



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: arte español moderno, Profesor: Teodoro Falcón Marquez, Carrera: Historia del arte, Universidad: US
Tipo: Apuntes
1 / 7
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




LIBROS: catálogo de la exposición Ribera. Madrid, museo del Prado de 1992 de AAVV De Herrera a Velázquez de Pérez Sánchez y Navarrete Catálogo de la exposición el joven Ribera. Museo del prado de 2011 de José Milicua y Javier Portus.
Ribera fue un maestro de maestro, pero no en el sentido de taller que forma artistas sino en el sentido de que su pintura trascendió a los artistas del siglo XVII, siendo sus obras difundidas mediante estampas grabadas. En Velázquez influirá en su etapa sevillana, sobre todo con su ciclo “Los cinco sentidos”; en Zurbarán influyo en algunos tipos de bodegones; y en Murillo en el tipo de Inmaculada.
Tenemos muy pocos datos biográficos de Ribera, sabiéndose que su padre era zapatero, que nació en Játiva (Valencia) y presumiblemente su familia era natural de Valencia, pero que se trasladó a la capital y metieron a su hijo en el taller de Ribalta. No se sabe porque circunstancia en 1609 se traslada a Italia, viviendo brevemente en Parma, donde conoce a Luis Tristán, y en 1613 consta que residía en Roma, donde seguirá la estela de Caravaggio, del que asume el tenebrismo siendo la corriente paralela en el tiempo a la pintura sevillana de la segunda mitad del siglo XVI, de la que tomara los modelos iconográficos. En Roma coincide también con Guido Reni, pintor boloñés del que toma el modelo de paisaje y de orografía. Su estancia en Roma dura tres años, siendo su obra reconocida en la Academia de San Lucas. Allí creo el ciclo de los Cinco Sentidos , donde los personifica, conservándose solo cuatro de los originales, estando hoy dispersos por las distintas pinacotecas europeas y americanas, faltando la representación del Oído, conocido hoy mediante grabados y copias, representándose en el ciclo a través de un laúd. El ciclo está formado por pinturas de pequeño formato, con grandes contrastes lumínicos, y personajes sentados tras una mesa iluminados mediante una luz exterior que irradia en ellos y en la mesa. Estas pinturas se realizaron entre 1616-17, llegando a Sevilla a través de estampas, e influyendo en el joven Velázquez.
El gusto, se conserva en el museo de Connecticut, mostrando a un hombre obeso por la gula, sentado a la mesa mientras ofrece una copa de vino tinto al espectador. En la mesa aparece un plato de pasta, aceitunas negras, pan y un salero.
El olfato muestra un mendigo harapiento tras una mesa con los ojos llorosos por la cebolla abierta que porta entre sus manos, personificando la verdura al olfato por su fuerte olor. Delante de la mesa hay más cebollas, cabezas de ajos y flor de azahar.
El tacto esta personificado por un hombre que observa una cabeza romana, mientras que sobre la mesa hay una pintura en lienzo.
La vista se conserva en Méjico, mostrando la pintura a un hombre con un catalejo entre sus manos, y en la mesa instrumentos de óptica. Debemos tener presente que pocos años antes, en 1606, Galileo había inventado el catalejo, residiendo ambos en Roma, por lo que Ribera conoció el aparato, empleándolo en esta personificaciones.
En 1616 iniciará Ribera su etapa más importante, trasladándose en esta fecha a Nápoles, donde residirá hasta su muerte, siendo la republica territorio español, y donde estará Ribera a servicio de los distintos virreyes españoles. El primero para el que trabaja es para el sevillano Pedro Téllez Girón, duque de Osuna, quien le encargara a Ribera una serie de cuadros que, tras la muerte del duque, su viuda llevara a la colegiata de Osuna. Estos cuadros forman parte hoy de capillas, situándose otros en el museo de la colegiata. El de mayor formato, no formando parte del ciclo, es El Calvario obra fechada en 1618 y que mide más de tres metros de altura, realizándose en origen para el oratorio del duque de Osuna.
En 1621. Ribera firma en una piedra de la parte baja el cuadro de San Sebastián atendido por santas. Cuadro sevillano que fue comprado a los descendientes del mariscal conservándose hoy en el museo de Bilbao. San Sebastián, según su leyenda, no murió a causa de los flechazos, sino que fue atendido por unas jóvenes, apareciendo junto a ellas unos ángeles que portan coronas de flores como símbolo de su martirio.
Entre 1629-31 aparece en el gobierno de Nápoles el sevillano Fernando Enríquez de Ribera, tercer duque de Alcalá, siendo quien le encargue a Ribera la obra de La Mujer Barbuda , conservada hoy en el museo del Prado en depósito. Este cuadro fue encargado para representar dicho fenómeno de la naturaleza, apareciendo en él una mujer llamada Magdalena Ventura de 52 años de edad, la cual había sido madre y que, según la historia, desde los 37 años le había crecido barba.
El duque de Alcalá le encargaría en 1630 una serie de representaciones de filósofos y científicos cuyos rostros evidencian su sabiduría, como El Demócrito (Arquímedes) conservado hoy en el museo del Prado. Este mismo año lo visita Velázquez en su primer viaje a Italia, quien pintaría después su cuadro de Los Borrachos, en el que aparecen personajes con rostros parecidos a los de estos filósofos de Ribera.
Entre 1631-37 se abre un nuevo periodo histórico con la llegada de un nuevo virrey a Nápoles llamado Manuel de Zúñiga, conde de Monterrey benefactor de las monjas agustinas recolectas. Al tratarse de una familia mecenas de la comunidad, Zúñiga se enterró en el monasterio, realizando para él una serie de obras alusivas a la muerte. Entre 1634-35 Ribera interviene en el retablo mayor de esta comunidad, realizando una Piedad que corona el ático y una Inmaculada Concepción.
La Piedad muestra una Virgen joven y rubia con su hijo sobre su regazo, cuyo cuerpo muerto aún tiene signos de flacidez; pero es más interesante el lienzo de la Inmaculada , de gran tamaño (más de 5 metros de altura) y que preside el centro del retablo. El cuadro no se ve íntegramente, encontrándose la fecha en la parte inferior de éste (1635). La Virgen es un intermedio entre los modelos de Pacheco y los de Murillo, experimentándose en ella un avance hacia el pleno barroco con los mantos agitados por el viento. La Virgen aparece acompañada por
multitud de ángeles que portan elementos alusivos. Cuando Murillo cree sus famosas Inmaculadas se inspirara en esta.
Entre 1635-36 crea La Trinidad, conservada hoy en el museo del Prado, y que deriva de una famosa estampa de Durero, inspirándose también en los modelos de El Greco y Tristán. Cristo aparece muerte sobre el regazo de Dios Padre, ayudado por un grupo de ángeles niños que sujetan la sabana.
En 1637 crea una serie de cuadros de pasajes del Antiguo Testamento como la Bendición de Isaac a Jacob, conservado hoy en el museo del Prado, tratándose de un cuadro muy apaisado. El lienzo alude a un pasaje del Génesis en el que se nos describe como Isaac, ya mayor de edad, bendice a su hijo mayor Jacob, narrándose en el Génesis como antes de bendecirlo lo envía de cacería, pidiéndole que haga con la carne un estofado, tras lo cual lo bendecirá. En la escena aparecen otros personajes como Rebeca, mujer de Isaac junto a su hijo preferido Esaú, su benjamín, quien, según las escrituras, era imberbe además de carecer de cuero cabelludo, si teniéndolo su hermano Jacob. El hijo menor suplantaría al mayor cubriéndose el brazo con una piel de cordero para esconder su falta de pelo, siendo él el bendecido. La paleta cromática se aclara en esta obra, llamando la atención el bodegón situado sobre la mesa con el estofado, birra y vino; el cortinaje influirá en la obra de Zurbarán.
El sueño de Jacob se data en 1639, conservándose en el museo del Prado. Llama la atención los troncos añejos que forman parte de la composición.
La liberación de San Pedro data de 1639, conservándose también en el museo del Prado. Se trata de un cuadro tenebrista.
El martirio de San Felipe de 1639 también se encuentra en el museo del Prado, cuadro realizado en honor al rey regente Felipe IV. Ribera utiliza aquí restos de columnas como telón de fondo.
La Comunión de los apóstoles es su última obra, situada en la capilla mayor de la cartuja de san Martino, en el lado del evangelio. Ribera muestra un paisaje que da profundidad al cuadro, con Cristo en primer plano dándoles la comunión a los apóstoles. El cuadro aparece firmado y fechado en 1651. San pedro se arrodilla en una posición muy similar a la Magdalena de La Piedad. Las figuras se sitúan una delante de otras, otro recurso de profundidad, y tras ellas aparecen bóvedas realistas con frisos y metopas, y un gran cortinaje, factor común en las composiciones de Ribera. El ángel niño también es típico de sus pinturas.