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Dimensiones éticas, Apuntes de Enfermería

Asignatura: etica i legislació professional, Profesor: , Carrera: Infermeria, Universidad: UB

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 12/12/2014

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usuario desconocido 🇪🇸

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¡Descarga Dimensiones éticas y más Apuntes en PDF de Enfermería solo en Docsity!

A Competéncia profesional Las dimensiones éticas del cuidar en enfermería* Mi "ANNE JS. Davis Profesora de Ética. Negano College of Nursing. Introducción Es para mí una satisfacción estar aquí con uste- des en esta maravillosa ciudad. Siempre disfruto encontrándome con colegas de enfermería y de otras profesiones que se interesan por la bioética, Lamento mucho que mú español, aprendido en mis años escolares hace alrededor de 50 años, haga que me ses dificil hablar directamente con ustedes. Yo soy úna de esas personas qué sabe cómo decir hola, adiós y gracias en varios idiomas, pero más allá de eso, soy un caso sin esperanza. Pero, a pesar de esta limitación del idioma, recibiré con agrado sus co- mentarios y sus preguntas. Estoy segura de que po- dremos superar nuestros problemas de comunica- ción y tener una buena discusión. Lo que quiero hacer hoy es lo siguiente, En pri- mer lugar, analizané-la enfermería y la ética en algu- nos de sus aspectos generales. Después, discutiré los tres enfoques de la ética desde una perspectiva his- tórica, lo cual nos ayudará a comprender el mundo ético de la enfermería. Estos tres enfoques sirven para organizar las formas del pensamiento ético y pueden ayudarnos a afrontar los problemas éticos. que se nos plantean como enfermeras. Á continua- ción, formularé algunas preguntas concretas sobre la enfermería y la ética. Después hablaré más detalla- damente de la ética del cuidado para que nos ayude a comprender los comportamientos que integran una presencia cuidadora. También me referiré a los con- ceptos de buena enfermera y de cómo la ética del cuidado y las comportamientos que crean una pre- sencia cuidadora nos ayudan a ser buenas o mejores enfermeras hablando en términos de moralidad. * Conferencia pronunciada por Anne J. Davis en la E Jomada de la Comissió Assessora de Bioética, bajo el título "Bioética iinfermeria”, orgerizada por el Departament de Sanitat ¡Seguretat Social de la Generalitat de Catalunya. 3 La enfermería y la ética: comentarios generales EN La enfermería nunca ha considerado la ética como.uná cosa sin importancia o como una moda pasajera. De hecho, la ética ha sido la verdadera base de la práctica profesional de enfermería desde el inicio de la enfermería moderna en el siglo XIX. Existe una trayectoria ininterrumpida de literatu- ra y actividad ética que se encuentra a lo largo de toda la profesión en su bibliografía, en las asociacio- nes profesionales, en los estándares de práctica pro- fesional, en los códigos de ética, en.los requisitos educativos, en las definiciones de puestos de trabajo de grupos profesionales y en la práctica profesional de enfermería en sí mismá. Nada dentro de la profesión ha sido ajeno al compromiso permanente e intencio- nado con la ética. La historia de la ética en enferme- ría es perdurable, notable, respetada y merecedora tanto de nuestro respeto como de nuestro orgullo. Por supuesto que los problemas y las cuestiones éti- cas ya se les planteaban a las enfermeras en la épo- ca en la que Plorence Nightingale creó la enfermería moderna en el St Thomas Hospital de Londres. Pero, en nuestros días, los últimos años del siglo xx traen desafíos nuevos y atemorizadores. El desarro- llo de nuevas tecnologías para la asistencia de los pacientes, el problema de los costes sanitarios en las sociedades con un número creciente de perso- nas de edad avanzada y el creciente número de per- sonas con enfermedades crónicas, las difíciles cues- tiones que rodean a los pacientes moribundos, la rápida evolución en el campo de la genética, la am- - pliación del pape) de la enfermera en muchas socie- dades, son tan sólo unos cuantos ejemplos de los re- tos que han tenido una repercesión en todos los profesionales de los cuidados de salud y en el públi- co en general. Las enfermeras, como personas y corno profesio- nales de los cuidados de salud, emiten juicios cada "ENFERMERÍA CLÍNICA, VOL. 9, NÚM. 1 2, 10 UUNERSIOnas éticas del cuidar en enfermeña día que afectan a las vidas humanas y que tienen ín- fuencia en el bienestar de los pacientes, de sus fa- milias y de otras personas, Muchas de estas situa- ciones llevan aparejadas relaciones y decisiones en las. que existen conflictos de valores, prioridades y compromisos relacionados con Jo que es “bueno” o “correcto” para los individuos, las familias, las co- munidades y la sociedad, así como para la profesión de enfermería. Las enfermeras se encuentran en su trabajo coti- diano con situaciones en las que las cuestiones y los problemas éticos requieren un método de juicio di- ferente de lo que por regla general se consideraría como un juicio clínico. A menudo, estas cuestiones éticas no tienen una respuesta fácil, sencilla, que pueda encontrarse previamente en los códigos de ética o en las Jeyes. Tanto los códigos como las leyes son importantes para los profesionales de la salud, pero, por su naturaleza intrínseca, los códigos y las leyes tienden a estar limitados a declaraciones ge- nerales. Realmente no hacen frente a los, con fre- cuencia, profundos dilemas éticos que se nos plan- tean; sólo pueden proporcionarnos unas directrices generales. La ética exige que utilicemos dos de nuestras cualidades más humanas: la capacidad de razonar y la capacidad de sentir empatía hacia los demás. Creo que nosotras, como enfermeras, O poseemos estas dos cualidades ono podemos responder ética- mente. Contenido de las decisiones éticas: "cambios en enfermería El contenido de la ética tiene que ver con el análisis de las bases éticas de nuestros juicios, accio- nes y compromisos, Los filósofos expertos en la rama de la moral que desarrollaron la teoría ética formula- ron esencialmente dos preguntas: 1) ¿cuál es el signi- ficado de “correcto" y “bueno”?, y 2) ¿qué es correcto hacer éticamente en una situación concreta? Las enfermeras y otros profesionales de cuidados de salud se han centrado principalmente en la se- gunda pregunta. A esto se le denomina normativa, ética aplicada, e intenta justificar un tipo de compor- tamiento en lugar de otro, y determina las caracte- Tísticas que hacen que una acción sea correcta con el propósito de identificar y cumplir con las obligacio- nes profesionales, cuando éstas presentan dudas, Fundamentalmente, las enfermeras utilizan la éti- cá para evaluar y justificar sus comportamientos y acciones y los de otras personas. Cuando usted oye a una enfermera que dice estar a gusto trabajando con una compañera porque puede confíar que hace lo correcto, está oyendo una declaración ética. Lo mismo ocurre, cuando una enfermera expresa que 22 * ENFERMERÍA CLÍNICA, VOL. 9, NÚM. 1 hay algo.que no va bien en la situación de su pacien- te. Necesitamos pensar sobre estas situaciones que plantean lo correcto e incorrecto para poder com- prenderlas mejor. A continuación, describiré tres Jormas de reflexión ética. Todas ellas son importan- tes para enfermería y de hecho son utilizadas por las enfermeras, Tener estos conocimientos acerca de la ética nos permite convertir en plenamente consciente lo que a menudo. simplemente damos - por supuesto o no llegamos a entender, - en . En sus comienzos, la enfermería moderna se * centraba en la ética de la virtud, o el carácter de la enfermera. Las preguntas al respecto eran: ¿qué tipo de persona debo ser yo?, y ¿qué tipo de perso- na llega a ser una buena enfermera? La integridad y el carácter de las enfermeras como individuos influ- yen en sí los problemas éticos son'o no identifica- dos, en cómo se reacciona ante ellos en la práctica clínica de enfermería y en cuestiones políticas como la asignación de recursos. Una de las virtudes más importantes es la confianza. Si el paciente no puede confiar en la enfermera, la relación paciente-enfer- mera no puede existir. Piense simplemente en todas las cosas que nosotras hacemos por y al paciente que están envueltas por la confianza. Los pacientes confían en que nosotras no les haremos ningún mal, que seremos amables con ellos, y que actuaremos buscando su mayor beneficio. Las virtudes de una persona se hacen evidentes a través de sus comportamientos. Los tipos y rasgos del carácter describen una manera de ser y no sólo una manera de actuar. De la forma de ser de una persona swge su forma de actuar en el ejercicio de su profe- sión y en su vida personal, que evoluciona a lo largo del tiempo. En resumen, una persona tiene un cierto tipo de carácter y este carácter influye mucho en cómo esta persona vive en el mundo como individuo y como enfermera. Estas virtudes también influyen mu- cho en cómo esta persona es percibida por los demás. Principios éticos Durante aproximadamente los Últimos 35 años, la literatura tanto de cuidados de salud como de éti- ca de enfermería se ha centrado primorálalmente en la ética de los principios, En la bibliografía y en la prácti- ca cínica de enfermería se ha prestado menos áten- ción a la ética de la virtud durante estos últimos años. La ética basada en los principios se centra en la siguiente pregunta: ¿cuál es el pensamiento correc- to y la actuación correcta desde el punto de vista ético en esta situación? Se ocupa de los conceptos de los derechos, las obligaciones y Jos deberes así Las dimensiones éticas del cuidar en enfermería dedican las enfermeras a sus pacientes en una unidad de hospitalización. También se refiere a una decisión administrativa sobre cuántas enfermeras se necesitan en uña unidad de cuidados intensivos para garantizar unos cuidados de enfermería buenos y Seguros. - También hay dos normas basadas en los princi- pios que quiero mencionar. Estas son: 1) fidelidad o lealtad, o cumplimiento de promesas, y 2) veraci- . dad, o decir la verdad. Fidelidad significa poder mantenerlas promesas que hacemos, Forma parte de la confianza necesaria para la relación paciente-enfermera. .La' relación está basada en noción de fidelidad no expresada pero sí sobreentendida. Además, la fidelidad es el fundamento de la confidencialidad. La veracidad, o el decir la verdad, declara que como regla general es mejor decir la verdad que mentir a otra persona. Está, además, el principio de las consecuencias, se- gún el cual no'solamente las acciones son importan- tes en sí mismas, sino también sus consecuencias. Acabo de describir muy brevemente los princi- pios éticos que han tenido una enorme influencia en , l ética moderna de los cuidados de salud y en la ética de enfermería. A continuación voy a referirme a la ética del cuidado, que es el último de los tres enfoques que se utilizan en la ética de enfermería. EXE! La ética del cuidado - A partir de algún momento en la década de los 80, se comienza a cuestionar y a analizar la ética basada en los, principios como fundamento único o predominante en la ética de enfermería. Algunas en- fermeras, especialménte en los EE.UU., han insisti- do en que la ética de enfermería tenga voz propia circunscribiéndola a la ética del cuidado. La ética del cuidado formula la siguiente pregun- ta: ¿cuál debería ser la naturaleza de la relación con la persona enferma y cuáles son las responsabilida- des dentro dé éstá relación? Yo quieró qué nosótrás' * exploremos este importante concepto para conse- guir comprenderla mejor. Y además, espero descri- bir lo que significa la ética del cuidar en determina- dos entornos clínicos desde la perspectiva del paciente, Aun cuando-la ética del cuidado no puede convertirse en la única ética en enfermería, es su- mamente importante para nuestra profesión. i El cuidado: ¿qué es? El cuidado es visto por algunas personas como el factor más importante de la totalidad de la... ida moral. Es la condición previa para que una per- ona ses moral. En inglés, y de acuerdo con un filó- AÁo, la palabra cuidar tiene al menos cuatro acep- iones!. En primer lugar, la palabra cuidar quiere ENFERMERÍA CUNICA, VOL. 9, NÚM. 1 decir ansiedad, preocupación, angustia o sufrimien- to mental. En segundo lugar, cuidar puede signi- ficar una preocupación o interés básico por las personas, las instituciones o las ideas que tienen im- portancia para uno mismo. En tercer lugar, cuidar puede significar la atención solícita y responsable ante el trabajo, Y, por último, cuidar puede significar tener un respeto y atender a Jas necesidades específi- cas-de una persona en particular Todos estos cuatro significados comparten al menos un elemento en co- mún, y éste es una actitud de preocupación. Uno no Puede cuidar realmente a una persona o -de algo a menos que esté preparado para preocuparse por él, ella o ellos. El profesional de cuidados de salud que verdaderamente es un cuidador es quien. se interesa -S£ preocupa” por sus pacientes y especialmente por * aquellos que no pueden cuidar de sí mismos. Desde una perspectiva histórica, tanto en la me- dicina como en la enfermería el concepto de cuidar ha estado presente y ha sido discutido. Histórica- Mente, para los profesionales de la salud cuidar quiere decir dos cosas: 1) cuidar a la persona enfer- ma por medio de la prestación del tratamiento perti- nente y especializado, y 2) preocuparse par o acerca -de la persona enferma, de manera que las enferme- ras y los médicos manifiesten un profundo interés por el paciente en tanto que persona única. En el primer significado histórico observamos un enfoque más limitado en el cuerpo del paciente, y en el se- - gundo percibimos un enfoque más holístico del pa- ciente como persona única. Muchos profesionales de la salud estarían de acuer- do, aunque no todos se comportarían de acuerdo con ello en que tanto el papel de los médicos como el de las enfermeras es curar y cuidar y no solamente tratar alos pacientes. Imaginen que un paciente sufre una enfermedad cardíaca. Usted, como enfermera, puede considerar a este paciente de este modo... un corázón enfermo. Pero enTá cana del enferinó no hay solamente un corazón enfermo. Hay la persona al completo. Y esta persona completa lleva con él o ella una historia de vida, un sentido de sí misma, y unos valores que son importantes para él o ella. Si pensamos en esta per- sona solamente como en una parte del cuerpo que está enferma y que tenemos que reparar; no $0m0os diferentes de un mecánico de automóviles, cuyo tra- bajo es arreglar el motor del coche de alguien. Esta concepción del curar es extremadamente limitada. Ahora bien, si pensamos en esta persona, que es nuestro paciente, de una manera más global, debe- mos considerar nuestro cometido como ayudarle en: su totalidad a mejorar su salud. : Incrementar la salud es más dificil y exige más de nuestros cuidados que la curación. Para elaborar un plan de cuidados de enfermería que ayude al pa- cl Las dimensiones éticas de cuidar en enfermería ciente a sanar su corazón enfermo y que le ayude también a reconstruir el sentido de sí mismo, debe- mos desayTollar nuestras propias habilidades emo- cionales y estéticas, así como los conocimientos y: aptitudes técnicas de enfermería a fin de ayudar a la persona que es nuestro paciente. Por ejemplo, nos preguntamos ¿qué significa esta experiencia de enfermedad para este paciente? En al- ¿gún lugar, hace muy poco tiempo, lef-un artículo sobre ---el- cuerpo, en el que éste estaba conceptualizado de varias formas diferentes. Realmente este artículo tuvo un gran significado para mí como enfermera y como persona que está envejeciendo. Durante muchos años, veía mi cuerpo saludable como algo normal, y me daba cuenta de que había algunas cosas que debía hacer y otras que debía evitar para intentar mantener- lo sano. Durante esos años mi cuerpo era fiable. Es decir, podía confiar en él mientras llevaba a cabo acti- vidades como subir y bajar escaleras o viajar. Más tar- de me apareció una artritis, una enfermedad crónica en la que partes de mi cuerpo ya no son fiables. Y esta falta de seguridad corporal tiene un profundo efecto en cómo me veo a mí misma ahora, Para aprender a afrontar esta situación con el dolor crónico que en ocasiones puede volverse agudo, el cuidado de una enfermera con la visión global y completa de mi per- sona podría haberme ayudado mucho; una enfermera que se diese cuenta de que das articulaciones inflama- das eran importantes, pero que también lo eran la al- teración de mi autoestima y.la disminución de mi do- minio en la realización de las actividades de cada día. significado » La buena enfermera Podemos concebir que alguien es una buena en- fermera de dos maneras, Las enfermeras son buenas en el sentido de la práctica profesional Esto quiere decir que las enfermeras son eficientes y eñ- caces en cuanto a los cuidados que proporcionan a sus pacientes, Pero las enfermeras también son bue- nas en un sentido moral. Al utilizar la ética del cuidado, las enfermeras tie- nen una relación personal y solícita con los pacien- tes. Son percibidas por ellos como una presencia cuidadora. En el ajetreado mundo de la enfermería asistencial, a veces es un hecho que los pacientes * perciben más a menudo la eficiencia y la eficacia de las enfermeras que su presencia cuidadora. Algunos estudios realizados en los EE.UU. sobre la satisfacción de los pacientes ponen de manifiesto que la presencia cuidadora se encuentra entre las espectativas que tienen los pacientes de las enfer- * meras. Pero estos estudios también dernuestran que no todas las enfermeras tienen una presencia cuida- dora con los pacientes en todas las situaciones. Hay muchas explicaciones de ello y hemos de compren- derlas mejora para que podamos ayudar a las enfer- meras a ser buenas, tanto en el sentido de la prácti- ca profesional corno en el sentido moral. Quiero que piensen que esta idea Ja buena en- fermera- y que piensen en alguien que ustedes co- nozcan que se ajuste a la descripción de buena en- fermera en los dos sentidos a los que me he referido. La presencia cuidadora l El cuidado como concepto en enfermería: En un número de 1997 de The International Journal of Nursing Studies, había un artículo tibu- lado “Cuidar: haciendo frente a un concepto difícil*”. Los autores utilizaron un método de análisis de con- tenidos para descubrir el significado del “cuidado” tal como se encuentra en la literatura de enfermería' Identificaron seis características que constantemen- te se citaban «para definir el concepto de cuidado. Estas seis características son: 1) ser verdaderamen- te atenta, que es similar a la noción de estar auténti- camente presente; 2) preocuparse por; 3) propor- cionar medios a, administrar cuidados a; 4) tomar en consideración, respetar a; 5) la cantidad de tiempo necesario y 6) conseguir conocer al paciente. Bien; ¿a qué equivalen todas estas característi- css? ¿Qué significan para las enfermeras en el ámbi- “to clínico? La naturaleza abstracta de los atributos claves del cuidado identificados en este artículo re- fuerzan su naturaleza cualitativa y ponen de relieve la necesidad de examinarios minuciosamente. Esto implica examinar el concepto de buena enfermera. 31 Esta idea de la presencia cuidadora es difícil de definir y también de ejemplificar. Pero déjenme intentar descríbirla basándose en algunas situacio- nes clínicas brevemente expuestas. Adviertan que estas referencias son de pacientes reales, que fue- ron preguntados acerca de sus enfermeras, Estas referencias de los pacientes están sacadas de la in- vestigación realizada por una enfermera danesa contenida en un estudio titulado “The World of the Hospital Nurse", Primer paciente. Ella (la enfermera) me cogió de la mano; literalmente se acercó a mi cuerpo. En- tonces descubrí cuánto significaba que alguien se interesara por mi situación actual y por mi comodi- dad, por mi bienestar físico. Yo tenía la sensación de que ella me estaba prestando atención, incluso cuando no estaba en la habitación durante algún tiempo. Segundo paciente, Esta enfermera tenía una manera de ser enormemente agradable; parecía muy afectuosa; era muy tranquila; quería que yo me ENFERMERÍA CLÍNICA, VOL. 9, NÚM. 1 25 trabajaba? ¿Tenían que'ver sólo con esta relación concreta? ¿O más bien había un poco de todo? Y algo que es importante; hemos de preguntarnos ¿cómo puede ayudar la enfermería a enfermeras como éstas para que cuiden mejor? No estoy segura de que sea humanamente posible ser siempre cuida- doso, cada día, en cada interacción; sí lo estoy en cambio de que la situación de algunos pacientes re- — quiere un cuidado más inmediato que otras. En es- tas situaciones en las que'el cuidado es preciso, es imprescindible que las enfermeras sean plenamente conscientes de que sus cuidados son necesarios. Hay dos preguntas sobre las que quiero que refle- xionen seriamente: ¿Quién cuida de las enfermeras cuidadoras? ¿Dónde obtienen los cuidados que ne- * cesitan para sí mismas? ¿De sus familias, de sus'co- legas, de sus pacientes, o de dónde?-Estas pregun- tas ponen de manifiesto que el manantial de lo personal y lo interpersonal pueden secarse sí no se nutre de forma ininterrumpida. No se puede esperar | que las enfermeras den siempre, y generen así una presencia cuidadora, a no ser que también ellas vi- van y trabajen enun ambiente cuidador. ES ¿Puede convertirse el cuidado en la única y ética de enfermería? FRA Yo creo que en este momento la ética de) cuida- do no puede convertirse en la única ética de enfer- mería, La razón-es que el concepto es demasiado amplio y no está lo suficientemente desarrollado. Como enfermeras, también necesitamos los princi- pios éticos y el concepto de virtud en nuestros fun- damentos éticos. La cuestión primordial para las enfermeras de los dos países que yo conozco, los EE,UL. y Japón, puede muy bien describirse como una de las múltiples obli- gaciones asociadas con la.cuestión de la autoridad. “- Las enfermeras tienen un compromiso ético hacia ““el paciente, hacia su lugar de trabajo, hacia sus cole- gas de enfermería y de medicina, y hacia la profe- sión de enfermería. Algunos códigos de ética de diferentes naciones sostienen que el primer o principal compromiso éti- co de las enfermeras es para con el paciente. Yo creo que este compromiso puede satisfacerse de di- ferentes maneras, y una de ellas es teniendo una presencia cuidadora con los pacientes y sus familias. Asf pues, aunque no.creo que el cuidado pueda ser la única ética de enfermería, sí creo, como mani-* festé anteriormente, que es el corazón y el alma de la práctica profesional de la enfermería, Los proble- - mas éticos a los que se enfrentan las enfermeras son complejos. Si pudieran reflexionar y utilizar los tres enfoques éticos (virtud, principios, cuidado), las en- fermeras dispondrían de un enfoque más rico y es- Las dimensiones éticas del cuidar en enfermería - tructurado en la busca de alguna solución para estos problemas. Cada uno de los enfoques pregunta y res- ponde a diferentes cuestiones y cada una de estas cuestiones es importante. La ética de la virtud pre- gunta: ¿qué tipo de persona (enfermera) debo ser yo? La ética de los principios pregunta: ¿qué debo ha- cer yo en una situación en la que hay exigencias mo- rales contradictorias? La ética del cuidado pregunta: -¿cuál debe ser la naturaleza de esta relación y cuáles son los compromisos éticos implicados en ella? Personalmente no veo estos enfoques como contra- puestos o como recíprocamente excluyentes, sino que más bien los concibo como muy interrelacionados. Y Una última palabra En esta breve exposición que he hecho hoy, so- Jarnente he arañado la superficie de un proble- ma complejo, pero que es primordial para nosotras como ciudadanas y como enfermieras, Algunos científicos han intentado diferenciar a los seres humanos de los otros animales, descu- briendo las características que compartimos o no compartimos con otros seres vivos del reino animal. Se suele decir que es nuestra capacidad de pensar conceptualmente lo que nos hace distintos; hoy sa- bemos que los delfines pueden pensar conceptual- * mente. Después alguien dijo que era nuestra capaci- dad de disponer de un método. sistemático: de comunicación —nuestro lenguaje—, lo que nos hace diferentes, pero sabemos que alguna especie de ba- Jlenas también tienen un lenguaje y se comunican unas con otras por medio de él Por tanto, ¿qué es lo que nos hace distintos? En un mal día, alguien po- dría decir que los seres humanos somos la única es- pecie animal que mata innecesariamente, lo que, por supuesto, no dice mucho a favor de nosotros . como grupo, pero otros podrían afirmar que es nuestra capacidad de tener una percepción comple- * ja de lo que es bueno o malo y de desarrollar códi- gos morales y tener ideas acerca de comportamien- tos morales lo que nos hace diferentes. Y de hecho -esto es lo que nós puede conducir a la percepción acerca del matar innecesariamente. Déjenme finalizar esta exposición con la idea de que en tanto que nosotros los seres humanos somos distintos a otros animales, también somos diferentes los unos de los otros en que tenemos culturas dife- rentes. A pesar de que la cultura de España y la de los EE.UU. son más parecidas entre sí que la de Ja- pón y la de España o la de los EE.UU., también Es- paña y Jos EE.UU. difieren en algunos aspectos ade- más del idioma. Tras esto, también debo decir que la ética como teoría y como práctica tienen siempre un trasfondo cultural. Quiere esto decir que las des- cripciones de las virtudes y de los cuidados y el con- ENFERMERÍA CLÍNICA, VOL. 9, NÚM. 1 27 Las dimensiones éticas del cuidar en enfermería tenido de los principios éticos deben ser analizados desde una perspectiva cultural. En Japón, por ejem- plo, los conceptos de autonomía del paciente, de lo bueno y de lo malo, difiereri por sus diferencias cul- turales al definir el yo. No estoy segura de si mis ejemplos son cultural- mente aplicables aquí, aunque espero que lo sean. Tanto España como los EE.UU. comparten la tradi- ción filosófica occidentál que nos ha sido transmiti- da a lo largo de los años desde la antigua Grecia. Mientras que existen principios éticos universa- les, los principios específicos de nuestra ética pue- den diferir, y de hecho difieren, dependiendo de la cultura en la que éstos se ponen en práctica. Además, debe añadirse que nuestros principios éticos son nuestros ideales alcanzables y, son nece- sarios para una vida buena. Porque sin principios éticos no puede haber civilización; porque sin ellos desaparecería el núcleo de lo que significa pertene- cer al género humano. En enfermería, la ética del cuidar nos proporcio- na el corazón y el tema de nuestra práctica profesio- 28 ENFERMERÍA CLÍNICA, VOL. 9, NÚM. 1 nal, Y la ética del cuidar, junto a otros enfoques éti- cos, crea los fundamentos del arte de nuestra prác- tica profesional. La ciencia de enfermería y el arte de enfermería que se encuentran en la ética del cuidar nos dan los conocimientos y las capacidades que necesitamos para convertirnos en buenas enfermeras y mante- nernos así. - Gracias por su atención. Les deseo lo mejoren su vida profesional y quedo a la espera de sus comen» tarios y preguntas. Muchas gracias. | Bibliografía 1. Reich WT, Contemporary Etica of Care: En: Warren Relch (ed.) of Bioethicz, 2 ed, Vol. 1. Nueva Yori Simon 4 Shus- * terfblackillan, 1996; 8-13. 2. MeCanoe TV, MCKenna HP, Bore JRP. Caring: dealing with a diffi- cult concept. ncematjonal Journal of Nursing uds 1997; 344): a. Harder, The Worta of the Hospita! Nurse: Nurse, Pale Interno» Sons, Anas, Denmark: Bracpieeraenejaole ved Aarhus Universk- ¡3