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Asignatura: Apreciacion Cinematografica, Profesor: , Carrera: Lenguas Modernas, Cultura y Comunicación, Universidad: UAM
Tipo: Apuntes
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3.1. Arturo Ripstein y la herencia de Luis Buñuel
Arturo Ripstein nació en México el 13 de diciembre de 1943. Desde muy joven comenzó su carrera en el cine. Se inició como actor y ayudante de dirección en varias películas. Su padre, el productor Alfredo Ripstein, lo familiarizó desde pequeño con la cinematografía mexicana. A los quince años presenció el rodaje de “Nazarín” (1958) y descubrió a Luis Buñuel, con quien desarrolló una estrecha relación maestro-alumno. En 1962 trabajó de ayudante de dirección con él en “El ángel exterminador”.
En 1965, a los 21 años, gracias a la ayuda de su padre, dirige su primera película, “Tiempo de morir”, a partir de un guión de Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes. Durante los años setenta, Ripstein se consolidó como director e inició una de las etapas más fructíferas de su carrera, la cual incluye tres de las cintas más importantes del cine mexicano contemporáneo: “El castillo de la pureza” (1972), “El lugar sin límites” (1977) y “Cadena perpetua” (1978). En 1985, después de producciones no muy fructíferas, dio con la escritora Paz Alicia García Diego, quien se convertiría en su mano derecha y esposa.
Relacionado desde muy joven con el mundo del cine, conoce a Buñuel a través a la obra de este: “Nazarín” y es luego de ver la película que decide dedicarse al cine y adaptar su propio estilo surrealista.
Buñuel le enseñó a recubrir con lo insólito lo real, pero también, y de forma muy especial, a hacer que surja lo insólito de lo real. El universo de Ripstein se compone de paradojas: realiza melodramas, pero sin lirismo descabellado, sus
cuentos crueles albergan una profunda humanidad, su realismo social se expresa bajo formas barrocas.
La cultura popular mexicana y sus rituales delimitan el universo cinematográfico de Arturo Ripstein, sin construir una estética original, cuyo expresionismo se basa en una serie de temas recurrentes, tales como el encierro, la familia, la religiosidad, la trampa de las apariencias o la presión de las normas sociales.
Interroga permanentemente las constantes de la cultura popular y de sus tradiciones cinematográficas. Así es como El imperio de la fortuna (1986) evoca las peleas de gallos y las casas de apuestas, los rituales generadores de agresividad y de poesía, así como un universo de titiriteros, de imágenes piadosas de canciones. El castillo de la pureza (1973 ), que veremos con mayor detenimiento más adelante, otra película fundadora de su estilo, cuyo protagonista secuestra a su familia para protegerla contra cualquier agresión del mundo externo, ilustra un tema central en su obra: el encierro asociado al tándem amor- represión. La reina de la noche (1994) , que describe el México de los años 40, ofrece el retrato brillante y patético de una cantante_. El Lugar sin límites (1978)_ versa sobre una figura inaceptada en la sociedad mexicana, el travesti, así como cobre el poder de los caciques locales.
El cine surrealista de Buñuel, es más fuerte y comprometido con el mundo de su inconsciente y sus raros y estremecedores sueños, mientras que el cine de Arturo Ripstein, quien cambia brevemente el enfoque del surrealismo, es caracterizando, como ya se dijo, por deseos pasionales ocultos en el inconsciente de los
Sus obras son el reflejo de lo que la sociedad oculta: problemas en el inconsciente que los llevan a pretender vivir como si esas situaciones no pertenecieran a la realidad, negando su esencia y aferrándose a lo inexistente. He ahí el enfoque surreal, que es acogido por la audiencia que goza del humor negro o melodramático.
Los dogmas, la fatalidad, la miseria material y afectiva, la envidia, constituyen los mecanismos desencadenantes de sus relatos, no sin relaciones de conflicto o de ironía con los arquetipos de los géneros tradicionales. La mujer del puerto (1991), que presenta varias versiones contradictorias y a menudo muy violentas de los mismos hechos narrados por distintas personas, demuestra que Ripstein, en vez de especular sobre lo absurdo o sobre algún tipo de relativismo, prefiere reflejar el mundo imaginario mediante las vías de la insistencia humana.
El mundo de Ripstein es un campo de la batalla en el que se enfrentan las parejas, los padres y los hijos, a la sombra de un destino implacable. Se le ha comparado con Buñuel, del que fue ayudante de dirección en El ángel exterminador (1962) y Simón del desierto (1965). Pero nada más falso: su temperamento barroco y su humor negro y corrosivo solo le pertenecen a él.
3.2. Los personajes encerrados: El Castillo de la Pureza
El enclaustramiento es el tema por excelencia de Ripstein desde El castillo de la pureza (1973), película que cuenta un suceso real, ocurrido a finales de los años 50 en la ciudad de México.
Esta historia cuenta la vida de una familia encabezada por Rafael Pérez, un padre “iluminado” , obsesivo, paranoico, autodenominado “librepensador”, que ante la violencia y brutal realidad social de la época decidió proteger a su familia encerrándola en su propia casa, negándoles la posibilidad de mantener ningún tipo de contacto con el hostil exterior.
Durante dos décadas, Rafael Pérez, fue el único vínculo entre los dos mundos, mientras su familia permanecía aislada, en una cuarentena eterna. A lo largo del encierro nacieron 6 niños que fueron bautizados con nombres propios del anarquismo utópico del México postrevolucionario y quienes no salieron de su casa hasta el día en que su padre fue detenido. Tras esta noticia que conmocionó a la población mexicana de la época, Arturo Ripstein y José Emilio Pacheco deciden plasmar la historia en un guión para más tarde convertirse en la película Castillo de la pureza.
Hablando de la película en sí, el encierro que se vive en ella es doble: primero, aparece una vieja casona como espacio físico y que funciona como fábrica, donde Gabriel Lima (Claudio Brook interpreta el papel de Rafael Pérez) se dedica a producir raticidas con ayuda de su esposa Beatriz (Rita Macedo) y de sus hijos
fragmentación del ser humano, ya que a veces pareciese una institución que de tanta organización desorganiza la vida del individuo, la confunde, la reprime.
Castillo de la pureza muestra un enfoque especial, que no sólo está dado por un ritmo circular sino que está marcado por esa muralla de silencio que busca necesariamente el habla en los espacios, incita a los diálogos, con la intención de prevenir la tragedia. El silencio se transforma en el aliado del pecado.
3.3. Hechos reales, pasiones oscuras: Profundo Carmesí
Profundo carmesí (1996) , fue una coproducción mexicano- hispano- francesa, dirigida por Arturo Ripstein. Basada en un crimen norteamericano y adaptada a la realidad mexicana, Profundo carmesí, es una historia de amor enfermizo donde el amor por lo carnal y la necesidad de sentirse “amado” se decora con la sangre de las víctimas de ambos criminales.
Profundo carmesí narra la historia de dos amantes criminales: Coral Fabre (Regina Orozco), una enfermera romántica gorda y descomunal que admira a Charles Boyer, lee folletines y escribe cartas a una dirección de corazones solitarios y de Nicolás Estrella (Daniel Jiménez), un Don Juan que se hacer pasar por caballero español para engatusar a mujeres viudas y solitarias.
Durante toda la historia podremos ver el avance de estos amantes en su aventura criminal: un viaje con pintura de comedia negra y escenografías surrealistas que son un ejercicio de sincretismo latinoamericano, donde la realidad se ha fundido
de manera obtusa y el horizonte jorobado y el porvenir contrahecho. Por esas planicies de México, en 1949, avanzan la gorda Coral y el falso hidalgo español, personajes propios de Ripstein.
Arturo Ripstein usa, en esta película, largos planos secuencia, que son, por una parte, una exigencia actoral de primera magnitud, pero también es un recurso estético que no da tregua ni respiro. Si el montaje se puede traducir como un pestañeo, entonces Profundo carmesí obliga a no pestañear, fuerza la atención y exige la mirada: no es arduo ni difícil seguir los primeros planos secuencias de la gorda y su amante; la presentación de uno y otro; el encuentro posterior y toda la introducción de la película tiene un fondo humorístico por lo extravagante de Coral y Nicolás reflejado en unos diálogos precisos que reflejan sus personalidades y vicios.
Los personajes del mundo de Ripstein son víctimas de sus propias trampas psicológicas y se nos presentan atrapados por extensos planos secuencia y por envolventes movimientos de cámara. Los giros de la cámara parecen ser consecuencia de la decisión de capturar en ambientes cerrados las acciones principales del relato y de la utilización de planos largos. De esta manera, la cámara queda capturada junto a los personajes y se ve obligada a realizar movimientos circulares que eviten el corte directo.
4.1. Tim Burton: inicios y proceso de producción
Timothy William Burton o “Tim” Burton es productor y uno de los directores y guionistas estadounidense más originales del Hollywood actual. Posee un estilo propio marcado por la mitomanía, el reciclaje cultural y una imaginación desbordante e historias personales, muchas de ellas humedecidas en humor negro y significado por el protagonismo principal de caracteres inadaptados como los antihéroes identificables con el propio autor.
Desde niño el mundo del pequeño Burton se nutría de cómics y antiguas películas de terror y fantasía, entre ellas las protagonizadas por su gran ídolo, Vincent Price, disfrutando de las adaptaciones que Roger Corman hizo de uno de sus escritores favoritos: Edgar Allan Poe.
En su juventud, Tim Burton desarrolló gran talento para el dibujo, estudiando animación en el Instituto de Arte de California a partir de 1979. Fue becado por Disney y contratado a comienzos de los años 80 para trabajar como diseñador durante varios años. En 1982 rodó su primer corto Vincent (1982 ), en el cual se nota claramente su influencia expresionista y donde utiliza la técnica de animación stop-motion , en el cual aparecía como narrador el mismísimo Vincent Price.
En 1984 vuelve a escribir y dirigir un cortometraje en Disney:
“Frankenweenie” (1984), una historia que narraba en blanco y negro la historia de un niño llamado Victor, quien tras perder a su perro en un accidente de tráfico, decide revivirlo al estilo de Frankenstein.
En 1985, “La gran aventura de Pee-Wee” se convertiría en el primer largometraje dirigido por Tim Burton. Dicho film adaptó las aventuras de un popular personaje televisivo de los Estados Unidos, encarnado por Paul Reubens, quien requirió a Burton para dirigir el film. “La gran aventura de Pee-Wee” cuenta con la música de Danny Elfman, compositor que se convertiría en colaborador y amigo íntimo de Tim Burton.
Tres años después, Burton decide dirigir una comedia de corte fantástico llamado ”Bitelchus” (1988) protagonizado por el actor Michael Keaton y contaba el co- protagonismo de Alec Baldwin y Geena Davis. Gracias el éxito de esta película Tim Burton salió del anonimato y comenzó a ser considerado por su indudable habilidad para construir singulares historias.
En 1989, la adaptación del famoso cómic ideado por Bob Kane, “Batman”, se convirtió en su película más taquillera. A pesar de que hubo conflictos dentro de la producción por el estilo que Tim Burton quería darle a la historia, logra convencer a la productora y despliega la particularidad de su autor en la transformación de sus personajes y especialmente en la creación estética y atmosférica, con una sombría apariencia gótica muy aceptada por el público.
uno de los nombres legendarios del estudio británico.
Con “Big Fish” (2003), Tim Burton prosiguió su senda de adaptaciones, ahora llevando al cine un texto de Daniel Wallace. El siguiente será Roald Dahl y su libro “Charlie y la fábrica de chocolate”, llevado con anterioridad al cine en los años 70. Cuatro años después, con Johnny Depp como principal protagonista estrenó "Sweeney Tood" (2007). Posteriormente colaborará con la Disney para dirigir dos películas en animación 3-D: "Alicia en el país de las maravillas". y su corto extendido "Frakenweenie, así como la adaptación de la serie norteameriacana “Dark Shadows”(2012).
4.2. Expresionismo y surrealismo en el cine de Tim Burton Tim Burton es un director excéntrico, con una imaginación delirante y empatía hacia los personajes relegados y poco aceptados por la sociedad. Son personajes con personalidades tímidas, delgados, con ojos enormes y expresivos, y un aspecto mortuorio. Este estilo en particular, se ve reflejado en dos vanguardias muy famosas: el expresionismo y surrealismo. Estas vanguardias artísticas se
convirtieron en fuente de inspiración y sello en toda creación de Burton.
El término Expresionismo proviene de la palabra “expresión” que Pavis define como "la expresión dramática o teatral, como toda expresión artística, se concibe, en la visión clásica, como una exteriorización, una evidenciación del sentido
profundo o de los elementos ocultos; por lo tanto, como un movimiento del interior hacia el exterior”. (Pavis: 1990)
El expresionismo es una corriente artística que data de principios del siglo XX, busca la expresión de los sentimientos y las emociones que tiene el autor, más que representación de la realidad objetiva (la angustia existencial es el principal motor de esta estética). Sin embargo el arte expresionista fue más bien una "exasperación de la expresión"; es decir, la expresión al máximo, encaminada a obtener efectos de gran emotividad.
Tim Burton ha inspirado sus obras más relevantes principalmente en dos películas expresionistas: Das Cabinet des Dr. Caligari (El Gabinete del Dr. Caligari, Robert Wiene, 1919), Nosferatu (F.W. Murnau, 1922). Gracias a esta base de creatividad, podemos hallar relaciones entre algunas de las películas de Tim Burton mencionadas anteriormente con las obras más relevantes del expresionismo alemán y así ver como las raíces del cine expresionista siguen perdurando aún en nuestros tiempos.
Siguiendo estas características, el cine de Burton posee una clara base expresionista mezclado con un toque gótico. En su primer corto realizado por él , llamado Vincent (en honor al ya fallecido Vincent Price) cuenta con una fotografía en blanco y negro muy marcada y una estética claramente expresionista: jugando con la iluminación, utilizando claroscuros, sombras exageradamente alargadas, los decorados “vivos” que parecen interactuar con los personajes y además, donde
director Checo utiliza la técnica del “stop-motion”, que consiste en aparentar el movimiento de ciertos objetos que están estáticos por medio de una serie de imágenes sucesivas, técnica de la que Tim se ha apropiado y ha desarrollado a escalas gigantescas y maravillosas.
Como definimos en el primer capítulo, el surrealismo es considerado como un movimiento que apela a las manifestaciones del yo, buscando expresar las repercusiones dentro de cada personaje recreándose de diversas formas: la apelación al delirio, la bifurcación de un mismo ser, el automatismo, los sueños, entre otros.
El surrealismo en Burton lo encontramos en películas como “El Gran Pez” o “Charlie y la fábrica de Chocolates”, donde se ve reflejado el estilo vanguardista del surrealismo mediante las escenografías coloridas que evocan esos espacios utópicos generados a través de la mente y lo onírico; así como con el humor, horror y la locura.
Por ejemplo, en el caso de El Gran Pez, las historias que el padre del protagonista son producto de una imaginación sin restricciones, pasajes de su vida llenos de fantasía: personajes insólitos, gigantes, personajes de circo, sirenas, etc.
Asimismo, en “Charlie y la fábrica de chocolates”, Burton explora un nuevo mundo con una mezcla de humor: escenarios psicodélicos, personajes extravagantes, etc. Tanto en “Big Fish” como en “Charlie y la fábrica de Chocolates”, Burton deleita a
sus espectadores con un cine típicamente surrealista, donde lo imposible es ahora posible.
4.3. Comercialización de lo surreal a través de Tim Burton
La actual figura cinematográfica contemporánea que tiene más evidentes raíces heredadas de la corriente surreal es Tim Burton. El estilo de Tim Burton ha influenciado fuertemente en la moda, al ser originales y extremadamente extrovertidos.
Tim declara ser un fanático de lo gótico, lo electrónico, lo oscuro y lo surreal, lo que se aplica a las nuevas colecciones de moda, como la de Andrés Sardá, una conocida marca de lencería española, que inspiró su colección otoño‐invierno 2010/2011 en la película Alicia en el país de las maravillas.
Su influencia también se hace ver en la música, como el caso de la famosa banda francesa Dionysos, que han creado su música pop‐folk‐rock inspirados en Tim Burton, todas sus letras tanto en francés como en inglés apuntan a un mundo surrealista. En cuanto a sus videoclips y las carátulas de sus discos apuntan a los mismos colores oscuros y góticos que utiliza Burton en sus películas, al igual que el estilo de los personajes de sus videos, muy similares a los de “El cadáver de la novia”. Otra banda que se ha inspirado en Burton es Calle 13 en su tema “John el esquizofrénico” en donde se ve claramente un reflejo de la marcada identidad de Burton, tanto en la letra como en su video.