





































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Las cuestiones de género –las relaciones socioculturales y de poder entre los hombres y las mujeres-, son objetivos centrales y transversales en el trabajo de la DGCD. Naturalmente, podríamos preguntarnos sobre el interés y la necesidad de colocar las relaciones de género en el centro de la tematica del desarrollo y de la lucha contra la pobreza. Para nosotros se trata de una cuestión de derechos humanos y, sin embargo, en nuestro trabajo cotidiano nos enfrentamos regularmente a políticas nac
Tipo: Monografías, Ensayos
1 / 45
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!






































© Comisión de Mujeres y Desarrollo
Junio de 2007
Depósito Legal: 0218/2007/
Revisión ortográfica: Josiane Rompteau, Elisabeth Drory, Hélène Ryckmans, Sylvie Grolet Traducción: Lieve De Meyer, Susan Andrewes y Mercedes Monteagudo Romero Ilustraciones: Lisette Caubergs Compaginación: s.a. Braphics Impresión: s.a. Boone-Roosens
Comisión de Mujeres y Desarrollo Rue des Petits Carmes 15 1000 Bruxelles Tél. : + 32 (0) 2 501.44. Fax : + 32 (0) 2 501.45. E-mail : [email protected] http://www.dgcd.be
Indice
Prefacio
Interés de este trabajo para la DGCD
Las cuestiones de género –las relaciones socioculturales y de poder entre los hombres y las mujeres-, son
objetivos centrales y transversales en el trabajo de la DGCD. Naturalmente, podríamos preguntarnos sobre
el interés y la necesidad de colocar las relaciones de género en el centro de la tematica del desarrollo y de la
lucha contra la pobreza. Para nosotros se trata de una cuestión de derechos humanos y, sin embargo, en
nuestro trabajo cotidiano nos enfrentamos regularmente a políticas nacionales o programas de desarrollo
que no toman en cuenta suficientemente las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres.
Por ello es importante mostrar cuán esencial es la noción de género para comprender cómo se perpetúan las
situaciones de pobreza y cómo la pobreza afecta de formas diferentes a las mujeres. A su vez, también es
imprescindible descubrir las dinámicas específicas que ponen en práctica las mujeres y que suscitan el
cuestionamiento, a veces fundamental, de los modelos de desarrollo adoptados. También es conveniente
despertar el interés sobre cómo las mujeres son actoras del desarrollo y cómo invierten en diferentes lógicas
para poder arreglárselas cuando éste se produce. Mostrar cómo ponen en funcionamiento estrategias para
desarrollar su poder y entrar en una relación real de fuerza social – en otros términos, el empoderamiento.
Para ello, necesitamos instrumentos metodológicos.
En la DGCD/DGOS, estas cuestiones se tratan de forma transversal, también inspirándose en los trabajos de la
«Commission Femmes et Développement» («Comisión de Mujeres y Desarrollo»); una comisión en apoyo a la
política de cooperación al desarrollo.
Por todo ello, defendemos un trabajo que tiene por objetivo la elaboración de una metodología que permita
construir con las contrapartes del Sur indicadores específicos que posibiliten medir el empoderamiento.
En nuestra coordinación interna hemos establecido una lista de control que nos permite tener un enfoque
comparativo de la evolución de las relaciones de género en los países donde Bélgica está presente.
Pero también nos interesa realizar un trabajo más profundo, en relación directa con las realidades específicas
del terreno. Un trabajo que parte de las mujeres implicadas y que permite medir los aportes de los programas
de desarrollo al proceso de empoderamiento.
Martine Van Dooren, Directora de la DGCD/DGOS Septiembre 2006
El proceso de empoderamiento de las mujeres | Guía metodológica
A petición de la DGCD, el grupo de trabajo sobre indicadores de la Comisión de Mujeres y Desarrollo se ha centrado en la elaboración de una metodología dinámica para la formulación de indicadores de empodera- miento específicos para trabajar en el marco de los programas de desarrollo.
¿Por qué una guía metodológica? Desde hace ahora dos años, nuestra reflexión se ha fijado en el empodera- miento como un doble proceso: individual : es decir, la adquisión de una mayor autonomía, de la capacidad de autodeterminación, de medios que permitan a todos/as gozar de una mayor elección en la vida. y colectivo : es decir, la capacidad que un grupo puede desarrollar para influir en los cambios sociales, con el fin de alcanzar una sociedad justa e igualitaria, especialmente en materia de relaciones entre hombres y mujeres.
La guía metodológica que proponemos es más que una herramienta o una lista de control suplementaria de indicadores en la que muchos de ellos podrían haber sido recogidos sobre el terreno o a partir de la tarea de documentación; hemos optado por una metodología a la vez sistemática y que permita construir indicadores con las poblaciones y/o los grupos sociales con los que se trabaje, indicadores que estén adaptados a ellos.
Los parámetros de esta adaptación varían según: las especificidades socioculturales de los países, las regiones y sus habitantes. Los diferentes tipos de actores de cooperación: los actores de desarrollo en su comunidad: los individuos y sus organizaciones / asociaciones las organizaciones de acompañamiento: ONG, servicios estatales, institutos de formación, oficinas de estudio, etc. Los proveedores de fondos: ONG, Estados y cooperación multilateral, Instituciones religiosas, etc.
Cada uno de estos actores tiene su propia lógica y su propia dinámica, por lo que cada uno apreciará de forma diferente el proceso de cambio y los resultados de una intervención. Por eso, nos parece útil que cada uno formule sus propios indicadores de empoderamiento y de desarrollo. Además, estos indicadores varían según el nivel (micro, macro) y la participación de cada uno de los actores. Por estos motivos no hemos optado por una lista de indicadores estándar, sino que hemos preferido elaborar una guía metodológica para la formula- ción de indicadores de empoderamiento en relación con las realidades locales. Finalmente, el empoderamiento de las mujeres no viene dado por una evolución lineal ni constante en todas las sociedades, sino que se trata de un proceso que se construye a partir de los movimientos de mujeres y los movimientos mixtos. Nuestro enfoque de los indicadores de empoderamiento está inspirado fundamentalmente en los trabajos de N. Kabeer, que define un indicador de empoderamiento de la forma siguiente: “Indicators of empowerment need merely ‘indicate’ the direction of change rather than provide an accurate measurement of it… We have seen how single measures, disembedded from their context, lend themselves to a variety of different meanings. There is an implicit assumption underlying many of these measurements that we can somehow predict the process of change involved in empowerment whereas human agency is indeterminate and hence unpredictable. There is no single linear model of change by which a “cause” can be identified for women’s disempowerment and altered to create the desired ‘effect.” To attempt to predict at the outset of an intervention precisely how it will change women’s lives, without some knowledge of ways of “being and doing” which are realisable and valued by women in that context, runs into the danger of prescribing process of empowerment and thereby violating its essence, which is to enhance women’s capacity for self-determination.
El proceso de empoderamiento de las mujeres | Guía metodológica
Introducción
El concepto de empoderamiento no es nuevo; encontramos referencias a este término desde los años 60, especialmente en el movimiento afroamericano y en la teoría de Paolo Freire, fundada sobre el desarrollo de la conciencia crítica.
Los movimientos de mujeres del sector popular de América Latina y del Caribe, sin olvidar los movimientos feministas, reivindican desde 1985 la noción de empoderamiento como: por una parte, relacionada con la toma de «poder», haciendo hincapié principalmente en el fortalecimiento del autoestima, la confianza en sí mismo y la capacidad de elegir las orientaciones en su propia vida y, por otra, relacionada con el poder colectivo de cambio de las relaciones de género en las diferentes esferas: económica, política, jurídica y sociocultural.
En el ámbito de las instituciones de desarrollo, será en la conferencia de Pekín (1995) cuando se adopte el concepto de empoderamiento. La declaración de Pekín (párrafo 13), presenta el empoderamiento de las mujeres como una estrategia clave del desarrollo: «el empoderamiento de las mujeres y su plena participación en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluida la participación en los procesos de toma de decisión y el acceso al poder, son fundamentales para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz». Desgraciadamen- te, el enfoque, tal y como lo utilizan las instituciones de desarrollo y los indicadores cuantitativos propuestos, tiene tendencia a reducir su sentido a la capacidad de las mujeres para hacerse cargo de sí mismas de forma individual. Los indicadores no consideran los cambios en las estructuras económica y social, que se referirían al empoderamiento colectivo, relacionado con los cambios sociales. N. Kabeer (1992,1994), muestra que es importante interesarse por el aspecto cuantitativo: por ejemplo, el número de mujeres que ocupa un puesto de dirección en una empresa o un cargo político no es suficiente. La noción de empoderamiento va más allá, cuestiona los papeles de los diferentes actores, hombres y mujeres, en las políticas de desarrollo. Esta noción impone una reflexión: sobre los conflictos y sobre el poder, pero también sobre el estudio de los referentes simbólicos y del análisis de las estructuras sociales profundas; lo que abre nuevas pistas para el desarrollo.
Empoderamiento y poder, un proceso dinámico
Intentar comprender el sentido de la palabra empoderamiento nos obliga a preguntarnos sobre la noción de poder.
Los trabajos de M. Foucault nos han permitido considerar el poder de manera plural: « los poderes ». M. Foucault parte de la observación de que no existe únicamente un poder dominante, sino «poderes» múltiples, difusos como una «constelación de estrellas», de forma que, si la dominación masculina expresa un poder de los hombres sobre las mujeres, las mujeres por su parte también desempeñan un poder sobre los hombres, muchas veces indirecto e invisible. ¿No viene de ahí el sentido del proverbio africano que dice «Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer»?
¿un nuevo concepto
?
(^2) Tomado en parte del articulo de CHARLIER S. (2006a), « L’empowerment des femmes dans les organisations de commerce équitable : une proposition méthodologique », pp. 87-109. (“El empoderamiento de las mujeres en las organizaciones de comercio justo: una propuesta metodológica”)
El proceso de empoderamiento de las mujeres | Guía metodológica
Introducción
Retomando las bases teóricas expuestas más arriba, hemos desarrollado una metodología para elaborar indicadores que nos permitan hacer un seguimiento del proceso de empoderamiento de las mujeres en el marco de la cooperación al desarrollo. Todo desarrollo llega como resultado de un proceso de cambio guiado por varios factores. En la cooperación internacional, este proceso debe ser seguido, medido con indicadores y, eventualmente, reorientado. Es importante destacar que la elección de indicadores no es simplemente una cuestión de conocimientos técnicos, sino que debe reflejar las elecciones sociales y políticas.
El hilo conductor de nuestra guía es la noción de empoderamiento, que muchas veces se considera como un aspecto más dentro otros como, por ejemplo, la autonomía o la vulnerabilidad, un enfoque que consideramos demasiado reducido. De hecho, consideramos que dicha noción abarca varios conceptos: por un lado, tener una elección más amplia en la realización de su proyecto de vida y, por otro, garantizar la transformación de las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres para lograr una justicia social. De forma que este enfoque teórico del empoderamiento integra dos dimensiones: una individual y otra colectiva, las cuales han sido una de las bases sobre las que hemos construido nuestra metodología.
Una segunda base es la de la metodología AURA (Auto-Renforcement Accompagné 6 ), desarrollada en el marco del trabajo de Recherche-Action de ATOL^7 sobre el empoderamiento como una contribución a la consolidación de la sociedad civil. A lo largo de este trabajo y partiendo de nuevo del enfoque teórico del empoderamiento, las contrapartes de África presentan la idea de descomponer y analizar el concepto de empoderamiento en términos de tener (avoir) – saber (savoir) – poder (pouvoir) – querer (vouloir). La descomposición del concepto de empoderamiento en estos cuatro elementos ha resultado interesante a la hora de reflexionar y de pronun- ciarse sobre los resultados y los impactos de los programas de desarrollo, por lo que hemos tomado estos conceptos para el desarrollo de nuestra metodología de indicadores de empoderamiento.
(^6) Auto Renforcement Accompagné AURA, Guide méthodologique, ATOL, Leuven, 2002 (Autorefuerzo Acompañado AURA, Guía Metodológica, ATOL, Leuven, 2002) (^7) ATOL, Service d’Information et de Gestion de Connaissances dans la Coopération Internationale. (ATOL, Servicio de Información y de Gestión de Conocimientos en la Cooperación Internacional).
El proceso de empoderamiento de las mujeres | Guía metodológica
PODER
QUERER
TENER
SABER
ONG
Iglesias
Instituciones comerciales
Familia Estrado
Medios de comunicación
Escuelas
Los círculos de empoderamiento
En el enfoque AURA, los componentes del poder y la propia dinámica del proceso de empoderamiento han sido visualizados a partir de círculos de empoderamiento. Este esquema hace hincapié en la relación entre los cambios al nivel de los individuos y de las agrupaciones o asociaciones (en el interior de los círculos), y los cambios al nivel de las instituciones como la familia, el Estado, las instituciones religiosas, las instituciones educativas, los medios de comunicación, las ONG, etc. De hecho, se trata del proceso de transformación de la sociedad.
Las instituciones tienen influencia sobre el desarrollo del saber, tener, querer y poder de los individuos y sus organizaciones. Esta relación está indicada mediante las flechas que se dirigen hacia el interior de los círculos. Por ejemplo: la familia tiene una influencia importante sobre el desarrollo de la confianza en uno/a mismo/a y de la imagen de sí mismo/a que tiene un individuo; las ONG tienen influencia sobre el desarrollo de los conocimientos de los individuos y sus organizaciones; el Estado, a su vez, tiene influencia sobre la posibilidad de organizarse y de consolidar su poder social. Por otra parte, los individuos y sus organizaciones (agrupacio- nes, asociaciones, etc.) pueden influir en las instituciones de la sociedad y contribuir así a su transformación. Esta relación está indicada mediante las flechas que se dirigen hacia el exterior de los círculos.
Fuente : Recherche Empowerment ATOL, 2002
Por ejemplo, una mujer puede influir en su posición dentro de la familia, una agrupación de campesinas puede influir en el mercado para negociar mejor los precios de sus productos, una asociación de padres de alumnos puede influir en la política de una institución educativa, etc.
Ni que decir que todas las flechas no tienen el mismo peso o, en otros términos, que el poder de influencia no es el mismo en todos los niveles. Por ejemplo, una persona no tiene el mismo poder que una organización (agrupación, asociación, etc.) para influir en una institución como el mercado o el Estado. Por lo tanto, en la mayor parte de los casos, las flechas que parten del círculo exterior (los individuos organizados) son más importantes que las flechas que parten del círculo interior (el individuo).
Cabe mencionar también que el esquema no abarca todas las relaciones de influencia como, por ejemplo, las relaciones entre las diferentes instituciones: el Estado, las ONG, las instituciones financieras o educativas, que desempeñan, sin lugar a dudas, un papel esencial en la transformación de la sociedad.
3.1. Presentación de los distintos componentes
Para ofrecer una visión general de la metodología, presentamos los distintos componentes y la relación existente entre ellos mediante 2 esquemas con 8 recuadros de 1.1. a 2.4. Los dos esquemas muestran la idea de que es imprescindible desarrollar indicadores a dos niveles: Esquema 1: nivel individual Esquema 2: nivel colectivo
Cada esquema contiene 4 recuadros que se refieren a las cuatro etapas importantes en la formulación de indicadores: Recuadros 1.1. y 2.1.: Valores iniciales (base line) La situación antes de la aplicación de un programa en materia de recursos (económicos, humanos, sociopolíticos). Recuadros 1.2. y 2.2.: Aporte del programa Las contribuciones del programa en materia de recursos (económicos, humanos, sociopolíticos). Recuadros 1.3. y 2.3.: Resultados del programa Los resultados durante el desarrollo y al final del programa en lo relativo a tener una mayor elección: en el nivel personal (proyectos de vida) y en el nivel de la sociedad (igualdad de género). Recuadros 1.4. y 2.4.: Impacto del programa Los cambios inducidos por el programa en materia de calidad de vida y de justicia social.
Cada uno de los recuadros será elaborado y detallado de forma que se permita la formulación de los indicadores apropiados. No cabe duda de que los indicadores formulados serán diferentes según el tipo de programa y el tipo de actores, por lo que no hemos optado, como ya hemos señalado más arriba, por una lista estándar de indicadores, sino que hemos preferido proponer una guía que permita la formulación de indicadores según el contexto. Pueden ser cuantitativos (por ejemplo el número de créditos otorgados a las mujeres) o cualitativos (por ejemplo las nuevas actividades sostenibles desarrolladas a partir de un crédito). Para que los indicadores sean una verdadera herramienta de seguimiento y de evaluación, deben ser específi- cos y medibles en el tiempo, y también es importante que sean reconocidos y aceptados por los diferentes colaboradores. La formulación de los indicadores debe realizarse de forma participativa y evolutiva.
Recursos
económicos
Recursos
humanos
Recursos
sociopolíticos
Recursos económicos
Recursos humanos
Recursos sociopolíticos
TENER
SABER y SABER HACER
QUERER
PODER
TENER
SABER y SABER HACER
QUERER
PODER
Recursos
económicos
Recursos
humanos
Recursos
sociopolíticos
Recursos económicos
Recursos humanos
Recursos sociopolíticos
TENER
SABER y SABER HACER
QUERER
PODER
TENER
SABER y SABER HACER
QUERER
PODER
El proceso de empoderamiento de las mujeres | Guía metodológica
3.3. Las etapas de seguimiento y de evaluación
Recuadros 1.1. y 2.1.: Valores iniciales (base line)
Seguir un proceso de cambio y pronunciarse sobre los resultados supone que conozcamos la situación inicial para poder medir los cambios producidos gracias al programa. La situación de referencia se califica como valores iniciales o «baseline».
Para el nivel individual (1.1.) y para el nivel colectivo (2.1.) analizaremos los: Recursos económicos: el capital, los ingresos, la tierra, el tiempo, el mercado, los cuidados sanitarios, la información, etc. Recursos humanos: los conocimientos sobre gestión, los conocimientos técnicos, las capacidades de análisis, saber leer y escribir, la confianza en sí mismo/a, la imagen de sí mismo/a, etc. Recursos sociopolíticos: estar organizados, formar parte de los mecanismos de solidaridad, la movilidad, la participación en la política local, etc.
Por un lado, es importante especificar el grado de dominio de estos recursos refiriéndonos a Sarah Longwe y los diferentes grados de empoderamiento^9. Para los recursos económicos y humanos, diferenciamos entre el «acceso» a los recursos y un verdadero «control» con todas las fases intermedias. Por ejemplo, las mujeres pueden tener acceso a la tierra sin que ello signifique que tienen control sobre ella, es decir, la posibilidad de decidir de forma autónoma su utilización. Lo mismo ocurre con los recursos sociopolíticos. En este nivel es importante especificar el grado de dominio desde la simple presencia de la mujer en un grupo o en una organización hasta su participación en la toma de decisiones con todas las variaciones posibles.
Por otro lado, es importante considerar las condiciones en las que las personas tienen acceso a los recursos y la forma en que los controlan. De hecho, el acceso o el control pueden verse condicionados por formas clientelistas de relaciones de independencia, condiciones laborales extremadamente explotadoras o ser realizados de manera que confieran dignidad y una sensación de valor propio – de autoestima^10. Desde el momento de la recopilación de datos para la evaluación de la situación, las informaciones deben estar disgregadas según el sexo, la edad, los grupos sociales, los grupos étnicos, etc.
(^9) LONGWE S. (1999), “Women’s Empowerment (Framework)”, pp. 92-101. (“Empoderamiento de las Mujeres (Estructura)”, págs. 92-101). (^10) KABEER N. (2001), « Ressources, Agency Achievements: Reflections on the Measurement of Women’s Empowerment », pp.17-57. (« Recursos, Institución, Logros: Reflexiones sobre la Medición del Empoderamiento de las Mujeres », págs.17-57).