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Tipo: Exámenes
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Según el artículo 2 del Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero, se entenderá por <
Según el artículo 2 del Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, los Residuos de Construcción y Demolición presentes en la antigua fundición de La Cruz, se clasificarán como inertes, debido a que son residuos no peligrosos que no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. No son solubles ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente ni de ninguna otra manera, ni son biodegradables. Además, podrán admitirse en vertedero sin la realización previa de las pruebas de caracterización básica reguladas en el apartado 1.1.3 de dicho Real Decreto.
Criterios para el almacenamiento subterráneo
Para admitir residuos en emplazamientos de almacenamiento subterráneo se deberá efectuar una evaluación de la seguridad específica del emplazamiento con arreglo a lo definido en el anexo A del R.D. 1481/2001. Para el almacenamiento subterráneo de residuos peligrosos solamente podrán admitirse residuos compatibles con la evaluación de seguridad específica del emplazamiento, en este caso, no se aplicarán los criterios establecidos en el apartado 2.4.
Los residuos que puedan sufrir una transformación física, química o biológica indeseada una vez depositados no deberán eliminarse en instalaciones de almacenamiento subterráneo. Tal es el caso de los siguientes residuos:
a) Los residuos enumerados en el apartado 3 del artículo 5 de la Directiva 1999/31/CE relativa al vertido de residuos. b) Los residuos y los contenedores que puedan reaccionar con el agua o con la roca huésped en las condiciones de almacenamiento, con los siguientes efectos posibles:
c) Los residuos biodegradables. d) Los residuos que desprendan un olor acre. e) Los residuos que pudieran generar una mezcla de gas y aire tóxica o explosiva. f) Los residuos con una estabilidad insuficiente para corresponder a las condiciones geomecánicas. g) Los residuos que sean autoinflamables o susceptibles de combustión espontánea en las condiciones de almacenamiento, los productos gaseosos, los residuos volátiles y los residuos mixtos no identificados. h) Los residuos que contengan o pudieran generar gérmenes patógenos de enfermedades contagiosas.
A la vista de estos condicionantes, podemos establecer, como dice el punto 2. sobre los criterios de admisión en los vertederos para residuos inertes, que tras una inspección visual podemos suponer que los residuos inertes estén contaminados con metales, plásticos, productos químicos; si hubiera alguna duda, tendrían que realizarse los análisis pertinentes para comprobar si superan las cantidades que aumentan el riesgo asociado al residuo en modo tal que justifique su eliminación en otras clases de vertederos.
En base a lo citado anteriormente, podemos establecer, a falta de medios y ensayos que lo abalen, que nuestros residuos peligrosos cumplen con lo propuesto para su eliminación mediante almacenamiento subterráneo.
Figura 2: Ubicación 2
Figura 3: Ubicación 3
El recinto tendrá una extensión total de 12,65 ha.
Figura 4: Extensión
2.2.- Accesos
El acceso a la fundición se realiza a través de la carretera comarcal Linares-Guarromán (A-303), y 2 Km después la JV-6083.
Figura 5: Accesos
Geológicamente, la estructura del material subterráneo, se encuentra directamente asociada a materiales del triásico. Se detectó la erosión de la superficie debido al agua y al viento, junto con deslizamientos de tierras locales, taludes excavados, exudación y lixiviados a pie del depósito.
Se llevó a cabo una caracterización geoquímica de los diferentes deshechos de fundición que se acumulaban en la zona. De este modo, fue tomado una muestra de 20 cm de la superficie, y otra muestra a una profundidad de 1 m utilizando un tornillo sin fin.
Tabla 1: Caracterización geoquímica de la zona
La temperatura y conductividad eléctrica (CE) y el pH se determinaron in situ (tabla). Para la medición de la temperatura y el pH, se utilizó un medidor portátil Hach Lange HQ20. Para la medición de la CE se usó un WTWLF92 con cambio automático compensador de temperaturas.
Tabla 2: Caracterización aguas
Las muestras de agua que se recogieron para el análisis de los componentes principales (Ca2+, Mg2+, Na2+, K+, Cl-, SO 4 2+^ y HCO 3 - ) y trazas de elementos (As, Cu, Fe, Mn, Pb, Zn) se almacenaron en un congelador hasta que llegaron al laboratorio. En las muestras para el análisis del metal, el agua se filtró utilizando un filtro de 0,45 μm y fueron preservadas por la adición de un ácido nítrico de un pH menos de 2,5. Los análisis fueron realizados por el Instituto del Agua y el CSI de la Universidad de Granada.
Para la caracterización geofísica, se utilizó la técnica ERI, una técnica geofísica no destructiva que analiza los materiales en el subsuelo en base a su comportamiento eléctrico y distingue los entre ellos mediante la medición de su resistividad eléctrica aparente.
El método ERI se basa en la colocación de un número de electrodos a lo largo de una serie de perfiles con una determinada distancia entre ellos. Esta distancia depende del grado de resolución, profundidad y objetivos del estudio, de tal manera que cuanto más cerca es la distancia entre electrodos, mayor será la resolución, y cuanto más distancia, mayor es la profundidad analizada. En este estudio se utilizó un espaciamiento de entre 2 y 3 metros entre electrodos para asegurar que se podría llegar a la profundidad deseada para el estudio de la escoria.
Resultados obtenidos
La escoria de la fundición La Cruz tiene un pH ligeramente ácido (6,4), una conductividad eléctrica de 106 μS/cm y unas grandes concentraciones de metales como se ha podido observar en la tabla, por ejemplo, valores de Co (106 mg/kg), Cu (4. mg/kg), Zn (52.280 mg/kg), As (302 mg/kg), Mo (220 mg/kg), Cd (31,4 mg/kg), Sn ( mg/kg) y Pb (22.891 mg/kg) son mucho mayores de los permitidos por ley (Tabla), Las
Figura 7: Colocación electrodos
Por consiguiente, en el perfil 5, la escoria está bien definida por su alta resistividad eléctrica (valores superiores a 1500 Ωm). La escoria se encuentra con arcillas de baja resistividad (entre 10 y 50 Ωm) y un alto grado de humedad. El subyacente gratino tiene resistividades entre 500 y 1500 Ωm.
Figura 8: Análisis perfil 5
Como se observaron lixiviados en el perímetro de la fábrica, se realizó otro perfil dentro de las antiguas instalaciones de la fábrica (perfil 6). En algunos de los antiguos cimientos de la estructura de la fábrica se detectaron altas resistividades (1000 a 1500 Ωm). Entre el punto 102 m y el extremo del perfil, hay escoria de fundición con resistividades superiores a 1000 Ωm y un espesor de 5 m.
Figura 9: Análisis perfil 6
3.3.- Descripción del programa de restauración definitivo
Las acciones encaminadas a minimizar los efectos producidos por la contaminación y los residuos inertes de construcción y demolición, así como las acciones de proyecto y restauración del medio, se deberán tener en cuenta en el programa de restauración.
3.3.1.- Planteamiento de diferentes alternativas
Según el Artículo 8 de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, las administraciones competentes aplicarán para conseguir el mejor resultado ambiental global, la jerarquía de residuos por el siguiente orden de prioridad:
a) Prevención; b) Preparación para la reutilización; c) Reciclado; d) Otro tipo de valorización, incluida la energética; e) Eliminación.
Debido a que los residuos, tanto RCD y escorias, son un problema existente desde hace décadas, en nuestro proyecto de restauración, se valoraron estas tres alternativas:
Reutilización de los residuos inertes.
La reutilización en otras obras es una alternativa igual que la anterior desde el punto de vista productivo, con la diferencia de que es necesario transportar los materiales a las obras de destino.
Sin embargo, desde un punto de vista económico la situación es muy diferente, llegando a presentar incluso inconvenientes, ya que en este caso, la decisión sobre el nuevo destino de los materiales que van a ser reutilizados, está vinculada a la existencia de mercados donde se vendan y compren los productos obtenidos como residuo de otras obras.
Estos se denominan mercados secundarios y aunque la situación difiere mucho de unos lugares a otros, son en general escasos, encontrándose a lo sumo, mercados para el acero, la madera y algunos productos específicos como pueden ser las tejas.
El presente proyecto solamente se encarga de la excavación, restauración y acondicionamiento del terreno, por lo que no se contemplará ninguna acción en la que la reutilización pueda estar presente.
RECICLAJE
Esta opción consiste en la reconversión de los residuos en nuevas materias primas que puedan ser utilizadas en la fabricación de nuevos productos para ser empleados en nuevas obras.
Con respecto a la reutilización, presenta diferencias, ya que los productos originales son alterados en su forma original y en sus propiedades, por tanto se trata de reutilizar después de transformar el residuo en otros productos.
Las cantidades de RCD generadas, especialmente, en las últimas décadas, hacen necesario plantear una gestión tendente hacia el reciclaje, evitando el relleno y vertido directo.
A nivel europeo, uno de los factores que más han influido en la potenciación del reciclaje de los RCD, ha sido el incremento del costo del vertido y/o su prohibición como medio de internalización de costos ambientales, en algunos países.
La fracción del residuo que en estos momentos es objeto de especial atención como material a ser reciclado, son los denominados escombros en el Plan Nacional de Residuos de Construcción y Demolición, ya que representan alrededor del 75‐80% del
total de los RCD.
Sin embargo, debido al gran volumen que representan el total de los RCD, las fracciones minoritarias como la madera y el plástico alcanzan en los países más avanzados en la gestión de este tipo de residuos, una importante relevancia.
Es decir, el reciclaje de los RCD como áridos ha impulsado a su vez el reciclaje de otros materiales contenidos en los residuos básicos de construcción y demolición, tales como la madera, los metales, los plásticos etc.
De manera general, en una planta de reciclaje que reciba los residuos mezclados exentos de componentes peligrosos, la fracción de material denominada ʺmezcla de RCDʺ es generalmente cribada manualmente incluso antes de que se haya pasado por un tamiz y por un separador magnético.
Esto es seguido de una separación manual con objeto de eliminar los plásticos, madera, papel y otros residuos no metálicos.
La ʺmezcla de los RCDʺ es entonces sometida a un machaqueo y a una separación magnética antes de ser pasada por un separador de aire que elimina la fracción ligera (pequeñas piezas de papel, plásticos que se escapan de la primera clasificación).
Algunos centros de reciclaje disponen también de plantas de procesado de madera y de compostaje. Para el caso de una planta que reciba la fracción limpia de ladrillos, tejas, hormigón armado y sin armar, la fracción de ladrillos rotos, restos de hormigón armado y sin armar son cribados para eliminar la fracción que presente tamaños comprendidos entre 0‐45 mm (divididos a su vez en dos subfracciones 0‐4 y
4 ‐45 mm).
La fracción que presenta tamaños de partícula >45 mm es conducida a una machacadora. El material resultante del machaqueo se envía a separador magnético con