

















Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Bases teoricas del TS, Profesor: aurora castillo chaforet, Carrera: Trabajo Social, Universidad: UCM
Tipo: Resúmenes
1 / 25
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


















Para que los trabajadores sociales proporcionen un servicio eficaz a sus clientes deberán trabajar la calidad de relación y lograr resultados. Los clientes requieren que los trabajadores sociales sean amigables, sencillos y saber la relación que existe con los trabajadores sociales. Los clientes no comprendían el papel que éstos realizaban y por tanto no apreciaban su método de trabajo. Por eso, los clientes prefieren a trabajadores sociales que sean honrados.
En la práctica, para que los trabajadores sociales sean eficaces deben establecer una buena relación con el cliente, siendo sensibles. También deben emplear procedimientos claros y explícitos y su propósito debe ser comprendido por cliente y trabajador social, siendo sistemáticos. Los trabajadores sociales deben ser responsables a la hora de determinar el contenido de las entrevistas y deben ser fuertes y capaces de controlar la situación. En la mayoría de los casos, los trabajadores sociales no tienen claro el verdadero propósito a realizar con el cliente creando así confusión en el cliente.
Para realizar una estructuración de la práctica del trabajo social, clientes y trabajadores sociales deberán tener claro donde están y a donde les gustaría llegar. Durante los años 70 se formuló el “modelo básico” o “proceso del trabajo social” para hacer una práctica estructurada. De acuerdo con Fischer, el aspecto más importante para estructurar la práctica del trabajo social es la planificación.
Para que una práctica sea clara, organizada y estructurada, los clientes proponen cinco preguntas que los trabajadores sociales deberían saber contestar: ¿de qué se trata?, ¿qué esta ocurriendo?, ¿qué hay que hacer?, ¿cómo hacerlo? y ¿se ha conseguido? Hay que tener en cuenta que estas preguntas pueden ser respondidas de un modo diferente por distintos trabajadores sociales, aunque se trate de la misma situación.
Las formas de ver el mundo y de explicar cómo se comportan objetos, personas y situacionales es la esfera de la teoría. En este sentido, teorías diferentes, conducen a explicaciones diferentes del mismo fenómeno.
Lo que se hace depende de lo que se piensa que está ocurriendo. En la relación entre una buena práctica y la estructura del Trabajo Social, es posible percibir que el contenido de una buena práctica tiene una base bastante cuestionable.
Aunque ha sido fuertemente defendida la necesidad de una estructura clara y un orden en la práctica del Trabajo Social, las teorías en que se basa esto no han recibido un examen riguroso.
En algunos sitios se ha dado lo que Hardiker y Barrer llaman una “postura anti-intelectual” en la que se elude el papel de la teoría. Cada manera de dar sentido a lo que ocurre equivale a tener una teoría (cómo he visto los acontecimientos, qué entiendo que ha ocurrido y qué acciones propongo emprender)
Las teorías de Trabajo Social se derivan en gran medida de la psicología y de la sociología, pero aplicándolo a las personas y sus dificultades.
Teoría
Cuando la gente se encuentra con objetos físicos o con otros seres humanos, intenta formarse una opinión de ellos, dar cuenta de sus características y su conducta general.
Buscamos patrones y regularidades.
Los modelos pueden ser usados también para ordenar, definir y describir fenómenos y permiten comenzar a imponer un orden de bajo nivel sobre lo que de otra manera sería un revoltijo de información.
Las teorías no son nociones absolutas; proporcionan definiciones prácticas del mundo que nos rodea.
En necesario conocer lo que va a acontecer y calcular el efecto que produce el que ciertas cosas se hagan, se alteren o se introduzcan. Las explicaciones implican predicciones y las predicciones son cruciales.
Estrechamente ligado a la necesidad de comprender y explicar, está el deseo de predecir qué va a acontecer y calcular el efecto que tendrá las cosas que se hagan.
Las teorías son productos del tiempo en que fueron formuladas y tienen una vida corta.
Una teoría puede describirse, por tanto, como una serie de conceptos y predisposiciones que presenta una visión organizada de los fenómenos y capacitan a quienes las utilizan para describir, explicar, predecir, controlar y realizar.
Teoría del comportamiento y teoría social
Las teorías científicas pueden ser denominadas teorías sistemáticas: ideas generales formuladas con un propósito. La teoría en la ciencia moderna consiste en resumir los contenidos que conocemos y hemos estudiado, relacionándolos para predecir los posibles acontecimientos sobre la base de lo que ya conocemos.
Todo esto cambia cuando es el propio ser humano es el que se convierte en sujeto de investigación y como consecuencia la teoría llega a ser problemática. Además de observador, el ser humano bajo observación también tiene idea de lo que sucede, por lo que es necesario explorar una nueva dimensión en su estudio apuntando que el ser humano nunca puede ser simplemente “objeto” de estudio debido a sus concepciones subjetivas acerca de su situación y de la de los otros.
Teoría del Trabajo Social
Según Whittaker: “Es esencial para los trabajadores sociales tener alguna comprensión de las teorías que subyacen a su práctica”
A partir de los años 30 y hasta los 50 por primera vez aparece una doctrina basada en que los trabajadores sociales deberían actuar con los clientes y no para ellos. Jesse Taft y Virginia Robinson influenciadas por Otto Rank afirmaron que la ayuda no consistía en tratar las enfermedades psicológicas si no en conseguir la felicidad a través de las relaciones de ayuda. Estas dos intelectuales mantenían concepciones diferentes de la naturaleza humana. La escuela de diagnostico era determinista ( la gente debe conocer su infancia para resolver sus problemas actuales ) y la escuela funcional que surge a raíz de la adaptación de las ideas de Rank al campo de la acción social , esta escuela al contrario de la otra tiene en cuenta las circunstancias del presente. En esta escuela el trabajador social actúa para desarrollar el potencial de los clientes.
4. ADQUISICIÓN: En los años 60 iban apareciendo más y más teorías que se unían con las anteriores pero ninguna de estas teorías estaba ordenada ni clasificada, por lo que este periodo era un poco caótico. 5. HACER UN INVENTARIO: A finales de los 60 ya se empieza a tener conciencia de que los trabajadores sociales deben hacer un inventario en el que se haría un registro de las teorías que la profesión poseía. Esta fue la intención de Roberts y Nee que recogieron los ítems teóricos más importantes, aunque fueron conscientes que con el inventario no se encontraría respuesta a lo que cada teoría y su práctica hacen o cuando debes ser usadas. 6. UN PROPOSITO COMÚN Y LA UNIFICACIÓN DE LA TEORÍA: Querían unificar las teorías de manera racional y coherente a través del “Funcionamiento Social “que proporcionaba al Trabajo Social sus términos básicos para alcanzar sus objetivos. El Funcionamiento Social debía ayudar al individuo para que funcionara apropiada y aceptable mente en la sociedad. En los 70 se quiso extraer la esencia del Trabajo Social, esta esencia parece encajar en la moda de pensar en términos de sistemas, esta teoría permitió a los prácticos ver a sus clientes y a sus problemas como partes de un todo. A pesar de esto la unificación de las teorías de Trabajo Social fue prematura e incompleta porque unificar la teoría del Trabajo Social es una Tarea imposible en la medida en las que las diferentes teorías ven el mundo de maneras que son incompatibles. 7. CLASIFICAR LAS TEORÍAS DEL TRABAJO SOCIAL: El libro de Whettaker reconoce que la teoría no solo informa la práctica si no que ofrece visiones divergentes. Son examinadas 4 teorías: la psicoanalítica, la del aprendizaje social, la de los sistemas sociales y la existencial humanista. Para esto es preciso volver a Leonard el cual encontró útil el concepto de paradigma en este campo se dice que constituye un paradigma un concepto amplio que incluye todos los presupuestos teorías, creencias, valores y métodos que envuelven una visión particular del mundo. Reconoce dos tipo principales el paradigma de las ciencias físicas y el paradigma de las ciencias Sociales. La gente aborda los problemas de formas diferentes dependiendo del paradigma
CAPITULO 4. EL OBJETO Y EL SUJETO
La “objetividad” y la “subjetividad” son dos formas en que pensamos y damos sentido a las personas (sujetos) y a las cosas (objetos). Esto atraviesa las teorías del trabajo social y diferencia dos estilos muy diferentes de prácticas.
Existen dos formas de comprender y responder la delincuencia juvenil, desde una perspectiva objetiva se puede comprender que factores como el entorno social y material determinan la aparición de la delincuencia, este aspecto podrá ser mejorado por ejemplo mejorando la calidad de la vivienda. Desde una perspectiva subjetiva la conducta adquiere sentido en función de lo que el individuo y sus amigos valora. La implicación tiene que compensar a nivel subjetivo de comprensión.
Para quienes tienen una visión objetiva , el mundo social y físico, son externos al individuo y están compuestos de estructuras reales y concretas y tienen una existencia previa a individuo. Las costumbres, las instituciones y las creencias son hechos sociales que influencian nuestra conducta individual. En el suicidio, Durkheim quería demostrar que varios hechos sociales se combinaban para provocar un acto individual de suicidio. Nuestra conducta es el producto del tipo de sociedad en la que vivimos y la naturaleza humana está determinada por la herencia genética del individuo y su predisposición biológica. La gente, nace, se hace, o ambas cosas.
Hollis dice que somos criaturas pasivas y nuestra conducta es predecible, y que la conducta puede ser manipulada y cambiada si alteras el entorno.
Para los subjetivistas el conocimiento se adquiere a través de la experiencia personal. El mundo solo puede ser comprendido desde el punto de vista de la gente implicada. Atkinson expone sobre el suicidio que es una muerte catalogada como tal dependiendo de las percepciones de médicos, jueces, policías y familiares del difunto. Para la aproximación subjetivista, la naturaleza humana goza de libre albedrío por lo tanto una persona interpreta, reflexiona, planea, decide, actúa intencionadamente y responde de sus opciones. Para conocer al otro debemos aprender de sus razones, y para cambiar las cosas a favor de esta persona, debemos planearlo con ella y no para ella. Los trabajadores sociales deberían ser considerados como agentes independientes.
En el caso de la delincuencia juvenil , la trabajadora social puede adquirir una visión de la persona como objeto o sujeto según la tradición causal de los científicos o la aproximación subjetivista.
Por un lado, hay teorías que consideran que el delincuente es un enfermo que ha de ser tratado. Estos casos pueden suceder por una interrupción en el desarrollo emocional del niño y por ello el objetivo de los sistemas de acogidas es recomponer sus experiencias infantiles.
En contraposición, el punto de vista subjetivista reconoce que el individuo es capaz de elegir y tiene la responsabilidad de sus actos. Sin embargo, los sociólogos interaccionistas valoran que la desviación está producida por la sociedad.
Howard S.Becker nos recuerda que el “significado” de conducta depende del contexto en que tiene lugar ya que una misma conducta dependiendo de la clase social se ve de una forma u otra. Cuando se le pone la etiqueta a un individuo queda atrapado en ella ya que se le trata como esta etiquetado.
Se considera que una mala conducta es producto de la interacción social, por lo tanto esta relación necesita ser transformada y hacer considerar al individuo las consecuencias de esta conducta.
No se intenta cambiar al adolescente sino su respuesta con la sociedad.
Esta visión de la sociedad es que todas las partes y lo que hacen trabajan por el bien común. Aunque desempeñemos diferentes funciones procuramos conseguir que la empresa social en su conjunto busque nuestro propio bien y el del conjunto.
Hay otros que nos necesitan pero nosotros también necesitamos a otros, es decir, hay tal división del trabajo en el mundo modernos que cada uno depende de cada otro y se produce como una especie de solidaridad social. Las normas y los valores sostienen nuestros comportamientos sociales. Aprendemos lo que se espera de nosotros y si no lo logramos nos consideran como incompetentes, incumplidores de nuestro deber social, el sistema a través de sus leyes y Agentes de Acción Social, busca devolver al individuo a un estado adecuado de funcionamiento social. Si fracasan los métodos de control y de corrección, el individuo que ‘’funciona mal’’ debe ser apartado del cuerpo social.
Conflicto y cambio social
La armonía ensalzada no es reconocida en el modelo conflictual pero cuando es, es concebida como una ilusión que hace aparecer el poder para engañar a los débiles para que acepten el orden que es desigual al que son los principales beneficiarios.
En esta visión de la sociedad luchar es una característica muy importante en la vida social, en la cual la gente compite por los recursos limitados. Los diferentes grupos sostienen ideas diferentes, mientras que en el modelo funcionalista se considera que mantienen la unidad de la sociedad.
El poder establece el clima ideológico en el que se elaboran las leyes, se promulgan los valores y se establecen las ideas, un clima que sopla a favor de las clases dominantes pero que desfavorece a la clase débil.
Las sociedades están en movimiento, los individuos y sus ideas no están nunca quietos , el conflicto y el cambio son económicos.
El interés de la “sociología del cambio radical” consiste en explicar los movimientos sociales fundamentales, “el conflicto estructural arraigado, os modelos de dominación y la contradicción estructural que sus teorías consideran característicos de la sociedad moderna”
En la actualidad, el conflicto de intereses fundamentales se establece entre quienes tienen el capital y los medios de producción de una parte y las clases trabajadoras que no tienen más opción que trabajar para ellos.
Orden, conflicto y el niño en la escuela
El orden y el conflicto, el equilibrio y el cambio proporcionan cambios alternativos de comprensión de la gente y de sus formas de vivir en sociedad. Esta sociedad gasta gran cantidad de dinero en la educación de sus hijos, ya que esta es un acontecimiento muy importante para sus vidas. Muchos padres a menudo se preguntan cómo es el comportamiento de sus hijos en la escuela, porque ese comportamiento puede tomarse como indicativo de su carácter. Ball investigó esto en el proceso de elaboración de las sentencias de guarda judicial en un juzgado de menores. Varios jóvenes cometieron diversos delitos. A pesar de todos los informes que se proporcionaron al juzgado, el que más valoraron los jefes fue el preparado por la escuela. Las
teorías inclinadas en la sociología de la regulación y en la sociología del cambio radical proponen una comprensión de la escuela, del niño y de las sociedades diferentes. Dependiendo del modelo teórico del observador, se puede adoptar una postura funcionalista, o una postura marxista, donde se observa más los que la educación hace al niño que lo que hace por él
El orden social: socializar y evaluar al niño
La educación desempeña dos funciones básicas para la sociedad. Primero, transmite ideas sobre qué conductas son aceptables y recompensadas. Esto lleva a una sociedad con intereses y forma de comprender comunes: la unidad social. La segunda es que el sistema educativo prepara a la gente para el sistema económico. Según su talento así será su trabajo.
La escuela “socializa” al niño. Lo que sucede en clase es un microcosmos de lo que está ocurriendo en el mundo más amplio. Los niños que no responden adecuadamente al sistema educativo(atención, asistencia, aceptación de la autoridad y una voluntad de aprender lo que se le enseña) constituyen un problema, ya que, ellos no contribuirán al funcionamiento de la comunidad.
Ante esto se le pide a un funcionario de los servicios sociales educativos que investigue y si los niños no funcionan según las pautas requeridas, son difíciles. En casos extremos el niño es remitido a un psiquiatra infantil que puede diagnosticarlo como “inadaptado”. Con el mismo fin, los psicólogos elaboran programas de “desensibilización”. En cuanto a los trabajadores sociales: cuando el niño o su familia no consiguen responder, la trabajadora social adopta la función de agente de control social pudiendo alejar al niño de su familia y conducirlo a un centro educativo de acogida.
Si lo vemos al revés : el sistema educativo reprime y manipula al niño para responder a los intereses del orden y del poder establecidos. La tensión y el conflicto social se mezclan con la amenaza de que explote en cualquier momento.
El conflicto social: educación y trabajo social.
La educación está determinada por las necesidades del sistema económico, que interesa a quienes tienen el poder. El desarrollo de la educación va parejo con el comercio, la industria y la producción. Corrigan da algunos motivos por los que no se quiere educar a la clase trabajadora: el primero es hecho y teorías contrapuestas (revolución “vs” condiciones materiales), el segundo es el código moral y religioso de la clase burguesa, el tercero la fuerza del trabajo ordenado y puntual y el cuarto educación y respeto de la clase trabajadora hacía la burguesía.
Sharp y Green estudian este supuesto del poder en la educación en una escuela primaria, y el encuentro entre alumno y profesor no es un acto libre sino que lleva consigo muchos valores sociales.
El control social se mantiene a través de la iniciación de los pertenecientes a la educación en las actitudes apropiadas.
El sociólogo observa que la clase está impregnada de elementos externos a esta.
Johnson et al. Propone que estas cuatro estrategas surgen como respuesta a las dos preguntas:
Rojek toma nota de Johnson et al. para recordar a los trabajadores sociales su tarea compleja, que no está bien cubierta por distintos campos teóricos particulares, constantemente en lucha y captando y dominando el campo completo del pensamiento y la acción del trabajo social.
Stenson y Gould no están de acuerdo con los esquemas de Whittington y Holland, y en último término hacía Burell y Morgan. Citan el trabajo de Rojek y afirman que la teoría del trabajo social tiene que examinarse en un contexto histórico, político e ideológico. El paradigma de Burrel y Morgan proporciona una escala útil y equipada sobre la forma de entender la naturaleza y el objeto y teorías del trabajo social. Existe una relación entre teorías para el trabajo social y entre teorías del trabajo social, se sospecha que la naturaleza de estas relaciones no es otra que una combinación de destreza intelectual, ambición y aventura.
Burrel y Morgan utilizan una serie de encabezamientos de capítulos que hacen alusión a unos presupuestos que subyacen cada paradigma.
La teoría del trabajo social y la estructura de la práctica En los capítulos siguientes, cada paradigma está compuesto por una breve introducción, después se añade el otro principio organizador del libro: el proceso de la práctica debe estar estructurado por la secuencia:
de la práctica. Después del capítulo, se describe una teoría particular, utilizando los principios organizadores. Cada teoría sirve como ejemplo del pensamiento compatible con los presupuestos de este paradigma.
En el caso de " los reparadores"(Capítulo 7) se ofrecen dos teorías del trabajo social. Se aconseja que se empleen al menos dos ejemplos como expresión de la serie. Asín, el trabajo social en la tradición psicoanalítica (Capítulo 8) y el trabajo social conductista (Capítulo 9) se tratan en capítulos separados. "Los buscadores de sentido" (Capítulo 10) ofrece un conjunto de prácticas, pero nos limitamos a enfoques centrados en el cliente (Capítulo 11) como una buena ilustración del género. "Los concientizadores" (Capítulo 12) generan experiencias interesantes, estimuladas en especial por la teoría y escritos feministas. El ejemplo del trabajo social radical (Capítulo 13) describe los desarrollos emprendidos en esta área. "Los revolucionarios" plantean el desafío a las ideas dominantes de la práctica del trabajo social. (Capítulo 15) referido a la práctica del trabajo social marxista, que influye en el pensamiento de quienes persiguen la toma de conciencia. El capítulo final (16)" Teorías para el trabajo social y teorías del trabajo social" repasa el estado de la teorización y echa un vistazo provisional sobre el futuro
CAPITULO TEMA 7 – LOS REPARADORES
·Orden y ciencia objetiva Los funcionalistas enfocan la atención de sus teorías en la naturaleza del orden que existe entre la gente. Los funcionalistas emplean mecanismos sociales para tratar la desviación y anormalidad en la conducta de los individuos. Una vez curado, el individuo puede recuperar su lugar habitual en la sociedad. Se puede aplicar este conocimiento para recuperar el equilibrio del sistema. Es necesario hacer cambios en la sociedad para mantener el equilibrio. Por ejemplo, los recursos (dinero, oportunidades y derechos políticos) se deberían redistribuir para evitar un desequilibrio social. Automáticamente o a través de intervenciones deliberadas se reforma el sistema para mitigar cualquier presión que sea un peligro para el orden y el equilibrio. Se considera generalmente que la naturaleza humana está determinada y no posee de libre albedrío. Se asume que la gente, tanto individual como colectivamente, está gobernada por reglas y relaciones causales. La tarea del científico social es identificas estos patrones de conducta. Los funcionalistas también son empíricos, cree que la actividad humana se aborda mejor como conducta observable que puede ser vista y descrita. La conducta es lo que se ha visto y nada más y no existe una realidad mas allá o debajo de la realidad observada. Esto sugiere que la experiencia del teórico de la situación observada es neutral, influenciada por la realidad independiente. Se asume que existen relaciones causales entre el comportamiento externo y los acontecimientos sociales. Se pueden reconocer dos teorías funcionalistas: sistemas sociales y conductismo. Ambas han engendrado el vástago social. ·La teoría de los sistemas sociales Las diferentes partes de un todo están interrelacionadas y son interdependientes. La actuación de una parte afecta a las demás y además su supervivencia dependería de ellas, incluso podría poner en peligro la supervivencia de la entidad en su conjunto. Para “repararlo” se pueden introducir cambios en una parte del sistema que producen cambios en otra. Esta explicación tuvo un gran impacto a los largo de los 70's en el pensamiento del trabajo social. Dio lugar a una serie de publicaciones significativas pero la mas vigorosa y menos equivocada fue la de Davies, que desarrolló su teoría del mantenimiento: Al mantenimiento de la sociedad ejerciendo el control sobre los miembros desviados y asignando los recursos escasos de acuerdo con las políticas marcadas por el Estado pero implementadas sobre una baso individual. Mantienen a los miembros en la sociedad ejerciendo el control, asignando recursos y proporcionando una amplia serie de estrategias de apoyo.
El objetivo es evaluar de qué forma los presupuestos básicos del psicoanálisis orientan el estilo y el contenido del trabajo social.
EL DETERMINISMO.-. Las personas son controladas de sus propios instintos biológicos y la conducta no es nada más que la búsqueda de satisfacer esos instintos.
LAS PULSIONES BASICAS: SEXO Y AGRESION
Los seres humanos tienen dos instintos básicos: el de supervivencia y el de reproducción. Las necesidades fisiológicas producen tensiones en el cuerpo. La respuesta de la mente a estas demandas del cuerpo son dos: la pulsión sexual y la agresiva. La pulsión sexual no se refiere solo al instinto de reproducción sino que a todo lo que produzca placer y la agresiva no se refiere a simples actos de violencia sino a la actitud de exploración del entorno.
DESARROLLO PSICOSEXUAL
El psicoanálisis afirma que el carácter adulto es el resultado directo a las experiencias sobre todo de los primeros cinco años. Hay tres etapas del desarrollo psicosexual que se distinguen según las “Zonas Erógenas”: allí donde se manifiestan las sensaciones placenteras. Primera fase: ORAL, hasta los 18 meses, succionar y morder son las armas en que la pulsión sexual y agresiva ayudan al bebe a tomar comida. Segunda fase: ANAL, de los 18 meses a los 3 años. Tercera fase: GENITAL, desde los 3 a los 5 años. En cada una de estas fases el niño experimenta conflictos entre sus instintos o deseos y las acciones y reacciones de otras personas, de cómo el niño resuelva estos dependerá su personalidad futura. Las fases en las que los deseos o instintos se vean completamente frustrados o demasiado gratificados pueden llegar a convertirse en puntos de fijación de la personalidad. El individuo actuará en su vida adulta al nivel en el que el desarrollo psicosexual entró en dificultades.
EL CARACTER EN LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD,
CARACTER ORAL.- La forma de aproximación al mundo durante los primeros 18 meses se conoce como INCORPORACION. Si el proceso de incorporación se ve alterado el bebe verá el mundo como un lugar inseguro. Las personas que se fijan en la etapa oral tendrán relaciones incorporadoras porque no han sido capaces de separarse de los otros, lo que normalmente se consigue entre madre e hijo en la fase oral. Las personas de carácter oral son impulsivas, dependientes y desconfiadas.
Se pueden identificar dos tipos de carácter oral: La personalidad erótico oral asociada con la fase de succión: Reclaman afecto pero desconfían y buscan gratificación inmediata y la personalidad sádico - oral (asociada con el destete), son cautelosas con los otros y lo que les ofrecen, tienen poco que dar y se quejan mucho. Piden mucho pero nunca están satisfechos.
CARACTER ANAL.- En la fase anal existe la capacidad física y psíquica para retener y expulsar, perder el control es perder amor lo que provoca ansiedad pero el niño es también capaz de manipular, dar solo si recibe. Oscila entre un rígido autocontrol y un completo desorden. Ve las cosas en blanco y negro o ciertas o falsas o fuertes o débiles. Para conseguir afecto y atención muestra una sumisión exagerada con la expectativa de recibir una recompensa. Si no recibe una recompensa el resultado es la ira o la depresión. Tiene problemas para admitir sus debilidades o ser independientes. Buscan ser vistos como fuertes e independientes.
CARACTER FÁLICO.- En la fase genital (fálica) el niño experimenta sentimiento sexual hacia la madre y miedo hacia el padre. Estos conflictos se resuelven mediante la identificación del chico con el padre y la represión de su interés por la madre. Si los roles de los padres son desequilibrados durante esta fase el niño se le hace difícil resolver el conflicto edípico. Dando lugar a personas con carácter fálico, tiránicos aunque frágiles
por dentro y competitivos (tienen una constante necesidad de enfrentarse a los otros. Las debilidades emocionales que se producen con esta fijación, no generan tanto conflicto como el carácter anal.
EL INCONSCIENTE Y LAS ESTRUCTURAS MENTALES.- Freud dice que existen 3 estados mentales inconscientes : El ID (ello) que contiene todos los impulsos instintivos y que se guía por la búsqueda del placer ( demandas del cuerpo tales como, calentarse alimentarse y librarse del dolor). Pide satisfacción inmediata aunque no es capaz de hacer que el individuo satisfaga esas demandas. Es el lugar de los impulsos sexuales y agresivos.
El EGO es el ejecutor de los impulsos del ELLO. El Ego considera tanto las demandas del ELLO como las limitaciones externas de la realidad para poder actuar sobre ella y obtener las cosas que necesita para satisfacer las necesidades del ELLO. El EGO debe conseguir un equilibrio entre lo que el ELLO quiere y los riesgos que implica el entorno. Para eso ha de controlar las funciones motoras del cuerpo, los órganos perceptivos, la memoria y los procesos de pensamiento para saber cuál es la mejor forma de satisfacer cada necesidad. El EGO sigue creciendo y fortaleciéndose según va exponiéndose al entorno. Es necesario que el niño experimente frustración y moderación. Si el ELLO consigue siempre la satisfacción inmediata de sus demandas el YO será siempre débil.
ANSIEDAD Y MECANISMOS DE DEFENSA- La ansiedad es el mecanismo que advierte al YO que hay peligro, y puede producirse por tres fuentes de conflicto: Por las demandas del mundo externo, por Las demandas sexuales y agresivas del ELLO ó por Las continuas limitaciones del SUPER-YO. Cuando no lo puede hacer recurre a mecanismos de defensa. Hay tres mecanismos de defensa principales: La Racionalización : la persona elige enfrentar el conflicto de forma abstracta y desapasionada como si no tuviera que ver con ella. La Proyección : la persona atribuye a otra persona sus propios impulsos no deseados y reacciona ante esa otra persona en lugar de contra sí misma y las Formaciones Reactivas : la persona se comporta de una forma completamente opuesta a la de sus propios instintos (homosexual). La Represión: Es literalmente expulsado de la conciencia. Es un abandono de la realidad.
DIAGNOSTICO.- Si el trabajador social quiere comprender al cliente y sus acciones tiene que estar atento a las experiencias pasadas y las conductas actuales. En los clientes del trabajo social es muy común la regresión, esto significa que las respuestas emocionales del cliente en momentos de dificultad retornan a la fases psíquicas en las que se buscaba la satisfacción infantil (Oral anal fálica)
TRATAMIENTO.- El tratamiento psicoanalítico (casewok) tiene como objetivo mejorar el autoconocimiento del cliente (que comprenda más profundamente sus formas de actuar y tenga la oportunidad de cambiar aspectos de su personalidad que le causan insatisfacción). El trabajador social hace que el cliente hable sobre sus pensamientos y sentimientos, los exteriorice y se hagan accesibles a su examen consciente. Si el paciente se resiste a explorar ciertos terrenos es porque el analista está cerca de asuntos importantes que han sido reprimidos. Si el cliente pude traer a la conciencia esos asuntos, su YO estará en mejores condiciones de conseguir algún control sobre el ELLO. La relación entre los clientes y los trabajadores sociales puede traducirse en una transferencia ( el cliente reacciona ante el trabajador social como si fuese su padre o su madre transfiriendo emociones pasadas a la situación actual). La transferencia distorsiona la relación terapéutica.
Condicionamiento simple. La respuesta está condicionada a la aparición del estímulo, como demuestra Ivan Pavlov en su experimento con perros. Este estímulo puede llegar a generalizarse; una mujer que recibe abusos por parte de su padre, puede sentir rechazo por todos los hombres. Gran cantidad de fobias, de estados de ansiedad… pueden ser entendidas a través del condicionamiento simple.
Hudson y Macdonald consideran que el principio clave consiste en romper la conexión entre el estimulo y la respuesta no deseada e introducir una nueva respuesta deseada. La técnica más extendida es la desensibilización sistemática. Consiste en introducir algo agradable al mismo tiempo que se produce el estimulo que provoca la ansiedad. La intensidad del placer debe superar a la intensidad de la ansiedad.
Condicionamiento operante. En lugar de que un estímulo del entorno provoque una respuesta del individuo como en el conocimiento simple, aquí es el individuo el que da una respuesta a la que reacciona el entorno, es decir, el individuo actua y, a continuación, algo sucede. Por ejemplo, un niño grita y aparece una bolsa de patatas fritas. Algunas respuestas aumentan las posiblidades de que se repita esa conducta. Otras, por contra, al ser una forma de castigo, las disminuyen. Cuando las conductas son equivocadas, la función del trabajador social es intervenir para erradicarlas. Mediante los procedimientos de refuerzo y extinción se promueve la conducta deseada, al tiempo que trata de eliminarse la no deseada.
El aprendizaje social o modelado. Gran cantidad de lo que aprendemos lo hacemos observando las cosas que hacen otras personas, a través del modelado, que funciona mejor cuando el modelo gusta, es respetado y se ve que tendrá éxito. Los niños, por ejemplo, aprenden conductas de sus padres, buenas y malas, a través del modelado.
Programas de intervención conductistas. La teoría conductista del trabajo social se ha mostrado atractiva porque exige dos cosas interesantes de su práctica. En primer lugar, el trabajador social tiene que hacer explícitos los presupuestos de su práctica; y en segundo lugar, estos presupuestos han de ser compartidos con el cliente. Los conductistas son muy claros sobre el orden y el contenido de sus procedimientos prácticos. La conducta problema ha de ser descrita en términos que sean observables y medibles. Ha de hallarse su frecuencia, intensidad y duración. Las conductas problema pueden ser descritas o bien como excesivas o como insuficientes. El objetivo general es disminuir las conductas excesivas y acrecentar las insuficientes. El paso siguiente es analizar las circunstancias que rodean la conducta problema. Necesitamos saber qué desencadena una conducta y qué la apoya. El trabajador social conductista prefiere plantear preguntas sobre el qué y no sobre el porqué.
Como conclusión, cabe destacar que el Trabajo Social Conductista permite al cliente y al trabajador llegar a una apreciación completa de cómo surgen las dificultades, cómo se mantiene y cómo persisten. El trabajador social a lo largo de toda esta investigación necesita descubrir qué hace, dónde, cuándo, con quién y con qué efecto, lo que facilita unas pistas de qué elementos se pueden cambiar y modificar en la situación. Ha de haber un acuerdo entre todos los implicados. El trabajador social necesita que las personas implicadas reconozcan lo que ella dice y estén de acuerdo en que es esa la forma en que ocurren las cosas, y sobre qué conducta debe ser cambiada.
CAPÍTULO 10. LOS BUSCADORES DE SENTIDO
Interpretativismo:
El mundo social solo puede ser comprendido subjetivamente, según aquellos que tienen inclinaciones humanistas. Tenemos que saber cómo son las cosas desde el punto de vista de los implicados. La tarea principal consiste en interpretar acciones y expresiones intentando calibrar cómo aparece el mundo para el sujeto. Una de las capacidades más destacadas de la mente humana es la de estructurar las propias experiencias, las ideas que tiene la gente sobre lo que ocurre a su alrededor, son parte de la situación social que se encuentran. El estudio objetivo de la gente no nos dice nada de sus esperanzas, sus planes o sus sentimientos, tenemos que encontrar la forma de ver las cosas desde su punto de vista. Las personas no pueden ser estudiadas como si fuesen objetos, es esencial captar la experiencia del otro. Alfred Schutz desarrolló gran parte de las reglas básicas de la sociología interpretativista. El impacto de este enfoque y su examen de la realidad social ha traspasado la superficie de las ciencias sociales y de la conducta. La forma en la que se ve al cliente depende en gran medida de lo que el trabajador social quiere saber, comprender, hacer. Dos grandes líneas interpretativas han recorrido el trabajo social. La primera corresponde al enfoque centrado en el cliente, que se deriva de las psicologías humanistas. La segunda, al trabajo de ¨los interaccionistas¨ resultado de la influencia de la fenomenología en la sociología.
Enfoques centrados en el cliente: Psicólogos como Carl Rogers y George Kelly, ven al individuo mejor situado para comprenderse a si mismo, que lo pueda estar cualquier experto externo. Rogers y Kelly están interesados en la persona en su totalidad. Para ellos las personas en todo momento tratan activamente de dar sentido a su experiencia. Los trabajadores sociales intentan comprender y compartir la situación del cliente. La relación entre cliente y trabajador social es considerada como lo más importante, debe poseer las cualidades de autenticidad, empatía y calidez. Debemos prestar atención a la experiencia de los otros y los otros deben sentirse cómodos consigo mismos y con nosotros. Para Freud el principal impulso humano es la autorrealización. Las personas, en todas las partes, buscan a otras para que oigan sus problemas.El cliente es quien realmente sabe lo que va mal, lo que necesita explorar y lo que hay que hacer por el contrario es el terapeuta quien ha de escuchar con sensibilidad para poder penetrar en el mundo del otro. Para ello es de gran ayuda que el trabajador social aprenda a servirse de la experiencia, de lo que sucede, y no se pierda tras las lentes borrosas del intelectualismo que no hacen sino incrementar la distancia entre el trabajador social y lo que sucede.
Trabajo social interaccionista: Se considera que la gente actúa movida por un propósito,sobre la base de lo que cada uno cree que es. El etiquetado [ labelling ] que es un proceso mediante el cual cierto tipos de acciones son etiquetadas como desviadas o anormales que posee un gran atractivo. Sus experiencias han de ser comprendidas, ha de ser apreciado el significado de sus actos. El trabajador social ayuda al cliente a reconocer, valorar y hacerse dueño de su propia experiencia. En la práctica, esto da un aroma subjetivo característico a cada una de las fases del proceso de trabajo social.
Definir el problema: ¿un problema para mí, un problema para ti? Los clientes son personas que se sienten angustiadas por su identidad y sus propósitos. Estos problemas ¨existenciales¨ crean ansiedad y esta ansiedad se produce normalmente en la relación con otras personas (marido, hijos, amigos). Lo más importante es descubrir como define el problema el cliente. Para muchos clientes existe la necesidad de conocer y articular lo que les está pasando. La gente "es capaz de redefinir y resolver los obstáculos que bloquean el camino hacia una existencia más satisfactoria y segura". Para muchos, la experiencia de ser etiquetados como problema forma parte del problema. La trabajadora social se encuentra a menudo en el centro de una red de demandas contradictorias. Ésta necesita tener absolutamente claro quién espera qué de quién.
Explicación y evaluación: comprender la experiencia:
enfoque es impersonal y se espera un resultado determinado, ya que debe ser medible en términos de conducta, y toda mirada interior queda excluida.
A los aplicadores de la ciencia les importa más a actividad. Wilkes dice que los clínicos y los humanistas tienen su propio lenguaje. Convierte el trabajo social en una rama de la tecnología. En la práctica el trabador social maneja temas simples y adaptables y busca situaciones que le permitan ejercitar sus instrumentos tecnológicos. Rickman confirma que los trabajadores sociales y terapeutas trabajan en los casos que menos se les necesita. El trabajo social necesita simpatía y compasión y la ciencia no da respuestas al trabajo social.
Los presupuestos sobre la gente y la sociedad afectan a la fase práctica. El pensamiento y la práctica humanista también. Hay una constante que se basa en que no puede una ciencia del conocimiento de las personas, sino que hay que aprender cómo es la gente desde dentro. Para ser un buen trabajador social se necesita conciencia de sí mismo y la comprensión de la forma en que el yo afecta en las relaciones. Deben ser capaces de comunicar. Las prácticas requieren respeto, dignidad e igualdad. Es difícil encontrar ejemplos, encontramos unos recientes sobre una trabajadora social recién graduada que no supo hacerlo bien ante un enfermo de cáncer. Wilkes ofrece una forma de ayudar basándose en la compresión, la humildad y la paciencia. Los trabajadores sociales deben desarrollar una actitud de ‘interés no posesivo’ que permita libertad a las personas para cambiar o no. Wilkes finaliza su libre dándonos este consejo no explicar, no intentar cambiar, solo mirar’. La ayuda de Jordan se basa en que ayuda más a una persona sincera y autentica. En cuanto a la intuición, aprendemos unos de otros de manera intuitiva. Para England la intuición es la esencia del trabajo social. Los trabajadores sociales explican su práctica diciendo que lo conocieron cuando lo sintieron. Jordan dice que la ayuda no es una destreza ni una técnica, si no hay que ser capaz de hacer un uso imaginativo de su propia experiencia, siendo consciente de sus pensamientos.
La intuición de la otra persona y el efecto en uno mismo produce comprensión, conocerse a sí mismo es conocer al otro y viceversa. Los clientes piden ser comprendidos sin ser juzgados.
Wiegard cree que el trabajador social reconoce el potencial del cliente y lo capacita. Desde este punto de vista el trabajador social se puede comparar con el arte creativo.
Los trabajadores sociales han de pararse a escuchar para poder comprender al cliente, saber lo que piensa. El objetivo del trabajo social es hacer del cliente una persona nueva, con nuevos objetivos y más productiva forma de razonar. Respecto a comunicar la comprensión las palabras de un trabajador social han de salir del corazón, no de la cabeza. Según England para que la práctica del trabajo social sea brillante debe ser una poderosa mezcla de comunicación, arte y crítica.
Es importante para el hombre comunicar una descripción adecuada, sino no será relevante. Cualquier cobertura tecnológica puede intervenir y frustrar el proceso. A los trabajadores sociales se les considera artistas ya que ayudan a otros a comprender su propia experiencia y a encontrarle sentido; ya que este se conoce a sí mismo y se pone en la piel del otro completamente, pero no solo al cliente, incluida su propia actuación. El trabajador social le plantea al cliente preguntas que no podrían responder, así, las respuestas abren nuevos caminos de compresión. Como práctica se confía en la intuición, comprensión de la experiencia, búsqueda del significado… de esa manera la visión del cliente es identificada, explorada y comprendida.
El trabajador social debe ayudar al cliente a reconocer y a hacer consciente su experiencia y a comprender los que significa para él. Las percepciones pueden ser alternadas y ampliadas; esto se consigue mediante el acto de comprensión, que tiene lugar cuando el trabajador y el cliente reflexionan sobre la experiencia. La calidad de la compresión es el producto de la calidad de la relación.
Un buen informe de trabajo social debe contar una historia sobre el cliente y otra sobre el trabajador social. La descripción debe ser completa, sugestiva, crítica que reflexiva. Debemos leer pensamientos surgidos, los sentimientos despertados y la compresión compartida. Por último, el ejemplo de un caso en el que una mujer enferma requiere la ayuda de una trabajadora social para solucionar la pérdida de su rol como esposa en el sentido tradicional, y su imagen como mujer por sus problemas con su marido. Finalmente, la trabajadora social mantiene el equilibrio efectivo entre el análisis (como crítico) y la evocación (como artista).
Según el humanismo radical el individuo crea la sociedad donde vive llena de desigualdades. El objetivo de esta corriente es liberal el potencial del espíritu humano de las desigualdades del capitalismo. Para ello necesitan cambiar la sociedad y humanizarla.
Para Marx la sociedad limita las potencialidades de sus miembros y estos están alienados llegando a oprimirles y dominarles.
En la práctica radical los individuos mediante la “auto-conciencia” pueden recuperar su verdadero ser (pensamiento, potencial,..) y cambiar la sociedad.
Los objetivos de esta práctica son llegar a ser consciente de la opresión y para ello es necesario que el individuo recuperar el control de su propia mente. Es importante el reconocimiento del trabajador social y de la educación, ya que ambos ayudan a las personas para que puedan llegar a ser libres y recuperar su propia subjetividad.
La práctica radical tiene dos objetivos:
a. La concientización
- Donde el individuo tiene que adquirir su propia consciencia ya sea individualmente o en grupo (se ayudan entre sí para llegar a la auto-compresión) - Tomar el control de su situación para ello deben: comprender sus necesidades, definir sus problemas y determinar sus respuestas.
b. Conseguir un mayor control sobre los servicios y recursos disponibles para hacer frente a sus situaciones (ya que las instituciones del bienestar, servicios sociales, solo satisfacían las necesidades del estado y no las de las personas.)
Un claro ejemplo de todo lo desarrollado anteriormente es el trabajo social feminista, este se convierte en una perspectiva del trabajo social al desarrollarse la teoría y la practica feminista.