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RESUMEN ALEGORIA DE LA CAVERNA, Resúmenes de Filosofía

ALEGORIA DE LA CAVERNA, PLATON , REPUBLICA

Tipo: Resúmenes

2023/2024

Subido el 28/05/2024

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Alegorías
República, Libros VI-VII
Alegoría del sol.
Esta alegoría que expone el status ontológico de la Teoría de las formas (T.d.F),
muestra la naturaleza del conocimiento superior. Aquel conocimiento al que solo los
filósofos pueden aspirar alcanzar.
El objeto de esta alegoría es la Forma o Idea de Bien, su naturaleza y su lugar en el
plano de lo real, desde las imágenes hasta las Ideas o Formas.
Extracto: Las cosas mútiples son vistas, las Ideas son pensadas. Lo que es el sol
en el ámbito visible respecto a la vista y de lo que se ve, es la Idea del Bien en el
ámbito inteligible (noetos tópos) respecto del intelecto (noûs) y de lo que se
intelige, o sea, de las Ideas. Así como el sol aporta a las cosas visibles la
propiedad de ser vistas también su vida, así la Idea del Bien confiere a las Ideas
el poder de ser conocidas pero además el existir (tò einai) y la esencia (ousía),
aunque ella misma no sea esencia sino que esté más allá de la esencia.
En la alegoría del sol, Sócrates comienza por explicar que hablar o referirse al Bien en
sí es una tarea para la cual no cree estar a la altura, ya que resulta imposible para el
conocimiento proposicional debido a que trasciende la experiencia ordinaria. En su
lugar Sócrates hablará del hijo1 del Bien, esto es, el sol.
Al comienzo de la alegoría, Sócrates hace referencia a la relación del lenguaje con este
status ontológico de la T.d.F. Dice que es mediante el lenguaje que nos referimos o
podemos distinguir muchas cosas buenas o bellas o justas, etc. Mientras que respecto
de las Formas solo podemos referirnos a ellas con el término “lo que es.” Esta manera
de designar a las Formas nos da la pauta de que es en el plano inteligible y no en el
sensible donde se encuentra lo real.
Luego agrega que las cosas del ámbito sensible se ven pero no se piensan, mientras
que las Formas se piensan pero no se ven. Esta apelación a la capacidad de ver o no un
objeto u otro lo lleva considerar las particularidades del sentido de la vista y su
relación con la T.d.F. De entre todos los sentidos, Sócrates dice que el sentido de la
vista es el más perfecto, porque a diferencia de los demás entre éste y su objeto existe
un vínculo muy especial que no está presente en los demás sentidos.2 En 508a se lee:
“el sentido de la vista y la capacidad de ser visto se hallan unidos de forma nada
1 Hijo tiene aquí una fuerte connotación de aquello que es engendrado.
2 Este vínculo reaparece en la alegoría de la caverna en relación a la educación, especialmente en el
prisionero que es obligado a salir de la caverna.
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Alegorías

República, Libros VI-VII

Alegoría del sol.

Esta alegoría que expone el status ontológico de la Teoría de las formas (T.d.F), muestra la naturaleza del conocimiento superior. Aquel conocimiento al que solo los filósofos pueden aspirar alcanzar. El objeto de esta alegoría es la Forma o Idea de Bien, su naturaleza y su lugar en el plano de lo real, desde las imágenes hasta las Ideas o Formas. Extracto: Las cosas mútiples son vistas, las Ideas son pensadas. Lo que es el sol en el ámbito visible respecto a la vista y de lo que se ve, es la Idea del Bien en el ámbito inteligible (noetos tópos) respecto del intelecto (noûs) y de lo que se intelige, o sea, de las Ideas. Así como el sol aporta a las cosas visibles la propiedad de ser vistas también su vida, así la Idea del Bien confiere a las Ideas el poder de ser conocidas pero además el existir (tò einai) y la esencia (ousía), aunque ella misma no sea esencia sino que esté más allá de la esencia. En la alegoría del sol, Sócrates comienza por explicar que hablar o referirse al Bien en sí es una tarea para la cual no cree estar a la altura, ya que resulta imposible para el conocimiento proposicional debido a que trasciende la experiencia ordinaria. En su lugar Sócrates hablará del hijo^1 del Bien, esto es, el sol. Al comienzo de la alegoría, Sócrates hace referencia a la relación del lenguaje con este status ontológico de la T.d.F. Dice que es mediante el lenguaje que nos referimos o podemos distinguir muchas cosas buenas o bellas o justas, etc. Mientras que respecto de las Formas solo podemos referirnos a ellas con el término “lo que es. ” Esta manera de designar a las Formas nos da la pauta de que es en el plano inteligible y no en el sensible donde se encuentra lo real. Luego agrega que las cosas del ámbito sensible se ven pero no se piensan, mientras que las Formas se piensan pero no se ven. Esta apelación a la capacidad de ver o no un objeto u otro lo lleva considerar las particularidades del sentido de la vista y su relación con la T.d.F. De entre todos los sentidos, Sócrates dice que el sentido de la vista es el más perfecto, porque a diferencia de los demás entre éste y su objeto existe un vínculo muy especial que no está presente en los demás sentidos.^2 En 508a se lee: “el sentido de la vista y la capacidad de ser visto se hallan unidos de forma nada (^1) Hijo tiene aquí una fuerte connotación de aquello que es engendrado. (^2) Este vínculo reaparece en la alegoría de la caverna en relación a la educación, especialmente en el prisionero que es obligado a salir de la caverna.

desdeñable por un vínculo más valioso que las ligazones de los demás sentidos, si es que la luz no es nada despreciable.” Para ver, los ojos necesitan luz, de lo contrario todo cuanto existe resultaría invisible ante ellos. La luz es un regalo divino^3 , ya que es provista por el sol^4. Como vieron en el apunte Aclaraciones del power point , la alegoría es un relato simbólico. En la alegoría del sol, el sol representa la Idea de Bien, por cuanto que es la Idea que con su luz ilumina al resto, es decir, es aquella que otorga existencia a las demás. Del mismo modo, las cosas cobran existencia para los ojos cuando se encuentran iluminadas por la luz. Pero ¿cómo se relacionan el sol con la vista y el Bien en sí con la inteligencia? El Bien en sí no es el intelecto mismo pero por ser su causa es percibido por él. Del mismo modo, el sol no es la vista pero por ser su causa es percibido por ella. El ojo ve gracias a la luz, del mismo modo que el intelecto intelige o piensa gracias al Bien en sí (508 b)^5. Más adelante (508 d), Sócrates introduce el concepto de alma. El cuerpo siente y el alma conoce, y así como los ojos pueden ver mejor aquellos objetos que se encuentran iluminados por la luz, que aquellos que están entre sombras, del mismo modo, cuando “el alma fija su vista en algo que está iluminado por la verdad y lo real, lo concibe, lo conoce y parece cobrar inteligencia, mientras que cuando se orienta a algo plagado de oscuridad, que nace y se corrompe, se limita a opinar y percibe apenas, cambiando, las opiniones hacia cualquier lado, y parece al mismo tiempo no poseer inteligencia alguna.” (…) “Por consiguiente, lo que otorga la verdad a los objetos conocidos y lo que da la capacidad de conocer al que conoce, reconoce que es la Forma de Bien, y por ser la causa del conocimiento y la verdad, concíbela como causa de lo cognoscible. Siendo ambas cosas tan bellas, la intelección y la verdad, pensarás correctamente si consideras que la Forma de Bien es todavía algo más bello que éstas. Así como aquí consideramos correcto que la luz y la vista son similares al sol, pero no es correcto considerar que son el sol mismo, así también allí es correcto considerar que el conocimiento y la verdad son ambos similares al Bien, pero no es correcto considerar que cada uno de ellos es el Bien, sino que hay que estimar que la condición del Bien es todavía mejor.” (^3) Piensen también en el mito de Prometeo que le roba el fuego para dárselo a los humanos. (^4) Los astros para Platón poseían el status de divinos. (^5) Estos números y letras se ubican en el margen del texto y remiten a las mismas secciones del texto en el original griego.

aguas y en cualquiera de las cosas de constitución sólida, plana y brillante, y todo lo de este tipo.” 509e-510a. Por ejemplo, el reflejo de la luna en el agua. La luna sobre la superficie del agua es un reflejo, una imagen, una copia pero no la luna misma. La segunda parte de la realidad sensible (D-C), corresponde al ámbito de las cosas y a ellas se accede mediante la facultad de la creencia. Aquí se encuentran aquellos objetos que los reflejos o imágenes emulan: “… los seres vivos que hay en torno a nosotros, todo lo vegetal y el conjunto entero de los objetos artificiales.” 510a. Sócrates dice que así dividida la línea “quedó dividida de acuerdo con el criterio de lo que es verdad y lo que no, de modo que la imagen es, respecto de su original, como lo opinable es respecto de lo cognoscible.” 510b. En el ámbito de la realidad inteigible (C-E), la primera parte, la más pequeña de estas dos subsecciones, corresponde al ámbito de los objetos lógicos y matemáticos , y la facultad de conocimiento que le corresponde es el pensamiento discursivo o técnico. Dice Sócrates: “el alma valiéndose de esos objetos imitados (mundo sensible) como de imágenes, está forzada a buscar a partir de hipótesis, avanzando hacia una conclusión, no hasta un principio.” 510b. Por ejemplo, el geómetra se vale, para sus cálculos, de formas geométricas, estas formas geométricas remiten todavía al mundo sensible. Si bien en el mundo sensible, no encontramos aquellas formas en sí mismas, si encontramos cosas que las imitan, encontramos cosas cuadras, cosas circulares, etc. El geómetra parte de un triángulo hipotético acerca del cual establece conclusiones que luego aplicará a aquellas cosas que se parecen al triángulo. En este punto el alma no puede avanzar hacia un principio porque no puede sobrepasar el plano de las hipótesis, ya que usa como imágenes las mismas cosas que eran imitadas en el plano inferior.^6 La segunda parte (C-B), la más grande de estas dos subsecciones, corresponde al ámbito de las Ideas y la facultad de conocimiento que le corresponde es la intelección. En esta subsección se pate de hipótesis hacia un principio no hipotético, sin las imágenes de las que el alma se servía en la parte anterior. Se trata del pensamiento puro. Aquí el razonamiento aprehende con la capacidad dialéctica. En este nivel las hipótesis son verdaderas hipótesis que operan como peldaños y trampolines para llegar hasta lo que ya no tiene hipótesis, hasta el principio de todo para luego bajar hasta la conclusión, sin valerse de nada, sino solo de Ideas o Formas. Esta parte de la línea se denomina Inteligencia propiamente porque el pensamiento técnico, la subsección anterior, no está del todo del lado de la inteligencia sino que está entre la doxa y la episteme. (^6) 511a.

Alegoría de la caverna.

A continuación se expone solo algunos puntos de la primera parte de la alegoría, cuya lectura es obligatoria, estará sujeta a evaluación y continuaremos la próxima clase, que pudiera requerir alguna aclaración. Además de estas aclaraciones se indica las notas al pie, presentes en el texto que se sugiere sean leídas para poder aprovechar más la lectura. Aclaraciones para enriquecer la lectura: 514 b. Los prestidigitadores en griego thaumatopois , se refiere a aquellos que hacen maravillas, que generan admiración en el espectador, aquellos que captan la atención absorta del espectador. Estos son aquí los prisioneros de la caverna, los “amantes de espectáculos” puesto que no pueden evitar quedar absortos ante el espectáculo que se les presenta, son observadores de trucos (thaúmata), maravillas. Los prisioneros están maravillados con las sombras reflejadas en la pared. 515e. El sendero de salida de la caverna es caracterizado como un sendero áspero, empinado y ascendente. Este sendero simboliza el proceso de educación del filósofo, el cual encarna un proceso áspero, difícil y doloroso. Es una vida, un compromiso que pocos están dispuestos a asumir. La educación del filósofo es dolorosa. Esto es simbolizado con el encandilamiento cegador que padece el prisionero que logra salir de la caverna y ve el sol por primera vez. Notas al pie para profundizar la lectura: Las notas N°: 5,7 y 8.