se encuentra en sustraer de los poderes feudales su potencial para recaudar impuestos (€) y para organizar pequeños ejércitos “privados”. Algunos autores sugieren que el Estado es un producto secundario de los esfuerzos del gobernante para adquirir armas (Tilly, 1992:37). Empieza una época en la que el Estado interviene en la economía y que acabará con el mercantilismo. Pero para ello se tuvo que poner fin con la gran cantidad de aranceles, peajes y tasas. Por eso otros autores sugieren que el Estado es un subproducto de la creación del mercado (Polanyi, 1989:116-117) y que su razón de ser es la necesidad de proveer a ese incipiente (inicio de mercado) mercado de una administración fiscal racional y de la suficiente seguridad (Pastor, 1989:53). El Estado es factible gracias a la unión de esos dos pilares , que se retroalimentan recíprocamente: MERCADO AMPLIO y INVERSIÓN DE SUS BENEFICIOS. Un mercado amplio como un sistema impositivo eficaz y una inversión de sus beneficios en la creación de un ejército que pueda someter al resto de competidores en forma de vasallos, Estados en busca de nuevos mercados, estamentos o ciudades. Charles Tilly denomina fase de mediación la construcción del Estado. El nombre usado no es insignificante, ni trivial. El Estado se pone en marcha teniendo que confiar en una serie de intermediarios que garantizan la viabilidad del proyecto a falta de una mayor consistencia del todavía pequeño aparato público. Las necesidades derivadas del la venida de un sistema competitivo de Estados provocan que en Europa, el número de soldados se multiplique por diez, mientras que la población total apenas se duplica (Reinhard, 1997:25). La conocida repugnancia o asco de Maquiavelo hacia los ejércitos mercenarios deriva de la amplia libertad de acción que aún en pleno siglo XVI ostentaba este tipo de tropas, como de la constatación de su escasa fidelidad (Maquiavelo, 1985:69-72). En ocasiones se ha querido ver en esta situación la presencia de un feudalismo remanente. Fenómeno que no sería derrotado del todo hasta el siglo XVIII o principios del XIX (Bendix, 1964:44-45). Los intermediarios son capaces de inhibir el funcionamiento de ciertos gobiernos, pero no de derrocarlos ni de suplantarnos por ninguna fórmula alternativa de poder político (Tilly, 1992:105). El Estado se limitó a utilizarlos hasta que por fin pudo prescindir de sus servicios, al generar de modo directo su propio aparato coercitivo.
Fase formación estado moderno: causas y mecánica LA EVOLUCIÓN DEL ESTADO MODERNO EN SU ETAPA DE MADUREZ (S. XVIII Y XIX) No se podría hablar de Estado moderno como tal hasta la llegada de los siglos XVIII y XIX. Justo en el momento de las revoluciones liberales es cuando se da la madurez del Estado de Derecho. Con él se logra asentar sus monopolios (coercitivo, legislativo) y se produce la lenta asunción de poderes por parte de órganos que ya no son meros baluartes de la persona y del patrimonio del Rey sino que aspiran a representar a todo el colectivo (nación, pueblo). Por otro lado, se contribuye a forjar el Estado como entidad despersonalizada y objetivada. Es el momento en el que el Estado asume un número creciente de responsabilidades del ámbito privado. El incremento de competencias supone un gran cambio cuantitativo. En realidad, la evolución del Estado de Derecho nos permite visualizar las diferentes etapas que lo conducen hasta el día de hoy, con cada fase liberal, fase social, etc. El Estado que surge del feudalismo es un poder político que defiende los intereses de los sectores económicamente dominantes. Al principio, de los terratenientes (normalmente nobles), y con el tiempo, también los de la burguesía urbana (el rey los necesitaba porque obtenía ingresos por vía fiscal y prestataria). En una primera fase, las revoluciones liberales van a terminar definitivamente con la preeminencia de las aristocracia de sangre. El Estado de Derecho, en su fase liberal, se encarga de cuidar por la observación de dos principios fundamentales: la libertad (tierra y a su señor por servidumbre) y la igualdad ante la ley (supone un duro golpe a los privilegios nobiliarios). Se sigue dejando una gran mayoría de la población fuera de los procesos de decisión política. La relación existente entre la fase liberal del Estado de derecho y las fases subsiguientes es dialéctica, no lineal. En lo político también prohibieron derechos como el de sindicación ya que se consideraba que actuaba contra la libertad contractual de los trabajadores y fragmentaba la sociedad. Tal vez, fue su odio hacia los poderes intermedios lo que les llevó a crear un marco que permitiera al Estado relacionarse directamente con la población (Bendix, 1964:84-88). El precio a pagar fue la indefensión de los más débiles. En lo social, la situación fue difícil. El enfrentamiento del Estado con la Iglesia creó diversos procesos desamortización de bienes, que incluían la confiscación de tierras y edificios. Esto derivó una disminución del potencial de auxilio que la Iglesia llevaba a cabo en caso de hambrunas, enfermedades y otras situaciones comprometidas. Esa circunstancia coincide con con el abandono de los viejos deberes nobiliarios para con sus siervos.
Presente y futuro del Estado
Se da una perspectiva del Estado moderno que equivale a la de una progresiva inclusión de individuos e intereses diversos, hasta abrazar a la inmensa mayoría de sus ciudadanos. Esta opción contribuye a la integración de las clases trabajadoras también. El Estado cambia su fisionomía y forma de operar, deja de reaccionar ante los acontecimientos como se hacía antaño. Pretende controlar estos acontecimientos mediante una programación integrada y sistemática (García Pelayo, 1994:19). Por otro lado, cambia la forma de entender la actividad legislativa (las leyes regulan con detalle intervenciones concretas), la relación de poderes y la relación entre los ámbitos privado y público de la sociedad (queda moldeado). Se habla de una estatización de la sociedad – creciente necesidad de apoyo público para que los actores integrantes de la sociedad civil consigan cubrir sus propios objetivos – produciéndose por el otro lado una socialización del Estado – cuyo incremento de poder lo convierte en objeto de la atención de los grandes grupos de interés –. En cuanto a la ciencia política se ha generado una literatura incisiva en torno a la verdadera naturaleza del Estado, como principal soporte del poder político. El modelo del bienestar genera una mayor confianza en un Estado interclasista, que es neutral y razonablemente democrático. Lo que se discute es hasta qué punto el Estado permite o fomenta que esos intereses diversos compitan en igualdad de condiciones. O más bien permite que algunos de ellos ocupen de manera constante una posición de privilegio, en perjuicio de los demás. ➢ Los optimistas sugieren que los Estados más avanzados son poliarquías , capaces de favorecer la competencia entre intereses variopintos. Dentro de cada Estado operan élites con objetivos diferentes y opuestos. Pero no una élite no dispone de un programa compartido lo suficientemente fuerte como para conseguir que el Estado funcione al dictado de sus intenciones. Esta tesis ha sido matizada dentro de la propia escuela y contestada duramente por otras escuelas.
Presente y futuro del Estado ➢ Los neopluralistas hablan de la no existencia de iguales oportunidades de acceso al poder por la posibles grados de influencia en cara área temática. El poder no es monolítico. Hay diferentes policy communities , así que ni siquiera los grupos de presión más poderosos están presentes en todas ellas (Richardson y Jordan, 1985). Lo cual no impide que pueda detectarse una colaboración especialmente estrecha entre Estado y grandes corporaciones empresariales. Ni que este tipo de concordancias se velen de modo evidente en aquellos temas que son considerados cruciales para el sostenimiento del modelo económico y político vigente (Lindblom, 1977; Dahl, 1990). ➢ Los elitistas advierten que dentro de cada Estado existen mecanismos endogámicos que limitan a las viejas élites (las blindan) y les reservan los lugares prominentes generación tras generación. Se acentúa la sospecha de que el Estado sigue estando en manos de unos pocos privilegiados. Además, de la existencia de vasos comunicantes que conectan las cimas de las pirámides de poder € y política, favoreciendo la creación de redes y carreras profesionales cruzados. El Estado es visto como una herramienta al servicio del complejo militar-industrial. ➢ Los neomarxistas señalan que no se trata de una cuestión de selección de élites , ni relaciones interpersonales sino de un hecho estructural que seguiría funcionando con independencia de cualquier consideración de tipo educativo o biográfico. Aquí el Estado sigue siendo la concentración de una determinada relación de clases que cuenta con una serie de márgenes de autonomía muy reducidos tanto si tomanmos en consideración la política interior como la exterior. Todo con independencia de quien gobierne en cada momento. REFLEXIONES ACERCA DE LA CRISIS DEL ESTADO Tres son los aspectos que más han contribuido a la tendencia del discurso de la crisis del Estado. Por una parte los efectos de la globalización. Por otra, la crónica dificultad estatal para consolidar una entidad colectiva en su seno. Y en última instancia, la conciencia de que la exportación del modelo a la periferia de Europa no siempre ha sido coronada por el éxito.