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TEMA 2.A. Isabel II.pdf asignatura historia de españa
Tipo: Apuntes
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Tras la muerte de Fernando VII, comenzó el problema de sucesión entre los que apoyaban la Ley Sálica, y en consecuencia apoyaban al Infante Carlos María Isidro, los carlistas (hermano de Fernando), defensores de prerrogativas regias y del poder absoluto del monarca; y los que apoyaban a la princesa Isabel, los isabelinos, defensores del sistema liberal, con la consecuente limitación del poder de la monarquía. La ley sálica había sido impuesta por Felipe V, rompiendo con el código de las Siete Palabras. Aunque con Carlos IV las cortes votaron por su abolición, ésta nunca fue promulgada. Con Fernando VII vivo, ya el infante Carlos rechazó la pragmática sanción, y el enfrentamiento dinástico se convirtió en un enfrentamiento ideológico; los ultramontanos apoyando al infante Carlos y los liberales a la princesa Isabel. El carlismo destacó en áreas rurales y en territorios forales como el País Vasco, el Maestrazgo y el interior de Cataluña. Fueron apoyados por el clero, la nobleza y en menor medida por los de oficio mecánico. Los isabelinos fueron apoyados por los liberales, sin embargo la organización del estado les llevó al enfrentamiento político. Los más moderados pactaron con Fernando VII el apoyo a su hija si limitaba el poder de la corona. Los más radicales rechazaban cualquier acuerdo. Así pues el reinado de Isabel empezaba dividido. En general abogaban, por la separación de poderes el sufragio electivo, igualdad ante la ley y derechos individuales. Estas divisiones anunciaron la división entre moderados y progresistas.
El infante Carlos, negó la legalidad de la sucesión de Isabel al trono, con el manifiesto de Abrantes. Esto dio pié a la Primera Guerra Carlista (33-40), con la que se buscaba proclamar rey a Carlos V; un enfrentamiento dinástico que se convirtió en un enfrentamiento ideológico. Se distinguen tres fases:
Durante el período del reinado de Isabel II, se distinguen dos etapas. La primera, las regencias (minoría de edad), y posteriormente los gobiernos, en su ya mayoría de edad. La primera regencia, fue de su madre María Cristina (33-40). Hubo de enfrentarse a muchos problemas derivados de las guerras carlistas, sumando la decadencia de la Hacienda tras la independencia de Hispanoamérica. El primer gobierno, de Cea Bermúdez (liberal moderado), destacó por la nueva organización territorial, realizada por Javier Burgos y basada en provincias. El segundo gobierno, de Martínez de la Rosa, fue liberal muy moderado, que promulgó el Estatuto Real, una carta otorgada hecha para la monarquía, una pseudoconstitución. Entonces, la reina se vio obligada, tras el rechazo de los liberales a de la Rosa, a poner al frente al conde de Toreno. En su gabinete destacaba Juan Álvarez Mendizábal, quien dotó de recursos a la Hacienda a base de una desamortización de bienes a órdenes religiosas, la desamortización de Mendizábal, rompiendo relaciones con la Santa Sede y haciendo que muchos religiosos apoyaran al carlismo. A su vez, suprimió las llamadas pruebas de nobleza, y los bienes desamortizados fueron adquiridos por la aristocracia y burguesía. Este estilo personalista de gobernar, provocó un rechazo hacia Mendizábal, y aunque contaba con el apoyo de los más radicales (empezaron a denominarse partido progresista), los varios problemas provocaron su caída, siendo sustituido por Istúriz, moderado pero que tampoco pudo sostenerse. El pronunciamiento de sargentos en la Granja de San Ildefonso, hizo que la regente nombrara al progresista Calatrava, redactando una nueva constitución; la de 1837, de corte progresista que incluía la soberanía nacional, la libertad de imprenta y la Milicia Nacional. Una vez celebrada las elecciones, los moderados gobernaron junto con la regente hasta 1840. Las tensiones entre progresistas y moderados aumentaron. También creció la popularidad del general Espartero considerado pacificador, provocando la abdicación de la regente a favor de éste. Con Espartero al frente de la regencia, se convocan elecciones con triunfo progresista, aunque rápidamente surgieron divergencias: