









Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
documento referente a la muerte paciente en etapa termina y eutanasia
Tipo: Apuntes
1 / 17
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!










En este trabajo documental se abordan importantes temas que han ampliado mi conocimiento y que desconocía de cierta manera porque no tenía mucho conocimiento pero se me hacen muy interesantes y que aportan valores a mi persona y a mi formación profesional. Los temas más importantes para mí en este trabajo son: los cuidados paliativos y la eutanasia cada uno aporta grandes aprendizajes. La Organización Mundial de la Salud define los cuidados paliativos como el cuidado activo y total de aquellas enfermedades que no responden a tratamiento curativo. El control del dolor y de otros síntomas, así como la atención de aspectos psicológicos, sociales e incluso espirituales es primordial. La meta de la Medicina Paliativa es conseguir la mejor calidad de vida de los pacientes y sus familias, no acorta ni alarga la vida, proporciona alivio del dolor y de otros síntomas estresantes, integra los aspectos psicológicos y espirituales del cuidado, ofrece un sistema de apoyo para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta la muerte, y apoya a la familia durante la enfermedad del paciente y durante el duelo”. La eutanasia es un acto que busca provocar la muerte a una persona enferma que conlleva graves consecuencias familiares, sociales, médicas, éticas y políticas. Su despenalización modificará en su propia raíz la relación entre las generaciones y los profesionales de la medicina
sentimientos de ira y envidia. Cualquier individuo que simboliza vida o energía es sujeto a ser proyectado resentimiento y envidia.
Son cuidados que ayudan a las personas con enfermedades graves a sentirse mejor al prevenir o tratar los síntomas y efectos secundarios de la enfermedad y el tratamiento. Los cuidados paliativos son la rama de la medicina que se encarga de PREVENIR y ALIVIAR el sufrimiento así como brindar una mejor CALIDAD DE VIDA posible a pacientes que padecen de una enfermedad grave y que compromete su vida, tanto para su bienestar así como el de su familia. Los cuidados paliativos normalmente se aplican a pacientes que cursan con enfermedades terminales que se encuentran fuera de una tratamiento médico o en enfermedades muy graves que cursan con tratamientos que prolongan la vida. Los principales objetivos de los cuidados paliativos pueden resumiers en los siguientes puntos:
El apoyo psicoemocional que le podemos brindar a un enfermo terminal se basa en nuestra compañía, acompañarle en este proceso físico, psicoemocional, social y espiritual de la enfermedad. Esto quiere decir que necesita ser escuchado, informado, cuidado, y educado para realizar su propio autocuidado, sin descuidar por supuesto, al cuidador (la persona que cuida a un enfermo terminal). El cuidador hará de intermediario entre el paciente y el equipo médico y será responsable del cuidado del mismo. Esta persona recibe por ello un gran impacto emocional de la situación del enfermo y por lo tanto, necesita igual tipo de protección psicoemocional. El equipo médico es el primer apoyo que vamos a encontrar en esta situación de enfermedad terminal, donde nos enseñarán (como familiares) a dar ese apoyo al enfermo. La familia también recibirá ese apoyo, por lo tanto, en este dar y recibir va a depender mucho de la fase de la enfermedad en la que el paciente se encuentre, que puede ir desde que el enfermo se hace consciente de su situación hasta que finalmente muere. En una primera fase, en la que el enfermo toma conciencia de su enfermedad y la familia afronta un cambio importante en su vida, es el paciente y familia los que más apoyo van a recibir, por parte del equipo sanitario. en la fase crónica, y hasta que comienza el periodo agónico, la famlia llevará el mayor peso del apoyo, y en la fase terminal, son los familiares los que más necesitan de ese apoyo por parte de los sanitarios y el paciente por parte de su familia.
sus necesidades de este tipo de enfermedades, el duelo y su adaptación a crisis posteriores.
Cuatro categorías, identificadas en la literatura especializada como las principales necesidades de las familias:
“Estar con” y “estar ahí” son dos principios fundamentales en la experiencia de los familiares en la etapa final de la vida de su familiar. Esto también lo defienden Munn y cols., quienes refieren que “estar ahí” en el momento de la muerte es de suma importancia para los familiares. Dada la relevancia que tiene para la familia el acompañamiento en esta fase de la enfermedad, el comportamiento del personal de enfermería, que incluye la valoración, planificación de cuidados, coordinación de la atención y educación familiar, junto con su presencia, actitudes y empatía, son fundamentales para ayudar a las familias durante este proceso. No obstante, a pesar de identificarse este acompañamiento como esencial para el cuidado de la familia, en muchas ocasiones las enfermeras, a causa de la sobrecarga laboral, y la falta de preparación, no lo efectúan, tal y como se aprecia en el caso. Por ello, proponemos que se forme a las enfermeras de los centros residenciales en enfermería de familia. Ello favorecería la adquisición de herramientas sencillas que valoren la estructura familiar, como el genograma, y se detecten sus necesidades, lo que podría ayudarlas en este proceso. Esta propuesta es similar a las efectuadas por Munn y cols. y Vohra y cols., que apuntan la necesidad de formar a los profesionales de la salud en el cuidado de los familiares al final de la vida.
En conclusión, este trabajo refleja la importancia de que el profesional de enfermería identifique y aborde las necesidades de los familiares de personas que viven la etapa final de su vida en centros geriátricos. Esto se puede lograr mediante la implantación de un enfoque de familia que identifique a esta como objeto del cuidado enfermero, lo que permitirá ofrecer una mejor atención.
Una unidad de cuidados intensivos (UCI), unidad de vigilancia intensiva (UVI), unidad de cuidados críticos (UCC), centro de tratamiento intensivo (CTI), unidad de medicina intensiva (UMI) o unidad de terapia intensiva (UTI) es una instalación especial dentro del área hospitalaria que proporciona medicina intensiva. Los pacientes candidatos a entrar en cuidados intensivos son aquellos que tienen alguna condición grave de salud que pone en riesgo su vida y que por tal requieren de una monitorización constante de sus signos vitales y otros parámetros, como el control de líquidos. Muchos hospitales han habilitado áreas de cuidados intensivos para algunas especialidades médicas. “La UCI debería reservarse para pacientes con condiciones reversibles y que tienen una posibilidad razonable de recuperación”. La Unidad de Cuidado Intensivo pretende ofrecer soporte temporal para pacientes con enfermedades que comprometen la vida y que son potencialmente reversibles. Muchos pacientes con enfermedades que no comprometen la vida ingresan a UCI por que el médico tratante se siente incómodo con el paciente fuera del servicio. Esto representa un abuso de un recurso costoso, limitado y puede impedir el ingreso de pacientes que realmente ameriten el manejo en UCI. El Médico de la UCI es la persona encargada de establecer si un paciente amerita o no manejo en la Unidad de Cuidado Intensivo.
Están basados (y modificados parcialmente) en los de American College of Critical Care, Society of Critical Care Medicine^7 , que siguen diferentes categorías o modelos: A) EL MODELO DE PRIORIDADES Define los pacientes que pueden beneficiarse más del ingreso en UMI (prioridad 1) frente a los que no se van a beneficiar (prioridad 4): Prioridad 1 Pacientes críticos e inestables; necesitan monitorización y tratamiento intensivo que no puede ser proporcionado fuera de la UMI. Para los pacientes de este grupo generalmente no hay límites establecidos en el tratamiento que reciben. Ej.: disfunción respiratoria aguda que precisa soporte ventilatorio. Pacientes chocados o con hemodinámica inestable que precisan monitorización invasora o fármacos vasoactivos. Prioridad 2 Precisan monitorización intensiva y pueden necesitar intervenciones inmediatas. Generalmente no hay límites terapéuticos para estos pacientes. Ejemplo: pacientes con patologías crónicas que desarrollan una enfermedad médica o quirúrgica grave. Prioridad 3 Se trata de pacientes inestables y críticos pero que tienen pocas posibilidades de recuperarse a causa de su enfermedad de base o de la aguda. Pueden recibir trto. intensivo para aliviar su enfermedad aguda, pero también establecerse límites terapéuticos, como por ejemplo no intubar y/o no intentar Reanimación Cardiopulmonar. Ej.: pacientes con metástasis que se complican con infección, taponamiento cardiaco u obstrucción de la vía aérea. Prioridad 4 Pacientes cuyo ingreso no está generalmente indicado: Beneficio mínimo o improbable por enfermedad de bajo riesgo
credo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la eutanasia como aquella “acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente”. Esta definición resalta la intención del acto médico, es decir, el querer provocar voluntariamente la muerte del otro. La eutanasia se puede realizar por acción directa: proporcionando una inyección letal al enfermo, o por acción indirecta: no proporcionando el soporte básico para la supervivencia del mismo. En ambos casos, la finalidad es la misma: acabar con una vida enferma. Esta acción sobre el enfermo, con intención de quitarle la vida, se llamaba, se llama y debería seguir llamándose homicidio. La información y conocimiento del paciente sobre su enfermedad y su demanda libre y voluntaria de poner fin a su vida, el llamado homicidio asistido, no modifica que sea un homicidio, ya que lo que se propone entra en grave conflicto con los principios rectores del Derecho y de la Medicina hasta nuestros días. La Eutanasia podemos clasificarla según distintos criterios, siendo los más usuales los siguientes:
Desde el tipo de motivación por el que se practica: · Piadosa: aquella que tiene por objeto evitar el sufrimiento de un enfermo terminal principalmente cuando es exigida en forma seria y consciente. · Eugenésica: aquella que se dirige al mejoramiento de la raza humana. · Económica: aquella dirigida a eliminar a las personas cuyas vidas se consideran inútiles, exentas de valor vital y de costoso mantenimiento. Para estas dos últimas formas de motivación (eugenésica y económica) existe la práctica unanimidad en que no pueden ser consideradas como eutanasia sino que se trataría claramente de homicidios.
Desde el punto de vista del paciente: · Voluntaria: aquella en que la decisión la toma el paciente directamente o terceras personas obedeciendo los deseos que el paciente ha expresado con anterioridad.
· No Voluntaria: aquella en que la decisión la toma un tercero sin que haya posibilidades de conocer la determinación del enfermo debido a que éste no tiene la capacidad para elegir entre vivir o morir. · Involuntaria: aquella en que la decisión la toma un tercero sin pedir el consentimiento de un pariente capaz de expresar su elección o en contra de su voluntad.
evidencia de que el ser humano siempre, en todo caso y situación es excepcionalmente digno, esté naciendo, viviendo o muriendo. Decir lo contrario es ir directamente en contra de lo que nos singulariza y cohesiona como sociedad. Legalizar la eutanasia es una declaración de derrota social, política y médica ante el enfermo que no acabará con las perplejidades de la vida, ni de la muerte, ni con las dudas de conciencia de los médicos, de los pacientes y de los familiares.