






































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
practicas trabajo final de Historia Moderna Universal I
Tipo: Ejercicios
1 / 46
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







































AÑOS LOCALIZACIÓN TIPO 1500-29 Italia del Norte Guerra 1531 Francia Hambre 1540-55 Sacro Imperio Guerra 1560-98 Francia Guerra 1563-6 Europa Peste 1568-1609 Países Bajos Guerra 1575-7 Italia Peste 1590- 1590- Sicilia Italia Hambre Peste 1599 1603 España Londres Peste Peste 1606- 1618- Sicilia Sacro Imperio Hambre Guerra 1621- 1630- Países Bajos Italia Guerra Peste 1656 Italia Peste 1660-2 Francia Hambre 1665 Londres Peste 1693-4 Francia Hambre
1500-1529 , Periodo de guerras entre Francia y los Habsburgo por el 5 Cambrai que asegura la hegemonía de España en Italia hasta el siglo XVIII. 1531. Francia Carestía y hambruna debido al cambio climático con calor estreno las crónicas hablan de los cambios de estaciones 1540- 1555 Sacro imperio Guerra Guerras de religión entre protestantes y católicos que finalizan en 1555 con la paz de Augsburgo en el que se fija la libertad de religión pero solo para los príncipes, ,En este año se producirá la abdicación del emperador Carlos en su hijo Felipe II. 1560 -1598. Francia Guerras, Se inicia el ciclo de guerras de religión serán 8 guerras que enfrentaron a los hugonotes contra los católicos finalizará con el edicto de Nantes que deja libertad de culto a los hugonotes 1563 -1566 Europa Peste Ciclos de peste bubónica originario de Hungría que se extenderá por toda Europa 1568-1609 Países Bajos Guerra, En 1568 con las graves alteraciones motivadas por los calvinistas se inicia la denominada guerra de los 80 años en 1609 el agotamiento de ambos contendientes , las dificultades financieras , y la llegada al trono de una nueva generación que impone la PAX HISPÁNICA A llevara a la firma de una tregua de 12 años 1575- 1577 Italia Peste Oleada de epidemia de peste que afecta muy duramente a Venecia donde muere 1/3 de su población. 1590 -1591 Sicilia Hambre Hambruna en Sicilia debido a una sucesión de malas cosechas y al agotamiento de las tierras, 1590 – 1591 Peste Italia Extensión de la epidemia de peste del ciclo mediterráneo por la península italiana ya gravemente afectada por las hambrunas y malas cosechas. 1599 España Peste. Inicio de la oleada de epidemias de peste que afectara a toda la corona incidirá muy duramente en Sevilla y Burgos 1603 Peste Londres. Peste de Londres que acabara con 1/3 de su población 1606 -1607 Sicilia Hambre Nuevo episodio recurrente de las hambrunas mediterráneas debido a malas cosechas y a los deficientes sistemas de almacenaje y comercialización 1618 – 1648 Sacro Imperio Guerra Uno de los mayores y más complejos conflictos de la historia europea que evolucionara de un conflicto menor en el imperio a una guerra en la que se verán involucradas todas las potencias europeas para dirimir la hegemonía podemos dividir el conflicto en dos grandes etapas la primera 1618 - 1629 donde todavía está contenido en los límites del Sacro Imperio y a partir de 1630 cuando la guerra desborda esos límites La guerra supondrá el fin de la hegemonía de los Habsburgos así como el fin de las guerras de religión sancionadas por el tratado de Westfalia de 1648 1621-1648 Países Bajos Guerra. Último periodo de la guerra de los 80 años que enfrentaba a los Países Bajos con la monarquía Hispana en 1621 impulsados por los partidarios de la guerra no se renovarán las paces de los 12 años y se reinicia la guerra que se encuadrara en el conflicto mayor de los 30 años episodios como la Toma de Breda o la derrota de las Dunas forman parte de este conflicto. En 1648 con la paz de Westfalia se reconoce la independencia de Holanda 1630 – 1631 Italia Peste Importante epidemia de peste en Italia que afectará principalmente al norte de la península 1656 Italia Peste ,Probablemente la peste más mortífera y terrible Nápoles perderá 1/3 de su población y en general las tasas de mortalidad alcanzaron un 36 / 1660-1662 Francia Hambre Motivada por las malas cosechas debido al cambio climático que se conoce como la pequeña edad del Hielo la congelación de los grandes ríos impidió la distribución de alimentos y rompió las redes de abastecimiento y comercio de cereal. 1665 Londres Peste , El año de la peste de Londres aparecerá reflejado crudamente en los diarios de Samuel
mezclado con avena, garbanzos o habas para hacer una masa similar al pan. La hambruna universal agudizada por las malas cosechas conlleva un aumento de la criminalidad en el conjunto de la sociedad empobrecida. Aunque la principal causa de mortalidad sigue siendo el hambre, como bien ilustra el cura mediante el caso de un hombre que murió de hambre entre las campanadas de la parroquia. El siglo XVII en Francia se definió por la época de la gran hambruna francesa [1] donde la mendicidad aumentó exponencialmente y se concentró alrededor de las instituciones eclesiásticas , centros de caridad que supuestamente destinaban los impuestos recaudados al cuidado de las personas vulnerables. Nótese que aunque el clérigo critica los impuestos reales y se muestra empático respecto a la situación del pueblo, no hace alusión alguna a los tributos de carácter eclesiásticos, proporcionalmente responsables de la situación del campesinado que lamenta.
El aventurero simplicissimus de Grimmelhausen fue una obra precursora del barroco alemán, donde inició el género de la novela picaresca siguiendo las influencias de españa. La obra, ambientada a mediados del siglo S.XVII en la contemporaneidad del autor, tiene como base su propia autobiografía marcada por las convulsiones políticas y bélicas sufridas en el Sacro Imperio Germanico y Europa en general. Desde principios de siglo hasta 1648 se desarrolló la Guerra de los 30 años en Europa central. En el conflicto confluyeron asuntos políticos como la dominación dinástica sobre el continente, disputada entre Habsburgo y Borbones ; y de naturaleza religiosa, pero principalmente económica, ya que el enfrentamiento entre católicos y protestantes tenía su origen en la disputa por propiedades secularizadas. falta Los ejércitos empleados por los estados europeos fueron principalmente mercenarios ( a excepción de Suecia). Esto supuso una constante carga fiscal que a menudo se solucionaba a manos de financiación privada. La articulación puramente económica, y no ideológica, de estos ejercicios hizo que ante la imposibilidad de beneficiarse de un salario regular recurrieron al saqueo y al pillaje allí por donde avanzaban para cumplir los objetivos militares. La precaria situación económica de los soldados junto al uso de armamento rudimentario y técnicas militares de asedio y similares hicieron de esta guerra una matanza que devastó el continente. La Europa de la posguerra quedó absolutamente desolada tanto en la economía y demografía como en la moral común. En 1660, la zona del Sacro Imperio Romano correspondiente a la actual Alemania había perdido un tercio de su población urbana y hasta un 40% de la población rural. La guerra de los 30 años, junto a los continuos ciclos epidémicos de la peste, supuso
10 de junio [...] Por la noche a casa a cenar, y allí, para mi preocupación, me entero de que la plaga ha llegado a Londres (aunque en las tres o cuatro semanas anteriores se había mantenido fuera). Ha empezado en casa de mi buen amigo y vecino el doctor Brunet, de Fenchurch Street, lo que me inquieta mucho. A la oficina a terminar mis cartas y luego a casa a dormir, preocupado por la enfermedad y con la cabeza en muchos otros asuntos: en concreto poner mis cosas y propiedades en orden por si quisiera Dios llevarme ¡De mí disponga para Gloria suya! ( pág. 391 ) 15 de junio […] Londres está enfermando bastante y la gente está asustada: la semana pasada murieron ciento doce de la plaga, frente a cuarenta y tres la semana anterior, de los cuales uno en Fenchurch Street y otro en Broad Street, junto a la oficina del Tesorero. ( pág. 392 ) 17 de junio […] Esta tarde me sucedió algo que me afectó mucho: cuando iba en coche desde casa del lord Tesorero por Holborn vi que el cochero cada vez sujetaba menos al conducir, hasta que al final se paró, bajándose casi sin poder sostenerse. Me dijo que se había puesto muy enfermo de repente y que estaba casi ciego, así que me bajé y cogí otro coche, muy triste por ese hombre y preocupado por mí, pues le había cogido en el otro extremo de la ciudad ¡Dios tenga piedad de todos nosotros! […] ( pág. 393 ) (^1) PEPYS, S., Diario 1660-1669 (traducido por Joaquín Martínez Lorente), ed. Espasa Calpe, Madrid,
20 de junio [...] Hoy me informé de que han muerto de la plaga cuatro o cinco en Westminster, en varias casas de un callejón frente a la verja del palacio. Sin embargo, la gente cree que el número será menor que la semana pasada. ( pág. 394 ) 21 de junio [...] De camino a casa veo que casi toda la ciudad se está marchando, los coches y carros llenos de gente yendo al campo. (pág. 394 ) 29 de junio Arriba y por el río a Whitehall, donde toda la Corte está llena de carros y gente dispuesta a salir de la ciudad 2 Este extremo de la ciudad está cada día peor de la plaga. La Lista de Mortalidad llega a doscientos sesenta y siete, que son unos noventa más que la pasada^3 ; y de ellos sólo cuatro en Londres, lo que es una bendición para nosotros. Volví a casa pasando por Somerset House, donde todos están haciendo las maletas: la Reina Madre sale hoy para Francia. ( págs. 395-396 ) 3 de julio [...] Espero así que quede todo lo más cerrado posible para dejar mis asuntos en el mundo en buen orden, pues la época está tan llena de enfermedad que es de temer que un hombre no escape de coger la enfermedad: el Buen Señor Dios me bendiga o me prepare para recibirla. Después de cenar a la cama, pero muy perturbado toda la noche soñando con Jack Cole, mi antiguo compañero de colegio, recién muerto, que nació al mismo tiempo que yo, diciendo ambos que compartiríamos el destino. Dios me prepare para su situación. ( pág. 397 ) 18 de julio [...] Hoy me preocupó oír que en Westminster están enterrando a los muertos en campos abiertos
de Tuttle, alegando que no hay sitio en otra parte. Sin embargo, en la última plaga vallaron el patio de New Chapel con fondos públicos ante la escasez de espacio, mientras que ahora sólo los que pueden pagar mucho dinero pueden ser enterrados allí. ( pág. 400 ) 26 de julio [...] La enfermedad ha llegado a nuestra parroquia esta semana y de hecho está por todas partes, así que pienso en dejarlo todo arreglado y ruego a Dios que me permita hacerlo, tanto para el cuerpo como para el alma. ( pág. 401 ) 8 de agosto [...] Las calles completamente vacías, ahora incluso en Londres, un espectáculo muy triste. En Westminster Hall la señora Mumford me contó historias muy tristes, como la de la familia del hijo de la señora Michell. Y el pobre Hill, que nos vendía cerveza en la puerta del Hall, con su mujer y sus tres hijos muertos, creo que todos en un día. ( pág. 404 ) 12 de agosto Muere tanta gente ahora que parece que tienen que enterrar a los muertos a la luz del día, pues las noches no bastan para ello. El Alcalde ha decretado que la gente esté en casa a las nueve, como dicen, para que los enfermos tengan libertad para salir a tomar el aire. Hay un muerto en uno de nuestros barcos en Deptford, el brulote Providence , que estaba listo para salir, lo que nos preocupa mucho. Hoy me cuenta W. Bodham que ha muerto uno en Woolwich, no lejos del almacén de cuerdas. También me dicen que la (^2) La Corte se trasladaría sucesivamente a Isleworth, Hampton Court, Salisbury, Oxford y Hampton Court. No regresó a Whitehall hasta febrero del año siguiente. (^3) Se refiere a muertos registrados por la plaga, de un total de seiscientos ochenta y cuatro entierros. esposa de un mozo de cuadras de la Corte ha muerto en Salisbury, por lo que el Rey y la Reina se marchan a toda prisa a Milton. Dios nos proteja. ( pág. 405 ) 22 de agosto [...] Salí y fui andando a Greenwich, encontrándome por el camino un ataúd con un muchacho dentro, muerto por la plaga. Estaba en un terreno de la granja de Coome: lo dejaron allí anoche y la parroquia no ha designado a nadie para que lo entierre. Sólo han decidido que lo vigilen día y noche para que nadie se acerque allí ni venga de aquel sitio, algo de lo más cruel: esta enfermedad nos vuelve más crueles entre nosotros de lo que somos con los perros. [...] ( pág. 408 ) 30 de agosto Arriba temprano y me pongo a arreglar la casa y ordenar los papeles. Luego salí y encontré a Hadley, nuestro empleado, que al preguntarle cómo va la plaga me dijo que aumenta mucho, y bastante, en nuestra parroquia: «Pues», dice, «la semana pasada murieron nueve, aunque yo sólo informé de seis». Ésta es muy mala práctica y me hace pensar que pasa lo mismo en otros lugares, por lo que la plaga es mayor de lo que la gente piensa. De allí, como me proponía, a casa de sir R. Viner, donde el señor Lewes no estaba todavía preparado para atenderme, por lo que caminé hasta Moorfields para ver (Dios perdone mi osadía) cómo enterraban algunos cadáveres, pero quiso Dios que no hubiera. Sin embargo, Dios mío, el aspecto y la conversación de todo el mundo son de muerte y nada más, hay poca gente circulando y la ciudad parece un lugar afligido y abandonado. [...] ( pág. 409 ) 31 de agosto [...] Así acaba el mes, con mucha tristeza en lo público por la gran plaga que está en casi todas partes del país. Cada día las noticias son más tristes por los aumentos. En la ciudad murieron esta semana siete mil cuatrocientos noventa y seis, y de ellos seis mil ciento dos de la plaga, pero se teme que el número real sea mayor, de cerca de diez mil esta semana, en parte porque es difícil tomar nota de los pobres cuando el número es muy grande, y porque los cuáqueros no quieren que toquen campanas por ellos. [...] ( pág. 410 ) 3 de septiembre, día del Señor
, por considerarlo más seguro, las clases populares abarrotaban suburbios , calles y cementerios. El propio autor realiza esta observación en la entrada de su diario del 21 y 29 de Junio. Su transmisión se relaciona principalmente con el movimiento de animales y personas, en su mayoría motivado por las rutas comerciales o el avance tropas a través del continente. La amplia proyección del contagio se agrava aún más considerando la baja calidad de vida de la mayor parte de la población, que sufría desnutrición crónica ,además de la ausencia de medidas higiénicas básicas. Se teoriza que la peste coincide cronológicamente con la pequeña edad glaciar que debilitó considerablemente la agricultura y la ya de por sí escasa dieta del campesinado. Estos factores hicieron que la peste supusiera hasta un 90% de mortalidad entre los infectados. Los cuidados médicos ante esta enfermedad muchas veces estaban basados en corpus de conocimientos procedentes de la Antigüedad Clásica. Así, diferentes aproximaciones a la cuestión decretaban sangrías, cuarentenas o tratamientos con minerales, metal y hierbas para evitar la propagación y aumentar las posibilidades de supervivencia del enfermo. Sin embargo, según los contemporáneos, la supervivencia o no del infectado depende generalmente de su propia resistencia. Igualmente se publicaban libros que recogían todo el amplio catálogo de posibles curas, y panfletos que hacían voz de las mismas o incluían rezos para levantar la moral ciudadana. El impacto de la peste en la población suscita varias interpretaciones. Predomina la religión, que interpreta la enfermedad como un castigo divino por los pecados cometidos y señala la cura en el arrepentimiento, los rezos y una reforma de la moral corrompida. Ejemplo de ello es la anotación en las casas supuestamente infectadas del lema “Dios tenga piedad de nosotros” como observa el autor a comienzos del fragmento y que él mismo utiliza a lo largo de su relato. También en la cultura popular surgen explicaciones de carácter mágico a modo de respuesta defensiva ante la ausencia de un origen claro de la epidemia. Por otro lado, las autoridades de la ciudad activaban una serie de medidas como el cierre de escuelas, la prohibición de reuniones numerosas, o la imposición de un toque de queda. Se prioriza la limpieza de las calles y la “purificación del aire” encendiendo hogueras por toda la
ciudad, como anota Pepsys en su diario. Se endurecen las reglas respecto a las actividades de moral dudosa como el vagabundeo o las casas de juego, puesto que se consideraban un foco de infección. El orden público se consideraba esencial para combatir la epidemia, pero no siempre era posible ya que el miedo generalizado y la huida de la mayoría de autoridades generalizó el caos en la ciudad. La evolución de la peste en Londres y su ciclo de mortalidad quedaba reflejado en las listas de mortalidad ( “bills of mortality” ) a las que el autor se refiere en varias ocasiones con el carácter escéptico que las solía acompañar. Las parroquias documentaron las muertes semanales y las causas de las mismas. Todos estos datos se reunían y publicaban en conjunto aunque a menudo cuantificaban menos muertes de las realmente acontecidas. Estos informes acaparaban toda la atención del público londinense y eran sujetos a debates, conversaciones cotidianas o estudios estadísticos posteriores. Durante la Gran Plaga, el espacio y tiempo dedicado a los enterramientos supuso una presión constante sobre las autoridades competentes, al no poder gestionar semejante volumen de mortalidad. Samuel Pepys relata (específicamente en el apartado del 18 de julio) como los espacios de enterramiento son constantemente ampliados, muchas veces mediante financiación pública, tan solo para terminar siendo destinados para los difuntos más pudientes. Asimismo también señala como los entierros son tan numerosos que se realizan de igual manera de día y de noche, al no tener esta última suficientes horas por si sola. A pesar de estar prohibida la asistencia a los funerales, el diarista anota una gran séquito acompañando a cada fallecido. La Inglaterra del siglo XVII no sólo sufrió los continuos brotes de peste sino también su consecuente descenso demográfico y freno económico para el desarrollo de nuevas tendencias como la industrial Tras el último brote europeo en 1720 , la peste comenzó a proliferar en oriente. La progresiva desaparición de la peste se atribuye a diversos factores, como la sustitución de la rata negra por la rata gris y la generalización del gato como animal doméstico. También se denota una mejora en las estructuras domésticas, que permiten un mejor aislamiento. Además aumentan las innovaciones sanitarias tanto en la calidad de asistencia como en la generalización del uso del jabón y las medidas de higiene. Ya en el siglo XVIII comienza a
Jose Maria Blanco White [1775-1841] fue un autor impregnado de criticismo hacia la vida religiosa , que el mismo experimento, y hacia las autoridades españolas en general. Sus escritos lo convirtieron en un autor respetado en Inglaterra,donde vivió gran parte de su vida, y más que polémico en España donde se prohibieron sus artículos críticos y aquellos favorables a la autonomía de las colonias iberoamericanas. La revolución liberal española de 1820 le lleva a centrarse en los problemas de su país natal y redacta las Cartas desde España, cuyo fragmento encontramos aquí. En este caso especialmente dedicado a la incompetencia de la autoridad y su refugio en la superstición religiosa tan aclamada por la población. En el documento propuesto para análisis, White relata sus percepciones durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad de Sevilla en 1801. Los brotes de esta enfermedad se dieron sucesivamente desde 1723 hasta 1901 en el Viejo Continente, teniendo su máximo auge tanto geográfico como de mortandad en la primera mitad del siglo XVIII. Encontramos ejemplo de ello en las epidemias de 1723 en Lisboa, 1733 en Cádiz, 1741 en Málaga y nuevamente en Cádiz en 1800 desde donde se expandió a Sevilla.
La fiebre Amarilla o vomito negro habia dejado constancia ya en el Nuevo Mundo desde mediados del siglo XV. En México, se registra un brote en 1445. Igualmente una enfermedad de semejantes características se había hecho notar en el Golfo de Guinea, de donde proceden la mayoría de los esclavos transportados a América. El origen del brote epidémico de 1800 se atribuye a un barco procedente del Caribe que había llegado en agosto al puerto de Cádiz, centro del monopolio americano, desde donde probablemente los marineros contagiados llevaron la enfermedad a Sevilla. El mosquito portador del virus prolifera en una coyuntura climática específica, típica de la franja tropical y subtropical del planeta. La epidemia perdía fuerza por debajo de los 25ºC y prácticamente desaparecía si se bajaba de los 17 ºC. Tenemos constancia de que el invierno de 1799 en Cádiz fue especialmente lluvioso y dejó un ambiente húmedo que contrastó con una brusca subida de temperaturas cuando llegó el verano, hasta 6ºC más de media que los años pasados. Esta situación climática junto a la inexistencia de costumbres higiénicas y el desconocimiento médico general fueron factores clave en la consolidación del brote epidémico. Como señala el autor, la inactividad por parte de las autoridades ante los comienzos de la epidemia hicieron que esta se propagara con mayor facilidad al no encontrar impedimento alguno. Aproximadamente el 95% de la población sevillana se vio afectada por la enfermedad y alrededor de un 18% (17.000 personas) fallecieron. La mortalidad de la fiebre amarilla varía entre un 20 y 90%. Su sintomatología se traduce en fiebre, dolores de cabeza, vómitos, sudor, sangrado y convulsiones. Respecto a los tratamientos, a pesar de no existir un consenso común, los más usuales eran ingerir solo caldos, beber agua para provocar sudoración, profundas lavativas, sangrías y aplicaciones de corteza de quina. El consumo de opio fue asimismo común no ya como intento de curar la enfermedad si no con objeto de paliar los dolores físicos del enfermo. Sin embargo lo más eficaz siempre fue la prevención. Para ello se desarrollaron técnicas de fumigación con gases sulfurosos o ácidos reducidos a gas como el muriático oxigenado. Estos gases de por si no aportan ningún beneficio a la curación del enfermo pero por otro lado sirvieron para ahuyentar a los mosquitos vectores en la zona fumigada. De igual manera se observó la considerable mejora de los enfermos cuando estos eran trasladados a salas con una mayor ventilación. Ante los rumores de la llegada de la fiebre amarilla o vomito negro a la ciudad, Jhon White critica de manera ferviente la reaccion de las autoridades sevillanas. Alude a su negativa de cortar la comunicación con las zonas ya contagiadas ,y a la ausencia de medidas para la atención médica y hospitalización de los sectores más pobres. Asimismo desprecia la única disposición decidida : la celebración de Rogativas durante 9 días en la Catedral. El poder de la iglesia se ve consolidado en estos tiempos de crisis. Sus continuas demostraciones de poder espiritual, como por ejemplo la exhibición de la reliquia Lignum Crucis ( supuesto trozo de madera de la cruz de Cristo) en la Giralda, tienen por destino afianzar su monopolio ideológico y su prestigio social frente a otras alternativas más prácticas de carácter sanitario.
matrimonios entre primos hasta el 6 grado BULA NOSEKE y debilitando así el entramado social del campesinado, haciendolo más débil y susceptible a las duras condiciones de vida. Tras todo este proceso se consolida la situación que ya forma parte de la contemporaneidad del autor ,“los campesinos viven solo con sus familiares”. Igualmente permanece un régimen de poblamiento rural, dadas las mejores condiciones de vida en los núcleos aislados ya que la vida urbana se supone más susceptible al control autoritario, los brotes epidemiológicos o las fluctuaciones económicas. El factor determinante del carácter rural del campesinado reside en el sistema económico vigente donde el 85% de la población se ocupa en agricultura y ganadería. En la segunda línea ya da comienzo la notoriedad de la pobreza del campesinado. Su precariedad se manifiesta tanto en el alcance alimenticio generalmente centeno, avena, guisantes, o lentejas (el pan blanco se situaba muy por encima de su poder adquisitivo debido a las malas cosechas y las constantes subidas del precio del trigo 1 ) como en la escasa calidad material de sus viviendas ( sustentadas por barro, madera y paja) y vestimentas ( túnica , botas y sombrero), estas últimas muy dependientes de la capacidad de producción doméstica o de trueque Seguidamente el autor comenta el abusivo régimen laboral que atosiga al campesino durante toda su vida. Todo el día trabajan la tierra con la única esperanza de que produzca un excedente que poder comercializar junto con los productos ganaderos, mucho menos comunes en el capital campesino, y así obtener beneficio suficiente para subsistir. Además de su pesada carga laboral para poder permitirse una alimentación básica pero nunca suficiente , el campesinado debía estar siempre al servicio del señor y prestarle su fuerza de trabajo gratuita. Debido al ordenamiento económico territorial, la tierra en general era propiedad personal del monarca , quien las transfería a su nobleza según méritos o favores. Mediante este sistema, los campesinos que habitan el territorio donado a un señor pasaban a encontrarse bajo su jurisdicción. Esto supuso la pérdida total de las tierras comunales y las pequeñas propiedades, el único respiro económico que podía disfrutar el campesinado. El consecuente empobrecimiento de las masas fue brutal y El servicio gratuito referido se conoce como corvea, y podía estar dirigido a recoger cosechas, construir infraestructuras o realizar tareas domésticas, según voluntad del señor En las últimas líneas el autor se lamenta de “esta pobre gente” ante su imposibilidad de mejorar su posición social o desarrollarse como individuos fuera del régimen laboral. Asimismo podemos responsabilizar directamente de esta situación a los señores quienes los mantienen bajo una coacción económica y/o violenta constante con objeto de mantener sus beneficios.
(^1) Debido al alto precio del trigo, los campesinos que se podían permitir cosechar vendían los frutos para comprar maíz u otros productos americanos, mucho más baratos en comparación, en cierta parte gracias a su origen indigena. Esta estrategia podría aportar un considerable impulso económico para poder comenzar la siguiente cosecha
En este caso nos encontramos ante un documento de carácter gráfico que muestra porcentajes representativos de la proporción de propietarios, arrendatarios y jornaleros que hay según diferentes áreas de España en 1797.^2 La diferencia radica en que mientras el propietario disfruta de plena autonomía sobre la tierra, el arrendatario tan solo dispone de ella en tanto que abona una cantidad en forma de pago por su uso , dicho pago puede ser monetario o un porcentaje determinado sobre el beneficio obtenido. Finalmente el jornalero es quien aporta su fuerza de trabajo a la tierra,
El autor del texto, Pablo De Olavide [1725- 1803] , fue un político nacido en Lima que desarrolló gran parte de su carrera profesional redactando informes sobre las colonizaciones en España. Su obra política se dirige al espíritu crítico y reformador de los ilustrados. Destaca por su participación en el Expediente de la ley agraria , una recopilación de informes sobre la distribución de la propiedad territorial, mandado hacer por la Secretaría de Estado y del Despacho de la Real Hacienda en 1766. Dicho informe fue terminado en 1777 y posteriormente resumido y publicado en 1784 por la Real Sociedad Económica de Madrid. Su alcance nunca llegó a materializarse en una ley de reforma agraria, pero constituye un testimonio de los intelectuales de la época respecto a la práctica de soluciones redistributivas. En el momento de la redacción del presente documento, su autor ocupaba el puesto de Intendente General de Andalucía. No es de extrañar que su obra se vea centrada en esta circunscripción territorial y por lo tanto sea más relevante para la misma que otros escritos más conocidos del Expediente , como el de Jovellanos que comentaremos más adelante. Así pues nos encontramos ante un texto de naturaleza económica-agraria, como demuestra sus primeras líneas referentes al sistema económico latifundista predominante en Andalucía y sostenido por el trabajo de los jornaleros. Pablo Olavide califica a estos últimos como los “hombres más infelices” que conoce y comenta su inevitable dependencia laboral tanto de la oferta de trabajo (“cuando los llama el administrador”) como de las condiciones climáticas. En tiempos de cosecha , los jornaleros viven en la miseria prácticamente viviendo dia a dia de su escaso salario, generalmente en techo y comida. Pero al llegar el fin de la temporada se ven relegados a la mendicidad. El texto anota el carácter cíclico de esta situación pues cuando llega el mal tiempo lo acompaña “millares” de mendigos a los núcleos poblacionales. Según el autor, impregnado del desprecio social hacia las masas campesinas, la repetitividad de la alternancia entre jornalero y mendigo, termina por hacer al hombre decantarse por la segunda opción, supuestamente al ofrecer un “descansado modo de vida”. Tras exponer la situación de los trabajadores agrarios, procede a desentrañar las desventajas económicas de la misma. Primeramente, señala que la dependencia de la fuerza de trabajo del jornalero y sus condiciones precarias suponen un desinterés general por la perfección del trabajo, ya que ellos no se benefician directamente de una mejor o peor cosecha. Este desentendimiento entre el trabajo en sí y el beneficio mayor consecuente, se traduce en una baja rentabilidad del sistema laboral al suponer un esfuerzo económico por parte del propietario que inevitablemente resulta en una subida de precio del producto final. Finalmente el autor no solo se limita a calificar al jornalero de “pordiosero” o “desidioso” si no que incluye a
sus familiares (mujeres e hijos) en su diagnóstico de inutilidad infecciosa para la sociedad , prácticamente inherente a las clases bajas. El político y su obra muestran a la perfección la corriente ilustrada reformadora que , sin embargo, se encuentra tan alejada de la realidad que pretende cambiar que resulta prácticamente inviable. A pesar del fracaso en el plano legislativo de este proyecto , supondría un precedente para políticas posteriores como las desamortizaciones de comienzos del siglo XIX que al mantener la misma política alejada de la vida cotidiana tampoco su realización supondrá un cambio sustancial en el sistema de propiedad agraria.