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Asignatura: Teoria de la literatura, Profesor: José Enrique Pelaez, Carrera: Estudis Anglesos, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
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El psicoanálisis es un método paranoico, sospecha de la presencia de cualquier elemento o detalle textual como portador de sentido.
→ La superficie textual es algo falso, aparente, que hay que atravesar para llegar al verdadero sentido.
Los conceptos fundamentales del psicoanálisis freudiano
El “yo” y la “intencionalidad” no son las causas de nuestro comportamiento, sino los efectos de un proceso oculto que nos domina y con el que se puede negociar. Freud y la tradición psicoanalítica hablan de “inconsciente”. El sujeto no es el dueño de su acción, de su comportamiento y del escenario histórico en el que se mueve.
Partía de 3 enseñanzas fundamentales:
El descubrimiento fundamental del psicoanálisis es la existencia de una zona psíquica a la que denomina “inconsciente”. Su existencia queda confirmada por una serie de acontecimientos psíquicos que no pueden tener su origen en la voluntad y en la conciencia de quien lo sufre. Hay una fuerza en el sujeto que le hace actuar de manera distinta a como “desea” hacerlo, una fuerza cuyas principales características son que dicho sujeto la ignora y que, no obstante, le domina.
Otra característica es su unión a los deseos reprimidos del sujeto. El conflicto entre esas fuerzas reprimidas y lo que desea su voluntad está en la base de los comportamientos contradictorios.
La existencia del inconsciente y de la represión hunde sus raíces en la historia personal de todos los sujetos. Ya en los momentos prenatales e intrauterinos, y después a partir del nacimiento, la persona contiene una fuerza vital básica y primitiva que Freud denomina libido. El cuerpo de la madre juega un papel fundamental en esa evolución, forma una identidad con el niño, y después se convierte en su objeto amoroso durante la fase del complejo de Edipo.
Lacan, al referirse al hecho que estamos describiendo habla de tres órdenes: el de lo real, el de lo imaginario y el de lo simbólico.
El conflicto surge como consecuencia de las fuerzas y energías opuestas que maniobran en el individuo:
Una situación esencial en todo individuo para la consolidación de su estructura yoica es lo que Freud ha denominado “Complejo de Edipo”. Dado el papel fundamental que el cuerpo y la figura de la madre juegan en la evolución del niño, es lógico que ella sea para él un objeto erótico de primer orden. Pero esa historia de amor ha de sufrir una interrupción encarnada en la figura del padre, que se representa a los ojos del infante como un rival odioso y poderoso que se lleva a la madre, como un rival agresivo que amenaza con la castración. → La niña ve el pene, sabe que no lo tiene, sabe que esta castrada y desea tenerlo. El niño ve los genitales femeninos, y aunque en un primer momento no les presta atención, cuando sienta sobre si la amenaza de la castración los enfatizará. Tanto el niño como la niña deben solucionar el problema edípico, y de dicha solución va a depender su orientación sexual del futuro.
La teoría psicoanalítica ve en la literatura un sujeto epistemológico, un sujeto de conocimiento que se adelanta a la actividad científica. La literatura es un medio que transporta determinada verdad.
Interpretar un sueño consiste en sustituir el contenido manifiesto por las ideas latentes. En este sentido la interpretación de un sueño no es muy distinta de la de un texto. Uno de los problemas que toda interpretación se plantea es si a un contenido manifiesto le corresponde un solo sentido latente.
La interpretación psicoanalítica encuentra su sentido último en una energía sexual reprimida y los contenidos e ideas a ellos asociados.
El sentido de lo oculto se encuentra en las fuerzas represivas.
Lleva a cabo un proceso de subversión del esquema de la representación clásica según la cual un Sujeto dominante llega hasta la realidad a través de la representación lingüística. Toda crítica del sujeto ha de ir obligatoriamente acompañada por una crítica del signo.
Significado y significante son como las dos caras de la misma moneda. Es una relación de equivalencia, de reciprocidad. El significante tiene prioridad sobre el significado, que depende del significante, es un efecto suyo.
El significado y la realidad son un efecto del significante, sólo existen en la medida en que el significante ha dejado su huella sobre ellos. Solo hay sujeto social desde el momento en que el viviente inyecta el Súper-yo. Nos hallamos dentro de una red simbólica que nos precede y nos espera, y esa red simbólica es el significante. Esa red simbólica tiene todas las características del sistema lingüístico, fundamentalmente dos: los elementos que la componen se definen negativamente; y constituyen un valor.
Lo que se demanda del otro es algo que éste no puede satisfacer, dado su carácter vacío. Y este es el hecho que determina en buena medida la formación del inconsciente.
La metáfora y la metonimia, en tato paradigmas de los tropos, suponen la posibilidad de decir un poco más de lo que se puede decir.