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Tema 2 para oposiciones Lengua., Apuntes de Lengua y Literatura

Tema 2 para las oposiciones de Lengua.

Tipo: Apuntes

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Oposiciones Secundaria. LCL. Curso 2020-2021
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TEMA 2. TEORÍAS LINGÜÍSTICAS ACTUALES
A. Introducción
B. Las ideas lingüísticas de Saussure
C. El Círculo lingüístico de Praga
D. El Círculo lingüístico de Copenhague
E. El Estructuralismo en Francia
E.1. Barthes
E.2. Benveniste
E.3. Martinet
E.4. El Posestructuralismo
F. La Lingüística en Norteamérica
G. La gramática generativa y transformacional
H. La lingüística postestructural
H.1. La lingüística del texto
H.2. La pragmática lingüística
I. Nuevos horizontes de la lingüística
J. Bibliografía
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TEMA 2. TEORÍAS LINGÜÍSTICAS ACTUALES A. Introducción B. Las ideas lingüísticas de Saussure C. El Círculo lingüístico de Praga D. El Círculo lingüístico de Copenhague E. El Estructuralismo en Francia E.1. Barthes E.2. Benveniste E.3. Martinet E.4. El Posestructuralismo F. La Lingüística en Norteamérica G. La gramática generativa y transformacional H. La lingüística postestructural H.1. La lingüística del texto H.2. La pragmática lingüística I. Nuevos horizontes de la lingüística J. Bibliografía


A. Introducción Desde la antigüedad, el lenguaje humano ha sido objeto de preocupación y estudio, aunque la lingüística no ha obtenido el estatuto científico hasta el siglo XIX. La tradición lingüística occidental tienen su origen en el mundo grecolatino, y sus criterios han perdurado en la tradición académica hasta el siglo XVIII. Este acercamiento previo a la lingüística científica es lo que denominamos gramática tradicional. A partir del siglo XIX, siguiendo los principios y métodos de la biología evolucionista, se desarrolla la lingüística evolucionista y se establecen parentescos entre unas lenguas y otras. Se considera que muchas lenguas europeas y asiáticas pertenecen al indoeuropeo y se establecen los principios para reconstruir esta y otras familias lingüísticas. Los gramáticos alemanes se encargan del estudio y evolución del indoeuropeo hasta las lenguas modernas: establecen las leyes fonéticas y el principio de la analogía. Comienza el estudio científico del lenguaje con la lingüística histórica que aporta un nuevo punto de vista: las lenguas no degeneran, cambian. El cambio se encuentra en la esencia misma de la lengua. B. Las ideas lingüísticas de Saussure Con el Curso de lingüística general (1916), la vigencia de la lingüística histórica imperante hasta ese momento queda sustituida por la de la lingüística general. Tras esta obra, la ciencia del lenguaje tiende a polarizarse en uno de los focos de las dicotomías saussureanas. Los focos elegidos suelen ser la lengua y la sincronía, el estudio de la lengua en una etapa de su evolución, prescindiendo de etapas anteriores o siguientes, frente al estudio de la lengua en su evolución, en su historia (diacronía). Para Saussure, el lenguaje es una facultad humana que tiene su organización sistemática en la lengua: “La lengua ( langue ) es un sistema en el que todas las partes pueden y deben considerarse en su relación mutua sincrónica, en su solidaridad”. Las unidades más elementales de este sistema son los signos, cuyos constituyentes son los significantes y los significados. Los signos son lineales e inmotivados, pero están organizados y sistematizados en dos ejes: el paradigmático y el sintagmático, en los que obtienen su valor. Así, el lenguaje (langage) no solo abarca este código sistemático, la langue , sino también las muchas comunicaciones que se realizan con el empleo de este código y que en su conjunto producen el ámbito del habla, de la parola. Saussure ha profundizado no solo en el estudio de la langue , sino que ha previsto también una lingüística del habla. Proyecta un estudio sincrónico y diacrónico de la lengua. El primero se ocupa de las relaciones sistemáticas y el segundo de los cambios fonéticos y gramaticales. Le da primacía al aspecto sincrónico sobre el diacrónico. El Curso establece un manifiesto programático para la lingüística futura: “la lingüística tiene por único y verdadero objeto la lengua considerada en sí misma y por sí misma”. C. El Círculo lingüístico de Praga La primera gran escuela del siglo XX, se fundó en 1926 en Praga, por iniciativa de Mathesius conformando así un círculo lingüístico, el Cercle Linguistique de Prague. Alcanzó su mayor fama cuando en 1928, algunos de sus miembros presentaron un programa al I Congreso


Sus principales representantes son Bröndal y Hjelmslev. Bröndal centró su interés en hallar las categorías lógicas en el lenguaje. Distingue netamente Morfología de Sintaxis, y utiliza criterios exclusivamente morfológicos para la determinación de las partes de la oración, que se convierten así en categorías morfológicas, aunque se proyecten luego, sintagmáticamente, como partes del discurso o partes de la oración, conjunción que las convierte en categorías lingüísticas. Esto influye en un intento de solución filosófica de los problemas lingüísticos, como se ve en su clasificación de las partes de la oración que, según él, se pueden definir con ayuda de cuatro conceptos fundamentales: relatum (punto de relación), relator (lo que relaciona), descriptum (lo descrito) y el descriptor (lo que describe). Así, un nombre se puede definir como relatum + descriptor , o un verbo como relator + descriptor. Hjelmslev publicó en 1928 un importante trabajo llamado Principios de gramática general , una obra muy influida por el Curso. En ella se proclama la necesidad de una ciencia general del lenguaje, que ha de elaborar un sistema abstracto en el que aparezcan como potencialidades las categorías concretas. La descripción sincrónica debe preceder a la diacrónica. La lingüística debe ser inmanente y empírica y las categorías de la gramática deben establecerse formal y no semánticamente. Fue el creador de la Glosemática o lingüística formal, disciplina que se ocupa del estudio de la lengua entendida como sistema, cuyos postulados son los siguientes: 1) Un lenguaje consta de contenido y expresión, a cada uno de los cuales corresponden una forma y una sustancia. 2) Un lenguaje consta de una sucesión, o texto, y un sistema. 4 3) Contenido y expresión están unidos entre sí por la conmutación. 4) No existe ninguna correspondencia uno-a-uno entre contenido y expresión, sino que los signos son analizables en componentes menores. Tales componentes son, por ejemplo, los fonemas, unidades del plano de la expresión que carecen de contenido en sí mismos, pero pueden formar unidades provistas de contenido, por ejemplo, las palabras. Según Hjelmslev, la lingüística debe intentar comprender el lenguaje no como un conglomerado de fenómenos extralingüísticos, sino como una totalidad autosuficiente, una estructura. E. El Estructuralismo en Francia En la llamada Escuela de París floreció la semiología y la lingüística estructural a partir de los años 60 y se constituyó en el primer foco de reflexión estructural de Europa. E.1. Barthes El estructuralismo lingüístico en Francia se desarrolló a partir de las diferentes lecturas que sus representantes hicieron del Curso de Saussure. Barthes refundó la semiología saussereana invirtiendo la relación entre sistema semiológico y lengua: si para Saussure la lengua es un caso concreto de sistema de signos, para Bartthes la lengua es el caso por excelencia de sistema de significación, ya que ni hay ninguno tan perfecto ni con semejante potencial expresivo, por ello la semiología es una parte de la lingüística. Todos los demás sistemas se pueden estudiar y comprender buscando las analogías y las diferencia con el sistema lingüístico. Esto tuvo como consecuencia elevar el paradigma lingüístico a modelo estructural de todas las ciencias humanas, ya que era el sistema más elaborado. Los conceptos lingüísticos se exportaron


a la sociología, a la antropología, a la crítica literaria. Así, por ejemplo, Barthes estudió el sistema de la moda como una variante especial del sistema lingüístico. Destacó la escritura y el texto como actividades verdaderamente liberadoras, mientras que la lengua es un aparato formal que obliga a decir, que nos hace hablar, y en este sentido impone su estructura al individuo, llegando a decir que “el lenguaje es fascista”. Julia Kristeva continuó las investigaciones semiológicas de Barthes fundando lo que llamó la semiotiké , es decir una ciencia de la construcción del texto desde su acervo semántico (genotexto) hasta su aparición externa (fenotexto). E.2. Benveniste Benveniste desarrolló, en una serie de artículos publicados bajos el título de Problemas de lingüística general , algunas de las consecuencias que entrañaban las teorías de Saussure sobre la lengua. En esta obra establece la noción de estructura como un sistema de oposiciones y de dependencias entre los elementos que lo constituyen. Su aportación más importante se refiere a la estructura egocéntrica de la enunciación: el hablante sitúa su discurso desde un /yo/, un /aquí/ y un /ahora/. Sobre este eje referencial se conforma la deixis personal, social y espacio-temporal. E.3. Martinet Destaca su concepción de la doble articulación del lenguaje, fundamental como método de análisis del enunciado, basada en la distinción entre unidades dotadas de expresión fónica y contenido (monemas) y aquellas otras que tienen una función exclusivamente distintiva (fonemas). Ello permite la economía del lenguaje, de tal manera que con unas docenas de fonemas se pueden formar miles de palabras y con estas un número ilimitado de oraciones. Para este lingüista, en el lenguaje luchan dos tendencias, la comunicabilidad y el mínimo esfuerzo: el lenguaje cambia, pero los cambios fonéticos no ocurren sin razón, siempre están condicionados. En la base estructural del cambio está el llamado campo de dispersión del fonema, que este cubre con sus realizaciones posibles: entre los campos hay márgenes de seguridad que, al estrecharse, permiten contactos y trasvases de campo a campo, lo que provoca la coordinada evolución de todo el sistema, puesto que no hay cambio aislado. E.4. El Postestructuralismo El éxito del Estructuralismo en Francia fue efímero. El uso abusivo y excesivo de los conceptos de sistema y de signo puso de manifiesto las limitaciones e insuficiencias de la metodología de base estructuralista. Derrida encontró sospechoso el culto a la estructura y defendió una explicación menos segura y confiada de los fenómenos humanos, apostando por las filosofías débiles, que gracias a su modestia explicativa no ocultaban un sistema para sojuzgar al hombre. El pensamiento postmoderno se abrió paso en su lucha contra las filosofías fuertes de cualquier signo, apostando por la incertidumbre, el pensamiento débil y las explicaciones provisionales y parciales abiertas a una continua renovación. Por eso, el método de investigación de Derrida se basa en la deconstrucción de los textos.


por referencias a fenómenos psíquicos, en tanto que el mecanicismo afirma que una descripción lingüística autosuficiente y fundada sólo en hechos lingüísticamente determinados es más sólida y exacta. G. La gramática generativa y transformacional La gramática generativa, llamada originariamente transformacional, pretende llegar a un perfecto conocimiento de la lengua y de las posibilidades que ofrece y, a través de ella, llegar al pensamiento. Intenta reducir a reglas la maraña de la lengua. Noam Chomsky fue el creador de este nuevo modelo lingüístico, la gramática generativa, que expuso por primera vez en su libro Estructuras sintácticas. Estableció una diferencia entre el conocimiento innato y con frecuencia inconsciente que los individuos tienen de la estructura de su lengua y el modo en que utilizan esta diariamente. El primero, al que llamó “competencia”, permite al hablante distinguir las oraciones gramaticales de las que no lo son, así como generar y comprender un número ilimitado de oraciones nuevas. El segundo, que llamó “actuación”, es la manifestación de la competencia, las oraciones realmente emitidas por el hablante en los actos de habla concretos. La lingüística de Chomsky parte de un postulado básico: la posibilidad de producir y entender un número ilimitado de mensajes es la demostración de que todo hablante-oyente ideal está dotado de una capacidad lingüística innata que le permite aprender cualquier lengua y que lo dota del conocimiento de una gramática implícita con la cual realiza todas estas operaciones de comprensión y expresión. Este postulado es también una hipótesis de gran rendimiento explicativo, pero que no resulta empíricamente demostrable. En un primer momento, Chomsky no tiene en cuenta el componente semántico en sus descripciones gramaticales: «la gramática es autónoma e independiente del significado», pero los estudios de Katz y Postal apuntaron hacia la integración de estudios rigurosos sobre la estructura del significado en el marco de la gramática generativa, pues el cambio en el orden de las palabras puede modificar el significado o crear ambigüedad. Por este motivo, Chomsky precisó la diferencia entre la estructura real y externa de una frase y la significación profunda que se encuentra en el origen de esta misma frase. Así, desarrolló el concepto de que cada frase tiene dos niveles distintos de representación: una Estructura Profunda y una Estructura Superficial. La estructura profunda es el primer elemento que contiene todos los datos semánticos, es decir, el sentido mismo del mensaje, y permitirá así determinar el contenido semántico de la frase. La estructura superficial es el último elemento en el proceso transformacional de la frase, antes de la aplicación de las reglas morfo- fonológicas, cuyos elementos permitirán llegar a la forma fonética de la frase. De este modo, nació la imagen de una gramática que puede ser definida como un sistema de reglas que unen los signos fonéticos a su interpretación semántica. Desde el punto de vista de la lingüística europea, el Generativismo supuso un revulsivo frente al estancamiento estructuralista. Creó muchas expectativas, pero fue abandonado sobre todo a nivel de descripción lingüística. El propio Chomsky abandonó la investigación lingüística y se dedicó a actividades de lucha política a favor de la emancipación de los seres humanos frente a la opresión de los poderes organizados. Sin embargo, las aportaciones de la lingüística generativa han tenido una profunda repercusión


en la psicología y el desarrollo del cognitivismo y del constructivismo, pues han centrado todas las cuestiones de pensamiento, percepción y conocimiento en el interior del sujeto. H. La lingüística postestructural H.1. La lingüística del texto Un estadio intermedio y un paso adelante en el desarrollo de la lingüística actual ha estado representado por la lingüística del texto. En principio se buscaba un nuevo campo donde hacer posible la formalización rigurosa y precisa que no permitía la microlingüística, cuyo horizonte máximo de estudio era la oración. Pero la lingüística del texto ha ido desarrollándose cada vez más en un sentido más intuitivo que formalista y ha buscado conexiones con la pragmática, la semiótica y la hermenéutica, entre otras disciplinas. Ha contribuido a incorporar en la lingüística de forma definitiva la noción de texto y las principales estructuras textuales: coherencia, cohesión, adecuación y tipología textual. Por la vía de las relaciones entre texto, contexto y situación, se ha abierto a los postulados de la pragmática y del interaccionismo comunicativo. Se ha privilegiado así la noción de lector como texto cooperador privilegiado del proceso de construcción textual, que no acaba ni se agota en el texto, sino que se abre a la interpretación y también a la deriva del sentido. H.2. La pragmática lingüística La pragmática lingüística parte del pragmatismo americano, el empirismo lógico y la filosofía del lenguaje ordinario. Dentro de este último, encontramos a Wittgenstein quien, siguiendo a Frege y a Russell, estableció el principio de verificabilidad: para él “entender una proposición quiere decir, si es verdadera, saber lo que acaece”, tiene, por tanto, una teoría del significado afincada en la llamada “falacia descriptiva”. Sin embargo, pronto se vio que este tipo de análisis basado en la postura fregeana, no era determinante, puesto que un lenguaje universal el cual se basa en la verdad o falsedad de las proposiciones, deja fuera usos del lenguaje como un ruego, una pregunta, un mandato y una promesa. Más de treinta años después, en Investigaciones filosóficas , realizó un cambio radical, donde vemos una concepción más dinámica del lenguaje y del significado lingüístico. En esta obra insiste en la condición del lenguaje como “juego” que ha de tener sus propias reglas. Considera así que el significado de una palabra es su uso en el lenguaje. Con esta teoría de los juegos lingüísticos invalidó definitivamente la teoría del significado y de un lenguaje ideal perfecto, tal como lo desarrolló el atomismo lógico (Russell), y dio origen a la pragmática y a toda la posterior crítica que hicieron autores como Austin y Searle, con sus teorías del “acto del habla”, a las teorías del significado de Frege y al atomismo lógico de Russell. A partir de la filosofía del lenguaje, la teoría ha desarrollado la semántica de los actos de habla. El filósofo británico Austin afirma que, cuando una persona dice algo, realiza un acto de habla, o hace algo, como enunciar, predecir o avisar, y su significado es lo que se hace en el acto de hablar por medio de la expresión. Dando un paso más en esta teoría, el estadounidense Searle se centra en la necesidad de relacionar las funciones de los signos o expresiones con su contexto


de integrar las principales aportaciones de estas disciplinas para realizar un estudio del discurso como hecho capital del lenguaje y de su expresión privilegiada, la literatura. La Pragmalingüística investiga los aspectos iniciales e instrumentales del lenguaje, las situaciones en que se dan los discursos y los efectos que estos promueven. Se trata de evitar la definición psicologista de los sujetos y de sus transformaciones a la teoría de la acción discursiva la componente semántico-narrativa del texto. En la Narratología, el análisis de las acciones cuenta con una unidad sintáctica mínima, el programa narrativo, que representa el cambio de estado operado por un sujeto que afecta a otro sujeto. Un mismo acto empírico (gesto, frase, mirada,..) puede cumplir o insertarse en diversos programas, incluso en secuencias de actividad enteramente divergentes (como ocurre en la advertencia insidiosa que simultáneamente previene de un peligro y lo presenta como un objeto atractivo). La Semiótica discursiva genera una semiótica de la manipulación orientada al análisis de las prácticas semióticas en cuanto inductoras o disuasorias de comportamientos: intimidación, desafío, seducción... y de sanción social. J. Bibliografía

  • Benveniste, Problemas de lingüística general , Madrid, S. XXI, 1972.
  • Brown, Yule, Análisis del discurso , Madrid, Ed. Visor, 1993.
  • Bruner, Actos de significado. Más allá de la revolución cognitiva , Madrid, Alianza, 1992.
  • Chomsky, Aspectos de una teoría de la sintaxis , Madrid, Aguilar, 1971.
  • Ducrot, Todorov, Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje , Buenos Aires, Ed. S.XXI, 1972.
  • Levinson, Pragmática , Barcelona, Teide, 1989.
  • Lyons, Introducción en la lingüística teórica , Barcelona, Teide, 1971.
  • Malmberg, Los nuevos caminos de la lingüística , México, S. XXI, 1971.
  • Reyes, La pragmática lingüística. El estudio del uso del lenguaje , Barcelona, Montesinos, 1990.
    • Robins, Lingüística general , Madrid, Gredos, 1964.
  • Robins, Breve historia de la lingüística, Madrid, Paraninfo, 1974.
    • Simone, Fundamentos de lingüística , Barcelona, Ariel, 1993.
    • Szemerényi, Direcciones de la lingüística moderna , Madrid, Gredos, 1979.