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Asignatura: contabilidad, Profesor: , Carrera: Relaciones laborales y Recursos Humanos, Universidad: UGR
Tipo: Apuntes
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Esta página se dejo en limpia A proposito
Al analizar las posiciones en las cuales el ser humano adopta al sentarse es evidente que estas revelan nuestras intenciones y emociones en un momento determinado. Envíe mensajes precisos de acuerdo con la posición que adopta al sentarse y los movimientos que realiza con las manos brazos y piernas
Todos sabemos que una voz vacilante es sinónimo de inseguridad y timidez, Generalmente revela que la persona no domina el tema sobre el cual esta hablando o que sus conceptos no son fuertes o definidos. Para demostrar, auto control y seguridad procure proyectar directamente su voz sin titubeos de ningún tipo.
Una persona que se quiera distinguir o mostrar su superioridad se vale de ciertos artificios para hacer saber a otros su superioridad, veamos algunos ejemplos:
Otros factores a tomar en cuenta para definír jerarquía y poder en el mundo de los negocios:
TRUCOS
Los ojos son las ventanas del alma. La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente todas las emociones : alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto. Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.
Tus manos se pueden aprovechar muy bien para complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco las uses violentamente, palmoteando o pasándoselas casi en el rostro a la otra persona.
Hay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás. Muéstralo no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si le tocan, ten cuidado. Pero tampoco hables o escuches con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación.
La actitud física demuestra lo que el alma está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro.
Aprende a sentarte tranquilo y comportarte cuando se escucha. Reparte equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte mientas estás sentado conversando. Si te sientas en el borde de la silla , es indicativo que deseas irte tan pronto como sea posible.
Si cambias constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si mueves incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Sitúate en una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor tu voz.
Cuando estés hablando con alguien , no estés mirando a todos lados : a la ventana, al techo, al suelo o limpiando sus uñas. Tampoco mires morbosa y curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado del que habla. Mantén el contacto ocular , pero sin fijar en exceso la mirada: eso lo hacen los locos. De todas formas, si quieres fijar la mirada durante mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mira su entrecejo. Para el otro/a no hay diferencia.
¡Sonríe! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exageres. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tienes dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando realmente lo que piensas o sientes.
Los párpados bien arqueados denotan un hombre felizmente dotado por los dones de la naturaleza, orgulloso y algunas veces necio, es el mismo caso para una mujer, ambos tienen vanidad y coquetería con encanto.
Los que bajan los párpados o miran por debajo de ellos son traidores o hipócritas.
Los párpados cortos, de color blanco libido y aplanados denotan timidez y melancolía con un temperamento malsano.
Párpados grandes, anchos y de color natural prometen cualidades contrarias.
Las cejas espesas son signo de sabiduría, de fuerza de animo, de sano criterio y de talento.
Las cejas juntas anuncian celos, un espíritu inquieto y un corazón inclinado a la tristeza.
Las cejas claras acompañan a veces a un carácter jovial pero nunca a un espíritu vigoroso.
Los ojos atónitos anuncian, pereza, envidia, indiscreción y debilidad de juicio,
Los ojos hundidos en las orbitas y cuya vista es tensa y larga, son suspicaces, celosos, coléricos, de malas costumbres, embusteros y mañosos.
Los ojos que salen un tanto de la cara marcan un hombre extravagante, prodigo de su tiempo y de su bolsa, inconstante, aunque por otra parte de muy buen fondo
El hombre que mira con descaro y cuyos párpados están siempre abiertos es impío, carece de conciencia y puede llegar a ser un farsante, si acaso no llega a peores cosas.
Los ojos pequeños y redondos indican la debilidad y la credulidad, raras veces se ve favorecido por la fortuna, y sin embargo no es avaro,
Raro es que un bizco no sea querelloso, envidioso, y embustero.
Los que guiñan los ojos y menean continuamente los párpados son incrédulos, presuntuosos, y muy taimados.
Las manchitas de color limón en lo blanco de los ojos anuncian carácter violento.
Los individuos que habitualmente tienen los ojos cruzados y ramitas de sangres bañados de lagrimas ardientes sin que tal deformidad sea defecto de enfermedad o tristeza, son crueles, orgullosos, dados al fanatismo y a la hipocresía.
Los ojos medianos bien colocados algo brillantes y cubiertos de dos hermosos párpados señalan un espíritu fuerte, un criterio sólido y un alma generosa, si tales ojos son negros prometen mas energía y los azules, mas amor a la paz, muy a menudo coincide con los ojos negros una brillante imaginación y casi siempre los ojos azules son compañeros del genio
Una nariz larga y gruesa en la base anuncia prudencia, sabiduría, un buen corazón y un alma honesta.
Una nariz chata denota violencia, un espíritu burlón, cierta inclinación al libertinaje, y un corazón frió cuando no malo.
Una nariz aguileña, ancha y bien proporcionada, designa a veces el genio acompañado de temeridad y orgullo.
Una nariz larga y gruesa anuncia prudencia y atrae los favores de la fortuna.
Una nariz puntiaguda acompañada de ojos penetrantes, es signo de un espíritu malicioso y de un genio especial para epigrama.
Una nariz puntiaguda con labios muy delgados retrata la avaricia.
El individuo dotado de gran nariz no teme nunca hablar en publico, y no titubea en lanzar una injuria, desea a sus amigos tanto bien como a si mismo y a sus enemigos tanto mal como bien desea para si.
La nariz remangada y regularmente gruesa demuestra el atrevimiento, la avaricia, la inclinación a los placeres del amor, la astucia y la vanidad.
La nariz roja es indicio de hombría, de bien, de la debilidad a la lujuria y de la borrachera.
Se dice del hombre que agita mucho la lengua al hablar, que es mas necio que sabio, que tiene un espíritu vulgar y falsos criterios.
El que tartamudea hablando es a menudo mas orgulloso de lo que tal vez pudiera, por lo común es de complexión débil, e inclinado a la cólera, pero olvida pronto las injurias y procura complacer a los demás.
Una lengua gruesa y ruda, es signo de prudencia y de impiedad.
Una lengua delgada, anuncia el ingenio con un feliz carácter.
Una lengua muy larga indica la nulidad y la necedad.
Una lengua corta es a menudo compañera de genio, Demóstenes, Corneille, un sin número de oradores y poetas celebres tenían la lengua corta.
Una voz baja y fuerte, anuncia un hombre robusto, audaz , lascivo, borrachín, valeroso, terco, colérico, y gran hablador.
Una voz dulce y débil indican , timidez, un criterio sano y muy poca afición a los banquetes.
Una voz clara y sonora designa el ingenio, el amor propio, a veces la sinceridad y mas a menudo una disposición a las baladronadas.
Una voz trémula es signo de envidia de ser pusilánime, de suspicacia y de pereza.
La voz alta denota la fuerza, la intrepidez, la firmeza y es a menudo compañera de los héroes.
Una voz ruda va unida a veces a veces a un espíritu grosero.
Una voz ronca o cascada desde la juventud raras veces es natural, siendo generalmente consecuencia de libertinaje, es un signo anticipado de vejez
Signo de locura, o necedad es el reír mucho sin saber por que.
Raro es que no halla falsedad en esas sonrisas forzadas, acompañadas de una mirada atravesada.
Raro es también que no haya candor y bondad en esa sonrisa franca, graciosa, en esa mirada abierta con las dulces ondulaciones de esos labios, cuyo reír nace del corazón.
El que ríe con facilidad por cualquier cosa, no tiene carácter sólido.
El que ríe dulcemente cuando hay motivo para reír es prudente, discreto, laborioso y a veces algo disimulado, sobre todo si su boca hace muecas al reír y si la contracción de los labios, no va acorde con la de los ojos.
Por lo demás el trato con la gente, por poco que sea, permite distinguir fácilmente a una mirada observadora: la risa del necio, la risa del sabio, la risa del hombre ingenioso, la risa del idiota, la risa de la virgen inocente, la risa del criminal endurecido que se alegra del mal y se burla del llanto.
Una Barbilla ancha y carnosa indica un hombre pacífico, pero sin delicadeza ni talento.
Una Barbilla asaz cubierta de carne y un tanto larga designa a un hombre de corazón y de recto criterio.
Una Barbilla larga indica la audacia, el orgullo, el valor, la afición a la guerra, y un espíritu terco.
Una Barbilla poco saliente mas corta que larga anuncia dulzura y timidez.
Una Barbilla no separada horizontalmente del labio inferior, es decir llana desde su punta hasta el reborde de ese labio, es signo de un corazón poco amante y un alma dura.
Una Barbilla separada por una línea perpendicular anuncia jovialidad y el egoísmo.
La forma de actuar ante las acciones también es una forma de averiguarlo. A continuación algunas señales:
Una persona que se sabe culpable de una mentira adopta una postura defensiva. Mientras que una inocente va al ataque o a reclamar al sentirse ofendida y cuestionar sus sospechas. El mentiroso se limitará a defenderse y ofrecer excusas, hasta hacer acusaciones contra quien lo cuestiona, hasta valiendose de artimañas poco eticas y/o profesionales, tienden a tergiversar la realidad.
El mentiroso se siente incómodo y evita la conversación y el encuentro de quien lo cuestiona, por lo tanto, tiende a tener el menor contacto posible con la victima de su engaño. Es el tipo de persona que le dice a su secretaria: -Dile que estoy en una reunión.-
Un mentiroso si es cuestionado atacará y subconcientemente se identificara a si mismo al decirle (mentiroso, embaucador o charlatán) a quien le señala, cuando esas palabras realmente se las dice a si mismo, de forma inconciente.
El mentiroso es una persona que cambia mucho de parecer y queda mal de continuo con la gente con quien ha hecho compromisos. Quedar mal es su principal caracteristica.
Llamamos “manipulaciones” a todos aquellos movimientos en los que una parte del cuerpo masajea, frota, rasca, agarra, pincha, estruja, acomoda o manipula de algún otro modo a otra parte del cuerpo. Las manipulaciones pueden ser de muy corta duración o extenderse durante varios minutos. Las más breves parecen dotadas de algún propósito: ordenarse el cabello, sacarse una suciedad o un tapón de cera de dentro de la oreja, rascarse algún lugar del cuerpo. Otras, en especial las que duran mucho, no parecen tener finalidad alguna: enrollar y desenrollar infinitamente un haz de cabellos, frotarse un dedo contra el otro, dar golpes rítmicos con el pie contra el piso en forma indefinida. La mano es la manipuladora típica; pero puede ser receptora de la manipulación, como cualquier otra zona del cuerpo. Los receptores más comunes son el pelo, las orejas, la nariz, la entrepierna. Las acciones manipuladoras pueden también llevarlas a cabo una parte del rostro actuando contra otra (lengua contra mejilla, dientes que muerden leve mente el labio) o una pierna contra otra pierna. Hay objetos que pueden formar parte del acto manipulador: fósforos, lápices, un sujetapapeles, un cigarrillo.
Aunque a la mayoría de las personas se les enseñó al educarlas que no tenían que realizar en público estas acciones propias del cuarto de baño, lo cierto es que no aprendieron a detenerlas; sólo dejaron de darse cuenta de que las hacían. No es que sean del todo inconscientes de sus manipulaciones: cuando nos apercibimos de que alguien está observando una de \ nuestras acciones manipuladoras, de inmediato la interrumpimos, la moderamos o la disimulamos. A menudo encubrimos hábilmente con un ademán más amplio otro fugaz, aunque ni siquiera esta elaborada estrategia para ocultar una manipulación se hace muy a conciencia. Las manipulaciones están en el borde de lo consciente. La mayoría de las personas no pueden dejar de practicarlas durante mucho tiempo por más que lo intenten. Se han acostumbrado a manipularse
El lenguaje evasivo y los circunloquios, las pausas, las repeticiones de palabras o fragmentos de palabras y otros errores cometido al hablar, así como la disminución en la cantidad de ilustraciones, pueden señalar que el hablante no pone mucho cuidado en lo que dice, por no haberse preparado de antemano. Son signos de la presencia de alguna emoción negativa. Las ilustraciones menguan también con el aburrimiento.
El tono más agudo de la voz, así como el mayor volumen y velocidad del habla, acompañan al temor, la rabia y quizás a la excitación o entusiasmo. Se producen las alteraciones opuestas con la triste a y tal vez con el sentimiento de culpa.
Los cambios notorios en la respiración o el sudor, el hecho de tragarse con frecuencia o de tener la boca muy seca, son signos de emociones intensas, y es posible que en el futuro se pueda averiguar, a partir de la pauta correspondiente a estas alteraciones, a qué emoción pertenecen.
El rostro puede constituir una fuente de información valiosa para el cazador de mentiras, porque es capaz de mentir y decir la verdad, y a menudo hace ambas cosas al mismo tiempo. El rostro suele contener un doble mensaje: por un lado, lo que el mentiroso quiere mostrar; por el otro, lo que quiere ocultar. Ciertas expresiones faciales están al servicio de la mentira, proporcionando información que no es veraz, pero otras la traicionan porque tienen aspecto de falsas y los sentimientos se filtran pese al deseo de ocultarlos. En un momento dado, habrá una expresión falsa pero convincente, que al momento siguiente será sucedida por expresiones ocultadas que se autodelatan. Hasta es posible que lo genuino y lo falso aparezcan, en distintas partes del rostro, dentro de una expresión combinada única. Creo que el motivo de que la mayoría de la gente sea incapaz de detectar mentiras en el rostro de los demás se debe a que no sabe cómo discriminar lo genuino de lo falso.