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Asignatura: Psicologia d ela percepcio, Profesor: , Carrera: Psicologia, Universidad: UOC
Tipo: Apuntes
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PID_
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño general y la cubierta, puede ser copiada, reproducida, almacenada o transmitida de ninguna forma, ni por ningún medio, sea éste eléctrico,químico, mecánico, óptico, grabación, fotocopia, o cualquier otro, sin la previa autorización escrita de los titulares del copyright.
Cerrad los ojos; imaginad que nunca veis nada. Ahora tapaos los oídos y pe- didle a alguien que intente hablar con vosotros. Imaginad cómo sabría vues- tra comida favorita sin el sentido del gusto, o a qué olería vuestro perfume preferido sin el olfato. Y ¿qué notaríais cuando alguien acariciara suavemente vuestro brazo sin el sentido del tacto? Tal vez, sin los sentidos, la vida, tal y como la conocemos, no existiría. Estaríamos aislados; nuestras experiencias serían muy limitadas y la supervivencia de la especie quedaría expuesta al azar.
La percepción constituye uno de los procesos cognitivos fundamentales para que cada uno de nosotros nos adaptemos al ambiente en el que nos desen- volvemos: nos permite formarnos una representación de la realidad en la que vivimos, informando sobre las propiedades del entorno que son importantes para la supervivencia y nos ayuda en nuestra interacción con el ambiente. Cualquier actividad que realicemos necesita de la percepción para poder lle- varse a cabo. ¿Cómo si no podríais leer este material? ¿Cómo reconoceríais a vuestra pareja entre un grupo de gente? ¿Cómo llegaríais a vuestra casa cuan- do salierais del trabajo? ¿Cómo sabríais que lo que estáis comiendo es cocido y no lentejas? Debemos ser capaces, en todo momento, de ver lo que tenemos delante, de oír lo que está sucediendo, de oler lo que se encuentra en el am- biente, de saborear lo que tenemos en la boca, de sentir cualquier pequeño roce... Los diferentes sistemas perceptivos que poseemos son capaces de crear una imagen (visual, auditiva, táctil...) del entorno en nuestra mente, creando una conciencia del medio, lo que nos permite actuar adecuadamente dentro de él. Por este motivo, uno de los objetivos de la psicología de la percepción es conocer qué hace el sujeto para extraer información del medio ambiente a partir de la energía física que incide en los receptores sensoriales; cómo la cap- ta, cómo la transforma para que pueda ser tratada por el cerebro y cómo llega a la interpretación de dicha información, convirtiéndola en conocimiento y experiencia.
Pero, aunque los sentidos nos ofrecen una visión y representación bastante fiel del mundo, no siempre son capaces de transmitirnos una imagen exacta de la realidad, puesto que la percepción está influida por la experiencia previa y además muestra una serie de déficits no patológicos, como los que constituyen las ilusiones ópticas (podéis ver el apartado "Ilusiones ópticas" en el módulo "Percepción visual").
La percepción constituye una función cognitiva especial, puesto que –tal y como señalan Munar, Roselló y Sánchez-Cabaco (2008)– es el único proceso superior que tiene su origen en la interacción física, con una u otra forma de energía física, producida entre el medio y el organismo por medio de los sen- tidos, por lo que constituye el punto de encuentro entre lo físico y lo mental.
1. Dominar los conceptos, procedimientos y formas de estudio relevantes en psicología de la percepción. 2. Conocer la diferencia entre sensación y percepción y tener claros los as- pectos fundamentales asociados a ambos procesos. 3. Conocer en profundidad en qué consiste el proceso perceptivo y cuáles son las bases fisiológicas que lo sustentan, desde los receptores sensoriales hasta la corteza cerebral, pasando por las vías nerviosas. 4. Saber cuáles son las características especiales de cada sistema sensorial y de la modalidad que procesan. 5. Comprender cómo influyen en la percepción aspectos como el conoci- miento previo, las expectativas o la predisposición perceptiva. 6. Tener clara la diferencia existente entre procesamiento de arriba abajo y procesamiento de abajo arriba. 7. Conocer los dos niveles de análisis bien diferenciados en el estudio de la percepción: el fisiológico y el psicofísico, de los cuales es necesario domi- nar tanto el objeto como el método de estudio que emplean. 8. Entender y aprender, en el marco de la psicofísica, conceptos tan funda- mentales para la percepción como umbral absoluto o umbral relativo, así como diferentes métodos de medición de los estímulos sensoriales y di- versas leyes y teorías. 9. Estudiar la teoría de la detección de señales (TDS). 10. Adquirir un conocimiento básico de las características principales de las diferentes posiciones teóricas en psicología y conocer cuál es su posición en el estudio de la percepción.
1.1. Definición de sensación
Tal y como hemos comentado, las sensaciones se relacionan fisiológicamente con la actividad de los receptores sensoriales. Las sensaciones las experimen- tamos como respuesta a la información que recibimos por medio de nuestros órganos sensoriales y consiste en la detección de un estímulo sin que haya sido aún elaborado o dotado de significado.
Cuando el receptorsensorial^3 de algún órgano es estimulado por una ener- gía física determinada se origina la sensación. Y dependiendo de cuál sea la energía que se produzca, se activará uno u otro órgano receptor, dando lugar a la sensación correspondiente. Por ejemplo, si se trata de energía luminosa, la activación se producirá en el sistema visual, mientras que si la energía es una onda sonora, se producirá una sensación de audición.
(3)Neurona sensible a la energía ambiental que convierte dicha energía en señales eléctricas del sistema nervioso.
Pero el proceso que abarca lo que denominamos sensación no termina en la
mera recepción de la estimulación, sino que incluye la transducción^4 de dicha estimulación y la transmisión de la misma al cerebro. Por lo tanto, la sensación es el proceso mediante el cual los receptores sensoriales captan información, la transducen y la transmiten al cerebro. Este proceso, junto con la organización e interpretación que el cerebro lleva a cabo de la información recibida, lo estu- diaréis con más detenimiento en el apartado "Descripción anatómico-funcio- nal de la percepción: del receptor sensorial al cerebro" de este mismo módulo y en los apartados equivalentes en cada uno de los módulos dedicados a las diferentes modalidades sensoriales.
1.2. Definición de percepción
La percepción es el proceso cognitivo que nos permite interpretar y compren- der nuestro entorno. Es el resultado de procesos de carácter superior relacio- nados con el modo como nuestro cerebro organiza, integra e interpreta las sensaciones, es decir, con cómo organiza la información que proviene de los sentidos y la dota de significado, llegando así al reconocimiento de los obje- tos, hechos o acontecimientos. Mediante la percepción la información básica aportada por los sentidos se procesa, se organiza, se elabora y se interpreta, dándole sentido, de manera que se llega al reconocimiento de los estímulos. A partir de este reconocimiento somos capaces de determinar de qué objeto se trata y podemos atribuirle una serie de cualidades a partir de lo que ya sa- bemos de él. La percepción constituye un proceso de adaptación al ambiente, puesto que el objetivo de la percepción es dotar de sentido a la realidad en la que vivimos, proporcionarnos información sobre el mundo que nos rodea y facilitar nuestra adaptación al medio.
Esta integración de sensaciones, este proceso constructivo que es la percep- ción, implica diferentes procesos cognitivos, tales como la memoria, puesto que está afectado por experiencias y aprendizaje previos (tal y como ya se ha
(4)Proceso producido en los recep- tores sensoriales consistente en la transformación de energía física en energía eléctrica.
señalado al referirnos a las sensaciones). La percepción no es la mera suma de los estímulos captados por los receptores sensoriales, sino que el cerebro orga- niza la información recibida, en función de nuestra experiencia, de nuestras necesidades, de nuestros deseos y objetivos. Cada uno de nosotros tenemos un modo diferente de interpretar los estímulos sensoriales que recibimos, lle- gando a interpretaciones distintas y produciendo respuestas variadas, ya sean manifiestas en acciones o encubiertas en forma de motivación, actitudes o sentimientos. Estas diferencias en el modo de percibir el entorno nos ayudan a comprender por qué para dos personas que se encuentran en una misma situación estimular lo que están percibiendo puede tener un significado com- pletamente diferente y cuál es el motivo que las lleva a comportarse de ma- nera tan dispar en una misma situación. Con frecuencia diferentes personas percibimos las mismas cosas de un modo muy divergente y nuestro compor- tamiento depende, en gran medida, de ello.
Además, los seres humanos tenemos la capacidad de anticipar sucesos y ésta capacidad influirá en nuestra percepción, puesto que antes de enfrentarnos a una determinada estimulación, en muchas ocasiones, ya le hemos atribuido un valor y un significado, y únicamente percibiremos y retendremos aquello que se ajuste a nuestras expectativas. Esta "prepercepción" está presente en todo proceso perceptivo, puesto que no somos una tabula rasa. Por lo tanto, la percepción es un proceso de carácter constructivo que depende tanto de las características estimulares como de la experiencia previa del observador.
Además, la percepción implica un proceso de selección, puesto que la infor- mación que nos llega es excesiva (constantemente nos vemos bombardeados por una gran cantidad de estímulos) y la capacidad de nuestros sistema cog- nitivo es limitada. Por este motivo, hacemos una selección, por medio de la atención, percibiendo aquello que es relevante para nosotros en cada momen- to y en cada situación, con el fin de obtener experiencias significativas y rele- vantes para nosotros mismos.
Desde el punto de vista biológico, la percepción supone actividad fisiológica del cerebro, mientras que las sensaciones únicamente implican actividad de los receptores sensoriales. El cerebro selecciona, organiza e integra la informa- ción proveniente de los receptores sensoriales y genera una imagen o un mo- delo del mundo; transforma los mensajes sensoriales en percepciones cons- cientes. Alexander R. Luria, neuropsicólogo ruso de gran relevancia, sostiene que las percepciones, y no así las sensaciones, son el resultado de un complejo trabajo de análisis y síntesis, que poseen un carácter activo y que se encuen- tran mediadas por los conocimientos y las experiencias previas del sujeto.
Los sentidos constituyen el sistema de entrada de información de los organis- mos, ya que son las vías fisiológicas que posibilitan nuestra interacción con el ambiente en el que vivimos.
Tal y como señalan Munar, Roselló y Sánchez-Cabaco (2008), "para identificar un sistema sensorial como tal, y como distinto de otros, hay que recurrir a la evidencia tanto neurofisiológica como psicofísica^5 y conductual que nos permita comprobar al menos tres cosas:
En función de cuál es la energía física que provoca la estimulación y de qué ti- po de receptores sensoriales están implicados, podemos clasificar los sistemas sensoriales en tres grandes grupos: interoceptivos, propioceptivos y exterocep- tivos. Los sistemas interoceptivos y propioceptivos codifican información que proviene del interior del organismo, mientras que los exteroceptivos recogen información de origen externo.
2.1. Sistemas sensoriales interoceptivos
Los receptores sensoriales de estos sistemas están situados en el interior del cuerpo, en vísceras, glándulas, etc. y están relacionados con órganos de gran importancia para las funciones vitales del organismo, tales como el corazón, el riñón o la vejiga. Los sistemas interoceptivos aportan información acerca del estado de dichos órganos, relacionada, principalmente, con el dolor y el placer, lo que los convierte en relevantes sistemas de alerta que informan de los cambios internos que acontecen en el organismo.
(5)Conjunto de métodos para reali- zar una medición cuantitativa de la relación entre las propiedades del estímulo y la experiencia percepti- va del observador.
2.2. Sistemas sensoriales propioceptivos
Los sistemas propioceptivos también tienen dispuestos sus receptores interna- mente, en las articulaciones y los músculos, y proporcionan información re- lacionada con la posición en el espacio y el movimiento de las distintas partes del cuerpo. Gracias a estos sistemas sabemos que tenemos las piernas cruzadas bajo la mesa aunque no podamos verlas.
Dentro de los sistemas propioceptivos podemos distinguir, a su vez, dos siste- mas:
Estructuras vestibulares ubicadas en el oído interno
2.3. Sistemas sensoriales exteroceptivos
Los sistemas exteroceptivos corresponden a los cinco sentidos conocidos por todos y son los que nos permiten relacionarnos con el mundo exterior. Vere- mos a continuación, brevemente, las características y funciones básicas de ca- da uno de estos sistemas.
Antes de intentar comprender en qué consiste el proceso perceptivo es impres- cindible que definamos el elemento que pone en marcha un proceso de estas características: el estímulo.
3.1. Definición y medición de estímulos
Un estímulo es cualquier forma de energía, cualquier aspecto del mun- do externo o interno que proporciona información del medio, a la cual podemos responder (como mínimo con una respuesta perceptiva) y que influye en nuestra experiencia consciente y en nuestro comportamien- to.
Una parte de la información que extraemos del estímulo es aportada por el medio, pero el sujeto que lo percibe aporta información adicional, de modo que se realiza una "construcción" del estímulo. Todo estímulo posee un carác- ter espacial y temporal, se produce en un lugar determinado en un momento concreto.
Tal y como señalan Smith, Nolen-Hoeksema, Fredrickson y Loftus (2003), dos propiedades fundamentales del estímulo son su intensidad o fuerza y su cua- lidad, es decir, cómo es el estímulo. Tanto los receptores como las vías neura- les que conducen al cerebro deben codificar ambas propiedades: intensidad y cualidad.
Uno de los métodos existentes para codificar la intensidad de un estímulo es por medio del número de impulsos nerviosos que genera por unidad de tiem- po, es decir, la tasa de impulsos nerviosos que provoca, siendo uno de los mé- todos más fiables de medición el registro de la actividad de una única neurona. Un experimento típico es el realizado para la visión con monos como sujetos, aunque el procedimiento es similar para el resto de los sentidos. Mediante una intervención quirúrgica se le implantan al mono unos microelectrodos, aisla- dos totalmente excepto en los extremos, que registran la actividad eléctrica de las neuronas con las que se encuentran en contacto. Una vez realizado esto, se le presentan al sujeto, proyectándolos en una pantalla, una serie de estímulos visuales, que suelen consistir en haces de luz parpadeantes o en movimiento. Los microelectrodos implantados en el sistema visual registran la actividad
neuronal, que aparece amplificada en un osciloscopio^6.
(6) (^) Instrumento de medición elec- trónico que ofrece una representa- ción gráfica de las señales eléctri- cas.
Método para la codificación de la intensidad de un estímulo, consistente en el registro de actividad de célulasindividuales
Osciloscopio
El osciloscopio es un dispositivo de medición electrónico que permite la visualización gráfica de señales eléctricas que varían en el tiempo. Presenta los valores de las señales eléctricas en forma de coordenadas en una pantalla, en la que normalmente el eje X (horizontal) representa el tiempo y el eje Y (vertical) representa el voltaje. Mediante este instrumento podemos determinar el período y el voltaje de una señal, su frecuencia y la fase entre dos señales, entre otras cosas. Los osciloscopios pueden ser analógicos o digita- les; los primeros trabajan directamente con la señal aplicada, mientras que los segundos deben emplear previamente un conversor analógico-digital para almacenar digitalmente la señal de entrada y posteriormente reconstruir dicha información en la pantalla. La imagen obtenida por medio de este aparato se denomina oscilograma.
Esquematización del funcionamiento del osciloscopio
intensidad del estímulo, aumentan tanto la frecuencia como la regularidad de los impulsos nerviosos (modificada de Smith ycol., 2003).
Por último, otro método alternativo para la medición de la intensidad estimu- lar consiste en codificar el número de neuronas que se activan ante la presen- cia de un estímulo, puesto que, en principio, cuanto más intenso es un estí- mulo, mayor cantidad de neuronas se activarán. Esta activación puede verse con la ayuda de diferentes técnicas de neuroimagen.
Más problemas nos encontramos cuando lo que pretendemos codificar es la cualidad de un estímulo, la cual se basa en la especificidad y el patrón neuro- nal. Una de las ideas fundamentales para la medición de la cualidad la propuso Johannes Müller hace más de ochenta años. Este psicólogo alemán sostuvo que el cerebro posee la capacidad de diferenciar la información que proviene de las diferentes modalidades sensoriales debido a que en cada una de dichas modalidades están involucrados nervios sensoriales diferentes (especificidad).
Desde el momento en el que Müller formuló esta hipótesis ha habido un gran número de investigadores que han demostrado que las vías neurales originadas en los diferentes receptores sensoriales efectivamente terminan su recorrido en áreas cerebrales diferentes. La idea de Müller se mantiene en la actualidad, puesto que se considera que el cerebro es capaz de codificar las diferencias cualitativas entre modalidades sensoriales según las vías neurales que estén implicadas.
El dilema principal de la codificación de la cualidad es describir por qué somos capaces de distinguir diferentes cualidades dentro de una misma modalidad sensorial; es decir, por qué podemos diferenciar la voz de nuestro hijo de la de cualquier otro niño, por qué distinguimos el color azul de nuestra camiseta favorita del rojo de una camiseta que tenemos exactamente igual o por qué sabemos si el atún que estamos degustando está salado o por el contrario le falta condimento. De nuevo, la explicación la encontramos en las neuronas específicas implicadas. Las neuronas que responden al oír la voz de nuestro hijo son diferentes que las que responden al escuchar la voz de cualquier otro niño; las que se activan con el azul difieren de las que lo hacen con el rojo; y el atún salado activa células diferentes que el atún soso. Cada cualidad es- pecífica dentro de una misma modalidad sensorial involucra fibras nerviosas diferentes.
Pero, tal y como hemos señalado, la especificidad no es la única manera de codificar la cualidad, puesto que una misma fibra nerviosa puede estar impli- cada en la codificación de varias sensaciones. Por ejemplo, las vías que posi- bilitan que saboreemos una comida dulce pueden también verse involucradas en la degustación de otros sabores (salado, amargo, etc.), aunque en distinto grado, por lo que el sabor dulce tendrá un patrón de activación neuronal de- terminado, en el que algunas fibras presentarán una gran actividad, otras algo menos e incluso unas terceras algo menos aún. Por lo tanto, una actividad nerviosa con un patrón concreto de activación constituiría el patrón para el
alemán fue profesor en la Universidad de Berlín.^ Johannes Müller (1801-1858). Este psicólogo
sabor dulce, y éste sería diferente del patrón de activación para el sabor salado y éste diferente, a su vez, de los patrones del resto de los sabores. En definitiva, el patrón de activación sensorial nos ayuda, también, a codificar una cualidad sensorial determinada.
3.2. Proceso perceptivo
El proceso perceptivo está compuesto por una serie de fases que podrían agru- parse en cuatro:
1) Detección del estímulo : el estímulo proveniente del entorno alcanza al receptor sensorial específico para cada sentido.
Detección del estímulo Para completar información sobre la detección del estímulo podéis consultar la unidad 2 del presente módulo.
2) Transducción : consiste en la conversión de un tipo de energía en otro. Los receptores sensoriales transforman la energía física del estímulo en energía eléctrica para que la información pueda ser enviada por medio de impulsos nerviosos hasta el cerebro. Este proceso lo estudiaréis con detenimiento en el apartado de "Descripción anatómico-funcional" de este módulo y de los módulos de la asignatura dedicados a cada una de las modalidades sensoriales.
3)Transmisióndelainformación : una vez que la energía se ha convertido en energía eléctrica y alcanza un nivel suficiente de intensidad, se desencade- nan impulsos nerviosos que transmiten la información codificada desde los receptores hasta el cerebro.
4)Procesamientodelainformación : el cerebro procesa la información que le llega desde los receptores sensoriales, la organiza, la interpreta y le otorga significado, con lo que se produce así la experiencia consciente.
Goldstein (2006) mantiene que el proceso perceptivo constituye un proceso dinámico, en continuo cambio, por lo que considera adecuado representarlo de manera circular.