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Asignatura: fisio especial 2, Profesor: , Carrera: Fisioterapia, Universidad: UAX
Tipo: Apuntes
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Introducción y definiciones
Desde hace ya bastante tiempo, la extensión de la columna se ha utilizado mayoritariamente como tratamiento de la ciática. Pese a que es cierto que puede ayudar a algunas personas, existen razones para pensar que este movimiento no debería usarse en pacientes con radiculopatía lumbar.
El hecho de que la “ciática”, el “dolor radicular” y las “radiculopatías” tengan significados diferentes tiene implicaciones importantes en la clínica, cuando hay que decidir que movimientos debemos utilizar en estas situaciones.
Ciática – dolor en la distribución del nervio ciático. Puede deberse a una raíz nerviosa, y entonces puede clasificarse también como dolor radicular. El dolor radicular puede tener muchas causas posibles, incluidas las hernias y protusiones discales o patologías médicas como la aracnoiditis o el aracnoidoma.
Una ciática podría estar originada también por el nervio ciático en sí mismo, y por tanto, no clasificarse como dolor radicular. Causas de afectación del nervio periférico serían el síndrome del piriforme, adherencias a lo largo del trayecto nervioso en el muslo tras un traumatismo, o incluso más serias, como el caso de un miosarcoma en los músculos isquiotibiales.
Dolor radicular – dolor en la distribución de la raíz nerviosa. Comúnmente esto suele involucrar a las raíces nerviosas de L5-S1, que conforman el nervio ciático. En definición, cualquier disfunción o patología de estas raíces nerviosas puede causar ciática. Esto se relaciona con el siguiente término, el dinatoma.
¿Qué es el dinatoma? – un dinatoma es el área de síntomas (por ejemplo, dolor y hormigueo) producidos por una raíz nerviosa. Es diferente de un dermatoma o de un miotoma porque es resultado de una serie de mecanismos de dolor referido, y no de una función reducida de la raíz nerviosa como puede suceder en una radiculopatía. De hecho, estos dinatomas se distribuyen de forma diferentes a los dermatomas (Slipman et al 1998). Debido a estas diferencias, NO debería usarse solamente el dinatoma para determinar que raíz nerviosa está involucrada en el problema, sino que se precisa de una evaluación neurológica completa para ello.
Radiculopatía – patología de la raíz nerviosa. Se caracteriza porque la conducción nerviosa se ve disminuida, manifestándose en el paciente como una alteración de la función neurológica en relación con una raíz nerviosa específica. Sabemos que los dermatomas y los miotomas son elementos claves para realizar este diagnóstico. Actualmente, para el diagnóstico de una radiculopatía se utilizan métodos como una evaluación neurológica detallada, investigaciones radiológicas y el análisis de hallazgos quirúrgicos.
Presión epidural e intraforaminal aumentada
Usando medidas directas de la presión en el espacio epidural en pacientes con estenosis espinal, Takahashi et al (1995) demostraron incrementos en la presión en bipedestación y en la marcha, en particular en la fase de doble apoyo, en la que se produce una extensión lumbar.
Morishita et al (2006) demostraron que, en dos grupos de pacientes, unos con estenosis espinal y otros con hernia discal sin estenosis o signos degenerativos discales, la extensión producía un incremento significativo en la presión intraforaminal (Figura 1).
Figura 1. Presión intraforaminal lumbar en tres posiciones, de izquierda a derecha: flexión lumbar, posición neutra y extensión lumbar. Desde la posición neutra, la flexión reducía la presión mientras que la extensión la incrementaba considerablemente (Morishita et al, 2006).
Mecanismo del incremento de presión en el foramen intervertebral
El mecanismo por el cual la extensión lumbar incrementa la presión en el conducto vertebral y en el foramen intervertebral no es otro sino el cierre del espacio intervertebral posterior, produciéndose el pinzamiento entre la cápsula de las articulaciones interapofisarias, el disco y el ligamento amarillo (Figura 2).
Parece claro que, en comparación con la flexión, la extensión de la columna lumbar incrementa la presión epidural e intraforaminal, y dado que esto puede ser causa de hernia discal, este movimiento puede ser potencialmente perjudicial al producir efectos adversos en las raíces nerviosas lumbares.
A partir de las investigaciones anteriores y de los hallazgos clínicos, se deduce que, en ocasiones,
ciertos movimientos de la columna vertebral que producen un cierre o compresión alrededor de la raíz nerviosa e incrementan la presión en el conducto vertebral o en el foramen intervertebral pueden ser perjudiciales. La extensión es un movimiento clave porque es propenso a provocar estos efectos. De todas formas, en general, los efectos de las técnicas de tratamiento en la respuesta de los pacientes deben ser establecidos en todas las técnicas, ya conlleven flexión, extensión o cualquier otro movimiento.
Objetivos clínicos
Examen físico
Llevar a cabo un examen neurológico es la primera parte del examen físico. Debe anotarse cualquier cambio para la reevaluación del paciente y practicarse un examen cuidadoso, sobre todo a la hora de provocar el dolor o comprimir las raíces nerviosas.
Es importante reevaluar el estado neurológico para establecer que éste no se ha deteriorado. Por ejemplo, si los movimientos o las técnicas manuales que cierran el canal o el foramen van a llevarse a cabo durante la exploración, es necesario asegurarse de que estas, por sí solas, no van a deteriorar la función de las raíces nerviosas. Si lo hacen, están contraindicadas.
Si las técnicas que cierran el foramen (por ejemplo, la extensión, la inclinación homolateral o la rotación) producen un deterioro de la función de las raíces nerviosas, las técnicas y movimientos que produzcan el efecto mecánico opuesto (la apertura del foramen) podrían estas indicados. En esto se basan las progresiones sistemáticas de técnicas de apertura diseñadas por Shacklock y mostradas en la figura 4 (Neurodinámica Clínica 2006).