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Textos selectividad Hume, Apuntes de Historia de la Filosofía

Textos evau 2020 Hume historia de la filosofia

Tipo: Apuntes

2019/2020
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David Hume.
Investigación sobre el conocimiento humano
Sección 7
Parte II
El tema del que trata este texto de Hume es el de la causalidad. Es uno
de los asuntos más importantes de la teoría del conocimiento de este autor y va
a ser la clave para explicar su fenomenismo.
La causalidad es entendida por Hume como una relación natural. La
dinámica propia del funcionamiento de nuestro pensamiento hace que unas
percepciones se conexionen con otras, estableciéndose entre ellas ciertas
relaciones. A juicio de Hume, las relaciones pueden ser de dos tipos:
relaciones naturales y filosóficas. Una relación natural se define como la
cualidad que hace que dos percepciones estén conexionadas mutuamente en
la imaginación, y una introduzca naturalmente a la otra. Lo característico de
una relación natural es que nos permite pasar de una manera fácil y natural de
una percepción que tenemos en la mente a otra. Una relación filosófica surge
cuando nosotros conscientemente consideramos conveniente comparar dos
ideas. Es decir, que en una relación natural, una idea que tenemos en la mente
nos introduce otra, a la que está unida por este tipo de relación. En cambio, en
una relación filosófica lo que hacemos es comparar voluntariamente dos ideas
que tenemos en la mente.
Dado que el interés fundamental de Hume es el de hacer un estudio de
la naturaleza humana, va a dotar de mayor importancia a las relaciones
naturales que a las filosóficas.
Hume distingue tres tipos de relaciones naturales o de asociación: las de
semejanza, las de contigüidad y las de causa-efecto. De ellas, las que va a
considerar más importante serán estas últimas porque son las que tienen un
mayor ámbito de aplicación y porque, al final, se convertirán en la única posible
puerta de acceso desde la mente al mundo exterior de los hechos: ¿cuál es la
causa de mis impresiones? se preguntará Hume.
La relación causa-efecto se entiende como una conexión necesaria
entre una percepción, a la que llamamos causa, y otra a la que denominamos
efecto. Quiere esto decir que la relación que se establece entre la causa y el
efecto es necesaria, esto es, que no puede no darse.
Cuando observamos la realidad cotidiana, estamos acostumbrados a
denominar a un fenómeno como causa de otro fenómeno, al que llamamos
efecto. Decimos así, por ejemplo, que el golpe dado con el pie es la causa de
que una pelota salga lanzada hacia la portería, que será el efecto. Pero si
analizamos desde el punto de vista del empirismo de Hume esa realidad, lo
que podemos observar es que
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David Hume. Investigación sobre el conocimiento humano Sección 7 Parte II  El tema del que trata este texto de Hume es el de la causalidad. Es uno de los asuntos más importantes de la teoría del conocimiento de este autor y va a ser la clave para explicar su fenomenismo.  La causalidad es entendida por Hume como una relación natural. La dinámica propia del funcionamiento de nuestro pensamiento hace que unas percepciones se conexionen con otras, estableciéndose entre ellas ciertas relaciones. A juicio de Hume, las relaciones pueden ser de dos tipos: relaciones naturales y filosóficas. Una relación natural se define como la cualidad que hace que dos percepciones estén conexionadas mutuamente en la imaginación, y una introduzca naturalmente a la otra. Lo característico de una relación natural es que nos permite pasar de una manera fácil y natural de una percepción que tenemos en la mente a otra. Una relación filosófica surge cuando nosotros conscientemente consideramos conveniente comparar dos ideas. Es decir, que en una relación natural, una idea que tenemos en la mente nos introduce otra, a la que está unida por este tipo de relación. En cambio, en una relación filosófica lo que hacemos es comparar voluntariamente dos ideas que tenemos en la mente.  Dado que el interés fundamental de Hume es el de hacer un estudio de la naturaleza humana , va a dotar de mayor importancia a las relaciones naturales que a las filosóficas. Hume distingue tres tipos de relaciones naturales o de asociación: las de semejanza , las de contigüidad y las de causa-efecto. De ellas, las que va a considerar más importante serán estas últimas porque son las que tienen un mayor ámbito de aplicación y porque, al final, se convertirán en la única posible puerta de acceso desde la mente al mundo exterior de los hechos: ¿cuál es la causa de mis impresiones? se preguntará Hume.  La relación causa-efecto se entiende como una conexión necesaria entre una percepción, a la que llamamos causa , y otra a la que denominamos efecto. Quiere esto decir que la relación que se establece entre la causa y el efecto es necesaria, esto es, que no puede no darse. Cuando observamos la realidad cotidiana, estamos acostumbrados a denominar a un fenómeno como causa de otro fenómeno, al que llamamos efecto. Decimos así, por ejemplo, que el golpe dado con el pie es la causa de que una pelota salga lanzada hacia la portería, que será el efecto. Pero si analizamos desde el punto de vista del empirismo de Hume esa realidad, lo que podemos observar es que

  1. ambos fenómenos están contiguos en el tiempo y en el espacio,
  2. hay una prioridad temporal de la causa respecto del efecto y
  3. hay una conexión constante entre ambos fenómenos, en el sentido de que siempre que se da el fenómeno de la pelota lanzada, está conectado al fenómeno del pie golpeándola. El problema es que la conexión constante no es lo mismo que la conexión necesaria. Una cosa es que dos fenómenos se den siempre conectados entre sí y otra es que esa relación entre ellos sea necesaria, esto es, que no pueda dejar de darse. Es la idea de necesidad de esa conexión la que nos podría aclarar y justificar la relación causa-efecto. Siguiendo los presupuestos empiristas, una idea será válida si somos capaces de encontrar la impresión de la que se deriva. En caso contrario, no podremos usar lícitamente tal idea. Habrá que encontrar, entonces, una impresión de necesidad en esa relación entre los fenómenos de la que podamos derivar la idea correspondiente, pero tal impresión no la encontramos. Tenemos impresiones de contigüidad, de prioridad y de conexión, pero de que esa conexión sea necesaria no tenemos ninguna impresión. Por tanto, la idea de conexión necesaria no está justificada y, consecuentemente, la relación causa- efecto tampoco puede ser considerada como una relación que pueda usarse lícitamente para analizar e intentar explicar los fenómenos que observamos. ¿De dónde procede entonces la idea de necesidad con la que funcionamos habitualmente y con la que nos explicamos, no sólo lo que ocurre, sino lo que esperamos que ocurra? A juicio de Hume procede de una disposición interna de la mente que tiende a pasar de un fenómeno a otro que habitualmente le acompaña y que es producida por la costumbre , al observar en el pasado fenómenos similares. Esta costumbre es la que hace que sintamos la necesidad de que ante la presencia de un fenómeno pasemos a afirmar otro, al que denominamos su causa o su efecto. Hemos de apresurarnos por llegar a una conclusión en esta cuestión, que ya se ha prolongado excesivamente. En vano hemos buscado la idea de poder o conexión necesaria en todas las fuentes de las que podíamos suponer se deriva. Estructura del texto que acabas de leer:
  1. Hemos de apresurarnos por llegar a una conclusión en esta cuestión, 1.1. que ya se ha prolongado excesivamente.
  2. En vano hemos buscado la idea de poder o conexión necesaria
  3. en todas las fuentes de las que podíamos suponer se deriva.  Reconoce Hume que en el riguroso examen que ha realizado a la actividad de los cuerpos no ha encontrado más que una contigüidad, una conexión entre los sucesos y una prioridad de uno respecto del otro, pero no ha logrado comprender la fuerza que hace que una causa actúe, ni la conexión – se sobreentiende que necesaria- entre la causa y el supuesto efecto.

6.2. o la energía en virtud de la cual la mente produce este efecto.

  1. La autoridad de la voluntad sobre sus facultades e ideas no es tampoco más inteligible.
  2. De modo que en conjunto no se presenta en toda la naturaleza un solo caso de conexión que podamos representarnos.
  3. Todos los acontecimientos parecen absolutamente sueltos y separados.
  4. Un acontecimiento sigue a otro, 10.1. pero nunca hemos podido observar un vínculo entre ellos.
  5. Parecen conjuntados , 11.1. pero no conectados.
  6. Y como no podemos tener idea de algo que no haya aparecido en algún momento 12.1. a los sentidos externos 12.2. o al sentimiento interno,
  7. la conclusión necesaria parece ser la de que 13.1. no tenemos ninguna idea de conexión o poder 13.2. y que estas palabras carecen totalmente de sentido cuando son empleadas 13.2.1. en razonamientos filosóficos 13.2.2. o en la vida corriente.  Analiza ahora Hume una nueva posibilidad de encontrar una solución al problema de la relación causa-efecto. Advierte el autor que, dado un suceso cualquiera, no es posible, sin la ayuda de la experiencia, descubrir o aventurar qué suceso se va a derivar de él. Tampoco podemos prever, anticipar, sin recurrir a la experiencia, nada que esté más allá de lo que tenemos en los sentidos o en la memoria. Incluso si se diese el caso de que hubiésemos observado una vez que cierto suceso sigue a otro, de eso no podemos deducir una regla general que afecte a todos los casos. Sería temerario, imprudente, hacerlo. Pero, no cuando observamos lo que le ocurre en un caso, sino en una clase o conjunto de sucesos y vemos que siempre ha estado unida a otra clase de sucesos (como cuando vemos que siempre que llueve, las calles se mojan), entonces no tenemos inconveniente en predecir, basándonos en las observaciones de esos sucesos, que cuando aparezca uno de ellos, aparecerá a continuación el otro. Llamamos entonces al primer suceso causa , y al segundo, efecto , y suponemos que hay alguna conexión entre ellos y una fuerza que actúa con la mayor necesidad.  Obsérvese la referencia que aparece en el texto a las cuestiones de hecho o existencia que, junto con las relaciones de ideas constituyen los objetos del conocimiento que considera Hume y que se corresponden con los tipos de conocimiento.

Pero aún queda un modo de evitar esta conclusión y una fuente que todavía no hemos examinado. Cuando se nos presenta un objeto o suceso cualquiera, por mucha sagacidad y agudeza que tengamos, nos es imposible descubrir, o incluso conjeturar, sin la ayuda de la experiencia, el suceso que pueda resultar de él o llevar nuestra previsión más allá del objeto que está inmediatamente presente a nuestra memoria y sentidos. Incluso después de un caso o experimento en que hayamos observado que determinado acontecimiento sigue a otro, no tenemos derecho a enunciar una regla general o anticipar lo que ocurrirá en casos semejantes, pues se considera acertadamente una imperdonable temeridad juzgar todo el curso de la naturaleza a raíz de un solo caso, por muy preciso y seguro que sea. Pero cuando determinada clase de acontecimientos ha estado siempre, en todos los casos, unida a otra, no tenemos ya escrúpulos en predecir el uno con la aparición del otro y en utilizar el único razonamiento que puede darnos seguridad sobre una cuestión de hecho o existencia. Entonces llamamos a uno de los objetos causa y al otro efecto. Suponemos que hay alguna conexión entre ellos, algún poder en la una por el que indefectiblemente produce el otro y actúa con la necesidad más fuerte, con la mayor certeza. Estructura del texto que acabas de leer:

  1. Pero aún queda 1.1. un modo de evitar esta conclusión 1.2. y una fuente que todavía no hemos examinado.
  2. Cuando se nos presenta un objeto o suceso cualquiera, 2.1. por mucha sagacidad y agudeza que tengamos,
  3. nos es imposible descubrir, o incluso conjeturar, 3.1. sin la ayuda de la experiencia,
  4. el suceso que pueda resultar de él
  5. o llevar nuestra previsión más allá del objeto que está inmediatamente presente 5.1. a nuestra memoria 5.2. y sentidos.
  6. Incluso después de un caso o experimento en que hayamos observado que determinado acontecimiento sigue a otro,
  7. no tenemos derecho 7.1. a enunciar una regla general 7.2. o anticipar lo que ocurrirá en casos semejantes, 7.2.1.pues se considera acertadamente una imperdonable temeridad juzgar todo el curso de la naturaleza a raíz de un solo caso, 7.2.1.1. por muy preciso y seguro que sea.
  8. Pero cuando determinada clase de acontecimientos ha estado siempre, en todos los casos, unida a otra,
  9. no tenemos ya escrúpulos 9.1. en predecir el uno con la aparición del otro 9.2. y en utilizar el único razonamiento que puede darnos seguridad sobre una cuestión de hecho o existencia.
  10. Entonces llamamos 10.1. a uno de los objetos causa 10.2. y al otro efecto.
  11. Suponemos que hay alguna conexión entre ellos, 11.1. algún poder en la una
  1. a partir del cual formamos la idea de poder o de conexión necesaria.
  2. No hay más en esta cuestión.  Este es el único posible origen de la idea de causa como conexión necesaria. La clave está en la observación de un determinado número de casos similares. Esto es lo que nos produce en la mente el sentimiento de que siempre va a ocurrir de la misma manera. Pone Hume el ejemplo de un hombre que viera por primera vez el choque de dos bolas de billar. En este caso podría observar que la bola que se acerca y el impacto sobre la otra bola son fenómenos que están unidos , conjuntados , pero no se le ocurriría pensar que estuvieran conectados , es decir, que hubiera alguna relación entre ellos. Sin embargo, después de observar un cierto número de casos similares, podría afirmar que sí existe tal conexión. La diferencia está en que, después de observar el conjunto de casos similares, siente en su imaginación que los sucesos están conectados y que, basándose en eso, puede decir que, después de que aparezca uno, aparecerá el otro. Examínese el asunto desde cualquier perspectiva. Nunca encontraremos otro origen para esa idea. Esta es la única diferencia entre un caso del que jamás podremos recibir la idea de conexión y varios casos semejantes que la sugieren. La primera vez que un hombre vio la comunicación de movimientos por medio del impulso, por ejemplo, como en el choque de dos bolas de billar, no pudo declarar que un acontecimiento estaba conectado con el otro, sino tan sólo conjuntado con él. Tras haber observado varios casos de la misma índole, los declara conexionados. ¿Qué cambio ha ocurrido para dar lugar a esta nueva idea de conexión? Exclusivamente que ahora siente que estos acontecimientos están conectados en su imaginación y fácilmente puede predecir la existencia del uno por la aparición del otro. Estructura del texto que acabas de leer:
  3. Examínese el asunto desde cualquier perspectiva y nunca encontraremos otro origen para esa idea.
  4. Esta es la única diferencia 1.1. entre un caso del que jamás podremos recibir la idea de conexión 1.2. y varios casos semejantes que la sugieren.
  5. La primera vez que un hombre vio la comunicación de movimientos por medio del impulso no pudo declarar que un acontecimiento estaba conectado con el otro, 2.1. sino tan sólo conjuntado con él, 2.1.1.como, por ejemplo, en el choque de dos bolas de billar.
  6. Tras haber observado varios casos de la misma índole, los declara conexionados.
  7. ¿Qué cambio ha ocurrido para dar lugar a esta nueva idea de conexión?
  8. Exclusivamente que ahora

5.1. siente que estos acontecimientos están conectados en su imaginación 5.2. y fácilmente puede predecir la existencia del uno por la aparición del otro.  Aclara aquí Hume que cuando afirma que un objeto (no se refiere aquí a una cosa exterior, sino a un objeto de la mente, o sea, a una impresión o a una idea) está conectado con otro, lo que quiere decir es que ha tenido lugar una conexión entre ellos en nuestro pensamiento y que esta conexión da lugar a la inferencia por la que se convierten en causa y en efecto. Aunque esta conclusión es algo extraordinaria, porque se sale del funcionamiento normal de nuestro pensamiento, parece que tiene suficiente evidencia. Ésta no se debilitará por ninguna desconfianza general en el entendimiento ni por ninguna sospecha de escepticismo ante conclusiones nuevas. Lo que alimenta el escepticismo son precisamente las conclusiones sobre la debilidad y las limitaciones de la razón. Por tanto, cuando decimos que un objeto está conectado con otro, sólo queremos decir que han adquirido una conexión en nuestro pensamiento y que origina esta inferencia por la que cada uno se convierte en prueba del otro, conclusión algo extraordinaria, pero que parece estar fundada con suficiente evidencia. Tampoco se debilitará ésta a causa de cualquier desconfianza general en el entendimiento o sospecha escéptica en lo que respecta a las conclusiones que sean nuevas y extraordinarias. Ninguna conclusión puede resultarle más agradable al escepticismo que la que hace descubrimientos acerca de la debilidad y estrechos límites de la razón y capacidad humanas. Estructura del texto que acabas de leer:

  1. Por tanto, cuando decimos que un objeto está conectado con otro, sólo queremos decir 1.1. que han adquirido una conexión en nuestro pensamiento y 1.2. que origina esta inferencia por la que cada uno se convierte en prueba del otro, 1.2.1.conclusión algo extraordinaria, 1.2.1.1. pero que parece estar fundada con suficiente evidencia.
  2. Tampoco se debilitará ésta [evidencia] a causa de 2.1. cualquier desconfianza general en el entendimiento 2.2. o sospecha escéptica
  3. en lo que respecta a las conclusiones que sean nuevas y extraordinarias.
  4. Ninguna conclusión puede resultarle más agradable al escepticismo que la que hace descubrimientos acerca de 4.1. la debilidad 4.2. y estrechos límites
  5. de la razón y capacidad humanas.

las ciencias es enseñarnos cómo controlar y regular acontecimientos futuros por medio de sus causas. En todo momento, pues se desarrollan nuestros pensamientos e investigaciones en torno a esta relación. Pero tan imperfectas son las ideas que nos formamos acerca de ella, que nos es imposible dar una definición justa de causa, salvo la de que es aquello que es sacado de algo extraño y ajeno. Objetos similares siempre están conjuntados con objetos similares. De esto tenemos experiencia. De acuerdo con esta experiencia, podemos, pues, definir una causa como un objeto seguido de otro, cuando todos los objetos similares al primero son seguidos por objetos similares al segundo. O en otras palabras, el segundo objeto nunca ha existido sin que el primer objeto no se hubiera dado. La aparición de una causa siempre comunica a la mente, por una transición habitual, la idea del efecto. De esto también tenemos experiencia. Podemos, por tanto, de acuerdo con esta experiencia, dar otra definición de causa y llamarla un objeto seguido por otro y cuya aparición siempre conduce al pensamiento a aquel otro. Aunque ambas definiciones se apoyan en circunstancias extrañas a la causa, no podemos remediar este inconveniente o alcanzar otra definición más perfecta que pueda indicar la dimensión de la causa que le da conexión con el efecto. No tenemos idea alguna de esta conexión, ni siquiera una noción distinta de lo que deseamos conocer cuando nos esforzamos por representarla. Decimos, por ejemplo, que la vibración de una cuerda es causa de determinado sonido. Pero ¿qué queremos decir con esta afirmación? Queremos decir o que esta vibración va seguida por este sonido y que todas las vibraciones similares han sido seguidas por sonidos similares, o que esta vibración es seguida por este sonido y que, con la aparición de la una, la mente se anticipa a los sentidos y se forma inmediatamente la idea de la otra. Podemos considerar esta relación de causa y efecto bajo cualquiera de estas dos perspectivas, pero más allá de éstas no podemos tener idea de aquélla. Estructura del texto que acabas de leer:

  1. ¿Y qué ejemplo más fuerte que el presente puede presentarse de la debilidad e ignorancia sorprendentes del entendimiento?
  2. Pues si nos importa conocer perfectamente alguna relación entre objetos, con toda seguridad es la de causa y efecto.
  3. En ella se fundamentan todos nuestros razonamientos acerca de cuestiones de hecho o existencia.
  4. Sólo gracias a ella podemos alcanzar alguna seguridad sobre objetos alejados 3.1. del testimonio actual de la memoria y 3.2. de los sentidos.
  5. La única utilidad inmediata de todas las ciencias es enseñarnos cómo controlar y regular acontecimientos futuros por medio de sus causas. 4.1. En todo momento, pues, se desarrollan nuestros pensamientos e investigaciones en torno a esta relación.
  6. Pero tan imperfectas son las ideas que nos formamos acerca de ella,
  7. que nos es imposible dar una definición justa de causa, 6.1. salvo la de que es aquello que es sacado de algo extraño y ajeno.
  8. Objetos similares siempre están conjuntados con objetos similares.

7.1.1.De esto tenemos experiencia.

  1. De acuerdo con esta experiencia, podemos, pues, definir una causa como 8.1. un objeto seguido de otro , 8.2. cuando todos los objetos similares al primero son seguidos por objetos similares al segundo. 8.2.1. O en otras palabras, el segundo objeto nunca ha existido sin que el primer objeto no se hubiera dado.
  2. La aparición de una causa siempre comunica a la mente, por una transición habitual, la idea del efecto. 9.1.1.De esto también tenemos experiencia.
  3. Podemos, por tanto, de acuerdo con esta experiencia, dar otra definición de causa y llamarla 10.1. un objeto seguido por otro 10.2. y cuya aparición siempre conduce al pensamiento a aquel otro.
  4. Aunque ambas definiciones se apoyan en circunstancias extrañas a la causa, 11.1. no podemos remediar este inconveniente 11.2. o alcanzar otra definición más perfecta
  5. que pueda indicar la dimensión de la causa que le da conexión con el efecto.
  6. No tenemos idea alguna de esta conexión,
  7. ni siquiera una noción distinta de lo que deseamos conocer 14.1. cuando nos esforzamos por representarla.
  8. Decimos, por ejemplo, que la vibración de una cuerda es causa de determinado sonido.
  9. Pero ¿qué queremos decir con esta afirmación? 16.1. Queremos decir 16.1.1. o que esta vibración va seguida por este sonido 16.1.1.1. y que todas las vibraciones similares han sido seguidas por sonidos similares , 16.1.2. o que esta vibración es seguida por este sonido 16.1.2.1. y que, con la aparición de la una, 16.1.2.1.1. la mente se anticipa a los sentidos 16.1.2.1.2. y se forma inmediatamente la idea de la otra. 16.2. Podemos considerar esta relación de causa y efecto bajo cualquiera de estas dos perspectivas, pero más allá de éstas no podemos tener idea de aquélla.  El texto termina con una síntesis de lo que ha dicho el autor sobre el tema, que es como sigue. Según el principio empirista, toda idea es copia de alguna impresión o de algún sentimiento anterior a la idea, de tal manera que si no encontramos impresión alguna, no podremos encontrar tampoco ninguna idea. Si analizamos los casos aislados de actividad de los cuerpos o de la mente, no encontramos en ellos ninguna impresión de conexión necesaria. Por tanto, no puede darse la idea de conexión necesaria.

mundo. Hemos de intentar alcanzar este punto de vista y guardar las flores de la retórica para temas más adaptados a ellas. Estructura del texto que acabas de leer:

  1. Recapitulemos los razonamientos de esta sección:
  2. toda idea es copia 1.1. de alguna impresión 1.2. o de algún sentimiento que la precede, y
  3. donde no podemos encontrar impresión alguna, 2.1. podemos estar seguros de que no hay idea.
  4. En todos los casos aislados de actividad de cuerpos o mentes no hay nada que produzca impresión alguna de poder o conexión necesaria. 3.1. ni que, por consiguiente, pueda sugerir idea alguna de poder o conexión necesaria.
  5. Pero cuando 4.1. aparecen muchos casos uniformes 4.2. y el mismo objeto es siempre seguido por el mismo suceso,
  6. entonces empezamos a albergar la noción de causa y conexión.
  7. Entonces sentimos un nuevo sentimiento o impresión, 6.1. a saber, una conexión habitual en el pensamiento o en la imaginación entre un objeto y su acompañante usual.
  8. Y este sentimiento es el original de la idea que buscamos. 7.1. Pues como esta idea surge a partir de varios casos similares y no de un caso aislado, 7.2. ha de surgir del hecho por el que el conjunto de casos difiere de cada caso individual. 7.3. Pero esta conexión o transición habitual de la imaginación es el único hecho en que difieren. 7.3.1.En todos los demás detalles son semejantes.
  9. El primer caso que vimos, el del movimiento comunicado por el choque de dos bolas de billar 8.1. -para volver a este obvio ejemplo-,
  10. es exactamente similar a cualquier caso que en la actualidad puede ocurrírsenos, 9.1. salvo que no podríamos inicialmente inferir un suceso de otro, 9.1.1.lo cual podemos hacer ahora tras un curso tan largo de experiencia uniforme.
  11. No sé si el lector comprenderá con facilidad este razonamiento. 10.1. Temo que si multiplicara palabras sobre él, o 10.2. lo expusiera desde una variedad mayor de perspectivas, 10.2.1. se haría más oscuro e intrincado.
  12. En todo razonamiento abstracto hay un punto de vista que si por fortuna podemos alcanzarlo 11.1. nos aproximamos más a la exposición del tema 11.2. que con la elocuencia y dicción más exuberante del mundo.
  13. Hemos de intentar alcanzar este punto de vista y guardar las flores de la retórica para temas más adaptados a ellas.