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resúmenes segundo trimestre, Resúmenes de Geografía

resúmenes segundo trimestre de geografia

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 13/01/2023

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5. Las regiones biográficas
La península ibérica y resto del territorio español se inducen en lo que se denomina reino holártico, es
decir, todas las tierras al norte del Trópico de matices:
La región eurosiberiana: comprende los Pirineos y cordillera Cantábrica
La región mediterránea: abarca el resto de la Península, incluyendo las islas Baleares.
La región macaronésica: comprende el archipiélago canario.
6. Factores de diversidad y regiones biogficas
6.1. Factores que influyen en la vegetación
La vegetación está influida por múltiples factores:
El clima. Su variabilidad origina una gran variedad de vegetación, ya que esta se adapta a
condiciones específicas de humedad y temperatura.
El relieve. Las plantas se acomodan a la altura, a la temperatura y a la precipitación de cada
lugar. La orientación de las laderas montañosas (umbría/ solana y barlovento/sotavento) generan
también diferente vegetación.
El suelo. Las especies vegetales se adaptan mejor a unos suelos que a otros, por lo que la
litología silícea, caliza o arcillosa determina la proliferación de diferente vegetación.
La posición geográfica. España ocupa un lugar de encrucijada entre dos continentes y dos masas
de agua diferentes. Ello da lugar a una gran riqueza de especies vegetales procedentes de ambos
continentes.
La acción antrópica. El ser humano ha explotado la vegetación natural desde tiempos
inmemoriales. A veces, el uso agresivo del medio y la progresiva urbanización generan graves
problemas ecológicos como los incendios forestales o la desecación de terrenos antes fértiles.
6.2. Las formaciones vegetales y su distribución
Actualmente, la mayoría de los conjuntos vegetales están profundamente modificados por la acción
humana, es decir, muy alejados de su situación original como paisaje natural (estadio clímax). Estas
modificaciones, unidas a la frecuencia de incendios forestales, definen el carácter regresivo de estas
formaciones vegetales, muy alejado de los antiguos bosques naturales, casi extinguidos en España.
Por el contrario, en los ecosistemas naturales es posible el fenómeno opuesto, la sucesión vegetal. Este
proceso incluye la evolución desde un estadio degradado, casi sin vegetación, a un estadio climácico de
bosque desarrollado.
Si no se producen fenómenos perturbadores, como una tala masiva, roturaciones excesivas o incendios, el
bosque tiende a recuperarse hasta alcanzar su máximo estadio de desarrollo.
3. Formaciones vegetales de la España peninsular e insular
Existen en nuestro país cinco formaciones vegetales: eurosiberiana, mediterránea, macaronésica, de
montaña y de ribera
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5. Las regiones biográficas

La península ibérica y resto del territorio español se inducen en lo que se denomina reino holártico, es decir, todas las tierras al norte del Trópico de matices: La región eurosiberiana: comprende los Pirineos y cordillera Cantábrica La región mediterránea: abarca el resto de la Península, incluyendo las islas Baleares. La región macaronésica: comprende el archipiélago canario.

6. Factores de diversidad y regiones biográficas

6.1. Factores que influyen en la vegetación

La vegetación está influida por múltiples factores:  El clima. Su variabilidad origina una gran variedad de vegetación, ya que esta se adapta a condiciones específicas de humedad y temperatura.  El relieve. Las plantas se acomodan a la altura, a la temperatura y a la precipitación de cada lugar. La orientación de las laderas montañosas (umbría/ solana y barlovento/sotavento) generan también diferente vegetación.  El suelo. Las especies vegetales se adaptan mejor a unos suelos que a otros, por lo que la litología silícea, caliza o arcillosa determina la proliferación de diferente vegetación.  La posición geográfica. España ocupa un lugar de encrucijada entre dos continentes y dos masas de agua diferentes. Ello da lugar a una gran riqueza de especies vegetales procedentes de ambos continentes.  La acción antrópica. El ser humano ha explotado la vegetación natural desde tiempos inmemoriales. A veces, el uso agresivo del medio y la progresiva urbanización generan graves problemas ecológicos como los incendios forestales o la desecación de terrenos antes fértiles.

6.2. Las formaciones vegetales y su distribución

Actualmente, la mayoría de los conjuntos vegetales están profundamente modificados por la acción humana, es decir, muy alejados de su situación original como paisaje natural (estadio clímax). Estas modificaciones, unidas a la frecuencia de incendios forestales, definen el carácter regresivo de estas formaciones vegetales, muy alejado de los antiguos bosques naturales, casi extinguidos en España. Por el contrario, en los ecosistemas naturales es posible el fenómeno opuesto, la sucesión vegetal. Este proceso incluye la evolución desde un estadio degradado, casi sin vegetación, a un estadio climácico de bosque desarrollado. Si no se producen fenómenos perturbadores, como una tala masiva, roturaciones excesivas o incendios, el bosque tiende a recuperarse hasta alcanzar su máximo estadio de desarrollo.

  1. Formaciones vegetales de la España peninsular e insular Existen en nuestro país cinco formaciones vegetales: eurosiberiana, mediterránea, macaronésica, de montaña y de ribera

3.1 Las formaciones vegetales de la región eurosiberiana

El bosque caducifolio. Es un bosque denso y umbrío, con especies arbórea de gran porte. El matorral es escaso debido a la falta de luz solar. Se caracteriza por la caída de las hojas en otoño como adaptación al largo invierno siendo las especies más características el roble y el haya.  El roble. Necesita humedad, pero no frío intenso, de ahí que ocupe las zonas de baja y media montaña. La madera es dura y resistente, útil para Construcción. Las especies más extendidas son el roble Carballo que necesita suelos silíceos y se extiende por Galicia, Asturias, Leo y oeste del Sistema Central, y el roble albar , adaptado terrenos calizos, que se extiende por Pirineos y País Vasco.  El haya. Se adapta muy bien al frío pero no al calor in tenso; requiere abundante humedad y prospera en zonas de mayor altitud que el roble. Crece en terrenos silíceos y calizos y su apreciada para la construcción de muebles. Se encuentra en la cordillera Cantábrica y Pirineos, con ejemplares aislados en el Sistema Ibérico y en el Sistema Central.  El castaño. Formación vegetal 2° que le ha ganado terreno al roble. Es una especie alóctona, originaria de Europa oriental. Habita en ambientes húmedos y templados. Se desarrolla sobre suelos silíceos, por lo que se extiende por la zona occidental peninsular. Se utiliza tanto la madera como su fruto.  El pino. Es una especie de repoblación muy extendida y adaptada a cualquier tipo de suelo, ya que soporta bien la sequía y las bajas temperaturas. Las especies más representativas son el pino resinero, el pino albar y el pino canario, autóctono de estas islas. El pino es un árbol muy rentable por su resina y por su madera, aunque fácilmente inflamable. Crecimiento rápido.  El matorral atlántico. Se conoce con el nombre de landa. Es muy leñoso y se adapta a cualquier tipo de suelo. Ocupa zonas en las que el bosque caducifolio ha desaparecido, las especies más relevantes son el tojo, el brezo, la retama y el piorno.  Cuando no existe estrato arbustivo, proliferan los prados, muy útiles para el ganado y ampliamente extendidos. Para abono y cama de animales.  El bosque marcescente. Es un tipo de bosque atlántico adaptado a la aridez. Los árboles poseen una hoja que se seca en otoño, pero no llega a caer totalmente, o cae al principio de primavera, al nacer los nuevos brotes. Destacan el quejigo, también llamado "roble andaluz" y el rebollo, Puede encontrarse en los sistemas Ibérico y Central, en Sierra Morena y en la cordillera Penibética. Menor altura.

3.2. Las formaciones vegetales de la región mediterránea

El bosque perennifolio. Está bien adaptado a la aridez estival, con árboles de hojas perennes, pequeñas y resistentes al calor. Se trata de formaciones esclerófilas, que no presentan gran altura y permiten el desarrollo de un estrato arbustivo muy potente. mediana altura. `  La encina. muy resistente a sequía y puede vivir cientos de años, alcanzando un gran porte. Es una especie en regresión, sustituida por cultivos más rentables como la vid o el olivo. Prolifera en las dehesas extremeñas y andaluzas, donde constituye un bosque transformado por el ser humano para aprovechamiento ganadero. Sierra Morena.  El alcornoque. Está adaptado a suelos ácidos de tipo silíceo, por lo que su máxima extensión se da en Extremadura y en zonas de Sierra Morena. Necesita más humedad que la encina y su

En las montañas se distinguen los siguientes pisos de vegetación:  Piso basal: desde el nivel del mar hasta los 300 m. Predominan matorrales, como el cardón y la tabaiba, debido a la aridez.  Piso intermedio: entre los 300 y 800 m. Predominan las palmeras, los dragos y las sabinas, al contar con más humedad.  Piso termocanario: entre los 800 y 1200 m. La humedad de los alisios y el descenso térmico permiten el bosque de laurisilva, de gran densidad, sustituido por el fayal-brezal debido a la acción humana.  Piso canario: entre 1200 y 2200 m. El frío hace que predominen las coníferas, como el pino canario y, en las zonas más elevadas, el cedro canario.  Piso supercanario: por encima de los 2200 m; solo existe en Tenerife y La Palma. Debido al frío solo se dan musgos, líquenes, la violeta del Teide y un escaso estrato herbáceo.

6. La población española

LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

1. EVOLUCIÓN Y DISTRIBUCIÓN

La ciencia que estudia la población es la demografía. Esta utiliza diversas fuentes de información. En épocas preestadísticas se utilizaban recuentos poco precisos, como el del numero de hogares, que solo permitían estimaciones aproximadas. En la actualidad, las fuentes demográficas principales en España son las siguientes: Censos: Son recuentos de la población realizados en un momento dado. Actualmente se realizan cada diez años, en los años terminados en 1. Los censos registran numerosos datos sobre la población, como el sexo, el estado civil, la fecha y lugar de nacimiento, el nivel de formación, la situación profesional, etc. En 2011 se realizó un censo de España y arrojo una población de 46.815.916 habitantes, frente a los 40.847.371 del censo de 2001. Padrones: Son registros administrativos de los vecinos de un municipio, cuya gestión corresponde a los ayuntamientos. 1.1 EVOLUCIÓN HISTÓRICA España ha crecido demográficamente a lo largo del tiempo y, aunque ha seguido una evolución similar a la de otros países europeos, esta ha sido mas lenta por la persistencia de tradicionales modelos económicos y sociales. Por ello, se pueden distinguir tres etapas: 1.1.1 MODESTOCRECIMIENTO EN ÉPOCAS HISTÓRICAS ANTERIORES España no supero los 7 millones de habitantes antes de la Edad Media, debido al crecimiento muy escaso que provocaban las duras condiciones de vida, las enfermedades, las guerras y las hambrunas.

En el siglo XVIII la menor incidencia de las guerras y el aumento de la producción agraria con nuevos cultivos significaron un crecimiento demográfico mas intenso, a lo que contribuyó también el descubrimiento de la vacuna de la viruela (1796). El Contrasto de la Ensenada (1729) estimaba una población de 9,4 millones. Sin embargo, sus beneficios s dejarían notar en la centuria siguiente. El crecimiento se aceleró en el Siglo XIX, a lo largo del cual la población paso de unos 10,5 millones de habitantes en 1801 a 18,6 millones en 1900, debido a los avances en medicina e higiene y a las transformaciones asociadas a la industrialización. No obstante, su impacto fue menor que otros países de nuestro entorno por las agitaciones políticas, como la guerra de la Independencia (1808-1814) y las guerras carlistas; por la modestia del crecimiento económico; la persistencia de enfermedades; y por la emigración al continente americano. 1.1.2 CRECIMIENTO ACELERADO DURANTE EL SIGLO XX Durante el siglo XX, la población española continuó creciendo, aunque no de forma constante, y se duplicó pasando de 18,6 millones (1900) a 41,4 millones (2001). Incidieron positivamente en ello el auge económico de los años veinte y, sobre todo, el de la década de los años sesenta, cuando se superaron los 30 millones de habitantes. Por el contrario, influyeron negativamente la epidemia de gripe de 1918, la guerra civil (1936-

  1. y la dura posguerra, que fueron momentos de estancamiento demográfico. De especial gravedad fue la Guerra Civil caracterizada por su baja natalidad, pues a los fallecidos por el conflicto hubo que sumar los no nacidos, de ahí que algunos demógrafos hablen de una “generación hueca”. El mayor crecimiento se produjo durante la década de 1960 debido al fuerte aumento de las tasas de natalidad y a una mortalidad en retroceso. Ello se tradujo en un intenso crecimiento o baby boom que se mantuvo hasta mediados de a década de 1970, estimulado por la expansión económica, la industrialización y la mejora de las condiciones socioeconómicas. A partir de entonces, el crecimiento fue mas lento durante las décadas de 1980 y 1990 a causa de la reducción de la natalidad, acorde con ña de los países europeos mas avanzados, y asociada a la modernización de la sociedad española. 1.1.3 EL ESCASO CRECIMIENTO DE LOS ULTIMOS AÑOS El estancamiento en los últimos años del siglo XX fue parcialmente compensado por la llegada de inmigrantes a nuestro país y por sus mayores tasas de natalidad. Además, el cambio de siglo significó una nueva etapa de prosperidad económica que se tradujo en una recuperación del crecimiento demográfico durante los primeros años del nuevo siglo, pasando de 41,1 millones en 2001 a 46,1 millones en 2008, si bien la mayor parte del incremento se debió a la llegada de inmigrantes. No obstante, la crisis económica mundial ha afectado negativamente al crecimiento demográfico. La inseguridad económica y el desempleo, unidos a la reducción de la natalidad por los nuevos hábitos familiares y al descenso de la inmigración extranjera ante las escasas perspectivas laborales, han provocado en los últimos años un nuevo estancamiento demográfico. Esto, unido al crecimiento envejecido, hace prever un futuro descenso en el número de habitantes. 1.2 LOS CICLOS DEMOGRÁFICOS La evolución de la población suele enfocarse a través del llamado modelo de transición demográfica, en el que se pueden distinguir diversos ciclos o regímenes demográficos, diferenciados cada uno por el comportamiento de la natalidad, de la mortalidad y del crecimiento natural o vegetativo. Nuestro país ha

iniciaron a finales del siglo XIX; España se incorporó a este modelo en los años setenta del siglo XX, alcanzando pronto esta tendencia. La crisis económica de mediados de la década de 1970 hizo disminuir el número de hijos como consecuencia del retraso en la edad de los matrimonios. Esto, unido al aumento del precio de la vivienda y a las pocas ayudas estatales para compatibilizar el trabajo con el cuidado de los hijos, provocaron la reducción de la natalidad a tasas de 10-11‰. Se produjo así una fuerte reducción del índice de fecundidad, muy inferior a 2,1 hijos por mujer, cifra necesaria para asegurar el relevo generacional. La llegada de inmigrantes, a partir de la ultima década del siglo XX, posibilitó un rejuvenecimiento momentáneo de la población al incrementarse ligeramente la natalidad, debido al comportamiento tradicionalmente natalista de la población inmigrante. Esta recuperación se vio interrumpida por la crisis económica que comenzó en 2008, que ha provocado un aumento del desempleo e inseguridad económica y, en parte también, porque los inmigrantes van adquiriendo los hábitos demográficos y sociales de la población española. A ello han contribuido igualmente otros factores que han hecho reducir el numero de hijos de las parejas, asociados a los cambios de mentalidad de la sociedad.

  • La generalización de métodos anticonceptivos.
  • La menor influencia de las ideas natalistas de la religión.
  • La incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar y la ausencia de políticas efectivas de conciliación familiar y laboral.
  • La aparición de nuevos modelos de familia (monoparentales, parejas del mismo sexo…)
  • El coste económico que los hijos constituyen para sus familias.
  • La mayor importancia que se otorga al disfrute del tiempo libre y del ocio. 1.3 DISTRIBUCIÓN La población no se encuentra distribuida de forma uniforme en el territorio, sino que se concentra mas en unas zonas que en otras. Ello es debido a múltiples factores, tanto físicos (relieve, clima, fertilidad de la tierra, etc.) como humanas (oportunidades económicas, existencia de comunicaciones y de servicios, etc.). Por ejemplo, las zonas con clima mas frio y seco de la Meseta, así como las abruptas áreas de los Pirineos o de la cordillera Cantábrica, han condicionado que la población evite vivir en estas zonas; mientras que las zonas litorales, con una rica agricultura de regadío, las fértiles campiñas, las áreas industriales o las zonas turísticas han atraído a la población. Densidad de población: Mide la distribución territorial de la población. Relaciona la población con la extensión del territorio que ocupa. Por debajo de 50 hab/km² se considera baja, entre 50 y 100 media y por encima de 100 alta. Se calcula del siguiente modo: Los factores que explican el mapa actual de la distribución de la población son muy variados. Los más importantes son de naturaleza geográfica, demográfica y socioeconómica. FACTORES GEOGRÁFICOS Los factores geográficos que representan un mayor obstáculo para el asentamiento de la población son el clima y la altitud. Un clima de condiciones extremas, como el del interior de la península no favorece la habitabilidad o el desarrollo de actividades económicas. La altitud y la irregularidad topográfica representan también un desafío para la ocupación humana.

Por ello, aunque los factores geográficos no determinan la relación de ser humano con su espacio, si son condiciones que se deben tener en cuenta a la hora de explicar un gran número de fenómenos (desarrollo agrícola, comunicaciones…); así la gran mayoría de las provincias con bajas densidades son las que presentan unos climas más continentalizados o están ocupadas, en gran parte, por sistemas montañosos. FACTORES DEMOGRÁFICOS Son fundamentalmente la dinámica natural y la estructura de las diferentes poblaciones. Este es un factor que está ayudando a consolidar a la oposición interior-periferia, pues las poblaciones del interior son las que presentan un menor crecimiento natural y una estructura de población más envejecida, frente a un litoral expansivo apoyado en una población joven. FACTORES SOCIOECONÓMICOS Los factores socioeconómicos son hechos o situaciones de naturaleza social o económica que atrae a la población hacia determinadas zonas geográficas o la repelen de otras. En este orden, el factor básico de las desigualdades ha sido la emigración: esta ha actuado como el auténtico motor impulsor de la redistribución de la población. Las corrientes migratorias internas se han originado por la concentración de las actividades económicas más productivas (industria, turismo, servicios) en unas pocas áreas (Madrid, Cataluña, Valencia...) y la reconversión del sector agrario (Murcia, Almería). 1.3.1 LA DISTRIBUCIÓN ACTUAL DE LA DENSIDAD DE LA POBLACIÓN Actualmente, la población se concentra mayoritariamente en las zonas periféricas y territorios insulares, frente al interior peninsular, escasamente poblado. En 2022, España cuenta con 47.326.000 millones de habitantes, quin8to estado más poblado de la UE. Su densidad media es de 94 habitantes/km^2. Solo diez países de la UE tienen una densidad inferior a la española. La densidad media esconde desigualdades: Por provincias:

  • Mayor densidad: Madrid y Barcelona, con más de 700 hab/km^2.
  • Menor densidad: Soria con menos de 10 hab/km^2. Por comunidades:
  • Mayores densidades: Madrid (804 hab/km^2 ), País Vasco (303 hab/km^2 ), Canarias (283 hab/km^2 ), Cataluña (234 hab/km^2 ), Islas Baleares (221 hab/km^2 ) y Comunidad Valenciana (215 hab/km^2 ).
  • Menores densidades: Aragón (27 hab/km^2 ), Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura (26 hab/km^2 ).
  • Densidad intermedia: Andalucía (96 hab/km^2 ). Por población absoluta:
  • CCAA más pobladas: Andalucía (8,4 mill), Cataluña (7,5 mill), Madrid (6,4 mill) y C Valenciana ( mill).
  • CCAA menos pobladas: La Rioja, Cantabria y Navarra (- de 700.000).
  • CCAA intermedias: Castilla-La Mancha, Canarias, País Vasco, Castilla y León y Galicia. Andalucía, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana representan el 30% del territorio nacional y recogen al 59% de la población. Mientras tanto, Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia representan el 58% y representan el 21% de la población.

superiores corresponden a: Murcia, Andalucía, Madrid, Cataluña y Navarra, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. 2.3 LA MORTALIDAD Este termino alude a las defunciones habidas en una población, generalmente a lo largo de un año, y se expresa a través de la tasa bruta de mortalidad. Se considera una tasa baja por debajo de 10‰, medida entre 10‰ y 15‰, y alta a partir de 15‰. Hasta finales del siglo XIX España había tenido elevadas tasas de mortalidad. Desde entonces la tendencia ha sido decreciente debido a las mejoras sanitarias e higiénicas y en la alimentación, que han aumentado el bienestar y prolongado la esperanza de vida. Así, frente al siglo XIX, con tasas superiores al 30‰ debidas a enfermedades, guerras, malas cosechas y hambrunas, en el siglo XX fueron descendiendo, salvo en momentos puntuales como la Guerra Civil. A causa del envejecimiento demográfico, la tasa se sitúa en 10,4‰ en 2020. Las causas más frecuentes de la muerte han cambiado, siendo actualmente las “tres C” (corazón, cáncer y carretera). Antiguamente, las principales eran las enfermedades infeccionas, la mala alimentación… Aún así, en nuestro país, el mayor peso lo tienen las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y enfermedades respiratorias y degenerativas. Además, las principales muertes no naturales son los suicidios y accidentes. La mortalidad es algo mayor en los varones debido a condiciones biológicas y tradiciones, como la exposición a productos nocivos u oficios arriesgados. Por comunidades autónomas, las superiores a la media son aquellas con mayor envejecimiento de población (Asturias, Castilla y León, Galicia, Aragón y Cantabria), mientras tanto, las menores corresponden a Madrid, Andalucía, Canarias, Murcia y Baleares. Muy relacionada con la mortalidad se encuentra la mortalidad infantil, referida a niños menores de un año, y la esperanza de vida, nº medio de años que una persona tiene la posibilidad de vivir cuando nace. La mortalidad infantil es un indicador del desarrollo sanitario de una sociedad, llegando hoy al 2,59‰, se calcula: La esperanza de vida está también muy relacionada con las circunstancias sanitarias y el bienestar de la sociedad. La media en España está en 83 años, aunque las mujeres (85,5) tienen una mayor esperanza de vida que los hombres (79,5). Esto va relacionado a la explicación en la mortalidad. 2.4 EL CRECIMIENTO NATURAL O VEGETATIVO

Es la diferencia entre la natalidad y la mortalidad. Si el nº de nacidos es mayor al de fallecidos el crecimiento natural será positivo, y negativo en caso contrario. No es lo mismo que el crecimiento real, puesto que en este se tiene en cuenta el saldo migratorio.

  • En cifras absolutas se calcula de la siguiente forma:
  • En cifras relativas se calcula de la siguiente forma: La tendencia general ha sido descendente como consecuencia de nuestro país al régimen demográfico moderno. En la década de los 90 estuvo a punto de ser negativo, pero la llegada de inmigrantes permitió cambiar la tendencia. Actualmente, la tasa se sitúa en -0,06‰, cifra que plantea incertidumbres para las previsiones económicas. Por comunidades: Madrid, Murcia, Andalucía y Cataluña, junto a Baleares y Canarias, tasas altas. Asturias, Galicia, Castilla y León, Extremadura y Cantabria, valores negativos.
  1. MOVIMIENTOS MIGRATORIOS Los movimientos migratorios son los desplazamientos de población de un lugar a otro con un carácter estable o semiestable. Emigración: salida de población desde su lugar de origen. Inmigración: llegada de población a un lugar de destino. La diferencia entre ambas constituye el saldo migratorio (nº inmigrantes > nº emigrantes; positivo). Son motivados por diferentes causas, las más comunes son:  Búsqueda de trabajo: migraciones laborales.  Búsqueda de medio de subsistencia: migraciones producidas por hambruna o catástrofes naturales.  Guerras y problemas políticos: a causa de persecuciones políticas, conflictos étnicos o mera supervivencia. En esta época más reciente, España ha sido tradicionalmente un país de emigrantes, pero hace ya unos años pasó a ser un país receptor de inmigrantes. En la actualidad, con la crisis económica iniciada en 2008, la emigración española ha aumentado considerablemente, afectando a todo tipo de profesionales. 3.1 LAS MIGRACIONES INTERIORES Son los movimientos de población que tiene lugar dentro de las fronteras de un país. 3.1.1 LAS MIGRACIONES TRADICIONALES Desde el siglo XIX, a causa de la revolución industrial, fueron constantes los desplazamientos desde las regiones agrarias a aquellas con una creciente industrialización que prometían abundantes ofertas de trabajo.

La primera etapa de auge comprende desde mediados del siglo XIX hasta la I Guerra Mundial (1914). Al principio de este periodo, la emigración hacia América se había reducido bastante debido a la política populacionista de los Borbones en el siglo XVIII que puso trabas a la emigración y a la independencia de las antiguas colonias a principios del siglo XIX. Pero desde 1853, la situación cambió: España eliminó los obstáculos a la emigración y los países latinoamericanos iniciaron una política de atracción de inmigrantes para aumentar su población y explotar sus recursos económicos. En esta etapa, la mayoría de los emigrantes era de procedencia atlántica (gallegos, asturianos y canarios) y su destino principal se encontraba en Argentina (actividades agrarias), Cuba (agricultura) y Brasil (plantaciones de café). Fue una emigración causada por la estructura agraria en los lugares de origen (áreas atrasadas, minifundistas y con alta densidad de población) que impedían trabajar y obtener ingresos suficientes a los hijos, que solo encontraban salida en la emigración. El perfil de este emigrante era varón dedicado a la agricultura y de bajo nivel de cualificación. 2ª ETAPA La emigración transoceánica decayó entre las dos guerras mundiales (1914-1945). Las causas fueron las siguientes:  La inseguridad creada por la Primera Guerra Mundial. Tras ella, la emigración se reanudó durante los años 20, aunque sin recuperar los niveles anteriores.  La crisis económica de 1929 afectó a los países sudamericanos, llevándolos a establecer cuotas anuales de inmigrantes.  La Guerra Civil Española y la posguerra (1936-1949). Trajeron consigo escasez de transporte y dificultades para salir al exterior motivadas por el bloqueo internacional a España y a la política populacionista fomentada por el franquismo como base para la reconstrucción nacional. 3ª ETAPA Entre 1945 y 1960 la corriente transoceánica se recuperó (segunda etapa de auge) aunque sin alcanzar las cifras de principios de siglo. Fueron decisivos en este sentido la autorización para salir libremente de España a partir de 1946; el levantamiento de aislamiento internacional por parte de la ONU en 1949; y el cambio de actitud de Estados Unidos con respecto al régimen de Franco. En cuanto a la procedencia de los emigrantes, Galicia continúa siendo la región principal, seguida de Canarias; en cambio, la emigración asturiana decayó porque la siderurgia ofrecía puestos de trabajo en la región. El destino prioritario fue ahora Venezuela (cuyo petróleo creaba numerosos puestos de trabajo), seguida de Argentina y Brasil. El perfil de emigrante cambió, puesto que los países sudamericanos, superada la crisis de los años 30, y con los beneficios acumulados por las ventas a los países contendientes durante la II Guerra Mundial, deseaban nuevos inmigrantes, no y apara aumentar su población, sino para desarrollar su economía, por lo que exigían mayor cualificación (agricultores preparado, obreros y técnicos industriales), hecho que motivó la reducción de esta corriente migratoria. 4ª ETAPA Desde 1960, la emigración ultramarina descendió al entrar en competencia con la emigración a Europa (segunda etapa de crisis). Actualmente, se mantiene en cifras muy bajas y predominan los retornos 3.2.2 EMIGRACIÓN HACIA EUROPA

Desde 1960, la emigración española se ha dirigido hacia la Europa industrializada debido a:

  • Boom económico europeo para la reconstrucción de dichos países tras la Segunda Guerra Mundial.
  • Plan de Estabilización de 1959 en España, que expulsó del campo a numerosa mano de obra que no podía absorber la industria española. Alemania, Francia y Suiza recibieron más de un millón de trabajadores españoles desde 1959 hasta 1973. Tenían entre 16 y 39 años y eran procedentes de Andalucía, Galicia y el interior peninsular. En la mayoría de los casos se trató de migraciones de pocos años de permanencia en el extranjero o incluso de corta duración, como las de la vendimia. CONSECUENCIAS DE LAS MIGRACIONES EXTERIORES: Entre las consecuencias positivas de las migraciones exteriores se encuentran:
  1. La reducción de la presión en el mercado laboral, ya que, gracias a la emigración, se alivió el volumen de población en paro.
  2. El alivio de la presión demográfica, pues se estima que salieron unos 2 millones de personas, lo que contribuyó a aminorar las tasas de fecundidad.
  3. La entrada de divisas, es decir, ingresos en moneda extranjera que entran en un país como resultado de los envíos que realizan los emigrantes desde el extranjero. Los efectos negativos no han sido, sin embargo, menos importantes y entre ellos destacan:
  4. Los costes demográficos que supuso la pérdida de población joven en las regiones migratorias que provocaría el envejecimiento de la población y la caída de la fecundidad.
  5. Los costes sociales: el principal era la ruptura familiar en la mayoría de los casos por ser sólo el cabeza de familia el que emigraba; la difícil adaptación en el país de destino, debido al bajo nivel cultural del emigrante; el empleo en trabajos duros y mal remunerados, con elevado nivel de peligrosidad…
  6. Los costes económicos se harán patentes en el despoblamiento de las áreas de origen con el consecuente abandono de las tierras y de las infraestructuras, la disminución de las poblaciones… Además, los ahorros de los emigrantes no sirven para generar riqueza, al ser invertidos de forma mayoritaria en bienes inmuebles o gastados en bienes de consumo. 3.2.3 LA EMIGRACIÓN EN LA ACTUALIDAD A partir de 1973 los movimientos migratorios hacia el extranjero decayeron, pues la crisis energética provoco paro en Europa occidental e hizo disminuir la contratación de mano de obra. En los últimos años del siglo XX y primeros del siglo XXI la emigración se mantuvo en cifras bajas, ya que el boom económico de la construcción provocó la creación de numerosos puestos de trabajo en los sectores secundario y terciario. Sin embargo, la crisis económica iniciada en 2008 ha provocado nuevas oleadas migratorias hacia otros países europeos, como Reino Unido y Alemania, aunque no alcanza la magnitud de otras épocas. Afecta a todos los sectores, incluso a los jóvenes con estudios universitarios y profesionales cualificados. 3.3 ESPAÑA, DESTINO DE INMIGRACIÓN España es uno de los países con mayor numero de inmigrantes (5 millones en 2014), aproximadamente el 10% de la población total. La mayoría de ellos llegaron entre 1990 y 2013, atraídos por el crecimiento económico y las posibilidades de empleo.
  1. Demográficas: Contribuye a detener el brusco descenso de la natalidad española, debido a que la población inmigrante presenta mayores tasas de natalidad.
  2. Económicas: Los inmigrantes suelen desempeñar las tareas mas duras, peor remuneradas y no deseadas por los trabajadores nacionales. Así mismo, contribuyen a los ingresos del Estado con sus cotizaciones.
  3. Sociales: La inmigración contribuye a la riqueza y diversidad cultural, pero también puede generar problemas de racismo o xenofobia. Su aumento ha hecho difundirse, en ocasiones, la falsa idea de invasión o de exceso de inmigrantes, así como el temor a la reducción de la identidad nacional.
  1. ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN La estructura de la población refleja las características de su composición por sexo, edad y actividad económica. Conocerla es fundamental para entender que las sociedades humanas no son homogéneas y para prever su evolución futura. 4.1 ESTRUCTURA POR EDAD Es la variable mas importante, en la cual se distinguen tres grandes grupos de edades:
    • Población joven (de 0 a 14 años)
    • Población adulta (entre 15 y 65 años)
    • Población anciana (+ de 65) Esta clasificación es básica para prever las necesidades educativas, asistenciales, de generación de empleo, previsiones de jubilación, etc, y suele representarse mediante las pirámides de población, gráficos que reflejan el reparto por edades y sexo de un determinado lugar. España posee una estructura de población por edades envejecida, aunque no siempre fue así, ya que en siglos anteriores predominaba la población joven. El grupo de 0 a 14 años se ha reducido desde finales del siglo XX; el grupo de 15 a 64 años ha crecido y posee un porcentaje que varia poco de una comunidad autónoma a otra. El grupo de los ancianos es el que mas ha aumentado, según el INE alcanzó en 2014 el 23,4%, y existen previsiones de que en 2050 pueda representar el 40%. CAUSAS DEL ENVEJECIMIENTO:
    1. Brusco descenso de la natalidad
    2. Incremento de la esperanza de vida debido a las mejoras sanitarias, alimenticias y del bienestar. CONSECUENCIAS DEL ENVEJECIMIENTO:
    3. Dificultad para la financiación de las pensiones, pues no dependen de las cotizaciones de los jubilados durante su vida laboral sino de las que realiza la población activa en cada momento.
    4. La demanda de mayores recursos sanitarios, pues esta población es la que mas utiliza las estancias hospitalarias y la asistencia medica.
    5. La necesidad de infraestructuras especiales, como las residencias, para dar atención a nuestros ancianos. Por comunidades autónomas existen algunas diferencias en el grado de envejecimiento. Las comunidades del Mediterráneo, las islas Canarias y Baleares, Andalucía y Madrid son los territorios con

menor envejecimiento, al contar con una tasa de natalidad algo mas elevada y mayor inmigración. Las comunidades del interior y del Cantábrico, así como Galicia, presentan un índice de envejecimiento mayor, pues son zonas tradicionalmente afectadas por la emigración. 4.2 ESTRUCTURA POR SEXO Es la relación entre el numero de hombres y mujeres en una población. Se determina mediante las tasas de masculinidad y de feminidad, que se calculan bien para la población total, o bien para determinados grupos de edad, utilizando las siguientes formulas: La tendencia general es que nazcan mas varones que mujeres (aproximadamente 106 por cada 100 mujeres). Con el paso de los años, los grupos terminan equilibrándose y en el grupo de ancianos son mayoría las mujeres. Las causas de este ultimo hecho se relacionan con la superior mortalidad masculina tradicional. La distribución por sexos queda bastante bien reflejada en la pirámide y a través de la sex ratio (proporción de mujeres y hombres) Por comunidades autónomas, las que tienen una mayor ratio de feminidad son el Principado de Asturias (108m/100h), Galicia (107m/100h) y Madrid (106m/100h). Las que tienen una mejor ratio de feminidad son Ceuta y Melilla (96m/100h), Murcia y Castilla La Mancha. Almería es la única provincia andaluza que presenta mas hombres que mujeres.

construyeron una red de calzadas que unían las diferentes ciuda des entre sí y con la gran metrópoli que era Roma.  Época medieval. Tras la caída del imperio romano, la urbanización peninsular sufrió un retroceso como consecuencia de la invasión de los pueblos bárbaros. Solo a partir del siglo X se inició un resurgimiento de las ciudades propiciado por la apertura del Camino de Santiago y por el proceso de Reconquista y repoblación. Estas circunstancias dieron lugar a la creación de nuevas ciudades como Segovia, Ávila, Salamanca, Soria, Palencia, etc., cuya fundación obedeció a razones militares -la defensa de los territorios conquistados-o a motivos comerciales En el periodo medieval habitaban la Península dos pueblos con religiones, culturas y modos de vida diferentes, lo que se tradujo en dos modelos de ciudad: la cristiana y la musulmana o La ciudad cristiana desempeñaba una función militar y estratégica, de ahí un paisaje urbano caracterizado por pequeños recintos amurallados cuyas calles solían ser estrechas. En el centro se situaba la plaza y en ella se levantaba la iglesia utilizada también como lugar para el mercado. Las ciudades se componían de collaciones o parroquias cuya advocación daba nombre a los barrios o Las ciudades musulmanas se fundaron en gran parte sobre poblados anteriores. Solían emplazarse en lugares estratégicos por su carácter defensivo -Loja, Antequera, Toledo- o junto a ríos y barrancos, que podían servir de defensa natural, aunque otras se situaron en lugares llanos, como Valencia, Sevilla, Córdoba o Ecija. Se caracterizaron por un plano constituido por calles transversales o radiales de trazado sinuoso que enlazaban con las entradas o puertas de la ciudad; las calles eran estrechas y tortuosas, y eran frecuentes los caminos de ronda situados junto o sobre las murallas, llamados adarves", así como los callejones ciegos o sin salida de la judería, llamados azucaques".  Durante la Edad Moderna se produjo, en general, un avance de la urbanización, aunque se pueden distinguir varios periodos. o En el siglo XVI hubo ciertos progresos en la urbanización por el aumento demográfico, la expansión comercial y ciertas mejoras urbanísticas -construcción de puentes, regularización de los antiguos trazados... destacando como elemento significativo de la morfología urbana la introducción de la plaza mayor. Especial relevancia alcanzaron entonces Sevilla, por el monopolio del comercio americano, y Madrid, por su conversión en capital de la monarquía. o En el siglo XVII el proceso de urbanización se estanco debido a la crisis demográfica, económica y política; las ciudades castellanas sufrieron esta crisis. o En el siglo XVIII, con la dinastía de los Borbones, se llevaron a cabo importantes reformas urbanas que mejoraron las condiciones estéticas e higiénico-sanitarias, se construyeron puertas monumentales de acceso a la ciudad (Puerta de Alcalá, en Madrid), avenidas o bulevares, así como puentes e importantes infraestructuras urbanísticas como el alumbrado y el saneamiento.

1.2. La ciudad industrial

Abarca desde los comienzos de la industrialización en España, a media dos del siglo XIX, hasta aproximadamente 1975. Largo periodo durante el cual se incrementó la urbanización -la población urbana superó por ver primera a la rural- y cambió profundamente la morfología de las ciudades

Las reformas urbanas iniciadas en el siglo XVIII continuaron en el XIX, impulsadas por el incremento de la urbanización derivada, principalmente, del desarrollo industrial. Para adaptarse a las nuevas circunstancias, las ciudades pusieron en marcha una serie de operaciones de crecimiento y remodelación de su espacio interior que se concretaron en los planes de alineaciones y reforma interior, y en los de ensanche.  Los proyectos de reforma interior trataron de mejorar las condiciones de habitabilidad y los servicios urbanos. Se concretaron en la pavimentación de calles, acometidas de aguas, la construcción de cementerios en las áreas periféricas, la edificación de nuevas viviendas, y, sobre todo, en la remodelación de la trama viaria mediante la apertura de nuevas calles o alineación de las antiguas para adaptarlas a las nuevas necesidades de la circulación urbana. Algunos ejemplos de estos proyectos fueron la apertura de grandes vías en ciudades como Madrid, Barcelona, Granada o Salamanca, entre otras.  Los planes de ensanche consistieron en la construcción de un nuevo conjunto urbano planeado de una sola vez y unido a la ciudad consolidada, pero con una morfología y estructura propias. Pretendían facilitar el crecimiento de la ciudad con un nuevo tejido urbano caracterizado por su morfología de calles alineadas mediante un trazado ortogonal que dibujaban amplias manzanas de edificios dispuestos en torno a un gran patio central. Los ensanches estuvieron destinados a las viviendas burguesas y eran zonas de elevada calidad medioambiental, por lo que terminaron favoreciendo la segregación social, quedando las clases obre ras relegadas a las áreas deterioradas y deficientemente urbanizadas.  Los suburbios fueron la consecuencia urbana negativa que implicó la industrialización. Sobre todo, a principios del siglo XX, cuando empezaron a surgir, ante el creciente éxodo rural, barrios improvisados, en ocasiones apoyados en barrios agrarios próximos. Se caracterizaron por la total ausencia de planificación, por un crecimiento desordenado y por la baja calidad de la construcción. Ejemplo de ello fueron, en Madrid, los suburbios de Vallecas, Tetuán, Canillejas o los Carabancheles. Posteriormente, en las décadas de 1950 y 1960, proliferaron en las periferias de las ciudades barrios de chabolas o de autoconstrucción, ante la llegada de población rural y el déficit de viviendas, caracterizados por una construcción de muy baja calidad y por la carencia de infraestructuras urbanas  La ciudad jardín fue un proyecto característico de esta etapa. Pretendía ser un proyecto urbanístico y social para una triple integración: las diferentes clases sociales; el campo y la ciudad, de ahí la presencia de pequeños huertos y jardines; y la residencia con las actividades industriales y de servicios. Al final no se consiguió ninguno de estos objetivos, ya que cada una de las ciudades jardín llevadas a cabo fue destinada a una determina da clase social, por lo que se diferenciaron notablemente en el plano, la calidad, los espacios libres y recreativos y los equipamientos.  La ciudad lineal fue uno de los proyectos más interesantes de la época. Se debe al español Arturo Soria, que pretendía urbanizar el campo y ruralizar la ciudad, conectando en un mismo espacio: campo, industria, servicios y residencia. La concibió como una gran calle, de 500 metros de anchura y varios kilómetros de longitud, que tomaba como eje principal una línea de transporte, que unía dos núcleos rurales; en la estación se emplazaban los comercios, servicios públicos y privados, y centros sociales. Todas las casas eran unifamiliares, con parcela de jardín y huerto.  Aparición de polígonos de viviendas con función residencial, especial mente en las décadas de 1960 y 1970. Estos nuevos sectores, surgidos por la llegada de numerosos inmigrantes, se