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comprar tirar comprar, Apuntes de Geografía

Apuntes video youtube, vídeo muy instructivo

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 07/01/2020

carla-garcia-herrera
carla-garcia-herrera 🇪🇸

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Comprar, tirar, comprar es el título del revelador documental de
Cosima Dannoritzer. Estrenado el 2010, explica la historia secreta de
la obsolescencia programada; es decir, el diseño de productos
orientado, de forma deliberada, a acortar su vida útil e incentivar así
el consumo. En el documental, que recibió el premio Academia de
Televisión, se muestran las decisiones políticas e industriales que
están detrás de esta estrategia, que nace en los años veinte. El
objetivo, maximizar beneficios y generar empleo. El caso
paradigmático es el de las bombillas, que podrían durar toda la vida,
pero también se refleja el de las impresoras, que llevan un chip que
las inutiliza al cabo de los años, o el de las medias de nailon, que al
principio no se rompían.
En el documental se analiza el impacto de tiene todo esto en el
medio ambiente. Por una parte, se cuestiona la viabilidad de este
modelo productivo, que se basa en la idea del crecimiento ilimitado
en un mundo que es limitado. Por la otra, muestra la problemática de
los residuos que genera: toneladas y toneladas de materiales
convertidos en basura.
Dannonitzer repasa también la historia de la lucha de los
consumidores para modificar estas prácticas insostenibles. En los
años cincuenta, organizaciones de consumidores de Estados Unidos
empezaron a analizar productos para denunciar diseños que
favorecían la obsolescencia. Y en los setenta, fueron un pequeño
triunfo las primeras leyes que incluían la obligatoriedad de las
garantías. Hoy en día, para algunos, es necesario y suficiente
introducir mejoras en los procesos productivos. Para otras voces que
recoge el documental, en cambio, es necesario un cambio de sistema
económico que pase por el decrecimiento.
Obsolescencia programada:
Vivimos en una sociedad en la que se nos ha impuesto la cultura de
comprar, tirar, comprar; todo lo que se fabrica incluye una fecha de
caducidad impuesta por el fabricante, lo que convierte en
inservibles nuestros objetos al cabo de un tiempo, haciendo
imprescindible su sustitución por algo nuevo, “mejor”.
Esto genera grandes beneficios, hace mover la economía mundial,
pero tiene una importante contrapartida, genera ingentes cantidades
de basura que nadie quiere. El razonamiento de los inventores del
sistema parece irrebatible. Si se hiciesen cosas que durasen por
siempre, llegaría un momento que todo el mundo tendría nuestro
producto, y ya no sería necesario fabricar otro, la economía mundial
se hundiría
Aunque consiguiésemos hacer algo indestructible y durable, útil para todo el
mundo, es poco probable que consiguiésemos abastecer a cada ciudadano
del planeta, por lo que siempre quedaría algún mercado al que llegar.
Pero aún en el caso de llegar a ese punto, en el que ya hemos abastecido a
todo el planeta, ¿no habríamos generado ya suficientes beneficios para toda
nuestra vida?
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Comprar, tirar, comprar es el título del revelador documental de Cosima Dannoritzer. Estrenado el 2010, explica la historia secreta de la obsolescencia programada ; es decir, el diseño de productos orientado, de forma deliberada, a acortar su vida útil e incentivar así el consumo. En el documental, que recibió el premio Academia de Televisión, se muestran las decisiones políticas e industriales que están detrás de esta estrategia, que nace en los años veinte. El objetivo, maximizar beneficios y generar empleo. El caso paradigmático es el de las bombillas, que podrían durar toda la vida, pero también se refleja el de las impresoras, que llevan un chip que las inutiliza al cabo de los años, o el de las medias de nailon, que al principio no se rompían. En el documental se analiza el impacto de tiene todo esto en el medio ambiente. Por una parte, se cuestiona la viabilidad de este modelo productivo, que se basa en la idea del crecimiento ilimitado en un mundo que es limitado. Por la otra, muestra la problemática de los residuos que genera: toneladas y toneladas de materiales convertidos en basura. Dannonitzer repasa también la historia de la lucha de los consumidores para modificar estas prácticas insostenibles. En los años cincuenta, organizaciones de consumidores de Estados Unidos empezaron a analizar productos para denunciar diseños que favorecían la obsolescencia. Y en los setenta, fueron un pequeño triunfo las primeras leyes que incluían la obligatoriedad de las garantías. Hoy en día, para algunos, es necesario y suficiente introducir mejoras en los procesos productivos. Para otras voces que recoge el documental, en cambio, es necesario un cambio de sistema económico que pase por el decrecimiento. Obsolescencia programada: Vivimos en una sociedad en la que se nos ha impuesto la cultura de comprar, tirar, comprar; todo lo que se fabrica incluye una fecha de caducidad impuesta por el fabricante, lo que convierte en inservibles nuestros objetos al cabo de un tiempo , haciendo imprescindible su sustitución por algo nuevo, “mejor”. Esto genera grandes beneficios, hace mover la economía mundial , pero tiene una importante contrapartida, genera ingentes cantidades de basura que nadie quiere. El razonamiento de los inventores del sistema parece irrebatible. Si se hiciesen cosas que durasen por siempre, llegaría un momento que todo el mundo tendría nuestro producto, y ya no sería necesario fabricar otro, la economía mundial se hundiría Aunque consiguiésemos hacer algo indestructible y durable, útil para todo el mundo, es poco probable que consiguiésemos abastecer a cada ciudadano del planeta, por lo que siempre quedaría algún mercado al que llegar. Pero aún en el caso de llegar a ese punto, en el que ya hemos abastecido a todo el planeta, ¿no habríamos generado ya suficientes beneficios para toda nuestra vida?

Yo no estoy del todo en contra de la obsolescencia programada, de hecho es un sistema que permite mantener las fábricas funcionando, los investigadores trabajando, de tal forma que el sistema se retroalimenta beneficiando a toda la cadena , ya que los propios productores son también consumidores y los consumidores son parte del esquema de la producción (desde operarios a directivos). El único punto donde flaquea toda esta teoría de la obsolescencia programada es en los residuos que se generan, que parecen no suponer un problema mientras contaminen otros territorios. Pero esto no tiene porque ser así necesariamente, la solución está en la naturaleza, la solución es investigar para que los residuos sean materia prima. El reciclaje, que se puede convertir en el negocio del futuro, utilizar materiales que sean 100% reutilizables debería ser la meta. Ahora mismo se construyen muchas cosas reciclables en porcentajes elevados en la teoría, pero que terminan su vida útil en algún vertedero del tercer mundo. Evitar eso nos llevaría sin duda por mejor camino, un camino de reconciliación con nuestro maltratado planeta, una economía sostenible de verdad.