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Tipo: Apuntes
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1 No hay restricción para usar el método anticonceptivo.
Usar el método en cualquier circunstancia. Usar el método.
2
Las ventajas de usar el método generalmente exceden los riesgos comprobados o teóricos.
Generalmente se puede usar el método.
3
Los riesgos comprobados o teóricos generalmente exceden las ventajas de usar el método. Usarlo en forma segura requiere decisión clínica cuidadosa y acceso a servicios clínicos.
Generalmente no se recomienda usar el método, a menos que no se disponga de otros métodos apropiados o que los métodos disponibles no sean aceptables.
No usar el método.
4
La condición representa un riesgo inaceptable para la salud si se usa el método anticonceptivo.
No se debe usar el método.
a Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado nue- vas guías de planificación fami- liar, incluyendo lo siguiente:
En octubre de 2003, un grupo de más de 35 expertos se reunió en la sede de la OMS en Ginebra, Suiza, para desa- rrollar las guías aquí presentadas, ade- más de otras nuevas. Las mismas
ponen al día los Criterios Médicos de Elegibilidad (CME) para el Uso de Anticonceptivos. Esta es la tercera re- unión de expertos sobre dichos crite- rios, los cuales fueron publicados ini- cialmente en 1996 y se actualizaron por primera vez en el año 2000 (51).
Los CME ofrecen orientación acerca de si una persona con una condición de salud específica puede comenzar a usar en forma segura un determinado método anticonceptivo, o si puede con- tinuar usándolo en caso de desarrollar algún problema de salud. Para cada condición de salud y cada método anti- conceptivo, el Grupo de Trabajo de Expertos clasificó por consenso una condición usando una escala del 1 al 4. El Cuadro 1 describe estas cuatro cate-
gorías, que fueron establecidas en las primeras reuniones sobre los CME en 1994-95. En casos en que la decisión clínica es limitada, las categorías 1 y 2 significan que las personas con la con- dición específica pueden usar el mé- todo en forma segura; las categorías 3 y 4 significan que no deben usarlo.
En la reunión celebrada en 2003, el Grupo de Trabajo de Expertos abordó el uso de anticonceptivos en situaciones vinculadas con el VIH/SIDA, consideró las interacciones de ciertos medica- mentos con los anticonceptivos hormo- nales, evaluó nuevos métodos anticon- ceptivos, examinó varias condiciones nuevas y revisó las evidencias recientes en cuanto a otros temas. Este número de INFO Reports se enfoca en los cam- bios y los nuevos criterios que proba- blemente tengan mayor impacto en la prestación de servicios.
Cuadro 1. Clasificación de los Criterios médicos de elegibilidad de la OMS
The INFO Project • Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health • Center for Communication Programs 111 Market Place, Suite 310 • Baltimore, Maryland 21202, USA • 410-659-6300 • www.infoforhealth.org
Agosto 2004 • Número 1 ¡Bienvenidos
a
INFO
Reports!
ver
la^
página
Fuente: Organización Mundial de la Salud, 2000 (51)
El Grupo de Trabajo de Expertos reuni- do en 2003 introdujo varios cambios en los CME para señalar que las mujeres con condiciones relacionadas con el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) generalmente pueden usar los DIU en forma segura. En con- junto, estos cambios deberían contri- buir a disminuir las preocupaciones de quienes proveen los DIU en zonas donde la infección por el VIH y otras ITS son comunes. En dicha reunión, los expertos de la OMS llegaron a la conclu- sión de que generalmente una mujer puede iniciar el uso del DIU, si lo desea, a pesar de tener SIDA —siempre y cuando esté recibiendo tratamiento ARV y esté clínicamente bien—, o de estar infec- tada por el VIH o en alto riesgo de con- traerlo. El Grupo de Trabajo de Expertos cambió la clasificación de estas condiciones de la categoría 3 a la 2 en cuanto a la iniciación del uso del DIU (ver el Cuadro 2). Según la mayo- ría de las investigaciones consideradas en la reunión de la OMS, el DIU no aumenta la probabilidad de que una mujer contraiga la infección por el VIH (2, 3, 14, 15, 22–24, 35, 37, 39, 43).
Generalmente, las mujeres pueden permanecer con los DIU incluso si se infectan con el VIH o desarrollan SIDA mientras los usan (categoría 2). No obstante, debe monitorearse cuidado- samente a estas usuarias por el riesgo de infección pélvica. Hay limitada evi- dencia que muestra que las complica- ciones del uso del DIU no son mas comunes entre las usuarias del DIU infectadas por el VIH que entre las usuarias de DIU que no están infecta- das con VIH (29, 40). Además, el uso del DIU no incrementa la transmisión del VIH a la pareja (2, 30, 38).
En lo que se refiere a otras ITS, el Grupo de Trabajo de Expertos de la OMS concluyó que generalmente una mujer puede permanecer con el DIU (categoría 2) aunque desarrolle una ITS o enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) mientras esté usando el método, siempre y cuando el tratamiento de la infección tenga éxito. El cambio a la categoría 2 hace consistentes los CME con las Recomendaciones de Prácticas Seleccionadas sobre la EPI y los DIU, publicadas en 2002 (52). Estos cam- bios se apoyan en las conclusiones de que la evolución clínica de la EPI es la misma si el DIU se extrae o se deja en su lugar durante su tratamiento (18, 42, 45). Además, normalmente, una mujer puede comenzar a usar el DIU aunque tenga alguna otra ITS diferente de la infección por clamidia o gonorrea (cate- goría 2). Esas otras ITS incluyen las enfermedades ulcerativas como sífilis o herpes.
Después de considerar la evidencia sobre el uso del DIU en situaciones en que las ITS son frecuentes, el Grupo de Trabajo de Expertos llegó a la conclu- sión de que normalmente una mujer puede hacerse colocar el DIU, a menos que su probabilidad individual de expo- sición a la clamidia o gonorrea sea muy alta. Un estudio realizado en Kenia encontró que las mujeres en alto riesgo individual de contraer estas ITS tenían más probabilidad de desarrollar compli- caciones relacionadas con el DIU des- pués de insertado que aquellas muje- res cuyo riesgo no era alto (28). El Grupo de Trabajo diferenció entre la probabilidad individual de exposición y la alta prevalencia de estas ITS en una zona dada.
No obstante, generalmente un provee- dor no debería insertar el DIU en una mujer con SIDA (categoría 3), a menos que ella esté bien clínicamente con el tratamiento con ARV (categoría 2).
Tampoco debería hacerlo en una mujer con EPI, infección por clamidia, gono- rrea o cervicitis purulenta (categoría 4). La reunión sobre los CME no cambió estas clasificaciones. La infección por clamidia y la gonorrea pueden manifes- tarse como cervicitis purulenta.
Respecto a otras dos condiciones, la obesidad y los fibromas uterinos que no distorsionan el útero, el grupo de expertos no identificó ninguna eviden- cia que apoyara la necesidad de res- tringir el uso del DIU (ver el Cuadro 2).
Considerando el casi millón de perso- nas en el mundo que actualmente reci- be tratamiento con antiretrovirales (ARV) para el VIH y la meta propuesta
El VIH/SIDA y los métodos anticonceptivos
Este informe fue preparado por Ward Rinehart, MA Bryant Robey, Redactor. Diseño de Francine Mueller. Catherine Richey prestó asistencia. Crédito de fotografía: David Alexander/CCP. Agradecemos a los siguientes revisadores la asistencia prestada: Kathryn Church, Kathryn Curtis, Mary E. Gaffield, Sarah Johnson, Anshu Mohllajee, Kavita Nanda, Herbert Peterson, y James D. Shelton. Cita sugerida: Rinehart, W. “OMS actualiza los criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos.” INFO Reports, No. 1 Baltimore, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, The INFO Project, Agosto 2005. The INFO Project Center for Communication Programs The Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health Jane T. Bertrand, PhD, MBA, Profesora y Directora, Center for Communication Programs e Inverstigadora Principal, INFO Project; Earle Lawrence, Director de Proyectos; Stephen Goldstein, Gerente de Redacción; Theresa Norton, Redactora Asociada; Linda Sadler, Gerente de Producción. INFO Reports tiene por objeto proporcionar información precisa y bien documentada sobre los avances impor- tantes en planificación familiar y asuntos de salud rela- cionados. Las opiniones aquí expresadas son las de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional ni de la Universidad Johns Hopkins.
Este informe se produce con el financiamiento de USAID, Global, GH/POP/PEC, bajos los términos de la subvención No. GPH-A-00-02-00003-00.
los inhibidores de transcriptasa inversa análogos de nucleósidos (NsRTI, en inglés), como zidovudina, estavudina y lamivudina; los inhibidores de transcrip- tasa inversa análogos de nucleótidos (NtRTI, en inglés) como tenofovir; y los inhibidores de la fusión como enfurvitide (31). No obstante, no hay evidencia suficiente para concluir que no existen interacciones entre estas clases de medicamentos y las hormonas anticon- ceptivas.
Las preocupaciones se enfocan en los inhibidores de transcriptasa inversa no análogos de nucleósidos (NNRTI, en inglés), como nevirapina y efavirenz, y en los inhibidores de la proteasa como saquinavir y ritonavir. En cuanto a la efica- cia de los anticonceptivos hormonales, los pocos estudios farmacocinéticos publicados sobre niveles medicamento- sos han encontrado efectos contradicto- rios en los niveles hormonales después de una sola dosis de hormonas de AOC (25, 26, 36, 44). Respecto a la eficacia de los ARV, la etiqueta indica que el nivel del ARV amprenavir baja si se toma junto con hormonas anticonceptivas, pero en un estudio no se encontró nin- gún cambio en los niveles de saquinavir. Actualmente, existe sólo un informe científico sobre cualquiera de los medi- camentos ARV, y sobre muchos de ellos no hay ninguno disponible. Las terapias
ARV propuestas por la OMS para utili- zarse en lugares de limitados recursos consisten en dos NSRTIs —lamivudina con estavudina o con zidovudina— y un NNRTI —nevirapina o efavirenz (53).
En otra deliberación entorno al VIH/SIDA, el Grupo de Trabajo de Expertos dedujo que la evidencia no respalda ninguna restricción de los anticonceptivos hormonales para las mujeres en alto riesgo de infectarse con el VIH o ya infectadas por el VIH, incluyendo las enfermas de SIDA. Estas condiciones de salud continúan en la categoría 1 para todos los métodos hormonales. Las excepciones son (1) el inicio del DIU liberador de levonorges- trel (categoría 3), donde la preocupación concierne a la inserción en mujeres con SIDA, no a la hormona, y (2) la tera- pia ARV (categoría 2/3; ver la sección precedente).
Los métodos hormonales no protegen contra la infección por VIH. Según re- calcan las guías de la OMS, los condones son el único método de planificación familiar que ayuda a preve- nir el VIH/SIDA y otras ITS (44).
En 2001, un meta-análisis de cinco estu- dios llegó a la conclusión de que las mujeres que usan el espermicida nono- xinol-9 varias veces al día—general- mente trabajadoras sexuales— pueden tener mayor probabilidad de desarrollar infección por VIH que las mujeres que tienen contactos sexuales frecuentes pero no usan el espermicida. Usado a menudo, el espermicida contribuye a producir abrasiones de la pared vaginal, facilitan- do quizás que el virus causante del SIDA penetre en el tejido vaginal. En todas las mujeres estudiadas, la mayo- ría de las cuales tenían contactos sexua- les mucho menos frecuentes que las tra- bajadoras sexuales, la asociación entre el uso del espermicida y la infección por VIH no fue estadísticamente significati- va, pero el riesgo incrementaba con la frecuencia de uso (49).
Esta evidencia, que incluyó un ensayo controlado aleatorizado realizado por ONUSIDA (47), motivó a los expertos de la reunión sobre CME en 2003 a reclasifi- car el espermicida en la categoría 4 (no se debe usar) y los diafragmas utilizados junto con el espermicida en la categoría 3 (generalmente no se recomienda), cuanto se trata de condiciones relaciona-
Condición
Método
Espermicida (^) CapuchónDiafragma/ Cervical*
Alto riesgo de VIH (^2) t (^4 1) t 3
Infección por VIH** (^2) t (^4 1) t 3
SIDA (^) (^2) t (^4 1) t 3
Fuente: Organización Mundial de la Salud, 2003 (55) Las definiciones de las categorías pueden consultarse en el Cuadro 1. *Usa con espermicida **Anteriormente, “VIH-positivo”
Tomando en cuenta por primera vez los trastornos depresivos, la reunión sobre CME en octubre de 2003 concluyó que no existe necesidad de restringir el uso de anticonceptivos hormonales a las mujeres con depresión (ver el Cuadro 4). Diversos estudios corroboran que los síntomas no aumentan entre muje-
res deprimidas que utilizan anticoncep- tivos orales combinados o sólo de pro- gestágeno (5, 6, 10, 17), DMPA inyec- table (5, 8, 48) o los implantes Norplant ®^ (5, 48). Únicamente un estu- dio reportó que el uso de fluoxetina (Prozac®) para la depresión no redujo la eficacia de los anticonceptivos orales
combinados o sólo de progestágeno (17). No obstante, debido a que actual- mente la evidencia es insuficiente, no se puede llegar a ninguna conclusión respecto a la depresión posparto o el trastorno bipolar (33).
Métodos hormonales considerados apropiados para
mujeres con depresión
Condición
Método
AOC/ Parche/ Anillo
AIC PSP
DMPA NET-EN Inyectables
Implantes de LNG/ETG
DIU-CU DIU-LNG
Iniciación Continuación Iniciación Continuación
Trastornos depresivos (^) 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Mutaciones trombogénicas conocidas^2
a 4 a 2 a 2 a 2 a 1 a 1 a 2 a 1 a
Interacciones medicamentosas
Terapia antiretroviral 2 b^2 b^2 b^2 b^2 b^ 2/3 c^2 c^ 2/3 c^2 c
Medicamentos que afectan las enzimas hepáticas
a) Rifampicina* 3 3 2 3 1 1 1 1
b) Ciertos anticonvulsivos** (^) 3 3 2 3 1 1 1 1
Antibióticos (excluida la rifampicina)
Griseofulvina 1 1 1 1
Fuente: Organización Mundial de la Salud, 2003 (55) Las definiciones de las categorías pueden consultarse en el Cuadro 1.
Aclaraciones: a (^) “El tamizaje de rutina no es apropiado por su alto costo y la rareza de la condición” (54). Para todos los CME, las clasificaciones se refieren a condiciones conocidas y no necesariamente implican que el tamizaje sea necesario o aconsejable. b (^) “Datos limitados… sugieren que hay interacciones medicamentosas entre muchos antiretrovirales (ARV) y los anticonceptivos hormonales, pero no existe ningún estudio de resultados clínicos. Las preocupaciones actuales se relacionan con la eficacia y toxicidad tanto de los anticonceptivos hormonales como de los ARV” (55). c (^) “No existe ninguna interacción medicamentosa conocida entre la terapia ARV y el uso del DIU. Sin embargo, la condición de SIDA se clasifica en la Categoría 3 para la inserción y en la Categoría 2 para la continuación del uso; a menos que la mujer se encuentra clínicamente bien con la terapia ARV, en cuyo caso tanto la inserción como la continuación del uso se clasifican en la Categoría 2.”
CME para parche y anillo los mismos que para
píldoras combinadas; iguales CME para implantes
Implanon y Norplant
El Grupo de Trabajo de Expertos incor- poró tres nuevos métodos anticoncepti- vos dentro de los CME: el parche anti- conceptivo de hormonas combinadas, el anillo vaginal liberador de hormonas combinadas y el implante liberador de etonogestrel, Implanon®. Los niveles y patrones hormonales característicos del parche y del anillo son similares a los de los AOC, igual que el tipo y frecuencia de los efectos secundarios que reportan estudios comparativos. Por lo tanto, los expertos llegaron a la conclusión de que se puede suponer que las clasificacio- nes de CME concernientes a los AOC pueden también aplicarse al parche y el anillo. No hay evidencia directa sobre el uso de ninguno de estos métodos entre mujeres con ciertas condiciones de salud. El Grupo supuso también que las clasificaciones de CME para el implante Norplant de levonorgestrel de 5 años de duración pueden también ser válidas para el implante Implanon de etonoges- trel de 3 años.
El Grupo de Trabajo de Expertos recla- sificó los implantes y también los inyec- tables de sólo progestágeno y el DIU liberador de levonorgestrel en lo concer- niente a la obesidad. Todos fueron cam- biados de la categoría 2 (generalmente se puede usar) a la categoría 1 (usar en cualquier circunstancia). Las investi- gaciones sobre el inyectable sólo de progestágeno Depo-Provera (DMPA) no dejan claro si las mujeres obesas tie- nen más problemas de salud, incluidos el mayor aumento de peso o más cam- bios en el patrón de sangrado, que las usuarias de DMPA de menos peso (4, 19, 21).
Desde que se efectuó la reunión en octubre de 2003 ha surgido nueva evi- dencia que indica que la eficacia de los implantes Norplant disminuye después del cuarto año de uso en mujeres de más de 70 kg de peso.
Fuentes de citas de los estudios de investigación:
En este número de INFO Reports las citas de los estudios de investigación provie- nen de revisiones sistemáticas realizadas de parte de la Secretaría de la OMS para la reunión del Grupo de Trabajo de Expertos en octubre de 2003. El Grupo tomó en consideración esta evidencia para tomar decisiones sobre los criterios médicos de elegibilidad. En general, dichas revisiones sistemáticas seleccionaron lo siguiente:
- Artículos encontrados mediante búsquedas en MEDLINE, PREMEDLINE, **POPLINE y/o bases de datos bibliográficos similares;
Las personas encargadas de realizar las revisiones sistemáticas fueron: Kate Curtis, PhD, y Anshu Mohllajee, MPH, de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades de los EE.UU.; Dra. Kavita Nanda, MHS, de Family Health Internacional; Dra. Lori Bastian, MPH, de Duke University; Mary E. Gaffield, MPH, PhD, de la OMS; y Jennifer S. Smith, PhD, MPH, de la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer.
¡Bienvenido a INFO Reports! Este es el primer número de INFO Reports, una nueva serie del Proyecto INFO, que también publica Population Reports. INFO Reports presenta un vistazo breve a temas especiales, eventos de interés periodístico y nuevas investigaciones y desarrollos progra- máticos importantes en el campo de la plani- ficación familiar y temas afines de salud reproductiva. INFO Reports se publicará en forma esporádica, toda vez que surjan temas importantes. Cómo suscribirse a INFO Reports Todos los actuales suscriptores de Population Reports están recibiendo este primer número de INFO Reports. En el futuro, sin embargo, los próximos números se enviarán automáti- camente sólo a quienes se suscriban espe- cíficamente a INFO Reports. Hay tres formas en las que usted puede asegurarse de recibir TODOS los próximos números de INFO Reports:
tion in women attending a sexually transmitted diseases clinic in Kenya. Journal of Infectious Diseases 166(1): 86-92. Jul. 1992.
(Available:<http://www.retroconference.org/2003/Abstract/Abstract.aspx ?AbstractID=649>, Accessed Feb. 20, 2004)
(Available:<http://www.who.int/3by5/publications/documents/en/Treating 3millionby2005.pdf>, Accessed Feb. 20, 2004)
Bibliografía