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Este cuestionario aborda la patología placentaria, centrándose en la placenta previa. Explora los problemas asociados, factores de riesgo, manifestaciones clínicas y tipos de placenta previa. Incluye preguntas sobre el diagnóstico, síntomas, tratamiento y estudios de laboratorio e imagen necesarios. Además, describe las caras de la placenta y sus funciones básicas, proporcionando una visión completa de esta condición obstétrica. Útil para estudiantes de medicina y profesionales de la salud interesados en obstetricia y ginecología. Este cuestionario proporciona una base sólida para comprender y abordar la patología placentaria en la práctica clínica. Es una herramienta valiosa para el aprendizaje y la revisión de conceptos clave en obstetricia.
Tipologia: Esquemas
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1.- ¿Cuál es el PROBLEMA (motivo de consulta) del paciente? Se refiere a la implantación anormal de la placenta, más allá de la superficie endometrial del útero, llegando hacia su pared muscular (miometrio) o incluso hasta su recubrimiento seroso y afectar órganos cercanos. Para las pacientes con placenta previa o una placenta de implantación baja, los riesgos incluyen mala presentación fetal, rotura prematura de membranas pretérmino, restricción del crecimiento fetal, vasa previa e inserción velamentosa del cordón umbilical (en el cual el extremo placentario del cordón se compone de vasos umbilicales divergentes rodeados solo por las membranas fetales). En las mujeres que han tenido una cesárea previa, la placenta previa aumenta el riesgo de placenta acreta; el riesgo aumenta significativamente a medida que aumenta el número de partos por cesárea previos (de aproximadamente 6 a 10% para una cesárea a > 60% para > 4). 2.- ¿Qué antecedentes o características del paciente han contribuido a que el desarrolle su cuadro de patología placentaria? Los factores de riesgo para la placenta previa incluyen los siguientes: Multiparidad Cesárea previa Anomalías uterinas que inhiben la implantación normal (p. ej., miomas, legrado previo) Cirugía o procedimiento uterino previo (p. ej., miomectomía) (p. ej., múltiples procedimientos de dilatación y legrado [D y L]) Tabaquismo Embarazo multifetal Edad materna avanzada La incidencia de placenta previa es de aproximadamente 5/1000 nacimientos ( 1 ). Si la placenta previa se descubre durante la primera parte del embarazo, en general se resuelve para las 28 semanas a medida que el útero se agranda.
3.- Al examen físico ¿cuál es su IMC del paciente y valora el estado nutricional? R.- El IMC es de 29,3; según los datos vistos su estado nutricional se encuentra estable. 4.- ¿Cómo interpretas cada una de las constantes vitales? Signos vitales PA 130/85 mmHg FC 88 lpm FR 18 rpm Temperatura axilar 36, 2 °C Px se encuentra estable a excepción de su PA ya que esta en elevación. Después todo se encuentra tranquilo 5.- Al examen físico, ¿qué manifestaciones clínicas (signos y síntomas) presenta el paciente? 6.- Averiguar y dibujar los tipos de placenta previa Existen tres tipos de placenta previa: Placenta previa total. La placenta cubre completamente el cuello uterino. Placenta previa parcial. La placenta cubre parcialmente el cuello uterino. Placenta previa marginal. La placenta está cerca del borde del cuello del útero. 7.- ¿Qué datos tenemos en el caso, justifique su AGO? R- Telarca a los 12 años, menarca y pubarca a los 13 años. Ritmo mestrual 28/5 sin dolor. Inicio de vida sexual activa a los 21 años, un compañero sexual. FUM 38 semanas antes de su ingreso. Gesta 5. Parto 3. Abortos 1. Gestas 1, 2 y 3 embarazos, partos y
El dolor lumbar se puede clasificar según el tiempo de evolución en agudo (duración menor de 4 semanas), subagudo (entre 4 y 12 semanas) y crónico (aquel que se prolonga más de 3 meses).
Se realiza la confirmación del factor Rh para determinar si es necesario administrar inmunoglobulina Rho (D) a fin de evitar la sensibilización materna. Si el sangrado es sustancial, debe realizarse también un hemograma completo y confirmar el tipo sanguíneo para tener sangre lista para transfundir. Las mujeres con sangrado durante el embarazo deben recibir una ecografía, en la cama si se encuentra inestable. La ecografía transvaginal se debe considerar si la placentación normal no se ha confirmado previamente. Una placenta normal, un cordón y una inserción normales excluyen la placenta previa y la vasa previa. Aunque la ecografía a veces confirma un desprendimiento placentario, este estudio no es lo suficientemente fiable para distinguir la rotura uterina. Estos diagnósticos son clínicos, según los factores de riesgo y los hallazgos en el examen (un útero tenso es más común en el desprendimiento placentario; la pérdida de tono es más usual en la rotura). La rotura uterina se confirma durante la laparoscopia. Además, se realizan un hemograma completo y un panel de sangre (tipificación y anticuerpos anormales). Si el sangrado es moderado a grave, se sospecha un desprendimiento de placenta. Si hay hipotensión materna, secompatibilizan varias unidades de sangre para transfusión según necesidad y se realizan estudios para descartar coagulación intravascular diseminada.
Encontramos dos caras de la placenta, la cara materna (placa basal) y la cara fetal (placa coriónica). Cara fetal de la placenta. La cara fetal de la placenta está cubierta por el amnios, o membrana amniótica, que le da a esta una apariencia brillante. La membrana amniótica secreta líquido amniótico que sirve como protección y amortiguación para el feto, mientras que también facilita el intercambio de sustancias entre la madre y este. Debajo del amnios está el corion, una membrana gruesa continua con el revestimiento de la pared uterina. El corion contiene a los vasos coriónicos que a su vez son continuos con los vasos del cordón umbilical. Surgiendo desde el corion están las vellosidades coriónicas que contienen una red de capilares fetales, permitiendo un área máxima de contacto con la sangre materna. El intercambio de sustancias entre la circulación fetal y materna ocurren en el espacio intervelloso. El cordón umbilical, que es la conexión entre la placenta y el feto, se inserta en una posición ligeramente excéntrica en la placa coriónica. Este contiene una vena (la vena umbilical) que transporta nutrientes y oxígeno de la placenta al feto y dos arterias (las arterias umbilicales) que transportan los productos de desecho del feto de vuelta a la placenta.
Cara materna de la placenta. La cara materna de la placenta, o placa basal, es una cara artificial que surge de la separación de la placenta de la pared uterina durante el parto. Esta cara está compuesta por la decidua, endometrio modificado o especializado (o revestimiento mucoso del útero) que se forma en preparación para el embarazo. Este da un aspecto rojo oscuro, parecido a la sangre, a la cara materna de la placenta. Incrustadas en la decidua se encuentran las venas y arterias endometriales maternas. También se encuentran visibles en la cara materna de la placenta pequeñas regiones de elevaciones denominadas lóbulos o cotiledones placentarios (aproximadamente de 10 a 40), los cuales están separados por surcos. Dentro de la placenta, los surcos corresponden a los septos placentarios. Cada cotiledón visible en la cara materna corresponde a la posición de los árboles coriónicos que surgen de la placa coriónica.
El cometido más importante de la placenta es “permitir el desarrollo del feto a lo largo de la gestación”, tal y como concreta la doctora Edurne Mazarico, ginecóloga del Hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona. Para ello tiene varias funciones : Suministrar oxígeno al bebé : “Es el pulmón del feto”. El bebé dentro el útero se encuentra sumergido en líquido amniótico, por lo que es imposible que sus pulmones puedan tomar aire y respirar. El oxígeno que necesita para vivir le llega a través del cordón umbilical procedente de la placenta. Suministrar nutrientes : gracias a unos trasportadores específicos, facilita el paso de nutrientes de la madre al feto para asegurar sus necesidades fisiológicas: vitaminas, minerales, glucosa, aminoácidos, ácidos grasos… Función excretora : la placenta suministra el oxígeno, pero también se encarga de recoger el dióxido de carbono que el feto genera. “También permite que se eliminen otras sustancias de deshecho que produce el feto a lo largo de todo el embarazo como la urea”, afirma la doctora Mazarico. Protege al bebé actuando como una barrera: unas proteínas se encargan de proteger al feto de sustancias tóxicas presentes en la sangre materna. “Existen sustancias, como medicamentos y tóxicos ambientales, y algunos virus, bacterias o parásitos, que pueden atravesarla. Funciones inmunológicas: la placenta se encarga de transferir inmunoglobulinas IgC de la madre para reforzar el inmaduro sistema inmunitario del bebé cuando nazca. Función endocrina : la placenta actúa como un órgano endocrino produciendo hormonas. Entre ellas: o Lactógeno placentario o Estrógenos y progesteronas. o Gonadotropina.