





Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Produccion Periodistica, Profesor: Manfredi Mayoral, Juan Luis, Carrera: Periodismo, Universidad: US
Tipo: Apuntes
1 / 9
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!






Tema 1. ¿Qué hay que hacer para poner en marcha un medio informativo?
Lo primero que tenemos que tener claro es qué clase de producto queremos hacer. Esto se llama preproducción, antes de nada hay que pensar la idea. Podemos empezar por saber qué queremos hacer, tiene que tener en cuenta dos cosas, qué queremos nosotros y qué quiere el público. El periodismo es elaborar productos que interese a la mayoría del público, porque si no hay público, no compensa. Hay que ver si lo que queremos coincide con lo que quiere el público.
Lo siguiente es decidir qué ingredientes va a tener (contenido, escaleta). Esta idea genérica hay que pasarla por un filtro, el primero, el filtro tecnológico, para esto, necesitamos una mesa de mezcla (cuál, 20, 22 salidas), emitir en estéreo o no. La tecnología condiciona los contenidos. El segundo filtro es el contexto, dónde voy a hacer esto, este contexto es en primer lugar es jurídico (qué normas tengo que cumplir). En España hace falta licencia para emitir en la radio y en la televisión, porque es un servicio público, esto condiciona la libertad ya que todo el mundo puede poner en marcha un medio pero antes tiene que comunicarlo. La ley de Ordenación de Comunicaciones considera que admitir sin licencias constituye una falta administrativa grave. Las administraciones, de vez en cuando ponen multas simbólicas. La televisión es distinta, porque supone un ancho de banda más amplio. De manera natural, solo se puede emitir en sitios que tienen interés. La autoridad competente en esta materia es la Unión Europea, lo primero es la libertad, luego le encarga a cada gobierno que en su territorio legisle para protegerla, por eso, dan licencia a quien cumpla determinados requisitos. Hace falta un plan financiero (hace falta demostrar que en cuatro años no va a pedir dinero), y que el 10% de los programas sean de interés general en sentido amplio, es decir, programas que no son comerciales. En España hay 6 emisoras en abierto y 3 encriptadas (Canal Plus, Gol Televisión). Todos los países tienen esta misma normativa, por eso en Europa hay libertad de poner en marcha un medio. El desarrollo tecnológico ha ido dejando viejas algunas leyes, por ejemplo la televisión por cable (esto indica que la industria ha ido más rápido).
Luego está el negocio sociocultural, es decir, los valores que la sociedad aprecia. La ley no prohíbe hacer determinadas cosas pero no se pueden hacer en la medida en que moleste a una mayoría, porque tendrá asegurado el rechazo, por ejemplo, publicar una revista con la virgen de la Macarena en bikini o poner en marcha un programa absolutamente feminista, porque hoy en día, la gente entiende que los hombres y las mujeres son iguales, pero la ley lo permitiría.
Otro asunto a considerar es el público destinatario. Estamos acostumbrados a pensar en los ciudadanos como un todo, pero esto no es cierto, la sociedad se encuentra segmentada. Los medios, que se llaman a sí mismos generalistas, no lo son, tienen que saber qué interesa al público, en cambio, el público sí escoge a los medios. Los medios, una vez que tienen público, hacen una oferta y tienen que adecuarla a ese público. Hoy en día tenemos un público interactivo, es decir, los medios reaccionan inmediatamente ante el mensaje de los medios. Los contenidos han de conectar con el público, lo que yo quiero, lo que quiere el público al que se destina y lo que quieren los anunciantes.
Otro aspecto a tener en cuenta es el formato administrativo que va a tener el proyecto en marcha, es decir, una cooperativa, sociedad anónima, sociedad limitada, todo lo que tiene que ver con la fiscalidad, es decir, todo lo que hay que cumplir de la vida económica. Tiene que hacer visible sus actividades, hacer público sus ingresos y gastos y hacer frente a las obligaciones (declaración a Hacienda).
Luego está el asunto de las materias primas, las noticias y las opiniones son la materia prima de los medios. Este es un negocio de contenidos.
1. Noticias y opiniones
¿Qué son?
El medio decide qué es noticia (newsmaking), los acontecimientos están ahí pero es el medio el que decide qué noticias dar a conocer. Los medios son los dueños de los medios. Los medios se ponen en marcha para dos cosas, en primer lugar, para no perder dinero y en segundo lugar, para ganar influencia. El verdadero poder de los medios es decidir qué tenemos que pensar. En una democracia nadie impide que cualquiera que tenga un punto de vista lo haga público. Los medios no son neutrales, los medios cuentan las cosas y cada uno lo interpreta a su manera, porque lo importante es la opinión, y la opinión empieza en la emisión de la noticia. Los contenidos de los que hablamos tienen que tener coherencia, no podemos ser progresistas en unas páginas, conservadores en otras, y socialdemócratas en otras. Hablamos de noticias y opiniones, ingredientes distintos, pero que casi siempre están mezcladas. La opinión, lo que hace es remarcar la noticia.
¿Dónde están las noticias?
Las noticias están en todas partes, pero también, la mayoría de las noticias están prefabricadas. Estamos en una época del poder diluido, antes el poder era el Estado, la Iglesia, etc. pero hoy en día, cualquiera que tenga un blog o una web, tiene poder, como por ejemplo, los ecologistas, los defensores de los animales, etc. Cada miembro de ese poder diluido tiene una voz y la hace llegar a los medios.
¿Dónde van a parar esas noticias?
Las personas que criban la información, es decir, que seleccionan unas noticias y silencian otras, se denominan gatekeeper o guardabarreras. Los periodistas ni siquiera se plantean buscar otra fuente informativa. La mayor parte de los emisores de información se preocupan de hacerlo bien que los periodistas no lo retocan, de manera que casi todos los medios publican noticias parecidas. 7 de cada 10 periodistas trabajan para el poder diluido, el resto trabaja para los medios. Los guardabarreras necesitan criterios para actuar y estos se encuentran en la línea editorial y en la Agenda Setting. El gatekeeper lo que hace es ejecutar la agenda que anteriormente ha establecido el medio. El verdadero objetivo de los medios es influir en el público. El contenido tiene que captar el interés del público, generar una opinión, y, con ello, ganar la fidelidad del público.
que suele interesar a mucha gente pero que no está en los medios tradicionales. Luego se produjo el fenómeno de la concentración de empresas que condujo a la reducción de personal. En esta misma época aparecen los medios que ya nacen solo para Internet. Debemos cambiar porque tanto en los conglomerados como en los pequeños productos, el peso recae en tener una tecnología adecuada y un personal que la sepa manejar, ahora no sirve de nada crear el contenido si no sabes volcarlo en los nuevos soportes. Ahora, hablamos de un personal multimedia, es decir, una persona que crea un contenido y lo coloca en los diferentes soportes. Las empresas se quejan de que los jóvenes periodistas saben mucho de tecnología pero no saben elaborar los contenidos. Nuestra preferencia debe ser saber contar.
La distorsión involuntaria
Todo lo que cuenten los periodistas nunca es realmente verdad, ya que se decide lo que se cuenta, las palabras con las que se cuentan, etc. Esa distorsión es algo aceptable en el periodismo y que sabemos que va a ocurrir cuando entramos a trabajar. Los medios ni trabajan ni buscan exactamente contar las cosas como son, el profesor Martínez Alberto ha acuñado el término “realidad inventada”, es decir, el medio elige entre las millones de cosas que ocurren, según la importancia. Esa realidad inventada supone una fuente de complicidad. Las agendas de un medio informativo son escasas. Un medio como El País, por ejemplo, publica solo cosas que le interesan y otras las deja fuera de forma automática, esto no significa que esas noticias no sean importantes. Esta realidad inventada no tiene que ver necesariamente con la realidad, ya que el producto que se ha elegido es el que se quiere destacar de los restantes (temas importantes para algunas familias y no aparecen en los medios o la violencia de género, que ocurre desde hace siglos, pero es en la actualidad cuando ha empezado a aparecer ya que se considera un tema relevante). El periodismo tiene la capacidad de decidir qué es aquello de lo que queremos hablar y esta es la piedra angular de cualquier medio.
Cuando hablamos de periodismo en un sentido amplio o generoso del concepto, estamos hablando de un conjunto de actividades que se orientan a seleccionar una parte de la realidad en la que queremos poner interés ya que orientan a la sociedad sobre qué pensar. En la lista de temas sobre los que informar, los medios saben cuáles son los que interesan mediante los estudios de medios. Sin embargo, esta lista se puede manipular, quitando asuntos de actualidad para meter otros. Para que esta lista se mantenga con valor, tiene que interesar a las dos partes. Esto se rompe cuando hablan de temas que provienen del periodismo tradicional, haciendo que la sociedad se disperse. Por ejemplo, los discapacitados interesan a una parte de la sociedad pero no a toda, por ello encontramos páginas hablando de discapacitados, pero no lo encontramos diariamente en los medios. El periodismo de Internet se dirige a un público mayoritario pero disperso, que interesa a una parte de la sociedad.
Por lo tanto, el periodismo convencional tiene un público localizado, es decir, “pegado a la tierra”. Esta localización condiciona los contenidos, ya que son cosas que interesan a una sociedad determinada (Grecia es local, pero Kenia no, ya que queda fuera de nuestro territorio).
Internet, en cambio, está deslocalizado, ya que se puede acceder desde donde se quiera. Las limitaciones son la conexión a Internet y el idioma. En Internet, el territorio no es un condicionante. Por eso en el caso de las webs en español, un asunto no menor es el idioma que utilicemos. Los hablantes hispanos utilizan el mismo idioma pero no el mismo producto (el tinto en Colombia es un café y en España es un tipo de vino).
Se ha aceptado que el español era una única lengua que se escribía igual en todas partes pero que se hablaba de manera distinta. Esto implica que manejamos conceptos distintos impidiendo que se rompa el idioma. Para escribir en español hay que tener en cuenta que nuestros lectores pueden estar en cualquier sitio (de ahí que exista el Diccionario Panhispánico de Dudas). El buen manejo del idioma ayuda a hacer un mejor producto periodístico en Internet.
¿Cómo ha resuelto Internet el condicionamiento del idioma?
Hasta ahora, solo tenemos un método de saber que lo que estamos haciendo lo estamos haciendo bien, esto lo hacemos a través del contador de visitas u otros mecanismos. Sin embargo, no sabemos quién ni por qué. Cuando trabajamos en un medio, ya nos dice de qué tenemos que hablar y el retrato de nuestro público, pero en Internet, la misma persona que va a escribir es la que decide cuales van a ser los contenidos, decidiendo su propia agenda.
El periodismo convencional es muy viejo y está cansado, y el de Internet es nuevo, pero muy inexperto, y está cometiendo errores, al igual que los cometió el convencional. Nos encontramos en un periodo de convergencia en el que conviven los dos tipos de periodismo.
El periodismo de Internet es interactivo. Los propios medios convencionales se dan cuenta, al pasar a Internet, que tienen que actuar de otra forma, ya que es el propio soporte el que le obliga a utilizar otras herramientas.
Con el paso del tiempo, la versión electrónica es más informativa y la versión impresa es más interpretativa. Por ejemplo, en el País de papel se abarcan menos deportes que en el País digital.
El periodismo que ha nacido en Internet se plantea tener un apoyo tangible ya que a los anunciantes les gustan los contenidos de Internet, pero opinan que lo que se puede tocar impacta más.
En internet han tenido éxito las publicaciones muy especializadas.
La manera de abordar los asuntos se hace de tal manera de la que la abordaría su pública. El público busca coherencia interna en los contenidos. Los contenidos hay que imaginarlos siempre como un todo, para cuando hablemos a lo largo del tiempo mantengamos esa coherencia, porque podemos perder la confianza y la credibilidad de nuestro público. Este es un negocio de contenidos.
El mercado de la información
Informar en los últimos 200 años ha sido una actividad económica tenía que ver con grupos de personas que unían recursos y esfuerzos para poner en marcha formas de ponerse en contacto con el público. Es necesario elaborar los productos informativos.
Las noticias no nos llegan solas, y cuando llegan a nuestro alcance, es probable que no contengan todos los requisitos que nosotros buscamos, por eso, esa información hay que buscarla, fabricar la noticia, que no es lo mismo que inventarlas. Lo que diferencia a los medios de comunicación del resto de actividades empresariales son sus productos, los contenidos, que hay que elaborar. La información hay que buscarla y reelaborarla, fabricar la noticia; coger los distintos trozos que nos llegan a través de distintas fuentes, y montarlos, reescribirlos, en definitiva, hay que hacer lo que haga falta para convertirlo en un producto aceptable por el medio para el que los periodistas trabajan.
Las cosas no son buenas ni malas, dependen del soporte y del público para el que se dirija. Los medios también son diferentes, han elaborado productos para captar el máximo posible de consumidores, y se ha comportado siempre como un mercado: elabora un producto, lo ajusta a la demanda del consumidor y nunca lo pierdes de vista si lo retocas en su justa medida.
Fuerza económica. En el siglo XIX, los periódicos ya eran rentables. Ese esquema de elaborar un buen contenido y captar un público, ese público es el que se vende a los anunciantes. Se vende el contenido y el público.
Hace 30 años se produce la informatización y la digitalización, con contenidos variados que hacen que se sume audiencia y se haga más rentable el periodismo. Cuando esto ocurre, las redacciones se tienen que reorganizar, menos gente y preparación distinta (más capacidad de renovación). Hay un excedente de periodistas que se buscan la vida de otra forma, es decir, que ejercen fuera de la estructura de las grandes empresas. Curiosamente, lo harán en la red, lo que les había despedido de su anterior puesto. Esto es barato, fácil de manejar y se dirigen a sectores del público que no tienen intereses económicos. Estamos en una situación en la que los grandes conglomerados tienen presencia en Internet y además fuera hay numerosas operaciones periodísticas al margen de esta estructura pesada. Lo que se quería conseguir era seguir siendo periodistas sin el peso de trabajar para empresas.
Los primeros blogs surgieron durante la Guerra del Golfo. Muchos periodistas que estaban allí, veían cómo sus medios no publicaban todo lo que les mandaban, por ello, lo que hicieron fue abrir un blog con lo que los medios habituales no publicaban. Esto encendió la bombilla de muchos periodistas que vieron que había una manera de seguir siendo periodistas sin estar dentro de una empresa.
Pronto, este periodismo empezó a competir con los que realmente empezaron a informar primero en Internet dando lugar a una gran cantidad de información periodística sin elaborar y dura de leer (mal diseñada, sin ilustraciones, lenguaje técnico).
Ahora encontramos miles de webs con mucha información que no está jerarquizada ni elaborada por los medios definidos. Una de las características de los medios convencionales, es que necesitan una línea conductora, al dirigirse a un público concreto. La línea editorial es lo que permite identificar al productor y diferenciarlo de los demás competidores. Esta línea editorial no está tan definida en Internet ya que es muy personal y no está escrita en ningún sitio. En los medios online encontramos que a veces fallan en la coherencia de los contenidos, eso es lo que se le achaca, la dificultad de creer que lo que está en Internet es mejor, al contrario, sigue teniendo la desventaja de que el público no crea totalmente en ellos. Esto no quiere decir que los medios convencionales sean más fiables. ¿Cuándo se dejaría de consumir el producto? Cuando no hay coherencia interna en los contenidos, y el público piensa que está siendo traicionado, engañado. La coherencia interna de los contenidos es una clave del éxito de los medios. Dicho esto, los medios con una línea editorial muy definida, tienen el defecto de no tener tanta credibilidad.
Sinergia : palabra griega que significa que dos cosas que por separado ganan, juntas ganan más.
La sinergia empresarial vino de la mano de la digitalización, es decir, por separado, los medios ganaban mucho, pero juntos empezaron a ganar más. Internet es un soporte que aguanta todo tipo de contenidos. Los distintos grupos que había antes (imagen, texto, etc.) se unirán para formar un único bloque potente.
Por eso deja de hablarse de empresas periodísticas, y comienza a hablarse de empresas de comunicación y más delante de empresas de gestión de contenidos.
La tecnología online suple la estructura empresarial a base de manejar recursos gratuitos que antes requerían un esfuerzo extraordinario de personas y equipos (por ejemplo, una persona puede tener un IP en forma de web, blog, etc., de forma gratuita). A día de hoy, los medios convencionales siguen ganando dinero en su versión convencional: la publicidad, todavía hoy no se fía demasiado de Internet. Otra manera de gestionar es vincular el ingreso al número de visitas, si el contenido es interesante, el buscador ya le paga (Google, YouTube, Blogger, etc.). Online, la clave está en la calidad de los contenidos, visitas, que dan lugar al dinero. Estamos ante un mercado con una mecánica económica determinada.
Los grandes conglomerados mediáticos observan como día a día pierden lectores y audiencia debido al auge de Internet. Esto se debe a la erosión de la confianza, es decir, la pérdida de la credibilidad en los grandes medios. Los medios que están solo en el medio online, por otro lado, se dirigen a públicos tan especializados que han recuperado ese papel de mediador que tenían inicialmente los medios.
¿Cómo se elaboran los productos periodísticos?