






Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Psicologia de la memòria, Profesor: Maria Jose Nacher, Carrera: Psicologia, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
1 / 10
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







1 La imaginación es un proceso cognitivo superior, estrechamente relacionado con la percepción, la memoria y el pensamiento. Se trata de una de las capacidades humanas más laureadas, quizá porque estamos en una sociedad en la que está de moda la utilización de recursos audiovisuales y en la que se fomenta el recreo en las sensaciones, no solo visuales y auditivas, sino también táctiles, olfativas, gustativas…. La imaginación posibilita generar mentalmente información similar a la que nos proporcionan nuestros sentidos, cuando éstos no nos pueden proporcionar dicha información o simplemente, cuando no nos hace falta buscarla fuera, cuando nos basta con representárnosla. La mayoría de las personas podemos imaginar cosas más o menos simples, como una característica (por ejemplo, un determinado color, o el tacto de una caricia…), o un cierto objeto (por ejemplo, una flor, o una melodía…), pero también podemos imaginar estados (por ejemplo, tener mucho frío, o estar relajado…), acciones (por ejemplo, una persona atándose los cordones de unas deportivas, o un vehículo aparcando…), escenas (por ejemplo, una larga playa de fina arena en pleno mes de agosto, o el interior de una clase de la facultad…) y eventos (por ejemplo, una jugada que acaba en gol en un partido de fútbol, o un cumpleaños infantil…). Por tanto, las imágenes pueden ser más simples o más complejas, más bien esquemáticas o llenas de detalles, estáticas o dinámicas… Lo que se representa en la imaginación puede crearse con la intención de que sea lo más parecido posible a algo previamente observado -imagínate tu habitación tal como la ves cuando entras por la puerta-, para que represente el ejemplar típico de una categoría -imagínate una biblioteca-, o incluso se puede pretender que sea una invención, algo novedoso creado por el sujeto -imagínate cómo hablaría este libro, si pudiera: cuál sería su voz, cómo se moverían las palabras escritas según las fueras escuchando, cómo se pasarían las páginas a sí mismas, qué figuras podrían aparecer para ilustrar las ideas…-. Así pues, la imaginación permite mucho más que la replicación mental de lo que hay fuera, porque con la imaginación podemos “hacer cambios” en algún aspecto de la información, podemos crear nueva información e incluso encontrar soluciones a problemas reales, podemos anticipar y predecir lo que puede pasar en el futuro (Moulton y Kosslyn 2009). Seguramente por esa razón, Albert Einstein afirmó que “la imaginación es más importante que el conocimiento". La imaginación es enormemente flexible, incluso puede ser más que la realidad, porque podemos manipular mentalmente a las imágenes, para cambiarlas ‘on line’ como deseemos o necesitemos, para probar mentalmente posibles soluciones antes de hacer el esfuerzo de aplicar las medidas. Gracias a ello, si ya hemos llenado ordenadamente un armario y nos damos cuenta que nos ha faltado meter un objeto más o menos grande que queríamos guardar en su interior, antes de empezar a sacar cosas podemos imaginar dónde puede caber lo que no metimos y cómo podemos reorganizarlo todo para que no quede nada sin guardar. La evidencia experimental confirma que podemos utilizar la imaginación para Psicología de la Memoria Práctica nº 4, Bloque temático 4
2 encontrar la solución a un problema mecánico sencillo (por ejemplo, Hegarty 2004), para estimar la inclinación de un objeto (por ejemplo, Schwartz and Black 1999)... y sabemos que las mentes más privilegiadas pueden hacer mucho más, como lo hicieron Galileo Galilei, Leonardo Da Vinci o el ya citado Albert Einstein, imaginando nuevos experimentos o aparatos. La práctica que realizaremos se centra en nuestra capacidad para transformar imágenes visuoespaciales. En el modelo de memoria operativa de Alan Baddeley y Graham Hitch (Baddeley y Hitch 1974), la generación de imágenes mentales visuoespaciales, la exploración de las mismas para ser conscientes de sus detalles, las transformaciones que podemos realizar sobre ellas y las interacciones entre las mismas, ocurren en el componente denominado “agenda visuoespacial”. Por tanto, esta práctica tiene que ver con los contenidos del Bloque temático 4 de la Guía Docente de Psicología de la Memoria. La práctica requiere que realices, en calidad de sujeto, un experimento y que luego analices sus objetivos, su método y sus resultados. Con el fin de obtener resultados válidos, es necesario que, en el momento de realizar el experimento, ignores los objetivos concretos y las hipótesis específicas del mismo. Así pues, se recomienda seguir la lectura de este capítulo estrictamente en el orden planificado.
4 Tu tarea es responder lo más rápidamente posible si las dos figuras que estás viendo en un ensayo concreto son iguales o diferentes, independientemente de las posibles diferencias en su grado de rotación relativa. Para ello, puedes rotar mentalmente la figura de la derecha hasta que se “coloque” en la misma orientación que la otra, pues así se puede comprobar que son la misma figura o, por el contrario, que no lo son. Pulsa la tecla que te indique el programa para responder “iguales” y la tecla correspondiente para responder “diferentes”. A continuación puedes ver cuatro ejemplos de pares de figuras como las que pueden aparecer en este experimento (ver la Figura 1). Fig. 1. Ejemplos de figuras presentadas en el experimento. En A y B ambas figuras son iguales, por lo que la respuesta correcta en ambos casos es “iguales”; en A la rotación relativa es 20º y en B es 120º. Por otra parte, en C y D las figuras son diferentes, por lo que en ambos casos debe responderse “diferentes”; en C la rotación relativa es 20º y en D es 120º. Para cada ensayo, quedarán registrados la precisión de la respuesta (correcta/incorrecta) y el tiempo de reacción (TR, en milisegundos –ms.-). Cada respuesta es seguida por la correspondiente retroalimentación en la pantalla: ‘Correcta’, ‘Incorrecta’ o ‘Demasiado lento, intenta responder más rápidamente’. Intenta ser todo lo rápido que puedas, pero sin cometer errores. Recuerda que los ensayos en los que respondas incorrectamente o demasiado lentamente se repetirán al final del experimento, por lo que el número de ensayos total depende lo bien que realices la tarea. Para empezar cada ensayo tendrás que presionar la barra espaciadora. Cuando acabes, el programa te presentará una tabla con tus resultados individuales: 7 promedios correspondientes a tus TR en los ensayos en los que las figuras eran iguales -uno por cada una de las rotaciones relativas entre las figuras-, así como los 7 correspondientes a los ensayos en los que las figuras eran diferentes. Copia tus resultados en la Tabla 1 y represéntalos en el gráfico de la Figura 2. Figuras iguales Figuras diferentes 0º
5 20º 40º 60º 80º 100º 120º Tabla 1. Promedios individuales de los TR en la tarea de rotación mental. Figura 2. Promedios individuales de los TR en la tarea de rotación mental.
3.2. Los resultados de Shepard y Metlzer (1971) indicaron una relación lineal entre el tiempo que se emplea en responder a un par de figuras y el grado de rotación relativa de las mismas, pero puede que algunos sujetos no muestren esta relación. Observa el gráfico con tus resultados individuales y responde: ¿Se ajustan aproximadamente tus resultados a una relación lineal, o no? Comentad los resultados en el grupo. 3.3. Redacta tu valoración de los resultados del grupo en relación con las hipótesis de partida: ¿Las apoyan o no? En caso negativo, ¿qué factores (personales, ambientales…) pueden haber influido? Shepard y Metzler (1971) encontraron que el TR aumentaba con el ángulo de rotación entre los estímulos y que un aumento de 50º en el ángulo de rotación conllevaba un aumento de aproximadamente 1 segundo en la respuesta. Estos resultados han sido replicados en estudios con adultos (por ejemplo, Kosslyn 1994, Parsons et al. 1995) y con niños (por ejemplo, Kail, Pellegrino y Carter 1980; Levine et. al. 1999). ¿Puedes extraer aproximadamente las mismas conclusiones a partir de los resultados del grupo en el que has recogido los datos? 3.4. Redacta un breve comentario sobre las implicaciones de los resultados obtenidos por Shepard y Metzler -y en su caso, por el grupo- en relación con la rotación mental de imágenes. Estos autores concluyeron, a partir de sus resultados, que la rotación mental de imágenes requiere tiempo, de manera análoga a como lo requiere la rotación física de figuras. Asimismo, el hecho de que determinado aumento en el ángulo de rotación conllevara un determinado aumento en la respuesta les hizo deducir que la rotación mental se produce, en general, a una velocidad constante. Estos resultados se consideraron evidencia de un procesamiento mental de naturaleza analógica, continua, diferente a los procesos simbólicos discretos (Ballesteros 1993). Sin embargo, algunos investigadores han planteado que la tarea original diseñada por Shepard y Metzler no requiere necesariamente de rotación mental, pues, por un lado, no explicitaron en sus instrucciones que se utilizara la imaginación, y por otro, podría ser que bastara comparar, por partes, las figuras presentadas (por ejemplo, Hochberg y Gellman 1977, Pylyshyn 1979, Yuille 1983, Marks 1999). En esta línea, Just y Carpenter (1976, Carpenter y Just 1978) ofrecieron una explicación alternativa a la rotación mental, para la que aportaron cierta evidencia experimental. Según estos autores, cuando la rotación relativa era mayor se tardaba más tiempo en responder porque se realizaban más movimientos oculares entre las figuras, para comparar sus detalles, no siendo necesario entonces postular ningún tipo de rotación mental. Aunque estas hipótesis no pueden evaluarse mediante la mera introspección, responde a la siguiente pregunta: ¿te imaginabas y rotabas mentalmente la figura completa o solo una o algunas partes de ella –las que te parecían más importantes para responder-, o te parece que has realizado la tarea sin utilizar ningún tipo de imagen mental? Considera que Shepard y sus colaboradores realizaron nuevos estudios para encontrar evidencia más directa sobre la rotación mental, utilizando diseños experimentales en los que la explicación basada en los movimientos oculares no pudiera dar cuenta de los resultados (Shepard y Cooper 1982) y que, en resumen, en estos estudios encontraron básicamente la misma relación lineal
entre el tiempo de reacción y el grado de la rotación relativa, por ejemplo, en tareas que requerían responder si determinada letra del alfabeto estaba o no invertida (en espejo), o en tareas en las que se requería memorizar la forma de polígonos irregulares complejos y rotar mentalmente la forma memorizada. 3.5. Si habéis podido analizar las posibles diferencias en función del sexo, discute los resultados. Existe evidencia de que los TR tienden a ser mayores en mujeres que en hombres (Heil y Jansen- Osmann 2008, Moore and Johnson 2008). En general, la práctica en la tarea acorta los TR, pero sin llegar a eliminar la diferencia entre sexos (Terlicki, Newcombe y Little 2008). También se puede discutir la posible influencia de la experiencia previa con actividades que incluyen tareas similares, por ejemplo, los videojuegos, dado que existe evidencia de que los jugadores que dedican mucho tiempo a ellos tienden a mostrar mejores resultados en tareas de rotación mental (por ejemplo, Cherney 2008). 3.6. Redacta el informe experimental sobre el experimento realizado (Anexo 1), utilizando toda la información que has ido recogiendo y elaborando, así como la bibliografía recomendada. Bibliografía Baddeley A. D. y Hitch G. J. 1974. Working memory. En G. Bower (Ed.), Recent advances in learning and motivation, Vol. 8 (p. 47-90). New York: Academic Press. Baddeley A. D., Eysenck, M. W. y Anderson M. C. 2010. Memoria. Alizanza Editorial. Ballesteros R. 1993. Representaciones analógicas en percepción y memoria: imágenes, transformaciones mentales y representaciones estructurales. Psicothema, 5 (1) 7-19. Carpenter P.A., Just M.A. Keller T.A. Eddy W. y Thulborn K. 1999. Graded functional activation in the visuospatial system with the amount of task demand. Journal of Cognitive Neuroscience 11 , 9-24. Cherney I. D. 2008. Mom, let me play more computer games: They improve my mental rotation skills. Sex Roles 59 (11-12), 776-786. Carpenter P. y Just M. 1978. Eye fixations during mental rotation. In Eye movements and the higher psychological functions (p. 115–133). Hillsdale, NJ: Erlbaum. Harris I.M. y Miniussi C. 2003. Parietal lobe contribution to mental rotation demonstrated with rTMS. Journal of Cognitive Neuroscience 15 , 315 – 323. Hegarty, M. 2004 Mechanical reasoning by mental simulation. Trends in Cognitive Science 8, 280–285. Heil M. y Jansen-Osmann P. 2008. Sex differences in mental rotation with polygons of different complexity: Do men utilize holistic processes whereas women prefer piecemeal ones? The Quarterly Journal of Experimental Psychology 61 (5), 683–689.
TÍTULO. INTRODUCCIÓN. MÉTODO. Sujetos Material Procedimiento RESULTADOS DISCUSIÓN REFERENCIAS