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Comprar, tirar, comprar...obsolescencia programada, Apuntes de Ciencias de la Educación

Comprar, tirar, comprar...obsolescencia programada

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 25/10/2020

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COMPRAR, TIRAR, COMPRAR… OBSOLECIA PROGRAMADA
https://www.youtube.com/watch?v=uGAghAZRMyU
Tras la crisis económica de 1929, se propuso una ley cuya base era la obsolescencia programada, pretendiendo que
todos los productos tuvieran fecha de caducidad para maximizar los beneficios y generar empleo.
En Ghana, África, se acumulan un montón de residuos occidentales. Se declaran productos de segunda mano, para
hacerlo de forma legal, pero en realidad son residuos. Si algo se puede reparar, no se tira, así como así, sino que se
repara y se venden a estudiantes, colegios, etc. Más del 80% de los residuos electrónicos que llegan, no se pueden
reparar, y acaban en vertederos repartidos por todo el país y destruyendo el medio ambiente. También sirven estos
lugares para buscar chatarra y venderla a chatarreros, que los venden a países en crecimiento económico.
Obsolescencia programada: el deseo del consumidos de poseer algo un poco más nuevo, un poco antes de lo
necesario. Comprar por comprar y no por real necesidad. Esta comienza a partir de los años 20, cuando los fabricantes
comienzan a acortar la vida de los productos para aumentar las ventas.
Este patrón comenzó con la revolución industrial. De las nuevas máquinas salían mercancías mucho más baratas, lo
que era perfecto para los consumidores, pero había tanta producción que la gente ya no podía seguir el ritmo de las
máquinas.
Con la producción en masa bajaron los precios, y muchos productos fueron más asequibles, pero los fabricantes
estaban preocupados porque no sabían cuánto duraría la balanza y qué pasaría luego cuando todo el mundo lo tuviera
todo.
En 1928, una influyente revista de publicidad advertía que, un artículo que no se desgasta, es una tragedia para los
negocios.
En 1929, la Crisis de Wall Street, frenó la sociedad de consumo, y llevó a los EEUU a una profunda recesión económica.
En 1933, el presidente Roosevelt, introdujo el New Deal, un programa para sacar al país de la gran depresión a través
de enormes inversiones en obras públicas. Sin embargo, no todo el mundo confiaba en este programa, y desde Nueva
York, Bernard London, sugirió salir de la gran depresión, haciendo obligatoria la obsolescencia programada, de forma
que los productos tuvieran una fecha de caducidad, a partir de la cual se considerarían muertos, de forma que los
consumidores los devolverían a una agencia del gobierno que los destruiría. En el caso de que alguien se quedara un
objeto caducado, este debería de pagar una multa. Lo que se creía con esto, es que la gente seguiría consumiendo,
las fábricas produciendo y habría trabajo para todos. Esta idea nunca se puso en práctica.
En 1950, la obsolescencia programada resurgió, pero con un giro crucial, la seducción del consumidor. Sentó las bases
del consumo actual. Está en la raíz del considerable crecimiento económico que el mundo occidental ha vivido desde
entonces, siendo el santo grial de nuestra economía. A finales, se comenzó a cuestionar, así como los trucos de lo
fabricantes. La asociación de consumidores estadounidenses puso a prueba la vida útil y durabilidad de numerosos
productos, publicando los resultados en la revista y presionando para la obtención de una garantía.
Hoy en día, las obsolescencia programada, se enseña en las escuelas de diseño e ingeniería, bajo el nombre del Ciclo
de Vida del Producto. La ética ya no cuenta en un mundo cuyo objetivo es la compra.
Ejemplos:
- Las bombillas se diseñan desde los años 40 para alumbrar mil horas, cuando podrían hacerlo para durar más
de 100 años.
- Un chip limita el tiempo de vida de las impresoras.
- Las medias de nailon prácticamente irrompibles se dejaron de fabricar porque las mujeres no necesitaban
comprar más. Se hicieron más finas y menos resistentes.
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¡Descarga Comprar, tirar, comprar...obsolescencia programada y más Apuntes en PDF de Ciencias de la Educación solo en Docsity!

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COMPRAR, TIRAR, COMPRAR… OBSOLECIA PROGRAMADA

https://www.youtube.com/watch?v=uGAghAZRMyU Tras la crisis económica de 1929, se propuso una ley cuya base era la obsolescencia programada, pretendiendo que todos los productos tuvieran fecha de caducidad para maximizar los beneficios y generar empleo. En Ghana, África, se acumulan un montón de residuos occidentales. Se declaran productos de segunda mano, para hacerlo de forma legal, pero en realidad son residuos. Si algo se puede reparar, no se tira, así como así, sino que se repara y se venden a estudiantes, colegios, etc. Más del 80% de los residuos electrónicos que llegan, no se pueden reparar, y acaban en vertederos repartidos por todo el país y destruyendo el medio ambiente. También sirven estos lugares para buscar chatarra y venderla a chatarreros, que los venden a países en crecimiento económico. Obsolescencia programada: el deseo del consumidos de poseer algo un poco más nuevo, un poco antes de lo necesario. Comprar por comprar y no por real necesidad. Esta comienza a partir de los años 20, cuando los fabricantes comienzan a acortar la vida de los productos para aumentar las ventas. Este patrón comenzó con la revolución industrial. De las nuevas máquinas salían mercancías mucho más baratas, lo que era perfecto para los consumidores, pero había tanta producción que la gente ya no podía seguir el ritmo de las máquinas. Con la producción en masa bajaron los precios, y muchos productos fueron más asequibles, pero los fabricantes estaban preocupados porque no sabían cuánto duraría la balanza y qué pasaría luego cuando todo el mundo lo tuviera todo. En 1928, una influyente revista de publicidad advertía que, un artículo que no se desgasta, es una tragedia para los negocios. En 1929, la Crisis de Wall Street, frenó la sociedad de consumo, y llevó a los EEUU a una profunda recesión económica. En 1933, el presidente Roosevelt, introdujo el New Deal, un programa para sacar al país de la gran depresión a través de enormes inversiones en obras públicas. Sin embargo, no todo el mundo confiaba en este programa, y desde Nueva York, Bernard London, sugirió salir de la gran depresión, haciendo obligatoria la obsolescencia programada, de forma que los productos tuvieran una fecha de caducidad, a partir de la cual se considerarían muertos, de forma que los consumidores los devolverían a una agencia del gobierno que los destruiría. En el caso de que alguien se quedara un objeto caducado, este debería de pagar una multa. Lo que se creía con esto, es que la gente seguiría consumiendo, las fábricas produciendo y habría trabajo para todos. Esta idea nunca se puso en práctica. En 1950, la obsolescencia programada resurgió, pero con un giro crucial, la seducción del consumidor. Sentó las bases del consumo actual. Está en la raíz del considerable crecimiento económico que el mundo occidental ha vivido desde entonces, siendo el santo grial de nuestra economía. A finales, se comenzó a cuestionar, así como los trucos de lo fabricantes. La asociación de consumidores estadounidenses puso a prueba la vida útil y durabilidad de numerosos productos, publicando los resultados en la revista y presionando para la obtención de una garantía. Hoy en día, las obsolescencia programada, se enseña en las escuelas de diseño e ingeniería, bajo el nombre del Ciclo de Vida del Producto. La ética ya no cuenta en un mundo cuyo objetivo es la compra.

Ejemplos:

  • Las bombillas se diseñan desde los años 40 para alumbrar mil horas, cuando podrían hacerlo para durar más de 100 años.
  • Un chip limita el tiempo de vida de las impresoras.
  • Las medias de nailon prácticamente irrompibles se dejaron de fabricar porque las mujeres no necesitaban comprar más. Se hicieron más finas y menos resistentes.

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  • Henry Ford, para poner su modelo T, al alcance del consumidor medio, se produjo en masa, a partir de un único diseño básico que ofrecía seguridad y durabilidad. Este era ruidoso, maloliente, sucio y no gustaba a las mujeres, pero para los hombres era como un tractor. Esta estrategia de modelo único fue un éxito. No obstante, General Motors, creó un nuevo Chevrolet con un giro radical y fundamentalmente estético, costando algo menos que el modelo T, por lo que se vendió como churros. Sloan puso en marcha el término del modelo anual, sacando un nuevo coche cada año, con el objetivo de que se cambiara de coche cada 3 años. Esto, aceleró la economía.
  • Las neveras y las lavadoras con una duración de 25 años.
  • Batería del IPod.