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Sueños y existencia, Apuntes de Psicología Educacional

Asignatura: Psicologia i educacio, Profesor: perls fritz, Carrera: Psicologia, Universidad: UB

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 02/01/2014

mariagomez19-2
mariagomez19-2 🇪🇸

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Frederick S. Peris

I J y N L l Ä

V ', .. m

TERAPIA GESTALTICA

Traducido del Inglés

por Francisco Huneeus

m

CUÂTBO VIENTOS

EDITORIAL

CASILLA 131 SANTIAGO 29 - CHILE

 - Prdlogo...................................................................................... - Introducviuti............................................................................... - / C h a r l a s - I I - II I - I V - S a m S e m i n a r io s o b r e s u e n o s - Linda......................................................................................... - Liz.............................................................................................. - C a rl............................:.............................................................. - Nora 
  • ' May............................................................................................
  • ■ Max........................................................................................... - Mark.......................................................................................... - J i m - Prcguntas I - J u d y - Beverly.....................
    • Maxine....................................................................................... - Elaine........................................................................................ - Jean........................................................................................... - Carol.......................................................................................... - K 'rk - Meg........................................................................................... - Chuck....................................................................................... - Hill............................................................................................ - Elite.......................................................................................... - Dan........................................................................................... - • ‘:ck.......................................................................................... - * t h
      • ' bUirian...................................................................................... - Gail...........................................................................................
    • Mary.........
    • J o h n
    • Preguntas I I
    • La representación del rol del sueño........................................ T a l l e r i n t e n s i v o
  • June.....
    • Glenn 1......................................................................................
    • Glenn //....................................................................................
    • Helena......?...............................................................................
  • B la ir.........................................................................................
  • Muriel I
  • Mu riel I I
  • Claire........................................................................................
  • Jane 1.......................................................................................
  • Jane I I
  • Jane I I I
  • Steve 1.......................................................................................
  • Steve I I

1 / n n

S u f r i r l a m u e r t e p r o p i a

y r e n a c e r ,

n o es f a c il.

Fritz

prólogo

en muchas direcciones, es indudable que también está dispuesto a aceptar y tomar lo bueno de cada escuela, dejando a un lado lo caduco. Pferlfl fue aicoanalista durante tantos años que es difícil deci dir hasta qué punto su terapia es una “reforma” al sicoanálisis, o un enfoque diametralmente opuesto. El hecho es que... blá, blá, blá, etc., etc... (iQuó hermoso tema para escribir un prólogo tan largo como el libro!). La terapia Guestáltica está en pleno desarrollo y sus practicantes son reacios a escribir. Este es recién el segundo libro que aparece en español y ojalá que sirva para aclarar malos entendidos y disipar sospechas. Aunque por lo general el mundo de habla hispana ha sido cauteloso y conservador en la aceptáción de formas nuevas de sico terapia, actualmente hay indicaciones de que somos terreno fértil para los que Perls denomina: "Los incitadores". Estos serian inven tores de terapias fuleras, excitantes y fugaces, y que sin una direc ción clara y rigurosa hacen gala de trucos y técnicas rotuladas de cualquier modo. No hay que dejarse engañar por la aparente sol tura en que se desenvuelven las sesiones aquí reproducidas. La ri gidez y la formalidad de otras escuelas no necesariamente es garan tía de su bondad. La Terapia Guestáltica está en este momento ha ciendo est jela, y tiene para ello una base sólida y rigurosa. Fritz Perls murió el 14 de marzo de 1970, a la edad de 76 años. A través de sus libros y de películas en que aparece trabajando con pacientes, he llegado a encariñarme con este hombre que con ho nestidad, franqueza y sencillez, a muchos nos ha mostrado que el estar en el mundo con sus altibajos, solos o acompañados, es parte de una misma cosa: el existir en el aquí y ahora.

F. H u n e e u s Lo Bamechea, 1974.

introducción

Quiero hablar acerca del desarrollo actual de la sicología humanística. Nos tomo i¡ugü hempo desalojar toda la carroña del Freudianismo y estamos entrando ahora en una fase nueva y peli grosa. Estamos viviendo la fase de los "incitadores” 1. Incitar curas' instantáneas, goce instantáneo, avivamiento sensorial instantáneo. La fase de los charlatanes y de los embaucadores que creen que si uno experimenta un avance importante, está curado; y ello sin tomar en cuenta las necesidades del crecimiento, sin tomar en cuenta el potencial real, el genio dentro de cada uno de nosotros. Si esto se está convirtiendo en un culto, es tan peligroso para la sicología como lo fueron los afios, décadas, siglos, tendidos en el divár.. El daño ¡ hecho por el sicoanálisis no es más que convertir al paciente cada vez más en muerto. Esto no es tan odioso como la cosa rápida-rá- pida. Los sicoanalistas traen consigo al menos buena voluntad. Debo decir que estoy muy preocupado con lo que está ocurriendo en este instante. Una de las objeciones que tengo contra cualquier persona que se llame a sí misma un Terapeuta Guestáltico es que usa un^ técnica. Una técnica es un truco. Un truco debería ser usado única mente en casos extremos. Tenemos bastante gente correteando y co leccionando trucos y más trucos, y abusando de ellos. Estas técni-

1 Traducción de modismo del vernacular estadounidense, Que proviene de t*r»'o n: encender ip a n t o *. En bu u m actual, te refiere al catado de excitación, activación exaltación o animación conseguido mediante el empleo de drogae u otros medios. En «I texto m utiliaa en au form a sustantiva: aquellos que se dedican ai oficio de tunt-on. <N. dsl T.)

introducción /■>

Los “Condicionadores” también parten de una premisa f¡. I:>a. Ellos sostienen que el comportamiento es “ley”, lo que a mi me parece como una tontería. Si en la reorganización conductista de nuestras vidas obtenemos una modificación hacia un mejor apoyo de nosotros mismos y rechazamos todos ¡os roles sociales “apren didos”, entonces estoy de parte de los conductistas. Pero la piedra de tope parece ser la angustia, siempre la angustia. Desde luego que se sentirán angustiados al tener que “aprender" un modelo' nuevo de conducta, y los siquiatras le tienen miedo a la angustia. No saben lo que es. La angustia es la excitación, el “élan vital"' que llevamos en nosotros y que se estanca si estamos inseguros del rol que debemos representar. Al no saber si vamos a recibir aplau sos o tomates, titubeamos, el corazón se acelera, la excitación ya no puede desembocar en la actividad y nos cja "pánico de La fórmula de la angustia es muy simple: la angustia es la brecha entre el ahora y el después (then).(S i están en el a'.iora no pueden sentir angustia, porque la excitación fluye inmediatamente hacia la actividad espontánea en transcurso. Si están alertas en el ahora, son creativos e inventivos. Si están con sus sentidos alertas, si tie nen sus ojos y oídos abiertos —como loa niños— , encontrarán una solución. Estoy completamente de acuerdo con la liberación de la. es pontaneidad que vaya en apoyo de nuestra personalidad total. Pero la seudo espontaneidad de los “incitadores" va diciendo: hagamos algo choro, volemos con LSD, expandamos nuestra conciencia — j eso sí que NO) Entre la Scylla del con ... ismo y el Charybdis 4 de los “incitadores'’ hay algo — una persona de verdad ’ Una persona que toma una posición y que se define. Como ustedes saben, hay una rebelión en los Estados Uni dos. Hemos descubierto que producir cosas y vivir en función de las cosas y el intercambio de cosas, no es el sentido final de la vida. Hemos descubierto que el sentido de la vida es que debe ser \i vida y que no debe ser cambiada y conceptuaüzada dentro de uu e?qi '- ma de sistemas. Nos estamos dando cuepta que el manejo y el cun- trol no son'la felicidad última de la vida.

4 Do« peligro* para loa navegante!, cada uno difícil d* evitar iln enfrentar al otro. Scylla ee una roca en la coata de Ita lia opueata a CharybUU, torbellino en la coeta da Sicilia. (N. del T.)

16- suevos y existencia

Pero también debemos darnos cuenta que hasta aquí tene mos solamente una rebelión. Aún no tenemos una revolución. Falta aún mucha sustancia. Hay una carrera entre el fascismo y el humanismo. En •este momento me parece que la carrera está a punto de ser perdida por los fascistas; y los exaltados, hedonistas, ilusos, incitadores de las nuevas ondas nada tienen que ver con el humanismo. Es una protesta, una rebelión, lo que está muy bien en sí, pero no es un fin en sí. Tengo bastante contacto con los jóvenes de nuestra generación, quienes están desesperados. Ven todo el armamentismo y al fondo de todo, la bomba atómica. Quieren sacni algo de la vida.“ Si es que aún hay - a oportunidad de interrumpir la subida y la caída de los Estados unidos, dependerá de nuestra juventud y depende de ustedes el apoyar a esta juventud. Para lograr esto hay U n ic a m e n te una manera: el llegar a ser verdadero, aprender a tomar una posición, definirse, desarrollar el centro de uno mismo, entendiendo la base del existencialismo; una rosa es una rosa. Yo soy lo que soy y en este momento no puedo ser diferente de lo que soy. De esto trata este libro. Les doy la oración de la Gestalt, tal vez como una orientación. La oración de la Terapia Gestáltica es:

Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo. Nc estoy en este mundo para llenar tus expectativas. Y tú no estás en este mundo para llenar las mías. Tú eres tú y yo soy yo. Y si por casualidad nos encontramos es hermoso. Si no, no puede remediarse.

Fritz Perls

  • Este p árrafo in c lu id o por prim era vez en la edición en español, h a b ía sido o m itid o por la censura del régim en m ilita r chileno (N de. E .i

(^18) sueños y existencia

rias células y en órganos que tienen funciones específicas y diferen tes y, por supuesto, las necesidades específicas de cada uno. Así llegamos a la definición de salud. JSalud es un equilibrio, la coordinación de lo que somos. Noten que hago hincapié en la palabra somos, porque desde el momento en que decimos que tene mos un organismo o de que tenemos un cuerpo, introducimos una escisión, una división: es como si hubiera un yo en posesión del cuerpo y del organismo. Somos un cuerpo, somos alguien. “Yo soy alguien”, “Yo soy nadie”. La cuestión está más bien en ser que en tener. Por esto llamamos a nuestro enfoque el enfoque existencial. Existimos como un organismo, como una almeja, como un animal, etc., y nos relacionamos con el mundo externo tal como cualquier organismo de la naturaleza. Fue Kurt Goldstein quien primero in trodujo el concepto del organismo como un iodo rompiendo con la tradición médica de que tenemos un hígado, de que tenemos esto y aquello y de que todos estos órganos pueden ser estudiados por separado. Se aproxima bastante a la realidad, pero la realidad es más bien lo que se llama el aspecto ecológico. No se puede separar un organismo del ambiente. Una planta fuera de su ambiente no puede sobrevivir, como tampoco un ser humano fuera de su am biente, si se le priva de oxígeno y alimentos, etc. Tenemos que con siderar siempre al segmento del mundo en que vivimos como parte nuestra. A donde yayamos llevamos una especie de mundo con nosotros. Ahora bien, si esto es así, comenzamos lentamente a com- ¡M'ender que las personas y los organismos puedo i comunicarse en- t ce sí, y hablamos de Mitivclt: el mundo en común Que tenemos con otra persona. Ustedes hablan cierto lenguaje, tienen ciertas ac- ¡itudes, cierta conducta, y estos mundos en cierta manera se su perponen. Y en esta área en que se superponen se hace posible la •municación. Ustedes se han fijado que cuando dos personas re-

a se conocen y comienzan el juego del encuentro, una dice: “¿Có- n > está usted?" “¡Qué bonito está el día!”, y el otro contesta al- g; na otra cosa. Así comienzan la búsqueda del interés común o del mundo en común donde tienen intereses posibles, comunicación y acercamiento, de donde súbitamente del tú y del yo pasan al nos otros. Así llegamos a un fenómeno nuevo, el nosotros es diferente del tú y del yo. El nosotros no existe, consiste en el yo y el tú, un límite siempre cambiante en que dos personas se encuentran. Y cuando nos encontramos ahí, entonces yo cambio y tú cambias, me

charla I

diante el proceso del encuentro entre ambos, excepto —y tenemos mucho que hablar de esto— excepto si lag dos personas tienen ca rácter. Al tener carácter, tenemos un sistema rígido. La conducta se petrifica y perdemos nuestra habilidad para enfrentamos libre mente con el mundo, con todos nuestros recursos; nos hacemos pre decibles. Estamos predeterminados únicamente a afrontar los acon tecimientos de un solo modo, a saber, del modo como lo predice y lo programa el carácter. Parece paradójico afirmar que la persona más rica, más productiva, es una persona que no tiene carácter. En nuestra sociedad exigimos a la persona el tener un carácter y especialmente un buen carácter, porque así es predecible y podre mos ganársela..

  • Ahora hablemos un poco más acerca de la relación del or ganismo con su ambiente; aquí introducimos la noción de los límites del ego. Un limite define a una cosa. Ahora bien, una cosa tiene sus limites, ge define por sus límites en relación al ambiente. En sí misma urií^ cosa ocupa cierta cantidad de espacio. Tal vez rio mucho. Tal vez quisiera ocupar más pspacio, tal vez menoa espacio — tal vez no está satisfecha con su ta¡¿¡jáo—. Nuevamente introduci mos otro concepto, el deseo de cambiar, basado en el fenómeno de la insatisfacción. Cada vez que usted se quiera cambiar a sí mis mo, o cambiar el ambiente, al fondo de todo está la insatisfacción. El límite entre organismo y ambiente se vivencia en nos otros más o menos en términos de lo que está adentro de nuestro pellejo y de lo que está afuera, pero esto es muy impreciso. Por ejemplo, en ei momento en que respiramos ¿el aire que penetra en los pulmones es parte del mundo exterior o es parte de nosotros? Si comemos algo, lo ingerimos, pero podemos vomitarlo, ¿así es qu. • dónde comienza uno y dónde termina lo que pertenece al ambiente V El límite del ego no es algo fijo. Si se hace fijo y ngido se con vierte en un carácter, en una armadura como la de una torlugü. La tortuga tiene límites precisos y nítidos. Nuestra piel es algo me nos fija, respira, toca, etc. El fenómeno del límite dt¡ ego es algo muy peculiar. Llamamos límite del ego al lugar en que se diferen cian "lo propio” y el “sí mismo’’ (self) de “lo otro” (otherness), y en Terapia Guestáltica escribimos propio con “p” minúscula. Co nozco muchos sicólogos que escriben propio con “P” mayúscula como si se tratara de una joya de extraordinario valor. Se lanzan tras el descubrimiento de lo propio (self) como quien cava en busca.

charla I (^21)

el extraño. Mis ideas políticas son sagradas, son mías; la otra con vicción política es mala. Si un estado está en guerra, sus propios soldados son unos ángeles y los del enemigo son unos demonios. Nuestros soldados se preocupan de las familias pobres, los otros violan a las mujeres. Así, toda la idea del bien y del mal, de lo verdadero y lo falso, es siempre cuestión de límites, de saber en qué lado estoy. Quiero darles un par de minutos para digerir, hacer comen tarios y ver cuánto hemos andado. Tienen que darme a conocer sus mundos interiores y tienen que salir de sus mundos privados al ambiente que incluye esta plataforma. Pregunta: Cuando dos personas se enamoran, ¿es que sus 1 propios límites se expanden para incluir al tú en mi propio terri torio? F (Fritz): Sí, el límite del ego se convierte en un límite de nosotros: Yo y tú somos algo separados frente a todo el resto del mundo y en un éxtasis de amor, el mundo desaparece. I’: Si dos personas están enamoradas, ¿aceptan, o se acepta rían completamente el uno a! otro, de modo que las fronteras de sus egos se expandieran para incluir también a otras personas o incluirían únicamente a la persona con quien tuvieran contacto? F: Bueno, esta es una pregunta muy interesante y de im-! portancia. La incomprensión de esto lleva a muchas tragedias y; catástrofes. Generalmente no amamos a una persona. Esto es muy ; raro. Amamos a una cierta característica de esa persona que es ’ idéntica con nuestro comportamiento, o que aporta un complemento, habitualmente alguna cosa que representa un suplemento para nos otros. Pensamos que estamos enamorados de la persona total, cuan do de hecho nos disgustan otros aspectos de la persona. Cuando esta persona se compoila de un modo que nos crea disgusto, no de cinios “esto de ti no me gusta, a pesar que la otra parte es ador ble”. Decimos más bien: “tú no me gustas, vete de mí vida". 1 ’ : Pero, Fritz, ¿acaso esto no se aplica también al ic.íisi- duo? ¿Acaso nos incluimos enteros en nuestro territorio personal? ¿No hay cosas en nosotros mismos que nos negamos a incluir den- j tro de nuestras propias fronteras del ego? i F: Bueno, vamos a hablar de esto cuando lleguemos a la 1 0 rieta interior, la fragmentación de la personalidad. Desde que se dice “yo acepto algo dentro de mí”, usted se divide en un yo (I) y un mí mismo (myself). En este momento estoy hablando del en- ¡

22 sueños y existencia

cuentro total de un organismo y no estoy hablando de patología. En efecto, deben haber muy pocas personas enteras entre nosotros. P: ¿Y qué pasa en la situación inversa de odio y cólera in tensa? ¿Es que esto tiende a retroceder el territorio del ego de tal suerte que el odio de una persona por otra pueda absorber su vida entera? F: No. El odio es función de echar a alguien a patadas de nuestro territorio con algún fin. El término que usamos en siquia tría existencial es alienación, desposesión. Alienamos a una persona si la existencia de ésta es un peligro para nosotros. Queremos ani quilar a esta persona. Pero es definitivamente una exclusión de nuestros límites, de nosotros mismos. P: Bueno, eso lo entiendo. Lo que estoy tratando de enten der es lo que ese tipo de situación 'intensa, de compromiso intenso hace en términos de territorio del ego. ¿Tiende a empequeñecerlo o tiende a hacerlo más rígido? F: Sí, decididamente, lo hace más rígido. Dejemos esta pre- í gunta para cuando hablemos de las proyecciones. Este es un caso j especial en patología, el hecho que en última instancia únicamente nos amamos a nosotros mismos, como que también nos odiamos a nosotros mismos. Eí que encontremos esta cosa amada u odiada dentro o fuera de nosotros mismos tiene que ver con quiebres en nuestros límites. P: Fritz, usted mencionó la polaridad de la atracción y del disgusto; sin embargo, es posible sentir ambas cosas hacia la mis ma persona, lo que a mi entender, crea un conflicto. F: Estoy hablando exactamente de esto. Uno no es atraído hacia una persona, tampoco a uno le disgusta una persona. Sí mi ramos más de cerca, veremos que nos atrae cierto comportamiento

■cierta parte de la persona, y si por casualidad encuentran en la uisma persona tanto lo amado como lo odiado — nos referimos a io como a una cosa— entonces la cosa se pone difícil. Es mucho ..¡ás fácil que le caiga mal una persona y le guste otra. En un momento encontramos que se odia a esta persona y en otro momen to amamos a la misma persona, pero si el amor y el odio vienen juntos, entonces uno se confunde. Esto tiene mucho que ver con la ley básica que dice: — la guestalt está de tal modo formada que únicamente una figura, un solo objeto puede aparecer en primer plano a la vez. Podemos pensar solamente en una sola cosa a la

24 sueños y existencia

Nos fabricamos una nueva frontera, y creo que no hay po sibilidad que alguna vez vivamos sin fronteras. Siempre se dirá ' "yo estoy en el lado bueno de la frontera, tú estás al lado malo”, o noRotros lo estamos, en el caso que tuviéramos aptitudes para un rebaño. Ustedes notarán que cualquier sociedad o comunidad for ma rápidamente sus propias divisiones: los Meyer son mejores siempre que los Miller y los Miller son mejores que los Meyer. Y mientras más cercanas las defensas de las fronteras, más altas son las probabilidades de guerra y hostilidad. Encontramos que siem pre las guerras comienzan en las fronteras. Los hindúes y los chi nos tienen más probabilidades de tener guerra entre sí que los fin landeses y los hindúes. Porque normalmente no hay un límite entre éstos, a menos que se fabrique uno ideológico. O somos todos -comunistas y estamos en la verdad o somos todos capitalistas y somos nosotros los que estamos en la verdad. Ustedes son los ma los y no nosotros. Kara vez miramos al común denominador, lo que tenemos en común. Más bien miramos hacía aquello en que somos diferentes, de modo que podamos odiarnos y matarnos los unos a los oíros. P: ¿Cree que es posible que uno se pudiera integrar en tal grado que la persona se hiciera totalmente objetiva y no se com- ' promotora con nada? F: Yo personalmente creo que la objetividad no exista. La objeí 'i<LüI de la ciencia es únicamente una cuestión de acuerdo mutuo,^ Cierto número de personas observa un fenómeno y habla de un criterio objetivo. Sin embargo, fue del lado científico de donde vino la primera prueba de la subjetividad. Esta provino de Einstein. Einstein se dio cuenta de la imposibilidad de que todos los fenómenos del universo fuesen objetivos, porque la observación y su velocidad dentro del sistema nervioso tienen que ser incluidos i n i cálculo del fenómeno externo. Vistas en perspectiva, las cosas pai t en ser más objetivas, más balanceadas. Pero, aun en ese caso, es uno como sujeto, quien ve la cosa. En realidad nó tenemos mu cha idea de cómo se ve el universo. Tenemos únicamente algunos órganos sensoriales, ojos, oído, tacto y las elongaciones de estos ór ganos: telescopios y computadoras. Pero, ¿sabemos algo de otros organismos, qué sentidos tienen ellos, qué clase de mundo tienen? Nosotros damos por sentada la elegancia de los seres humanos, que nuestro mundo — tal como lo vemos nosotros— es el único verda dero.

charla I 25

P: Fritz, quisiera volver de nuevo a las fronteras del ego porque cuando uno se está vivenciando a sí mismo, cuando está expe rimentando un estado expandido de conciencia, entonces la sensación de separación parece desintegrarse o deshacerse. Y en este punto pa recería que uno está completamente absorbido por el proceso en transcurso. En este punto aparece como que no hay límites del ego, excepto un reflejo del proceso de lo que está ocurriendo. No en tiendo eso en relación con tu concepto de límites del ego. F: Sí, este es más o menos el próximo tema que quería abor dar. Hay una especie de integración — y sé que esto no está bien for mulado— entre lo subjetivo y lo objetivo. Esta es la idea de “el darse cuenta” (awareness) 5. El darse cuenta es siempre una experiencia subjetiva. Es imposible que yo esté dándome cuenta de lo que usted se está dando cuenta. La idea Zen de un “darse cuenta” absoluto, en mi opinión no tiene sentido. El darse-cuenta absoluto no puede exis tir porque, al menos como yo lo entiendo, el “awareness” s*<«T’re tiene un contenido. Uno está siempre dándose cuenta de algo. ; que estoy “dándome cuenta” de nada, se verá que si uno lo examina en más detalle, tiene un carácter muy positivo como adormecimien to, frialdad o una brecha; incluso cuando se habla de una expe riencia sicodélica, hay un “darse cuenta" de algo. Demos un paso más y miremos a la relación del mundo con lo propio. ¿Qué nos hace interesarnos en el mundo? ¿Cómo no puedo vivir y funcionar tal como un organismo autístico, completamente auto-contenido? Ahora bien, un objeto como un cenicero, no es un tipo de organismo que se relaciona. Necesita de muy poco para exis tir. Primero, temperatura. Si colocamos el cenicero a 4.000 grados centígrados, tenemos un ambiente en que no va a poder retener su identidad. También requiere de cierta fuerza trravedad. Si le apli camos 40.000 libras de presión, se hará pedazos. Pero podemos, con fines prácticos, decir que esta cosa es contenida en sí misma, que no necesita de intercambio con el ambiente. Existe para ser usada por nosotros como recipiente de cigarrillos, para ser limpiada, ven dida.

5 La palabra awareneB». que aparece mucha* vece« en e»tc libro, no tiene traducción directa at español. Awaro «iim lfica darte cuenta, percatarle, tomar conciencia. El aufljo »te«« «e u til lia para form ar el austantlvo; que en c»te caao denota la capacidad de d a n * enenta, percatar? y conciencia, o tom ar conciencia. En forma condenada la traducción mA* cercana •erf* **dar«e cuentldad” , "percataraldad” , etc., expre«ionea no uiuale« en espafto! (N , del T.)