














































































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
fuentes documentales para el estudio del arte antiguo y medieval
Tipo: Apuntes
1 / 86
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!















































































determinados héroes. Esta tipología se extenderá por todo el Mediterráneo y su influencia llegará a determinados edificios de la arquitectura medieval. 2.2 Las catacumbas y la cella memoriae Como los cristianos no aceptaban la cremación y no deseaban ser enterrados junto a los sepulcros paganos, inicialmente se enterraron en jardines privados, pero a medida que sus comunidades crecían a finales del siglo II y principios del III debieron adquirir terrenos a las afueras de Roma, siendo el origen de las catacumbas, que dejaron de usarse sólo a comienzos del siglo VI. Estos cementerios subterráneos llegaron a contar con cinco pisos de galerías, y sólo fueron redescubiertos en el siglo XVI gracias al erudito Antonio Bosio, labor que continuó Gianbattista Rossi en el siglo XIX (el fundador de la arqueología cristiana). Consistían en un conjunto de estrechas y altas galerías ( ambulacra) , en cuyas paredes se abrían cavidades rectangulares cerradas para depositar los cadáveres ( loculi). En los puntos de cruce ( cubicula) se presentaban nichos semicirculares en los que descansaban los cuerpos de los mártires ( arcosolia). Las catacumbas más importantes están en Roma, pero también las hay en Nápoles, Sicilia y el norte de África. Las cella memoriae son capillas construidas al aire libre sobre las catacumbas, con planta cuadrada o trilobulada, y donde en épocas de tolerancia se comenzaron a oficiar los actos de culto. Pero tras el Edicto de Milán esta tipología se perdió en beneficio de la basilical. 2.3 El origen de la iconografía cristiana y su lenguaje simbólico Las imágenes cristianas más antiguas están en las catacumbas, siendo pinturas al fresco parecidas a las clásicas romanas, aunque de carácter marcadamente funerario, además de doctrinal y educativo. Entre los motivos simbólicos, muy frecuentes en la época de las persecuciones, figuran el crismón o monograma de Cristo (formado por las letras griegas X y P, al que más tarde se añadieron el alfa y la omega); la vid, símbolo de Cristo; el pez… También se usaron con frecuencia el pavo real (inmortalidad), el ancla (esperanza) y la paloma (liberación). También se representaron temas paganos adaptados al contenido cristiano, Aristeo (dios de la caza y la ganadería) dio paso a la imagen de Jesucristo como el Buen Pastor , las guirnaldas simbólicas de la inmortalidad adquirieron un significado místico, Orfeo se personificó en la bajada al limbo de Jesucristo… Se sucedieron las escenas bíblicas, siempre con sentido funerario y repetidas, debido a una oración proveniente de la Iglesia de Antioquía:
La arquitectura desarrollada en Siria desempeñó un papel muy relevante y puede ser considerada, salvando las distancias, como antecedente del Románico. El ábside de las basílicas estaba flanqueado por otras dos dependencias ( prothesis y diaconicum , destinadas a sacristía y a guardar las especies de la consagración). Significativo también es la aparición de una fachada monumental como en la basílica de Turmanim (siglo V), sin atrio y flanqueada por dos torres. El monasterio de San Simeón el Estilita (Kalat-Simán) , en Aleppo y de principios del siglo V, tiene un cuerpo octogonal en torno a la columna del santo, desde el que parten cuatro espaciosas basílicas que forman así una cruz griega, en una de las cuales hay tres ábsides. Por si fuera poco incluye en su decoración exterior columnas adosadas, arquillos ciegos y ménsulas que se anticipan en varios siglos a las románicas. En el norte de África la arquitectura paleocristiana también tuvo un gran desarrollo, en la que destacan algunas iglesias con contra-ábsides semicirculares o cuadrados, con una función funeraria-martirial. En relación a esta arquitectura se citan iglesias peninsulares como las de San Pedro de Alcántara (Málaga), Casa Herrera (Badajoz) o Torre de Palma (Alentejo, Portugal), fechadas hacia el año 500. 3.2 Edificios de planta central: baptisterios y mausoleos El baptisterio era parte de la basílica, aunque constituía un edificio independiente. Parece ser que estaba inspirado en los baños romanos de planta central, y eran generalmente octogonales (el número asociado a la resurrección). De tiempos de Constantino es el de San Juan de Letrán y en el que aún se observa su estructura originaria en planta octogonal, columnas en los ángulos y doble fila de ventanas. A este núcleo se añadía un deambulatorio abovedado similar al del Mausoleo de Santa Constanza. El Baptisterio de los Romanos de Rávena, es de comienzos del siglo V, aunque fue poco después modificado. Su planta es octogonal con las paredes reforzadas por arcos que descansan en columnas y cuenta con una cúpula con mosaicos. En Rávena se construyó también siguiendo este ejemplo el Baptisterio de los Arrianos a finales del siglo V. Los mausoleos son edificios de carácter funerario de planta central. El de Santa Constanza de Roma (h. el 350 d.C.) tiene planta circular, cuyos
Dos Hermanos. En el Sarcófago de Junius Bassus las escenas, también en dos frisos, aparecen separadas por columnas, arquitrabes, arcos y frontones alternados. 3.5 Los mosaicos A partir de la Paz de la Iglesia , el estilo de las pinturas de las catacumbas se hizo más cuidado y el simbolismo inicial quedó sustituido paulatinamente por una iconografía claramente cristiana extraída tanto del Antiguo como el Nuevo Testamento. No obstante y también en esta época, el mosaico alcanzó un protagonismo extraordinario , pasando a decorar no sólo los pavimentos (como hasta entonces) sino también paredes y ábsides. En el Mausoleo de Santa Constanza (Roma, siglo IV) se conservan los mosaicos de la bóveda de cañón, con motivos florales, geométricos y figurativos de tradición profana y gran plasticidad y dinamismo, entre los que destacan unos putti vendimiadores similares a los ofrecidos por las pinturas de las catacumbas. También en Roma, en la basílica de Santa María la Mayor (siglo V) se pueden todavía observar los mosaicos que decoran la nave central con motivos del Antiguo Testamento, o los del arco triunfal que enmarca el presbiterio, de temática del Nuevo Testamento. Les caracteriza un cierto hieratismo que los diferencia de los del mausoleo de Santa Constanza. El baptisterio de los Ortodoxos y el mausoleo de Gala Placidia (ambos en Rávena, del siglo V) están cubiertos de mosaicos. En el segundo edificio, la cúpula está presidida por una cruz sobre un fondo estrellado, con el Tetramorfos. En los lunetos hay otros motivos, creando un armonioso conjunto que se destaca sobre un fondo general azul junto a unas guirnaldas decorativas, flores y motivos geométricos. En el caso del baptisterio de los Ortodoxos , el centro de la cúpula lo ocupa la escena del bautismo de Cristo, escena en torno a la cual se desarrolla un anillo con los doce apóstoles y aun en torno a éste otro anillo con arquitecturas, altares y temas de carácter vegetal. En ambos edificios se aprecia el estilo posteodosiano , todavía clásico, con figuras alargadas, elegantes y de expresivos rostros.
TEMA 2. EL ARTE BIZANTINO DE LOS SIGLOS VI Y VII
En cuanto a la forma de cubrir el espacio , se emplean cúpulas de media naranja que se sustentan sobre otras menores a manera de nichos o exedras cubiertos por un cuarto de esfera. Este sistema no sólo permite cubrir grandes espacios (gracias al empleo de materiales ligeros y la novedad de las pechinas ), sino que da una fuerte verticalidad al conjunto. En cuanto a los soportes se usan indistintamente la columna y el pilar. El capitel corintio se esquematiza y se vuelve abstracto, a la vez que aparece un elemento nuevo, el cimacio , una pieza en forma de pirámide truncada que eleva la columna y que va a tener mucho éxito. La Iglesia de los Santos Apóstoles , que no se conserva, va a ser el modelo que va a pervivir durante siglos y de la que se desprenderá la variante que triunfará en la Segunda Edad de Oro: la iglesia cupulada con planta de cruz griega. Fue edificada por encargo de Justiniano, con planta cruciforme y cubierta por cinco cúpulas y funcionó como panteón imperial y tumba de numerosos santos bizantinos. 3.1 Las soluciones de Santa Sofía y Santa Irene Tras la destrucción de la iglesia de Santa Sofía durante la revuelta de la Nika, Justiniano ordenó en el año 532 su reconstrucción a Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, siendo consagrada ya en el 537. Sin embargo la cúpula (32,5 m. de diámetro) se hundió en el año 558, siendo sustituida por una aún más elevada. La planta y el alzado de Santa Sofía reflejan a la perfección la complejidad estructural y técnica del edificio, así como su originalidad. En él se combinan la planta basilical y la centralizada, ya que se trata de una cruz griega inscrita en un rectángulo. Cuatro grandes pilares sirven de soporte a cuatro arcos sobre los que descansa la cúpula, sostenida por pechinas que hacen posible pasar del cuadrado al círculo de la cúpula, en cuya parte baja se abren un total de cuarenta ventanas. Su imponente peso se sujeta por dos semicúpulas al este y al oeste, a su vez flanqueadas por dos exedras con semicúpula. Una bóveda de cañón conduce a un ábside en el este y a un nártex en el oeste. El exterior es muy rígido, sin decoración y con ladrillo visto. El interior sabemos que estaba adornado por losas de mármol de colores y espléndidos mosaicos, pero el periodo iconoclasta y la final conquista musulmana han modificado mucho esta configuración, aunque la espectacular impresión de diafanidad se mantiene en la ahora mezquita que un día fue centro de las más fastuosas ceremonias imperiales. La iglesia de Santa Irene , a pesar de las alteraciones que sufrió en el siglo VIII, es una versión en miniatura de Santa Sofía. Es un espacio basilical con dos cúpulas que Justiniano mandó levantar. La novedad que presenta esta iglesia es que sus cúpulas reposan sobre tramos con bóveda de cañón, solución arquitectónica nunca antes vista, constituyendo otro ejemplo de la tipología de basílicas con cúpula. 3.2 Predominio de la planta central: la iglesia de Santos Sergio y Baco
Pero las iglesias cupuladas no son las únicas que se levantan en la Primera Edad de Oro bizantina. La iglesia de los Santos Sergio y Baco (527-536) es el perfecto ejemplo de templo de planta central (como San Vital de Rávena). El origen de esta tipología está en las construcciones paleocristianas tanto orientales como occidentales, en especial los martyrium , mausoleos y baptisterios. Su planta por tanto es un cuadrado con un núcleo central octogonal, cubierto por una cúpula gallonada de 16 metros e iluminado por ocho ventanas abiertas en el tambor. Su capilla mayor es circular en el interior pero poligonal en el exterior. 3.3 La arquitectura en el exarcado de Rávena Como capital del Exarcado (los territorios bizantinos del norte de Italia) desde el año 540, Rávena se erige en nexo entre Occidente y Oriente. De época ostrogoda se conserva la iglesia de San Apolinar el Nuevo (493-526), con planta basilical de tres naves, nártex, cubierta de madera y una rica decoración de mosaicos aunque no haya subsistido el del ábside. También de planta basilical es la iglesia de San Apolinar in Classe o del Puerto (533-536), que conserva parte de sus mosaicos originales. La iglesia de San Vital , fue iniciada por el obispo Eclecio y consagrada en el 547-48 por su sucesor Maximiano, y presenta una estructura más novedosa. Construida en ladrillo, tiene una planta centralizada octogonal y un deambulatorio de dos cuerpos, nártex y un solo ábside con capillas. En el centro, ocho gruesos pilares sustentan la cúpula, formando un octógono de exedras (denominada caladas porque en ellas se intercalan las columnas de triples arcadas de medio punto). Su interior se decora con un conjunto de mosaicos del que sólo quedan los del presbiterio, el ábside y la cubierta. Como hemos visto, se asemeja a la iglesia de los Santos Sergio y Baco, pero si en aquella el octógono se inscribe en un cuadrado, aquí el octógono se percibe también desde el exterior. El nártex con sus torres a los lados marca un eje direccional distinto del que marca el ábside en el interior
Sin embargo estas últimas imágenes muestras todos los convencionalismos plásticos de la estética bizantina, a saber: ausencia de perspectiva y rigidez de las figuras, que sin embargo no restan majestuosidad a la escena. Quizás el interior más bello sea el de la iglesia de San Vital , hoy en día mutilado, y que data de mediados del siglo VI. Los temas son muy variados, sacados del Antiguo y Nuevo Testamento. En el ábside aparece un Cristo joven, ataviado con la púrpura imperial y acompañado de dos ángeles, San Vital y el obispo Eclecio, todos sobre una vegetación florida que representa el Paraíso. En el tímpano izquierdo se representa la historia de Abraham y el sacrificio de Isaac, mientras que en el derecho aparecen Abel y Melquisedec. Estos mosaicos son los más antiguos del conjunto, y conservan la pervivencia de la tradición del siglo V y la influencia de Santa María la Mayor. En las paredes del ábside aparecen Justiniano y la basilisa Teodora realizando ofrendas, dos escenas que son toda una manifestación del poder político y religioso imperial, puesto que se está representando el tema de la ofrenda u oblatio en el que el Emperador se presenta como pontífice máximo, acompañado de su séquito y con corona y halo de santidad. Las figuras son de proporciones alargadas, sensación que se acentúa por los pliegues de sus túnicas. En el otro lado Teodora aparece engalanada, con su séquito de cortesanos y damas y sosteniendo un cáliz como ofrenda. Al contrario que en la escena de Justiniano, aquí aparecen
referencias al interior en que se encuentran: quizá un interior eclesiástico o palaciego. También se ha conservado parte de la decoración de mosaicos de San Apolinar in Classe , promovidos al igual que en San Vital por un banquero, Juliano Argentario. San Apolinar aparece en el ábside junto a doce corderos y sobre él figura una gran cruz adornada inscrita dentro de un medallón con estrellas. La novedad reside en el simbolismo de la representación superior, la Transfiguración de Cristo. El resto de mosaicos del arco datan del siglo VII e incluso el IX y representan a Cristo Pantocrátor con el Tetramorfos.
3.2 El arte lombardo: un arte de tradiciones germánicas
5.1 Los códices miniados 5.2 Las cruces de piedra
6.1 La arquitectura visigoda y sus primeras edificaciones 6.2 Las grandes construcciones visigodas 6.3 La escultura visigoda: la talla a bisel 6.4 La orfebrería y los tesoros regios
monacato e impulsan la conversión al catolicismo tanto de arrianos (visigodos) como paganos (anglos y sajones, irlandeses, escoceses, armoricanos…) A menor escala estas labores son propias de los obispos, como así lo hacen los francos.