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Fuentes Documentales, Apuntes de Historia

Asignatura: Fuentes Documentales, Profesor: Sisinio Pérez Garzón, Carrera: Historia, Universidad: UCLM

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 24/01/2016

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FUENTES DOCUMENTALES: EVOLUCIÓN Y NUEVOS SOPORTES
TEMA 1. CONCEPTO E IMPORTANCIA DE LA HISTORIA. ¿QUÉ ES UN
HECHO HISTÓRICO? EL VALOR DE LOS DATOS Y DE LOS
DOCUMENTOS
CONCEPTO E IMPORTANCIA
La historia es una ciencia social que nos permite conocer y analizar
hechos y acontecimientos pasados protagonizados por mujeres y hombres
en cuanto se unen entre sí en sociedad y trabajan, luchan y se mejoran a
mismos. Es una disciplina que se ocupa de los hombres en sociedad, de sus
luchas y su progreso con el n de ayudarles a comprender el mundo en que
viven, sirviendo de arma en sus luchas y como herramienta de construcción
del futuro. El objetivo del conocimiento histórico es ayudar a la gente a
comprender su situación, haciéndole inteligible el pasado.
Ya en el S. XIV, Ibn Jhaldun decía: la historia tiene por objeto verdadero
hacernos comprender el estado social del hombre, es decir, la civilización,
enseñarnos los fenómenos que se relacionan con él, a saber; la vida salvaje,
la suavización de las costumbres, el espíritu de familia y de tribus, los
diversos géneros de superioridad que unos pueblos tienen sobre otros, la
distinción de clases, las ocupaciones a que los hombres dedican sus
esfuerzos y trabajos, como son las profesiones lucrativas, los ocios que dan
para vivir, las ciencias, las artes; en n, todos los cambios que por
naturaleza de la historia puede operar en el carácter de la sociedad”.
La historia tradicional hacía de la vida política el centro de su universo,
constituyendo como elementos fundamentales las batallas, reyes, leyes,
etc., siendo estos hombres y hazañas lo único que contaban. El
conocimiento de las dinastías reales, siendo nada más que un inútil acopio
de datos, se ha confundido con el saber histórico. La historia es más que
eso, es conocer los cimientos de nuestra vida actual, saber de dónde
venimos, quienes somos y aumentar las posibilidades de saber a dónde
vamos. Esto ocurre cuando la historia pasa a ser la memoria colectiva de un
pueblo, un conocimiento de los hechos en sus conexiones, recuperando así
el pasado para conquistar mejor el porvenir.
HECHOS HISTÓRICOS
Un hecho histórico es un suceso que ha tenido relevancia para la
posteridad, al marcar un proceso en el que está inmerso la sociedad. Para
los historiadores del S. XIX, un hecho histórico era algo que había sucedido
en el pasado, dejando huella en los documentos para ser reconstruidos por
el historiador. Para ello, era necesario hacer un riguroso examen objetivo,
utilizando el método correcto para revelar la verdad sobre el pasado. En el
S. XX, Edward Carr argumentó que un hecho pasado no llegaba a ser hecho
histórico hasta que no era aceptado como tal por los historiadores. Estos
ven los hechos inuenciados por sus intereses y su vida entera, y nunca
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FUENTES DOCUMENTALES: EVOLUCIÓN Y NUEVOS SOPORTES

TEMA 1. CONCEPTO E IMPORTANCIA DE LA HISTORIA. ¿QUÉ ES UN

HECHO HISTÓRICO? EL VALOR DE LOS DATOS Y DE LOS

DOCUMENTOS

CONCEPTO E IMPORTANCIA

La historia es una ciencia social que nos permite conocer y analizar hechos y acontecimientos pasados protagonizados por mujeres y hombres en cuanto se unen entre sí en sociedad y trabajan, luchan y se mejoran a sí mismos. Es una disciplina que se ocupa de los hombres en sociedad, de sus luchas y su progreso con el fin de ayudarles a comprender el mundo en que viven, sirviendo de arma en sus luchas y como herramienta de construcción del futuro. El objetivo del conocimiento histórico es ayudar a la gente a comprender su situación, haciéndole inteligible el pasado.

Ya en el S. XIV, Ibn Jhaldun decía: “ la historia tiene por objeto verdadero hacernos comprender el estado social del hombre, es decir, la civilización, enseñarnos los fenómenos que se relacionan con él, a saber; la vida salvaje, la suavización de las costumbres, el espíritu de familia y de tribus, los diversos géneros de superioridad que unos pueblos tienen sobre otros, la distinción de clases, las ocupaciones a que los hombres dedican sus esfuerzos y trabajos, como son las profesiones lucrativas, los oficios que dan para vivir, las ciencias, las artes; en fin, todos los cambios que por naturaleza de la historia puede operar en el carácter de la sociedad”.

La historia tradicional hacía de la vida política el centro de su universo, constituyendo como elementos fundamentales las batallas, reyes, leyes, etc., siendo estos hombres y hazañas lo único que contaban. El conocimiento de las dinastías reales, siendo nada más que un inútil acopio de datos, se ha confundido con el saber histórico. La historia es más que eso, es conocer los cimientos de nuestra vida actual, saber de dónde venimos, quienes somos y aumentar las posibilidades de saber a dónde vamos. Esto ocurre cuando la historia pasa a ser la memoria colectiva de un pueblo, un conocimiento de los hechos en sus conexiones, recuperando así el pasado para conquistar mejor el porvenir.

HECHOS HISTÓRICOS

Un hecho histórico es un suceso que ha tenido relevancia para la posteridad, al marcar un proceso en el que está inmerso la sociedad. Para los historiadores del S. XIX, un hecho histórico era algo que había sucedido en el pasado, dejando huella en los documentos para ser reconstruidos por el historiador. Para ello, era necesario hacer un riguroso examen objetivo, utilizando el método correcto para revelar la verdad sobre el pasado. En el S. XX, Edward Carr argumentó que un hecho pasado no llegaba a ser hecho histórico hasta que no era aceptado como tal por los historiadores. Estos ven los hechos influenciados por sus intereses y su vida entera, y nunca

llegan en estado puro pues siempre se contaminan al pasar por la mente de quien los recoge.

Existen ciertos hechos básicos que son los mismos para todos los historiadores y constituyen la espina dorsal de la historia. Según se ordenen y seleccionen los datos, se podrá influir de una manera u otra en la opinión de los demás.

EL VALOR DE LOS DATOS Y LOS DOCUMENTOS

Las fuentes históricas constituyen la materia prima del trabajo del historiador. Son todos los documentos, testimonios y objetos que, sin sufrir reelaboraciones, nos sirven para transmitir conocimiento de hechos pasados. Es una definición muy amplia, porque el historiador debe echar mano de cuanto represente un mensaje de otra época.

En los últimos dos siglos la prensa ha sido una importante fuente de datos, así como en el último siglo la fotografía y la filmografía. Las fuentes dominantes de otras épocas son los restos monumentales, las piedras, pergaminos, escritos, etc. Todos estos elementos son fuentes de datos que constituyen la base de la historia.

Los documentos, cualquiera que sea su clase, son la fuente privilegiada de hechos históricos, al dejar constancia escrita de un hecho.

Si provienen de la prensa, debemos tener un fuerte espíritu crítico y conocimiento de la fuente. En lo relativo a memorias y diarios, es necesario analizarlos con gran rigor crítico, comparándolos con otras fuentes y sus circunstancias históricas. Los textos literarios son sólo parcialmente válidos, ya que tienen un valor testimonial y de descripción de un ambiente, pero hay que tener cuidado en distinguir lo que es fuente propiamente dicha o un libro de historia elaborado a partir de otras fuentes.

El historiador, una vez recolectadas las fuentes, deberá clasificarlas conforme a un plan establecido, realizando un análisis con el fin de confirmar su valor. Como con toda ciencia, se da primero el nivel de investigación, y después se buscan datos complementarios para confirmar el valor de los primeros. De esta manera, se obtiene un saber histórico para poder transmitirlo.

TEMA 2. ¿QUIÉNES SON LOS PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA? MUJERES Y NUEVOS SUJETOS SOCIALES. ¿DE QUÉ ASPECTOS DE LA ACTIVIDAD HUMANA SE OCUPA LA HISTORIA?

Tradicionalmente, la historia solía estar dedicada a narrar las gestas de reyes y magnates. Eran los únicos hombres que contaban, puesto que su actuación marcaba el rumbo de la historia. Al desaparecer las monarquías absolutas, el mito se adaptó de los reyes a los ministros, sin modificar lo sustancial, y creando la ilusión de que es el gran estadista quien forja la historia.

principios de los 90, Georges Duby planteó la necesidad de la investigación de su influencia histórica, por considerarla parte de la historia global.

Con el desarrollo de la historiografía de género, la mujer pasó de ser víctima a ser sujeto de la historia. Comenzó a ser estudiada como actor con influencia crucial en el desarrollo histórico, tanto a nivel individual como colectivo. Esto llevó a publicar numerosos estudios que trataron de reflejar la experiencia y las perspectivas de las mujeres en contraposición a los hombres. Los temas tratados fueron diversos: sexualidad, trabajo, religiosidad, etc. Algunos historiadores creen necesario que antes de caracterizar una época, se analice de qué manera influyeron los hechos a cada sexo.

NUEVOS SUJETOS SOCIALES

Toda persona es una persona histórica, y por tanto toda fuente es una fuente histórica. Al hallarnos en una era democrática, debemos tener en cuenta no sólo las condiciones y circunstancias de la vida material, sino también las ideas y creencias de grandes masas de personas, en cuyo nombre se hace la historia. La vida de todos los hombres constituye una historia, y no está en el poder del historiador decidir qué es lo que debe ser recordado y qué no.

¿DE QUÉ ASPECTOS DE LA ACTIVIDAD HUMANA SE OCUPA LA HISTORIA?

La historia tradicional hacía de la vida política el centro de su universo, constituyendo sus elementos fundamentales las batallas, leyes y tratados.

Lucien Febvre afirma que la historia se hace con documentos escritos, pero debe hacerse con todo lo que “siendo del hombre, depende del hombre, sirve al hombre, expresa al hombre, significa la presencia, la actividad, los gustos y las formas de ser del hombre”.

En el aspecto económico, los cultivadores de la vieja historia ético-política se pasaron al estudio de las estructuras y el desarrollo industrial con el objeto de justificar la racionalidad del desarrollo capitalista. Tras la IIGM, los economistas han descubierto que una economía funciona dentro de una sociedad, y que no puede explicarse aislada de ella.

Ejemplo de esta nueva forma de ver y comprender el pasado humano es lo que Pierre Vilar ha llamado una “historia total”, que podemos calificar de integradora: no se trata de fabricar una síntesis de todos los datos, sino de partir de un terreno concreto de la realidad global, con la ambición de integrar en este estudio los datos de otros terrenos.

TEMA 3. HISTORIADOR SE PREGUNTA: ¿POR QUÉ? SOBRE LAS CAUSAS EN LOS PROCESOS HISTÓRICOS

El estudio de la historia es un estudio de causas. El historiador se debe preguntar continuamente: ¿por qué?

Historiadores y filósofos han tenido la tarea de buscar organizar la experiencia pasada de la humanidad con el descubrimiento de las causas en los acontecimientos históricos y las leyes que los rigen. Estas leyes y causas se concibieron unas veces como algo mecánico, y otras en términos biológicos. Hay quienes en lugar de hablar de causa en la historia aluden a la explicación o la interpretación, o incluso hablan de la lógica de la situación o de la lógica interior de los acontecimientos ; o si no, rechazan el análisis causal trocándolo por el enfoque funcional. Otros distinguen entre diferentes clases de causas (mecánicas, biológicas, psicológicas, etc.) y consideran que la causa histórica es categórica. Muchos han sido los intentos de buscar entre los factores geográficos la clave que permita descifrar el curso de los acontecimientos históricos.

La primera característica del enfoque del problema por parte del historiador será asignar varias causas a un mismo acontecimiento. Esta lista de causas nos conduce a la segunda característica: la compulsión profesional a reducirlas a un orden y establecer una jerarquía causal, teniendo que escoger qué causa debe considerarse en última estancia como causa básica. Toda discusión histórica gira en torno de la cuestión de la prioridad de las causas.

El historiador, al ampliar y profundizar en su investigación, acumula constantemente más y más respuestas a la pregunta de ¿por qué? La reciente proliferación de la historia económica, social, cultural e institucional ha incrementado el número y gama de respuestas. Por ello, se ve ante la necesidad de simplificar la multiplicidad de sus respuestas, subordinando unas contestaciones a otras e introduciendo cierto orden y unidad en el caos de los acontecimientos.

Dos obstáculos se alzan en el camino del historiador: el Determinismo de la Historia y el Azar en la Historia (Nariz de Cleopatra). El axioma de que todo tiene causa es una condición de nuestra capacidad de comprender lo que a nuestro alrededor acontece. Sir Isaiah Berlin se opondrá a esto, partiendo de la base de que es el libre albedrío humano quien gobierna las acciones humanas.

Podemos considerar todas las acciones humanas como libres o determinadas, dependiendo del punto de vista desde que lo consideremos.

Otra fuente de agresión se trata del Azar en la Historia, teoría según la cual la historia consiste en una serie de acontecimientos determinados por coincidencias fortuitas, tan sólo atribuibles a las causas más causales. El problema es que confunden accidente con ausencia de determinación causal. El problema real es el siguiente: ¿Cómo podemos descubrir una secuencia coherente de causa y efecto, si en cualquier momento nuestra

ambiente contribuyen a determinar el carácter de su pensamiento; sus primeras ideas le vendrán de los demás.

Los antropólogos afirman que la reciente individualización es producto necesario de la sociedad avanzada moderna. El desarrollo de la sociedad y del individuo corren parejos, condicionándose mutuamente. Lo que llamamos sociedad compleja y avanzada es aquella en la que la interdependencia de los individuos ha asumido formas complejas y avanzadas. El hombre primitivo era menos individual y estaba más moldeado por su sociedad que el hombre civilizado, ya que sus sociedades son mucho más simples y uniformes, requiriendo mucha menos diversidad técnica y tareas individuales. Sin embargo, tanto el hombre civilizado como el primitivo son modelados por la sociedad, al mismo tiempo que modelan la sociedad en la que viven. Las sociedades funcionan a través de mecanismos que regulan la convivencia, lo que en la actualidad ha derivado en un estado de derecho.

El culto al individuo nació en el Renacimiento, tomando conciencia de individuo espiritual. Posteriormente se ligó a la aparición del capitalismo y protestantismo con la Revolución Industrial y los derechos del hombre proclamados por la Revolución Francesa.

TEMA 5. LOS NACIONALISMOS, FACTORES INTERPRETATIVOS DE LA HISTORIA. CONCEPTOS Y DEBATES SOBRE LA NACIÓN Y LOS NACIONALISMOS

Definimos el Estado como el conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer las normas que regulan una sociedad, con soberanía interna y externa sobre un territorio. Se encuentran dentro del Estado instituciones como las fuerzas armadas , la administración pública , tribunales y policía , asumiendo las funciones de defensa, gobierno, justicia y seguridad.

Los estados son los factores fundamentales de la historia, siendo su existencia y las interrelaciones entre ellos el factor crucial de la historia. Ha tenido lugar una serie de mutaciones estructurales importantes: la armazón de los estados, obligada a contener la masa de sus naciones cambió la naturaleza de sus relaciones a lo largo de los últimos cien/ciento cincuenta años. En 1914, los sentimientos populares nacionales se convirtieron en un factor crucial de las relaciones entre los estados. Hacia 1939 había bastantes ejemplos de que los sentimientos nacionales se habían convertido en un factor de las relaciones entre los estados: ciertas naciones y estados se convirtieron en prototipos no sólo ideológicos sino también culturales y de civilización. Cada vez se hace más importante el papel de la política exterior en el destino de los estados. El carácter de una nación se revela muchas veces en sus reacciones hacia las demás. Marcel Proust afirmó en 1915 que la vida de las naciones no es más que una mera repetición, a mayor escala, de la vida de las células que la componen.

Un conocimiento deficiente, unido a un deficiente sentido de historia, es lo que separa el nacionalismo populista del patriotismo a la antigua usanza. Ambos fenómenos pueden solaparse en ocasiones, pero el patriotismo suele ser defensivo, mientras que el nacionalismo populista es agresivo. Cuanto más reciente sea un estado nacional, más burdo e inmaduro será su nacionalismo. Por desgracia, tenemos pruebas de cómo el desconocimiento de la historia ha afectado a las decisiones de los gobiernos nacionales o de sus representantes electos. Hoy hay mucho conocimiento, pero poca sabiduría.

La nación política es un concepto contractual establecido en el ámbito jurídico-político: es un sujeto político sobre el que reside la soberanía del Estado.

La nación cultural es un concepto socio-ideológico, más subjetivo y ambiguo. Se puede definir como una comunidad humana con características culturales comunes, que dotan de un sentido ético-político al colectivo y marcan a los individuos que la integran.

El término nación se emplea con varios significados: Estado, país, territorio, etc. Anthony Smith dirá que la nación es una comunidad humana con nombre propio, asociada a un territorio nacional, con mitos y memoria histórica común, elementos de una cultura compartida y cierto grado de solidaridad. Los factores básicos son la lengua común y la memoria colectiva. Ernest Gellner da dos definiciones del concepto: por un lado, dirá que dos hombres son de la misma nación si comparten la misma cultura; y por otro si se reconocen como pertenecientes a la misma nación. Por otra parte, Eric Hobsbawn dirá que no son las naciones las que crean el nacionalismo, sino que el nacionalismo es quien crea la nación.

Se debaten dos posiciones: encontramos por un lado los que afirman que las naciones hacen al hombre, son esencias que marcan el carácter de las personas, su cultura e identidad. Por otro, encontramos la nación como constructo de las convicciones, fidelidades y solidaridades de los hombres. Hay una tercera opción más relativista: nación es lo que los nacionalistas llaman nación, porque ese concepto no existe fuera de la teoría que lo ha creado para sus propósitos.

Donde hay una lengua, consideramos que debe haber una nación, y allí donde hay una nación habrá también un Estado. Por ello, donde encontremos un Estado debemos encontrar también una sola nación y una sola lengua: un pueblo homogéneo.

Sobre los nacionalismos encontramos diversas teorías. La idea liberal , contractual y constructivista de nación procede de la Ilustración y las revoluciones norteamericana y francesa. Es la nación revolucionaria, fundamentada en la identidad de los derechos de los individuos que la integran y procede de la unión de voluntades en asociación libre. Es una comunidad democrática, nacida como producto histórico.

En el S. XIX se produjo una floración de la investigación histórica, convirtiéndose en guía y modelo de las ciencias sociales. Antes, tan sólo existían crónicas.

En el S. XIX hay tres grandes paradigmas que intentan interpretar los hechos del pasado: el positivismo o modelo empírico, el materialismo histórico y el historicismo.

El positivismo arranca de Augusto Comte, quien afirma que nos encontramos en la época de la razón. Se deben descubrir las leyes que expliquen la realidad social a partir de los datos. Ranke trasladará esta teoría a la historia, afirmando que el historiador debe contar las cosas tal como fueron, recurriendo a los documentos de archivo.

El materialismo histórico fue propuesto por Marx y Engels, quienes se oponen a Hegel, que piensa que la historia se mueve por ideas. Ellos dirán que el ser humano no se mueve por ideas sino por intereses materiales, intentando mejorar su situación. Surge también la idea de que son las clases sociales las que mueven la historia, restando importancia a los individuos.

El historicismo de Meniecke coincide en que los datos empíricos son materia de la ciencia, pero no acepta que se puedan deducir leyes de la evolución de la humanidad. Croce y Collingwood lo afirman, porque la historia es una construcción realizada desde escarbando en el pasado desde las preocupaciones del presente, siendo la subjetividad el ingrediente decisivo. Los acontecimientos pasados son irrepetibles, y no se pueden extraer leyes de ellos.

A lo largo del S. XIX, los Estados se construyen como naciones, recurriendo a su historia para delimitar esa nación. La historia se realizará desde una forma política por funcionarios del Estado, lo que provoca que hasta los años 30 se de una historia política, basada en grandes líderes e importantes hechos.

Entre 1890 y 1920 tienen lugar varios acontecimientos importantes como la Segunda Revolución Industrial, la Primera Guerra Mundial, Revolución Rusa... El materialismo histórico resurge en la URSS de forma oficial, como dogma. Occidente también presta atención a esta corriente, surgiendo escuelas que revitalizan la historia marxista. Se produce un cambio de paradigma que coincidió con el auge de los EEUU, que da más importancia a la historia económica. Da lugar a la Escuela de Les Annales. Aparece el paradigma de historia económica y social, predominante en la segunda mitad del S. XX. A partir de 1990 se produce una quiebra de estos paradigmas, criticándose que la historia de una explicación teleológica de la historia, ya que se interroga desde el presente.

TEMA 7. MULTICULTURALISMO: CONCEPTOS Y DEBATE. LA CUESTIÓN DEL PROGRESO EN LA HISTORIA.

En el último decenio, multiculturalismo ha centrado el debate político, social y ético del mundo occidental. Con este concepto se quiere subrayar que la pluralidad de modos de pensar y vivir es una exigencia.

Los primeros nacionalismos nacen a partir del S. XVII. Antes de eso, los pueblos vivieron sin relacionarse unos con otros. Con los avances científicos, revoluciones burguesas y el fin de las guerras de religión, se inicia una nueva era en el pensamiento y concepción del hombre y sociedad. La diversidad europea se hace patente a principios del S. XIX, cuando distintos pueblos se levantan para constituirse como naciones.

En el S. XX, con la segunda revolución industrial, el desarrollo tecnológico favorece la comunicación inmediata, y se ha llegado a una unificación planetaria.

Para entender el multiculturalismo debemos entender el concepto de cultura, entendida como “conjunto de creencias y modos de entender la sociedad que moldea las prácticas cotidianas”. El multiculturalismo se define como la coexistencia de diversas culturas en el mismo ámbito social. Todo esto ha llevado a hombres y mujeres a aceptar una identidad colectiva y a la multiplicación de reivindicaciones particulares. Todo esto provoca una confrontación de culturas, creando un problema ético. Se han dado distintas maneras de actuación: asimilación u homogeneización de unos principios. Es una forma de conquista, llevando a los que son distintos a una sumisión o desnaturalización. La political correctness o corrección política surge para romper las inercias que marginan a las minorías, pero hace una exaltación de la identidad de las minorías hasta el punto que puede ser el germen de un nuevo tribalismo.

Otra forma de división social está en el ámbito económico, produciéndose una división entre los que controlan el saber, los demás con trabajos variables y los que se mueven en niveles de desempleo.

Existen diversos tipos de problemática multiculturalista: patriarcado y racismo. Debemos volvernos a las ideas de Kant para alcanzar paz perpetua sin anular las ciudadanías nacionales. Reivindica la comprensión recíproca entre pueblos. El problema estriba en la mentalidad individualista.

Vivimos en un mundo cada vez más unificado y homogeneizado por unas mismas relaciones económicas y de consumo, cada vez más fragmentado en sectores dominantes y en poblaciones dominadas y subyugadas. Se busca la solución del reconocimiento, pero puede crear un gueto o marginar a un grupo, además de que implica que todas las culturas pueden reconocer sus propios valores, llevándonos a aceptar prácticas en contra del concepto de humanidad y civilización.

En las democracias liberales, para solucionar estos problemas, se dan dos principios: la libertad individual y principio de universalidad de la ley.

• Soporte. Es la parte material en la que está registrada la

información, por lo que resulta importante de cara a su

conservación y difusión. A principios de la humanidad se

usaban el papiro y el pergamino, pero en el S. XII se empezó

a utilizar el papel. Ahora se utilizan también los soportes

audiovisuales.

• Formato. Hace referencia a la forma en que se reúne el

documento y al soporte. En el caso del papel, hablamos de

volúmenes, legajos o fichas. Si hablamos de documentos

electrónicos, encontraremos discos o documentos digitales,

entre muchos otros.

Podemos encontrar documentos de una clase determinada a los que se les haya modificado el formato y soporte para mejorar su difusión, y también que un mismo documento pueda clasificarse de manera distinta en sus características internas.

Según el proceso de elaboración y transformación del contenido, podemos dividir los documentos en primarios, escritos o relatos directos del testigo presencial de un hecho; secundarios, elaborados a partir de un documento primario, por lo que la información está basada en otra información; y terciarios, con estructura formal de secundarios pero contenido primario: documentos elaborados por el documentalista a partir de otros documentos.

LO ESCRITO Y LO NO ESCRITO

El principal fundamento de la historia como ciencia en el S. XIX se alcanzó gracias al desarrollo de la metodología y sus fuentes de estudio. La Escuela Histórica Alemana supuso un giro importante en la historiografía y metodología, asentándose la investigación científica basada en un serio trabajo con las fuentes, centrándose especialmente en el documento escrito conservado en los archivos. El precio de este logro fue el olvido de otros documentos de otras épocas, y de muchos protagonistas de la historia. Además, el periodo anterior a la invención de la escritura quedó descartado.

El interés de los historiadores por las fuentes documentales impresas y del estado alemán por el fomento de la historiografía supondrá la creación de los archivos públicos, comenzados por la Academia de Berlín.

La Escuela Metódica Francesa nació con la pretensión de imponer una investigación científica objetiva, que aplique técnicas rigurosas en lo que respecta al inventario de las fuentes, la crítica y la organización de las tareas profesionales. Según esta escuela, la historia se hace con documentos. Los documentos son la huella que han dejado los pensamientos y los actos de los hombres de otro tiempo. Pocas veces estos

actos han dejado huellas visibles, por lo que todo pensamiento y acto resulta perdido para la historia. Por tanto, para la Escuela Francesa, la historia de inmensos periodos del pasado de la humanidad no podría ser nunca conocida debido a la falta de documentos, ya que para ellos nada suple a los documentos y donde no hay documentos, no hay historia.

La escuela no tardó en ser atacada por La Reveu en los años veinte, y más tarde por Les Annales, que dirigió a la historia tradicional varios reproches:

• Sólo prestan atención a los documentos escritos, mientras

que los no escritos informan igualmente acerca de las

actividades humanas.

• Ponen el acento en el acontecimiento, pero es más

interesante conocer la vida de las sociedades.

• Privilegian los hechos políticos, diplomáticos y militares,

mientras que menosprecian los hechos económicos, sociales

y culturales.

Con estos reproches, Les Annales rompía el prototipo metodológico de la historia y de los metodistas franceses. No sólo se abrían nuevas temáticas (especialmente económicas), nuevos objetivos y nuevas fuentes, sino que la historia daba un impresionante giro con estos nuevos planteamientos.

CLASIFICACIÓN DE LAS FUENTES HISTÓRICAS

Como hemos visto, la fuente histórica es cualquier tipo de documento existente, cualquier realidad que pueda aportar testimonio, huella o reliquia. Este agrupamiento facilita el trabajo metodológico al historiador al clasificar los documentos.

Podemos dividir las fuentes en tres clases:

  • Hechos que presenciamos como contemporáneos. Es la única fuente que ofrece directamente materia del conocimiento, porque es aquel que puede ser testigo ocular o auricular de los hechos de su época que pasan en su presencia.
  • Informaciones y descripciones de lo pasado por medio de la narración oral o escrita. Engloba la tradición oral, la tradición escrita y la tradición gráfica.
  • (^) Los restos del pasado. Distingue entre restos en el sentido estricto de la palabra y los monumentos. Dentro de los restos incluye todos los documentos producto de las ciencias, arte e industria.

sistema de creencias de emisores y receptores, medios y

consumidores.

• El editorial expresa la opinión del periódico. Por tanto, debe ser

el principal foco de atención del historiador para obtener la

opinión del grupo político, social y económico detrás del

periódico.

• No hay que pensar tanto en mentiras intencionadas sino en

verdades a medias, ocultaciones intencionadas y silencios.

Con la finalidad de conocer mejor la prensa, se ha hecho necesario no solo abundar en la mera evolución y clasificación cuantitativa de la prensa, sino también avanzar hacia el conocimiento más amplio de su propia historia. En este sentido se ha comenzado por la realización de la ficha hemerográfica, destinada a establecer la morfología del periódico y a desarrollar la división de su naturaleza interna. Es lo que denomina Jacques Kayser como registro de identificación y expediente de identidad.

En nuestro país, Celso Almuiña, basándose en este modelo, propone una ficha dividida en tres apartados: ficha descriptiva, ficha analítica y aspectos históricos. María del Carmen García Nieto elaboró una alternativa al modelo de Kayser, subrayando la naturaleza histórica del material hemerográfico, estableciendo una más adecuada relación entre la prensa y su entorno histórico.

SELECCIÓN Y ALTERACIÓN DE LA INFORMACIÓN

El periodista es el profesional con la preparación para seleccionar el material y las fuentes de trabajo. La información implica el empleo sistemático de filtros. La sección periodística resulta de la acción de tales filtros selectivos. La comunicación se eleva al rango de información a través de los siguientes filtros:

• Actualidad. Se filtra información reciente o de relevancia en el

momento de publicación.

• Consonancia. Publicación de información en base al horizonte

experiencial del lector.

• Continuidad. En base al encadenamiento cronológico de un

evento con otro.

• Umbral. Se tiene en cuenta su grado de novedad o intensidad

remática.

• Negatividad. La información es filtrada en base a la apariencia

conflictiva del evento.

• Significatividad. La información es filtrada en base al grado

de proximidad e identificación con la matriz de preocupación

social, política, etc.

• Imprevisibilidad. La información es seleccionada en base a la

marginalidad y desviación del evento noticiable.

En el periodismo, hay unas reglas generales que mueven la lectura de las páginas del periódico. El periodista guía al lector, y el historiador debe conocer este tipo de alteración. En un principio, el lector observa más que lee, empezando con una exploración inicial.

Además de conocer la historia de la prensa y sus características formales, el historiador debe conocer las estructuras y contenidos de la prensa, los distintos textos informativos que componen los periódicos. El texto guía la producción y compresión del discurso informativo generando expectativas, pues interviene directamente en la comprensión de los procesos perceptivos.

Las noticias se presentan visualmente según una distribución tipográfica determinada. La infografía no solo no procede a eliminar el texto periodístico escrito, sino que se inscribe en él como uno más de sus componentes constituyentes. La infografía se sirve de lo perceptivo para alcanzar su objetivo de contar la información de forma simple, directa y económica, buscando con ello el trazado del auténtico gráfico informativo.

Podemos establecer tres tipos de textos periodísticos informativos:

• Textos informativos de relieve. Son aquellos que centran su

objeto en la explicación prioritaria del acontecimiento como tal.

Son esencialmente equilibrados y primando los factores de

actualidad. Podemos dividirlo en tres tipos de textos:

• Noticia. Es el texto prototípico de relieve, intenta aportar

una máxima cantidad de información.

• Noticia- comentario. Atiende a las relaciones informativas

que el periodista como sujeto activo mantiene con la

realidad y con el mensaje construido en base a la noticia.

• Entrevista. Es la extracción de información directamente

de un protagonista por medio del diálogo.

• Textos informativos de detalle. Característico del

periodismo de investigación o explicativo, son aquellos que

centran su interés en la explicación del dato. También se

dividen en tres tipos de textos:

da palabra a los pueblos sin historia, que revaloriza a los vencidos, a los marginados y a las diversas minorías.

La tercera generación comenzó a mediados de los setenta, marcada por la institucionalización y el reconocimiento oficial. Aprovechando la reunión del XIV Congreso Internacional de Ciencias Históricas, se celebró al margen una mesa redonda sobre historia oral que tuvo amplia resonancia. Al año siguiente se organizó el primer coloquio internacional de historia oral, y a partir de ahí se comienza a expandir. En el XV Congreso, celebrado en 1980, ya formará parte de las discusiones oficiales.

La cuarta generación surge en los años noventa, influenciada en EEUU por los movimientos críticos posmodernistas y por la introducción de nuevas técnicas, en especial la cámara de vídeo.

En España , la introducción de las fuentes orales ha sido reciente, pero con mucha fuerza. En el S. XIX se publicaron algunas obras recopilatorias de tradiciones populares y de derecho consuetudinario. En 1973, Tuñón de Lara aboga por la utilización de todo tipo de fuentes, entre ellas las orales. Ese mismo año Mercedes Vilanova planteó la necesidad y urgencia de su uso en su trabajo, pero su propuesta se encontró con el escepticismo y la indiferencia. Cobrará fuerza a raíz de sus encuentros con experiencias de otros países, en los que la historia oral tenía un bagaje en la creación de archivos, grupos de investigación y organización de seminarios. Estos encuentros fueron decisivos en la creación de un pequeño grupo de trabajo sobre fuentes orales en la Universidad de Barcelona del que surgieron los primeros trabajos con importancia de las fuentes orales.

ENTREVISTA

La entrevista es el recurso básico de la fuente oral. Debe contar con al menos dos protagonistas: el entrevistador y el entrevistado. Desde el punto de vista técnico, la entrevista puede ser grabada en audio, en imagen y audio o tan sólo tomando notas.

Atendiendo al método podemos establecer tres tipos de entrevistas: dirigida, semidirigida y libre. En el primer caso las preguntas se preparan de antemano, y nos ofrece la garantía de obtener una respuesta concreta a la pregunta planteada. En los otros dos casos, las preguntas no han sido preparadas de antemano. Estas nos permiten avanzar en el conocimiento de aspectos no fácilmente perceptibles (sentimientos, valores sociales, creencias, etc.). La dificultad de esta flexibilidad es que su análisis puede ser más complejo, generando dificultades para comparar unas entrevistas con otras. En el caso de la semidirigida, a medida que la entrevista progresa la guía deberá ser a veces modificada, encauzando la entrevista según se va adquiriendo información.

A pesar de sus dificultades, la entrevista libre es utilizada de forma mayoritaria por los historiadores en sus investigaciones. Se considera que

debe darse libertad a los entrevistados para expresarse sin limitaciones, aunque se corre el riesgo de alejarse del tema tratado. Para ello se debe establecer una lista de posibles temas y subtemas para tratar en la entrevista.

La realización de las preguntas se hace según los tipos de respuesta, y podemos clasificarlos según la libertad de respuesta , pudiendo ser preguntas abiertas o cerradas o en abanico de respuestas; y según la naturaleza de las respuestas , encontrando preguntas de hecho o de acción, de intención o de opinión y preguntas-test.

La preparación de la entrevista es el aspecto de mayor importancia para su éxito. Cuanto más abundante y mejor sea la información previa conseguida, más rica en contenido será la entrevista. Ninguna entrevista debe llevarse a cabo sin una preparación minuciosa. Cada entrevista supone la apertura de un dossier de documentación. Será la preparación la que garantice la veracidad de la fuente. Debemos admitir la subjetividad implícita en ellas, por lo que deben hacerse las acotaciones necesarias para establecer su veracidad y verificarse de igual forma que los documentos escritos.

Cuantas más personas se entrevisten, mayor será la posibilidad de encontrar la información que se desee, ya que la cantidad se convierte en cualidad. Siempre será mejor escoger gente normal, sin una reputación pública que defender. La entrevista puede tener lugar en diversos sitios, siendo preferible su domicilio, donde puede estar más cómodo y se crea un ambiente más favorable para la conversación. En el caso de entrevistas individuales, la entrevista se realiza sólo entre dos personas. Cuando resulta inevitable la presencia de otra persona, el entrevistado se podría dirigir a esa persona y no al entrevistador.

La duración no debe sobrepasar las dos horas, ya que un relato en profundidad exige del testimonio un esfuerzo de concentración considerable. El entrevistador vive la entrevista bajo una fuerte tensión, puesto que debe evitar toda distracción y formular las preguntas en el momento apropiado. Es preferible volver otro día a llevar la entrevista más allá de los límites. En el caso de tener que realizarse una segunda entrevista, se pueden retomar las cuestiones no grabadas de la entrevista anterior.

Para desarrollar la entrevista resulta indispensable crear una relación de confianza entre el entrevistado y el entrevistador. Además, la entrevista debe resultar una conversación muy descompensada, donde el protagonismo lo adquiera el entrevistado. Si este es poco locuaz, se debe canalizar sin brusquedad, y si es lo contrario, evitar estropearlo con intervenciones. El entrevistador debe obtener toda la información posible sobre un tema antes de pasar al siguiente. No se debe insistir si el entrevistado rechaza un recuerdo doloroso, y el entrevistador no debe