

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: ,, Profesor: .. ., Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Ejercicios
1 / 3
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


En mayo de 2014 se produjo un acontecimiento de gran magnitud que supuso un gran avance en el ámbito de las libertades y derechos en internet. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea falló a favor de Mario Costeja, quien había demandado a Google después de que la multinacional se negara a hacer desaparecer sus datos personales que circulaban en la red. Tras el dictamen del Tribunal, Google se vio obligado a facilitar el borrado de información, enlaces, y cualquier otra cosa en su poder que pueda comprometer la intimidad de quien lo solicita. Esto se hace a través de un formulario que la empresa habilitó tras la sentencia.
Es, en general, considerada como una gran victoria para los ciudadanos y los derechos civiles. Antes, si una persona deseaba “desaparecer” de internet no tenía más remedio que resignarse y afrontar que una gran parte de sus datos no estaban a su disposición. No le pertenecían. Tanto si se tratase de alguien que busca el anonimato, como si fuera una persona fallecida, la huella digital resultaba imborrable e inaccesible para el legítimo propietario. Ahora al ciudadano se le ofrece una vía para evitar que toda esa información ilegítima se utilice como moneda de cambio en internet.
Sin embargo, no todo el mundo está satisfecho con la nueva norma. Existen voces como la de Enrique Dans, columnista del diario Expansión, que consideran la medida como algo «sencillamente demencial». «[...] el Tribunal de Justicia de la UE ha decidido que en eso del olvido, lo importante no es eliminar el material que queremos que se olvide, sino los enlaces al mismo en buscadores. [...] En vez de retirar lo que molesta, generamos una internet oscura, no indexable», decía Dans en una de sus columnas.
Y es que es cierto que la sentencia obliga a los buscadores a borrar los enlaces, a impedir el acceso por vías convencionales, pero no a eliminar el material en sí mismo, alojado en un sitio web. Es, por hacer una similitud, como quitarle el marcapáginas a un libro: dificulta la búsqueda de un dato concreto, pero no la impide por completo.
Quizá, después de todo, responsabilizar a los buscadores web no sea la opción ideal para preservar la privacidad, la intimidad y el honor de los usuarios de internet. Quizá sea solamente un parche, ya que lo ideal sería responsabilizar también a las páginas que alojan esa información. Pero por el momento es un buen parche. Es, desde luego, mejor que nada. Y en cualquier caso realizar búsquedas manuales sin la ayuda de un buscador es una tarea ardua incluso para informáticos profesionales.