Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Bell i sublim, Apuntes de Historia del Arte

Asignatura: art, Profesor: Mercè Vidal, Carrera: Història de l'Art, Universidad: UB

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 14/01/2014

marc_sierra_fer
marc_sierra_fer 🇪🇸

4

(6)

12 documentos

1 / 1

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Emmanuel Kant [editar]
Emmanuel Kant publicó en 1764 sus Beobachtungen über das Gefühl des Schönen und
Erhabenen ("Observaciones sobre el carácter de lo bello y lo sublime"), que retomaría
más tarde en su Crítica del Juicio (1790). En ambas obras, Kant investiga el concepto
de lo sublime, que define como "lo que es absolutamente grande", que sobrepasa al
espectador causándole una sensación de displacer, y puede darse únicamente en la
naturaleza, ante la contemplación acongojante de algo cuya mesura sobrepasa nuestras
capacidades.
"El sentimiento de lo sublime es, pues, un sentimiento de displacer debido a la inadecuación de
la imaginación en la estimación estética de magnitudes respecto a la estimación por la razón, y
a la vez un placer despertado con tal ocasión precisamente por la concordancia de este juicio
sobre la inadecuación de la más grande potencia sensible con ideas de la razón, en la medida en
que el esfuerzo dirigido hacia éstas es, empero, ley para nosotros."
Así, lo bello es una tranquila contemplación, un acto reposado, mientras que la
experiencia de lo sublime agita y mueve el espíritu, causa temor, pues sus experiencias
nacen de aquello que es temible, y se convierte en sublime a partir de la inadecuación
de nuestras ideas con nuestra experiencia. De tal manera, para sentir lo sublime, a
diferencia de para sentir lo bello, es menester la existencia de una cierta cultura: el
hombre rudo, dice Kant, ve atemorizante lo que para el culto es sublime. El poderío de
esta experiencia estética invoca nuestra fuerza, y la naturaleza es sublime porque eleva
la imaginación a la presentación de los casos en que el ánimo puede hacer para sí
mismo sensible la propia sublimidad de su destinación, aún por sobre la naturaleza. De
tal modo, Kant interpreta la naturaleza como fuerza, y en ella está lo sublime:
"rocas audazmente colgadas y, por decirlo así, amenazadoras, nubes de tormenta que se
amontonan en el cielo y se adelantan con rayos y con truenos, volcanes en todo su poder
devastador, huracanes que van dejando tras de si desolación, el océano sin límites rugiendo de
ira, una cascada profunda en un río poderoso, etc, reducen nuestra facultad de resistir a una
insignificante pequeñez, comparada con su fuerza. (...) llamamos gustosos sublimes a esos
objetos porque elevan las facultades del alma por encima de su término medio ordinario".
Arthur Schopenhauer [editar]

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Bell i sublim y más Apuntes en PDF de Historia del Arte solo en Docsity!

Emmanuel Kant [ editar]

Emmanuel Kant publicó en 1764 sus Beobachtungen über das Gefühl des Schönen und Erhabenen ("Observaciones sobre el carácter de lo bello y lo sublime"), que retomaría más tarde en su Crítica del Juicio ( 1790 ). En ambas obras, Kant investiga el concepto de lo sublime, que define como "lo que es absolutamente grande", que sobrepasa al espectador causándole una sensación de displacer, y puede darse únicamente en la naturaleza, ante la contemplación acongojante de algo cuya mesura sobrepasa nuestras capacidades.

"El sentimiento de lo sublime es, pues, un sentimiento de displacer debido a la inadecuación de la imaginación en la estimación estética de magnitudes respecto a la estimación por la razón, y a la vez un placer despertado con tal ocasión precisamente por la concordancia de este juicio sobre la inadecuación de la más grande potencia sensible con ideas de la razón, en la medida en que el esfuerzo dirigido hacia éstas es, empero, ley para nosotros."

Así, lo bello es una tranquila contemplación, un acto reposado, mientras que la experiencia de lo sublime agita y mueve el espíritu, causa temor, pues sus experiencias nacen de aquello que es temible, y se convierte en sublime a partir de la inadecuación de nuestras ideas con nuestra experiencia. De tal manera, para sentir lo sublime, a diferencia de para sentir lo bello, es menester la existencia de una cierta cultura: el hombre rudo, dice Kant, ve atemorizante lo que para el culto es sublime. El poderío de esta experiencia estética invoca nuestra fuerza, y la naturaleza es sublime porque eleva la imaginación a la presentación de los casos en que el ánimo puede hacer para sí mismo sensible la propia sublimidad de su destinación, aún por sobre la naturaleza. De tal modo, Kant interpreta la naturaleza como fuerza, y en ella está lo sublime: "rocas audazmente colgadas y, por decirlo así, amenazadoras, nubes de tormenta que se amontonan en el cielo y se adelantan con rayos y con truenos, volcanes en todo su poder devastador, huracanes que van dejando tras de si desolación, el océano sin límites rugiendo de ira, una cascada profunda en un río poderoso, etc, reducen nuestra facultad de resistir a una insignificante pequeñez, comparada con su fuerza. (...) llamamos gustosos sublimes a esos objetos porque elevan las facultades del alma por encima de su término medio ordinario".

Arthur Schopenhauer [ editar]