Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Ortografía (textos), Apuntes de Idioma Español

Asignatura: Español Escrito para Fines Académicos a través de Textos Literarios, Profesor: María del Carmen Cazorla Vivas, Carrera: Estudios Ingleses, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 05/03/2015

janis18-1
janis18-1 🇪🇸

4.6

(8)

10 documentos

1 / 10

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Ortografía (textos) y más Apuntes en PDF de Idioma Español solo en Docsity!

CINE Y LITERATURA MONOGRÁFICO EL RINCÓN DEL TEATRO NOTICIAS DE LA ASOCIACIÓN PS CEDro e 0 enrno ESO. e DEE HOS Reno GRAFICAS AMIGOS Y MAESTROS. O Y ASESOR: Ade z ae Rey SaúdiAr Manuel Alar Esqicira (Universidad EBmpluténse). Pedró Álvarez dé Miranda (Universidas Pe (Universidad de Málaga): HugoiÓscar Bizzarn (Université de Fribourg, Suiza). 4 lé Barcelona). José Manuel Blecua (Universidad Autónoma de Barcelona). /gnacio Bosqt Jesús de Bustos Tovar (UniversidadiCStiplutense). José Luis Ci París y Centre d Analyss [grsity af California, Santa BarbarájeFiaari [scourse). Luis Cortés Rodriguefniversidad de Al s López (Universidad Cásgila-La Manel biversidad de Valencia). Inés Fernández Ordóñez (Universidad Autónoma de Madrid). Ca Eje CEncabria). Fertando Garola Lara (Uriversidad de Almería). Pilar Garcíg Moutón (CS enseJ: Ángel Gónteztdereno (Universidad Complutense) dgeñando Gómez Toy a lóñez (Upiversidad ¿ÉESn), Luis Alberto $ le (Universidad Comfalutense), Rarión Sarmiento González (Universidad J. Carlos 1). Jorge Ul Carmen Vaquero Serrano ES. Alfonso X de: Toledo). Darío Villanueva Prieto (Universidad Sari e Vilar Dégano (Universidd Complutense). és Mari Viñá Listo (Universida S REDACCIÓN: Anoatucia: Ana Recio Mir y José M* García Blanco. ARAGÓN: Jl “Matías González y Zebensui Rodríguez Álvarez. Cigiauraa: Alejandro Fernández y Raquel Guti Mancia: Reyes Santiago Ostos y J. Carlos Pantoja RiW'6¿Cáracuña: Guillem Vallejo Forés y Fi ftisa Posada Luaces y Aldo Daparte Jorge. MAxw0: Lourdes Bro Sánchez, Ángel Cervera Ro y». ín Baz, Juan de la Cruz Martín Sanz, Javier Pérez Castilla, Magdalena Velasco Kindelán;Jagl Villar Rodríguez, Navanra: Carmen Pinillos y Javier de Navascués. País Vasco: Mé eN EATACIÓN TÉCNICA; Sonia García Rincón. — RACIÓN DE ASOCIACI: ESP Normas publicación: pág. 87. - Correo electrónico: faspe61Eyahoo.es. Págii Edita: Asociaciones de Profesores de Español Federadas: Euo ANTOMO De NES, Ebo Axrowo pe Nebria, Canarias.Ganciaso DE a Veca, Castilla-La Mancha. Gerarvo lía, Ávano Cunquero, Galicia. Fiancsco oe Quevepo, Madri, Juuo Caro Baro, Náj ISSN: 1136-9493, Publicación cuatrimestral. Depósito legal Las opiniones vertidas por los colaboradores de esta Re : Publicación. Es eszun paco donde lez de odos os roesoals e llengua y lero le que, dede su condición de avala del pensamienco Hopano,Poscen todo ul derecho sean escuchados por aus colegas y Camuién la obligación Moral dedo Sebastián. CASTIAA LA de Pedro. GAucia: Ana Marina 114. Fax: 91 571 83 24 ihttp://www.faspe.org E. María MouneR, Aragón jor los responsables de su olas tiene cabida, partiendo flexiones y pensamientos DIALUGUS PE LA LEINUUA ENTREVISTA A SALVADOR GUTIÉRREZ ORDÓÑEZ SOBRE LA NUEVA ORTOGRAFÍA DE LA RAE (2011) Ánaet CERVERA RODRÍGUEZ. Universidad Complutense, Entremos de lle- no en el tema que nos ocupa: ¿qué es la ortografía? Con esta palabra aludimos a dos rea- lidades. Por un la- do, la ortografía es Salvador Gutiérrez Ordóñez Fuente: EFE, un conjunto o sis- tema de normas que regulan la escritura correcta de una lengua, en | este caso, del español. Por otro lado, la orto- grafía es una disciplina aplicada que estudia los fundamentos, los principios, los criterios de tales normas ¿Qué importancia tiene la ortografía para una lengua? Como ha afirmado D. Alfredo Matus, presi- dente de la Academia Chilena de la Lengua, la ortografía no es una cuestión menor: es el código en el que se muestra de forma más patente la unidad de una lengua. En todos los parámetros con que podemos acercarnos a una lengua (geográficos, sociales, situacio- nales e históricos), observamos observamos variedades en la gramática, en el léxico y en la pronunciación. Sin embargo, la ortogra- fía es única. Transmite y asegura un fuerte sentimiento de unidad linguística y cultural Leemos a Borges, Neruda, Onetri, Vargas Llo- sa, García Márquez, Octavio Paz, Carpentier, Delibes... como si su voz fuera la misma. Por otra parte, las repercusiones económicas, so- ciales, culturales y educativas son enormes, alvador Gutiérrez Ordóñez, catedrático de Lingúística Ge- neral de la Universidad de León y autor de más de veinte libros sobre temas de sintaxis, semántica y pragmática, académico de la Española desde 2007 y coordinador y ponente de la Nueva ortografía de la Lengua Española, publicada en 2010 | Podríamos hacernos una idea más cabal de su importancia si nos situáramos en el esce- nario opuesto: que cada país hispanohablante tuviera sus particulares normas ortográficas. ¿Qué parte de la Ortografía publicada en 1999 presentaba mayores problemas o dudas para los usuarios: en el de las grafías, en la acentuación o en la puntuación? La Ortografía de 1999 se sitúa en el marco clásico de una obra normativa. Es, en esen- cía, un prontuario de normas. Realizó algu- nas aportaciones teóricas muy interesantes; pero, a la vez, no era tan explícita como ne- cesitaba el usuario. | ¿Por qué urgía modificar la ortografía | cuando solo lleva desde 1999 la reforma que supuso la conversión de ortografía de la RAE a panbispánica? La Ortografía de 1999 era panhispánica solo por el hecho de haber sido aceptada por to- das las academias. Sin embargo, las academias hermanas no habían participado en su concep- ción, redacción, discusiones previas. Desde el mismo momento de su presentación en Chile y en México surgieron voces representativas Que solicitaban el inicio de un nuevo proce- so ortográfico en el que deberían participar de forma activa todas las Academias. ¿Quélineas generales guiaron todo este mue- vo “proceso ortográfico”, como usted lo llama? En primer lugar, siempre en primer lugar, la | unidad. La voluntad de panhispanismo ha ENTREVISTA A SALVADOR GUTIÉRREZ ORD: UY WE LA LENGUA ÓNEZ SOBRE LA NUEVA ORTOGRAFÍA DE La RAE (2011) presidido todas las fases. En segundo lugar, hubo desde el principio consenso en que esta obra no debería ser una ortografía en la que se abordara la tan debatida reforma ortográfi- ca, solo pequeños ajustes para evitar contra- diciones y eliminar normas potestativas. Por otra parte, se fue imponiendo la necesidad de escribir una obra más exhaustiva, más deta- llada y razonada. El Diccionario panhispánico de dudas, publicado en el 2005, ya era en mu- chos aspectos más explicito y detallado que la Ortografía de 1999, ¿Cuáles son los fundamentos de la nueva Ortografía: el uso, las autoridades, la evolución de la lengua hablada o escrita, la coherencia gramatical o la exigencia léxica? y ¿cuáles han sido las fuentes que han servido de base para las citas y los ejemplos? Todos estos criterios son importantes. La nor- ma ortográfica se apoya des- de antiguo en varios pilares pronunciación, etimología, uso, coherencia gramatical y léxica, autoridades, así como la permanencia en el tiempo. Hay un hecho ob- jetivo que debemos tener siempre en cuenta: la prime- ra regla de la ortografía de cada palabra se halla en el diccionario. Es el dicciona- rio quien nos dice cómo se debe escribir cada voz. ¿Ha tenido más inciden- cia lo fonético en la aplicación de criterios ortográficos? Siendo la escritura la representación del len- guaje oral, la relación con la dimensión fónica (y también con la gramatical) en las decisio- nes ortográficas es fundamental. Sin embargo, muestra disciplina se reserva cierta autonomía. En esta obra han tenido relevancia nociones como hiato, diptongo o triptongo ortográficos, que no se definen por criterios fonéticos decide considerar diptongos ortográficos todas las combinaciones de /, u/ átonas con /a, e, 07, con independencia de que se articulen fonéti. camente como diptongo o como hiato (gui-on o guion, por ejemplo). Considero que ha sido un hallazgo muy importante de la Ortografía de 1999. El abecedario de un idioma representa gráficamente el sistema de fonemas usuales, es decir, los sonidos que de modo consciente y dife- renciador emplean los hablantes. Según el prin- cipio fonético, ¿cabe pensar que una ortografía ideal debería tener una letra para cada fonema y eliminar el que no suena como la “h”2 Ese es uno de los ideales de la ortografía en el sistema de las letras: que a cada grafema le corresponda un solo fonema y que cada fone- ma se transcriba con un solo grafema o letra Sin embargo, es un princi pio muy difícil de establecer y de mantener. Cada lengua posee muchas variedades geográficas (aún hay zonas donde se aspira la hache). Por otra parte, las lenguas evolucionan constantemen- te, mientras que la escritura se modifica de tarde en tar- de y de forma muy costosa como hemos podido advertir recientemente ¿Qué solución se ha dado al conjunto de palabras biacentuales como “período- periodo”? Esta es una decisión que no corresponde pro- piamente a la ortografía, sino al diccionario ss esta última obra la que nos dice que son válidas estas dos formas y otras muchísima que podríamos enumerar. El DRAE trata de orientar los usos señalando casi siempre una opción preferida, DIÁLOGOS DE LA LENGUA ENTREVISTA A SALVADOR GUTIÉRREZ ORDÓÑEZ SOBRE LA NUEVA ORTOGRAFÍA DE La RAE (2011) ¿Qué cambios han suscitado mayor polé- mica a lo largo de las diferentes reformas em- prendidas por la Academia? Toda modificación ortográfica produce reac- ciones contrarias. Estas reacciones son más fuertes cuanto mayor es el número de gente alfabetizada, cuanto mayores son los índi- ces de libertad de opinión y cuanto mayor es el acceso a los medios de comunicación. Aunque las modificaciones emprendidas en los primeros tiempos de la Academia fueron más profundas y numerosas, las reacciones no fueron tan generalizadas. Algunas pro: vocaron mucha discusión interna, como la decisión de quitar la h de Christo, pero no tuvieron gran repercusión social Las letras del abecedario pasan a 27, al con- siderar que “ch” y la “1" no son letras sino de grafos, ¿qué pasa con los digrafos “rr” o el de la gu”, “qui? -con el fin de evitar la dispersión y conseguir en un futuro no muy lejano que cada letra tenga un solo nombre. Algunas tenían tan- tos nombres como Picasso Desde la reforma ortográfica de 1959 las normas ortográficas limitaban la obliga- toriedad del acento gráfico a las situaciones de posible ambigúedad, ¿es potestativo po- ner o no tilde a “solo” y a los demostrativos ste, ese, aquel” incluso en casos de p ble anfibología? Lo primero que hay que conocer es que la tilde en los demostrativos y en solo constitu- ye una anomalía en las reglas de la tilde dia- crítica, que intentan diferenciar una palabra tónica de una palabra átona: tanto el adjetivo como el adverbio solo; lo mismo los pronom: bres y los determinantes demostrativos son tónicos. No deberían llevar tilde. De hecho, la Academia, aunque permite su uso, no co- En realidad, la “ch” y la “M” nunca han sido letras. Fueron consideradas tales por una decisión erró- nea de la Academia a princi- pios del siglo XIX. De hecho, al escribir mayúsculas so- lamente se destacaba la pri- mera letra del digrafo: Chile, Llamazares. Lo que ocurrió con los digralos “rr”, “gu” y “qu” es que, de forma acer- tada, munca fueron conside- tados letras individuales del alfabeto, sino combinaciones de dos letras que representan aun solo fonema Aia ¿Por qué se han dado tantos nombres a determinadas letras del abecedario como “be, [ be larga, grande o alta” para la b; “y griega o ye” para la y? ¿No traerá confusiones este reconocimiento múltiple? Lo que ha hecho esta Ortografía es todo lo contrario: proponer denominaciones únicas loca tilde en estas palabras en sus publicacio- nes desde 1959 Respecto de la supre- sión de la tilde en la disyun- tiva “o” entre números, ¿obe- dece a la influencia de los procesadores de textos que no la contemplan? La tilde en la conjunción disyuntiva “o” constituía también una excepción: era la única palabra átona de la lengua que recibía acento gráfico en tales contextos Se colocaba porque había peligro de confusión con la cifra cero. Sin embargo, en la escritura mecánica y en la digital, que han alcanzado | una importancia capital en nuestra cultura, el cero y la “o” poseen un tamaño distinto No hay gran peligro de confusión. Era hora de introducir una punto más de coheren en el sistema de normas. H REFLEXIONES SOBRE LA NUEVA ORTOGRAFÍA licos a las normas ortográficas generales y escribir Catar no Qatar aunque no sistemáticamente en casos similares—, Irak no Irag y también irakí no iraquí, Paltstan no Paquistán y palistani no pa- quistaní, cuando estos gentilicios tienen tradición escritos con —qu-, como neoyorquino, y, además, la analogía lleva a pensar en marroquí... Por otra parte, ¿se impondrá escribir cuórum por quorum? ¿Latinismos crudos o latinismos adaptados? Un tema diferente, relacionado con la ade- cuación de la grafía al sistema fonético-fonológico del español, que tiene consecuencias directas en le enseñanza de la lengua, es el de su transcrip- ción, Esta nueva Ortografía exige un nivel cuitu- ral elevado para disfrutar con provecho de sus distintos niveles, sobre todo Por lo minucioso de | su descripción fonológica y fonética, por eso ex. traña que, al presentar los sonidos, los fonemas y los grafemas, evite los alfabetos fonéricos que los diccionarios internacionales emplean, refiriéndose a la "poca o nula familiaridad que tienen con ellos la gran mayoría de los destinatarios de esta obra y al choque frontal con el propósito didáctico y di- valgativo declarado”, y recurra a “las propias letras del alfabeto”. Esta decisión que en su día adoptó el Diccionario panhispánico de dudas!, debería re- considerarse en futuras ediciones, ya que no casa con el rigor general de la obra. Después de des- cribir en detalle el sistema fonológico del español y sus posibles realizaciones fonéticas, esta renun- cia a una transcripción normalizada acostumbra a los hablantes a usar un sistema que fomenta la confusión entre letras, sonidos y fonemas. Por otra parte, no utilizar un alfabeto fonético supone des- aprovechar una buena oportunidad de familiar. zar alos hablantes con un sistema de transcripción Que encuentran recurrentemente como apoyo en diccionarios y en manuales para aprender lenguas extranjeras, sin olvidar inevitables problemas de coherencia con obras académicas y científicas Otra cuestión, que no parece propiamente ortográfica, es la de la unificación de las denomi- naciones que se dan a las letras, planteada en el apartado 5.4.3.1. Letras con varios nombres. Si esta variedad —que tampoco es tanta— no ha entorpe- cido hasta ahora la unidad de la lengua, las letras DIÁLOGOS DE LA LENGUA bien podrían seguirse llamando como se llaman, lo mismo que se dice, según en qué zonas, coche O carro, grifo o canilla... Un caso más de variación propio de la riqueza del castellano. Habría muchos otros puntos interesantes sobre los que hablar, como la decisión de unir gráficamente el prefijo ex al cuerpo de la pala- bra, que, aparte de extrañezas gráficas, provocará algunas ambigúedades, como la confluencia for- mal de expreso y ex preso, que tendrá que resolver el contexto, igual que en la lengua hablada Ante la densidad de la Ortografía, para evitar las inseguridades y el rechazo que todo cambio provoca, hubiera sido deseable disponer desde el Primer somento de la versión abreviada que se anuncia, un resumen claro y conciso dirigido a los profesores que enseñan ortografía, a los alumnos que la aprenden y a los hablantes allabetizados que tienen que actualizar sus conocimientos para ho caer en aquellas faltas de ortografía de infausto recuerdo, porque esta obra, importante por lo que supone de reflexión, no impone tantos cambios, pero cuesta identificarlos entre tanta información. Urge, pues, ese resumen sencillo y divulgativo que cumpla el papel social de comunicar qué usos'se Impone y cuáles se recomienda. La nueva Ortografía resulta de un esforzado trabajo de revisión del sistema y ofrece mucho más que una ortografía al uso: es una historia de la ortografía, un manual de Puntuación, un manual de estilo y tiene aspectos de diccionario de dudas, por eso incluye "notas orientadoras sobre el uso”. esquemas de información adicional, tramados en azul, a modo de resúmenes escolares. Esta Orto- grafía del año 2010 no supone una reforma orto- gráfica, impone algunos cambios que hasta ahora ho eran obligatorios, recomienda otros e intenta Tazonar el sistema completo. Ahora habrá que re- visar la coherencia de sus contenidos con los del testo de las obras académicas. Y el tiempo dirá sobre la fortuna de sus propuestas. m * En realidad, no utiliza solo las letras del alfabeto y, de todas formas, recurre a una especie de alfabeto fonético paralelo que coincide básicamente con la convención que Manuel Seco ha utilizado en su Dicctonario de dudas y dif cultades de la lengua castellana. OS r DIÁLOGOS DE LA LENGUA LA NUEVA ORTOGRAFÍA ACADÉMICA (2010) Ramón SARMIENTO GONZÁLEZ. Universidad Rey Juan Carlos a j ión de la nueve rafía del; 'ESUMÉN: En este artículo se offecen las dlaves teóricas y prácticas para una mejor valoración de la nueva ortografía ul RAE (2010). Desde una perspectiva histórica, se reflexiona sobre los pasos que se han dado hasta llegar a una onagra fa hispánica como salvaguarda de su unidad. Se analizan algunos aspectos concretos para apreciar mejor la coherencia panhí enla aplicación del sistema descriptivo a la parte de grafemática en comparación con la parte demarcativa de unidades (puntuación). Se concluye con una apreciación de la reforma acometida. Palabras cla reografía, criterios ortográficos, reforma ortográfica, unidad panhispánica, principio fonético, sistema descriptivo, análisis de casos, rondan as la ortografia, valoración de la ORAE (2010). ABSTRACT: In this article there er the theoretical ant di o better valuation of the newspelling of che RAE (2010). Froma historical perspective, we examine the steps tl a pate up to a spelling panhispánica as to safeguard its unity. Some aspects specific to appreciate the consistency in the app! E tion of the descriptive part of graphematics compared to the units demarcative (score). It concludes with an Aesmen o the reforms carried out. Keywords: spelling, orthographic criteria, spelling reform, panhispánica unit, beginning phonies, descriptive system, analysis of cases, social importance of spelling, assessment oFORAE (2010). HISTORIA DE LAS REFORMAS ORTOGRÁFICAS lengua española ha sulrido a lo largo de su historia varias y profundas reformas. En casi todas ellas, han intervenido instituciones y hombres con visión de Estado. Por ejemplo, en la reforma del siglo XII fue rey Alfonso X el Sabio el impulsor y quien dejó señalado de su puño y letra las reglas específicas de la plasmación sis- temática del español medieval. En cambio, la segunda reforma, la que representa la Ortografía de Nebrija (1517), está promovida por la cultura humanística. En ella, la elocuencia clásica exigía libros de texto, repertorios didácticos y lecturas sujetas a códigos escolares pata facilitar el acce- so a los saberes, como propugnaron J. Luis Vives y P Simón Abril. Esta regularización del sistema ortográfico, guiada por el ideal fonetista de que a cada sonido le correspondiera una sola letra, facilitó mucho el hecho de que castellano se eri- giera en la lengua internacional de entonces con mayor difusión por Europa, por América y por ouos confines. Y, gracias a ello, los creadores contaron también con el instrumento adecuado para la expresión literaria, lo que condujo al flo- recimiento de la literatura del Siglo de Oro. La tercera reforma, la del siglo XVIII, está inspirada por el respaldo absoluto del Rey a la acción de la Real Academia en la que había entrado lo más granado de aquella sociedad ilustrada: políticos, se hizo acopio de conocimientos, análisis y diser- taciones concienzudamente argumentadas, como puede comprobarse en los correspondientes do- cumentos de la ortografía académica. La RAE publicó su primera ortografía en 1741, aunque desde inicio de la elaboración del Diccionario de Autoridades (1726-39) venia recopilando y apli- cando los tres principios que guiaron dicha re- forma: la etimología, el uso y la pronunciación. Prosiguió puliéndolos y afinándolos en las edi- ciones sucesivas de 1754, 1763 y, finalmente, en la de 1815 en la que publicó una ortografía que, con leves modificaciones posteriores, está vigente hoy. La cuarta reforma ortográfica, la del siglo XX, nace de la necesidad de preservar la unidad del Hispanismo. Desde principios del siglo XX, lingúistas del Centro de Estudios Histórico y la acción la RAE en coordinación con las correspondientes de Hispanoamérica trataron de conjurar, a una orilla y a la otra del Atlántico, el peligro de fragmentación lingúística en «multi- vd de dialectos irregulares, licenciosos, bárbaros; embriones de idiomas futuros, que durante larga elaboración reproducirían en América lo que fue Europa en el tenebroso período de la corrupción del latín», según el gramático venezolano Andrés Bello (1847). Esta encomiable labor la prosiguie- ron R, J. Cuervo, R. Menéndez Pidal y Dámaso Alonso, por citar los maestros más representati- vos. Pero un paso importantísimo en esta direc- literatos y científicos, Fue la reforma más técnica de ruantas ha enfrida nuestra lenona. Y nara ello. ción fue la reunión del Primer Congreso de las DIALUGU5S DE LA LENGUA Academias de la Lengua en México (1951) en donde se constituyó una Comisión Permanen- te. Se han sucedido luego Congresos, y fue en el de Madrid en 1956 en donde ya con la voz y el voto de las Academias americanas se elaboró la nueva Reforma de 1959, ejemplo de la atina- da y gradual transformación de las normas de nuestra lengua. Pues, gracias a sabio proceder de las personas e Instituciones, ha sido posible la pervivencia de los recursos gramaticales y de la ortografía cuasi-fonológica que presenta hoy el español. VIEJA POLÉMICA SECULAR DE el siglo XVII, ninguna reforma ha desatado tanta polémica entre los hispano- hablantes como las reformas ortográficas de la RAE. El aluvión de críticas y eufemismos difun- didos por tirios y troyanos resultaría algo insólito e incomprensible si se careciera de perspectiva histórica. La reforma ortográfica nunca fue una reforma más. Una vez establecida la ortografía, cualquier modificación, incluso leve, hace estre- mecer el esqueleto del edificio y origina incomo- didades sin número. Por ejemplo, entre las con- secuencias inmediatas, cabe señalar, en primer lugar, que inutiliza multitud de textos literarios o de otro tipo y, en segundo, que obliga a actualizar la transmisión escolar de los saberes en donde la lengua no es solo un contenido curricular, sino también la puerta principal para todos los demás. Por consiguiente, si las Normas ortográficas de 1959 y la Ortografía de 1999 se comparan con las introducidas en el Diccionario Panhispánico de 2005, se constatará que este «constituye el ar- senal básico para construir una nueva edición de la Ortografía (2010) más amplia, más detallada y minuciosa», como se afirma en el prólogo. Y esta, sí, puede considerarse la quinta reforma orográfi- ca en la que triunfa el ideal de hispanismo cifrado | en la norma panhispánica. Fijar, pues, las críticas en la propuesta de la denominación de alguna le- tra como la b, la ww o la y; o centrar la atención en la desaparición de alguna tilde opcional en pala- bras como el adverbio solo no pasa de ser anecdó- LA NUEVA ORTOGRAFÍA ACADÉMICA (2010) o me parece la nueva ordenación alfabética de los digralos ch y la ll. Pues, representando fonemas diferentes, aparecen agrupados con las letras c y 1. Y no considero que la principal aportación de esta obra se pueda reducir a esto solo. Más allá del aparato teórico, hay cosas notablemente destaca- bles como las tendentes a evitar la 'mayusculitis (proliferación injustificada de las letras mayús- culas), a resolver los problemas que platean los extranjerismos o a orientar la ortografía que plan- tean los nuevas tecnologías de la comunicación. No debo pasar por alto, por su relevancia para la comunicación escrita, el capítulo de la puntua- ción. Es exhaustivo, coherente y didáctico. UNA ORTOGRAFÍA PARA EL COMÚN DE LOS MORTALES pa que muchas de las reformas pensadas, pero no ejecutadas por precipitación y por falta de consenso, quedaran inéditas por ahora. De ahí, que se afirme que la obra no presenta mayores novedades y que se resalte la coheren- cia, exhaustividad y simplicidad de las reglas. Es muy saludable que así sea, y que se haya buscado la racionalidad en las normas, pues eso también forma parte de la inevitable orientación escolar de las anteriores reformas por más que ahora 'se critique dicho aspecto. Resaltarlo quizás respon- de a un excesivo cientificismo que no demanda ni puede valorar el hispanohablante. En cambio, valorará bien y está reclamando una ortografía no para especialistas, creadores o filólogos, sino para el común de los morales. Esa ha sido siempre la finalidad primera de ia docta Corporación Aca- démica y ha dejado las lucubraciones o debates teóricos para atrevidos autores particulares. Y una obra concebida y realizada desde la unidad y para la unidad panhispánica, pienso que cumplirá ple- 'namente con su finalidad si en versión abreviada conserva toda la virtualidad para redimir al his- panohablante de la anemia Iinguístico-cultural en que anda sumido. SALVAGUARDA DE LA CULTURA PANHISPÁNICA An con la reforma ortográfica (2010), se aviva la vieja controversia entre los parti- tico. Más difícil de explicar a un usuario común, darios de la simplificación y adaptación a la pro- DIALOGUS DE LA LL. LA NUEVA ORTOGRAFÍA nunciación, denominada ortográfía fonética, y los seguidores del criterio etimológico y del uso. Los primeros abogan por simplificara eliminando del alfabeto letras como h, v, q, x, k por no significati- vas o duplicadas, los segundos, aun abrazando el principio fonético de escribir como se habla, exú- gen que este sea ley consentida por todos. Como dijo el latino Horacio, el uso es el árbitro y señor de las lenguas. En este sentido, el proceder de la RAE y la Asociación de las Academias es impeca- ble. Aducen argumentos tan sólidos como el de que se trata de una ortografía panhispánica de la lengua escrita cuya funcionalidad, si se adopta- ra una ortografía plenamente fonética, desapa- recería. Y, como velar por la unidad idiomática más allá de los particularismos ortográficos no consensuados corresponde a las Academias de la Lengua, «el triunfo de la ortografía académi- ca es el triunfo de la unidad cultural panbis- pánica», en palabras de Ángel Rosenblat. «La ortografía representa un valor incalculable en la unidad de la lengua, así se lee en el prólogo Mientras los demás planos lingúísticos (fonolo- gía, morfología, sintaxis y léxico) se hallan su- jetos a los parámetros de variación (geográfica, social, cultural, situacional), la ortografía es un ACADÉMICA (2010) vocálica se halle generalizada en la lengua oral y no existan problemas de identificación del término o confluencia con otro ya existente de diferente significado” (p.169). Por ejemplo, no procede la simplificación en el uso del elemen- to compositivo semi- en palabras que empiezan con el prefijo ¡-: semillegal (semi + ilegal) en contrate con semilegal (semi + legal). Asimis- mo, en los grupos consonánticos, según qué casos, se recomienda la simplificación (pp-181- 188): tolemaico, nemotecnia, sicología, seudó- nimo frente a pseudociencia, pterodáctilo, ptia- lina. En otros casos, se da como opcional, por ejemplo, en trasbordo/transbordo, trasgredir/ transgredir, trascribir/transcribir. Ahora bien, haber acometido una orto- grafía sin contar con una descripción fonológi- ca del español estándar deja muchos aspectos que guardan relación con la ortografía en el aire. Partr de la premisa de que los grafemas o letras son representación gráfica de los fone- “mas parece exigir una caracterización previa de los fonemas. Y, como la fonología del español actual es un proyecto por realizar, hay aspectos de dicha descripción que inciden directamente enla ortografía y que van desde el grafema, pa- código uniforme en el que todas las variables se diluyen. Aunque su pronunciación sea distin- ta, una misma representación gráfica unifica la voz literaria de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas llosa o Miguel Delibes. Su nidad y su vocación de permanencia convierten ala ortografía en un factor de unidad y de conten- ción contra la dispersión y contra una evolución descontrolada del idioma» UN AVANCE EN LA APLICACIÓN DEL PRINCIPIO FONÉTICO nueva ortografía representa un avance Lance en la aplicación del principio fonético, pero siempre supeditado a la unidad (p.40). Esta tendencia puede constarse en los fenómenos ortográficos que afectan a determi- nadas secuencias de gralemas (p. 164) en don- de “se recomienda emplear con preferencia las grafías simplificadas, siempre que la reducción sando por la tilde, hasta los signos ortográficos que indican la modalidad de una secuencia 0 enunciado (signos de interrogación, exclama- ción y puntos suspensivos) que no quedan bien explicitados. Se notan los esfuerzos en este sentido por la remisión entre páginas y epígrafes. Pero hay una desigualdad entre los dos primeros capítulos y el tercero perceptible, sobre todo, en el esquema descriptivo. En el último caso, se describe con regularidad siste- mática el uso desde la delimitación de la pala- bra hasta el enunciado. Algo similar habría que haber ideado para la correspondencia no solo entre fonemas y grafemas, sino entre las demás unidades descriptivas hasta los indicadores de modalidad, por ejemplo. No debe olvidarse que la ortografía posee una vertiente instru- mental y, en consecuencia, debe prevalecer lo didáctico en la presentación de las reglas como se señala en la Presentación (p. XLD). TEORÍA LINGUÍSTICA ACTUAL EN La NGLE Ánce CERVERA RODRÍGUEZ. Universidad Complutense. RESUMEN: La NGLE se ha convertido en la primera yz nica por excelencia, Toma como punto de partida la rramática académica desde 1931 y en la gramática panhispá- tradi ión a la que incorpora las nuevas investigaciones de la lingústica modern: 4 Y moderna. La NGLE describe las partes de la gramática, explica de forma detallada la estructura interna de las palabras jun: los procedimientos morfoló; anal »mposición de los grupos sintáctica las pala! to con | «dimiente lógicos y analiza la cor delos g: inca di upos sintácticos y de las estructun ñ ;ras oracionales. Para el análi E lisis de las estructuras recur: ¡e re al orden y a la combinación inación de palabras y de ll o s e grupos de palabras, Palabras clave: gramática, lingúística moderna, morfología, sintaxis, palabra, categoría, pieza » , . » pi léxica, grupo sintáctico, enunciado, enunciación, subor Abstract: The NGLE has turned into the first academí excellent. Capture like point of item the tradition into Iinguistics. The NGLE describes the parts of the gram the words together with the morphologic procedures al rdinación y construcción. ic grammar from 1931 and into the grammar panhispánica which it incorporates the new investigations of the modern mar, makes clear of detailed form the internal structure of nd analyzes the composition of the syntactic groups and of sentence structures. For the analysis of the structures it resorts to the order and to the combination of words and of groups of words. Keywords: grammar, modern linguistics, morphology, syntax, word, category, lexical piece, , Á ie 3yntactic group, statement, enunciation, sentence subo! INTRODUCCIÓN Como todas las gramáticas, la NGLE es una obra analítica que trata de reflejar la for- ma de expresarse los hispanohablantes con sus variantes y peculiaridades. Pero también ha sido calificada de “gramática moderna”, en el sentido de que está al día sin despegarse de- masiado de la tradición, y “descriptiva” a la vez que “normativa”. Se ha procurado que descri biera la lengua actual sin olvidar los usos anti- guos. El mérito de esta gramática puede estar en la pretensión de aunar enfoques y aspectos diferenciados evitando contradicciones, como el de la unidad dentro de la variedad de usos, para lograr una obra cohesionada, integrada y coherente, Se ha pretendido, ante todo, la complementariedad y el máximo equilibrio. Todas las gramáticas académicas reflejan —en mayor o menor medida- el estado de co- nocimientos de la época a la que pertenecen. Cada nueva edición ha tomado las anterio. res como punto de partida, En el prólogo de la edición de 1920 se señala la necesidad de modificar el contenido de la edición anterior Sabemos que desde 1931 no se había elabora. do una gramática de la Academia, aunque ha habido varios intentos. El último fue la publi- rdination and construction, Lengua Española (1973), en la que participaron S, Fdez. Ramírez, que elaboró la parte de Fo- nología y Morfología, y S. Gili Gaya, la Sintaxis Al no aceptarse como gramática académica, se | produjeron otros intentos como el encargo a E. Alarcos, que se tradujo en la Gramática de Lengua Española (1994), con el respaldo de la Academia pero sin reconocerla como gramáti- ca académica. Por ello era necesario encontrár el proyecto adecuado con el apoyo necesario para llevar a buen término este empeño. Esto sucedió en 1998 en México, donde la RAE re- cibió el encargo de la Asociación de las Aca- demias de elaborar una Comisión especial de Gramática y nombrar ponentes a Ignacio Bos- que Muñoz para la Morfología y Sintaxis y a J Manuel Blecua para la sección de Fonética y Fonología MÁS ALLÁ DE LA “ORACIÓN GRAMATICAL” A diferencia de la Gramática de la Lengua Espa- ñola (1931), que habla de oración como expre- sión de un juicio lógico, y de El Esbozo, que la considera como unidad de sentido completo la NGLE (2009 y 2010) pone en relación la oración -unidad gramatical- con el enunciado -unidad discursiva-. Distingue entre oracio- nes y enunciados hasta llegar a una clasifica- cación del Esbozo de una nueva gramática de la Remera Más ao PASA 0 - ción de oraciones y de tipos de subordinación A LA NUEVA ORTOGRAFÍA La gramática es considerada como la parte de la lingoística que estudia la estructura de las palabras, las formas en que estas se enlazan y los significados a los que tales combinaciones dan lugar. Es, en suma, una obra de análisis gramatical, considerada como una discipli- ha combinatoria (2009: 1, 4). Más aún, para la NGLE la norma tiene hoy carácter policén- trico (2010: XLII), puesto que no representa el español de un país concreto como modelo panhispánico, sino que describe las numerosas estructuras compartidas por la mayor parte de los hispanohablantes. Pezo no olvidemos que el significado, del que se encarga la semántica, no es ajeno a la gramática; de ahí que, siguiendo in- vestigaciones limguísticas actuales, se hayan in- corporado aspectos de la lexicología al análisis gramatical y consideraciones pragmáticas a la explicación de muchas cuestiones gramaticales. Aun sabiendo que hay diferentes tipos de gramática —histórica o diacrónica, Compa- rada, sincrónica, descriptiva, normativa, tra- ¿icional, funcionalista, formalista, generativa, cognitiva, aplicada o contrastiva y pragmática, entre otras-, la gramática moderna basa la va- loración de los datos en la consideración de la gramaticalidad de una construcción y su co- rrección idiomática, que representa un factor de valoración social. A ello contribuye también la observación de construcciones agramatica- les, que no se ajustan a alguna regla o a alguna pauta sistemática de la gramática española (l, 8), aunque unas no se aceptan, como sucede en (La) * Habían personas de todas clases; y otras sí, como b) Todo son historias o c) Juan soy yO UNIDADES Y NIVELES DE ANÁLISIS La NGLE presupone cierta familiaridad con las unidades clásicas del análisis gramatical, como clases de palabras (sustantivo, verbo, adjeti- vo...), funciones sintácticas (sujeto, CD...), informaciones morfológicas (género, número, persona...) o fonológicas (vocal, diptongo, in- ACADÉMICA (2010) en la investigación gramatical contemporánea En principio, la palabra constituye la unidad “máxima de la morfología y la mínima de la sintaxis. Para evitar la noción gráfica de pala- bra, da preferencia la NGLE a "pieza léxica o unidad léxica” (o lexía, en terminología de B. Pottier), integrada por una o varias palabras e inserta en los diccionarios: (2) mesa o mesa camilla, cama turca o salto de cama (cierto tipo de “bata”). Las palabras se unen formando lo- cuciones, que son piezas léxicas unitarias, (3a) Sala estaba de bote en bote, o bien “grupos sin- tácticos”, como en b) la casa, desde lejos, por el camino verde, santas pascuas, etc., equivalentes a “frases o sintagmas”. Las oraciones se combinan para formar periodos, que constituyen agrupaciones ora- cionales: (4a) Si no estás de acuerdo, dímelo, y b) Entre otras cosas, estamos cansados. Se inclu- ye el término “enunciado”, como la unidad mínima, discursiva más que segmental, capaz de constituir un mensaje verbal (1, 12). Así un grupo sintáctico no oracional puede cons- tituir un enunciado: (5a) ¡Está bien!; b) Bien; y 0) ¿Está daro? Eso sí, las oraciones coinci- den normalmente con los enunciados, aunque las subordinadas no constituyen por sí solas enunciados. Pero los enunciados no tienen por qué ser necesariamente oraciones. Entre los elementos básicos del análisis gramatical suelen distinguirse las unidades sustantivas (fundamentales o esenciales), que son ent dades básicas del análisis, y las relacionales, unas de naturaleza paradigmática o contrastiva —contraste fonológico, morfológico y léxico= y otras de naturaleza sintagmática o combinato- ría, al establecer relaciones de incidencia: (6a) co-operar, o de modificación, b) sano juicio o juicio sano. También las unidades relacionales desempeñan funciones sintácticas (o relaciones de dependencia): sujeto, CD. Se diferencian de las categorías (o clases de palabras) en cuanto a que están dotadas de propiedades morfológi- tensidad) y otras unidades similares. A su vez, ha incorporado terminología procedente de las numerosas corrientes, escuelas y tendencias cas y sintácticas. La concordancia es la expre- sión formal de varias relaciones sintácticas y la selección (o rección) también es una relación UI LA LENGUA TEORÍA LINGUÍSTICA ACTUAL EN LA NGLE que s sabe que o que ve (diferencia de entonación). Se establecen también informaciones relacionales entre los pronombres y los grupos pronomi- nales mediante relaciones de correferencia, la anáfora y la catáfora (1, 13), como en (8a) He escrito a mi amiga para felicitarla y b) La he feli- citado a mi amiga por carta. Se trata de relacio- nes entre unidades sintácticas no contiguas. La gramática analiza contenidos de diver- so tipo mediante informaciones gramaticales (o categorías gramaticales), asociadas a alguna noción semántica: determinación, referencia, pluralidad, cuantificación... Eso sí, el signi- ficado léxico determina una parte de las po- sibilidades de combinación de las palabras y contribuye a la estructura de la gramática, al igual que las posiciones periféricas y el orden constituyen también unidades del análisis gra- matical, aunque unas veces está determinado por principios formales de la sintaxis y otras se debe a factores informativos (énfasis o tó- pico), como en (9a) De este asunto, ni hablar; o la posición de las palabras interrogativas y los grupos formados por ellos en b) ¿De qué pen- sabas hablar? Y también tienen repercusiones establece entre dos unidades, como en (Ta) Es bueno que hable o habla de ti, y en b) No clases de palabras se establecen en función de agrupaciones transversales de las categorías. De acuerdo con el significado, se distinguen unidades léxicas, gramaticales y funcionales, aunque los límites no siempre están claros; y, atendiendo a la capacidad flexiva, las palabras pueden ser: variables (admiten flexión) e inva- riables (1, 44). Los sustantivos denotan y sir- ven para caracterizar personas, animales, cosas reales o imaginarias, grupos, materias, accio- nes, cualidades y sucesos, por lo que pueden establecer relaciones de hiperonimia, hiponi- mia, sinonimia y antonimia. Desde el punto de vista sintáctico, el sustantivo forma grupos nominales a los que corresponde diversas fun- ciones sintácticas. Los adjetivos modifican al sustantivo o predican de él aportando signifi- cados variados. Pueden dividirse en calificati- vos, que expresan propiedades de personas o cosas, y relacionales, entre los que incluye los gentilicios. Distingue, a su vez, los adjetivos restrictivos y no restrictivos, graduables y no graduables, intersectivos (1 1a) Es un arquitecto ¡ alto —por un lado, profesión, y, por otro, esta- tura- y no intersectivos (o intensionales), b) Es un arquitecto excelente incide sobre el ejercicio profesional-, e inherentes o caracterizadores significativas la colocación del adjetivo respecto del sustantivo, la de los demostrativos y posesi- vos, la del sujeto respec- to del verbo, la del ad- verbio respecto del verbo o de la oración, como en (102) Está suficientemente contento o b) Esta, sufi- cientemente, contento. determina un: posibilidades d a la estruc CLASES DE PALABRAS El término “categorías gramaticales” se usa en dos sentidos: uno equivale a clases sintácticas de palabras y otro se utiliza para hacer refe- rencia a la información gramatical contenida en los morfemas flexivos. Para identificarlas, se recurre a criterios morfológicos, combi- natorios, semánticos, etc. Ahora bien, ciertas [...] el significado léxico de las palabras y contribuye gramática y otros factores de carácter informativo [( combinados con “ser”, como (122) Juan es va- liente, y los episódicos o accidentales unidos a “estar”, b) Juan está contento. Los pronom- bres son palabras que se usan para referirse a las personas, los anima- les o las cosas sin nom- brarlos o sin manifestar el contenido léxico que les corresponde (él, que, le, eso). Se llaman personales a los que ma- nifiestan rasgos gramaticales de persona para referirse al que habla y a aquel a quien se dirige en la conversación. Se clasifican siguiendo cri- terios morfológicos por la persona, el género, el número y el caso; morfofonológicos por la tonicidad y sintácticos por la reflexividad. Los ¡a parte de las le combinación tura de la DIALOGUS Lt verbos admiten gran número de subdivisiones porque aportan varias informaciones morfoló- gicas y porque las relaciones de dependencia que contraen con otras secuencias articulan en buena medida la estructura de la oración. Así se distingue entre las formas personales (flexio- nadas, flexivas o conjugadas) y las formas no personales (no flexionadas, no flexivas, no conjugadas, no finitas, verboides). Atendiendo asus propiedades morfológicas y simtácticas los verbos se suelen distribuir en varios grupos regulares, irregulares, defectivos, tercioperso- nales (llover, haber, acontecer, ocurrir, suceder). Por las funciones adscritas al verbo se pueden distinguir: wransitivos (preparar), intransitivos (bostezar) y copulativos (ser). Y se añaden los pronominales. Por la naturaleza nuclear o sub- sidiaria respecto de otra categoría, se distingue entre los verbos plenos y auxiliares, divididos a su vez en varios grupos según el tipo de pe- rífrasis. Semánticamente los verbos se agrupan en dos bloques: aspectuales (o eventivos), que expresan eventos O Sucesos, acciones, estados o procesos, y nocionales, que incluye verbos con criterios semánticos variados: de percep- A A IIA TEORÍA LINGUÍSTICA ACTUAL EN LA NGLE biles (alguno). Estos últimos se subdividen en existenciales (ninguno), indistinción (cualquie- 7a), numerales (cuatro), evaluativos (muchos) y comparativos (más). Los demostrativos perte- necen a más de una clase gramatical, aunque algunos gramáticos han hecho notar que les correspondería con mayor propiedad el térmi- no de “mostrativos”. Poseen flexión como los artículos y como muchos cuantificadores. Los demostrativos señalan a una persona, animal o cosa en función de su distancia respecto del hablante o el oyente. Los adverbios demostrati- vos pueden parafrasearse como los demostrati- vos y sustantivos temporales o locativos, como (14) aquio en este lugar. Tanto los demostrativos como los posesivos constituyen la clase grama- tical de los determinantes o determinativos (l, 49) y, además, puede ampliarse a los cuantifi cadores prenominales (preceden al nombro), coro (15) alguna vez, tres partes, mucho frio. En la actualidad, son muchos los gramáticos que analizan los posesivos como una variante mor- fológica de los pronombres personales, pues- to que poseen rasgos de persona, además de naturaleza referencial, como en (16) Cada ar- ción, de voluntad, de pensamiento, de lengua, de reacción afectiva, etc. Los adverbios y lo- cuciones — adverbiales , expresan lugar, tiempo, [...] las oracionés coinciden quitecto presentó su proyecto. Hay otros puntos de contacio entre personal y posesivo como la combinación con la pre- posición “de”: (17) No sé si es mío o de usted. Al- cantidad o grado, modo, etc. y también puede ha- normalmente con los enunciados, aunque las gunos gramáticos, ante blarse de referenciales o de localización, como en (13a) entonces, actual- mente, de duración b) brevemente, siempre, y de subordinadas por sí solas Pero los enunciados no tienen los problemas que pre- sentaban, optaron por convertir en transversal la clase de pronombres; así se distingue entre no constituyen enunciados. é nte bre: ustanti- or qué ser necesariame pronombres 8 .cia, e) a menudo, — P . Iscreda, b oraciones [...] vos: (182) ¿Qué elegiste?, semanalmente. pronombres — adjetivos: En la tradición gra- matical los indefinidos y numerales se incluían entre los adjetivos, pero en la linguística mo- derna el concepto transversal de cuantificador se ha convertido en categoría gramatical que expresa cantidad, número o grado. Se distin- guen los cuantificadores universales o fuertes úodo) y los no universales, indefinidos o dé- b) ¿Que libro elegiste? y pronombres adverbia- les: e) ¿Cuánto quiere? Un cruce similar suce- de con las palabras relativas, interrogativas y exclamativas. Los relativos llevan antecedente explícito o implícito. Como otras piezas léxi- cas, los relativos pueden encabezar un grupo sintáctico, que se denomina “grupo relativo” DIALOGOS DE LA LENGUA TEORÍA LINGUÍSTICA ACTUAL EN La NGLE se resuelva cuanto antes la crisis. Estas oraciones constituyen argumentos, aunque hay algunas restricciones de verbos que rechazan el CD, entre ellos: creer, dudar, opinar, tratar, adver- tir, incidir... Forman parte del grupo las decla- rativas o enunciativas, las interrogativas indi- rectas y las exclamativas indirectas (1, 3226): (B7a) SE que está contento; b) Me alegra de que haya ganado, c) No tengo que/qué darte, d) Espe- ro pasar el curso y e) Confío en llegar a la meta Las sustantivas presentan la construcción con a sin nexo, en forma personal o no personal. Y se pueden dividir de acuerdo con las funciones en: sustantivas de sujeto, de CD, de comple- mento de régimen, etc. Incorpora los concep- tos de discurso directo e indirecto (II, 3280): el DD se orienta hacia la literalidad: (382) Ortega dijo (marco): “el teatro es un edificio semicircu- lar” (cita directa). El DI va desde el hablante, y el cambio de DD a DI está sujeto a tres tipos de alternancias defctivas: deixis personal, espacial y temporal: b) Ortega dijo que el teatro era un edificio semicircular. Las subordinadas de relativo (adjetiva”se refiere a función sintáctica) van introducidas por un pronombre, adverbio o determinante relativo: (39) Solo hay una historia que debes contar, Puede ser relativa especificativa: (404) | Los documentos que se salvaron del incendio se- rán soraetidos a revisión (solo), y explicativa, b) Los documentos, que se salvaron del incendio, serán sometidos a revisión (todos) Algunos au- tores llaman restrictivas a las especificativas y apositivas o incidentales a las explicativas (UL, 3295). Las relativas especificativas se distin. guen de las sustantivas en que las primeras no tienen valor argumental; así no es lo mismo decir (41la) No sé la cantidad que María cobrará por su trabajo (tiene valor predicativo, no argu- mental) que b) Tengo la seguridad de que Ana co- brará por su trabajo (es argumento de “seguri- dad”). El antecedente puede estar expreso, ser pleonástico e implícito, de ahí que contengan aspectos discursivos (Il, 3360), al aparecer un componente temático o remático en función en (42) Al caballero que vamos a ver le llaman cantamañas. Además incluye el concepto de “relativas libres” cuando aparece omitido el antecedente: (43) Quien bien te quiere te hará llorar (IL, 3298). Las subordinadas adverbiales (o circuns- tanciales) constituyen el grupo más polémico, de tal manera que las gramáticas modernas con- sideran que no hay un paralelismo exacto con el adverbio, salvo en algunas de lugar, tiempo y modo, por lo que se producen cruces, como en (44) El libro está donde (en el lugar que) te dije, y, a su vez, suelen presentar formas inter- has características, como el establecimiento de estructuras binarias, basadas en “subordinan- te + oración”: (45a) Si no vienes, no te llamaré otra vez o b) Porque me lo dices tú, lo creo. A estas estructuras las denomina “construccio- nes oracionales”, distribuidas en comparativas restrictivas (462) Perdimos el partido más por fallos nuestros que por aciertos del contrario; y prototípicas, que son idiomáticas o semiidio- máticas, en b) Es astuto como un zorro o c) Es obstinado cual abad medieval; en superlativas (47) El concierto resultó más interesante de lo que se esperaba; y en consecutivas: (482) Me motes- ta tanto su comportamiento que le odio. Incluye entre ellas las consecutivas suspensivas: b) Mi amiga es tan generosa. A ellas se une el grupo de construcciones que establecen relaciones de causa-efecto, como la causal interna (o de enunciado), como en (49a) Llueve porque esta zona está cerca de la montaña, o externa (o de enunciación, causativa o explicativa), b) Llueve porque todos van con paraguas; la final interna (o de enunciado), en (502) Ha ido al cine para distraerse, y externa (o de enunciación), b) Ha ido al cine para que lo sepas. Las causales y fina- les pueden ser argumentales, (51) Están muy preocupados por pasar el curso; b) Se desvivia por que su presencia fuera agradable; c) Los manuales para aprender son didácticos, y no argumentales: (52a) Se fue a su casa porque estaba cansado y b) Ha comprado una casa para pasar los fines de semana. A ellas añade la construcción ilatiya de las propiedades del grupo nominal, como Revista CALamo FASPE N2 57 - 4000 ne not (llamada también “consecutiva”), en (52) Ha- TEORÍA LINGUÍSTICA ACTUAL EN La NGLE cía mucho frio, ast que 'ha ido'al cine, que está relacionada con las explicativas, como en (53) Cuando nos levantamos nevaba, así que no sali- mos. La conjunción ilativa “pues” admite una gran variedad de usos discursivos. Se utiliza a menudo en la lengua coloquial como apo- yo para iniciar una respuesta o una réplica (ll, 3524). Las construcciones condicionales “si” y las concesivas “aunque” forman períodos que constan de una oración subordinada (prótasis o condicionante o antecedente) y olra princi- pal (apódosis, condicionada o consecuente), como en (542) Si llueve, llévate el paraguas y con período concesivo, como en b) Aunque ya ha acabado el mes de trabajo, no le han pagado. Las prótasis condicionales poseen propiedades referenciales que las oponen a las concesivas (1L, 3536): (55) Me he comprado un traje para si voy de boda. A menudo se producen elipsis en los períodos condicionales y concesivos: (562) Voy ahora, si no, me quedo en casa y b) Con hablar mucho, no se soluciona nada. Inclu- ye también las condicionales de cortesía, que constituyen un subgrupo de las ilativas, como en (57) Si no te molesta, me voy a sentar y b) Si quieres mi opinión, está muy enamorado, y las condicionales de pertinencia, como en (58) Si sigues gritando, ahí tienes la puerta, E inclu- so puede hablarse de expresión de énfasis en. el período condicional: (594) Si quiere verse guapa, no se preocupe de nada y b) Si no quiere hablar, que no hable. A veces nos encontramos con oraciones pseudocondicionales, cuando los períodos van encabezados por prótasis no hipotéticas al usarse como recurso retórico para enfatizar: (60) Si tú eres sabio, yo también Al final se habla de las oraciones negativas, que sirven para expresar la falsedad de los estados de cosas, la inexistencia de las accio- nes, los procesos o las propiedades de que se habla, generalmente en relación con las ora- ciones afirmativas correspondientes: (61) No dijo nada de nada. Considera la negación como un operador sintáctico similar al de los cuan- tificadores y determinados adverbios. Se trata referencia de otras unidades. Resalta asimis- -mo la importancia de los adverbios de foco, de enunciación y de enunciado. El foco es una propiedad de ciertos operadores para enfatizar o poner de relieve una expresión (II, 2991), como en (62a) Fue el martes, y no otro día, el que estuve allí y b) Fue a comer con sus abuelos, no con sus padres; a veces se expresan mediante fórmulas reafirmadoras, como en (63a) Eso es lo que digo yo; o mediante la singularización del relativo, b) De Luisa es de quien más me acuer- do; o condicionales enfáticas, c) Si lo hace será porque le gusta. EN CONCLUSIÓN La terminología utilizada en la NGLE se funda- menta en las fuentes tradicionales, si bien se han incorporado muchos conceptos de la linguística actual. Se mantiene la caracterización de la pala- bra como unidad compartida por la morfología y la sintaxis. Aun así, aparecen otras unidades de análisis como pieza léxica o unidad léxica, grupos sintácticos, frases o sintagmas, períodos oracionales, grupos oracionales, subordinación, construcción, etc. Incorpora términos procedentes de la prag- mática, como enunciado (equivalente a unidad discursiva), tema, rema, tópico, foco, operador, modalidad del enunciado y de la enunciación, discurso directo e indirecto, clases transversales, estructura argumental, valencia, construcciones con verbo de apoyo, expresiones lexicalizadas o semilexicalizadas, etc. Atiende, por ello, a las clases de palabras y a sus grupos sintácticos, in- cluyendo los conectores discursivos adverbiales (2010: 595), a las funciones sintácticas, semán- ticas e informativas y a las construcciones sin- tácticas fundamentales. m BIBLIOGRAFÍA Alarcos Llorach, Emilio (1994): Gramática de la lengua es- pañola, Madrid, Espasa Calpe, RAE (1931): Gramática de la lengua española, Madrid; RAE (1973): Esbozo de una nue- va gramática de la lengua española, Madrid, Espasa Calpe; RAE (2009): Nueva gramática de la lengua española, Ma- drid, Espasa Calpe, 2 vols; RAE (2010): Manual de la nueva de un elemento que condiciona o suspende la gramatica de la lengua española, Madrid, Espasa Calpe,